25 de octubre de 2009

¿Cómo reduce la hipertensión el aceite de oliva virgen?

Un equipo dirigido por la investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Valentina Ruiz-Gutiérrez, ha descrito los mecanismos moleculares que explican por qué la dieta mediterránea y la enriquecida con aceite de oliva virgen es capaz de reducir la presión arterial en pacientes hipertensos.

El estudio, en el que participan investigadores del Instituto de la Grasa (CSIC) y de la Universidad de las Islas Baleares, junto con grupos de Sevilla, Málaga y Barcelona, se publica en el último número de la revista 'Hypertension'.

El trabajo ha demostrado que el aceite de oliva virgen es capaz de modificar la estructura y composición lipídica de la membrana de los eritrocitos o glóbulos rojos. "Estos datos sugieren que la dieta de estilo mediterráneo modifica la estructura de las membranas y afecta al metabolismo lipídico, que está muy alterado en pacientes con hipertensión", resume la investigadora del CSIC.

La modulación que se da en los cambios de la membrana del eritrocito proporciona una nueva perspectiva molecular para establecer una buena base científica por la que la dieta mediterránea beneficie a sujetos con hipertensión. Así, el consumo de aceite de oliva logra que la composición química y el comportamiento de la membrana vuelvan a parámetros normales.

Tras la intervención dietética, se apreció un descenso en el contenido de colesterol en los eritrocitos de los pacientes estudiados, así como un incremento en algunos fosfolípidos de la membrana.

El estudio, que fue realizado en 36 pacientes, después de un año de intervención en su alimentación con dieta mediterránea. Los pacientes fueron reclutados para el proyecto PREDIMED, una iniciativa que pretende demostrar el papel de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular en la que participan 7.300 pacientes.

Tomado de: www.europapress.es

Los mariscos elevarían riesgo de desarrollar diabetes: estudio

Consumir pescados blancos y grasos con regularidad protegería de la diabetes tipo 2, pero un estudio efectuado en el Reino Unido sugiere que los mariscos tendrían el efecto inverso.

Los autores de la investigación observaron un 25 por ciento menos riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en hombres y mujeres que consumían una o más porciones semanales de pescados blancos o grasos. Pero, inesperadamente, hallaron que quienes comían la misma cantidad de mariscos (en especial, camarones, cangrejo y mejillones) tuvieron un 36 por ciento más riesgo de padecer diabetes tipo 2.

Pero "no serían los mariscos en sí lo que aumenta el riesgo de diabetes", dijo a Reuters Health la doctora Nita Forouhi, del Hospital Addenbrooke, de la University of Cambridge. Se trataría más bien de la cocción y la preparación usada, por ejemplo, en Gran Bretaña: los aceites o la manteca que se usa para freírlos y las salsas a base de mayonesa con las que se sirven los mariscos. Todo eso elevaría el consumo de colesterol y, por lo tanto, el riesgo de diabetes.

El equipo de Forouhi evaluó el consumo semanal de mariscos más pescados blancos (como bacalao, eglefino o anón y pez mantequilla) o los pescados grasos (como verdel, arenque, atún y salmón) en 9.801 hombres y 12.183 mujeres.

Los participantes tenían entre 40 y 79 años y no presentaban antecedentes diabéticos. En 10 años, 725 desarrollaron diabetes tipo 2.

Tanto el bajo peligro asociado con el consumo de pescados blancos y grasos, como el alto riesgo relacionado con el consumo de mariscos se mantuvieron al considerar varios factores de riesgo de la diabetes, como el sedentarismo, la obesidad, la ingesta de alcohol y el bajo consumo de frutas y verduras.

El equipo insiste en que la relación entre el consumo de mariscos y el riesgo de diabetes demanda más investigación en otras poblaciones. Esa relación, comentó Forouhi, "no significa que una sea la causa del otro".

Los resultados sobre el consumo de pescados blancos y grasos "refuerzan el mensaje de salud pública de consumir pescado de manera regular", mientras que los hallazgos asociados con el consumo de mariscos deberían estudiarse todavía más.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

17 de octubre de 2009

Comer dátiles a diario protege la salud cardiovascular

El consumo de dátiles a diario puede proteger contra la arteroesclerosis, principal causa de ataques cardíacos y accidentes cardiovasculares, según un estudio realizado por el profesor Michael Aviram, bioquímico del Technion-Israel Institute of Science, y publicado en 'Journal of Agricultural and Food Chemistry'.

En concreto, este trabajo, realizado sobre una muestra de 10 personas, demostró que, tras cuatro semanas consumiendo dátiles, se experimenta una disminución del 15 por ciento de los triglicéridos y del 33 por ciento de la oxidación de las grasas en la sangre.

Los dátiles son ricos en azúcares y vitaminas A y B y ya en la antigüedad se le llamaba la fruta del 'árbol de la vida'. Su consumo puede mejorar la calidad de los lípidos (grasas) en la sangre sin aumentar los niveles de azúcar.

Aviram lleva 20 años buscando formas de prevenir y romper los depósitos de colesterol en las arterias (arteroesclerosis), principal causa de los accidentes cerebrovasculares y enfermedades del corazón. Su interés se ha centrado en descubrir los antioxidantes naturales que puedan mejorar la calidad de los niveles de colesterol.

En 1995, fue de los primeros científicos en demostrar que el consumo de vino tinto reduce la oxidación del colesterol y el desarrollo de la arteroesclerosis. También confirmó los beneficios antioxidantes del regaliz, la cebolla, el aceite de oliva y la granada. Otra de las investigaciones de este científico es lograr un vino blanco con las mismas propiedades para el corazón que el tinto.

Tomado de: http://www.europapress.es/

Grasas "buenas" mejoran composición corporal mujeres diabéticas

Comer ciertos tipos de grasas ayudaría a las mujeres obesas con diabetes a eliminar algo de la grasa corporal general, sugirió un estudio pequeño.

La investigación, sobre 35 adultas mayores con diabetes tipo 2, halló que los suplementos con dos clases de grasas (ácido linoleico conjugado (ALC) o aceite de alazor) mejoró la composición corporal en cuatro meses. El consumo de ALC redujo el índice de masa corporal (IMC), una medida estandarizada de la relación entre el peso y la altura, y el nivel total de grasa corporal.

Con el aceite de alazor, no varió el IMC de las mujeres, pero adelgazaron un poco de grasa del torso y mejoraron los niveles de azúcar en sangre, que es un indicador de buen control de la diabetes.

El ALC es un ácido graso insaturado presente en la carne vacuna, el cordero y los productos lácteos. Estudios en animales hallaron que el ALC ayuda a deshacer la grasa corporal y algunos estudios habían sugerido que lo mismo ocurriría en los seres humanos.

El aceite de alazor es rico en grasas poliinsaturadas omega-6, pero se desconoce cómo eso modificaría la grasa corporal y el azúcar en sangre, dijo la doctora Martha Belury, autora del estudio y profesora de nutrición de la Ohio State University, en Columbus. Belury explicó que el equipo utilizó el aceite de alazor sólo como sustancia de comparación para medir los efectos del ALC. Pero el aceite mostró sus propios beneficios.

Es muy pronto como para recomendar que las mujeres con sobrepeso y diabetes compren ALC o suplementos con aceite de alazor. Pero pueden tratar de incluir más grasas poliinsaturadas en la dieta, dijo Belury a Reuters Health. "No elimine todas las grasas saludables de la dieta al eliminar las malas", agregó la autora.

El estudio, publicado en American Journal of Clinical Nutrition, incluyó a 35 mujeres obesas de unos 60 años. Cada una consumió por día un suplemento de 8 gramos de aceite de alazor u 8 gramos de un suplemento de ALC durante 16 semanas. Luego de un mes de descanso, las mujeres pasaron a usar el otro suplemento.

En general, el equipo halló que las mujeres tenían una disminución leve del IMC y una reducción de la grasa corporal mientras ingerían el ALC. No variaron los niveles de azúcar en sangre o de masa muscular.

En cambio, mientras ingerían el aceite de alazor, las participantes perdieron grasa corporal en el tronco y aumentaron la masa muscular, mientras que los niveles de azúcar en sangre disminuyeron en general. "Esas grasas actuarían de maneras muy distintas", dijo Belury.

Para conocerlas, se necesitan más estudios. Los trabajos sugieren que el ALC afecta a las enzimas involucradas en el almacenamiento corporal de la grasa, lo que explicaría sus beneficios para la composición corporal, aunque se desconocen sus efectos potenciales sobre la diabetes. El suplemento no afectó el control del azúcar en sangre y un estudio previo sobre adultos diabéticos halló que el ALC elevaba los niveles de azúcar en sangre.

Por ahora, Belury recomendó que las personas incluyan aceites poliinsaturados a la alimentación, con, por ejemplo, ensaladas condimentadas con aceite y vinagre o vegetales cocidos con aceite en lugar de manteca.

La autora señaló que la cantidad de aceite de alazor usado en el estudio fue igual a menos de 2 cucharadas por día, lo que se puede ingerir fácilmente por vía de la alimentación. Otros aceites, como el de girasol y de maíz, también son ricos en grasas poliinsaturadas con omega-6. Por otro lado, la cantidad de ALC utilizado en el estudio sería muy alta como para ingerirla a través de la dieta. Un litro de leche entera, por ejemplo, contiene apenas 1 gramo de ALC.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

La mala digestión de algunos alimentos propicia la aparición de acné

La mala digestión de algunos alimentos concretos es determinante en la aparición de acné, más incluso que el alimento en sí, según la doctora Librada Salvador, miembro de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética (SEMCC), por lo que no es necesario establecer restricciones en la dieta.

El acné es la patología cutánea que padecen más los adolescentes pero que también persiste en edad adulta. En estos casos de acné tardío, influyen varios factores como la alimentación ya que, según esta experta, cada individuo reacciona de modo diferente ante alimentos concretos.

"Es verdad que se han visto casos de reacción acneica secundaria a la ingesta de chocolate y frituras, al igual que a la de mariscos o dulces en general", reconoció la doctora Salvador. Igualmente, se suman otros factores como el estrés, ya que las glándulas sebáceas y el sistema nervioso tienen una relación muy importante y hacen que toda ansiedad, emotividad o trauma psíquico se acompañen de una seborrea nerviosa.

En general, el acné se manifiesta en regiones del cuerpo donde la piel es rica en glándulas sebáceas, es decir, en las zonas seborreicas o grasas del cuerpo: cara, cuello, espalda, pecho, hombros y pubis.

Ante esta patología, la Medicina Cosmética y Estética ofrece varias alternativas terapéuticas que se ajustan en cada caso. Para ello, aseguró el presidente de SEMCC, Victor García, "se realiza una completa historia clínica y una evaluación exhaustiva, para llegar a un diagnóstico concreto que determinará la gravedad y la previsible evolución de la enfermedad".


Tomado de: www.europapress.es

10 de octubre de 2009

60% de los costarricenses adultos sufren de sobrepeso

Seis de cada diez costarricenses adultos sufren de sobrepeso, lo cual aumenta el riesgo de que padezcan problemas cardíacos, renales o diabetes, entre otras complicaciones. Este dato fue revelado por la última Encuesta Nacional de Nutrición 2008-2009, elaborada por el Ministerio de Salud y otras cuatro instituciones públicas

Según el estudio, los hombres tuvieron el mayor deterioro alimenticio en las últimas casi tres décadas. En 1982, solo el 22% de los varones tenía sobrepeso, mientras que hoy la cifra supera el 62%. En el mismo período, la cantidad de mujeres con un peso mayor al recomendado subió de un 45% a un 68,5%.

La encuesta también descubrió un incremento de la obesidad en los niños. Hoy, dos de cada diez menores tienen sobrepeso, entre los 5 y los 12 años. En cambio, en 1996 la cifra era de uno y medio.

Cinturas holgadas

Los encargados del estudio midieron también la cintura de las personas para evaluar si estas sobrepasan la circunferencia máxima recomendada. En los hombres, la cintura no debería medir más de 102 centímetros y, en las mujeres, 88 centímetros.

Sin embargo, el estudio encontró que la mitad de las mujeres adultas sobrepasa esa medida y, en el caso de los varones, casi un 15%. Esos datos explicarían por qué ha subido la incidencia de infartos en mujeres, dijo María Luisa Ávila, ministra de Salud.

En el otro extremo, el estudio demostró que en Costa Rica hay pocos casos de la desnutrición conocida como “marasmo”, es decir, el extremado enflaquecimiento del cuerpo humano. El estudio estima que solo el 6% de los niños está por debajo del peso recomendado. En Guatemala, en cambio, la desnutrición crónica alcanza al 50% de los niños, según informó la agencia de noticias ACAN-EFE.

Sin embargo, Ávila advirtió de que muchas personas con obesidad sufren, en realidad, desnutrición porque ingieren alimentos con muchas calorías, pero con bajos contenidos de proteínas. Ese hábito les produce una hinchazón del cuerpo porque retienen los líquidos, dijo la jerarca, quien agregó que más del 30% de los fallecidos por el virus AH1N1 han sido obesos.

Avance

En lo que sí ha mejorado la población es en el consumo de micronutrientes, como vitamina A, hierro y ácido fólico, lo cual evita la anemia, por ejemplo. De hecho, la incidencia de esa enfermedad entre los niños bajó de un 26% a un 7%, desde 1996 hasta la fecha. Este proceso está relacionado con los programas de fortificación de ciertos alimentos.

La vitamina A está en alimentos como la zanahoria, el pescado, los mariscos y la lechuga. En el mundo, 250 millones de niños tienen déficit de esa vitamina, lo cual está asociado a males como la ceguera.

La ministra de Salud atribuyó el empeoramiento de la obesidad a factores como el auge de la comida rápida y la inserción de la mujer en el mercado laboral, pues en muchos hogares ahora se cocina poco. Ávila afirmó que el Estado puede promover una mejora mediante la alimentación en los centros infantiles Cen-Cinai, así como con la capacitación a las madres.

El Ministerio de Salud también pide a la población comer cinco frutas al día, bajo el lema de que “comer sano no es caro”, e intensificar la práctica del deporte. Luis Tacsan, director de Desarrollo Científico y Tecnológico de Salud, señaló que las mejoras están en aspectos en los que el usuario no debe hacer mucho esfuerzo, pero no en los que requieren un cambio de actitud como la dieta y el ejercicio físico. “Realmente no es jugando, nos estamos matando con una mala alimentación”, comentó.

Parásitos abundan en niños y ancianos

La alta presencia de parásitos fue revelada por la última Encuesta Nacional de Nutrición, la cual incluyó pruebas de sangre y heces a las personas entrevistadas en 2.820 viviendas. En el caso de los adultos mayores, la investigación encontró que un 59% tiene parásitos, mientras que en los escolares la cifra alcanzó el 54%.

Entre los escolares, en tanto, la incidencia de la parasitosis es de un 32%, según la encuesta. María Luisa Ávila, ministra de Salud, comentó que estos datos resultaron sorprendentes, pues demuestran malos hábitos de lavado de manos y de alimentos.

La jerarca señaló que se debe mejorar la potabilidad del agua en acueductos rurales y municipales, así como controlar las aguas residuales usadas en los cultivos agrícolas. Según agregó Ávila, se creía que este tema no era tan problemático en el país, luego de que se superó el hecho de que las personas andaran descalzas, pues algunos de estos organismos entran por la planta del pie.

Sin embargo, los datos encontrados envían una señal de alerta, pues los parásitos pueden dañar el cuerpo de las personas, al grado de que sea necesario cortarles parte del intestino para regular su sistema excretor.

¿La talla de los pantalones puede predecir el riesgo de cáncer?

La talla de los pantalones ayudaría a medir el riesgo de desarrollar ciertos cánceres, independientemente del peso, informaron investigadores en Holanda.

Tener cintura y caderas grandes es un signo de acumulación de la llamada "grasa intra abdominal", que es la grasa "oculta" profunda, especialmente dañina alrededor de los órganos abdominales y que está asociada con la diabetes tipo 2, la presión alta y la enfermedad cardíaca.

"Existe la hipótesis de que la talla de la ropa está asociada con la psiquis y se demostró que el tamaño de la ropa es un indicador sólido de obesidad y grasa intra abdominal", publicó en Epidemiology el equipo de la doctora Laura A. E. Hughes, de la Universidad de Maastricht, en Holanda.

Con datos sobre casi 2.500 hombres y mujeres participantes en un estudio grande sobre la dieta y el cáncer, el equipo validó la relación entre la talla de ropa de una persona, el tamaño de la cintura y la cadera y el índice de masa corporal, una medida estandarizada para saber cuán obeso o delgado es alguien.

La talla de pantalón y de falda estuvo bien correlacionada con la circunferencia de cintura y de cadera en hombres y en mujeres, informó el equipo. Luego, el equipo analizó si la talla de la ropa podía predecir el riesgo de cáncer.

Durante el seguimiento promedio de unos 13 años, el equipo halló que, en las mujeres, un tamaño de falda más grande predijo un mayor riesgo de cáncer endometrial, mientras que en los hombres, el pantalón más grande predijo un mayor riesgo de cáncer renal. Esos hallazgos sugieren que "la talla de la ropa reflejaría una distribución de la grasa distinta a la que indica el peso y la altura", señaló Hughes a Reuters Health.

"Los resultados sugieren que la talla de la ropa es una medida muy útil para predecir el riesgo de cáncer en estudios donde el tamaño de cintura no está disponible", dijo. "Asimismo, sería útil para futuros ensayos epidemiológicos reunir tallas de ropa además de medir el peso y la altura, en especial en poblaciones donde obtener la circunferencia de cintura es culturalmente problemático o desafiante por la obesidad extrema", agregó.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish

El peso antes del embarazo se relaciona con problemas cardiacos en los bebés

Según sugiere una investigación reciente, las mujeres obesas y las que tienen exceso de peso tienen más probabilidades de dar a luz bebés con defectos cardiacos.

Investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE. UU. analizaron datos sobre 6,440 bebés que tenían defectos cardiacos congénitos y 5,673 bebés que no tenían defectos cardiacos cuyas madres participaron en el Estudio nacional de prevención de defectos congénitos (National Birth Defects Prevention Study).

Las mujeres que tenían exceso de peso o eran obesas antes del embarazo tenían 18 por ciento más probabilidades que las mujeres de peso normal de tener un bebé con ciertos tipos de defectos cardiacos, como defectos obstructivos en el lado derecho del corazón y defectos en el tejido que separa las dos cámaras superiores del corazón. Los autores del estudio anotaron que las mujeres gravemente obesas tenían un riesgo treinta por ciento mayor, en comparación con las mujeres de peso normal.

Para llegar a sus hallazgos, los investigadores tuvieron en cuenta varios factores de defecto cardiaco importante, como la edad y la raza/etnia de la madre. Las mujeres que tenían diabetes antes de quedar embarazadas fueron excluidas porque la diabetes de la madre es un factor de riesgo contundente para defectos cardiacos en los bebés.

"Estos resultados apoyan estudios anteriores y proporcionarán evidencia adicional de que hay una relación entre que una mujer tenga exceso de peso o eran obesas antes del embarazo y ciertos tipos de defectos cardiacos", señaló en un comunicado de prensa de la agencia Suzanne Gilboa, autora primaria del estudio y epidemióloga del Centro nacional de defectos congénitos y discapacidades del desarrollo de los CDC.

"Esto proporciona otra razón para que las mujeres mantengan un peso saludable. Además del impacto sobre la propia salud de la mujer y las implicaciones conocidas del embarazo relacionadas con la obesidad materna, la salud del bebé podría estar en riesgo", agregó Gilboa.

"Los defectos cardiacos congénitos son el defecto congénito más común y, entre todos los defectos congénitos, son la causa principal de enfermedad, muerte y gastos médicos", señaló en el comunicado de prensa el Dr. Edwin Trvathan, director del Centro nacional de defectos congénitos y discapacidades del desarrollo de los CDC. "Las mujeres que son obesas y planean un embarazo podrían beneficiarse de colaborar con sus médicos para lograr un peso saludable antes del embarazo".

El estudio es el mayor esfuerzo jamás realizado en los EE. UU. para identificar factores de riesgo de defectos congénitos, según los CDC.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish

La leche materna debe tomarse a la misma hora en que fue extraída

La leche materna está compuesta por diversos componentes como los nucleótidos, que desempeñan un papel muy importante en la regulación del sueño del bebé. Un nuevo estudio, publicado recientemente en la revista Nutritional Neuroscience, confirma que la leche materna tiene unos niveles determinados de composición según el momento del día.

Los científicos buscaron en la leche materna tres nucleótidos (adenosina, guanosina y uridina) que excitan o relajan el sistema nervioso central promoviendo el reposo o sueño, y observaron su variación a lo largo de 24 horas. La leche, recogida de 30 mujeres residentes en Extremadura, se extrajo durante un periodo de 24 horas, a razón de 6-8 muestras diarias. La máxima concentración de nucleótidos fue durante la noche.

"Esto nos hace pensar en la leche como un inductor al sueño del bebé", indica Cristina L. Sánchez, primera autora del artículo e investigadora en el Laboratorio de Crononutrición de la Universidad de Extremadura. "Al igual que no darías a nadie una café por la noche, con la leche pasa lo mismo; tiene componentes que son propios del día y promueven la actividad del lactante, y otros propios de la noche que facilitan su reposo", explica Sánchez.

Para garantizar una nutrición eficaz, al bebé se le tendría que dar la leche a la misma hora en la que la madre lo extrajo de su pecho. "Es un error cuando la madre se saca leche del pecho a una hora del día, la almacena y después se la da al bebé a una hora diferente", confirma la investigadora.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el alimento "óptimo e insustituible" para el recién nacido, ya que con ella se cubren todas las necesidades fisiológicas de los primeros seis meses de vida. No sólo protege al bebé frente a muchas enfermedades como catarros, diarreas o síndrome de muerte súbita del lactante, sino que también previene de enfermedades futuras como asma, alergia, u obesidad, y favorece el desarrollo intelectual.

Los beneficios de la lactancia materna también se extienden a la madre. Las mujeres que amamantan pierden más rápido el peso ganado en el embarazo, previenen la anemia, la hipertensión y la depresión postparto. Además, la osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en aquellas mujeres que amamantaron a sus hijos.

Tomado de: http://www.europapress.es/

4 de octubre de 2009

Alimentos adecuados frente al estrés

Nos encontramos enfermos o disfrutamos de buena salud, según la química de nuestras células. Existe en nuestro organismo una estrecha relación entre lo físico, lo somático, lo psicológico y lo intelectual. Nuestra salud tanto física como mental y por tanto nuestros estados de ánimo, pueden estar debidos a una mala o correcta alimentación. Y, en esta ocasión, nos vamos a ocupar de los alimentos concretos que nos ayudan a actuar de mejor forma en situaciones de estrés.

Cuando las células no reciben los nutrientes que necesita, se produce en el organismo una carga de stress metabólico muy importante y con importantes repercusiones orgánicas. El método fundamental para combatir el stress pasa por una alimentación y nutrición adaptada a esa situación funcional. La adopción de unos hábitos adecuados, como la relajación y el ejercicio junto a una dieta completa y equilibrada, puede ayudarnos a luchar contra el estrés.

El ejercicio físico moderado tiene consecuencias inmediatas en la reducción de factores de riesgo cardiovasculares, mejorando la capacidad funcional del corazón pero además, la actividad física es causante de una mejora en la autoestima que produce beneficios en la hipertensión, osteoporosis, crisis diabéticas y varios trastornos psiquiátricos.

Pero ¿porqué es importante además una nutrición adecuada? Pues simplemente porque la correcta alimentación ayuda a nuestro estado de salud ya que afecta a la eficacia con la que nos enfrentamos a una situación de estrés. Desde el punto de vista de la nutrición las situaciones de estrés, tanto agudas como crónicas, repercuten directamente sobre el sistema inmunitario, disminuyendo las defensas corporales frente a las agresiones externas e internas.

La relación entre el estrés y la ingesta de alimentos ha sido demostrada ampliamente, hay aspectos del estrés que favorecen situaciones de anorexia y otros que sus efectos son opuestos e inducen situaciones de altas ingestas de alimentos estimulando el apetito. Todos conocemos esta dualidad hablando de cómo los "nervios" me quitan el hambre o como cuando estoy estresado no puedo parar de comer. En este último caso, una situación prolongada de estrés puede llevar al sobrepeso y obesidad. En cualquier caso, el estrés severo o prolongado puede afectar, de forma significativa, a nuestra salud y por tanto a nuestro rendimiento laboral, y lo que es más importante a nuestra calidad de vida.

Desde el área de la alimentación podemos ayudar a reducir los efectos del estrés. Como primera medida, la persona sometida a estrés debe marcarse un objetivo, mantener un peso adecuado. Esto significa que debemos desarrollar una actividad física moderada y continuada y tener una alimentación sana y adecuada a nuestra actividad diaria. Este objetivo permitirá un mejor ajuste metabólico y una situación psíquica estable.

De forma general las directrices a seguir en estas situaciones se basan en una alimentación rica en hidratos de carbono, adecuada en proteínas, con un alto contenido en antioxidantes vegetales y en alimentos inmunopotenciadores. Podemos ayudarnos con la pirámide alimentaria para adecuar correctamente nuestra dieta:

Esto a nivel práctico se traduce en comidas en las que se incluyan, al menos, una o dos raciones de hidratos de carbono (pasta, pan, arroz), preferiblemente integrales. Las raciones de proteína han de ser preferentemente de pescado, y mejor si es azul (atún, bonito, boquerón, etc.) o legumbres y solo de forma esporádica, carne. El consumo de moluscos (almejas, ostras) puede ayudar por su alto contenido en zinc. Diariamente deben incluirse más de 5 raciones de verduras y frutas, incluyendo 2 de verduras no cocinadas y al menos 2 de cítricos. Algunas verduras de consumo diario deben ser ajo, col, coliflor, brócoli, brécol. Por último, es aconsejable incluir en el desayuno y en la cena un lácteo fermentado.

En definitiva, una dieta variada y rica para que se fortalezca el sistema inmunológico, y así estar protegido de las enfermedades y problemas que acarrea el estrés.

Alimentos ricos en vitaminas A, C y E y las del grupo B: las tres primeras ayudan a eliminar los radicales libres, causantes del envejecimiento prematuro. Y las del grupo B, fortalecen el sistema nervioso central y tienen un efecto sedante.

La vitamina A se obtiene de zanahorias, melón, coles de Bruselas, espinacas. La vitamina C se obtiene de cítricos, brócoli, melón, tomate y pimiento. La vitamina E se obtiene de frutos secos y aceites vegetales. La vitamina del grupo B se obtiene de lácteos, carne, cereales, cerveza, aguacate, repollo y judías verdes.

Alimentos ricos en potasio, magnesio y calcio: estos minerales son necesarios para estimular la reacción orgánica ante las células nerviosas como, el plátano, las almendras, las semillas de girasol, la levadura de cerveza y el germen de trigo.

Y algo que es importante y que parece que hoy en día es difícil de conseguir, comer tranquilamente, puesto que el estrés induce a comer rápido y eso, es lo que hay que evitar. Comer de prisa afecta a la velocidad de vaciamiento gástrico y ésta a la eficacia de absorción de la carga calórica intestinal, es decir aprovechamos mejor las calorías ingeridas, lo que se traduce en que cogemos más peso, engordamos mas fácilmente. Por eso se aconseja comer despacio para tener digestiones más cortas, menos molestias gastrointestinales y no aumentar de peso.

Dicen que comer es un "placer". Los grandes gourmets, afirman que existe una comida para cada ocasión. El consumo de determinados alimentos, tiene un efecto sobre nuestro cerebro, ya que libera unas hormonas llamadas "endorfinas" que favorecen el estado de ánimo y aumenta las sensaciones placenteras. La alimentación es la clave no sólo de la salud sino de la longevidad e incluso de la felicidad. Si sabemos que existen alimentos que pueden influir directamente en nuestro aspecto, nuestro estado de ánimo y nuestra salud ¿por qué no incluirlos en nuestra dieta?

En general debemos de comenzar el día con:

-Un desayuno completo: lácteo, cereales y complementos (aceite de oliva, miel o mermelada sin azúcares añadidos) y zumo natural o fruta.
-Un almuerzo adecuado: son frecuentes los almuerzos excesivamente grasos (embutidos, frituras...), lo que desequilibra la alimentación. Si el esfuerzo físico es mínimo puede ser suficiente con una o dos piezas de fruta fresca o un lácteo.
-Una comida adaptada al horario. Si la jornada laboral es fraccionada, es necesario seguir una alimentación variada y ordenada (con moderado aporte de energía, grasas y alcohol) para que el organismo pueda soportar fácilmente la digestión, evitando la pesadez digestiva y la somnolencia. -Realizar una merienda ligera. Un suplemento en forma de yogur, fruta o un pequeño bocadillo de pan integral.
-Terminar el día con una cena bien planificada para complementar el resto de comidas del día. Se recomienda optar por una cena ligera para restablecer el equilibrio del día y tomarla al menos dos horas antes de acostarse para tener un sueño reparador, con una digestión fácil.


Un "extra" muy saludable ... el chocolate. Es uno de los alimentos más utilizados para calmar los nervios. Efectivamente, el cacao contiene sustancias de efecto calmante, además del placer que produce su sabor. Si abusa de él añadirá calorías extra a su organismo e incluso puede producir un efecto excitante. Un par de onzas de chocolate negro (alto % en cacao) pueden ayudar a calmar la ansiedad y proporcionar combustible a su cerebro sin aportar demasiadas calorías.


Tomado de: www.adn.es

El sobrepeso reduce hasta un 80% las posibilidades de una vejez saludable

El sobrepeso en la mediana edad reduce hasta un 80% las posibilidades de una vejez saludable, según un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard en Boston (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista 'British Medical Journal'. El trabajo desvela que cuanto más peso ganan las mujeres a partir de los 18 años hasta la mediana edad, menor es la posibilidad de que disfruten una vida larga y sana.

En comparación con las mujeres delgadas, los resultados muestran que estar obesa en la mediana edad reduce estas probabilidades en un 79 por ciento, lo que subraya la importancia de mantener un peso saludable desde los inicios de la vida adulta.

Los investigadores analizaron la teoría de que el sobrepeso en la mediana edad se asocia con una menor probabilidad de mantener una salud óptima entre aquellos que sobreviven hasta las edades más avanzadas. Sus descubrimientos están basados en un seguimiento integral realizado dos veces al año entre más de 17.000 mujeres de mediana edad de los Estados Unidos que formaban parte del Estudio de Salud de las Enfermeras.

La supervivencia saludable se refería a las participantes que vivían hasta los 70 años o más sin enfermedades crónicas importantes y que tenían una buena salud cognitiva, física y mental. La supervivencia normal se refería a aquellas que sobrevivían hasta esta edad o posteriormente pero que no reunían estos criterios.

Los resultados mostraban que un mayor índice de masa corporal (IMC) al inicio del estudio se asociaba de forma significativa con menores posibilidades de supervivencia sana. Cada incremento en una unidad del IMC se asociaba con un 12 por ciento de reducción en las posibilidades de supervivencia saludable.

De forma similar, en comparación con las mujeres con un peso estable, la ganancia de peso desde los 18 años se asociaba con menores posibilidades de supervivencia saludable. Cada kilogramo más de peso desde los 18 años disminuía en un 5 por ciento las posibilidades de supervivencia saludable.

Las peores probabilidades se encontraban entre las mujeres que tenían sobrepeso a los 18 y aumentaban 10 kilogramos o más en la mediana edad. Pero incluso entre aquellas que estaban delgadas a los 18, en relación a quienes mantenían su peso estable, las mujeres que ganaban 10 kilogramos en la mediana edad eran un 59 por ciento menos propensas a conseguir una supervivencia saludable.



Tomado de: www.europapress.es

El té verde, asociado a menos cáncer estomacal en las mujeres

Si necesitaba otro motivo para beber té verde, aquí hay uno: las mujeres japonesas que habitualmente beben cinco o más tazas diarias son un 20 por ciento menos propensas a tener cáncer de estómago.

Un equipo de investigadores estudió el uso del té verde para la prevención del cáncer porque sospechaba que los antioxidantes de la infusión protegerían de la fatal enfermedad, en especial porque incluiría sustancias que atacan a bacterias asociadas con los tumores estomacales. Pero estudios previos no habían obtenido resultados concluyentes, escribió el equipo en la revista Gut. Para conocer mejor los efectos reales del té verde, el doctor M. Inoue, del Centro Nacional de Oncología en Tokio, y colegas revisaron seis de esos trabajos anteriores.

Juntas, las investigaciones incluyeron a más de 219.000 hombres y mujeres de 40 años y más, a los que se siguió entre siete y más de 11 años. Cuatro de cada cinco participantes dijeron que bebían té verde diariamente; un tercio bebía cinco o más tazas por día.

Durante el seguimiento, unos 2.500 de los casi 100.000 hombres y unas 1.000 de las más de 118.000 mujeres participantes desarrollaron cáncer estomacal. El equipo no halló entre los hombres una asociación entre el mayor consumo de té y el menor riesgo de cáncer.

El 20 por ciento de reducción del riesgo de cáncer estomacal observado entre las mujeres que bebían cinco tazas o más, frente a una taza o menos de té verde por día, se mantuvo tras tener en cuenta el tabaquismo. Pero la reducción del riesgo se aplicó a tumores que aparecen en ciertas partes del estómago.

El estudio no prueba una relación causa-efecto, pero sugiere que se necesitarían más estudios para confirmar si beber té verde reduce el riesgo de desarrollar cáncer estomacal o si las mujeres con menor riesgo de padecerlo son las que más té consumen.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/