30 de agosto de 2009

Las jóvenes estresadas comen más dulces y golosinas: estudio

El deseo de devorar dulces y comida rápida bajo estrés no tiene fronteras, por lo menos entre las mujeres europeas. Las estudiantes del primer año de universidades de Alemania, Polonia y Bulgaria dijeron que comían más cantidad de ese tipo de comida y menos frutas y verduras cuando estaban estresadas, informó el equipo del doctor Rafael T. Mikolajczyk, de la Universidad de Bielefeld, en Alemania.

Pero el estrés no modificó los hábitos alimentarios en los estudiantes varones. Existen muchos estudios que asocian el estrés con el consumo de alimentos no saludables y en gran cantidad. Pero poco se conoce sobre cómo el estrés puede modificar los patrones alimentarios en los estudiantes universitarios, entre los que es común el estrés y la alimentación poco saludable.

Para investigarlo, los autores entrevistaron a 696 estudiantes de primer año de la Universidad de Bielefeld, a 489 de la Universidad Católica de Lublin en Polonia y a 654 de la Universidad Sofía en Bulgaria. El equipo incluyó la misma proporción de estudiantes de ciencias naturales, ciencias sociales, idiomas, derecho y economía. Se les preguntó con qué frecuencia consumían distintos tipos de alimentos y respondieron cuestionarios para medir sus niveles percibidos de estrés y síntomas depresivos.

Entre los varones, no hubo relación entre la frecuencia del consumo de ciertos alimentos y los niveles de estrés y de síntomas depresivos. Pero en las mujeres, quienes consumían más alimentos "densos en carbohidrato", como las golosinas, las galletas y los dulces, tenían niveles más altos de estrés, además de comer menos frutas y verduras. Esto último se observó también en las estudiantes más deprimidas; ellas también comían menos carne.

"Los resultados sugieren que las intervenciones orientadas a tratar el estrés percibido y los síntomas de depresión en las estudiantes también deberían ocuparse de la nutrición saludable", concluyó el equipo."Asimismo, las estrategias para reducir los síntomas depresivos y el estrés en las estudiantes abriría la puerta al consumo de alimentos más saludables o viceversa", agregaron los autores.

FUENTE: Nutrition Journal, 15 de julio del 2009

Tomado de: http://mx.news.yahoo.com/s/reuters/090826/n_health/salud_estres_jovenes_1

Una cerveza al día eleva el riesgo de distintos tipos de cáncer

A diferencia de los estudios que hablan de que beber moderadamente cerveza es saludable para la salud, un nuevo estudio asegura que los hombres que beben cerveza o alcohol frecuentemente podrían enfrentar un riesgo mayor de varios tipos distintos de cáncer.

Investigadores de la Universidad McGill, en Montreal, estudiaron a casi 3.600 hombres canadienses cuyas edades iban desde los 35 a 70 años. Descubrieron que aquellos que bebían como promedio un trago al día tienen riesgos más elevados de un número de cánceres que los hombres que beben ocasionalmente o nunca.

Eso incluye cánceres al esófago, estómago, colon, pulmón, páncreas, hígado y próstata. Cuando los investigadores observaron tipos individuales de alcohol, no obstante, sólo la cerveza y los destilados - y no el vino - fueron asociados a riegos elevados de cáncer.

En general, las posibilidades aumentaron en relación con el consumo de alcohol durante la vida, según descubrimientos publicados en el estudio Prevención y Detección del Cáncer. "Nuestros resultados muestran que los mayores consumidores durante toda su vida tenían las mayores alzas en los riesgos de múltiples tipos de cáncer", dijo a Reuters la investigadora Andrea Benedetti.

Muchos estudios han sugerido que beber moderadamente - normalmente entendido como no más de un trago o dos por día - puede ser un hábito saludable, particularmente en el caso de riesgo de enfermedades al corazón. Pero el estudio actual sugiere que aun los niveles de ingesta moderados están asociados a riesgos mayores de ciertos cánceres, al menos cuando la elección a beber es cerveza o destilados.

La pregunta de si los bebedores moderados deberían limitarse no puede ser respondida por un solo estudio, dice Benedetti. "En términos de equilibrar el riesgo (del cáncer) con los riesgos de enfermedades cardiovasculares, la gente debería hablar con sus doctores" opinó.


Tomado de: www.europapress.es

Hallan más evidencias de que el pescado alimenta la mente

Un nuevo estudio sugiere que los adultos mayores en países en desarrollo que comen pescado regularmente tienen menos riesgo de desarrollar demencia. Los autores hallaron que las probabilidades de que casi 15.000 adultos mayores residentes en China, India o uno de cinco países latinoamericanos tuvieran demencia disminuían a medida que crecía el consumo de pescado.

Por cada aumento del consumo (desde nunca o algunos días de la semana hasta la mayoría de los días), la prevalencia de la demencia bajó un 19 por ciento. Los resultados, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, replican evidencias de algunos estudios previos efectuados en países desarrollados.

También sugieren que la relación pescado-demencia no refleja sólo los beneficios de una dieta de alta calidad. El estudio halló que los adultos que consumían la mayor cantidad de carne, solían tener una prevalencia más alta de demencia que los que nunca comían pescado.

Esto surge de una encuesta realizada una sola vez y no prueba una relación causa-efecto, señaló el equipo del doctor Emiliano Albanese, del King's College de Londres, en el Reino Unido. "Evidencias más significativas" derivarán de la próxima fase de la investigación, que consistirá en seguir a esos adultos mayores en el tiempo para comprobar si el consumo de pescado está asociado con el riesgo de desarrollar demencia en el futuro, escribieron los expertos.

Si el pescado protege al cerebro que envejece, el equipo opina que los beneficios podrían derivar quizás de los ácidos grasos omega 3, más abundantes en pescados grasos, como el salmón, la caballa y el atún blanco.

Estudios en laboratorio demuestran que las grasas omega 3 tienen varias propiedades que protegerían de la demencia, incluidas acciones que protegen las células nerviosas, reducen la inflamación y previenen la acumulación de proteínas amiloideas en el cerebro de pacientes con Alzheimer.

Los últimos resultados surgen de encuestas a 14.960 adultos mayores de 65 años, que vivían en China, India, Cuba, República Dominicana, México, Perú o Venezuela. La relación entre un alto consumo de pescado y una menor prevalencia de demencia se mantuvo en todos los países, salvo India.

Lo mismo ocurrió cuando el equipo consideró el ingreso, la educación y el estilo de vida de los participantes, como el tabaquismo y el consumo de frutas y verduras, lo que sugiere que las diferencias socioeconómicas no explicarían por completo los resultados.

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

23 de agosto de 2009

Descubren un nuevo colesterol causante principal de problemas cardiacos

Científicos de la Universidad de Hong Kong han descubierto un nuevo tipo de colesterol, el oxicolesterol, que puede hacer que aumente el riesgo de sufrir problemas cardíacos más incluso que los otros dos tipos más conocidos, el colesterol LDL o "malo" y el HDL, según informaron en el marco de la 238 Reunión Anual de la Sociedad Química Americana que se está celebrando estos días en Washington (Estados Unidos).

Este colesterol se encuentra en todos los alimentos fritos y procesados, sobre todo la comida rápida o 'fast-food', y su mecanismo hace que aumenten los niveles totales del colesterol HDL --el "bueno"-- y se acumule en las arterias hasta provocar arterioesclerosis, un endurecimiento de las mismas que favorece el riesgo de coágulos e infartos.

Según destacó el doctor Zhen-Yu Chen, autor de la investigación, el origen del oxicolesterol es la oxidación en el organismo que provoca la reacción entre las grasas y el oxígeno, un proceso ya estudiado desde hace años. De este modo, aparece cuando los alimentos grasos se recalientan, sobre todo con aceites oxidados como las grasas trans o con aceites vegetales parcialmente hidrogenados.

La investigación se llevó a cabo en ratones alimentados a base de comidas ricas en oxicolesterol, observando una mayor obstrucción en sus arterias que hizo que su riesgo de infarto aumentara un 22 por ciento en comparación con aquellos que mantuvieron una dieta rica en antioxidantes.

Tras este hallazgo, Chen confía en que los ciudadanos tomen conciencia de esta nueva variante y entiendan la importancia de consumir frutas y verduras frescas, legumbres o cereales, todos ellos ricos en antioxidantes.

Del mismo modo, este experto no asegura que los fármacos para bajar el colesterol sirven también para el oxicolesterol, de ahí la importancia de abrir a partir de ahora una nueva línea de investigación al respecto, señaló Chen.

Tomado de: www.europapress.es

Los cereales, las palomitas de maíz y los refrigerios de granos integrales abundan en antioxidantes

Comerse un tazón de su cereal favorito todos los días es una magnífica fuente de antioxidante, según muestra una investigación reciente. Joe Vinson, profesor de química de la Universidad de Scranton en Pensilvania, y su equipo han encontrado que casi todos los cereales de desayuno de grano integral y muchos refrigerios comunes basados en granos contienen cantidades sustanciales de polifenoles, una forma de antioxidantes que se cree tienen importantes beneficios de salud.

"Los cereales son ricos [en cosas buenas]", apuntó Vinson, quien evaluó más de treinta marcas y tipos de cereales de desayuno encontrados en los supermercados. "Todos contienen polifenoles".

Los granos enteros son la principal fuente de polifenoles en los cereales de desayuno, y dado que casi todos los cereales contienen al menos algo de grano integral, es de suponer que los consumidores deben considerar hacer de estos cereales una parte regular de su dieta, señaló Vinson, añadiendo que no recibió financiación del sector alimentario para su estudio.

"Las investigaciones anteriores consideraron que la fibra era el ingrediente activo de estos beneficios en los granos integrales, el motivo por el que podrían reducir el riesgo de cáncer y enfermedad de la arteria coronaria", señaló Vinson. "Pero hace poco, los polifenoles emergieron como un compuesto potencialmente más importante. Los cereales de desayuno, la pasta, las galletas y los refrigerios salados constituyen más del 66 por ciento de la ingesta de granos integrales en la dieta de EE. UU.", agregó.

"Encontramos que, de hecho, los productos de granos integrales tienen antioxidantes por gramo comparables a las frutas y verduras", aseguró Vinson. "Este es el primer estudio en examinar los antioxidantes fenoles totales en los cereales de desayuno y refrigerios, mientras que estudios previos han medido los antioxidantes libres en esos productos".

Los polifenoles ocurren de forma natural en las plantas, y son el antioxidante más abundante. Tienen propiedades antiinflamatorias, y los científicos piensan que podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, cáncer y otras enfermedades.

Los nutricionistas han recomendado el consumo regular de té verde, vino tinto, frutas, frutos secos y algunas categorías más de alimentos debido a su contenido de antioxidantes. Vinson encontró que los cereales que contenían maíz o avena integrales proveían más polifenoles, alrededor del 0.2 por ciento por el peso de la caja. Los cereales de trigo contenían un promedio de 0.07 por ciento de polifenoles, y los cereales de arroz tenían la menor cantidad, con 0.05 por ciento.

El salvado con pasas tenía la mayor cantidad de polifenoles, con tres por ciento del peso. Sin embargo, Vinson atribuyó la concentración a las pasas, que al igual que otros frutos secos, es una rica fuente conocida de polifenoles.

Otro cereal con una alta calificación fue una mezcla basada en trigo que contiene la especia canela, rica en polifenoles. Vinson no quiso mencionar las marcas que evaluó, pero animó a la gente a añadir frutos secos, pasas y varias especias como la canela a sus cereales para aumentar su contenido de polifenoles.

En cuanto a los refrigerios, Vinson encontró que las palomitas de maíz tenían la mayor cantidad de polifenoles (2.6 por ciento), seguido por las galletas integrales (0.45 por ciento). Lamentablemente, la mayoría de chips de tortilla procesada (los favoritos de Vinson) contenían cantidades minúsculas de polifenoles.

Eva To, una dietista registrada que trabaja en White Plains, Nueva York, dijo que consideraba que el estudio era fascinante, pero tenía algunas inquietudes. "El cereal integral es un magnífico sustituto de las comidas grasientas para el desayuno, o el no desayunar, dado que el desayuno es la comida más importante del día", afirmó To, que se especializa en la gestión de la obesidad y la diabetes. "Pero la moderación es la clave. Muchos cereales contienen ingredientes que tal vez no sean tan buenos, como un exceso de azúcar". Además, añadió, "es fácil comer demasiados cereales. Seguir las sugerencias del tamaño de la porción es muy importante".

Para Vinson, los beneficios de comer más cereales podrían sobrepasar lo negativo. "Siempre pensamos en frutas y verduras como la principal fuente de polifenoles", dijo. "Pero mucha gente, sobre todo los estudiantes, no comen las suficientes. Este es un producto que es muy familiar en la dieta y que le gusta a la gente. Podemos exhortar a los niños a comer más granos integrales".

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Dieta mediterránea y ejercicio reducen el riesgo de deterioro cognitivo

Dos estudios que se publican esta semana en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA) vuelven a examinar los posibles beneficios de la dieta mediterránea y el ejercicio. Un estudio de la Universidad de Columbia muestra que los mayores que toman una dieta que incluye mayor consumo de frutas, vegetales, legumbres, cereales y pescado y baja en carne roja y pollo y activos físicamente tienen menos riesgo de Alzheimer. El otro estudio, de la Universidad Victor Segalen Bourdeaux 2 en Francia, apunta que el seguimiento de esta dieta está asociado con un menor declive en algunos aspectos cognitivos.

El equipo de Nikolaos Scarmeas desde el Centro Médico de la Universidad de Columbia en Nueva York examinó a dos grupos de 1.880 mayores sin demencia al inicio del estudio de los que se disponía información sobre la dieta y la actividad física. Estos participantes fueron seguidos durante una media de 5,3 años y un total de 282 desarrollo Alzheimer.

