30 de mayo de 2009

Alimentos prohibidos para mujeres en lactancia

Así como durante el embarazo, en la lactancia la mujer debe cuidar su alimentación porque todo lo que consume pasa al bebé a través de la leche materna.

Un dieta rica en fibras, con verduras, frutas y cereales integrales, es clave para la buena nutrición de la madre y el niño, además de evitar el estreñimiento. No se debe seguir una dieta para perder peso, ya que las grasas acumuladas en caderas y muslos son la fuente de energía para la lactancia.

Veamos qué alimentos son peligrosos para la mujer en lactancia:

1. Evitar los alimentos flatulentos (frijoles, garbanzos, brócoli, coles) que pueden provocar gases en el bebé.
2. Evitar las comidas muy picantes o especiadas que pueden provocar cólicos en el bebé.
3. Limitar el consumo de pescados enlatados o conservas, es mejor consumirlos frescos.
4. Evita el alcohol y el café. Bebidas alcohólicas como la cerveza, no sólo pueden provocar gases al bebé por el gas, sino que disminuyen la producción de leche. El café o las bebidas con cafeína producen irritación e insomnio en el bebé. Si vas a consumir alcohol, que sea vino y no más de medio vaso en la comida, siempre 3-4 horas antes de dar de mamar.

Finalmente, evita el cigarrillo durante la lactancia porque la nicotina pasa a la leche materna y disminuye su producción, pero si vas a seguir fumando, es mejor que sea después de las tomas.

Tomado de: www.nutricion.pro

24 de mayo de 2009

Consumo excesivo de bebidas con cola atrofia los músculos

Un análisis realizado por científicos griegos advirtió esta semana que tomar más de dos litros diarios de bebidas con cola puede atrofiar ciertos músculos del cuerpo y provocar fatiga, taquicardia o caries.

Esto ocurre, entre otras cosas, porque la ingesta excesiva de estas gaseosas favorece una disminución abrupta en la cantidad normal de potasio contenida en la sangre, explicaron los especialistas en la revista médica International Journal of Clinical Practice, que se publicará en junio próximo.

La sangre humana necesita tener suficiente potasio porque este mineral es el responsable de controlar el trabajo de los músculos, corazón y aparato digestivo, aseguró el médico y líder del estudio Moses Elisaf. Por eso, cuando el organismo tiene menos potasio del requerido se dice que sufre de una condición que conocida como hipocalemia.

“La hipocalemia puede ser provocada por alguno o varios de los tres componentes presentes en las colas: la glucosa, la fructosa y la cafeína”, reconoce el análisis. Por ejemplo, cada porción de bebida gaseosa contiene al menos 11 gramos de azúcar (glucosa) por decilitro y entre 95 y 160 miligramos de cafeína por litro.

“Nuestra intención con este análisis es llamar la atención de que el número de personas que enferman por un consumo desmesurado de ese tipo de refrescos va en aumento y que los consumidores deben conocer esta información”, aseguró Moses Elisaf.

El científico recriminó así la política empresarial de las empresas productoras de estas bebidas de promover tamaños de botellas cada vez más grandes. En el 2007 el consumo anual de bebidas gaseosas fue de 552 billones de litros, es decir, unos 83 litros por persona. Se cree que para el 2012 este consumo per cápita anual será de unos 95 litros por persona, según la investigación.

El estudio.

Para realizar esta valoración, los médicos monitorearon a varias personas que tenía un consumo diario de entre dos y nueve litros de bebidas con cola. A cada uno de ellos se le hicieron pruebas médicas y entrevistas. Todos mostraron signos inequívocos de fatiga y desgaste físico.
En el caso de dos mujeres embarazadas que fueron parte de la muestra, los daños fueron preocupantes. La primera de ellas, quien reconoció que bebía tres litros diarios, tenía serios problemas de vómitos, fatiga y pérdida de apetito. La otra embarazada, que bebía hasta siete litros diarios de bebidas con cola, fue diagnosticada con debilidad muscular.

En ninguno de los casos analizados se detectaron daños permanentes. A todos los pacientes se les invitó a reducir el consumo de gaseosas a menos de dos litros diarios y se les recetaron suplementos con potasio –por vía oral o intravenosa–. Todas las personas recuperaron sus facultades musculares.

En defensa de las bebidas.

Al ser consultada por La Nación sobre esta investigación, la compañía Coca Cola dijo: “La seguridad y la calidad de todos nuestros productos son fundamentales, y es algo que nuestra compañía jamás pondría en riesgo”.

Según esta empresa, los ejemplos utilizados en este artículo son todos casos extremos de consumo crónico (2 a 9 litros por día), lo que significa que el consumo moderado de bebidas de cola es seguro y la gente puede seguir disfrutando esas bebidas como parte de una dieta sana y equilibrada.

“Dicho artículo es un análisis, no es una investigación científica (es decir, no es un estudio clínico), y no constituye una base suficiente para señalar al consumo de bebidas de cola como causa de hipocalemia. Además, sus autores especulan acerca de que cantidades moderadas de cafeína (180-360 miligramos) pueden causar hipocalemia. Esta observación no cuenta con el soporte de un estudio clínico bien diseñado”, dijo Olga Reyes, gerente de asuntos públicos para Centroamérica de Coca-Cola.

Tomado de: www.nacion.com

17 de mayo de 2009

Las diferentes dietas modifican el riesgo de cáncer renal

Comer carnes rojas elevaría el riesgo de desarrollar el tipo más común de cáncer renal, mientras que comer vegetales tendría un efecto protector, según un estudio publicado en Journal of the American Dietetic Association.

El autor principal, el doctor Nabih R. Asal, de la University of Florida, halló también que las personas que comían una gran cantidad de pan blanco y papa blanca tenían más riesgo de desarrollar la enfermedad que aquellos que ingerían esos alimentos con menor frecuencia. La relación fue especialmente sólida en las mujeres.

La coautora Suzanne Dolwick Grieb dijo que eso era posible debido al alto índice glicémico de esos alimentos. El índice glicémico indica cuán rápido aumenta la glucosa después de comer cierto alimento. "Los alimentos con un índice glicémico alto afectan la resistencia a la insulina y a los factores de crecimiento similares a la insulina. Eso ocurre en otros cánceres", dijo Grieb.
El cáncer renal, aseguró el equipo, está aumentando en Estados Unidos. Los factores de riesgo mejor documentados son la obesidad y el tabaquismo. Los estudios realizados a la fecha sobre alimentación y carcinoma de células renales, que representa el 85 por ciento de los tumores de riñón, obtuvieron resultados "no definitivos".

El equipo investigó si ciertos alimentos o grupos de alimentos modificarían el riesgo de desarrollar carcinoma de células renales.

Para eso, comparó a 335 personas con la enfermedad con 337 personas sanas (controles). Todos los participantes informaron la frecuencia con la que consumían distintos alimentos. Mientras que la espinaca y otros vegetales verdes y el tomate reducían el riesgo de cáncer en todos los participantes, en especial en los hombres, la papa blanca (frita y no frita) lo aumentaba, especialmente en las mujeres.

El pan blanco también elevó el riesgo de desarrollar cáncer. La relación más sólida se observó en las mujeres: las que consumían pan blanco cinco o más veces por semana eran más propensos a desarrollar carcinoma de células renales que las que lo comían menos de una vez por semana. El equipo no halló una relación entre el consumo de fruta y lácteos y el carcinoma de células renales.
Con todo, hombres y mujeres que comían carnes rojas cinco o más veces por semana eran cuatro veces más propensos a desarrollar la enfermedad que las personas que las consumían menos de una vez por semana.

No hubo suficientes afroamericanos en el estudio como para analizar por separado los efectos sobre blancos y negros, pero los autores opinan que los nuevos estudios sobre los factores de riesgo del carcinoma de células renales deberían incluir varios grupos étnicos porque existen "claras diferencias étnicas" en la tendencia de la incidencia de la enfermedad.

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Los cereales con leche ayudan a recuperarse tras el ejercicio


Los cereales con leche ayudan al organismo a recuperarse tras el ejercicio, según un estudio de la Universidad de Texas en Austin que se publica en la revista 'Journal of the International Society of Sports Nutrition'.

Los investigadores investigaban los efectos fisiológicos de los alimentos después del ejercicio. Estudiaron a 12 ciclistas entrenados, 8 hombres y 4 mujeres. En contraste con otros muchos estudios de nutrición deportiva el protocolo de ejercicio se diseñaba para reflejar una sesión de ejercicio típica. Después de un periodo de calentamiento, los sujetos corrían en bicicleta durante dos horas a un ritmo cómodo en vez de las pruebas en las que de forma frecuente los participantes quedan extenuados.

Según explica Kammer, "nuestro objetivo era comparar el consumo de cereales integrales junto con leche, un alimento normal, y las bebidas deportivas, después del ejercicio moderado. Queríamos comprender sus efectos relativos sobre la recuperación de glucógeno y la síntesis de proteínas en el individuo medio".

Los autores descubrieron que la recuperación de glucógeno, o el reabastecimiento de la energía muscular inmediata, eran tan buena como antes del ejercicio después del consumo de cereales integrales y que algunos aspectos de la síntesis de proteínas eran mejores.

"Los cereales y la leche desnatada son una opción más barata que las bebidas deportivas. La leche proporciona una fuente de proteínas de fácil digestión y alta calidad, que puede promover la síntesis de proteínas y la adaptación al ejercicio, lo que los convierte en una opción de recuperación atractiva para aquellos que quieran recuperar la energía en casa", señala Kammer.

Los investigadores concluyen que, para los atletas aficionados y los individuos moderadamente activos que tratan de mantenerse en forma, tomar un cuenco de cereales con leche desnatada al volver de realizar ejercicio podría ser más rentable que invertir en bebidas deportivas.


Tomado de: http://www.europapress.es/

Comer pescado y aceite de oliva reduce el riesgo de ceguera

El consumo regular de pescado, nueces, aceite de oliva y otros alimentos que contienen ácidos grasos omega-3 y evitar las grasas trans parece asociarse con un menor riesgo de degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

Asi consta en un estudio de la Universidad de Sidney en Australia que se publica en la revista 'Archives of Ophthalmology'. La DMAE es la principal causa de pérdida grave de la visión en los mayores de 65 años en el mundo desarrollado y sus factores de riesgo incluyen la edad, marcadores genéticos y el tabaquismo.

Los investigadores, dirigidos por Jennifer S.L. Tan, estudiaron a 2.454 participantes del Estudio de los Ojos Blue Mountains que comenzó en 1992 hasta 1994. En ese momento los participantes completaron un cuestionario de frecuencia alimentaria que se analizó para determinar su consumo de varios ácidos grasos. Los autores emplearon fotografías digitales de la retina para evaluar el desarrollo de la DMAE cinco y diez años después.

Los resultados mostraron que después de ajustar factores como la edad, el sexo y el tabaquismo, el consumo de una ración de pescado a la semana se asociaba con un 31 por ciento menos de riesgo de desarrollar DMAE precoz. La asociación era mayor entre los individuos con un menor consumo de ácido linoleico, un ácido graso omega-6 insaturado que se encuentra en los aceites vegetales. El consumo de entre una y dos raciones de nueces a la semana se asoció con un 35 por ciento menos de riesgo de DMAE precoz.

Los autores concluyen que estos descubrimientos apoyan la hipótesis de que un mayor consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y el consumo regular de pescado y nueces en la dieta podría proteger contra el desarrollo precoz de la DMAE. Estos ácidos grasos podrían proteger los ojos al evitar la acumulación de placas en las arterias o al reducir la inflamación, la formación de vasos sanguíneos y los daños celulares asociados al oxígeno en la retina.

Se había sugerido antes una conexión de los efectos protectores contra la DMAE entre el consumo de estos alimentos y otros factores como el tabaquismo, el consumo de ácidos grasos omega-6 insaturados o los betacarotenos y la tasa de colesterol en la sangre total con el HDL o colesterol bueno.

Según los investigadores, los descubrimientos también apuntan a que el equilibrio entre varios nutrientes es esencial para maximizar el beneficio nutricional. Los autores concluyen que serán necesarios nuevos estudios para determinar si el cambio de dieta o los suplementos podrían prevenir o retrasar el desarrollo de DMAE.

En otro estudio dirigido por Elaine W.T.Chong del Centro de Investigación de los Ojos en Australia se analizaron 6.734 individuos de entre 58 y 69 años. Entre 1990 y 1994, los investigadores evaluaron el consumo de nutrientes de los participantes a partir de un cuestionario de frecuencia alimentaria y fueron seguidos en relación al desarrollo de DMAE entre 2003 y 2006.

Los resultados de este otro trabajo mostraron que las personas que consumían mayores niveles de grasas trans-insaturadas, descubiertas en productos horneados y alimentos procesados, eran más propensas a tener DMAE avanzada. Sin embargo, aquellas que consumían los mayores niveles de ácidos grasos omega 3 eran menos propensas a desarrollar DMAE precoz.

Según los investigadores, el consumo de 100 mililitros o más de aceite de oliva por semana frente a un consumo de menos de 1 mililitro se asoció con una menor prevalencia de DMAE avanzada. Los autores concluyen que las personas que siguen una dieta baja en alimentos procesados y alta en ácidos grasos trans-insaturados y rica en ácidos grasos omega-3 y aceite de oliva podrían beneficiarse de alguna protección frente al desarrollo de DMAE.

Tomado de: www.europapress.es

10 de mayo de 2009

Cocinar en horno microondas es mejor que hervir los vegetales

La mejor forma de cocinar los vegetales para mantener sus poderes antioxidantes depende del tipo de verdura de la que se trate, indicó una investigación realizada en España. Cocer los vegetales en el horno a microondas o a la plancha suele ser lo mejor, mientras que hervir y colocar en ollas a presión serían las peores alternativas, aunque existen excepciones a esta regla, señaló el equipo del doctor A. M. Jiménez-Monreal, de la Universidad de Murcia.

"Los resultados de este estudio sirven como base de datos de los efectos de distintos métodos de cocción sobre el potencial antioxidante de los vegetales y alentarían a la industria alimenticia a recomendar sistemas específicos para ayudar a mantener las propiedades antioxidantes de los vegetales que comemos", sugirieron los autores. Los hallazgos fueron publicados en Journal of Food Science.

El equipo observó cómo se veía afectada la capacidad de 20 vegetales distintos de neutralizar tres tipos de radicales libres según si se los hervía, cocinaba en olla a presión, horneaba, colocaba en microondas, a la plancha o se los freía.

Los efectos variaron ampliamente entre los distintos métodos, revelaron los investigadores. Sólo un vegetal, el alcaucil o alcachofa, mantuvo todo su poder antioxidante más allá de la forma en que se lo cocinaba.

Algunos vegetales tenían mayor capacidad antioxidante después de ser cocidos de cierta manera, por ejemplo los espárragos luego de ser hervidos y las berenjenas tras ser freídas.

La mayoría de los métodos de cocción conservaban la capacidad antioxidante de las chauchas o vainicas, la remolacha y el ajo. En tanto, todos los métodos excepto el hervor aumentaban la actividad antioxidante del apio.

En general, la cocción en horno a microondas o a la plancha fue lo mejor a la hora de preservar la capacidad antioxidante de los vegetales, hallaron Jiménez-Monreal y sus colegas.

El maíz fue la excepción, ya que perdió alrededor de un 35 por ciento de su capacidad de contrarrestar a los radicales libres tras ser cocinado en horno a microondas.

Hervir y cocer en ollas a presión generalmente provocó la mayor pérdida de poder antioxidante de los vegetales. Freír se mostró un poco mejor que esos dos métodos y pareció tener peor efecto que el microondas o la plancha.

"En breve, el agua no es la mejor amiga de la cocina cuando se trata de preparar vegetales", indicaron los investigadores. El equipo concluyó que se requiere la realización de más estudios para ver cómo los diferentes métodos de cocción influyen en la actividad antioxidante de los vegetales luego de su consumo.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

La deshidratación puede afectar a la memoria

El rendimiento mental disminuye significativamente cuando los niveles de deshidratación alcanzan el 2% del peso corporal, aunque empiezan a notarse a partir de pérdidas del 1%. Aún en situaciones de deshidratación leve, ciertas habilidades cognitivas como la atención y la memoria a corto plazo pueden verse afectadas inmediatamente. Estas capacidades mentales disminuyen cuanto mayor es la deshidratación.

La hidratación influye procesos fisiológicos básicos y también en la función cerebral. Tomar decisiones, estudiar, hacer un examen, leer un libro, redactar un informe, llevar la contabilidad, desarrollar un trabajo que requiere esfuerzo físico, decidir a qué compañero se le pasa el balón en un partido de baloncesto o recordar la lista de la compra cuando se tiene más de 70 años, son ejemplos de acciones que pueden verse afectadas por una falta de hidratación.

Está demostrado que una ingesta adecuada de líquidos está relacionada con el mantenimiento del rendimiento cognitivo, más aún en situaciones que requieren un esfuerzo mental intenso. El cuerpo humano está compuesto en un 70% de agua. Se puede sobrevivir semanas sin comer pero sólo 3 días sin beber. El agua, procedente de alimentos y bebidas, es un nutriente esencial.

La falta de una correcta hidratación repercute tanto en las capacidades físicas como en las mentales. Una leve falta de líquidos puede afectar a la capacidad de atención y a la memoria a corto plazo. En situaciones en las que se requiere un esfuerzo mental intenso, como por ejemplo en épocas de examen, realización de trabajos intelectuales u otras actividades que exigen un determinado nivel de concentración, el rendimiento intelectual y por lo tanto, la productividad, se pueden ver comprometidos si el nivel de hidratación no es el adecuado.

Diversos estudios han demostrado que las funciones más afectadas por la deshidratación son la memoria a corto y largo plazo. Conforme avanza el tiempo y el nivel de deshidratación, se detecta un mayor descenso de las habilidades psicomotoras. La pérdida del equilibrio hídrico también guarda relación con un incremento de la fatiga, cansancio, disminución del rendimiento, dificultad visual, pérdida de memoria a corto y largo plazo, disminución de la atención, pérdida de habilidad aritmética e incremento del tiempo de respuesta ante estímulos visuales, entre otras cosas.

Además, la ausencia de una correcta hidratación afecta a la coordinación motora, el tiempo de reacción y la discriminación perceptiva.

Situaciones de riesgo

Las múltiples consecuencias para la salud que puede producir un estado de deshidratación hacen que constituya un problema de salud pública que supone importantes costes para los sistemas sanitarios de todo el mundo. Entre otras cosas, en el área laboral la deshidratación afecta al rendimiento, la productividad y la concentración del trabajador, lo que puede conducir a accidentes laborales. En el caso de las personas mayores puede verse reducida la velocidad de procesamiento y rendimiento de memoria.

Recomendaciones para estar bien hidratado en situaciones que requieren un esfuerzo mental intenso:

-Beber de dos a tres litros al día incluyendo además de agua, infusiones, refrescos, zumos, lácteos, caldos, etc.
-Tener a mano una botella de la bebida favorita que facilite beber regularmente.
-Buscar una postura correcta y un lugar con luz y ventilación adecuadas, descansando periódicamente para evitar el agotamiento.
-En trabajos que además requieran esfuerzo físico a altas temperaturas, beber 250 ml cada 20 minutos para prevenir accidentes laborales.
-Prestar atención a las personas mayores ya que les cuesta beber y la falta de líquidos puede afectar a su memoria y, en casos severos, producir delirio.
-Asegurar la adecuada hidratación de los deportistas, especialmente en condiciones de juego complejas donde la deshidratación puede aumentar el tiempo de toma de decisiones y reducir la capacidad de reacción.

El ácido fólico ayudar a aliviar el asma y las alergias

El ácido fólico, o vitamina B9, es esencial para la salud de los glóbulos rojos y reduce el riesgo de defectos espinales de nacimiento, pero además, investigadores del Centro Infantil Johns Hopkins en Baltimore (Estados Unidos) han descubierto que podría también suprimir las reacciones alérgicas y disminuir la gravedad de los síntomas de alergia y asma. Los resultados de su trabajo se publican en la revista 'Journal of Allergy & Clinical Immunology'.

