7 de diciembre de 2008

Galletas, confites, chocolates… esas tentaciones navideñas


Con los aires navideños llegan los regalos entre amistades o los juegos de Amigo Secreto, y es muy común que se regalen dulces o golosinas. No podemos negar que son un deleite al paladar, pero tampoco podemos dejar de lado que un consumo desmedido puede traer consecuencias en su próxima visita a la balanza. ¿Por qué son “los enemigos”?

La composición de estos productos dulces se basa principalmente en azúcar y grasa, ya que estos ingredientes, además de sabor, le brindan a los alimentos ciertas características que los hacen aún más agradables. Generalmente no aportan cantidades significativas de otros nutrientes. Son lo que podríamos denominar “calorías vacías”.

Pese a lo anterior, el mayor inconveniente que presentan los chocolates y dulces es que en una porción muy pequeña hay un gran contenido energético. Y usualmente estas porciones no generan la misma sensación de saciedad que otros alimentos.

Por ejemplo, un chocolate mediano tiene aproximadamente 80-100 Kcal; un confite cerca de 60 Kcal. En el caso de las galletas, va a depender del tamaño y del tipo de galleta: con relleno, con algún tipo de cobertura, etc. Una o dos porciones de fruta nos van a aportar una cantidad similar de calorías, pero además vamos a tener vitaminas, minerales, fibra, y “llena más”.

Ahora bien, es muy difícil privarse de estos gustos especialmente durante estas fechas, entonces ¿qué puede hacer? Racione los productos. No los coma todos en un mismo día. Puede comer una porción pequeña como postre, pero siempre considere los otros alimentos que haya consumido, para no caer en excesos.

Disfrute de las fiestas pero recuerde que la clave es la moderación.

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