5 de diciembre de 2009

Sin vino ni cerveza se tiene más riesgo cardiovascular

Las personas que no consumen bebidas fermentadas, como la cerveza o el vino, tienen mayor riesgo a padecer una enfermedad cardiovascular que el que bebe moderadamente, explicó el presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, el doctor Lluís Serra, durante el encuentro organizado por el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS), con motivo de su X Aniversario.

"Está científicamente comprobado los efectos preventivos frente a las enfermedades cardiovasculares tanto en prevención primaria como secundaria, es decir, en personas que ya han tenido un proceso cardiovascular", explicó. No obstante, advirtió de que el objetivo no es invitar a beber a aquellos que no consumen alcohol o a hacerlo con más asiduidad, sino a destacar las propiedades de su consumo moderado.

Este experto enumeró diez de los beneficios, "científicamente comprobados" por grupos de investigación independientes al organismo, del consumo "siempre moderado" de bebidas fermentadas. Así, explicó que, además de sus propiedades cardiosaludables, se ha observado que es buena para la salud ósea y neuronal.

Asimismo, algunos polifenoles de la cerveza han mostrado una capacidad anticancerigena; además tiene componentes que mejoran la respuesta inmune contra algunos agentes de enfermedades infecciosa; así como efectos antininflamatorios y antievejecimiento. Además, su consumo previene problemas gástricos; podría contribuir a reducir el estreñimiento; tienen un bajo aporte calórico; y es recomendable en la dieta hipocalóricas.

No obstante, en todos los casos hay que tener claro que se habla de un consumo moderado--de 2 a 3 bebidas al día en varones y de 1 a 2 en mujeres--, y, por tanto, "la relación dosis-efecto es primordial". Asimismo, destacó que, desde el CICS, siempre se hacen estas recomendaciones refiriéndose a personas sanas, mayores de edad, que no deben conducir, ni realizar trabajos de riesgo, y, en el caso de las mujeres, además, que no estén embarazadas, ni en periodo de lactancia.

A no ser que se trate de cerveza sin alcohol, aunque en este caso Serra explicó que "no cabe duda de que el efecto beneficioso de la cerveza sobre la salud, es en parte por el contenido en alcohol y, la otra mitad, por las propiedades de sus componentes".

Por su parte, el presidente del Comité Científico del Centro de Información Cerveza y Salud, el doctor Manuel, Díaz-Rubio, destacó la importancia de unir el consumo de bebidas fermentadas dentro la dieta mediterránea, al tiempo que, indicó que "estas investigaciones sirven sobre todo para abrir el camino para estudiar otros beneficios y el tratamiento de estas sustancias".


Tomado de: www.europapress.es

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