Según los investigadores, cuando se tenía en cuenta sólo la actividad física, una mayor cantidad de ésta se asociaba con un menor riesgo de la enfermedad. Los autores señalan que en comparación con los individuos inactivos, los que dicen realizar alguna actividad se asocian con entre el 29 y el 41 por ciento menos de riesgo de Alzheimer.

Al considerar de forma simultánea actividad física y adherencia a la dieta mediterránea, la incidencia del Alzheimer se asociaba de forma significativa con ambos factores. Al dividir en tres niveles de adherencia a este estilo de alimentación a los participantes, aquellos que se encontraban en el grupo de adherencia intermedia tenían entre un 2 y un 14 por ciento menos de riesgo de Alzheimer y entre un 32 y un 40 por ciento menos entre aquellos que seguían de forma más estricta esta dieta. En lo que se refiere a la actividad física, aquellos que decían realizar algo tenían entre un 25 y un 38 por ciento menos de riesgo de la enfermedad.

Los autores señalan que en comparación con aquellos individuos con baja adherencia a la dieta mediterránea y baja actividad físicas los que más seguían este tipo de alimentación y realizaban más ejercicio tenían entre un 35 y un 44 por ciento menos riesgo de desarrollar Alzheimer.

Por otro lado, el estudio de Catherine Féart de la Universidad Victor Ségalen Bourdeaux 2 examinó la adherencia a la dieta mediterránea, el funcionamiento cognitivo y las demencias. Su trabajo incluyó a 1.410 individuos de 65 años o más que formaban parte de un estudio nacional sobre factores de riesgo vascular y que volvían a ser examinados una vez cada 5 años.

Los investigadores descubrieron que una puntuación alta en la adherencia a la dieta mediterránea se asoció con menos errores algunas pruebas de aspectos cognitivos pero no en todas las evaluaciones sobre el declive mental. Este tipo de dieta no se asoció así con el riesgo de demencia aunque la fuerza estadística para detectar diferencias fue limitada.

Los autores concluyen que el patrón de dieta mediterránea posiblemente no explica por completo la mejor salud de las personas que la siguen aunque podría contribuir a ello de forma directa. Según los investigadores, la dieta mediterránea también podría indirectamente ser un indicador de un complejo conjunto de estilos de vida sociales favorables que constituyen a una mejor salud. Los autores esperan que posteriores investigaciones puedan determinar si la dieta mediterránea ralentiza el declive cognitivo o reduce la demencia además de sus beneficios cardiovasculares.



Tomado de: www.europapress.es

La dieta restrictiva para los niños podría resultar contraproducente

Según los investigadores, los padres que intentan luchar contra la epidemia de obesidad infantil prohibiéndole a los niños que coman ciertos tipos de alimentos no van a evitar que aumenten de peso y en realidad podrían estar empeorando la situación.

Los padres cumplen una función crítica para ayudar a los niños a tomar decisiones sobre su alimentación que les permitirán mantener un peso saludable, según médicos y expertos. Sin embargo, el éxito depende del uso del método apropiado.

El control de inhibición de un niño, similar al autocontrol, es el factor clave para controlar el peso. El concepto se explica en un artículo publicado anticipadamente en línea antes de una edición impresa próxima de la Journal of Pediatrics.

En el estudio, Stephanie Anzman y Leann Birch, del Centro de investigación de la obesidad de la infancia de la Universidad Estatal de Pensilvania, se enfocó en 197 niñas blancas no hispanas. Recolectaron información de las niñas y de sus padres durante diez años, desde cuando las niñas tenían cinco años. Los investigadores registraron el nivel de ingreso y el educativo de los padres, así como el índice de masa corporal (IMC) de niños y padres, y le preguntaron a los niños si los padres restringían ciertos alimentos. También se les pidió a las madres que describieran el nivel de autocontrol de sus hijas.

Según los autores del estudio, las niñas que se consideraba que tenían menos autocontrol tenían IMC más elevados y aumentaban más de peso, en comparación con sus compañeras que se regulaban mejor a sí mismas. También anotaron que las niñas que carecían de autocontrol tenían casi el doble de probabilidades de tener exceso de peso para los quince años.

Los investigadores hallaron que, entre los participantes del estudio, las niñas que tenían el mayor riesgo de aumentar de peso eran las que tenían niveles elevados de restricciones alimentarias percibidas de los padres y bajo autocontrol.

"Los intentos de los padres para ayudar a los niños que tienen menos autocontrol restringiendo su acceso a sus refrigerios favoritos puede hacer que los alimentos prohibidos sean más atractivos, lo que exacerba el problema", señaló Anzman en un comunicado de prensa del editor de la revista.

Una mejor idea para los padres es ayudar a los niños a aprender algo de control permitiéndoles elegir entre opciones saludables. Además, es mejor no mantener alimentos restringidos en casa, agregó. "De esa manera", aseguró Anzman, "no es necesario decirle constantemente a los niños que no pueden comer los alimentos que desean".

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

16 de agosto de 2009

A mayor consumo de café, más riesgo de padecer dolores de cabeza

Las personas que consumen grandes cantidades de café al día tienen más posibilidades de padecer dolores de cabeza que las que lo toman de forma ocasional, según afirman expertos de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU, en sus siglas en inglés), a partir de los resultados de su estudio, que ha sido publicado en el 'Journal of Headache Pain'.

Los responsables del estudio, que incluyó a 50.483 personas, observaron que la frecuencia de un dolor de cabeza no migrañoso era más frecuente en personas que bebían más cafeína --más de 500 miligramos al día--, que aquellos que tomaban menos de 125 miligramos.

Sin embargo, los expertos señalaron que no existen razones "obvias" para pensar esto, porque el consumo bajo de cafeína también está asociado con la posibilidad de padecer dolores de cabeza crónicos, durante 14 días o más cada mes. En este sentido, los expertos indicaron que, ya que es difícil explicar el motivo por el cual el dolor crónico era menos frecuente entre personas con un consumo moderado, matizaron que una posibilidad es que beber café ayude a cambiar el dolor crónico en uno infrecuente.

Pero, asimismo, añadieron que es igualmente posible que las personas que padecen este problema hayan reducido su consumo de cafeína porque hayan experimentado que sus propiedades potencian el dolor de cabeza y, por otro lado, los individuos con dolores infrecuentes no son conscientes de que las dosis altas de cafeína podría ser la causa.




Tomado de: www.europapress.es

Comer mal es peor que fumar

Comer demasiadas hamburguesas puede producir obesidad y aumento del colesterol. Al igual que se avisa en los paquetes de tabaco, los consumidores deberían estar advertidos de las consecuencias del consumo de ciertos alimentos. Los cambios en la dieta han sido vertiginosos en los últimos años y, como señalan expertos en nutrición, la tendencia es a peor. Comer mal, además, no sólo produce obesidad, diabetes o problemas cardiovasculares. Están aumentando las alergias e intolerancias y también otros trastornos, de carácter más leve, que merman la calidad de vida. Hasta tal punto que, si no se invierte esta tendencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé algo nunca visto: que los nacidos después de 2000 tengan menos esperanza y calidad de vida que los que nacieron antes.

Manuel Serrano-Ríos, catedrático de Medicina Interna de la Universidad Complutense y miembro de la Real Academia de Medicina, opina que "globalmente, una mala nutrición es un factor de riesgo más grave que el tabaco, ya que su impacto es mayor sobre muchos sistemas". Un grupo de expertos del Consejo Científico del Instituto Danone, que preside Serrano-Ríos, debatió la semana pasada sobre la importancia de invertir la mala tendencia en la alimentación durante un curso sobre nutrición y salud pública en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. Pilar Cervera, ex directora del Centro de Enseñanza Superior de Nutrición y Dietética, también opina que las secuelas de comer mal se extienden más que las del tabaco. "Por eso tienen efecto las luchas contra el tabaco, porque se habla de consecuencias más concretas", asegura Cervera.

La obesidad, que ha sido la primera enfermedad no infecciosa de la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara una pandemia, es la consecuencia más visible de una mala alimentación. Pero la necesidad de volver a la dieta mediterránea se apoya además en otros factores: "La prevalencia de alergias e intolerancias ha aumentado muchísimo en los últimos años", afirma Ascensión Marcos, experta del Grupo de Inmunonutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "Los malos hábitos en la alimentación repercuten en el sistema inmune", incide Marcos, "y aunque muchas alergias e intolerancias alimentarias están sin diagnosticar, se está diciendo que en 2010 entre el 40 y el 50% de la población europea va a padecer algún tipo de alergia".

La dificultad de diagnóstico se extiende a otros de los efectos de la mala nutrición, "trastornos sin gravedad pero que van mermando la calidad de vida, y de los que la gente no se preocupa hasta que no son verdaderos problemas", afirma Pilar Cervera. "El estreñimiento es uno de los más comunes, del que se pueden derivar hemorroides o fisuras anales, que a la vez pueden terminar en anemia por pérdidas de sangre; en general hay todo un subgrupo de trastornos ligados a una mala alimentación; mala hidratación, que da problemas de piel, de cabello... y estos pequeños trastornos simplemente se van asumiendo, por lo que no desaparecen o empeoran hasta que son realmente graves", explica la experta del Instituto Danone, que aboga por una alimentación variada y con horarios establecidos como solución a estos problemas.

Son muchos los factores que influyen en la mala nutrición. Aparte del estilo de vida, "la tecnología de alimentos", afirma Serrano-Ríos, "ha contribuido a incluir en alimentos procesados ingredientes que facilitan la alergia; el consumo preferencial de determinados alimentos, a la vez que los nuevos métodos de laboratorio han contribuido a que se desarrollen estos problemas".

Para los expertos se trata de una especie de paradoja: la mejora del nivel de vida no ha hecho sino empeorar la calidad o el equilibrio en la alimentación y poner en grave peligro la dieta mediterránea. "Los españoles comemos mucho, comemos mal, apenas hacemos ejercicio físico y dormimos menos horas de las convenientes", afirma Isabel Ávila, miembro del Instituto Danone y presidenta de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), que acaba de presentar un estudio sobre hábitos saludables. El resultado ha sido un "suspenso absoluto". Según el informe, tan sólo el 6,6% de la población alcanza los objetivos de alimentación saludable respecto al consumo de frutas, verduras, pescado y legumbres.

Unos datos poco alentadores y mucho peores en equilibrio que los de los últimos años: "Antes era menos habitual que los jóvenes tomaran tantas calorías y no estaba en este peligro la dieta mediterránea; no sabemos por qué, pero aunque cada vez somos más exigentes con la salud y con la alimentación, al final nos cuidamos menos y nos alimentamos peor", afirma Ávila.

No están claras las razones del aumento ni tampoco la solución, pero existe consenso sobre cuál debe ser la principal vía de combate: la educación es la base para modificar unos hábitos más difíciles de cambiar conforme avanza la edad. "Esta falta de formación, de atención a la nutrición para una vida saludable, repercute en otros ámbitos muy graves, ya que se produce un riesgo de manipulación, porque la gente se cree todo lo que le cuentan sobre dietas, lo que se anuncia en televisión", asegura Serrano-Ríos. Un grave desconocimiento que se transmite de padres a hijos: "Los niños son grandes imitadores, por eso es muy importante que toda la familia coma lo mismo, eso de preguntarles a los niños qué quieren comer no se hacía en mi época", dice Cervera, "es vital que toda la familia coma lo mismo e introducir al niño pronto en la mesa familiar".

La responsabilidad es tanto familiar como escolar. Los expertos coinciden en que la educación alimentaria es un apartado olvidado y que es necesario potenciarla a todos los niveles de la educación. "En la asignatura de Educación para la ciudadanía", afirma Serrano-Ríos, "y en la carrera de Medicina, donde ni siquiera está bien reflejada la importancia de la nutrición; los médicos tienen una formación muy escasa, yo diría que casi ha habido menosprecio en este sector". La poca consideración que se ha dado a la nutrición no evita la existencia de otra paradoja. Hay preocupación, pero no acción. El estudio revela que el 75% está preocupado por llevar una dieta sana, aunque a la hora de la verdad todo se quede en buenas intenciones.

La presidenta de CEACCU cree que, en general, la sociedad padece "poca información y menos formación". Problemas de etiquetado y de tiempo para cocinar se suman al desconocimiento. Pilar Cervera asegura que para adquirir esta educación "hay que conocer los grupos alimentarios y mezclarlos de forma equilibrada". La experta en nutrición cree que "la dietética no está reñida con la gastronomía, es necesario cuidar la presentación y controlar la grasa y sal, pero tampoco eliminarlos". Factores que hagan más atractiva la variedad, sobre todo en lo que concierne a los niños, pueden ser clave para conseguir un cambio en esta cultura que se aleja peligrosamente de la dieta mediterránea.

Un atisbo de esperanza viene de la mano de la crisis. Ávila cree que la coyuntura económica "está cambiando ligeramente los hábitos, las familias están recuperando buenas costumbres en la mesa". Los productos base de la dieta mediterránea son, de hecho, algunos de los más económicos. Las legumbres, vegetales o los cereales cumplen ambos requisitos y tienen en este momento su oportunidad perfecta para recuperar el protagonismo en la mesa. Y es que, a la hora de comer, nada como los platos de la abuela.

Tomado de: www.elpais.com/diario/

Comer sano ayuda a prevenir las piedras en los riñones

Una dieta saludable ayuda a prevenir las piedras en los riñones, según un estudio del Centro Médico Maine y el Hospital de Brigham y las Mujeres en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Journal of the American Society Nephrology'. Según los autores del trabajo, el consumo abundante de frutas, verduras, frutos secos, productos desnatados e integrales, limitar la sal y las carnes rojas y procesadas y las bebidas dulces es una forma eficaz para evitar las piedras renales.

Los científicos, dirigidos por Eric Taylor del Centro Médico Maine, recopilaron información de individuos que participaban en tres estudios clínicos: el de seguimiento de los profesionales de la salud (45.000 hombres seguidos 18 años), el estudio de salud en enfermeras (94.108 mujeres seguidas 18 años) y el segundo estudio de salud en las enfermeras (101.837 mujeres seguidas 14 años).

Los investigadores asignaron una puntuación a cada participantes según ocho componentes del estilo de vida de la dieta DASH: consumo elevado de frutas, vegetales, frutos secos y legumbres, productos desnatados e integrales y bajo consumo de sal, bebidas dulces y carnes rojas y procesadas. Aquellos con las mayores puntuaciones en este tipo de dietas consumían mayores niveles de calcio, potasio, magnesio, oxalato y vitamina C y menos sodio.

En total, 5.645 participantes desarrollaron piedras en el riñón en los tres estudios. En cada estudio, los participantes con las puntuaciones más altas en la adherencia a la dieta DASH tenían entre un 40 y un 45 por ciento menos de riesgo de desarrollar piedras renales que los participantes que menos seguían estas pautas alimentarias.

Los investigadores también realizaron un análisis limitado a los participantes sin hipertensión o diabetes, ya que la dieta podía afectar al desarrollo de hipertensión, diabetes y otras enfermedades crónicas asociadas con las piedras en el riñón. Los resultados mostraron que incluso en estos individuos, la dieta DASH redujo el riesgo de piedras renales.

Tomado de: www.europapress.es

Asocian alza de glucosa con bajos niveles de colesterol "bueno"

El control insuficiente del azúcar en sangre está asociado con niveles bajos de colesterol HDL o "bueno" en pacientes con diabetes tipo 2, confirmó un estudio realizado en Italia. Eso se observó independientemente de que los pacientes fueran obesos y tuvieran triglicéridos elevados, lo que disminuye el nivel de colesterol HDL y es frecuente en personas con diabetes mal controlada.

El investigador Sebastiano Filetti dijo a Reuters Health: "La diabetes tipo 2 es uno de los principales factores de riesgo por los que los pacientes con enfermedad cardiovascular y diabetes inadecuadamente tratados tienen también riesgo de sufrir enfermedad coronaria tras perder parcialmente el efecto protector del colesterol HDL".

Realizar un control óptimo del azúcar en sangre "les permitiría a los pacientes aumentar sus niveles de colesterol HDL sin una terapia específica y reducir el riesgo cardiovascular en personas con diabetes tipo 2", agregó Filetti.

Con su equipo, el autor estudió a 1.819 personas con diabetes tipo 2 de centros en San Giovanni Rotondo, Catanzaro y Roma. La prevalencia de colesterol HDL bajo (menos de 40 mg/dL en hombres o menos de 50 mg/dL en mujeres) varió entre el 28 por ciento en Roma al 34 por ciento en Catanzaro y el 55 por ciento en San Giovanni Rotondo.

El equipo les midió a todos los pacientes los niveles de hemoglobina A1C, que es un indicador estandarizado de control del azúcar a largo plazo. En los tres centros, los niveles de A1C tendieron a ser más altos, lo que señaló un control insuficiente del nivel de azúcar en sangre, en los pacientes con colesterol HDL bajo que en aquellos con colesterol HDL más alto. Esa diferencia fue estadísticamente significativa en dos de los tres centros.

El nivel de colesterol HDL, bueno para el corazón, disminuyó a medida que se agravaba el control del azúcar en sangre. Por cada 1 por ciento de aumento de los niveles de hemoglobina A1C, el riesgo de tener colesterol HDL bajo creció un 17 por ciento. Esa relación se mantuvo sólida aún después de controlar factores como la edad, el tabaquismo, el peso y los niveles de triglicéridos.

Estos resultados son "importantes", dijo Filetti, porque "destacan una vez más el papel clave del control (del azúcar en sangre) en la prevención de las complicaciones de la diabetes en el lago plazo".

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

9 de agosto de 2009

Sustituir grasas saturadas por insaturadas en la dieta reduce los niveles de colesterol "malo" (LDL), según un estudio

Sustituir las grasas saturadas por las insaturadas en una dieta hipercalórica reduce las lipoproteínas de baja densidad o colesterol "malo" (LDL) en pacientes con hipercolesterolemia leve, según los resultados de un estudio llevado a cabo por el Departamento de Nutrición del Instituto Pasteur (Francia).

La investigación ha contando con 121 pacientes que, divididos en dos grupos, tomaron margarina, rica en grasas insaturadas, o mantequilla, como fuente de grasas saturadas. Los resultados mostraron cómo se observaban diferencias en los niveles de lipoproteínas de baja densidad de los dos grupos.

Los valores de colesterol total, el LDL, HDL (colesterol "bueno") y apolipoproteína B descendieron en los grupos que tomaban grasas instauradas frente aquellos que tomaron grasas saturadas. Los cambios en el colesterol LDL estuvieron relacionados con el aumento de la ingesta de grasas insaturadas y el nivel de ácido linolénico en plasma.

En este sentido, Raquel Bernácer, del Instituto Flora, comentó que "la importancia de la reducción del consumo de grasas saturadas y el aumento de insaturadas como una de las acciones más sencillas para la reducción de uno de los factores de riesgo cardiovascular más importante: el colesterol". Bernácer recordó además que "el colesterol LDL puede hacer aumentar la edad del corazón, por lo que es esencial su control a través de la alimentación".


Tomado de: www.europapress.es

Lactancia: La mejor opción para criar chicos sanos

La lactancia materna es la gran protección que tienen las mamás para criar niños sanos. “Más allá del contenido afectivo, la protección tiene varias aristas y lo importante es que aunque no tenga dinero para comprar ropa o alimentos, cualquier madre puede ofrecer a su hijo la mejor leche", dijo el médico especialista en Pediatría y Neonatología Darío Argain.

El profesional detalló que “la leche materna es el alimento esencial para que el chico crezca. En los primeros meses de vida existe un trasvasamiento de elementos activos como la globo globulina, que es una manera que tienen la mamá de pasarle defensas a su hijo, hasta que éste pueda crear las propias o las reciba con las vacunas”. Además, Argain valorizó “la comodidad y la higiene que la lactancia aporta, a la hora de amamantar. Los biberones, aunque sean con los mejores productos, siempre tienen riesgo al momento de prepararlos, sea por la higiene, por la calidad del agua o las mamaderas e implican un gasto más para la familia”.

Tiempo de lactancia

Nada más tierno que ver a una mamá amamantando a su hijo. El diálogo que se establece a través de las caricias y las miradas, indica que la lactancia materna es el más maravilloso acto de amor a través del cual la madre ofrece su leche a su bebé para alimentarlo. La leche materna es el primer y único alimento que debe darle desde que nace hasta los primeros nueve meses de vida, porque contiene las sustancias necesarias en las cantidades y proporciones perfectas, satisface todos sus requerimientos y favorece su desarrollo físico y mental.

El especialista insistió en el beneficio de la lactancia, ya que es “una alimentación irremplazable porque no sólo tiene nutrientes sino otros elementos que le dan al niño protección contra enfermedades como las alergias o las inmunológicas”.

El profesional indicó que en todas las especies, la lactancia es equivalente a los meses de gestación. “En el caso del ser humano lo ideal es hasta los nueve meses, aunque algunos estudios indican que es favorable propenderla hasta los dos años, por varios motivos”. Además, Argain aseveró que “en las personas humildes con problemas socio-económicos, cuando no estamos seguros que el niño –más allá de la lactancia materna- reciba una nutrición adecuada, es recomendable prolongarla durante dos años”.

Otros beneficios son la imposibilidad de embarazo mientras se amamanta, además del contexto afectivo madre-hijo que se genera en esa instancia. “La unión del pezón de la mamá con la boca del bebé genera un contacto psico-afectivo que incide en el desarrollo neurológico e intelectual del futuro chico. Por eso se recomienda la lactancia no menos de nueve meses, pero si hay riesgo socio-económico es mejor hasta los dos años”, insistió.

No obstante aclaró que la lactancia no impide que desde los seis meses se incorporen alimentos externos (papillas), que agregan proteínas. A eso debe sumarse la ingesta de hierro, “debido que las anemias generan retrasos cognitivos e intelectuales que dejan secuelas irrecuperables. Es importante prevenir las anemias nutricionales y para eso nada mejor que la lactancia materna”.

La leche materna aporta también calcio, vitaminas y aminoácidos –que formarán luego la estructura proteica del chico-. “Con la lactancia se combinan tres factores: el nutricional puro, los elementos que terminarán de madurar los órganos del niño y el componente psico-afectivo de lo que significa un niño amamantado con otro que se alimenta artificialmente”. En la concientización de la lactancia debe prevalecer el papel del Estado, aunque también la labor de las organizaciones intermedias, las enfermeras y trabajadoras sociales es prioritaria.

Mitos sobre la lactancia

Respecto de la influencia que produce el estrés en las mamás, Argain opinó que “es muy relativo. Algunos profesionales dicen que baja la calidad de la leche, pero el estimulo de la succión genera en la hipófisis de la mujer, una producción hormonal que garantiza la cantidad de leche mínima básica que necesita el chico. A lo sumo, el bebé podrá engordar un poquito menos que si toma leche artificial, pero la leche materna es la más sana y tiene beneficios que la artificial no provee”.

Argain desmitificó que si la madre está estresada no puede dar el pecho, que se queda sin leche o que ésta no será buena. “Incluso, hay quienes dicen que los nervios se transmiten al bebe por la leche... Esto es absurdo. Por mucha que sea la crisis, el estrés, la dificultad o el hambre, la mujer sigue teniendo leche para su hijo. La leche sólo disminuye cuando el niño deja de mamar y eso pasa cuando le dan la mamadera”.

No se requieren dietas especiales en las mamás que amamantan, dijo Argain, y remarcó que “tampoco necesitan tener ningún cambio en sus hábitos de vida o en su alimentación. Simplemente, lo que pedimos es que tengan una dieta sana, variada y equilibrada, con proporciones adecuadas de lácteos, cereales, carnes, frutas y verduras”.

Más enfermedades si no hay lactancia

“Los chicos que no son amamantados son más propensos a las enfermedades”, aseguró Argain y detalló que “los que se alimentan con mamadera tienen más diarreas, infecciones respiratorias, problemas de dentición, alergias por la incorporación de factores exógenos y anemias. Y por supuesto, la crianza psico-social que recibe el niño y el desarrollo cerebral producto del contacto afectivo con su mamá son irremplazables”

Por eso, los que optan por el biberón deben saber que existen riesgos: la calidad del agua con que se prepara la leche, la higiene de las manos, de la mamadera, cómo se conserva la preparación. “Todos son factores que se pueden evitar fácilmente con la lactancia materna”, indicó el médico.

Para Argain, haber desterrado los biberones de las mesas de luz de las madres recién paridas “es un triunfo de los pediatras que entendemos que la lactancia materna es lo mejor. Hemos derrotado las campañas de las multinacionales, que durante años dijeron que la lactancia alteraba el cuerpo de la mujer y que los chicos no se alimentaban bien. No obstante, la lucha sigue y si bien hoy hemos ganado, no debemos entregarnos”.

Reflexionar sobre la importancia alimentar exclusivamente con leche materna a los niños durante los primeros nueve meses, cruciales en el bebe, evitará miles de muertes infantiles cada año.

Tomado de: www.aimdigital.com.ar

Sedentarismo e hipertensión infantil van de la mano

Una investigación dirigida por David Martínez-Gómez, del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Nutrición (ICTAN) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Estatal de Iowa en Ames (Estados Unidos) muestra la asociación entre las conductas sedentarias y la hipertensión en niños. El estudio se publica en la revista 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine'.

Los resultados del trabajo de Martínez-Gómez muestran que las conductas sedentarias como ver televisión y el tiempo que se consume frente a una pantalla como al ver vídeos y jugar con el ordenador y las consolas de videojuegos parece estar asociado con la hipertensión en niños con independencia de la composición corporal.

Según los autores, el grupo de factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular en jóvenes con sobrepeso sugiere que los riesgos podrían ser inmediatos y no sólo indicativos de posibles problemas en el futuro. Aunque la hipertensión se asocia con factores genéticos, los hábitos físicos, de dieta y sueño saludables podrían contribuir de forma relevante a los niveles de presión sanguínea en los niños. Sin embargo, no se han detectado vínculos claros entre las conductas sedentarias y la presión sanguínea elevada en los niños de menos de 9 años.

Los investigadores examinaron las asociaciones entre la conducta sedentaria y la presión sanguínea elevada en 111 niños y niñas de entre 3 y 8 años. La conducta sedentaria se determinó mediante un acelerómetro que los niños tenían en la cadera derecha y por informes de los padres que señalaban el tiempo medio que los niños pasaban viendo la tele, jugando a videojuegos, pintando, sentados o participando en otras actividades con bajos niveles de actividad física cada día durante una semana.

El tiempo de televisión se definió como el que pasaban viendo la tele, vídeos o con videojuegos y el que pasaban frente a una pantalla se refería a la cantidad total de tiempo que cada niño empleaba utilizando la televisión, el vídeo, el ordenador o los videojuegos. Los investigadores midieron la altura, peso, masa de grasa y presión sistólica y diastólica de cada niño.

El tiempo sedentario medio de los niños y el tiempo de pantalla por día era de cinco y una hora y media respectivamente. Los niños pasaban más tiempo utilizando los ordenadores que las niñas pero no existían diferencias significativas en el tiempo empleado en otras conductas sedentarias.

Según señalan los investigadores, la actividad sedentaria no estaba asociada de forma significativa con la presión sanguínea sistólica o diastólica después de tener en cuenta edad, sexo, altura y porcentaje de grasa corporal. Sin embargo, el tiempo de televisión y el de pantalla, aunque no el uso de ordenador, estaban asociados de forma positiva con la presión sanguínea sistólica y la diastólica después de ajustar posibles factores de confusión.

