19 de diciembre de 2009

Ver menos tele ayuda a quemar más calorías

Reducir el tiempo de ver televisión ayuda a quemar más calorías, según sugiere un estudio de la Universidad de Vermont en Burlington (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Archives of Internal Medicine'. Se estima que la media de tiempo que los adultos ven la televisión es de unas cinco horas al día.

En el trabajo, los adultos que utilizaron un sistema electrónico de bloqueo para reducir su tiempo frente a la televisión a la mitad durante un periodo de tres semanas no cambiaron su consumo de calorías pero gastaron más energía.

Los científicos, dirigidos por Jennifer J. Otten, realizaron un ensayo en 36 adultos que tenían un índice de masa corporal de entre 25 y 50 y que decían ver la televisión al menos durante tres horas diarias. Entre enero y julio de 2008 todos los participantes pasaron por un periodo de observación durante en el que se evaluó el tiempo que veían la televisión al día.

Un grupo de 20 personas fue asignado a recibir un dispositivo electrónico que desactivaba la televisión después de que alcanzaran un límite semanal del 50 por ciento de su medida previa de tiempo de visionado de televisión. Los otros 16 televidentes sirvieron como grupo control.

Los resultados mostraron que al evaluar la actividad física, aquellos a los que se desactivaba la televisión quemaron 119 calorías más al día durante el periodo de tres semanas del experimento. En comparación, el grupo control quemó 95 calorías menos por día durante este mismo periodo.

El equilibrio energético, la comparación de calorías consumidas y quemadas, era negativa en el grupo al que se apagaba la televisión, que consumía 244 calorías menos de las que quemaba cada día, pero positiva en el grupo control, que consumía 57 calorías más de las que quemaba diariamente. Sin embargo, los investigadores señalan que esta diferencia no alcanzó a tener valor estadístico.

Según añaden los autores, un informe reciente de un grupo de trabajo apoya que los pequeños cambios de conducta suponen un método a largo plazo duradero que ayudaría a combatir la epidemia de obesidad. "Se estima que los aumentos combinados en gasto energético y disminución en consumo igual a sólo 100 calorías diarias evitarían el aumento de peso gradual que se observa en la mayoría de la población", señalan los investigadores.

Investigaciones previas con niños han mostrado que la reducción en el tiempo que pasan delante de las pantallas disminuye el consumo de calorías pero no aumenta las que se queman, produciendo un cambio similar en el equilibrio de energía pero a través de un mecanismo diferente. Esto sugiere según los investigadores que los adultos podrían diferir de los niños en cómo responden a las reducciones en las conductas sedentarias.

Para los autores, este es el primer estudio que mide los efectos de la reducción de la televisión en adultos y que apunta que podría ser un método para reducir y prevenir la obesidad en adultos.

Tomado de: www.europapress.es

La grasa en la dieta no modifica el aumento de peso en el tiempo

Las personas que quieren mantener un peso saludable en el tiempo no deberían obsesionarse con el consumo de grasa. El porcentaje de calorías que se consume de la grasa, a diferencia de la proteína o los carbohidratos, no tiene nada que ver con cuánto peso se aumente en los años siguientes. Tampoco importó el tipo de grasa consumido, indicó el equipo de la doctora Nita Forouhi, del Institute of Metabolic Science, en Addenbrooke's Hospital, Cambridge, Reino Unido.

Los resultados, señaló Forouhi, demuestran que "es más importante un estilo de vida saludable, con una dieta equilibrada y el ejercicio, que el consumo de grasa como un factor del aumento de peso". El papel del contenido graso en la obesidad y el aumento del peso sigue siendo controvertido, señaló el equipo.

Para investigarlo, analizó datos de casi 90.000 hombres y mujeres de 6 países participantes en el ensayo European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition Study. El seguimiento duró unos 10 años.

El consumo promedio de grasa osciló del 31,5 al 36,5 por ciento de las calorías totales. Las personas engordaron 0,10 kilos por año. Pero en el análisis con varios factores no hallaron una relación entre cuánto peso engordaban los participantes y cuánta grasa consumían, o entre el consumo de grasas poliinsaturadas y grasas saturadas.

Los resultados no se deberían considerar una prueba de que las personas pueden comer tanta grasa como quieran, señaló Forouhi. "Eso sería absurdo, dada la cantidad de evidencias disponibles sobre los daños potenciales de la dietas ricas en grasas saturadas o trans para el corazón, por ejemplo", dijo la autora.

En Estados Unidos, señaló, las recomendaciones alimentarias indican que las personas deberían mantener un consumo de grasa de entre el 20 y el 35 por ciento de las calorías totales, y consumir grasas "saludables" de pescados, frutos secos y aceites vegetales, en lugar de grasas "no saludables" saturadas y trans.

"La forma más sana de evitar el aumento de peso es asegurarse, cuando sea apropiado, de limitar el consumo de calorías totales reduciendo los azúcares y las grasas agregadas y el alcohol porque aportan calorías, además de controlar el tamaño de las porciones (que no se agranden con el tiempo) y de hacer ejercicio regular", agregó la autora.

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Tomar café y té puede reducir el riesgo de diabetes

Los individuos que beben más café, normal o descafeinado, o té parecen tener un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, según una revisión de análisis que ha realizado un equipo de investigadores de la Universidad de Sidney en Australia. Los resultados del estudio se publican en la revista 'Archives of Internal medicine'.

Hacia el año 2025 aproximadamente 380 millones de individuos de todo el mundo se verán afectados por la diabetes tipo 2. Aunque se sabe que la obesidad y la inactividad física aumentan el riesgo de diabetes sigue siendo incierto el papel de los factores del estilo de vida y la dieta.

Los científicos, dirigidos por Rachel Huxley, identificaron 18 estudios en los que se incluían 457.922 participantes y que evaluaban la asociación entre consumo de café y riesgo de diabetes que se publicaron entre 1966 y 2009. Seis de los estudios en los que participaban 225.516 individuos también incluían información sobre café descafeinado, mientras que siete de ellos con 286.701 participantes informaban sobre consumo de té.

Cuando los autores combinaron y analizaron los datos, descubrieron que cada taza de café adicional consumido en un día se asociaba con una reducción del 7 por ciento en el exceso de riesgo de diabetes. Los individuos que bebían entre tres y cuatro tazas al día tenían aproximadamente un 25 por ciento menos de riesgo que aquellos que bebían entre cero y dos tazas al día.

Además, en los estudios que evaluaban el consumo de café descafeinado, aquellos que bebían más de tres a cuatro tazas diarias tenían una tercera parte menos de riesgo de diabetes que aquellos que no bebieron ninguna. Los que tomaban más de entre tres a cuatro tazas tenían una quinta parte menos de riesgo que los que no bebían té.

Los autores creen que el aparente efecto protector del consumo del té y el café parece ser independiente de una variedad de variables de confusión, lo que aumenta la posibilidad de sus efectos biológicos directos. Debido a la asociación entre el café descafeinado y el riesgo de diabetes, la asociación no se debería sólo a la cafeína. Según los investigadores podrían participar otros componentes del café y el té como el magnesio o antioxidantes como los lignanos o los ácidos clorogénicos.

Los autores concluyen que si se pudiera observar estos efectos beneficiosos en ensayos clínicos de intervención, los resultados tendrían importantes implicaciones para millones de pacientes de diabetes. Así, la identificación de los componentes activos de estas bebidas abriría nuevas vías terapéuticas para la prevención de la diabetes y se podría aconsejar a los pacientes bajo mayor riesgo de diabetes que aumentaran su consumo de té y café además de sus niveles de actividad física o la pérdida de peso.

Tomado de: www.europapress.es

Consumir mora tica baja niveles de colesterol y de triglicéridos

La variedad más común de mora costarricense tiene poder antioxidante capaz de reducir los niveles de colesterol y triglicéridos (células de grasa que se forman en la sangre) de quienes consumen esta fruta frecuentemente.

Según un estudio del Instituto de Investigaciones Farmacéuticas (Inifar) y del Centro Nacional de Ciencia y Tecnología en Alimentos (CITA), ambos de la Universidad de Costa Rica, la variedad de mora Rubus adenotrichum , cultivada en la zona de los Santos, tiene mayores niveles de antioxidantes que frutas ya famosas por estos componentes, como los arándanos, la uva, la ciruela, la carambola o la granada real.

“Esta variedad de mora tica ya es considerada una ‘superfruta’, es decir, que tiene poderes para proteger el cuerpo contra enfermedades y hacer que las condiciones de salud de las personas mejoren. Es de gran importancia.

“Los ticos muchas veces no nos percatamos del gran valor nutricional y medicinal que tenemos en nuestro propio suelo”, comentó Ana Mercedes Pérez, tecnóloga de alimentos del CITA.

La investigación. Durante cuatro años, 33 investigadores estudiaron los componentes de esta mora y vieron cuáles efectos tenía en la salud de personas sanas. En el proyecto trabajaron profesionales en Tecnología de Alimentos, Microbiología, Farmacia, Agronomía, Psicología, Biología, Estadística y Economía.

El primer paso consistió en estudiar la composición química de esta fruta en el laboratorio, para ver todas sus propiedades y medir el nivel de antioxidantes. La conclusión fue que esta variedad de mora tiene 7.400 ORAC (unidad de medición de los antioxidantes), contra 5.000 ORAC del arándano azul o blueberry y 3.100 ORAC de la granada real, frutas consideradas de muy alto nivel antioxidante.

Ensayo clínico.

Después de tener los resultados de laboratorio, se reclutaron personas sanas para un estudio clínico que buscaba saber el valor de la fruta en el cuerpo humano. Para esto, se hizo un jugo de mora diluido solo en un poco de agua y se les dio a 15 voluntarios.

Durante una semana, los participantes tomaron una dieta baja en antioxidantes para uniformar sus niveles de estas sustancias.

En la segunda semana, se les dio una dieta rica en carbohidratos y grasas y baja en fibra, para aumentar los niveles de colesterol y grasa y bajar los de antioxidantes. A la mitad, se le dio a tomar el jugo de mora con cada comida, y a la otra mitad agua con azúcar.

Luego de esta dieta, se les dio un mes de descanso a los voluntarios. Al cabo del mes, se volvió a la dieta alta en grasas y carbohidratos, pero esta vez se les dio jugo de mora a quienes habían consumido agua con azúcar, y agua con azúcar a quienes tomaron jugo de mora.

Una vez a la semana, se midió el nivel de colesterol, triglicéridos azúcar y grasas en la sangre de los participantes.

Los resultados indican que mientras consumieron jugo de mora, las personas bajaron su nivel de colesterol de 184,2 mg/dl a 169,3 mg/dl, y el de triglicéridos de 89,3 mg/dl a 66,9 mg/dl. Eso implica una reducción de poco menos de 1% de colesterol y 20% de triglicéridos.

“Estos resultados se dan con solo tomar durante una semana jugo de mora tres veces al día. Los valores no son significativos para el colesterol, pero sí para los triglicéridos. Esto nos demuestra que este jugo es mucho más beneficioso de lo que creíamos, realmente tiene un efecto protector”, dijo Gustavo Rojas, experto del Inifar.

Lo que sigue.

El estudio también tuvo un resultado inesperado. Más de 40 personas se ofrecieron voluntariamente para el ensayo clínico, pero solo 15 llenaron los requisitos de individuo “sano”.

“Buscábamos personas menores de 26 años que no tuvieran sobrepeso, ni niveles altos de colesterol, azúcar o triglicéridos, pero casi todos los voluntarios tenían una de estas variables, lo que nos indica que el sedentarismo y la mala dieta están afectando a los jóvenes más de lo que se cree, es algo que debemos investigar más a fondo posteriormente”, dijo Rojas.

El siguiente paso consistirá en hacer un ensayo clínico con pacientes que tienen niveles altos de colesterol, triglicéridos e hipertensión, para verificar si el jugo tiene estos mismos beneficios en pacientes con males crónicos.

Los primeros resultados del estudio cuentan con el aval del Centro Internacional de Investigación Agroalimentaria, en Francia.


Tomado de: www.nacion.com

5 de diciembre de 2009

Adultos costarricenses engordaron cinco kilos en los últimos 13 años

El peso promedio de los adultos costarricenses aumentó cinco kilos en los últimos 13 años, según la última Encuesta Nacional de Nutrición, elaborada por el Ministerio de Salud y otras cuatro instituciones públicas. Mientras que en 1996 las mujeres con edades entre los 20 y 44 años pesaban en promedio 59 kilos, ahora pesan 64,6 kilos.

Como reflejo de ello se registra un incremento en el porcentaje de mujeres obesas con esa edad, pues pasó del 45% en 1996 al 60% este año. Mientras tanto, el peso promedio de las mujeres entre 45 y 64 años pasó de 67 kilos a 68,3 kilos y el porcentaje de obesidad se incrementó del 74% al 78%. No existen datos sobre el peso promedio anterior a 1996.

En cuanto a los hombres están incluidos en la categoría de 20 a 64 años de edad. En ese caso, el peso promedio pasó de 72,4 kilos en 1999 a 77 kilos este año. Ese dato se obtuvo de una encuesta hecha en comunidades del Área Metropolitana. La Encuesta Nacional de Hogares no registró la cantidad promedio de kilos que pesaban los varones en 1996.

Ciudades.

Los hombres del Área Metropolitana pesan más, en promedio, que quienes viven en las zonas rurales. Por ejemplo, un hombre de entre 20 y 64 años pesa en promedio 77 kilos en el centro del país y 72,3 kilos en las zonas alejadas.

En cambio, las mujeres de las zonas rurales son más pesadas. Las que tienen entre 20 y 44 años y viven en sitios alejados pesan en promedio 64,4 kilos, pero las del centro del país pesan 63,2 kilos.

Luis Tacsan, director de la Dirección de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Salud del Ministerio de Salud, opina que el incremento en el peso se debe a cambios en los hábitos alimenticios, pues se consume más comida chatarra. “Con esos kilos de más somos menos productivos, nos cansamos más rápido; además sufrimos de problemas ortopédicos, de columna, rodillas y cadera”, expuso.

También se puede sufrir un problema cardíaco.

Eduviges Sancho, de ese mismo departamento del Ministerio de Salud, agregó que ahora se consumen bebidas con más azúcar, así como comidas ricas en grasas y carbohidratos. “Sustituimos los alimentos preparados en casa, entre ellos las ensaladas”, afirmó Sancho. Aunque muchos intentan bajar de peso, el fracaso es alto pues no logran cambiar los hábitos alimenticios ni ser constantes en la práctica de algún deporte, detalló. Por ello, 8 de cada 10 personas consumen pastillas para bajar de peso sin prescripción médica.

Peso de niños con edad escolar varió muy poco

El peso promedio de los niños que tienen edad para asistir a la escuela casi no varió, según los datos de la última Encuesta Nacional de Nutrición. Por ejemplo, los niños de 5 a 12 años pesaban 28 kilos en promedio en 1996. Ahora, esa población pesa 28,6 kilos en promedio.

María Luisa Ávila, ministra de Salud, opinó que la baja variación se debe a que los niños aprovechan cualquier rato libre en los centros educativos para jugar, y de esa forma se ejercitan. Además, tienen mayor capacidad que un adulto para quemar calorías, debido a su metabolismo.

Pequeñines.

Entre tanto, los menores de cinco años pesaban 14 kilos en 1996 y ahora, 15 kilos. Luis Tacsan, director de la Dirección de Investigación de Desarrollo Tecnológico en Salud del Ministerio de Salud, considera que los hábitos alimenticios para esos pequeños ha variado. Esto se debe a que sus padres optan por comprarles comida preparada en la calle.



Tomado de: www.nacion.com

Sin vino ni cerveza se tiene más riesgo cardiovascular

Las personas que no consumen bebidas fermentadas, como la cerveza o el vino, tienen mayor riesgo a padecer una enfermedad cardiovascular que el que bebe moderadamente, explicó el presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, el doctor Lluís Serra, durante el encuentro organizado por el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS), con motivo de su X Aniversario.

"Está científicamente comprobado los efectos preventivos frente a las enfermedades cardiovasculares tanto en prevención primaria como secundaria, es decir, en personas que ya han tenido un proceso cardiovascular", explicó. No obstante, advirtió de que el objetivo no es invitar a beber a aquellos que no consumen alcohol o a hacerlo con más asiduidad, sino a destacar las propiedades de su consumo moderado.

Este experto enumeró diez de los beneficios, "científicamente comprobados" por grupos de investigación independientes al organismo, del consumo "siempre moderado" de bebidas fermentadas. Así, explicó que, además de sus propiedades cardiosaludables, se ha observado que es buena para la salud ósea y neuronal.

Asimismo, algunos polifenoles de la cerveza han mostrado una capacidad anticancerigena; además tiene componentes que mejoran la respuesta inmune contra algunos agentes de enfermedades infecciosa; así como efectos antininflamatorios y antievejecimiento. Además, su consumo previene problemas gástricos; podría contribuir a reducir el estreñimiento; tienen un bajo aporte calórico; y es recomendable en la dieta hipocalóricas.

No obstante, en todos los casos hay que tener claro que se habla de un consumo moderado--de 2 a 3 bebidas al día en varones y de 1 a 2 en mujeres--, y, por tanto, "la relación dosis-efecto es primordial". Asimismo, destacó que, desde el CICS, siempre se hacen estas recomendaciones refiriéndose a personas sanas, mayores de edad, que no deben conducir, ni realizar trabajos de riesgo, y, en el caso de las mujeres, además, que no estén embarazadas, ni en periodo de lactancia.

A no ser que se trate de cerveza sin alcohol, aunque en este caso Serra explicó que "no cabe duda de que el efecto beneficioso de la cerveza sobre la salud, es en parte por el contenido en alcohol y, la otra mitad, por las propiedades de sus componentes".

Por su parte, el presidente del Comité Científico del Centro de Información Cerveza y Salud, el doctor Manuel, Díaz-Rubio, destacó la importancia de unir el consumo de bebidas fermentadas dentro la dieta mediterránea, al tiempo que, indicó que "estas investigaciones sirven sobre todo para abrir el camino para estudiar otros beneficios y el tratamiento de estas sustancias".


Tomado de: www.europapress.es

Dar de mamar protege a las mujeres de la diabetes

Dar de mamar podría reducir el riesgo de la madre a desarrollar síndrome metabólico, un trastorno asociado a la enfermedad cardiaca y la diabetes en las mujeres, según un estudio de la División de Investigación de la institución Kaiser Permanente en Oakland (Estados Unidos). Esta asociación fue incluso superior en mujeres que habían padecido diabetes gestacional durante el embarazo. Los resultados del estudio se publican en la edición digital de la revista 'Diabetes'.

La lactancia reduce el riesgo de síndrome metabólico entre un 39 y un 56 por ciento en mujeres que no han padecido diabetes gestacional y entre un 44 y un 86 por ciento en aquellas que sí lo hicieron, dependiendo en ambos casos de su duración. Los investigadores examinaron la duración de la lactancia incluyendo los periodos entre 0-1 meses y más de 9 meses.

Investigaciones previas han mostrado que las mujeres lactantes tienen niveles de glucosa y lípidos en sangre más favorables en las siguientes semanas al parto que aquellas que no dieron de mamar. Otros estudios han informado de asociaciones más débiles en relación al síndrome metabólico y la diabetes en mujeres de mediana edad y más mayores.

Según explica Erica Gunderson, responsable del estudio, "los descubrimientos indican que dar de mamar podría tener efectos favorables duraderos sobre los factores de riesgo de la mujer en el desarrollo posterior de diabetes o enfermedad cardiaca". Gunderson señala que los beneficios no parecen deberse a diferencias en el aumento de peso, la actividad física u otras conductas saludables. Sin embargo, en el estudio, las participantes que no desarrollaron síndrome metabólico tenían menos grasa en el abdomen y mayores niveles de colesterol bueno.

Las 704 mujeres que tenían entre 18 y 30 años eran primerizas y no padecían el síndrome metabólico antes del embarazo. Entre ellas se produjeron 120 nuevos casos del trastorno tras el embarazo a lo largo de 20 años de seguimiento. El síndrome metabólico es un conjunto de factores de riesgo asociados a la obesidad y al metabolismo que predice en gran medida la diabetes futura y posiblemente, la enfermedad arterial coronaria durante la mediana edad y la mortalidad precoz en las mujeres.

Estudios anteriores sugieren un vínculo más fuerte entre el síndrome metabólico y la diabetes que con la enfermedad cardiaca coronaria. Otra investigación reciente de Gunderson publicada en agosto de 2009 en la revista 'American Journal of Obstetrics and Gynecology' descubrió que las mujeres con diabetes gestacional son 2,5 veces más propensas a desarrollar síndrome metabólico tras el embarazo.

La investigadores explica que será necesario realizar más estudios para descubrir más son los mecanismos a través de los que la lactancia podría influir en el riesgo de enfermedad cardiovascular o diabetes. Además, también es necesario aclarar si las modificaciones en el estilo de vida, incluyendo la duración de la lactancia, podrían afectar al desarrollo de la enfermedad arterial coronaria y la diabetes tipo 2, en particular entre los grupos de mayor riesgo como mujeres con antecedentes de diabetes gestacional.


Tomado de: www.europapress.es

28 de noviembre de 2009

Gane salud, no pase hambre en las comidas de las fiestas

La temporada de fiestas implica que tendrá que enfrentarse a un bufé interminable de tentaciones alimenticias. Aunque algunas personas simplemente se rinden y comen demasiado, otras se privan de las delicias de las fiestas.
Pero hay maneras de encontrar el punto medio entre la exageración y la privación, según Julie Redfern, gerente de Servicios de Consultoría en Nutrición del Hospital Brigham y de Mujeres de Boston. Sus consejos son los siguientes:

1. Antes de asistir a una fiesta, coma una merienda ligera. Esto evitará que llegue con hambre y coma demasiado o se llene de comidas ricas en calorías y grasas saturadas.

2. Si está invitado a una fiesta, ofrezca llevar un plato saludable.

3. Investigue cómo puede usar ingredientes saludables en sus recetas favoritas de las fiestas. Por ejemplo, si usa leche con uno por ciento de grasa en lugar de leche entera y crema para preparar ponche de huevo puede ahorrar unas 200 calorías y 20 g de grasa por porción.

4. Use ropa apretada, como pantalones levantadores a los eventos de las fiestas. La gente que usa ropa suelta tiende a comer en exceso sin notarlo.

5. Alejarse de la mesa de comidas en las reuniones le ayudará a resistir las ganas de comer.

6. Lleve algo en las manos para tenerlas ocupadas y reducir las probabilidades de coger toda la comida que le pase por delante.

7. Utilice un plato pequeño o no use un plato. Comerá menos si tiene que caminar de un lado al otro para conseguir comida.

8. Tenga en cuenta el control de porciones. Un plato de comida debe estar a la mitad con verduras y el resto divídalo en partes iguales entre proteínas y carbohidratos. Evite repetir.

9. Puede comer postre, pero en porciones pequeñas.

10. Evite las bebidas ricas en calorías de las fiestas, como el ponche de huevo y la cidra de manzana. Beba un solo vaso.

La soya podría esconder la clave para combatir el cáncer de colon

Investigadores del Hospital Infantil y el Centro de Investigación de Okland en Estados Unidos han identificado una nueva clase de agentes terapéuticos que se encuentran de forma natural en la soya que previenen y posiblemente sirvan para tratar el cáncer de colon. Los resultados de su trabajo se publican en la revista 'Cancer Research'.

Los 'sphingadienes' (SD) son moléculas de lípidos naturales que se encuentran en la soya y que la investigación muestra que podrían ser claves en la lucha contra el cáncer de colon.

Los científicos, dirigidos por Julie Saba, descubrieron SDs en la mosca de la fruta, un organismo que en ocasiones se utiliza para estudiar la genética de las enfermedades humanas. Posteriores investigaciones indicaron que los niveles elevados de SDs en realidad inducían la muerte de células mutantes en la mosca, revelando que eran componentes citotóxicos (tóxicos para las células).

Las estrategias de prevención del cáncer de colon a menudo se centran en la muerte celular, un proceso normal que el organismo usa para eliminar las células mutantes o insanas, como las células del cáncer. Al emparejar este descubrimiento con el de que la soya es rica en SDs, los investigadores realizaron esta innovadora conexión.

Según explica Saba, "por primera vez estamos animados al encontrar una molécula natural que podría consumirse a través de productos de soya como un método para ayudar a prevenir el cáncer de colon. Esta información es importante porque podemos ir comprendiendo la estructura y el metabolismo de los SDs en términos del desarrollo de nuevos fármacos para tratar personas que ya tienen cáncer de colon. Desvelar cómo los SDs ejercen sus efectos también nos ayudará a descubrir las mejores combinaciones de los fármacos que podrían funcionar para eliminar las células del cáncer y las mutantes que dan lugar al cáncer".

Los investigadores señalan que serán necesarias nuevas investigaciones para identificar la mejor forma de administrar los SDs y para confirmar la toxicidad global cuando los componentes se usan durante amplios periodos de tiempo y en combinación con otros agentes.

Por último, Saba señala que los próximos estudios determinarán si existen otros componentes de la soya que son beneficiosos para combatir el cáncer de colon. Mientras tanto Saba apunta: "Yo me siento bien recomendando productos de soya como un cambio en la dieta que podría proteger contra el cáncer. Cuanto más se estudia la soya más de estos agentes protectores se encuentran así que es una elección dietética muy saludable".

Tomado de: www.europapress.es

21 de noviembre de 2009

El pescado hervido o asado es el que aporta más omega 3

Los beneficios de los ácidos grasos omega 3 presentes en el pescado aumentan si éste se consume asado o hervido, en vez de frito, salteado o seco, y aún pueden ser mayores si se utiliza salsa de soja baja en sodio o tofu, según un estudio de la Universidad de Hawaii en Manoa. Los resultados del estudio se han hecho públicos durante la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón que se celebra en Orlando (Estados Unidos).

Según explica Lixin Meng, director del estudio, "parece que hervir o asar el pescado con salsa de soja baja en sodio y tofu es beneficioso, mientras que comerlo frito, salteado o seco no". En realidad, el investigador plantea que estos métodos de preparación podrían contribuir al riesgo. "No comparamos de forma directa el pescado hervido o asado frente al frito, pero se puede decir de los riesgos, que hervido o asado es la vía protectora pero no el pescado frito", añade Meng.

Los descubrimientos también sugieren que los beneficios cardioprotectores varían por género y etnia, quizás debido a los métodos de preparación, la susceptibilidad genética o los factores hormonales. Muchos estudios han sugerido que comer ácidos grasos omega 3 reduce el riesgo de enfermedad cardiaca, sin embargo, se sabe poco sobre qué fuente es la más beneficiosa.

Los investigadores examinaron la fuente, tipo, cantidad y frecuencia del consumo en la dieta de omega-3 entre grupos por género y etnia. Los participantes formaban parte de una Cohorte Multiétnica que vivía en Hawai y el condado de Los Ángeles cuando fueron reclutados entre 1993 y 1996. El grupo lo integraban 82.243 hombres y 103.884 mujeres con ascendencia afroamericana, caucasiana, japonesa, hawaiana y latina con edades entre los 45 y los 75 años y sin antecedentes de enfermedad cardiaca.

Los investigadores dividieron su consumo de latas de atún y otros pescados, excluyendo moluscos o productos de soja que contuvieran omega-3 en quintiles, cuartiles o tertiles según fuera aplicable. Los autores también preguntaron sobre los métodos de preparación: crudo, asado, hervido, frito, salteado o seco. Los que se encontraban en el quintil más alto consumían una media de 3,3 gramos de ácidos grasos omega 3 al día y los del quintil más bajo una media de 0,8 gramos.

El consumo de omega-3 se asoció de forma inversa con el riesgo global de muerte por enfermedad cardiaca en hombres, una tendencia observada sobre todo en caucásicos, japoneses y latinos. Sin embargo, los investigadores señalan que no existían muchos negros o hawaianos en el estudio, por lo que los resultados deberían interpretarse con precaución.

"Claramente, estamos viendo que a mayor consumo en la dieta de omega-3 menor es el riesgo de morir por enfermedad cardiaca entre los hombres", afirma Meng. En el caso de las mujeres, el efecto del omega-3 era cardioprotector según cada nivel de consumo pero no de forma significativa, añade el investigador. El pescado salteado y seco era un factor de riesgo en las mujeres.

En contraste, añadir menos de 1,1 gramos al día de salsa de soja y salsa teriyaki a la cena protegía a los hombres pero no si se tomaba más de esta cantidad. Para las mujeres, el uso de la salsa de soja mostraba una clara relación inversa en relación a la mortalidad por enfermedad cardiaca. Los investigadores señalan que la salsa de soja alta en sodio puede elevar la presión sanguínea, por lo que recomiendan los bajos niveles de este componente. El consumo de tofu también tenía un efecto cardioprotector en todos los grupos étnicos.

"Mi duda es si en el caso de las mujeres tomar omega-3 procedente de la salsa de soja y el tofu que contiene otros ingredientes activos como los fitoestrógenos podría tener un mayor efecto cardioprotector que comer sólo omega-3", concluye Meng, que señala que serán necesarios futuros estudios para confirmar esta hipótesis.


Tomado de: www.europapress.es

Una dieta saludable para el corazón protegería de la diabetes

Un nuevo estudio sugiere que la dieta DASH protegería a los adultos de desarrollar diabetes tipo 2. DASH es la sigla para un patrón alimentario llamado en inglés Dietary Approaches to Stop Hypertension. La dieta DASH es rica en frutas, verduras, lácteos descremados y granos integrales, lo que asegura un alto consumo de potasio, magnesio, calcio y fibra.

Ese tipo de alimentación es además moderadamente rico en proteína y reducido en grasa total y saturada. Está demostrado que la dieta DASH reduce la presión, pero poco se sabe sobre el efecto potencial de esa alimentación sobre la aparición de la diabetes.

Para investigarlo, el equipo de la doctora Angela D. Liese, de la University of South Carolina, en Columbia, estudió a 862 adultos que participaban en un ensayo clínico. Uno de cada seis participantes desarrolló diabetes tipo 2 en los primeros cinco años de seguimiento.

