26 de abril de 2009

Falsos mitos sobre la alimentación

Perder peso es un objetivo que se marca mucha gente cuando asoman los primeros rayos de sol. No todas las personas acuden a los expertos con el fin de que les prepare una dieta equilibrada y se aventuran por su cuenta a perder kilos, muchas veces guiadas de ideas falsas sobre determinados alimentos. El Instituto Nacional de Consumo avisa de los siguientes falsos mitos sobre la alimentación.

El pan engorda. Es muchas veces lo primero que se quita cuando se quiere perder peso. Sin embargo, al igual que las pastas o cereales, el pan es rico en hidratos de carbono, el nutriente que el organismo necesita en mayor cantidad. El pan apenas tiene grasa. Lo que aumenta las calorías suele ser lo que el acompaña: embutidos, mantequillas, etc y comer más de lo que gastamos.

La fruta como postre engorda. Una fruta aporta las mismas calorías antes o después de las comidas, por lo que el orden de la ingesta no influye en el aporte energético. La ventaja de consumirla antes de las comidas es que, por su contenido en fibra y agua, tiene un efecto saciante.

Beber agua en las comidas engorda. El agua es un alimento acalórico (sus nutrientes no proporcionan energía). Por eso, no engorda si se toma antes, durante o después de las comidas. Beber antes de las comidas puede producir sensación de saciedad. El agua tampoco tiene poder de quemar calorías. Es decir, no por beber más cantidad de agua se adelgaza.

Mezclar hidratos de carbono y proteínas. Las llamadas dietas disociadas consisten en no mezclar en la misma comida alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales, pasta, patatas, pan) con alimentos proteícos (carne, pescado, huevos). Estas dietas no tienen ningún fundamento científico, ya que entre otras razones todos los alimentos son una mezcla de nutrientes.

Las frutas ácidas adelgazan. Ningún alimento tiene la función de adelgazar. Para quemar la grasa es importante ingerir menos calorías de las que el cuerpo necesita y aumentar la práctica de ejercicio.

Saltarse una comida adelgaza. Es un mal hábito. Los especialistas aconsejan realizar cinco tomas diarias, así como reducir el tamaño de las raciones. Es un sistema que ayuda a no llegar con excesiva hambre y ansiedad a la siguiente comida.

Las vitaminas engordan. Las vitaminas son nutrientes que no aportan energía y por tanto es imposible que engorden. Una persona que lleve una alimentación variada y equilibrada cubre sus necesidades de vitaminas y minerales.

Las monodietas. Consisten en comer durante un tiempo determinado únicamente un tipo de alimento es una dieta desequilibrada, que no aporta las cantidades necesarias de macronutrientes, vitaminas y minerales. Además son dietas monótonas que provocan una sensación de hambre agobiante para quien las realiza.

Los productos integrales adelgazan. Los alimentos integrales aportan más fibra que los refinados, pero su composición en calorías no varía tanto. Es decir, a igualdad de peso, el pan blanco aporta las mismas calorías que el integral. Y lo mismo el resto de alimentos integrales, aunque por su contenido en fibra, tienen un poder saciante.

Lo light adelgaza. Un producto light es aquel al que se le ha reducido o eliminado alguno de sus componentes calóricos. Esto significa que contienen menos calorías (un 30% como mínimo) que la versión no light del mismo alimento.


Tomado de: www.diariodenavarra.es

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