26 de julio de 2009

La falta de ejercicio, la dieta, el tabaco, el alcohol y el sobrepeso duplican el riesgo de fallo cardiaco

La falta de ejercicio, la dieta, el tabaco, el alcohol y el sobrepeso pueden duplicar el riesgo de fallo cardiaco, según sugiere un estudio del Hospital de Brigham y las Mujeres, la Escuela de Medicina y el Sistema de Salud de Veteranos en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

Los resultados muestran que los hombres que realizan ejercicio de forma regular, beben moderadamente, no fuman, no tienen sobrepeso y siguen una dieta que incluye cereales, frutas y vegetales tienen la mitad de riesgo de sufrir un fallo cardiaco a lo largo de su vida que aquellos que no siguen ninguno de estos hábitos saludables.

Los investigadores, dirigidos por Luc Djoussé, evaluaron la asociación entre los factores del estilo de vida modificables y el riesgo de fallo cardiaco durante la vida en un gran grupo de hombres.
El trabajo incluyó datos de 20.900 hombres con una edad media de 53,6 años y que participaban en un estudio más amplio sobre la salud entre los médicos. Se evaluaron seis factores modificables del estilo de vida: peso corporal, tabaquismo, ejercicio, consumo de alcohol, de cereales de desayuno y de frutas y vegetales.

Se produjeron 1.200 casos de fallo cardiaco durante una media de seguimiento de 22,4 años y 4.999 muertes. En comparación con los participantes que no siguieron los factores saludables de estilo de vida, los que sí lo hicieron en el caso de cuatro de ellos o más, tendían a una mayor supervivencia y a una menor prevalencia de hipertensión y diabetes mellitas.

Los análisis indicaron que de forma global, el riesgo de fallo cardiaco durante la vida era de 13,8 por ciento a los 40 años y que se mantenía constante hasta los 70 años. A los 80 años, el riesgo era del 10,6 por ciento. El riesgo de sufrir un fallo cardiaco a lo largo de la vida era entre un dos y un cuatro por ciento superior en los hombres con hipertensión que en aquellos sin el trastorno.

Los investigadores descubrieron que el peso normal, no haber fumado nunca, ejercicio regular, consumo moderado de alcohol y de cereales de desayuno y frutas y verduras se asociaban individualmente con un menor riesgo durante la vida de fallo cardiaco en comparación con la conducta opuesta. Los resultados mostraron una asociación inversa y gradual entre el número de aspectos saludables del estilo de vida y el riesgo de fallo cardiaco.

Según los autores, el riesgo de sufrir un fallo cardiaco durante la vida era aproximadamente de un 21,2 por ciento en los hombres que no seguían ninguno de los factores saludables del estilo de vida en comparación con el 10,1 por ciento en aquellos que al menos seguían cuatro o más de estas actitudes saludables.



Tomado de: www.europapress.es

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