La dieta DASH no protegió a los blancos de desarrollar diabetes tipo 2, a diferencia de lo que ocurrió entre los negros y los hispanos. "La composición de la dieta DASH, con su énfasis en vegetales, frutas, lácteos descremados, frutos secos, semillas y granos integrales, y sus limitaciones en carne, productos de granja, huevos, grasas y aceites, realmente la transforma en una candidata para la prevención de la diabetes", concluyeron los autores en la revista Diabetes Care.

Los resultados, agregó el equipo, coinciden con otros estudios, que "habían sugerido un efecto positivo del aumento del consumo de lácteos, granos integrales y frutos secos sobre el riesgo de diabetes".

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

14 de noviembre de 2009

El abuso de comidas blandas eleva los casos de apiñamiento dental

Los odontólogos han detectado que en los últimos años se está produciendo en España un incremento de casos de apiñamiento dental, dientes montados unos encima de otros, provocado por una incorrecta alimentación, una mayor respiración por la boca y algunos malos hábitos adquiridos, sobre todo en la infancia.

Según destacó la especialista de Clínicas Vital Dent, Olga Prieto, este tipo de deformidad es consecuencia de la desigualdad existente entre el tamaño de los dientes y el espacio interdental necesario para que estén alineados y, aunque en la aparición de dientes apiñados hay un componente genético, se ha percibido un aumento de casos de este problema que puede ocasionar dificultades para comer y hablar e incluso problemas bucodentales como consecuencia de la acumulación de placa.

Por ello, y dado que este apiñamiento se puede corregir desde edades tempranas, la doctora Prieto recomienda a los padres no abusar de las comidas blandas como cereales y comidas de bebé, pues "ingerir este tipo de alimentos hace que los músculos y los huesos se vuelvan débiles y no se desarrollen correctamente". "Es aconsejable ir añadiendo poco a poco comidas más duras en su dieta, como manzanas o carne, para que empiecen a masticar", añade.

Otra costumbre que induce a este apiñamiento es la succión digital, que en los niños se produce cuando se chupan el dedo, usan chupetes durante más tiempo del necesario o siguen usando el biberón después de los tres años, lo que "puede descolocar los dientes y afectar al paladar".

Además de una mayor incidencia de caries, las personas con este tipo de anomalía pueden tener problemas a la hora de hablar, por la dificultad que experimentan para pronunciar correctamente algunos sonidos; para comer, ya que no mastican bien; y por último, pero no menos importante, puede afectar a la autoestima hasta el punto en el que el afectado puede ver mermada la confianza en sí mismo por no estar contento con su estética facial.

Tomado de: http://www.europapress.es/

Lo que beben las niñas a los 5 años afecta su peso a los 15

Los padres estarían generando problemas de peso a futuro en sus hijas al permitirles que tomen una o más bebidas azucaradas por día durante la niñez, reveló un estudio.

El consumo de refrescos azucarados, como gaseosas, jugos de fruta y bebidas deportivas, a los 5 años estaba relacionado con una mayor grasa corporal durante los siguientes 10 años, indicó la doctora Laura Fiorito, de la Pennsylvania State University, a Reuters Health.

Tener más grasa corporal durante la adolescencia se ha vinculado con el sobrepeso y otros problemas de salud, como la diabetes y la enfermedad cardíaca, a largo plazo, señaló el equipo de Fiorito en American Journal of Clinical Nutrition. Fiorito y sus colegas observaron lo que bebieron 166 niñas no hispanas entre los 5 y los 15 años. También midieron su peso, altura y grasa corporal.

El peso y la grasa corporal no variaron según cuánta leche o jugo 100 por ciento frutal tomaban las pequeñas. En cambio, después de tener en cuenta otros factores relacionados con el peso y la grasa corporal, las niñas que consumían dos o más bebidas azucaradas al día tenían mayores porcentajes de grasa corporal y peso y eran más propensas a la obesidad que aquellas que tomaban cantidades menores de esas bebidas.

Por ejemplo, de las chicas de 5 y 15 años que bebían menos de uno de esos refrescos azucarados por día, los investigadores hallaron entre un 16 y un 19 por ciento de sobrepeso, respectivamente. Entre las que tomaban dos o más de esas bebidas dulces al día, cerca del 39 por ciento tenía sobrepeso a los 5 años, mientras que el 32 por ciento lo hacía a los 15.

Por lo tanto, los cuidadores de niños pequeños deberían sustituir las bebidas azucaradas por leche reducida en grasa y agua, concluyó el equipo de Fiorito.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

La vitamina E previene la progresión de la enfermedad hepática en pacientes con esteatohepatitis

Incluir vitamina E --presente en alimentos como el aceite de girasol-- en la dieta de pacientes con esteatohepatitis no alcohólica (asociada al hígado graso, la diabetes tipo 2 y la obesidad) mejora el daño hepático y evita la aparición de fibrosis en el hígado en un 43 por ciento de los casos, según afirman los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Virginia (Estados Unidos) presentado en la 60 Reunión Anual de la Asociación Americana de Estudio sobre Enfermedades del Hígado, que se celebra estos días en Boston.

Se calcula que entre el 3 y el 4 por ciento de los estadounidenses padece hígado graso asociado a la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). Esta patología, que todavía no tiene tratamiento específico, provoca una inflamación del hígado que deriva en cirrosis en un 20 por ciento de los casos.

En este sentido, la investigación de la Universidad de Virginia ha analizado la reacción de 247 pacientes con esta enfermedad ante el tratamiento con vitamina E, pioglitazona (comercializada como 'Actos' por Takeda para la diabetes tipo 2), y placebo.

El resultado fue que un 43 por ciento de los pacientes que incluyeron vitamina E en su dieta mejoraron su inflamación hepática o frenaron su progresión, frente al 34 por ciento registrado con pioglitazona y el 19 por ciento del grupo placebo.

Según explicó la investigadora principal del estudio, Arun Sanyal, el tratamiento de la EHNA con vitamina E ya había demostrado buenos resultados en estudios anteriores, pero este es la primera investigación a gran escala que confirma los beneficios de esta vitamina.

Por otra parte, Sanyal señaló que "en el estudio se utilizó una vitamina E específica" no presente en los alimentos naturales. No obstante, "es un tipo de vitamina accesible, barata y que no causa efectos secundarios en los pacientes", aseguró.






Tomado de: www.europapress.es

8 de noviembre de 2009

Una naranja al día previene algunos tipos de cáncer

Investigaciones del Commonwealth Scientific and Industrial Research Organization recomiendan consumir una naranja al día para prevenir algunos tipos de cáncer; y es que, según estos estudios, los cítricos protegen al organismo mediante sus propiedades antioxidantes y contribuyen al fortalecimiento del sistema inmunitario, lo que significa que se acaba inhibiendo el crecimiento de tumores y normalizando las células tumorales.

Además, según un comunicado del grupo Hortiberia, las naranjas son las frutas con mayor cantidad de antioxidantes, con más de 170 sustancias fitoquímicas diferentes, entre ellas, más de 60 flavonoides que han demostrado tener propiedades antiinflamatorias, antitumorales y anticoagulantes.

En este sentido, el director general del Grupo Hortiberia, Fermín Sánchez Navarro, afirmó que "aunque es una verdad ampliamente difundida que el secreto de una buena salud está en la alimentación, en muchas ocasiones no somos conscientes de que, realmente, el hecho de incluir determinadas frutas, como la naranja y la mandarina, en nuestra alimentación pueden contribuir a una mejor calidad de vida".

Este estudio australiano, que se basó en el análisis de 48 investigaciones de ámbito internacional sobre los beneficios de los cítricos para la salud, también halló evidencias convincentes de que la ingesta de naranjas y mandarinas puede paliar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de padecer obesidad, así como diabetes.

Incluso si se llega a consumir un cítrico más al día -sobre el máximo normalmente recomendado de cinco piezas de fruta y hortalizas diarias- también contribuiría a disminuir en un 19 por ciento las posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular.

A fin de cuentas, y en palabras del director general del Grupo Hortiberia, "aunque la naranja, y también la mandarina, son frutas muy populares, cuyo consumo está muy extendido, ahora existe una razón más para preocuparnos especialmente de que se incluyan en nuestra alimentación como productos imprescindibles".

Tomado de: www.europapress.es

Aumentar el consumo de fibra reduciría la grasa abdominal

Un nuevo estudio demuestra que comer apenas un poco más de fibra tendría gran impacto en la reducción del tamaño de cintura de los jóvenes en Estados Unidos. Los adolescentes latinos que aumentaron el consumo de fibra durante dos años lograron disminuir significativamente la cantidad de grasa alrededor de la cintura, mientras que en los jóvenes que comieron menos fibra creció el tamaño abdominal.

Estas fueron las conclusiones del equipo de Jaimie N. Davis, de la Escuela de Medicina de Keck, en la University of Southern California en Los Angeles. El equipo estaba estudiando la grasa abdominal, que es la más peligrosa porque aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedad cardíaca.

Los autores les pidieron a 85 varones y mujeres de entre 11 y 17 años con sobrepeso que respondieran un cuestionario inicial y dos años después sobre hábitos alimentarios. A esa edad, dijo Davis, la dieta de algunos tiende a empeorar.

El consumo de fibra bajó unos 3 gramos por cada 1.000 calorías consumidas en 46 participantes y creció en la misma proporción en otros 35. La grasa abdominal aumentó un 21 por ciento en los que comieron menos fibra, pero disminuyó un 4 por ciento en los que elevaron su consumo. Los resultados fueron publicados en American Journal of Clinical Nutrition.

"Hasta una leve reducción de la fibra alimentaria tiene un efecto metabólico muy significativo", señaló Davis. El consumo de fibra recomendado para los jóvenes es de 14 gramos por cada 1.000 calorías consumidas o unos 25-30 gramos por día.

A partir de esos resultados, indicó Davis, aumentar 6 gramos diarios de fibra (la mitad de una taza de frijoles o una tortilla de trigo integral) modificaría tremendamente el tamaño de la cintura de los jóvenes. "Es un objetivo posible para los niños", dijo.

