28 de noviembre de 2009

Gane salud, no pase hambre en las comidas de las fiestas

La temporada de fiestas implica que tendrá que enfrentarse a un bufé interminable de tentaciones alimenticias. Aunque algunas personas simplemente se rinden y comen demasiado, otras se privan de las delicias de las fiestas.
Pero hay maneras de encontrar el punto medio entre la exageración y la privación, según Julie Redfern, gerente de Servicios de Consultoría en Nutrición del Hospital Brigham y de Mujeres de Boston. Sus consejos son los siguientes:

1. Antes de asistir a una fiesta, coma una merienda ligera. Esto evitará que llegue con hambre y coma demasiado o se llene de comidas ricas en calorías y grasas saturadas.

2. Si está invitado a una fiesta, ofrezca llevar un plato saludable.

3. Investigue cómo puede usar ingredientes saludables en sus recetas favoritas de las fiestas. Por ejemplo, si usa leche con uno por ciento de grasa en lugar de leche entera y crema para preparar ponche de huevo puede ahorrar unas 200 calorías y 20 g de grasa por porción.

4. Use ropa apretada, como pantalones levantadores a los eventos de las fiestas. La gente que usa ropa suelta tiende a comer en exceso sin notarlo.

5. Alejarse de la mesa de comidas en las reuniones le ayudará a resistir las ganas de comer.

6. Lleve algo en las manos para tenerlas ocupadas y reducir las probabilidades de coger toda la comida que le pase por delante.

7. Utilice un plato pequeño o no use un plato. Comerá menos si tiene que caminar de un lado al otro para conseguir comida.

8. Tenga en cuenta el control de porciones. Un plato de comida debe estar a la mitad con verduras y el resto divídalo en partes iguales entre proteínas y carbohidratos. Evite repetir.

9. Puede comer postre, pero en porciones pequeñas.

10. Evite las bebidas ricas en calorías de las fiestas, como el ponche de huevo y la cidra de manzana. Beba un solo vaso.

La soya podría esconder la clave para combatir el cáncer de colon

Investigadores del Hospital Infantil y el Centro de Investigación de Okland en Estados Unidos han identificado una nueva clase de agentes terapéuticos que se encuentran de forma natural en la soya que previenen y posiblemente sirvan para tratar el cáncer de colon. Los resultados de su trabajo se publican en la revista 'Cancer Research'.

Los 'sphingadienes' (SD) son moléculas de lípidos naturales que se encuentran en la soya y que la investigación muestra que podrían ser claves en la lucha contra el cáncer de colon.

Los científicos, dirigidos por Julie Saba, descubrieron SDs en la mosca de la fruta, un organismo que en ocasiones se utiliza para estudiar la genética de las enfermedades humanas. Posteriores investigaciones indicaron que los niveles elevados de SDs en realidad inducían la muerte de células mutantes en la mosca, revelando que eran componentes citotóxicos (tóxicos para las células).

Las estrategias de prevención del cáncer de colon a menudo se centran en la muerte celular, un proceso normal que el organismo usa para eliminar las células mutantes o insanas, como las células del cáncer. Al emparejar este descubrimiento con el de que la soya es rica en SDs, los investigadores realizaron esta innovadora conexión.

Según explica Saba, "por primera vez estamos animados al encontrar una molécula natural que podría consumirse a través de productos de soya como un método para ayudar a prevenir el cáncer de colon. Esta información es importante porque podemos ir comprendiendo la estructura y el metabolismo de los SDs en términos del desarrollo de nuevos fármacos para tratar personas que ya tienen cáncer de colon. Desvelar cómo los SDs ejercen sus efectos también nos ayudará a descubrir las mejores combinaciones de los fármacos que podrían funcionar para eliminar las células del cáncer y las mutantes que dan lugar al cáncer".

Los investigadores señalan que serán necesarias nuevas investigaciones para identificar la mejor forma de administrar los SDs y para confirmar la toxicidad global cuando los componentes se usan durante amplios periodos de tiempo y en combinación con otros agentes.

