21 de septiembre de 2009

Las dietas periódicas podrían reducir el riesgo de cáncer de mama

Reducir las calorías de manera periódica podría disminuir el riesgo de contraer cáncer de mama mejor que dietas a tiempo completo, según un estudio reciente publicado en la revista Cancer Prevention Research.

Tres conjuntos de ratones predispuestos a desarrollar tumores de mama fueron asignados a dietas distintas: comer de forma ilimitada, reducir las calorías en 25 por ciento de manera intermitente o reducir la ingesta calórica en 25 por ciento de manera permanente. A los de la dieta intermitente les fue mejor, pues apenas el nueve por ciento desarrolló tumores de mama, frente a 35 por ciento de los que tenían restricciones crónicas y 71 por ciento de los que comían todo lo que deseaban.

Aunque estudios anteriores habían mostrado resultados similares, los investigadores se sintieron sorprendidos. La autora del estudio, Margot P. Cleary, profesora del Instituto Hormel de la Universidad de Minnesota, aseguró que su equipo pensaba que las dietas periódicas tal vez fomentarían el crecimiento tumoral a medida que la nutrición añadida podría reiniciar la secreción del factor de crecimiento parecido a la insulina tipo 1 (IGF-1, por su sigla en inglés), una hormona relacionada con la promoción del cáncer de mama.

"Comprender la manera en que la restricción calórica provee protección contra el desarrollo de tumores mamarios debería ayudarnos a identificar vías que puedan ser el objetivo de estudios de quimioprevención", aseguró en un comunicado de prensa. "La identificación posterior de factores en suero que tengan que ver con el desarrollo del tumor tal vez provea una manera de identificar a los individuos en riesgo, y dirigir las intervenciones a tales personas".

Este estudio "contribuye a acumular evidencia de que la restricción calórica funciona al alterar los niveles de hormonas en lugar de dejar a los cánceres sin energía", escribió en un editorial acompañante el Dr. Michael Pollack, profesor de oncología de la Universidad de McGill en Montreal. "En particular, se asocian niveles más bajos de insulina con la ingesta alimentaria reducida, y esto podría resultar protector", señaló.

Pollack sugirió que se debe investigar más para encontrar maneras de reducir el IGF-1 y la insulina en el organismo, ya sea de forma médica o a través de dieta y ejercicio.

No hay comentarios: