1 de agosto de 2009

Consumir más lácteos y calcio en la niñez podría alargar la vida

Un estudio de 65 años de duración encuentra que las personas que consumieron mucho calcio y productos lácteos en la niñez tendieron a evitar el accidente cerebrovascular (ACV) y a vivir más tiempo que los que no lo hicieron.

"Este estudio muestra un efecto protector modesto de la ingesta dietética de calcio en la niñez contra el riesgo de ACV más adelante en la vida, y un efecto protector modesto contra la mortalidad por cualquier causa por una mayor ingesta de leche en la infancia", apuntó el Dr. David L. Katz, director del Centro de investigación en prevención de la Facultad de medicina de la Universidad de Harvard. Katz no participó en el estudio, que aparece en la edición en línea del 28 de julio de la revista Heart.

Los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca comienzan en la niñez, pero hay poca evidencia del efecto que tengan los lácteos sobre tales riesgos. Algunos productos lácteos, como la leche entera, la mantequilla y el queso, tienen mucha grasa saturada y colesterol. Los estudios también han demostrado que comer tales alimentos en la adultez contribuye a la enfermedad cardiaca, apuntan los investigadores.

Para el estudio, un equipo de investigación liderado por Jolieke van der Pols del Instituto Queensland de Investigación Médica de Brisbane (Australia), recolectó datos sobre niños de 1,343 familias de Inglaterra y Escocia. Todas las familias participaron en una encuesta sobre dieta y salud llevada a cabo en Gran Bretaña entre 1937 y 1939.

Los investigadores pudieron rastrear la salud adulta de 4,373 de los niños entre 1948 y 2005. Para 2005, 1,468 de estos individuos habían muerto, entre ellos 378 que sucumbieron a enfermedad cardiaca y 121 que murieron de un ACV.

Los investigadores estudiaron dos resultados principales, las muertes por accidente cerebrovascular y la enfermedad cardiovascular. Observaron las asociaciones entre la ingesta de lácteos y la mortalidad, así como las asociaciones entre lácteos en particular y la mortalidad. No encontraron evidencia clara de que los productos lácteos se relacionaran con muertes por enfermedad de la arteria coronaria ni ACV en la adultez.

Sin embargo, los niños que se hallaban en el grupo con la más alta ingesta de calcio y lácteos tuvieron índices generales de muerte más bajos que los que consumían menos lácteos. "Los niños cuya dieta familiar en los años 30 era rica en calcio tenían un menor riesgo de muerte por ACV. Además, las dietas infantiles ricas en lácteos o calcio se relacionaron con una mortalidad por todas las causas más baja en la adultez", concluyeron los investigadores.

Pero, apuntó Katz, hay límites en lo que se puede aprender de este estudio de observación. "Las evaluaciones dietéticas se [hicieron] en Bretaña antes de la Segunda Guerra Mundial, un momento en que la leche baja en grasa o sin grasa prácticamente no existía", apuntó Katz. "Por tanto, cualquier beneficio de la ingesta de lácteos probablemente fue mitigado por su alto contenido de grasa saturada".

Además, "la ingesta de calcio era mayor en los hogares con un estatus socioeconómico más alto, lo que en sí mismo podría explicar el beneficio para la salud", señaló.

Estudios que han utilizado la dieta DASH (métodos dietéticos para detener la hipertensión) de la American Heart Association sugieren que la ingesta de lácteos sí ofrece beneficios de salud, apuntó Katz. Pero "también hay ciertas inquietudes, como una asociación potencial [entre una alta ingesta de lácteos] con un mayor riesgo de cáncer de próstata. Lamentablemente, no creo que podamos encontrar una resolución para las controversias persistentes sobre los lácteos a partir de este estudio".

Otro experto, el Dr. David J.A. Jenkins, profesor del departamento de ciencias de la nutrición de la Universidad de Toronto, anotó que los que comían más lácteos también comían más frutas y verduras, así que en general tenían las dietas más sanas.

"Achacárselo todo a más productos lácteos en la niñez parece ser un marcador para los que tenían una dieta más razonable", dijo. "Tener una buena nutrición en la niñez es importante para la longevidad, pero dudaría en decir que todo se debe al consumo de leche", apuntó. Otra experta promulgó productos lácteos para los niños, pero sugirió usar los productos bajos en grasa o sin grasa.

"La grasa saturada de los lácteos es lo que nos preocupa, no tanto las calorías", señaló Samantha Heller, dietista registrada con sede en Connecticut, nutrióloga clínica y fisióloga del ejercicio. "Muchas veces los niños no obtienen el calcio que necesitan porque reemplazan las bebidas ricas en calcio con bebidas azucaradas, que no tienen ningún valor nutricional", advirtió.

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

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