Los investigadores siguieron el efecto de los niveles de folatos sobre los síntomas respiratorios y alérgicos y los niveles de anticuerpos IgE, unos marcadores del sistema inmune que aumentan en respuesta a los alérgenos. Para ello, el trabajo se basó en los registros médicos de más de 8.000 personas de entre 2 y 85 años.

Los resultados del estudio mostraron que las personas con mayores niveles de folatos en sangre tenían menos anticuerpos IgE, informaban de menos alergias y silbidos asmáticos y tenían menos probabilidades de asma.

Según explica Elizabeth Matsui, directora del estudio, "nuestros descubrimientos son una indicación clara de que el ácido fólico podría en efecto ayudar a regular las respuestas del sistema inmune ante los alérgenos y que podría reducir los síntomas de alergia y asma".

Sin embargo, Matsui añade que necesitan descubrir el mecanismo exacto que se esconde tras este fenómeno para lo que necesitan seguir a personas que reciban tratamiento con ácido fólico antes de recomendar los suplementos para tratar o evitar alergias y asma.

Los resultados también mostraron que las personas que tenían los menores niveles de folatos, por debajo de 8 nanogramos por mililitro (ng/ml), tenían un 40 por ciento más de riesgo de silbidos asmáticos que las personas con los niveles más altos, que superaban los 18 ng/ml. Además, aquellas personas con menos folatos tenían, en comparación con las de mayores niveles, un 30 por ciento más de riesgo de tener los anticuerpos IeG elevados, un indicador de la predisposición a la alergia.

Tomado de: www.europapress.es

4 de mayo de 2009

Cómo mejorar las defensas a través de la alimentación

Comer saludablemente va más allá de ayudarnos a conseguir una buena figura. Existen evidencias de que respetar las recomendaciones nutricionales mejora el funcionamiento del sistema inmunológico en chicos y grandes contra enfermedades como diarreas, trastornos inflamatorios intestinales o infecciones respiratorias bacterianas, entre muchas otras.

"Con una buena alimentación podemos prevenir enfermedades, porque el sistema inmune posee células que, como cualquier otra célula del organismo, se sirven de los nutrientes que ingresan a través de la alimentación y aumentan su actividad", sintetizó la doctora Gabriela Perdigón, investigadora principal del Conicet en el Centro de Referencia para Lactobacilos (Cerela) y profesora titular de Inmunología del Instituto de Microbiología de la Universidad Nacional de Tucumán.

"Este enfoque de la inmunonutrición, relativamente nuevo, afirma que la dieta, entre otros factores, condiciona los mecanismos de defensa -señaló la doctora Nora Slobodianik, profesora titular de la Cátedra de Nutrición de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA-. Así como el organismo necesita energía y nutrientes, las células del sistema inmunológico los necesitan para [proporcionar] una adecuada función protectora."

Ambas investigadoras, que representan a Argentina ante el Foro Internacional de Inmunonutrición (I-Finer.org), participaron ayer de una presentación organizada por la empresa Danone con motivo del Día de la Inmunología, que se celebra hoy.

Básicamente, las especialistas mencionaron por lo menos seis nutrientes que no pueden faltar de la alimentación habitual, como tampoco consumirse en exceso. "Está demostrado que el consumo de cualquier nutriente en exceso provoca prácticamente el mismo efecto que su deficiencia: hace que se deprima el sistema inmune porque las células necesitan sólo una determinada cantidad y no su acumulación, que puede ser perniciosa", dijo Slobodianik.

Los seis nutrientes que ayudan al sistema responsable de controlar las agresiones que producen las bacterias, los virus y los parásitos son las vitaminas (A, E y C), los minerales (zinc, cobre, hierro, magnesio y selenio), los ácidos grasos (omega 6 y omega 3), las calorías necesarias según la edad, la actividad física y la contextura, y las proteínas de alta calidad, como las que aportan la carne, la leche, la soja, el queso y algunas combinaciones de alimentos, como un cereal con una legumbre.

"La población debería, en general, tratar de incorporar más frutas, verduras, aceites vegetales, pescado y frutos del mar, y alimentos integrales, como los cereales o los panes, que está demostrado que proporcionan beneficios para la salud en general y las defensas del organismo en particular", dijo Slobodianik.