Las personas de cualquier edad que quieren mejorar el consumo de fibra tienen que leer con cuidado las etiquetas de los alimentos. "Que diga 'trigo integral' o 'multigrano' no significa que sea una buena fuente de fibra. Las personas piensan que si es marrón, es trigo y es bueno, pero no es necesariamente así", explicó la autora. En cambio, Davis recomendó a las personas que verifiquen la Información Nutricional de la etiqueta para saber cuántos gramos de fibra contiene ese alimento por porción.

La investigadora no aseguró que los resultados puedan aplicarse a jóvenes con otros orígenes étnicos porque los latinos serían más propensos que los blancos y los negros a acumular grasa en la zona abdominal. "El aumento del consumo de fibra tendría efectos positivos en todas las culturas, pero distintos", concluyó Davis.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Comer rápido limita las hormonas del intestino que inducen la sensación de llenura

Comer demasiado rápido puede conducir a comer en exceso, porque los alimentos que se engullen de forma apresurada limitan la liberación de hormonas en el intestino que desencadenan la sensación de llenura, según hallan investigadores griegos.

Para el estudio, los voluntarios comieron 300 mililitros de helado a diferentes ritmos. Antes y después del helado se midieron los niveles de glucosa, insulina y lípidos en sangre así como de las hormonas intestinales. Los participantes que tardaron 30 minutos en comer el helado tuvieron las concentraciones más altas de las hormonas intestinales péptido YY y péptido similar al glucógeno, además tendían a sentirse más llenos que los que comieron el helado en menos tiempo.

Investigaciones anteriores han mostrado que la liberación de estas hormonas después de una comida le dice al cerebro que la persona está llena, pero éste es el primer estudio en examinar la manea en que comer a diferentes ritmos afecta la liberación de las hormonas.

"La mayoría de nosotros ha escuchado que comer rápido puede conducir a una ingesta excesiva de alimentos y a la obesidad, y de hecho algunos estudios observacionales apoyan esta idea", señaló el autor principal, el Dr. Alexander Kokkinos, del Hospital General Laiko en Atenas en una conferencia de prensa de la Endocrine Society. "Nuestro estudio ofrece una posible explicación para la relación entre la velocidad de comer y comer en exceso al mostrar que el ritmo al que se come podría impactar en la liberación de hormonas intestinales que le dicen al cerebro que deje de comer".

Los hallazgos del estudio se publicaron el 4 de noviembre en línea en una edición avanzada de la próxima publicación impresa de la Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Los niños que beben leche entera a diario pesan menos

Los niños que beben leche entera todos los días tienen un índice de masa corporal menor que aquellos que la toman sólo en ocasiones y pesan una media de cuatro kilos menos, según muestran las conclusiones de un estudio realizado por expertos de la Sahlgrenska Academy en la Universidad de Gotemburgo (Suecia).

Los responsables de esta investigación descubrieron, asimismo, diferencias entre los niños con sobrepeso que consumían leche entera a diario y aquellos que no, ya que los menores que consumen de forma habitual leche con una cantidad de grasa del tres por ciento tienen menos sobrepeso.

La autora de esta tesis, Susanne Eriksson, investigó la nutrición, la composición del cuerpo y la mineralización de los huesos de 120 niños sanos de ocho años de edad, que relataron lo que habían comido el día anterior y contestaron preguntas acerca de la frecuencia con la que consumían ciertos alimentos.

Entre las posibles respuestas a estos datos, la responsable de la investigación señaló que puede que los niños que beben leche entera a diario tengan un IMC más bajo porque beben menos refrescos, o que coman otros alimentos que afectan a su peso.

Eriksson observó también que el 62 por ciento de ellos tenía niveles bajos de vitamina D en su sangre, por debajo de la cifra mínima, es decir, menores de entre 75 y 100 nanomoles por litro. En este sentido, indicó que no se podría determinar el motivo por el que se relaciona esto con el consumo de pescado, pero matizó que aquellos niños que comían pescado con más grasa, como el salmón, al menos una vez a la semana tenían mayores niveles de ácidos grasos EPA y DHA en su sangre, por lo que destacó la importancia de comer pescado fresco en lugar del procesado.

Tomado de: www.europapress.es

1 de noviembre de 2009

Una dieta alta en fructosa aumenta el riesgo de hipertensión

Una dieta alta en fructosa aumenta el riesgo de desarrollar hipertensión, según un estudio del Centro de Ciencias de la Salud de Denver de la Universidad de Colorado que se ha hecho público durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Nefrología que se celebra en San Diego (Estados Unidos). Los descubrimientos sugieren que reducir el consumo de alimentos y bebidas procesados que contienen sirope de maíz alto en fructosa (HFCS, según sus siglas en inglés) podría ayudar a evitar la hipertensión.

Los investigadores explican que durante los pasados 200 años, la tasa de consumo de fructosa ha aumentado en paralelo al incremento de la obesidad, que ha aumentado de forma abrupta en los pasados 20 años desde que se introdujeron los HFCS. Estos aumentos se parecen al destacado aumento de la prevalencia de la hipertensión aunque la investigación no ha descubierto aún un vínculo consistente entre el exceso de frutosa en la dieta y la hipertensión.

Los científicos, dirigidos por Diana Jalal, estudiaron este vínculo en una gran población representativa de adultos estadounidenses. Examinaron a 4.528 adultos de 18 años o más sin antecedentes de hipertensión. El consumo de fructosa se calculó con un cuestionario alimentario y comidas como zumos de fruta, refrescos, productos de bollería y dulces.

Los resultados mostraron que las personas que comían o bebían más de 74 gramos por día de fructosa (2,5 refrescos con azúcar al día) aumentaban su riesgo de desarrollar hipertensión. En concreto, una dieta de más de 74 gramos al día de fructosa conducía a un riesgo un mayor riesgo del 28, 36 y 87 por ciento en los niveles de presión sanguínea de 135/85, 140/90 y 160/100, respectivamente (una lectura de presión sanguínea normal está por debajo de 120/80).

Según concluyen los autores, estos resultados indican que el consumo elevado de fructosa en forma de azúcares añadidos está asociado de forma significativa e independiente con los niveles más elevados de presión sanguínea en la población de adultos estadounidenses sin antecedentes de hipertensión.

Por último, los investigadores añaden que será necesario realizar posteriores estudios para ver si las dietas bajas en fructosa pueden normalizar la presión sanguínea y evitar el desarrollo de hipertensión.

Tomado de: www.europapress.es

Descuido en la salud resta al ser humano cinco años de vida

Todos los seres humanos podrían vivir cinco años más si se eliminaran factores de riesgo como el bajo peso de los niños al nacer, sexo sin protección, alcoholismo, hipertensión y falta de agua potable. Estos factores son responsables del 25% de los 60 millones de muertes que ocurren al año.

Así lo indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe “Riesgos Globales de la Salud".

El documento señala, además, que otros factores como la obesidad, la falta de ejercicio, el fumado, el colesterol alto y la falta de consumo de frutas y verduras también son factores de alto riesgo. La combinación de estos aspectos es responsable del 75% de las enfermedades cardiovasculares, la causa principal de muerte por enfermedad en el mundo.

El informe indica que hay dos tipos de factores de riesgo: los que dependen de cada persona (alcoholismo, inactividad física, fumado), y los que dependen de las políticas públicas y economía de cada país (calidad del agua, acceso a métodos anticonceptivos, bajo peso infantil), por lo que debe trabajarse en ambas vertientes.

“Unos factores señalan que la salud global está mal. Los Gobiernos deben hacer políticas para tener mejor calidad de agua y velar por que los niños nazcan en buenas condiciones. Deben hacerlo por el bien de la salud y la vida de sus habitantes”, dijo Colin Mathers, coordinador de Mortalidad y Enfermedades, de la OMS.

“Otros factores no dependen de los Gobiernos, sino de cada persona. El 71% de los casos de cáncer de pulmón en el mundo se deben al fumado, y las enfermedades cardiovasculares se derivan de la inactividad física, la falta de frutas y verduras y el exceso en el consumo de grasas”, agregó.

Otros aspectos que se nombran son la deficiencia en hierro, vitamina A, zinc, falta de lactancia materna, colesterol alto, niveles altos de glucosa, falta de métodos anticonceptivos, uso de drogas ilícitas, contaminación ambiental, exposición al plomo y el cambio climático. En total, 24 factores ponen en riesgo la salud y la vida del ser humano.

La investigación

Para llegar a estas conclusiones, la OMS examinó las estadísticas de las causas de mortalidad, incidencia de enfermedades, contaminación ambiental, cambio climático y esperanza de vida al nacer en más de 130 países. Posteriormente, compararon los resultados y examinaron el papel de cada factor en el perjuicio de la salud y la muerte.

Así, los cinco primeros factores de riesgo se escogieron porque determinan la cuarta parte de muertes en el mundo. Dentro de los primeros diez, se incluyeron los que causan el 75% de los males cardiovasculares, responsables de más de 100 millones de muertes por año.

El informe señala que las mayores deficiencias están en África y al este de Asia. En América y Europa, no hay riesgo por falta de agua potable o desnutrición infantil, pero las posibilidades de muerte por enfermedades cardíacas, sedentarismo, obesidad y poco consumo de frutas y verduras son mayores.

El documento indica que, si logran controlarse los factores de riesgo, esto significa entre cinco y siete años más de vida para los habitantes del mundo. Sin embargo, para lograrlo, debe haber voluntad de cada persona en mejorar su salud y de cada Gobierno para brindar mejores políticas públicas.

Tabaco, mala dieta y poco ejercicio matan a ticos

En el informe, Costa Rica figura como uno de los países con mejor calidad de agua potable, mejor peso en niños y buen acceso a métodos anticonceptivos. Sin embargo, tiene retos pendientes: eliminar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el fumado.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el país, y uno de los motivos principales de hospitalización. Aproximadamente, 19.500 costarricenses son hospitalizados cada año por estos males. Otros 4.000 ticos mueren cada año antes de ingresar a un hospital por causa de un infarto o paro cardíaco. A esto se le unen más de 500 casos nuevos de cáncer de pulmón o enfisema pulmonar por año, muchos de ellos causados por el abuso del fumado.

Para remediar el impacto de estos factores de riesgo, el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social desarrollan diferentes planes. “A la gente la están matando sus propios hábitos: el tabaco, la mala alimentación y el sedentarismo. Cuesta cambiar esos hábitos, pero tenemos programas para incentivar el consumo de frutas y verduras, los micronutrientes y poner a la gente en movimiento”, dijo María Luisa Ávila, ministra de Salud.

Otra iniciativa es el proyecto de ley antitabaco, que se encuentra en estudio en la Asamblea Legislativa. Esta ley permitiría la prohibición del fumado en bares y restaurantes. Además, todas las cajetillas de cigarrillos deberán traer advertencias más grandes sobre los daños del fumado.

El Ministerio trabaja también en un reglamento que regule el uso de la grasa en sodas y restaurantes. Así, se implementa una forma más sana de comer, que evita la obesidad.

Tomado de: www.nacion.com

25 de octubre de 2009

¿Cómo reduce la hipertensión el aceite de oliva virgen?

Un equipo dirigido por la investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Valentina Ruiz-Gutiérrez, ha descrito los mecanismos moleculares que explican por qué la dieta mediterránea y la enriquecida con aceite de oliva virgen es capaz de reducir la presión arterial en pacientes hipertensos.

El estudio, en el que participan investigadores del Instituto de la Grasa (CSIC) y de la Universidad de las Islas Baleares, junto con grupos de Sevilla, Málaga y Barcelona, se publica en el último número de la revista 'Hypertension'.

El trabajo ha demostrado que el aceite de oliva virgen es capaz de modificar la estructura y composición lipídica de la membrana de los eritrocitos o glóbulos rojos. "Estos datos sugieren que la dieta de estilo mediterráneo modifica la estructura de las membranas y afecta al metabolismo lipídico, que está muy alterado en pacientes con hipertensión", resume la investigadora del CSIC.

La modulación que se da en los cambios de la membrana del eritrocito proporciona una nueva perspectiva molecular para establecer una buena base científica por la que la dieta mediterránea beneficie a sujetos con hipertensión. Así, el consumo de aceite de oliva logra que la composición química y el comportamiento de la membrana vuelvan a parámetros normales.

Tras la intervención dietética, se apreció un descenso en el contenido de colesterol en los eritrocitos de los pacientes estudiados, así como un incremento en algunos fosfolípidos de la membrana.

El estudio, que fue realizado en 36 pacientes, después de un año de intervención en su alimentación con dieta mediterránea. Los pacientes fueron reclutados para el proyecto PREDIMED, una iniciativa que pretende demostrar el papel de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular en la que participan 7.300 pacientes.

Tomado de: www.europapress.es

Los mariscos elevarían riesgo de desarrollar diabetes: estudio

Consumir pescados blancos y grasos con regularidad protegería de la diabetes tipo 2, pero un estudio efectuado en el Reino Unido sugiere que los mariscos tendrían el efecto inverso.

Los autores de la investigación observaron un 25 por ciento menos riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en hombres y mujeres que consumían una o más porciones semanales de pescados blancos o grasos. Pero, inesperadamente, hallaron que quienes comían la misma cantidad de mariscos (en especial, camarones, cangrejo y mejillones) tuvieron un 36 por ciento más riesgo de padecer diabetes tipo 2.

Pero "no serían los mariscos en sí lo que aumenta el riesgo de diabetes", dijo a Reuters Health la doctora Nita Forouhi, del Hospital Addenbrooke, de la University of Cambridge. Se trataría más bien de la cocción y la preparación usada, por ejemplo, en Gran Bretaña: los aceites o la manteca que se usa para freírlos y las salsas a base de mayonesa con las que se sirven los mariscos. Todo eso elevaría el consumo de colesterol y, por lo tanto, el riesgo de diabetes.

El equipo de Forouhi evaluó el consumo semanal de mariscos más pescados blancos (como bacalao, eglefino o anón y pez mantequilla) o los pescados grasos (como verdel, arenque, atún y salmón) en 9.801 hombres y 12.183 mujeres.

Los participantes tenían entre 40 y 79 años y no presentaban antecedentes diabéticos. En 10 años, 725 desarrollaron diabetes tipo 2.

Tanto el bajo peligro asociado con el consumo de pescados blancos y grasos, como el alto riesgo relacionado con el consumo de mariscos se mantuvieron al considerar varios factores de riesgo de la diabetes, como el sedentarismo, la obesidad, la ingesta de alcohol y el bajo consumo de frutas y verduras.

El equipo insiste en que la relación entre el consumo de mariscos y el riesgo de diabetes demanda más investigación en otras poblaciones. Esa relación, comentó Forouhi, "no significa que una sea la causa del otro".

Los resultados sobre el consumo de pescados blancos y grasos "refuerzan el mensaje de salud pública de consumir pescado de manera regular", mientras que los hallazgos asociados con el consumo de mariscos deberían estudiarse todavía más.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

17 de octubre de 2009

Comer dátiles a diario protege la salud cardiovascular

El consumo de dátiles a diario puede proteger contra la arteroesclerosis, principal causa de ataques cardíacos y accidentes cardiovasculares, según un estudio realizado por el profesor Michael Aviram, bioquímico del Technion-Israel Institute of Science, y publicado en 'Journal of Agricultural and Food Chemistry'.

En concreto, este trabajo, realizado sobre una muestra de 10 personas, demostró que, tras cuatro semanas consumiendo dátiles, se experimenta una disminución del 15 por ciento de los triglicéridos y del 33 por ciento de la oxidación de las grasas en la sangre.

Los dátiles son ricos en azúcares y vitaminas A y B y ya en la antigüedad se le llamaba la fruta del 'árbol de la vida'. Su consumo puede mejorar la calidad de los lípidos (grasas) en la sangre sin aumentar los niveles de azúcar.

Aviram lleva 20 años buscando formas de prevenir y romper los depósitos de colesterol en las arterias (arteroesclerosis), principal causa de los accidentes cerebrovasculares y enfermedades del corazón. Su interés se ha centrado en descubrir los antioxidantes naturales que puedan mejorar la calidad de los niveles de colesterol.

En 1995, fue de los primeros científicos en demostrar que el consumo de vino tinto reduce la oxidación del colesterol y el desarrollo de la arteroesclerosis. También confirmó los beneficios antioxidantes del regaliz, la cebolla, el aceite de oliva y la granada. Otra de las investigaciones de este científico es lograr un vino blanco con las mismas propiedades para el corazón que el tinto.

Tomado de: http://www.europapress.es/

Grasas "buenas" mejoran composición corporal mujeres diabéticas

Comer ciertos tipos de grasas ayudaría a las mujeres obesas con diabetes a eliminar algo de la grasa corporal general, sugirió un estudio pequeño.

La investigación, sobre 35 adultas mayores con diabetes tipo 2, halló que los suplementos con dos clases de grasas (ácido linoleico conjugado (ALC) o aceite de alazor) mejoró la composición corporal en cuatro meses. El consumo de ALC redujo el índice de masa corporal (IMC), una medida estandarizada de la relación entre el peso y la altura, y el nivel total de grasa corporal.

Con el aceite de alazor, no varió el IMC de las mujeres, pero adelgazaron un poco de grasa del torso y mejoraron los niveles de azúcar en sangre, que es un indicador de buen control de la diabetes.

El ALC es un ácido graso insaturado presente en la carne vacuna, el cordero y los productos lácteos. Estudios en animales hallaron que el ALC ayuda a deshacer la grasa corporal y algunos estudios habían sugerido que lo mismo ocurriría en los seres humanos.

El aceite de alazor es rico en grasas poliinsaturadas omega-6, pero se desconoce cómo eso modificaría la grasa corporal y el azúcar en sangre, dijo la doctora Martha Belury, autora del estudio y profesora de nutrición de la Ohio State University, en Columbus. Belury explicó que el equipo utilizó el aceite de alazor sólo como sustancia de comparación para medir los efectos del ALC. Pero el aceite mostró sus propios beneficios.

Es muy pronto como para recomendar que las mujeres con sobrepeso y diabetes compren ALC o suplementos con aceite de alazor. Pero pueden tratar de incluir más grasas poliinsaturadas en la dieta, dijo Belury a Reuters Health. "No elimine todas las grasas saludables de la dieta al eliminar las malas", agregó la autora.

El estudio, publicado en American Journal of Clinical Nutrition, incluyó a 35 mujeres obesas de unos 60 años. Cada una consumió por día un suplemento de 8 gramos de aceite de alazor u 8 gramos de un suplemento de ALC durante 16 semanas. Luego de un mes de descanso, las mujeres pasaron a usar el otro suplemento.

En general, el equipo halló que las mujeres tenían una disminución leve del IMC y una reducción de la grasa corporal mientras ingerían el ALC. No variaron los niveles de azúcar en sangre o de masa muscular.

En cambio, mientras ingerían el aceite de alazor, las participantes perdieron grasa corporal en el tronco y aumentaron la masa muscular, mientras que los niveles de azúcar en sangre disminuyeron en general. "Esas grasas actuarían de maneras muy distintas", dijo Belury.

Para conocerlas, se necesitan más estudios. Los trabajos sugieren que el ALC afecta a las enzimas involucradas en el almacenamiento corporal de la grasa, lo que explicaría sus beneficios para la composición corporal, aunque se desconocen sus efectos potenciales sobre la diabetes. El suplemento no afectó el control del azúcar en sangre y un estudio previo sobre adultos diabéticos halló que el ALC elevaba los niveles de azúcar en sangre.

Por ahora, Belury recomendó que las personas incluyan aceites poliinsaturados a la alimentación, con, por ejemplo, ensaladas condimentadas con aceite y vinagre o vegetales cocidos con aceite en lugar de manteca.

La autora señaló que la cantidad de aceite de alazor usado en el estudio fue igual a menos de 2 cucharadas por día, lo que se puede ingerir fácilmente por vía de la alimentación. Otros aceites, como el de girasol y de maíz, también son ricos en grasas poliinsaturadas con omega-6. Por otro lado, la cantidad de ALC utilizado en el estudio sería muy alta como para ingerirla a través de la dieta. Un litro de leche entera, por ejemplo, contiene apenas 1 gramo de ALC.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

La mala digestión de algunos alimentos propicia la aparición de acné

La mala digestión de algunos alimentos concretos es determinante en la aparición de acné, más incluso que el alimento en sí, según la doctora Librada Salvador, miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética (SEMCC), por lo que no es necesario establecer restricciones en la dieta.

