6 de septiembre de 2009

Buena alimentación de la mamá previene enfermedades en su bebé

Una de las conclusiones de un congreso de obstetricia es que muchos de los defectos congénitos de los recién nacidos podrían ser prevenidos si la mujer recibe una adecuada cantidad de vitaminas y minerales antes y durante el embarazo.

En el marco del XXVII Congreso Internacional de Obstetricia y Ginecología, organizado por Sogiba (Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires) se llevó a cabo el simposio sobre "Suplementación periconcepcional y sus eventuales consecuencias genéticas", a cargo del doctor Mario Sebastiani, médico de planta del Servicio de Obstetricia del Hospital Italiano y del doctor Daniel De Girolami, médico de planta del Servicio de Nutrición del Hospital de Clínicas José de San Martín.

Ya se sabe que las alteraciones en la salud materno fetal pueden afectar la calidad de vida tanto de la madre como del bebé por nacer. Muchos de los defectos congénitos de los recién nacidos podrían ser prevenidos si la mujer recibe una adecuada cantidad de vitaminas y minerales antes y durante el embarazo.

Debido a que la mayoría de los embarazos no son planificados, es importante el cuidado preconcepcional desde el punto de vista nutricional. "La adecuada preparación para la concepción es la más temprana y efectiva manera de prevenir las anomalías congénitas", señaló Sebastiani basándose en conclusiones del doctor Ceizel.

La evidencia proveniente de países en desarrollo con alta prevalencia de anemia muestra que la deficiencia materna de hierro se asocia al bajo peso al nacer. Por otro lado, ya en 1992 el Centre of Disease Control recomendó la suplementación periconcepcional de ácido fólico con al menos 0,4 mg para todas las mujeres que buscan un embarazo. Esto podría prevenir los defectos del tubo neural en un alto porcentaje de casos.Pero con ácido fólico sólo no alcanza. Si bien es uno de los micronutrientes más importantes, hay otras vitaminas y minerales que también son importantes en la etapa previa al embarazo y durante el mismo.

En los países en desarrollo, como la Argentina, las mujeres tienen muchas veces una dieta baja en calorías y generalmente inadecuada, lo que conlleva a que inicien el embarazo con un déficit de micronutrientes pregestacional. Las consecuencias de la mala nutrición materna crónica comienzan a actuar previo a la concepción.

¿Cuáles son los factores que inciden en las deficiencias de micronutrientes?

-Déficit en la ingesta
-Hábitos alimentarios incorrectos
-Falta de variedad en la dieta
-Dificultades socioeconómicas
-Mala calidad en la ingesta alimentaria
-Anorexia e Inapetencia
-Alcoholismo
-Dietas restringidas
-Cuadros clínicos de mala absorción
-Enfermedades agudas y crónicas que impactan en el estado nutricional

Dentro de los grupos de riesgos de déficit multi vitamínico se encuentra la mujer embarazada y aquella en período de lactancia. Un aporte de micronutrientes inadecuado puede traer complicaciones en cualquiera de estas etapas, tanto para la madre como para el bebé. Por ejemplo, el déficit de vitamina A provoca trastornos inmunológicos, la carencia de folato puede provocar malformaciones en el tubo neural, la falta de calcio y hierro pueden provocar respectivamente hipertensión arterial, preeclampsia y anemia ferropénica en la madre.

A su vez, la carencia de zinc se asocia con mayor riesgo de bajo peso al nacer, infecciones severas en el recién nacido (sepsis perinatal) y partos pretérmino. Por su parte, la carencia de vitamina B12, puede producir anemia megaloblástica en la madre. Según estudios realizados por la OMS, UNICEF y la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), un 30% de las embarazadas sufren anemia durante el embarazo y un 18% tiene un déficit de vitamina B12.

Finalmente, señaló De Girolami, "hay que orientar la adecuada selección de alimentos; prever las intolerancias que se pueden presentar en el embarazo e incorporar los micronutrientes necesarios a través de la suplementación farmacológica adecuada".

Por otro lado, los especialistas sugirieron que existe una amplia y preocupante brecha entre la magnitud del problema (estado nutricional y resultados maternos) y la calidad metodológica nutricional y el tamaño de las investigaciones clínicas que han evaluado las intervenciones nutricionales. Esto quiere decir que no hay estudios que demuestren la verdadera magnitud del problema.

El aumento de los requerimientos de vitaminas y minerales durante el embarazo no siempre puede cubrirse con una alimentación balanceada que incluya todos los grupos de alimentos. Por ello, ante la existencia de deficiencias nutricionales (macro y micronutrientes) en la población, se deben administrar los nutrientes correspondientes para paliar dichas deficiencias, mediante la dieta o polivitamínicos."Más del 70% de las mujeres embarazadas tiene una inadecuación en la alimentación, muchas veces por cuestiones de intolerancia a algunos alimentos", señaló De Girolami.

Por ello es fundamental "crear conciencia pública sobre el valor pre concepcional de una adecuada alimentación, a través de una campaña de Estado que eduque sobre el tema", cerró el doctor Sebastiani. Como conclusión quedó manifiesto que es importante la administración de "micronutrientes", es decir vitaminas y minerales cuyo requerimiento diario es indispensable para los diferentes procesos bioquímicos y metabólicos del organismo y en consecuencia para el correcto funcionamiento del cuerpo humano.

Tomado de: www.infobae.com

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