Además de esos alimentos, para la doctora Perdigón "es importante" incluir también alimentos como los yogures, los quesos o cualquier leche fermentada, "porque incluyen bacterias que mejoran el tracto intestinal y refuerzan el sistema inmunológico". Esos productos aportan probióticos, microorganismos vivos "que tienen un efecto beneficioso en la persona que los consume, especialmente contra las diarreas por bacterias y virus".

Estudios experimentales en el Cerela revelaron que los probióticos mejoran la producción intestinal de anticuerpos, que alcanza a la mucosa de los bronquios y las glándulas mamarias. "La idea de que muchos alimentos aumentan la inmunidad en la mucosa respiratoria es muy útil en esta época de brotes de enfermedades respiratorias", dijo Perdigón.

Y agregó: "Con una alimentación equilibrada en nutrientes evitaríamos problemas que son un flagelo en el país, como la cantidad de subnutridos, ya sean madres o bebes, que nacen subnutridos. Hay que comprender que si los grupos de riesgo no existen, la salud de la población mejora y eso le hace muy bien económicamente a un país".

Tomado de: www.lanacion.com.ar

Beber medio vaso de vino al día alarga cinco años la vida

Beber medio vaso de vino al día puede ser suficiente para incrementar la expectativa de vida en cinco años, al menos en hombres, según sugiere una investigación publicada en el Journal of Epidemiology and Community Health.

Los autores holandeses del estudio basaron sus hallazgos en un total de 1.373 hombres seleccionados al azar cuya salud cardiovascular y expectativa de vida a los 50 años fueron monitorizadas repetidamente entre 1960 y 2000.

Los investigadores tuvieron en cuenta qué cantidad de alcohol tomaban, de qué tipo, y durante qué periodo, con el propósito de establecer si ello había tenido impacto en el riesgo de su fallecimiento por enfermedad cardiovascular, cerebrovascular y de todas las causas en su conjunto.

También hicieron seguimiento del peso y la dieta; si fumaban, y durante cuánto tiempo, y chequearon la presencia de enfermedades de importancia. Durante los 40 años de seguimiento, 1.130 de los hombres fallecieron, y en más de la mitad de los casos fue por enfermedad cardiovascular.

La proporción de hombres que bebían alcohol casi se dobló, pasando del 45 por ciento en 1960 al 86 por ciento en 2000, con una proporción de los que tomaban vino, que pasó de sólo un 2 por ciento hasta un 44, informa Science Daily.

Las investigaciones encontraron que un consumo ligero de aclohol de cualquier tiepo --unos 20 gramos al día-- extendía la vida alrededor de dos años extra en comparación con los que no tomaban alcohol. La extensión de la esperanza de vida se redujo en aquellos que tomaron más cantidad de alcohol.

Entre los hombres que sólo tomaban vino, pero sólo medio vaso al día, la esperanza de vida se alargaba en 2,5 años respecto a los que tomaban cerveza o bebidas de alta graduación, y casi cinco años frente a los que no tomaban alcohol. Los resultados no se alteraban en función de clase socioeconómica, dieta o hábitos de vida.

La nutricionista Martinette Streppel, de la Universidad Wageningen de Holanda precisó al respecto que las personas que ya toman bebidas alcohólicas deberían ser cuidadosas, y no tomar más de uno o dos vasos diarios, preferiblemente de vino.


Tomado de: www.europapress.es

Controlar glucosa, tensión, peso y no fumar evita complicaciones a 6 de cada 10 diabéticos

"Hasta seis de cada 10 pacientes con diabetes pueden evitar las complicaciones que puede producir esa enfermedad si controlan adecuadamente su enfermedad", según el doctor José Ramón Calle, Endocrinólogo del Hospital Clínico de San Carlos de Madrid, quien recuerda que estos pacientes controlen sus niveles de glucosa en sangre, además de parámetros, como la presión arterial, el colesterol o el peso, y que eviten el tabaquismo para evitar problemas.

Las complicaciones de la diabetes pueden derivar en amputaciones de piernas, ataques cerebrales y de corazón, insuficiencias renales, neuropatías y ceguera. "Para evitarlas, el paciente con diabetes debe ser consciente de la importancia de controlar sus niveles de glucosa en sangre y vigilar otros parámetros, como la presión arterial, el colesterol o el peso, y evitar el tabaco", indicó el experto.

Según el doctor Calle, existen diferentes opciones en función de cada paciente que facilitan ese control de la glucosa. "Para la mayoría de los pacientes, al inicio de la insulinización se podría optar por una insulina de las llamadas basales, es decir, un análogo de insulina de acción prolongada, o por una mezcla fija de análogo de insulina rápida e insulina intermedia", indicó.

Con la progresión de la enfermedad y unos niveles de hemoglobina glicosilada insuficientes, llega el momento de intensificar la terapia para cumplir los objetivos de control de glucosa. También en este estadío existen alternativas que abarcan desde una inyección de insulina de larga duración a dos o más insulinas premezcladas.

Los nuevos tratamientos

Para el doctor Calle, "aunque todavía existen algunas mezclas de las antiguas insulinas de acción rápida con las de acción intermedia, apenas se usan y la inmensa mayoría de pacientes utiliza las mezclas de análogos de insulina rápida, cuya acción se parece más a la insulina que segrega el páncreas, con insulina intermedia".

Sin embargo, según este especialista, "su limitación básica es que se trata de una mezcla a proporciones fijas, lo que significa que, si se modifica la dosis se van a modificar en la misma magnitud, ambos componentes de la mezcla, lo que puede no interesar".

"Existe también la posibilidad de realizar una mezcla manual de ambos componentes, pero a costa de perder precisión en la dosis y de tener que inyectar con las jeringas y agujas convencionales en vez de con los bolígrafos de insulina, mucho más cómodos. Lógicamente, si se dispone de un amplio abanico de mezclas a distintas proporciones es más fácil elegir la más adecuada para cada circunstancia", apuntó.

"Las nuevas mezclas altas --es decir, con una elevada proporción de insulina rápida respecto a la de intermedia-- pueden desempeñar un papel muy interesante y tienen un perfil extraordinariamente útil para muchos pacientes, al adaptarse al estilo de vida y horarios españoles sin perder ni un ápice de eficacia y seguridad", añadió.

A pesar de que se trate de una patología en aumento en el mundo, casi la mitad de los casos de diabetes tipo 2 no están diagnosticados por falta de reconocimientos médicos ordinarios o desconocimiento. En estos momentos, con los datos disponibles, la prevalencia de esta dolencia podría situarse en torno al 10 por ciento de la población.

Tomado de: www.europapress.es

3 de mayo de 2009

Dieta rica en carnes produciría problemas visuales tempranos


Las personas que comen gran cantidad de carnes rojas son más propensas a desarrollar precozmente una enfermedad visual llamada degeneración macular asociada con la edad (DME), que es la causa principal de ceguera en adultos mayores, reveló un estudio en Australia.

La DME aparece debido a una lesión progresiva de la mácula, que es la estructura en la retina que permite captar los detalles finos.

El equipo de la doctora Elaine W. T. Chong, de University of Melbourne, explicó en American Journal of Epidemiology que las carnes rojas contienen compuestos que "podrían producir daños oxidativos y ser tóxicos para la retina".

Para conocer el papel del consumo de carne en la aparición de la DME, el equipo analizó datos de 5.600 personas, de entre 58 y 69 años, entre 1990-1994, luego de que respondieran cuestionarios sobre la frecuencia alimentaria del año previo.

La DME se determinó mediante una fotografía de la retina entre el 2003 y el 2006, cuando los participantes tenían entre 66 y 85 años. Se descubrieron 1.680 casos de DME precoz.

La probabilidad de desarrollar DME fue un 47 por ciento más alta entre las personas que comían carnes rojas por lo menos 10 veces por semana, que en las personas que las ingerían menos de 4,5 veces por semana, aún tras considerar factores que pueden elevar el riesgo, como el tabaquismo y la obesidad.

"El alto nivel de consumo de carnes rojas sería un factor de riesgo nuevo de DME temprano o actuaría como un marcador de un grupo de personas con alto riesgo de desarrollar la enfermedad por otros factores de riesgo. Se necesitan datos de otros estudios que lo confirmen", concluyó el equipo.