El acné es la patología cutánea que padecen más los adolescentes pero que también persiste en edad adulta. En estos casos de acné tardío, influyen varios factores como la alimentación ya que, según esta experta, cada individuo reacciona de modo diferente ante alimentos concretos.

"Es verdad que se han visto casos de reacción acneica secundaria a la ingesta de chocolate y frituras, al igual que a la de mariscos o dulces en general", reconoció la doctora Salvador. Igualmente, se suman otros factores como el estrés, ya que las glándulas sebáceas y el sistema nervioso tienen una relación muy importante y hacen que toda ansiedad, emotividad o trauma psíquico se acompañen de una seborrea nerviosa.

En general, el acné se manifiesta en regiones del cuerpo donde la piel es rica en glándulas sebáceas, es decir, en las zonas seborreicas o grasas del cuerpo: cara, cuello, espalda, pecho, hombros y pubis.

Ante esta patología, la Medicina Cosmética y Estética ofrece varias alternativas terapéuticas que se ajustan en cada caso. Para ello, aseguró el presidente de SEMCC, Victor García, "se realiza una completa historia clínica y una evaluación exhaustiva, para llegar a un diagnóstico concreto que determinará la gravedad y la previsible evolución de la enfermedad".


Tomado de: www.europapress.es

10 de octubre de 2009

60% de los costarricenses adultos sufren de sobrepeso

Seis de cada diez costarricenses adultos sufren de sobrepeso, lo cual aumenta el riesgo de que padezcan problemas cardíacos, renales o diabetes, entre otras complicaciones. Este dato fue revelado por la última Encuesta Nacional de Nutrición 2008-2009, elaborada por el Ministerio de Salud y otras cuatro instituciones públicas

Según el estudio, los hombres tuvieron el mayor deterioro alimenticio en las últimas casi tres décadas. En 1982, solo el 22% de los varones tenía sobrepeso, mientras que hoy la cifra supera el 62%. En el mismo período, la cantidad de mujeres con un peso mayor al recomendado subió de un 45% a un 68,5%.

La encuesta también descubrió un incremento de la obesidad en los niños. Hoy, dos de cada diez menores tienen sobrepeso, entre los 5 y los 12 años. En cambio, en 1996 la cifra era de uno y medio.

Cinturas holgadas

Los encargados del estudio midieron también la cintura de las personas para evaluar si estas sobrepasan la circunferencia máxima recomendada. En los hombres, la cintura no debería medir más de 102 centímetros y, en las mujeres, 88 centímetros.

Sin embargo, el estudio encontró que la mitad de las mujeres adultas sobrepasa esa medida y, en el caso de los varones, casi un 15%. Esos datos explicarían por qué ha subido la incidencia de infartos en mujeres, dijo María Luisa Ávila, ministra de Salud.

En el otro extremo, el estudio demostró que en Costa Rica hay pocos casos de la desnutrición conocida como “marasmo”, es decir, el extremado enflaquecimiento del cuerpo humano. El estudio estima que solo el 6% de los niños está por debajo del peso recomendado. En Guatemala, en cambio, la desnutrición crónica alcanza al 50% de los niños, según informó la agencia de noticias ACAN-EFE.

Sin embargo, Ávila advirtió de que muchas personas con obesidad sufren, en realidad, desnutrición porque ingieren alimentos con muchas calorías, pero con bajos contenidos de proteínas. Ese hábito les produce una hinchazón del cuerpo porque retienen los líquidos, dijo la jerarca, quien agregó que más del 30% de los fallecidos por el virus AH1N1 han sido obesos.

Avance

En lo que sí ha mejorado la población es en el consumo de micronutrientes, como vitamina A, hierro y ácido fólico, lo cual evita la anemia, por ejemplo. De hecho, la incidencia de esa enfermedad entre los niños bajó de un 26% a un 7%, desde 1996 hasta la fecha. Este proceso está relacionado con los programas de fortificación de ciertos alimentos.

La vitamina A está en alimentos como la zanahoria, el pescado, los mariscos y la lechuga. En el mundo, 250 millones de niños tienen déficit de esa vitamina, lo cual está asociado a males como la ceguera.

La ministra de Salud atribuyó el empeoramiento de la obesidad a factores como el auge de la comida rápida y la inserción de la mujer en el mercado laboral, pues en muchos hogares ahora se cocina poco. Ávila afirmó que el Estado puede promover una mejora mediante la alimentación en los centros infantiles Cen-Cinai, así como con la capacitación a las madres.

El Ministerio de Salud también pide a la población comer cinco frutas al día, bajo el lema de que “comer sano no es caro”, e intensificar la práctica del deporte. Luis Tacsan, director de Desarrollo Científico y Tecnológico de Salud, señaló que las mejoras están en aspectos en los que el usuario no debe hacer mucho esfuerzo, pero no en los que requieren un cambio de actitud como la dieta y el ejercicio físico. “Realmente no es jugando, nos estamos matando con una mala alimentación”, comentó.

Parásitos abundan en niños y ancianos

La alta presencia de parásitos fue revelada por la última Encuesta Nacional de Nutrición, la cual incluyó pruebas de sangre y heces a las personas entrevistadas en 2.820 viviendas. En el caso de los adultos mayores, la investigación encontró que un 59% tiene parásitos, mientras que en los escolares la cifra alcanzó el 54%.

Entre los escolares, en tanto, la incidencia de la parasitosis es de un 32%, según la encuesta. María Luisa Ávila, ministra de Salud, comentó que estos datos resultaron sorprendentes, pues demuestran malos hábitos de lavado de manos y de alimentos.

La jerarca señaló que se debe mejorar la potabilidad del agua en acueductos rurales y municipales, así como controlar las aguas residuales usadas en los cultivos agrícolas. Según agregó Ávila, se creía que este tema no era tan problemático en el país, luego de que se superó el hecho de que las personas andaran descalzas, pues algunos de estos organismos entran por la planta del pie.

Sin embargo, los datos encontrados envían una señal de alerta, pues los parásitos pueden dañar el cuerpo de las personas, al grado de que sea necesario cortarles parte del intestino para regular su sistema excretor.

¿La talla de los pantalones puede predecir el riesgo de cáncer?

La talla de los pantalones ayudaría a medir el riesgo de desarrollar ciertos cánceres, independientemente del peso, informaron investigadores en Holanda.

Tener cintura y caderas grandes es un signo de acumulación de la llamada "grasa intra abdominal", que es la grasa "oculta" profunda, especialmente dañina alrededor de los órganos abdominales y que está asociada con la diabetes tipo 2, la presión alta y la enfermedad cardíaca.

"Existe la hipótesis de que la talla de la ropa está asociada con la psiquis y se demostró que el tamaño de la ropa es un indicador sólido de obesidad y grasa intra abdominal", publicó en Epidemiology el equipo de la doctora Laura A. E. Hughes, de la Universidad de Maastricht, en Holanda.

Con datos sobre casi 2.500 hombres y mujeres participantes en un estudio grande sobre la dieta y el cáncer, el equipo validó la relación entre la talla de ropa de una persona, el tamaño de la cintura y la cadera y el índice de masa corporal, una medida estandarizada para saber cuán obeso o delgado es alguien.

La talla de pantalón y de falda estuvo bien correlacionada con la circunferencia de cintura y de cadera en hombres y en mujeres, informó el equipo. Luego, el equipo analizó si la talla de la ropa podía predecir el riesgo de cáncer.

Durante el seguimiento promedio de unos 13 años, el equipo halló que, en las mujeres, un tamaño de falda más grande predijo un mayor riesgo de cáncer endometrial, mientras que en los hombres, el pantalón más grande predijo un mayor riesgo de cáncer renal. Esos hallazgos sugieren que "la talla de la ropa reflejaría una distribución de la grasa distinta a la que indica el peso y la altura", señaló Hughes a Reuters Health.

"Los resultados sugieren que la talla de la ropa es una medida muy útil para predecir el riesgo de cáncer en estudios donde el tamaño de cintura no está disponible", dijo. "Asimismo, sería útil para futuros ensayos epidemiológicos reunir tallas de ropa además de medir el peso y la altura, en especial en poblaciones donde obtener la circunferencia de cintura es culturalmente problemático o desafiante por la obesidad extrema", agregó.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish

El peso antes del embarazo se relaciona con problemas cardiacos en los bebés

Según sugiere una investigación reciente, las mujeres obesas y las que tienen exceso de peso tienen más probabilidades de dar a luz bebés con defectos cardiacos.

Investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE. UU. analizaron datos sobre 6,440 bebés que tenían defectos cardiacos congénitos y 5,673 bebés que no tenían defectos cardiacos cuyas madres participaron en el Estudio nacional de prevención de defectos congénitos (National Birth Defects Prevention Study).

Las mujeres que tenían exceso de peso o eran obesas antes del embarazo tenían 18 por ciento más probabilidades que las mujeres de peso normal de tener un bebé con ciertos tipos de defectos cardiacos, como defectos obstructivos en el lado derecho del corazón y defectos en el tejido que separa las dos cámaras superiores del corazón. Los autores del estudio anotaron que las mujeres gravemente obesas tenían un riesgo treinta por ciento mayor, en comparación con las mujeres de peso normal.

Para llegar a sus hallazgos, los investigadores tuvieron en cuenta varios factores de defecto cardiaco importante, como la edad y la raza/etnia de la madre. Las mujeres que tenían diabetes antes de quedar embarazadas fueron excluidas porque la diabetes de la madre es un factor de riesgo contundente para defectos cardiacos en los bebés.

"Estos resultados apoyan estudios anteriores y proporcionarán evidencia adicional de que hay una relación entre que una mujer tenga exceso de peso o eran obesas antes del embarazo y ciertos tipos de defectos cardiacos", señaló en un comunicado de prensa de la agencia Suzanne Gilboa, autora primaria del estudio y epidemióloga del Centro nacional de defectos congénitos y discapacidades del desarrollo de los CDC.

"Esto proporciona otra razón para que las mujeres mantengan un peso saludable. Además del impacto sobre la propia salud de la mujer y las implicaciones conocidas del embarazo relacionadas con la obesidad materna, la salud del bebé podría estar en riesgo", agregó Gilboa.

