25 de enero de 2009

Expertos asocian el estrés con ciertas alteraciones gastrointestinales, como el estreñimiento

Los trastornos psicológicos, especialmente el estrés, están altamente asociados a diferentes alteraciones gastrointestinales y existen numerosos estudios que relacionan el estrés con la aparición de úlceras gastrointestinales, reflujos gástricos, diarreas y estreñimiento, según destacó en un comunicado el jefe del Instituto Barcelona de Psicología Clínica y especialista en medicina conductual, el doctor Miquel Casas.

Este experto señaló que "el estreñimiento afecta a las personas que lo sufren aumentando su nivel de estrés y, por tanto, cerrando el círculo vicioso del estrés: cuanto más estrés más estreñimiento y cuanto más estreñimiento más estrés".

En este sentido, explicó que "las molestias generadas por el estreñimiento como la sensación de hinchazón, incomodidad son las responsables de hacer de este fenómeno una causa de estrés que puede comportar una disminución de la calidad de vida del paciente y de su vida social, como los viajes, dormir fuera de casa o comer en restaurantes. Por otro lado, este especialista hizo hincapié en algunas de las molestas complicaciones del estreñimiento como hemorroides, fisura anal, colitis o gastritis entre otras.

El doctor Casas indicó que el estrés afecta en especial al estreñimiento a través de dos grandes vías. En primer lugar, la respuesta del organismo cuando sufrimos estrés es una alteración de los movimientos peristálticos del intestino producido por una reducción del aporte sanguíneo al tracto intestinal. Cuando los movimientos del intestino grueso se ralentizan acusadamente, se produce estreñimiento.

En segundo lugar, el estrés comporta un cambio de hábitos que favorecen la aparición del estreñimiento y otros desajustes digestivos: se tiende al sedentarismo, se reduce la ingesta de agua, las comidas se hacen a deshoras, de una forma poco equilibrada y rápida (se reducen especialmente la ingesta de verduras y frutas para potenciar la ingesta de comida rápida rica en grasas saturadas) y se retrasan las defecaciones con el consecuente desajuste de la funcionalidad intestinal.

Nerviosismo, cansancio e incomodidad

Los datos de una encuesta internacional sobre el impacto del estreñimiento en la calidad de vida realizada por Boehringer Ingelheim muestran que este problema puede influir considerablemente en las actitudes de las personas y en su capacidad para enfrentarse a situaciones sociales.

En concreto, muchos afectados, en mayor parte mujeres, suelen sentirse responsables de los síntomas que experimentan comprometiendo sus hábitos de vida y llegando incluso a sentirse menos satisfechos en su vida personal, laboral y social. Estas personas perciben su estado de salud como más vulnerable y presentan unos niveles más elevados de nerviosismo y cansancio.

Además, la encuesta revela que esta sintomatología provoca un estado de preocupación y de desconcierto, ya que muchas veces el afectado no sabe cómo afrontar su problema. "Quienes sufren este síntoma afirman sentirse "poco atractivos y, a menudo, sentir mucha incomodidad", indicó el doctor Casas.

Tomado de: www.europapress.es

No hay comentarios: