26 de julio de 2009

Cambio en dieta enfermó el corazón de los costarricenses

El cambio de hábitos del costarricense a la hora de comer, la introducción de nuevos alimentos a su dieta y la reducción en el consumo de otros productos hacen que el riesgo de enfermedades cardiovasculares en el país sea entre un 35% y un 40% mayor que hace 30 años.

Según investigaciones conjuntas realizadas durante 21 años por la Universidad de Harvard, la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud, el tico dejó de comer o bajó el consumo de muchos alimentos que tienen ‘efectos protectores’ ante infartos del miocardio y otras enfermedades cardiovasculares.

Por ejemplo, la baja en la ingestión de frijoles, poco consumo de pescado y el cambio de aceite de soya por el de girasol son factores que provocan más riesgo de accidentes cardiovasculares en el país.

“Hace unos años, el tico comía frijoles mínimo una vez al día, hoy mucha gente si acaso los come de dos a tres veces por semana. El frijol se necesita en gran cantidad porque es fuente de proteína, fibra y folato, y esto da protección contra infartos. Lo mismo pasa con las frutas y verduras, el tico ya casi no las consume y son necesarias contra los infartos”, indicó Hannia Campos, coordinadora de los estudios e investigadora de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard sobre temas de riesgo cardiovascular.

¿Cómo come el tico?

Las investigaciones arrojaron que la alimentación del costarricense se compone de un 32% grasas, 55% carbohidratos y 13% proteína, cuando las recomendaciones internacionales son de 38% de carbohidratos, 25% de frutas y verduras, 25% de proteínas y un 12% de grasas y azúcares.

“Si uno ve un plato promedio de almuerzo de un tico se encuentra con grandes cantidades de arroz, un poquito de frijoles, macarrones, pan, carnes y, de vez en cuando, ensalada”, advirtió Campos.

Las investigaciones encontraron deficiencias nutricionales en la sangre de los nacionales y falta de nutrientes ‘protectores’ en su organismo.

Las grasas

Los estudios señalan que existe una deficiencia de grasa Omega 3 en la dieta del y que se debe al poco consumo de pescado y a la mala elección del aceite en el que se cocinan los alimentos.

La investigación halló que quienes consumen dos cucharaditas de aceite de soya o canola diariamente, o comen regularmente pescado, tienen presión arterial más baja, menor concentración de triglicéridos, menores capas de grasa en las arterias y menor posibilidad de arteriosclerosis. La protección varía entre un 15% y un 20% menos de riesgos de infarto.

“El tico come pescado, pero no del tipo que debería. El 70% consume tilapia y corvina, que no tienen tanto Omega 3. Más bien hay que comer atún, preferiblemente el filete, si es de lata, que sea en agua y no en aceite. El salmón y el pez vela, tienen Omega 3”, dijo Campos.

Los niveles de Omega 3 también bajaron porque muchos cambiaron el aceite de soya por aceite de girasol a la hora de cocinar. “El aceite de girasol tiene menos calorías, pero esto no por eso es más sano. El girasol no tiene Omega 3 y no protege contra enfermedad cardiovascular”, añadió.

Los frijoles

Otro alimento protector que ha dejado la dieta costarricense son los frijoles, capaces de darle 38% más de protección contra infartos a quienes los comen diariamente. Sin embargo, esa protección llega cada vez a menos ticos. La investigación encontró que solo el 69% de las personas consumen una porción diaria de frijoles.

El consumo es aún menor en las zonas urbanas y en la población femenina. Así, en mujeres mayores de 50 años, de zona urbana, con altos niveles de educación, la ingestión es de dos a tres veces por semana, la mitad que hace 20 años.

El vino tinto también es factor protector, porque regula los niveles de colesterol, el metabolismo y el ritmo de circulación sanguínea. El estudio encontró que los ticos casi no consumimos vino y preferimos cerveza o guaro, a pesar de que media copa de vino tinto a la semana logra reducir el riesgo de infarto entre un 10% y un 15%.

Factores genéticos

Con los efectos de la dieta en el desarrollo de la enfermedad cardiovascular del tico ya escudriñados, el equipo de investigación trabaja ahora en hallar los factores genéticos de este mal.

Hasta el momento, esas pesquisas han dado con un alelo (versión) del gen FADS2 que tiene un efecto protector contra la enfermedad cardiovascular en quienes lo poseen. El gen codifica una enzima que puede hacer que el Omega 3 se digiera mejor y proteja más contra accidentes cardiovasculares.

El 15,6% de los costarricenses estudiados tenía dicho alelo, y aunque sí se determina que bajan los factores de riesgo, el poco consumo de pescado y Omega 3, hace que la protección de la enzima sea solo cercana al 5%.

Ahora se busca saber por qué hay familias en las que no hay antecedentes de infartos pese a factores de riesgo, y otras en las que los factores son muy bajos, pero sí hay casos de infartos.
Tomado de: www.nacion.com

La falta de ejercicio, la dieta, el tabaco, el alcohol y el sobrepeso duplican el riesgo de fallo cardiaco

La falta de ejercicio, la dieta, el tabaco, el alcohol y el sobrepeso pueden duplicar el riesgo de fallo cardiaco, según sugiere un estudio del Hospital de Brigham y las Mujeres, la Escuela de Medicina y el Sistema de Salud de Veteranos en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

Los resultados muestran que los hombres que realizan ejercicio de forma regular, beben moderadamente, no fuman, no tienen sobrepeso y siguen una dieta que incluye cereales, frutas y vegetales tienen la mitad de riesgo de sufrir un fallo cardiaco a lo largo de su vida que aquellos que no siguen ninguno de estos hábitos saludables.

Los investigadores, dirigidos por Luc Djoussé, evaluaron la asociación entre los factores del estilo de vida modificables y el riesgo de fallo cardiaco durante la vida en un gran grupo de hombres.
El trabajo incluyó datos de 20.900 hombres con una edad media de 53,6 años y que participaban en un estudio más amplio sobre la salud entre los médicos. Se evaluaron seis factores modificables del estilo de vida: peso corporal, tabaquismo, ejercicio, consumo de alcohol, de cereales de desayuno y de frutas y vegetales.

Se produjeron 1.200 casos de fallo cardiaco durante una media de seguimiento de 22,4 años y 4.999 muertes. En comparación con los participantes que no siguieron los factores saludables de estilo de vida, los que sí lo hicieron en el caso de cuatro de ellos o más, tendían a una mayor supervivencia y a una menor prevalencia de hipertensión y diabetes mellitas.

Los análisis indicaron que de forma global, el riesgo de fallo cardiaco durante la vida era de 13,8 por ciento a los 40 años y que se mantenía constante hasta los 70 años. A los 80 años, el riesgo era del 10,6 por ciento. El riesgo de sufrir un fallo cardiaco a lo largo de la vida era entre un dos y un cuatro por ciento superior en los hombres con hipertensión que en aquellos sin el trastorno.

Los investigadores descubrieron que el peso normal, no haber fumado nunca, ejercicio regular, consumo moderado de alcohol y de cereales de desayuno y frutas y verduras se asociaban individualmente con un menor riesgo durante la vida de fallo cardiaco en comparación con la conducta opuesta. Los resultados mostraron una asociación inversa y gradual entre el número de aspectos saludables del estilo de vida y el riesgo de fallo cardiaco.

Según los autores, el riesgo de sufrir un fallo cardiaco durante la vida era aproximadamente de un 21,2 por ciento en los hombres que no seguían ninguno de los factores saludables del estilo de vida en comparación con el 10,1 por ciento en aquellos que al menos seguían cuatro o más de estas actitudes saludables.



Tomado de: www.europapress.es

El ejercicio regular y una dieta adecuada reducen el riesgo de hipertensión en mujeres

El ejercicio y la dieta podrían reducir hasta un 78 por ciento el riesgo de hipertensión en las mujeres, según sugiere un estudio del Hospital de Brigham y las Mujeres y la Escuela de Medicina de Harvard en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

Los resultados del estudio muestran que el seguimiento de factores dietéticos y de estilo de vida modificables que incluyen el mantenimiento de un peso normal, ejercicio diario, una dieta alta en frutas, vegetales y productos lácteos desnatados y baja en sal y suplementos de ácido fólico se asoció con una menor incidencia de hipertensión entre las mujeres.

Los científicos, dirigidos por John P. Forman, examinaron la asociación entre combinaciones de factores de estilo de vida de bajo riesgo y la propensión a desarrollar hipertensión. El estudio incluyó a 83.882 mujeres adultas de entre 27 y 44 años del segundo Estudio sobre Salud de las Enfermeras (NHS) que no tenían hipertensión, enfermedad cardiovascular, diabetes o cáncer en 1991 y que habían informado de una presión sanguínea normal. El seguimiento de los nuevos casos de hipertensión se realizó durante 14 años hasta 2005.

Los investigadores identificaron seis factores del estilo de vida y dietéticos asociados a la hipertensión que incluían un índice de masa corporal (IMC) de menos de 25; una media diaria de 30 minutos de ejercicio; una puntuación alta en el seguimiento de la dieta DASH para detener la hipertensión en un cuestionario alimentario; el uso de menos de un analgésico no narcótico a la semana; y el consumo de 400 mcg/d o más de ácido fólico en suplemento.

La puntuación en la dieta DASH se determinó en base a el consumo elevado de frutas, vegetales, frutos secos y legumbres, productos lácteos desnatados y productos integrales además de un consumo bajo de sal, bebidas edulcoradas y carnes rojas y procesadas.

Los investigadores analizaron la asociación entre las combinaciones de tres (IMC normal, ejercicio y dieta DASH), cuatro (tres factores de bajo riesgo y consumo moderado de alcohol), cinco (cuatro factores de bajo riesgo y el no consumo de analgésicos) y seis factores de bajo riesgo y ácido fólico y el riesgo de desarrollar hipertensión.

Durante los años de seguimiento del estudio se detectaron 12.319 nuevos casos de hipertensión. Los seis factores de riesgo modificables se asociaron de forma independiente con el riesgo de desarrollar hipertensión durante el seguimiento. En el caso de las mujeres que seguían todos los aspectos saludables del estilo de vida, el riesgo de hipertensión era un 80 por ciento menor.

Según los investigadores, si se hubieran seguido los seis aspectos del estilo de vida se hubieran podido evitar el 78 por ciento de los nuevos casos de hipertensión. Este porcentaje hubiera sido del 72, 58 y 53 por ciento si se hubieran seguido cinco, cuatro o tres de las recomendaciones saludables respectivamente. El IMC fue el factor que predecía en mayor medida la hipertensión, un IMC de menos de 25 podría evitar el 40 por ciento de los nuevos casos de presión sanguínea elevada.

Los autores concluyen que el seguimiento de factores del estilo de vida y de la dieta de bajo riesgo se asocian con reducciones significativas en la incidencia de la hipertensión y podrían tener el potencial de evitar una gran proporción de nuevos casos de hipertensión entre las mujeres jóvenes.

Tomado de: www.europapress.es

19 de julio de 2009

Probióticos ayudarían a evitar la obesidad posparto: estudio

Las mujeres embarazadas que toman suplementos probióticos a partir del primer trimestre de gestación son menos propensas a desarrollar obesidad central después de haber dado a luz, según reveló un nuevo estudio. La obesidad central fue definida como un índice de masa corporal de 30 puntos o más, o una circunferencia de cintura mayor a 80 centímetros.

Un año después del parto, el 25 por ciento de las mujeres que recibían probióticos junto con asesoramiento alimenticio tenía obesidad central, comparado con el 43 por ciento de las mujeres que sólo habían obtenido consejos de alimentación. Los resultados fueron difundidos en el Congreso Europeo sobre Obesidad llevado a cabo la semana pasada en Amsterdam, Holanda.

"Este es el primer estudio que demuestra que la dieta complementada con probióticos durante el embarazo y la lactancia influye en la adiposidad femenina durante los 12 meses del período posparto", dijo a Reuters Health Kirsi Laitinen, de la Universidad de Turku, en Finlandia. Los hallazgos provienen de un estudio con 256 mujeres embarazadas que recibieron cápsulas probióticas más asesoramiento alimentario, o píldoras placebo sin consejos.

Las cápsulas probióticas, que contenían Lactobacillus y Bifidobacterium, fueron continuadas hasta seis meses después del parto, cuando las mujeres dejaron de amamantar exclusivamente.
Los porcentajes de mujeres con obesidad central al año eran del 25, 43 y 40 por ciento en los grupos que recibieron, respectivamente, probióticos, sólo asesoramiento alimenticio y ningún consejo ni píldora activa. Los porcentajes correspondientes de grasa corporal fueron del 28, 29 y 30 por ciento, respectivamente.

Laitinen señaló que una limitación del estudio fue "la falta de mediciones iniciales de la circunferencia de cintura, que no fue posible de realizar en las mujeres embarazadas".

El consumo de probióticos "junto con una dieta balanceada ofrecería un método razonablemente económico, práctico, seguro y potencialmente exitoso para ser usado con otros factores de estilo de vida en el control de la obesidad", indicó el equipo. No obstante, se requieren más estudios para verificar estos hallazgos.

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Un estudio demuestra que los probióticos ayudan a reducir la aparición de eccemas atópicos en niños

Los alimentos probióticos ayudan a modular el sistema inmune y consiguen reducir el riesgo de desarrollar trastornos alérgicos en niños, como la dermatitis o eccema atópico, según se desprende de los resultados de un estudio elaborado por un grupo de científicos de la Universidad de Umea (Suecia).

Estudios previos habían hecho pensar que una reducción en la cantidad de la flora microbiana a edades tempranas podía alterar el estatus inmunitario, y que esa situación podría estar relacionada con un mayor riesgo de aparición de enfermedades alérgicas, de ahí la necesidad de equilibrar la flora intestinal a través de estos microorganismos vivos, que se adicionan a un alimento y permanecen activos en el intestino realizando importantes efectos fisiológicos.

La investigación en cuestión se llevó a cabo con el probiótico Lactobacillus F19, en desarrollo por Merck, que fue administrado a bebés tras su destete para estudiar su incidencia en la aparición del eccema y en el balance linfocitos Th1-Th2 del sistema inmunitario.

En el estudio, a doble ciego, los bebés fueron alimentados con cereales con o sin este probiótico desde los 4 a los 13 meses de edad, periodo tras el cual se observó que la incidencia del eccema atópico en los bebés era de un 11% en los bebés que tomaron probióticos y en un 22% del grupo control.

Para la especialista en Nutrición y Endocrinología, Pilar Riobó, con estos datos se demuestra "la utilidad de algunos probióticos en la prevención y tratamiento de diarreas agudas por rotavirus", ya que estas "bacterias buenas" ayudan a mantener un equilibrio bacteriano saludable, estimulan la inmunidad intestinal y evitan la aparición de organismos patógenos causantes de las alteraciones intestinales y la diarrea.



Tomado de: www.europapress.es

El exceso de peso acelera la osteoartritis

La pérdida rápida del cartílago de la rodilla se relacionó directamente con el exceso de peso en un estudio

Si el temor a la diabetes y a la enfermedad cardiaca no es razón suficiente para bajar de peso, le tenemos otra. Los investigadores informan que el exceso de peso o la obesidad pueden causar el deterioro rápido del cartílago de la rodilla, lo que conduce a la osteoartritis.

La osteoartritis por lo general avanza lentamente, aunque algunos pacientes experimentan un avance más rápido. Este es el primer estudio en conectar la obesidad con el avance rápido de la enfermedad y la pérdida de cartílago. El informe aparece en la edición de agosto de Radiology.

Los investigadores reclutaron a 336 pacientes de un estudio importante sobre osteoartritis. Todos tenían exceso de peso y estaban en riesgo de osteoartritis, pero tenían pérdida mínima o ninguna de cartílago en las rodillas, aseguran los investigadores, dirigidos por el Dr. Frank W. Roemer, profesor asociado adjunto de la Universidad de Boston y codirector del centro de imagenología cuantitativa del departamento de radiología de la Facultad de medicina de la Universidad de Boston.

El estudio halló que durante los treinta meses de seguimiento, el 20.2 por ciento de los pacientes mostraron una pérdida lenta del cartílago de la rodilla y el 5.8 por ciento presentaron pérdida rápida de cartílago.

Los factores de riesgo principales para pérdida de cartílago fueron el daño preexistente de cartílago, tener exceso de peso o ser obeso, desgarraduras u otras lesiones al cartílago en la articulación de la rodilla (menisco) y lesiones graves. Entre otros factores se encuentran la inflamación de la membrana que recubre las articulaciones y la acumulación anormal de fluido en las articulaciones, según el informe.

Tener exceso de peso se relacionó con pérdida rápida de cartílago, según halló el equipo de Roemer. De hecho, por cada incremento de una unidad en el índice de masa corporal, las probabilidades de pérdida rápida de cartílago aumentaron en 11 por ciento.

La relación entre la obesidad y la pérdida rápida de cartílago se mantuvo incluso luego de tener en cuenta la edad, el sexo y el trasfondo étnico. "Se trata de una enfermedad sin tratamiento actualmente, además de la terapia principalmente sintomática, principalmente de gestión del dolor, y reemplazo total de articulación", aseguró Roemer.

"Sabemos que la pérdida de peso probablemente sea el factor más importante para reducir el avance de la enfermedad", señaló Roemer. "Estudios adicionales tendrán que mostrar si otras medidas, como las vitaminas o el tratamiento dirigido a las lesiones de la médula ósea, ayudarán a reducir el avance", dijo.

"La osteoartritis es el trastorno musculoesquelético más común que tiene más impacto socioeconómico y para la salud en nuestra sociedad envejeciente", agregó Roemer. El Dr. Sean Scully, profesor de ortopedia de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami en Florida, estuvo de acuerdo en que el peligro de desarrollar osteoartritis es otra razón para controlar el peso.

"No se deje engordar", recomendó Scully. "El estudio señala una correlación directa, que la gente que tiene exceso de peso es la que está empeorando", dijo. Mantener un peso saludable, por medio de la dieta y el ejercicio, o de la cirugía para perder peso, podría evitar la necesidad de una cirugía de reemplazo de rodilla, dijo.


Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

12 de julio de 2009

La obesidad podría ser un factor de riesgo en la nueva gripe

Las personas obesas podrían correr un riesgo especial de sufrir complicaciones graves o incluso la muerte debido al nuevo virus de la gripe A/H1N1, según han alertado investigadores estadounidenses.

Estos científicos han estudiado los casos de 10 pacientes en un hospital de Michigan que estaban tan enfermos que debieron recibir ventilación asistida, y tres de ellos murieron. Nueve de los diez eran obesos, siete de ellos eran severamente obesos, incluidos dos de los tres que murieron.

El estudio, publicado como un avance del reporte semanal del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) sobre fallecimientos y contagios, también sugiere que los doctores pueden duplicar con seguridad la dosis usual de oseltamivir, comercializado por Roche como 'Tamiflu'.

"Lo que esto sugiere es que puede haber severas complicaciones asociadas con la infección del virus, especialmente en los pacientes severamente obesos", el experto en virus del CDC, médico Tim Uyeki.

"Y cinco de esos pacientes tenían (...) evidencia de coágulos de sangre en los pulmones. Anteriormente no se sabía que esto ocurriera en pacientes con infecciones severas del virus de la gripe", dijo Uyeki en una entrevista telefónica.

La doctora Lena Napolitano del Centro Médico de la Universidad de Michigan y colegas estudiaron los casos de 10 pacientes admitidos en la unidad de cuidados intensivos de la universidad con el síndrome de problemas respiratorios severo agudo provocado por la infección con el H1N1.

"De los 10 pacientes, nueve eran obesos (con un índice de masa corporal superior a 30), incluidos siete que eran extremadamente obesos (IMC superior a 40)", señalaron en su informe.

Su estudio no fue diseñado para ver si la obesidad o algún otro factor representan un riesgo especial para la gripe A, pero los investigadores quedaron sorprendidos al ver que siete de los 10 pacientes eran extremadamente obesos.

Nueve de estos pacientes presentaron fallo multiorgánico, que puede presentarse en la gripe, pero cinco tenían coágulos de sangre en los pulmones y seis presentaron fallos renales. Ninguno se ha recuperado totalmente, dijeron los investigadores.

El virus de la gripe A/H1N1 surgió en marzo, primero en México, y se extendió fuera de control en Estados Unidos antes de que fuera identificada en abril. La Organización Mundial de la Salud la declaró una pandemia en junio. Si bien suelen provocar infecciones moderadas, todos los virus de la influenza pueden ser letales y este es no es la excepción. Ha dejado cerca de 500 personas muertas en todo el mundo, más de 200 sólo en Estados Unidos.

Sin embargo, el nuevo virus tiene un patrón levemente diferente a la gripe estacional --se propaga en los meses de verano--, ataca a adultos jóvenes y niños, y podría afectar al cuerpo de manera levemente diferente.

Como con el virus H5N1 de la gripe aviar, que sólo ataca raramente a las personas, los pacientes parecen reaccionar mejor si reciben 'Tamiflu' por más tiempo que el usual tratamiento de cinco días, dijo Uyeki. "No sabemos si es necesario dar una dosis mayor de la medicina a los pacientes que son obesos", declaró.

Los comentarios del CDC que acompañan al estudio señalan que "la alta prevalencia de la obesidad en esta serie de casos es sorprendente".

"No se sabe si la obesidad es un factor de riesgo independiente para las complicaciones graves en la infección del nuevo virus de la nueva gripe A/H1N1. La obesidad no ha sido identificada previamente como un factor de riesgo para complicaciones severas de la gripe estacional", agregó.

Tomado de: www.europapress.es

Comer bien para vivir más

Si alguien lleva una dieta sana, es probable que viva más. Tal vez sea un viejo consejo, pero un estudio reciente ofrece pruebas de que puede hacer una diferencia en la longevidad.

Las personas que tenían las mejores dietas redujeron su riesgo de muerte en 25 por ciento durante un seguimiento de diez años, apuntó la autora del estudio Ashima Kant, profesora de nutrición del Colegio de la Queens de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.

Kant y colegas extrajeron información de una base de datos de los Institutos Nacionales de Salud y AARP que incluía a más de 350,000 hombres y mujeres, y evaluaron la relación entre los hábitos alimentarios y el riesgo de muerte durante el periodo de seguimiento. Dividieron a los participantes en cinco grupos, dependiendo de qué tan de cerca seguían las Directrices dietéticas para los estadounidense de 2005 del Departamento de Agricultura de los EE. UU.

"Si se encontraba en el quinto superior de estas puntuaciones, el riesgo de morir durante el periodo de seguimiento era entre veinte y 25 por ciento más bajo", aseguró Kant. Encontró diferencias sexuales, ya que las mujeres que comían más sanamente reducían su riesgo de muerte en 25 por ciento y los hombres en veinte por ciento.

"Hace tiempo exhortamos estos tipos de conductas", apuntó. Otros estudios han encontrado un beneficio de supervivencia, pero han tendido a evaluar alimentos en particular, señaló. "Esto logra observar todas esas características dietéticas de manera colectiva", dijo.

El equipo de Kant preguntó a los participantes sobre seis componentes de una dieta sana, entre ellos la ingesta de frutas, verduras, lácteos bajos en grasa, granos integrales, carne magra y aves, y grasa.

Explicó que para obtener una puntuación superior, la gente no tenía que seguir una dieta perfecta. Por ejemplo, "si una persona comía cinco o seis porciones de verduras por semana, eso les daría la puntación más elevada [en esa pregunta]", apuntó.

"No es que haya que hacer todo [lo que está recomendado en las directrices dietéticas] para obtener algún beneficio de salud", dijo, y anotó que los participantes de los grupos que tenían puntuaciones más bajas (pero no las más bajas de todas) también tendían a vivir más. Por ejemplo, las mujeres que se hallaban en el segundo grupo superior en cuanto a las puntuaciones dietéticas tenían veinte por ciento menos probabilidades de morir y los hombres de ese grupo 17 por ciento menos probabilidades. El estudio aparece en la edición de julio de The Journal of Nutrition.

Unos buenos hábitos alimentarios podrían también ayudar a retrasar el avance del endurecimiento de las arterias, según otro estudio distinto que aparece en la edición de julio de The American Journal of Clinical Nutrition. Investigadores de la Universidad de Tufts y la Universidad de Wake Forest evaluaron el efecto de una buena dieta sobre el avance de la enfermedad de la arteria coronaria en 224 mujeres posmenopáusicas que padecían la enfermedad cuando se inscribieron en el Estudio de reemplazo de estrógeno y ateroesclerosis.

Encontraron que mientras mejor era la dieta, más lento era el avance de la enfermedad. "Ambos estudios encuentran cosas similares", apuntó Penny Kris-Etherton, profesora distinguida de nutrición de la Universidad estatal de Pensilvania, quien escribió un editorial para acompañar al estudio de la ateroesclerosis.

"Estamos obteniendo cada vez más evidencia de que la dieta [cuando no es buena] puede tener que ver con el desarrollo y avance de enfermedades crónicas, y con la mortalidad por todas las causas", enfatizó.

¿Inspirarán los hallazgos a la gente, sobre todo el hecho de que los que obtuvieron el mayor beneficio tampoco tenían una dieta perfecta?

"Como nutricionista, se trata de ser optimista y esperar que ocurra", dijo Kris-Etherton. "Pero a veces la sociedad lo dificulta. Vivimos en un ambiente en donde hay tantas opciones de comida que no concuerdan con nuestras directrices [dietéticas]".


Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Los anuncios de TV provocan que se coma sin pensar

Un estudio muestra que los niños que ven anuncios de comida consumían 45 por ciento más refrigerios

Ver anuncios de comida en la televisión lleva a un aumento en el consumo de refrigerios entre niños y adultos, lo que incrementa el riesgo de aumentar de peso, advierten investigadores de EE. UU.

Investigadores de la Universidad de Yale llevaron a cabo una serie de experimentos para evaluar los efectos de los anuncios de comida en la TV. Una prueba encontró que los niños de siete a once años de edad que veían media hora de dibujos animados que incluía publicidad de alimentos comían 45 por ciento más refrigerios mientras veían el programa que los niños que vieron los mismos dibujos animados cuando los anuncios no estaban relacionados con la comida.

Ese aumento en los refrigerios llevaría a un aumento de peso de unas diez libras (4.5 kilos) por año, a menos que sea contrarrestado por un descenso en la ingesta de otros alimentos o un aumento en la actividad física, apuntaron los investigadores.

En otro experimento, los adultos que vieron anuncios de televisión de comidas no saludables comieron mucho más que los que vieron anuncios que presentaban mensajes sobre una buena nutrición o sobre comida sana.

"Esta investigación muestra una relación directa y potente entre la publicidad de comida en la TV y las calorías consumidas por adultos y niños", aseguró la autora principal Jennifer Harris, directora de iniciativas de mercadeo del Centro Rudd de políticas alimentarias y obesidad de la Yale, en un comunicado de prensa de la universidad.

"La publicidad de alimentos desencadena un consumo automático, que no tiene que ver con el hambre, y que es un factor contribuyente significativo a la epidemia de obesidad. Reducir los anuncios de comidas malsanas para los niños es esencial", enfatizó.


Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

5 de julio de 2009

Alimentos más que saludables

En tiempos de estrés y comida rápida, toca cuidarse con una dieta equilibrada. Comer bien no es sacrificado. Desde frutas como las naranjas y pescados como el atún hasta el chocolate. Ésta es una guía de lo que a nadie le debería faltar ni en su mesa ni en su estómago para vivir más años.

Kiwi
Explosión de color, sabor y vida. Ellos, los kiwis, son así. Contiene casi el doble de vitamina C que la naranja y es fuente de antioxidantes. La fruta peluda ayuda al organismo a defenderse de las agresiones externas. Es un guardián. Resulta útil para las dietas de adelgazamiento. A esto se une la fibra que esconde y el ácido fólico, especialmente bueno para las mujeres durante el embarazo, los niños en edad de crecimiento y las personas mayores.

Nuez
Parece tímida al encerrarse en una cáscara, pero todo es fachada: revoluciona el corazón. Una porción diaria ayuda a mejorar el síndrome metabólico, es decir, reduce la grasa del vientre, equilibra el colesterol y la presión arterial, además de los niveles de glucosa. Ojo: no hay que pasarse porque tiene muchas calorías.

Canela
De China al universo. De ese país procede esta especia, que el resto del mundo hace tiempo que descubrió tanto en postres como en platos salados. Ayuda a metabolizar la glucosa, algo importante para la diabetes.

Agua
“Es imprescindible para la vida. Mantiene la tensión arterial, nutre las células, hace funcionar el riñón y elimina sustancias de desecho. Es la base de los fluidos corporales como la orina o la sangre. En contra de lo que suele recomendarse siempre, la cantidad exacta para cada persona depende de circunstancias como su metabolismo o si vive en un sitio caluroso o no. De todas formas, entre uno y dos litros y medio de agua es algo razonable. Si no bebemos lo que nuestro cuerpo necesita, tendremos la piel seca y podremos desarrollar piedras en el riñón. Beber mucha agua tampoco es bueno: puede causar sobrecarga en el riñón y que se retengan líquidos. También es imprescindible ingerir el agua a través de alimentos como frutas, verduras, legumbres y cereales. De esta manera podremos mantener nuestro peso”. Consejo de Yolanda Sanz, nutricionista.

Pasta
“Entreno a luchadores de esgrima y tienes que garantizar energía durante muchas horas de entrenamiento y competición. Por eso es tan relevante la pasta, que se libera de forma lenta a lo largo del día. También es recomendable para personas que lleven a cabo un esfuerzo mental diario en esta lógica de trabajo en la que estamos instalados. Los hidratos de carbono deben componer el 50% de la dieta en una persona normal. Te pueden decir que favorece la obesidad, pero lo cierto es que se digiere con mucha facilidad. Una sugerencia, elaborarla con tomate y no con tocino y nata, que es demasiado calórica”. Consejo de José Antonio Quevedo, médico deportivo

Manzana
¿La fruta del pecado? Ni caso a Adán y Eva. Un gran error sería no tomarla. Sus flavonoides y su quercitina tienen excelentes propiedades antioxidantes, así que previenen enfermedades, entre ellas, algunos tipos de cáncer. Gran parte de la manzana es agua, pero ella no se contenta con eso: dulce y saludable, aporta azúcares y fibra. Y nada de pelarlas. Para que sus beneficios lleguen al organismo hay que comerlas con piel, después de lavarlas, eso sí, porque pueden contener residuos de pesticidas.

Patata
Aporta mucha energía debido a los carbohidratos, especialmente almidones, y juega un papel importante en situaciones de malnutrición y pobreza.

Naranja y mandarina
Son un tentempié y no engordan. El nutriente estrella es la vitamina C. Una naranja mediana o un vaso de zumo cubren prácticamente los 60 miligramos de vitamina diaria en una persona adulta. Y su poder antioxidante repele las células cancerosas.

Espárrago verde
Esos brotes verdes casi practican la magia: aportan pocas calorías y mucha fibra, minerales (potasio, calcio, magnesio…) y vitamina E.

Leche
Es el barniz de los huesos, a los que protege con el calcio. La enfermedad ósea más frecuente es la osteoporosis, que hay que prevenir desde la infancia, un momento crucial de la vida. De ahí que los niños tengan que tomar entre tres y cuatro unidades lácteas cada día. Y luego, en las mujeres, durante la menopausia es fundamental.

Yogur
Ay, la lactosa, ese dolor de cabeza para casi el 30% de la población. Si se tiene intolerancia a la leche hay que recurrir a los productos lácteos. Su valor nutritivo es muy similar al de la leche, pero su sabor y consistencia le dan personalidad propia. Tanto, que protege la flora intestinal, previene diarreas e infecciones. No vale decir que no gusta: hay sabores para dar y tomar.

Especias
Asia las cultivó y ahora no existe rincón del mundo que no las utilice en su cocina. En la antigüedad su importancia era tal, que se les atribuían propiedades mágicas, afrodisiacas y curativas. Empleadas sabiamente, enriquecen las recetas y potencian los sabores. Las picantes son irritantes para la mucosa gástrica, por lo que han de emplearse poco. El perejil es una de las más usadas y aporta vitamina C y minerales. Otra ventaja de las especias: su larga vida.

Huevo
Alimento popular como pocos. El huevo de gallina constituye uno de los productos más comunes de la dieta humana. La clara está formada por proteínas de alto valor biológico. La yema es rica en grasa saturada, colesterol, lecitina y luteína. Ventajas: el precio asequible. Inconveniente: las bacterias a las que están expuestos, lo que puede favorecer, si su preparación no es cuidadosa, salmonelosis o diarrea. Así que la consigna es: huevo bien hecho, bien cocido, bien frito.

Lechuga
¿Qué comer? Si no hay tiempo ni ganas de preparar un plato, ahí está la lechuga redentora. Una ensalada y todo solucionado. Aporta pocas calorías y por eso es utilizada en dietas para adelgazar. La fibra y los minerales (en especial el potasio) le dan todavía más puntos saludables. Y en verano, con el calor sofocante, una lechuga fresca siempre es bienvenida.

Tomate
Este gordito de buenos colores no puede faltar en la nevera. Atención los hombres: un estudio ha probado que comer tomates reduce el riesgo de cáncer de próstata en un 35%. Los beneficios son incluso mayores cuando se consume en forma de salsa de tomate al menos dos veces por semana. Con todo, consumirlo crudo es imprescindible, ya que conserva todos sus nutrientes. Las poblaciones con dietas ricas en verduras disminuyen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Café
Es una de las bebidas más antiguas de la historia. Al café se le han atribuido cualidades mágicas y religiosas. Hoy sigue siendo una religión para muchas personas. Sí, la cafeína activa, estimula, aumenta la memoria y eleva el rendimiento en las tareas de razonamiento. Algunos estudios demuestran que los consumidores de café tienen menor riesgo de padecer Parkinson o Alzheimer. De merienda, ya saben qué tomar.


La cultura asiática tiene al té en un pedestal. El resto del globo, también. Es una de las bebidas de mayor consumo, por encima del café y el vino. ¿Y eso? Estimula el ritmo cardiaco, previene las enfermedades del sistema nervioso y el Alzheimer. ¿Una taza?

Cacao
Una excusa para tomar chocolate: beneficia a la tensión arterial. El efecto es similar al que logran algunos fármacos contra la hipertensión. Un dulce nunca amarga a nadie, pero tampoco hay que pasarse, porque engorda.

Edulcorante
La preferencia por lo dulce se da desde la infancia. Los edulcorantes hipocalóricos aportan a los alimentos un sabor similar al azúcar. Se usan en muchos productos light y los pueden consumir los diabéticos.

Almendra
Pequeña, sabrosa, adictiva. Es recomendable por su grasa insaturada, adecuada para controlar el colesterol. Como ocurre en el resto de frutos secos, su único problema es el elevado poder energético. Hay que quedarse con lo bueno: la fibra.

Zanahoria
Ese color naranja, que no pasa inadvertido, también obra un milagro: el betacaroteno, tras ser absorbido en nuestro cuerpo, se transforma en vitamina A o retinol, esencial para la vista, la piel y las mucosas. También contiene hidratos de carbono y fibra.

Pollo
A esta carne pocas veces se le hace ascos. Gusta a los niños y a los ancianos. Se puede preparar en infinidad de platos. Incluso, alegra las ensaladas. No obstante, la grandeza del pollo no reside en su sabor, sino en su aporte de proteínas de alto valor biológico, vitaminas A, B6, B12, hierro, fósforo… La salud, en este caso, tiene alas.

Guisante
El liliputiense de la cocina no es una verdura, como a veces se le llama, sino una leguminosa. Por eso, por los almidones y las proteínas vegetales, tiene un alto valor energético. El contenido en grasas, en comparación con el resto de nutrientes, no es relevante. Los revueltos y platos de cuchara llaman a los guisantes, y ellos se adaptan sin ningún complejo. Sólo se les puede reprochar una pequeña pega: la cantidad de fibra puede hacer que se produzcan gases y que resulten indigestos.

Alcachofa
“Es una verdura muy noble. Sólo tiene un inconveniente: no tiene un fácil maridaje con el vino por ese resabio metálico. A su favor hay que decir que aporta fibra, evita el colesterol y los triglicéridos, es antiinflamatoria, diurética y baja la tensión arterial. Eso sin contar con que es rica en minerales y vitaminas del grupo B.

Piña
Esta fruta tropical es arisca por fuera y tierna por dentro. Su cantidad de agua (más del 75%) la convierte en idónea para el verano. Prácticamente carece de grasas y proteínas. Unas observaciones: la parte con más fibra es la del centro, el zumo de piña carece de fibra y la piña en almíbar tiene muchos azúcares.

Pescado azul
“Me quedo con el pescado azul, y más concretamente, con el atún. Guarda en su carne proteínas de alto valor biológico, es decir, esas proteínas generan más proteínas y sintetizan músculos, hormonas y nuevas células. El atún también aporta grasas con mucho valor nutricional (ácidos grasos omega 3) que favorecen la circulación sanguínea, bajan los triglicéridos, mejoran el colesterol y nos hacen vivir muchos años. El atún es muy versátil y se puede guardar en conserva. No recomiendo que se consuma frito porque de por sí es ya bastante graso”.
Consejo de Pedro Pablo García Luna, jefe de nutrición del hospìtal Virgen del Rocío de Sevilla

Ajo
El ajo es bueno, dice la cultura popular. Estudios demuestran que protege de algunos cánceres. Los beneficios del ajo se atribuyen a la alicina, un compuesto que usa la naturaleza para proteger esta hortaliza de insectos, hongos y bacterias.

Cebolla
Apunte histórico: en algunos papiros egipcios aparece como alimento indispensable para los esclavos que construyeron las pirámides. Hoy se sabe que la quercetina protege las células. La cocción de la cebolla destruye sus nutrientes, así que siempre se debe comer cruda.

Pimiento
Verde que te quiero verde en ensaladas y guisos. Tiene poco valor calórico, son una buena fuente de vitamina B y C y antioxidantes. La nota negativa la pueden poner las personas con problemas de estómago, ya que puede resultar indigesto.

Calabacín
El agua es su vida: es la sustancia que más contiene. También están presentes los hidratos de carbono y una parte moderada de fibra. Una verdura de verdad.

Aceite de oliva virgen
“Ésta es una reivindicación de la dieta mediterránea. En la vitamina E y los antioxidantes del grupo de los polifenoles está el secreto. La grasa monoinsaturada previene la arteriosclerosis, no eleva el colesterol malo (LDL) y limpia las arterias. Últimamente se han descubierto beneficios en el desarrollo del cerebro: retrasa la demencia y aumenta la memoria. Al tomarlo crudo, en tostadas, es cuando más vitaminas aporta”.
Consejo de Susana Monereo, jefa de endocrinología y nutrición del Hospital Universitario de Getafe

Setas
El champiñón es la estirpe más extendida. Estos hongos poseen sustancias con efecto de fibra dietética. Contienen triterpenos, que están siendo investigados como posibles luchadores contra tumores. Ojo, que también existen setas tóxicas.

Vino tinto
“Lo indican numerosos estudios: el consumo moderado de vino tinto es beneficioso. ¿Y por qué si es alcohol? Por los polifenoles, que se encuentran en la uva y durante la fermentación pasan al vino. Así se convierte en antioxidante. Baja el colesterol malo, aumenta el bueno y previene el envejecimiento prematuro porque protege las células, previene tumores, catarros y cardiopatías. El mejor tinto es artesanal. Una copa diaria es una medida razonable para un producto que realza el sabor de las comidas y también es un elemento social. Todo eso repercute en placer. Y el placer, todos lo sabemos, también es salud”.
Consejo de Juan Martín-Hinojal, enólogo de las bodegas Palacio de los Frontaura y Victoria de Toro (Zamora).

Brócoli
Óptima para adelgazar. El brócoli es de armas tomar: se le atribuye una capacidad de protección frente a algunos tipos de tumores. Los antioxidantes y fitoquímicos aumentan la actividad de ciertas enzimas cuya función es bloquear o eliminar el empuje de los agentes cancerígenos.

Soya
“Una prueba: ha constituido la fuente de alimentación del pueblo asiático. Su proteína no aporta los valores negativos de las proteínas animales, tales como exceso de grasa, colesterol, hormonas, colorantes, conservantes… Los aminoácidos esenciales de la soya repercuten sobre todo en la mujer porque disminuye las descompensaciones hormonales. Ya lo sabemos: el pueblo asiático no conoce la menopausia. La soya se puede tomar en forma de tofu, en bebidas que la lleven incluida y en forma de germinados para disolverla en ensaladas, estofados, verduras…”.
Consejo de Tomás Redondo, presidetne de Natursoy, empresa que elabora alimentos biológicos

Arroz
“Es el alimento comodín de nuestra sociedad. Le suele gustar a todo el mundo. Ni siquiera los niños, tan melindrosos, le hacen un feo. Está en la base de la pirámide de los alimentos y es el sustento de muchas culturas. El arroz aporta proteínas, que sirven para construir tejidos en el organismo. Además, contiene vitaminas, minerales e hidratos de carbono, que aportan energía. Se podría consumir una ración de arroz de forma diaria y sería sanísimo. Lo mejor es que existen infinidad de maneras de presentación, por lo que nunca nos podremos aburrir de consumirlo. Una buena idea es comerlo con verduras. Arroz con legumbres también es un plato especialmente bueno porque la combinación de los dos productos enriquece los valores nutricionales de ambos”.
Consejo de José Manuel Moreno, pediatra del hospital 12 de Octubre de Madrid

Lentejas
Las legumbres han desempeñado un papel fundamental desde hace siglos. Sus principales características son su facilidad de conservación y su alto valor nutricional. Contienen una gran cantidad de proteínas (de 20 a 22 gramos por cada 100 de alimento). Por eso alguna vez se le ha denominado como la carne de los pobres.

Vinagre
Otro alimento centenario. Es el producto de la fermentación de los zumos de diferentes frutas. Su valor calórico es bajo y, además, hacen que las ensaladas estallen en sabor.

Espinaca
La espinaca resiste muy bien la congelación y posee fibra, vitaminas, minerales y pequeñas cantidades de calcio y hierro.

Pescado blanco
Sus ácidos grasos omega 3 son su fuerte porque alejan los infartos. Se deben consumir, al menos, dos veces por semana.

Maíz
Todo el continente americano le tiene una fe desbordada desde hace siglos. Esta hortaliza destaca por los hidratos de carbono. No aporta grandes cantidades de vitaminas, pero es básico para los celíacos porque no contiene gluten. Para ellos, es el refuerzo amarillo.

Tomado de: www.elpais.com

Comer bien por el camino

Los nutricionistas recomiendan crear un plan de comidas sanas antes de salir de vacaciones

No permita que el camino a las vacaciones le hagan llevar una dieta de comida chatarra que perjudique su salud. "Actualmente, se puede comer sano, equilibrado y con las calorías apropiadas, sin importar donde se viaje", aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad de Duke Elisabetta Politi, directora de nutrición del centro de dieta y forma física de la escuela de Carolina del Norte.

Politi sugiere, para comer mejor en el camino:

-Llevar refrigerios saludables. Guarde queso, vegetales ya cortados, yogurt y otras opciones saludables que vaya a necesitar durante el trayecto en una nevera portátil. Empaque una bolsa con porciones individuales de palomitas de maíz bajas en grasa, barras energéticas, avellanas o frutos secos.

-Beba más agua. Evite el azúcar en gaseosas y otros refrescos que puedan sumar calorías sin nutrición. No piense que las gaseosas de dietas y otros edulcorantes son mejores, porque algunos estudios anteriores han descubierto que en realidad podrían ayudar a aumentar el apetito. Si le apetece una bebida dulce, pruebe tomar leche con chocolate baja en grasa.

-Elija productos saludables en el menú. Opte por comidas más bajas en grasa como ensaladas, bocadillos a la parrilla y rollitos cuando sea posible, una opción más fácil ahora que los restaurantes pueden proporcionar la información nutricional de sus comidas. Si desea darse un capricho, elija porciones pequeñas o comparta las grandes para ayudarle a limitar lo que come.

-Tome un buen desayuno. Siempre empiece el día de viaje con una comida saludable para ayudarle a balancear lo que comerá después. Si duerme en un hotel con refrigerador en la habitación, abastézcalo con cereales, leche baja en grasa, yogurt y frutas la noche anterior para que pueda empezar el día correctamente.

Los vegetarianos son menos propensos a contraer cáncer: estudio

Las personas vegetarianas son un 12 por ciento menos proclives que los consumidores de carne a desarrollar cáncer y la ventaja es particularmente marcada cuando se trata de cánceres a la sangre, informaron investigadores británicos.

Estudios previos demostraron que comer mucha cantidad de carne roja o procesada está relacionado con una mayor tasa de cáncer de estómago y la nueva investigación, que incluyó a más de 60.000 personas, confirmó un menor riesgo tanto de tumores de estómago como de vejiga entre los vegetarianos.

Pero la diferencia más sorpresiva fue en los cánceres sanguíneos, como la leucemia, el mieloma múltiple y el linfoma no Hodgkin, en los cuales el riesgo de enfermedad era un 45 por ciento menor en los vegetarianos, comparado con los consumidores de carne.

"Se necesitan más estudios para sustentar estos resultados y buscar los motivos de estas diferencias", dijo Tim Key, autor del trabajo e investigador de la unidad epidemiológica de Investigación del Cáncer de la Oxford University.

Key y sus colegas, que publicaron sus hallazgos en British Journal of Cancer, realizaron un seguimiento de más de 12 años sobre 61.000 consumidores de carne y personas vegetarianas, durante el cual 3.350 fueron diagnosticados con cáncer.

La investigación, que observó 20 tipos distintos de cáncer, reveló que las diferencias en el riesgo eran independientes de otros factores, como el tabaquismo, el consumo de alcohol y la obesidad, todas condiciones que pueden elevar las posibilidades de desarrollar tumores.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Los arándanos reducen a la mitad las infecciones urinarias

La ingesta de arándanos reduce a la mitad las infecciones urinarias, gracias a sus propiedades antiadherentes que impiden que las bacterias se fijen en las vías urinarias, según un estudio de la Fundación Cochrane. La farmacéutica especialista en fitoterapia Maria Dolors Marín evidenció que los antibióticos son el tratamiento común, pero las bacterias han aumentado su resistencia a estos medicamentos debido a su empleo inadecuado.

"Las plantas medicinales como el 'cranberry' no tienen por lo general efectos secundarios, por lo que suponen un magnífico complemento al tratamiento de estas infecciones urinarias, ya que antibióticos y factores antiadherentes se complementan y suman sus beneficios", aseguró la experta.

Remarcó que la cistitis es más común entre las mujeres por factores anatómicos, pues el tamaño de su uretra es menor que la de los hombres y las bacterias acceden con más facilidad a las vías urinarias.

Sin embargo, existen otros factores que también favorecen su aparición, como la genética, los hábitos de higiene y los cambios climáticos, especialmente los ambientes fríos y húmedos.

La causa inmediata de la cistitis es la inflamación de la vejiga, lo que conlleva síntomas como presión en la parte inferior de la pelvis, dolor o escozor miccional, necesidad frecuente de orinar, orinas turbias y de color intenso y en ocasiones sangre en la orina.

Según el Informe sobre la Tendencia al Consumo de Plantas Medicinales realizado por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia, más de la mitad de las personas que han sufrido cistitis afirma que utilizaría algún tipo de planta medicinal para combatirla.


Tomado de: www.europapress.es