Según los resultados, el tercio de los niños que menos veían la televisión y mostraban un menor tiempo de pantalla tenían menores niveles de presión sanguínea sistólica y diastólica que el tercio de los niños que más veían la tele y más tiempo pasaban frente a una pantalla.

Los investigadores concluyen que estos resultados muestran que ver la televisión y el tiempo de pantalla se asociaba con una mayor presión sanguínea de forma independiente a la composición corporal en los niños. Además, señalan que dado que el tiempo sedentario total no estaba asociado con la presión sanguínea elevada, parece que otros factores que se producen durante el tiempo de pantalla excesivo deberían también considerarse en el contexto de la conducta sedentaria y el desarrollo de presión sanguínea elevada en niños.



Tomado de: www.europapress.es

Relacionan la deficiencia de vitamina D con factores de riesgo cardiaco en los niños

Dos estudios recientes hallan que la mayoría de los niños estadounidenses no consume suficiente vitamina D, y que esta deficiencia se relaciona con una mayor incidencia de factores de riesgo para problemas cardiovasculares como ataque cardiaco y accidente cerebrovascular.

La publicación simultanea de ambos trabajos en la edición en línea del 3 de agosto de Pediatrics es pura coincidencia, informaron los autores principales de los informes. Ambos utilizaron los datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) 2001-2004 de EE. UU., y se realizaron debido a la falta de información en torno a los posibles efectos de la deficiencia de vitamina D en los riesgos cardiovasculares de la población infantil.

Aunque estudios habían relacionado la deficiencia de vitamina D con un mayor riesgo en adultos estadounidenses, "pocos habían analizado la relación entre la vitamina D y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular en los niños", aclaró Jared P. Reis, que comenzó el estudio cuando aún estaba en la Universidad de Johns Hopkins. Ahora es epidemiólogo de la división de ciencias cardiovasculares en el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU.

"Nadie pone en duda que la deficiencia de vitamina D causa raquitismo", dijo la Dra. Michal L. Melamed, profesora asistente de medicina y epidemiología del Colegio de medicina Albert Einstein en el Bronx, que dirigió el otro estudio. "Queríamos estudiar otros resultados de salud y notamos que nadie había descrito este resultado antes".

El estudio dirigido por Michal analizó la incidencia global sobre la salud de un bajo nivel de vitamina D entre los estadounidenses jóvenes de uno a 21 años de edad que habían participado en la encuesta. No existe una definición formal de deficiencia de vitamina D, dijo Reis, pero muchos expertos creen que un nivel de 30 nanogramos por mililitro de sangre es lo deseable.

El estudio de Melamed encontró que el nueve por ciento de los estadounidenses jóvenes, unos 7.6 millones, tenían deficiencia de vitamina D, con niveles en sangre inferiores a los 15 nanogramos por mililitro, y que el 61 por ciento, unos 50.8 millones, tenían insuficiencia de vitamina D, con niveles entre los 15 y 29 nanogramos por mililitro.

La alta incidencia de deficiencia de vitamina D fue tan sorprendente que "trabajamos en los datos durante seis meses", dijo Melamed. "No lo publicamos hasta que otras personas nos confirmaron que teníamos las cifras correctas". Los niños que tenían los niveles más bajos de vitamina D eran más propensos a a tener presión arterial alta, mayores niveles de azúcar en sangre y bajos niveles de colesterol HDL ("bueno"), halló el estudio.

No está del todo claro que los bajos niveles de vitamina D al principio de la vida se traduzcan en problemas de salud en la edad adulta, dijo Melamed. "Pero si tiene hipertensión [presión arterial alta] a la edad de 20 años, tiene 60 años más para lidiar con sus consecuencias", apuntó.

El estudio dirigido por Reis fue un análisis transversal detallado de los datos de 3,577 adolescentes. Encontró una nivel promedio de vitamina D en sangre de 24.8 nanogramos por mililitro. El nivel promedio era de 15.5 nanogramos por mililitro en los negros, 21.5 en los estadounidenses de origen mexicano y de 28 en los blancos.

Hubo una clara asociación con los factores de riesgo cardiovasculares. El 25 por ciento de los jóvenes que tenían los niveles más bajos de vitamina D eran 2.36 veces más propensos a tener presión arterial alta, 54 por ciento más propensos a tener bajos niveles de colesterol HDL, 2.54 veces más propensos a tener altos niveles de azúcar en sangre y 3.88 veces más propensos a tener síndrome metabólico, una constelación de factores de riesgo que incluyen la obesidad, niveles altos de grasas en sangre y presión arterial alta.

Sin embargo, los resultados no deberían atemorizar a los padres, dijo Reis. "Creo que necesitamos investigación adicional", apuntó. "Nuestro estudio es observacional y necesitamos estudios adicionales que lo confirmen".

Específicamente, los padres necesitan recurrir a los complementos para suplir la ingesta recomendada de vitamina D, que en estos momentos se establece en 200 unidades internacionales (UI) al día hasta los 50 años, apuntó Reis. El consumo adecuado de vitamina D se puede alcanzar con quince minutos de exposición solar al día o mediante el consumo de leche, pan y otros productos de trigo enriquecidos, entre otras cosas, destacó.

"Los padres se deben centrar en factores de riesgo modificables", apuntó Melamed. "Los niños no deben estar siempre frente a la computadora o la televisión. Pueden beber más leche, en lugar de usar complementos".

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

1 de agosto de 2009

Consumir más lácteos y calcio en la niñez podría alargar la vida

Un estudio de 65 años de duración encuentra que las personas que consumieron mucho calcio y productos lácteos en la niñez tendieron a evitar el accidente cerebrovascular (ACV) y a vivir más tiempo que los que no lo hicieron.

"Este estudio muestra un efecto protector modesto de la ingesta dietética de calcio en la niñez contra el riesgo de ACV más adelante en la vida, y un efecto protector modesto contra la mortalidad por cualquier causa por una mayor ingesta de leche en la infancia", apuntó el Dr. David L. Katz, director del Centro de investigación en prevención de la Facultad de medicina de la Universidad de Harvard. Katz no participó en el estudio, que aparece en la edición en línea del 28 de julio de la revista Heart.

Los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca comienzan en la niñez, pero hay poca evidencia del efecto que tengan los lácteos sobre tales riesgos. Algunos productos lácteos, como la leche entera, la mantequilla y el queso, tienen mucha grasa saturada y colesterol. Los estudios también han demostrado que comer tales alimentos en la adultez contribuye a la enfermedad cardiaca, apuntan los investigadores.

Para el estudio, un equipo de investigación liderado por Jolieke van der Pols del Instituto Queensland de Investigación Médica de Brisbane (Australia), recolectó datos sobre niños de 1,343 familias de Inglaterra y Escocia. Todas las familias participaron en una encuesta sobre dieta y salud llevada a cabo en Gran Bretaña entre 1937 y 1939.

Los investigadores pudieron rastrear la salud adulta de 4,373 de los niños entre 1948 y 2005. Para 2005, 1,468 de estos individuos habían muerto, entre ellos 378 que sucumbieron a enfermedad cardiaca y 121 que murieron de un ACV.

Los investigadores estudiaron dos resultados principales, las muertes por accidente cerebrovascular y la enfermedad cardiovascular. Observaron las asociaciones entre la ingesta de lácteos y la mortalidad, así como las asociaciones entre lácteos en particular y la mortalidad. No encontraron evidencia clara de que los productos lácteos se relacionaran con muertes por enfermedad de la arteria coronaria ni ACV en la adultez.

Sin embargo, los niños que se hallaban en el grupo con la más alta ingesta de calcio y lácteos tuvieron índices generales de muerte más bajos que los que consumían menos lácteos. "Los niños cuya dieta familiar en los años 30 era rica en calcio tenían un menor riesgo de muerte por ACV. Además, las dietas infantiles ricas en lácteos o calcio se relacionaron con una mortalidad por todas las causas más baja en la adultez", concluyeron los investigadores.

Pero, apuntó Katz, hay límites en lo que se puede aprender de este estudio de observación. "Las evaluaciones dietéticas se [hicieron] en Bretaña antes de la Segunda Guerra Mundial, un momento en que la leche baja en grasa o sin grasa prácticamente no existía", apuntó Katz. "Por tanto, cualquier beneficio de la ingesta de lácteos probablemente fue mitigado por su alto contenido de grasa saturada".

Además, "la ingesta de calcio era mayor en los hogares con un estatus socioeconómico más alto, lo que en sí mismo podría explicar el beneficio para la salud", señaló.

Estudios que han utilizado la dieta DASH (métodos dietéticos para detener la hipertensión) de la American Heart Association sugieren que la ingesta de lácteos sí ofrece beneficios de salud, apuntó Katz. Pero "también hay ciertas inquietudes, como una asociación potencial [entre una alta ingesta de lácteos] con un mayor riesgo de cáncer de próstata. Lamentablemente, no creo que podamos encontrar una resolución para las controversias persistentes sobre los lácteos a partir de este estudio".

Otro experto, el Dr. David J.A. Jenkins, profesor del departamento de ciencias de la nutrición de la Universidad de Toronto, anotó que los que comían más lácteos también comían más frutas y verduras, así que en general tenían las dietas más sanas.

"Achacárselo todo a más productos lácteos en la niñez parece ser un marcador para los que tenían una dieta más razonable", dijo. "Tener una buena nutrición en la niñez es importante para la longevidad, pero dudaría en decir que todo se debe al consumo de leche", apuntó. Otra experta promulgó productos lácteos para los niños, pero sugirió usar los productos bajos en grasa o sin grasa.

"La grasa saturada de los lácteos es lo que nos preocupa, no tanto las calorías", señaló Samantha Heller, dietista registrada con sede en Connecticut, nutrióloga clínica y fisióloga del ejercicio. "Muchas veces los niños no obtienen el calcio que necesitan porque reemplazan las bebidas ricas en calcio con bebidas azucaradas, que no tienen ningún valor nutricional", advirtió.

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Los productos orgánicos no son más beneficiosos que los tradicionales

En contra de su precio más elevado, parece que la comida orgánica no tiene más beneficios nutricionales o para la salud que los alimentos producidos tradicionalmente, según una revisión de 162 estudios, publicados durante los últimos 50 años.

En los últimos años se han hecho muy populares los alimentos llamados orgánicos, demostrando el interés de mucha gente por un cambio positivo en la alimentación y también la desconfianza en la seguridad y producción de los alimentos convencionales.

Se consideran "orgánicos" aquellos alimentos, en general vegetales y frutas que en ninguna etapa de su producción intervienen fertilizantes, herbicidas o pesticidas químicos, así como tampoco en los suelos donde son cultivados.

Para algunos, la palabra "orgánico" significa nutritivo. Para otros significa alimentos más limpios y seguros; incluso, están quienes entienden por "orgánico" aquellos alimentos producidos sin causar polución o dañando lo menos posible el aire, la tierra y el agua.

En realidad las características positivas que se le atribuyen a los productos orgánicos son difíciles de establecer mientras no exista una regulación general. Por ejemplo para que la leche, sea considerada orgánica, en teoría la vaca debe estar alimentada 100 % con granos que no hayan sido tratados genéticamente ni fertilizados sus suelos. Así como tampoco deben recibir antibióticos u hormonas dichos animales.

Es muy difícil lograr producir alimentos que estén totalmente libres de pesticidas, debido a que en los suelos éstos permanecen largos periodos de tiempo en cantidades insignificantes o pueden contaminarse de suelos próximos a ellos.

En pocos lugares del mundo se han determinado definiciones específicas para el uso del término "orgánico" así como tampoco el tiempo de espera que debe pasar desde la última aplicación de químicos en los suelos y el cultivo de un alimento sin ellos.

En la mayoría de los países no hay leyes que regulen el uso de los alimentos orgánicos. Esta ausencia de leyes y reglamentaciones tampoco le da al consumidor garantías de que el alimento que se vende como orgánico, realmente lo sea y también está expuesto a que comerciantes inescrupulosos vendan algo que realmente no lo es.

Lo nuevo

"Se detectaron algunas pequeñas diferencias en el contenido nutricional de los alimentos producidos orgánica y tradicionalmente", dijo Alan Dangour, uno de los autores del informe. Ese nutricionista, en palabras recogidas por 'The Times', explica algunas de estas variaciones nutricionales: "Hay más fósforo en la comida orgánica. Es un mineral importante pero está disponible en todo lo que comemos y no es importante para la salud pública. La acidez también es mayor en los productos orgánicos pero es algo que tiene más que ver con el gusto y la percepción sensorial. No marca ninguna diferencia en cuanto a salud se refiere".

La investigación, que fue ordenada por la Agencia de Estándares Alimenticios del Gobierno Británico (FSA, por sus siglas en inglés), aparece publicada en 'American Journal of Clinical Nutrition'.

"Nuestra revisión indica que actualmente no hay evidencias que apoyen la selección de los alimentos producidos orgánicamente sobre los fabricados convencionalmente en función de una superioridad nutricional", añaden los expertos procedentes de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

El trabajo desmonta que haya que pagar más por los alimentos orgánicos, como sucede hasta ahora, a tenor de la creencia de que tienen más beneficios para la salud. En 2007, se creó un mercado orgánico global de US$ 48.000 millones.

Tal como publica el diario británico, los autores del informe reconocen no haber estudiado la presencia de residuos de pesticidas y herbicidas en ambos tipos de alimentos. "La FSA ha insistido en que ni está a favor ni en contra de la comida orgánica y ha reconocido que hay muchas otras razones por las que las personas deciden comer productos orgánicos: la preocupación por el medio ambiente y los seres vivos; los mayores controles del bienestar de los animales; y las reglas más estrictas sobre el uso de antibióticos en animales o de pesticidas en las cosechas", destaca el citado periódico en su página web.

Tomado de: www.urgente24.com