9 de agosto de 2009

Relacionan la deficiencia de vitamina D con factores de riesgo cardiaco en los niños

Dos estudios recientes hallan que la mayoría de los niños estadounidenses no consume suficiente vitamina D, y que esta deficiencia se relaciona con una mayor incidencia de factores de riesgo para problemas cardiovasculares como ataque cardiaco y accidente cerebrovascular.

La publicación simultanea de ambos trabajos en la edición en línea del 3 de agosto de Pediatrics es pura coincidencia, informaron los autores principales de los informes. Ambos utilizaron los datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) 2001-2004 de EE. UU., y se realizaron debido a la falta de información en torno a los posibles efectos de la deficiencia de vitamina D en los riesgos cardiovasculares de la población infantil.

Aunque estudios habían relacionado la deficiencia de vitamina D con un mayor riesgo en adultos estadounidenses, "pocos habían analizado la relación entre la vitamina D y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en los niños", aclaró Jared P. Reis, que comenzó el estudio cuando aún estaba en la Universidad de Johns Hopkins. Ahora es epidemiólogo de la división de ciencias cardiovasculares en el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU.

"Nadie pone en duda que la deficiencia de vitamina D causa raquitismo", dijo la Dra. Michal L. Melamed, profesora asistente de medicina y epidemiología del Colegio de medicina Albert Einstein en el Bronx, que dirigió el otro estudio. "Queríamos estudiar otros resultados de salud y notamos que nadie había descrito este resultado antes".

El estudio dirigido por Michal analizó la incidencia global sobre la salud de un bajo nivel de vitamina D entre los estadounidenses jóvenes de uno a 21 años de edad que habían participado en la encuesta. No existe una definición formal de deficiencia de vitamina D, dijo Reis, pero muchos expertos creen que un nivel de 30 nanogramos por mililitro de sangre es lo deseable.

El estudio de Melamed encontró que el nueve por ciento de los estadounidenses jóvenes, unos 7.6 millones, tenían deficiencia de vitamina D, con niveles en sangre inferiores a los 15 nanogramos por mililitro, y que el 61 por ciento, unos 50.8 millones, tenían insuficiencia de vitamina D, con niveles entre los 15 y 29 nanogramos por mililitro.

La alta incidencia de deficiencia de vitamina D fue tan sorprendente que "trabajamos en los datos durante seis meses", dijo Melamed. "No lo publicamos hasta que otras personas nos confirmaron que teníamos las cifras correctas". Los niños que tenían los niveles más bajos de vitamina D eran más propensos a a tener presión arterial alta, mayores niveles de azúcar en sangre y bajos niveles de colesterol HDL ("bueno"), halló el estudio.

No está del todo claro que los bajos niveles de vitamina D al principio de la vida se traduzcan en problemas de salud en la edad adulta, dijo Melamed. "Pero si tiene hipertensión [presión arterial alta] a la edad de 20 años, tiene 60 años más para lidiar con sus consecuencias", apuntó.

El estudio dirigido por Reis fue un análisis transversal detallado de los datos de 3,577 adolescentes. Encontró una nivel promedio de vitamina D en sangre de 24.8 nanogramos por mililitro. El nivel promedio era de 15.5 nanogramos por mililitro en los negros, 21.5 en los estadounidenses de origen mexicano y de 28 en los blancos.

Hubo una clara asociación con los factores de riesgo cardiovasculares. El 25 por ciento de los jóvenes que tenían los niveles más bajos de vitamina D eran 2.36 veces más propensos a tener presión arterial alta, 54 por ciento más propensos a tener bajos niveles de colesterol HDL, 2.54 veces más propensos a tener altos niveles de azúcar en sangre y 3.88 veces más propensos a tener síndrome metabólico, una constelación de factores de riesgo que incluyen la obesidad, niveles altos de grasas en sangre y presión arterial alta.

Sin embargo, los resultados no deberían atemorizar a los padres, dijo Reis. "Creo que necesitamos investigación adicional", apuntó. "Nuestro estudio es observacional y necesitamos estudios adicionales que lo confirmen".

Específicamente, los padres necesitan recurrir a los complementos para suplir la ingesta recomendada de vitamina D, que en estos momentos se establece en 200 unidades internacionales (UI) al día hasta los 50 años, apuntó Reis. El consumo adecuado de vitamina D se puede alcanzar con quince minutos de exposición solar al día o mediante el consumo de leche, pan y otros productos de trigo enriquecidos, entre otras cosas, destacó.

"Los padres se deben centrar en factores de riesgo modificables", apuntó Melamed. "Los niños no deben estar siempre frente a la computadora o la televisión. Pueden beber más leche, en lugar de usar complementos".

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

No hay comentarios: