28 de junio de 2009

Beber leche desnatada en el desayuno ayuda a perder peso

Científicos australianos han descubierto que beber leche desnatada en el desayuno ayuda a incrementar la sensación de saciedad del cuerpo, lo que repercute en que, a la hora de comer, se consuman hasta un 9 por ciento menos de alimentos.

En el estudio, publicado en el 'American Journal of Clinical Nutrition', 34 hombres y mujeres participaron en dos sesiones de prueba. En la primera, se les servía medio litro de leche desnatada, mientras que en la segunda se les servía la misma cantidad de un zumo de frutas, ambas bebidas con una aportación de 250 calorías.

Cuatro horas después se les permitió comer hasta que se sintieran satisfechos. Mediante esta prueba, los científicos descubrieron que aquellos sujetos que habían bebido leche desnatada se sentían llenos y más satisfechos antes incluso que los bebedores de zumo, lo que contribuía a que ingirieran menos calorías en la hora de la comida.

Según los investigadores, el contenido proteínico de la leche desnatada, la lactosa -el azúcar natural en este alimento- o simplemente su espesor juegan un papel esencial en la sensación de saciedad. Consumir alimentos que incrementen esta sensación es un factor clave a la hora de elaborar planes dietéticos, añaden.

En este sentido, los expertos nutricionistas estadounidenses se centran, a día de hoy, en lograr pequeños cambios de comportamiento diarios que contribuyan a combatir la obesidad. Consumiendo leche desnatada en el desayuno se pueden evitar 50 calorías diarias, la mitad de lo que, según estudios recientes, se cree que consume diariamente la población estadounidense.

Tomado de: www.europapress.es

La obesidad aumenta el riesgo de sufrir cáncer de páncreas


Un índice de masa corporal elevado en el inicio de la vida adulta podría asociarse con el desarrollo de cáncer pancreático a una edad temprana, según un estudio del Centro del Cáncer M.D. Anderson de la Universidad de Texas en Estados Unidos. Los resultados del estudio también mostraron que los pacientes que están obesos un año antes del diagnóstico tienen un peor pronóstico de la enfermedad.

Aunque el exceso de peso es un factor de riesgo asociado con el cáncer pancreático existen pocos estudios que hayan contemplado el IMC a lo largo de la vida en vez de sólo en la vida adulta o en el año del diagnóstico. La obesidad y el tabaquismo son los principales factores de riesgo modificables asociados con este cáncer.

En el estudio, que se publica en la revista 'Journal of the American Medical Association', participaron 1.595 individuos, 841 con adenocarcinoma pancreático y 754 sin cáncer, todos pacientes o acompañantes que acudían al Centro del Cáncer M.D. Anderson.

Los participantes completaron cuestionarios detallados y pasaron por entrevistas personales para proporcionar información sobre los antecedentes de tabaquismo, de cáncer en la familia, de consumo de alcohol y registros médicos generales.

Además, estas personas proporcionaron su peso y altura entre los 14 y 19 años, en la veintena, treintena, en la década de los 40, los 50, los 60 y los 70, así como el año anterior al diagnóstico o inclusión en el estudio.

Los resultados confirmaron una asociación entre obesidad y cáncer pancreático pero también una entre el exceso de peso en edades más jóvenes y un aumento del riesgo que posteriores aumentos en el IMC.

Así, los individuos con sobrepeso entre los 14 y los 19 años o en los primeros años de la treintena tenían un 60 por ciento más de riesgo de sufrir la enfermedad. Aquellas personas que estaban obesas entre los 20 y los 50 años tenían entre dos y tres veces más riesgo de cáncer pancreático. El riesgo de desarrollar la enfermedad parecía equilibrarse en el caso de quienes ganaban un exceso de peso entre los 40 y los 50.

Otro descubrimiento importante fue la asociación entre el exceso de peso y un inicio precoz del cáncer pancreático. El estudio descubrió una edad media de diagnóstico de 64 años en aquellos con un peso normal en comparación con los 61 y los 59 en aquellos con sobrepeso y obesidad respectivamente.

Los investigadores también descubrieron que la obesidad en edades avanzadas, sobre todo en el año anterior al diagnóstico, se asociaba con una menor supervivencia global. Así, los pacientes con un peso saludable tenían una supervivencia media de 18 meses en comparación con los 13 meses para aquellos con sobrepeso u obesidad.


Tomado de: www.europapress.es

Los padres suelen confundir conductas normales del bebé con intolerancia a la leche

Los padres suelen confundir conductas normales de los bebés con intolerancia a la leche, según un estudio del centro 'Mead Johnson Nutrition' en Indiana (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Nutrition Journal'. Como consecuencia de esta mala interpretación de síntomas, los padres tienden a cambiar de leche infantil sin consultar a un profesional sanitario.

Los investigadores, dirigidos por Carol Lynn Berseth, descubrieron que hasta la mitad de los bebés alimentados con leche artificial experimentaban un cambio en este alimento durante los primeros seis meses de vida.

El estudio se realizó entre 335 bebés sanos y se diseñó para evaluar la hipótesis de que no existen ventajas en elegir un tipo de leche con proteínas parcialmente hidrolizadas como primera opción en la mayoría de los niños sanos. El estudio demostró que no existían diferencias en la intolerancia infantil a dos tipos de leche de vaca intactas frente a la leche de vaca con proteínas parcialmente hidrolizadas durante un ensayo de 60 días.

El estudio confirma anteriores informes de cambios innecesarios en el tipo de leche en los bebés sanos. A pesar de que la regurgitación, el llanto y los cólicos pueden ser signos de intolerancias, episodios similares son también normales durante los primeros meses de vida. Sin embargo, la ansiedad de los padres podría confundir estos episodios normales en una intolerancia a la leche artificial.

Según explica Berseth, "en una población sana, este estudio demostró que no existían beneficios adicionales de la leche de vaca parcialmente hidrolizada frente a la leche de vaca intacta". La investigadora se plantea que una leche artificial parcialmente hidrolizada podría ser apropiada para un determinado grupo de bebés en vez de cómo una primera opción para todos.



Tomado de: www.europapress.es

Desmienten que sea cancerígeno el endulzante de la Coca Cola Zero

Después de que el presidente venezolano Hugo Chávez sacara del mercado la semana pasada la gaseosa Coca Cola Zero, se reavivó la vieja polémica sobre sus componentes. Específicamente volvió al centro de la discusión el uso del endulzante denominado ciclamato de sodio que, según manifestaron las autoridades sanitarias venezolanas, sería nocivo para la salud.

Sin embargo, explicaron profesionales locales de la salud, no existe ninguna prueba científica publicada que indique que este componente es dañino para el organismo. De hecho, la Coca Cola Zero que se comercializa en la mayoría de los países de América Latina -incluida la Argentina- contiene ciclamato de sodio. Lo que sí llama la atención es que este producto fue prohibido en Estados Unidos en 1969 por la Food and Drug Administration.

Según argumentaron profesionales locales, este endulzante ha mostrado su efecto negativo en ratas, después de haber sido suministrado en altas concentraciones, pero no en seres humanos. "No se conoce ningún dato nuevo que indique que este producto sea nocivo", apuntó el médico especialista en Nutrición Nelson Rodríguez Papini.

El profesional manifestó que el Código Alimentario Argentino prevé su uso en dosis controladas. "Hasta ahora no se conoce ningún trabajo científico que diga que el ciclamato de sodio es dañino para el cuerpo", recalcó Rodríguez Papini.

Es importante recordar que el ciclamato es el nombre común del ciclohexilsulfamato, denominado en la industria alimentaria con las siglas E 952. Este producto es un edulcorante no calórico descubierto en 1937, que ha sido considerado hasta cincuenta veces más dulce que otros endulzantes de bajas calorías.

En la actualidad, existen instituciones tales como la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) que respaldan su uso en más de cien países del mundo. La Unión Europea, Canadá, Australia, China, Brasil, Argentina y prácticamente toda Latinoamérica respalda su consumo en diferentes productos.

Muy usado

El bioquímico local Rafael Pérez Elizalde recordó que este endulzante es muy usado en medicamentos. "Cuando los ciclamatos salieron al mercado se comenzó a decir que eran cancerígenos, pero en realidad no hay ningún informe serio publicado que indique esto", recalcó.

Mientras que la licenciada en Nutrición Isabel Gattás indicó que es aconsejable disminuir la ingesta de bebidas con sacarosa y no tomar las que tengan endulzantes artificiales. "Desde una perspectiva nutricional, siempre es mejor consumir los productos naturales, en este caso sería ingerir las bebidas con sacarosa, tal vez en menor cantidad, y no otros productos que tienen aditamentos", enfatizó la profesora de la Universidad Juan Agustín Maza.

Cuestionado

Lo cierto es que la polémica no es nueva, desde 2007 que está instalada, cuando Coca Cola Zero fue cuestionada porque el producto con el que se endulzaba podría ocasionar cáncer al consumirse en altas cantidades.

En aquel momento, la compañía negó que su producto fuera dañino o representara un riesgo para la salud. Además destacó que el ciclamato de sodio es un producto aprobado por la Comisión Federal para la Protección Contra los Riesgos Sanitarios (Cofepris), aunque en otros países no se permita su uso.

Hoy, esta bebida gaseosa en Venezuela contiene únicamente los endulzantes no calóricos "acesulfame-K y aspartame". Así lo aseguró la empresa la semana pasada, y además agregó que desde que la bebida gaseosa comenzó a venderse en el mercado venezolano -en abril de 2009- contaba con "el respectivo permiso sanitario".


Tomado de: http://www.losandes.com.ar/

21 de junio de 2009

Reducir carbohidratos prolonga sensación de saciedad

Restarle sólo una pequeña cantidad de carbohidratos a la alimentación habitual prolonga la sensación de saciedad, lo que ayuda a comer menos, reveló un estudio realizado en Estados Unidos. Expertos de la University of Alabama en Birmingham presentaron sus hallazgos en la reunión anual de la Sociedad de Endocrinología, en la ciudad de Washington.

La investigación, realizada con fondos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, probó que una reducción moderada del porcentaje de calorías de carbohidratos estabilizaría el azúcar en sangre y, por lo tanto, extendería la sensación de saciedad.

"Existe mucho interés público en las dietas reducidas en carbohidratos para adelgazar, pero son difíciles de mantener, debido en parte a la drástica reducción de carbohidratos", declaró por escrito la autora principal del estudio, doctora Barbara Gower.

"Las Guías Alimentarias para los Estadounidenses (2005) recomiendan que los carbohidratos no superen el 45-65 por ciento del total de las calorías consumidas por día", explicó la doctora Paula Chandler-Laney, que participó en el estudio. "Y la mayoría de los estadounidenses consumen un 50 por ciento de las calorías diarias de carbohidratos", añadió.

Durante un mes, 14 adultos adhirieron a la dieta típicamente estadounidense, con hasta el 55 por ciento de las calorías diarias provenientes de carbohidratos; el 27 por ciento, de grasa y el 18 por ciento, de proteína.

Paralelamente, 16 adultos cumplieron una dieta moderada en carbohidratos, con un 43 por ciento de las calorías diarias provenientes de los carbohidratos; el 39 por ciento, de grasa y el 18 por ciento, de proteína.

Ambos grupos ingirieron una cantidad suficiente de calorías como para no adelgazar. Después de cada comida, el segundo grupo informó sentirse satisfecho por más tiempo que la cohorte que había consumido la dieta típicamente estadounidense.

El motivo es claro, dijo Chandler-Laney: "Con una comida habitual, la glucosa (azúcar en sangre) aumenta, lo que eleva la insulina: luego, la glucosa baja porque la insulina trabaja para almacenarla. Esa caída en el nivel de la glucosa, como respuesta a la insulina, produce la sensación de hambre".

"Por lo tanto, una comida con menor contenido de carbohidratos (el 43 por ciento) reduce ese 'pico' y esa caída de los niveles de glucosa, lo que explicaría por qué los participantes que habían adherido a la dieta con un 43 por ciento de calorías provenientes de carbohidratos tuvieron esa sensación de saciedad por más tiempo", manifestó la autora.

En el largo plazo, dijo, si las personas adoptan una alimentación moderada en carbohidratos, tendrían menos riesgo de aumentar de peso.



Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish

Comer sano beneficia la salud y el bolsillo

Contrario a lo que muchos creen, consumir comidas bajas en calorías y grasas es más barato que alimentarse con productos preparados con mayor cantidad de grasas o carbohidratos. Así lo confirman datos suministrados por los ministerios de Salud y Agricultura y Ganadería, que fueron corroborados por cadenas de supermercados.

Frutas, verduras, ensaladas, y quesos bajos en grasa, por ejemplo, son más baratos que harinas, galletas, enlatados y emparedados.

“La gente tiene la falsa concepción de que Costa Rica vive la misma situación que Estados Unidos. Allá, las frutas y vegetales son carísimos porque no se cultivan tanto y tienen que importarlos. Pero en este país se producen casi todas las frutas, vegetales, leche y quesos. Esto hace que sus precios sean mucho más bajos”, explicó la ministra de Salud, María Luisa Ávila.

Para los nutricionistas, las diferencias en precio no solo se notan a la hora de comprar alimentos, si no también en el dinero que se ahorra en cuidados de salud. “Una persona que consume frutas, verduras y comidas bajas en grasa se expone a menos virus, menos enfermedades cardiovasculares y a no tener hipertensión. Esto significa menos incapacidades y menos gastos en medicamentos”, señaló la nutricionista Andrea Carballo.

La especialista agregó que los índices de cáncer de colon y estómago están creciendo entre los costarricenses porque no están acostumbrados a consumir fibra, sustancia que se encuentra en frutas, verduras y cereales.

En las escuelas.

Estos datos también se aprovecharán en las escuelas y los Cen-Cinai para ahorrar gastos en los comedores e incentivar el consumo de comidas más sanas. Los ministerios de Salud, Educación y Agricultura y Ganadería trabajan en un proyecto conjunto.

El Ministerio de Salud encontró que las principales deficiencias en fibra se encuentran en niños de edades escolares. Por ello, se creó un programa nutricional para que los comedores escolares tengan mayor cantidad de frutas y verduras en sus menús.

“La idea es que los niños aprendan a consumir cinco porciones de frutas y verduras para que no sufran de problemas gástricos por falta de fibra”, indicó Alejandrina Mata, viceministra de Educación.


Tomado de: www.nacion.com

Zanahorias cocidas enteras "mejores para combatir el cáncer"

Las propiedades de las zanahorias contra el cáncer aumentan un 25 por ciento si son cocidas enteras en lugar de cortadas, según un estudio.

También tienen mejor sabor, de acuerdo a científicos en la Universidad de Newcastle, porque retienen más de su azúcar. "Cortar las zanahorias aumenta el área de la superficie por lo que más nutrientes se filtran en el agua mientras son cocidas", dijo la principal investigadora, la doctora Kirsten Brandt.

"Al cocerlas enteras y cortarlas después, se retiene tanto el sabor como los nutrientes", sostuvo. Brandt, junto a colegas en la Universidad de Dinamarca, descubrieron los beneficios de la sustancia contra el cáncer falcarinol en las zanahorias hace cuatro años.

Una prueba de sabor que condujeron entre 100 personas también reveló que el 80 por ciento prefirió el sabor de zanahorias cocidas enteras.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

¿Quiere adelgazar? Recuerde desayunar


Quienes quieran adelgazar deberían reducir las probabilidades de omitir el desayuno, según recomienda un nuevo estudio. La investigación reveló que no realizar la primera comida del día confunde al cerebro y hace que genere la necesidad de ingerir alimentos altamente calóricos por sobre aquellos reducidos en calorías.

"Cuando las personas están en ayunas, en este caso porque no desayunan, sienten más hambre, lo que también aumenta la actividad en ciertas áreas del cerebro involucradas en la recompensa", explicó el doctor Anthony Goldstone, de Imperial College de Londres, en la reunión anual de la Sociedad de Endocriniología, en Washington.

"Hallamos también que cuando las personas están en ayunas, prefieren los alimentos ricos en calorías por sobre los productos reducidos en calorías", agregó.

Los resultados surgen de estudios cerebrales por imágenes realizados a 20 personas no obesas y saludables, a las que se les mostraron fotografías de alimentos con bajo contenido calórico (ensaladas, vegetales y pescados) y con alto contenido calórico (tortas, chocolate y pizza). Los participantes debieron calificar cómo los afectaban esas imágenes después de un desayuno abundante o de no ingerir la primera comida del día.

Estudios previos habían demostrado que las personas que no desayunan tienden a tener más peso, a consumir más calorías provenientes de grasas y a aumentar más de peso con el tiempo que las que desayunan habitualmente. El nuevo estudio sugiere que existiría un mecanismo que podría explicarlo.

"Cuando se saltan comidas, especialmente el desayuno, el sistema cerebral de recompensa tiende a preferir los alimentos con alto contenido calórico por sobre los productos reducidos en calorías (...), lo que sería una respuesta defensiva del organismo para poder sostener el consumo de calorías", dijo Goldstone.

"Eso podría explicar por qué las personas que omiten comidas para adelgazar, algo que hace entre el 30 y el 40 por ciento de las personas que quieren bajar de peso, terminaría atentando contra su intención de adelgazar y, en realidad, provocarían el efecto opuesto", agregó el experto.
Esos resultados, explicó el autor, respaldan el consejo médico de ingerir un desayuno saludable para prevenir el aumento de peso y poder adelgazar.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

14 de junio de 2009

La alimentación saludable mejora la fertilidad masculina

Los hombres con una alimentación saludable tendrían espermatozoides más sanos, reveló un estudio efectuado en España.

"La alimentación saludable y equilibrada no sólo ayuda a prevenir enfermedades como la diabetes, el colesterol alto o la hipertensión, sino que también permite preservar o mejorar la salud reproductiva", dijo el autor del estudio, doctor Jaime Mendiola, de la Universidad de Murcia.

Varios estudios habían sugerido que existe relación entre el consumo de ciertos nutrientes y la infertilidad masculina, señaló el equipo de Mendiola en la revista Fertility and Sterility. Los expertos habían investigado ya la relación entre el consumo de ciertos alimentos y la calidad del semen, lo que les permitió conocer que los hombres que consumen más productos lácteos y carne, y menos lechuga, tomate y fruta, eran más propensos a tener espermatozoides de mala calidad.

Ese estudio no analizó nutrientes específicos. Pero en la nueva investigación, el equipo comparó el contenido de nutrientes de la alimentación de 30 hombres con semen de mala calidad y de 31 hombres con espermatozoides normales. Todos eran pacientes de clínicas de fertilidad.

Los hombres con semen de mala calidad tenían una baja cantidad de espermatozoides y porcentajes relativamente altos de espermatozoides anormales. Todos los hombres proporcionaron por lo menos dos muestras de semen.

Tras controlar datos como el tabaquismo, la edad, el índice de masa corporal y la exposición a sustancias químicas en el lugar de trabajo, el equipo halló que la alimentación seguía siendo un factor importante.

Los hombres con semen normal consumían más carbohidratos, fibra, ácido fólico, vitamina C y licopeno que los hombres con espermatozoides de mala calidad. Los hombres con semen saludable comían también menos grasas y proteína.

Los bajos niveles alimentarios de nutrientes antioxidantes "tuvieron un efecto negativo sobre la calidad del semen", escribió el equipo. Mendiola concluyó que la alimentación saludable influiría en la calidad de los espermatozoides, pero agregó que se necesitan ensayos controlados y aleatorios para confirmar esa relación.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Coca-Cola defiende la seguridad de 'Zero' para los consumidores, pero retira el producto en Venezuela

El fabricante de refrescos The Coca-Cola Company y la embotelladora Coca-Cola Femsa han acordado suspender temporalmente y retirar del mercado venezolano su bebida Coca-Cola Zero, acatando las demandas del Gobierno de Venezuela, a pesar de subrayar que el producto no contiene ningún ingrediente perjudicial para el consumo, informó la multinacional.

"Coca-Cola Zero es segura y no contiene ningún ingrediente perjudicial para la salud de los consumidores", precisó la compañía, que, sin embargo, decidió a petición de las autoridades venezolanas "suspender temporalmente la producción de Coca-Cola Zero y retirar el producto del mercado venezolano", hasta que concluya el proceso administrativo abierto por el Gobierno venezolano para corroborar la composición del producto.

El Ministerio de Salud y Protección Social de Venezuela informó el pasado miércoles a la compañía de la apertura de este procedimiento administrativo al sospechar que Coca-Cola Zero "contiene un componente que puede resultar perjudicial para los humanos".

El ministro de Salud, Jesús Mantilla, añadió que además se había ordenado la retirada de todas las unidades de Coca-Cola Zero que se encuentran en los establecimientos comerciales del país. "El producto debe salir de circulación para preservar la salud de los venezolanos", dijo Mantilla.

La particularidad de la Coca-Cola Zero, lanzada recientemente en Venezuela mediante una llamativa campaña publicitaria, es que sus edulcorantes ofrecen un sabor similar a la Coca-Cola común pero sin las calorías que ésta contiene.

Tomado de: www.europapress.es

Expertos recomiendan media hora de ejercicio físico y una correcta nutrición e hidratación para mantener una buena salud

Aproximadamente media hora de ejercicio físico al día y una adecuada nutrición e hidratación son suficientes para mantener una buena salud y proteger al organismo de nuevas patologías, según han destacado distintos expertos participantes en el XI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nutrición (SEN), que se está celebrando en Sitges (Tarragona).

De este modo, la directora del Seminario Mujer y Deporte de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid, Élida Alfaro, destacó que estos treinta minutos deberían combinar actividades aeróbicas con otras de fuerza muscular y movilidad articular, a lo que hay que añadir buenos hábitos de vida a pesar de que "en ocasiones no es tarea fácil y se convierte en un auténtico reto".

Durante décadas, los aspectos nutricionales que centraban la atención contemplaban las necesidades y aportes de hidratos de carbono, proteínas, grasa, y vitaminas y minerales, etcétera, manteniendo en un segundo plano al agua y los líquidos, componentes sin los cuales sería imposible que los anteriores cumpliesen sus objetivos, señaló la SEN en un comunicado.

Sin embargo, el agua y los líquidos hacen posible todas las reacciones químicas celulares, el transporte de nutrientes, células, hormonas, enzimas, y proteínas, así como de las sustancias de desecho, por lo que es recomendable "una adecuada hidratación como factor protector frente a accidentes laborales o el desarrollo de diversas patologías", según la profesora titular de Psicobiología Clínica de la Universidad de Barcelona, Ana Adán.

Además, los expertos apuntan a la importancia de mantener una correcta hidratación, especialmente durante la infancia y juventud, ya que los niños están expuestos a una mayor ganancia de calor del ambiente y generan a su vez más calor durante el ejercicio porque son menos eficientes.

A este respecto, los expertos apuntaron que de la ingestión de bebidas y sales dependerá el mantenimiento de la concentración en el organismo, de los electrolitos, implicados en las transmisiones nerviosas, las contracciones musculares, la regularización de los niveles de pH. Así, además del agua, las bebidas con unas pequeñas dosis de sales minerales pueden ser una buena opción, porque además, aumentan las ganas de beber.

Tomado de: www.europapress.es

7 de junio de 2009

Tres cafés diarios reducen el riesgo de Alzheimer

El consumo moderado de café, de entre tres y cinco tazas al día, resulta beneficioso para prevenir la aparición del Alzheimer gracias a la mejora de las capacidades cognitivas que provoca la cafeína, según las conclusiones de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Kuopio en Finlandia.

En dicha investigación se hizo un seguimiento a más de 1.409 personas durante 26 años, observándose que aquellos que tomaban café presentaban menos Alzheimer que el resto. En concreto, el riesgo de padecer esta enfermedad se redujo hasta en un 65 por ciento en las personas que tomaban unos 300 miligramos de cafeína, lo que equivale a entre tres y cinco tazas de café.

Según explicó el responsable de Neurobiología Molecular del Departamento de Bioquímica de la Universidad de Barcelona, Rafael Franco, el café "previene la neurodegeneración al provocar un aumento de la situación de alerta y excitación". Esto puede deberse bien a los efectos de la cafeína, que resulta beneficiosa para la cognición, o bien a los antioxidantes de otros de sus componentes, como los ácidos caféico o clorogénico, que frenan la degeneración neuronal que deriva en Alzheimer.

En cualquier caso, el estudio advierte de mejoras en la prevención de esta enfermedad en pacientes que tomaron café durante gran parte de su vida, al menos durante 20 años, señaló el doctor Franco.

Esta última investigación concuerda con diversos estudios que resaltan los "múltiples beneficios" que el café tiene para la salud. De hecho, en el caso de otras enfermedades neurológicas como el Parkinson, su consumo moderado puede reducir entre 2-3 veces el riesgo de padecer esta enfermedad.

En estos casos es la cafeína la que, como antagonista de la adenosina, mejora la función de la hormona dopamina e impide que baje el tono cerebral, mientras que los antioxidantes del café son los que aportan beneficios en la prevención de la diabetes.

Café normal o descafeinado, para la diabetes

De este modo, según diversos estudios, el consumo de café está relacionado con una menor incidencia de la diabetes gracias al aumento de la adipodectina, una hormona que mejora la resistencia de los cafeteros a la insulina, señaló la jefa asociada de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz, Pilar Riobó.

Además, estas investigaciones determinan que similares beneficios del café natural o el descafeinado, lo que favorece que, en pacientes que sean más sensibles a la cafeína, se pueda optar por el café descafeinado, señaló esta experta.

En el caso de los pacientes ya diagnosticados con diabetes, Riobó resaltó un empeoramiento del metabolismo de la glucosa tras la ingesta del café. No obstante, los pacientes diabéticos pueden tomar café de forma moderada ya que "lo que importa es el efecto a largo plazo", provocado por la resistencia a la oxidación del colesterol LDL y por el efecto termogénico de la cafeína que favorece la pérdida de peso.

Del mismo modo, durante un encuentro con los medios organizado por el Centro de Información Café y Salud (CICAS), el internista y médico de familia Mariano de la Figuera, quiso derribar "falsos mitos" sobre el café y aseguró que su consumo es recomendable "incluso en pacientes hipertensos".

"A los pacientes con hipertensión arterial se les pide que reduzcan su ingesta pero no que la eliminen por completo, por lo que entre una y tres tazas al día puede ser asumible sin que aumente el riesgo", señaló.

De hecho, en casos de cardiopatía isquémica o de ictus tampoco empeora el pronóstico cardiovascular de estos pacientes. En pacientes con cirrosis hepática, se ha observado incluso que el café "puede proteger al hepatocito ante las agresiones de la toxicidad del alcohol".

Tomado de: www.europapress.es

Mujeres obesas deben vigilar su peso en el embarazo

Aumento recomendado para embarazadas obesas es de entre 5 y 9 kilos. Exceso de peso trae complicaciones de salud durante período de gestación.

Las mujeres obesas pueden aumentar solo unos pocos kilos durante el embarazo, pues, si no, tanto ellas como sus bebés podrían desarrollar serias complicaciones de salud. Esta es una de las principales recomendaciones que un equipo de especialistas plantea en las nuevas guías de embarazo, elaboradas por el Instituto de Medicina y el Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos.

Con dos tercios de la población estadounidense con sobrepeso u obesidad, las nuevas guías de embarazo prestan especial atención a las mujeres con estas características. En el documento los expertos recomiendan a las mujeres que son obesas aumentar solo entre cinco y nueve kilos durante la gestación.

Los nuevos lineamientos son claros en cuanto a que una mujer con un peso normal puede permitirse ganar más kilos durante el embarazo sin comprometer su estado de salud. El peso normal se determina mediante el índice de la masa corporal (IMC), un número que se obtiene al dividir el peso de la persona en kilogramos entre la altura en centímetros. Un IMC que se ubica en el rango de entre 18,5 y 24,9 indica que la persona tiene un peso normal.

“Las mujeres de peso normal o que tienen sobrepeso leve pueden aumentar las cantidades estándar recomendadas, dijo Kathleen Rasmussen, profesora de Nutrición de la Cornell University en Nueva York, quien presidió el comité que escribió el informe.

Las nueva guía señala que las mujeres con peso adecuado para su edad, su estatura y su contextura pueden subir entre 11 y 16 kilos durante la gestación, sin mayores problemas.
Por el contrario, las mujeres que aumentan demasiado de peso mientras están embarazadas no solo se arriesgan a mantener esos kilos de más después de tener a su bebé, sino que además tienen mayores tasas de complicaciones del embarazo, como hipertensión y diabetes gestacional.
Un aumento de peso excesivo también pone en peligro la salud de los niños que estas mujeres llevan en su vientre.

El documento destaca que los bebés nacidos de mujeres con peso superior al normal tienen mayor riesgo de nacimientos prematuros o de ser obesos.

Tomado de: www.nacion.com