"Los defectos cardiacos congénitos son el defecto congénito más común y, entre todos los defectos congénitos, son la causa principal de enfermedad, muerte y gastos médicos", señaló en el comunicado de prensa el Dr. Edwin Trvathan, director del Centro nacional de defectos congénitos y discapacidades del desarrollo de los CDC. "Las mujeres que son obesas y planean un embarazo podrían beneficiarse de colaborar con sus médicos para lograr un peso saludable antes del embarazo".

El estudio es el mayor esfuerzo jamás realizado en los EE. UU. para identificar factores de riesgo de defectos congénitos, según los CDC.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish

La leche materna debe tomarse a la misma hora en que fue extraída

La leche materna está compuesta por diversos componentes como los nucleótidos, que desempeñan un papel muy importante en la regulación del sueño del bebé. Un nuevo estudio, publicado recientemente en la revista Nutritional Neuroscience, confirma que la leche materna tiene unos niveles determinados de composición según el momento del día.

Los científicos buscaron en la leche materna tres nucleótidos (adenosina, guanosina y uridina) que excitan o relajan el sistema nervioso central promoviendo el reposo o sueño, y observaron su variación a lo largo de 24 horas. La leche, recogida de 30 mujeres residentes en Extremadura, se extrajo durante un periodo de 24 horas, a razón de 6-8 muestras diarias. La máxima concentración de nucleótidos fue durante la noche.

"Esto nos hace pensar en la leche como un inductor al sueño del bebé", indica Cristina L. Sánchez, primera autora del artículo e investigadora en el Laboratorio de Crononutrición de la Universidad de Extremadura. "Al igual que no darías a nadie una café por la noche, con la leche pasa lo mismo; tiene componentes que son propios del día y promueven la actividad del lactante, y otros propios de la noche que facilitan su reposo", explica Sánchez.

Para garantizar una nutrición eficaz, al bebé se le tendría que dar la leche a la misma hora en la que la madre lo extrajo de su pecho. "Es un error cuando la madre se saca leche del pecho a una hora del día, la almacena y después se la da al bebé a una hora diferente", confirma la investigadora.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el alimento "óptimo e insustituible" para el recién nacido, ya que con ella se cubren todas las necesidades fisiológicas de los primeros seis meses de vida. No sólo protege al bebé frente a muchas enfermedades como catarros, diarreas o síndrome de muerte súbita del lactante, sino que también previene de enfermedades futuras como asma, alergia, u obesidad, y favorece el desarrollo intelectual.

Los beneficios de la lactancia materna también se extienden a la madre. Las mujeres que amamantan pierden más rápido el peso ganado en el embarazo, previenen la anemia, la hipertensión y la depresión postparto. Además, la osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en aquellas mujeres que amamantaron a sus hijos.

Tomado de: http://www.europapress.es/

4 de octubre de 2009

Alimentos adecuados frente al estrés

Nos encontramos enfermos o disfrutamos de buena salud, según la química de nuestras células. Existe en nuestro organismo una estrecha relación entre lo físico, lo somático, lo psicológico y lo intelectual. Nuestra salud tanto física como mental y por tanto nuestros estados de ánimo, pueden estar debidos a una mala o correcta alimentación. Y, en esta ocasión, nos vamos a ocupar de los alimentos concretos que nos ayudan a actuar de mejor forma en situaciones de estrés.

Cuando las células no reciben los nutrientes que necesita, se produce en el organismo una carga de stress metabólico muy importante y con importantes repercusiones orgánicas. El método fundamental para combatir el stress pasa por una alimentación y nutrición adaptada a esa situación funcional. La adopción de unos hábitos adecuados, como la relajación y el ejercicio junto a una dieta completa y equilibrada, puede ayudarnos a luchar contra el estrés.

El ejercicio físico moderado tiene consecuencias inmediatas en la reducción de factores de riesgo cardiovasculares, mejorando la capacidad funcional del corazón pero además, la actividad física es causante de una mejora en la autoestima que produce beneficios en la hipertensión, osteoporosis, crisis diabéticas y varios trastornos psiquiátricos.

Pero ¿porqué es importante además una nutrición adecuada? Pues simplemente porque la correcta alimentación ayuda a nuestro estado de salud ya que afecta a la eficacia con la que nos enfrentamos a una situación de estrés. Desde el punto de vista de la nutrición las situaciones de estrés, tanto agudas como crónicas, repercuten directamente sobre el sistema inmunitario, disminuyendo las defensas corporales frente a las agresiones externas e internas.

La relación entre el estrés y la ingesta de alimentos ha sido demostrada ampliamente, hay aspectos del estrés que favorecen situaciones de anorexia y otros que sus efectos son opuestos e inducen situaciones de altas ingestas de alimentos estimulando el apetito. Todos conocemos esta dualidad hablando de cómo los "nervios" me quitan el hambre o como cuando estoy estresado no puedo parar de comer. En este último caso, una situación prolongada de estrés puede llevar al sobrepeso y obesidad. En cualquier caso, el estrés severo o prolongado puede afectar, de forma significativa, a nuestra salud y por tanto a nuestro rendimiento laboral, y lo que es más importante a nuestra calidad de vida.

Desde el área de la alimentación podemos ayudar a reducir los efectos del estrés. Como primera medida, la persona sometida a estrés debe marcarse un objetivo, mantener un peso adecuado. Esto significa que debemos desarrollar una actividad física moderada y continuada y tener una alimentación sana y adecuada a nuestra actividad diaria. Este objetivo permitirá un mejor ajuste metabólico y una situación psíquica estable.

De forma general las directrices a seguir en estas situaciones se basan en una alimentación rica en hidratos de carbono, adecuada en proteínas, con un alto contenido en antioxidantes vegetales y en alimentos inmunopotenciadores. Podemos ayudarnos con la pirámide alimentaria para adecuar correctamente nuestra dieta:

Esto a nivel práctico se traduce en comidas en las que se incluyan, al menos, una o dos raciones de hidratos de carbono (pasta, pan, arroz), preferiblemente integrales. Las raciones de proteína han de ser preferentemente de pescado, y mejor si es azul (atún, bonito, boquerón, etc.) o legumbres y solo de forma esporádica, carne. El consumo de moluscos (almejas, ostras) puede ayudar por su alto contenido en zinc. Diariamente deben incluirse más de 5 raciones de verduras y frutas, incluyendo 2 de verduras no cocinadas y al menos 2 de cítricos. Algunas verduras de consumo diario deben ser ajo, col, coliflor, brócoli, brécol. Por último, es aconsejable incluir en el desayuno y en la cena un lácteo fermentado.

En definitiva, una dieta variada y rica para que se fortalezca el sistema inmunológico, y así estar protegido de las enfermedades y problemas que acarrea el estrés.

Alimentos ricos en vitaminas A, C y E y las del grupo B: las tres primeras ayudan a eliminar los radicales libres, causantes del envejecimiento prematuro. Y las del grupo B, fortalecen el sistema nervioso central y tienen un efecto sedante.

La vitamina A se obtiene de zanahorias, melón, coles de Bruselas, espinacas. La vitamina C se obtiene de cítricos, brócoli, melón, tomate y pimiento. La vitamina E se obtiene de frutos secos y aceites vegetales. La vitamina del grupo B se obtiene de lácteos, carne, cereales, cerveza, aguacate, repollo y judías verdes.

Alimentos ricos en potasio, magnesio y calcio: estos minerales son necesarios para estimular la reacción orgánica ante las células nerviosas como, el plátano, las almendras, las semillas de girasol, la levadura de cerveza y el germen de trigo.

Y algo que es importante y que parece que hoy en día es difícil de conseguir, comer tranquilamente, puesto que el estrés induce a comer rápido y eso, es lo que hay que evitar. Comer de prisa afecta a la velocidad de vaciamiento gástrico y ésta a la eficacia de absorción de la carga calórica intestinal, es decir aprovechamos mejor las calorías ingeridas, lo que se traduce en que cogemos más peso, engordamos mas fácilmente. Por eso se aconseja comer despacio para tener digestiones más cortas, menos molestias gastrointestinales y no aumentar de peso.

Dicen que comer es un "placer". Los grandes gourmets, afirman que existe una comida para cada ocasión. El consumo de determinados alimentos, tiene un efecto sobre nuestro cerebro, ya que libera unas hormonas llamadas "endorfinas" que favorecen el estado de ánimo y aumenta las sensaciones placenteras. La alimentación es la clave no sólo de la salud sino de la longevidad e incluso de la felicidad. Si sabemos que existen alimentos que pueden influir directamente en nuestro aspecto, nuestro estado de ánimo y nuestra salud ¿por qué no incluirlos en nuestra dieta?

En general debemos de comenzar el día con:

-Un desayuno completo: lácteo, cereales y complementos (aceite de oliva, miel o mermelada sin azúcares añadidos) y zumo natural o fruta.
-Un almuerzo adecuado: son frecuentes los almuerzos excesivamente grasos (embutidos, frituras...), lo que desequilibra la alimentación. Si el esfuerzo físico es mínimo puede ser suficiente con una o dos piezas de fruta fresca o un lácteo.
-Una comida adaptada al horario. Si la jornada laboral es fraccionada, es necesario seguir una alimentación variada y ordenada (con moderado aporte de energía, grasas y alcohol) para que el organismo pueda soportar fácilmente la digestión, evitando la pesadez digestiva y la somnolencia. -Realizar una merienda ligera. Un suplemento en forma de yogur, fruta o un pequeño bocadillo de pan integral.
-Terminar el día con una cena bien planificada para complementar el resto de comidas del día. Se recomienda optar por una cena ligera para restablecer el equilibrio del día y tomarla al menos dos horas antes de acostarse para tener un sueño reparador, con una digestión fácil.


Un "extra" muy saludable ... el chocolate. Es uno de los alimentos más utilizados para calmar los nervios. Efectivamente, el cacao contiene sustancias de efecto calmante, además del placer que produce su sabor. Si abusa de él añadirá calorías extra a su organismo e incluso puede producir un efecto excitante. Un par de onzas de chocolate negro (alto % en cacao) pueden ayudar a calmar la ansiedad y proporcionar combustible a su cerebro sin aportar demasiadas calorías.


Tomado de: www.adn.es