Por último, Saba señala que los próximos estudios determinarán si existen otros componentes de la soya que son beneficiosos para combatir el cáncer de colon. Mientras tanto Saba apunta: "Yo me siento bien recomendando productos de soya como un cambio en la dieta que podría proteger contra el cáncer. Cuanto más se estudia la soya más de estos agentes protectores se encuentran así que es una elección dietética muy saludable".

Tomado de: www.europapress.es

21 de noviembre de 2009

El pescado hervido o asado es el que aporta más omega 3

Los beneficios de los ácidos grasos omega 3 presentes en el pescado aumentan si éste se consume asado o hervido, en vez de frito, salteado o seco, y aún pueden ser mayores si se utiliza salsa de soja baja en sodio o tofu, según un estudio de la Universidad de Hawaii en Manoa. Los resultados del estudio se han hecho públicos durante la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón que se celebra en Orlando (Estados Unidos).

Según explica Lixin Meng, director del estudio, "parece que hervir o asar el pescado con salsa de soja baja en sodio y tofu es beneficioso, mientras que comerlo frito, salteado o seco no". En realidad, el investigador plantea que estos métodos de preparación podrían contribuir al riesgo. "No comparamos de forma directa el pescado hervido o asado frente al frito, pero se puede decir de los riesgos, que hervido o asado es la vía protectora pero no el pescado frito", añade Meng.

Los descubrimientos también sugieren que los beneficios cardioprotectores varían por género y etnia, quizás debido a los métodos de preparación, la susceptibilidad genética o los factores hormonales. Muchos estudios han sugerido que comer ácidos grasos omega 3 reduce el riesgo de enfermedad cardiaca, sin embargo, se sabe poco sobre qué fuente es la más beneficiosa.

Los investigadores examinaron la fuente, tipo, cantidad y frecuencia del consumo en la dieta de omega-3 entre grupos por género y etnia. Los participantes formaban parte de una Cohorte Multiétnica que vivía en Hawai y el condado de Los Ángeles cuando fueron reclutados entre 1993 y 1996. El grupo lo integraban 82.243 hombres y 103.884 mujeres con ascendencia afroamericana, caucasiana, japonesa, hawaiana y latina con edades entre los 45 y los 75 años y sin antecedentes de enfermedad cardiaca.

Los investigadores dividieron su consumo de latas de atún y otros pescados, excluyendo moluscos o productos de soja que contuvieran omega-3 en quintiles, cuartiles o tertiles según fuera aplicable. Los autores también preguntaron sobre los métodos de preparación: crudo, asado, hervido, frito, salteado o seco. Los que se encontraban en el quintil más alto consumían una media de 3,3 gramos de ácidos grasos omega 3 al día y los del quintil más bajo una media de 0,8 gramos.

El consumo de omega-3 se asoció de forma inversa con el riesgo global de muerte por enfermedad cardiaca en hombres, una tendencia observada sobre todo en caucásicos, japoneses y latinos. Sin embargo, los investigadores señalan que no existían muchos negros o hawaianos en el estudio, por lo que los resultados deberían interpretarse con precaución.

"Claramente, estamos viendo que a mayor consumo en la dieta de omega-3 menor es el riesgo de morir por enfermedad cardiaca entre los hombres", afirma Meng. En el caso de las mujeres, el efecto del omega-3 era cardioprotector según cada nivel de consumo pero no de forma significativa, añade el investigador. El pescado salteado y seco era un factor de riesgo en las mujeres.

En contraste, añadir menos de 1,1 gramos al día de salsa de soja y salsa teriyaki a la cena protegía a los hombres pero no si se tomaba más de esta cantidad. Para las mujeres, el uso de la salsa de soja mostraba una clara relación inversa en relación a la mortalidad por enfermedad cardiaca. Los investigadores señalan que la salsa de soja alta en sodio puede elevar la presión sanguínea, por lo que recomiendan los bajos niveles de este componente. El consumo de tofu también tenía un efecto cardioprotector en todos los grupos étnicos.

"Mi duda es si en el caso de las mujeres tomar omega-3 procedente de la salsa de soja y el tofu que contiene otros ingredientes activos como los fitoestrógenos podría tener un mayor efecto cardioprotector que comer sólo omega-3", concluye Meng, que señala que serán necesarios futuros estudios para confirmar esta hipótesis.


Tomado de: www.europapress.es

Una dieta saludable para el corazón protegería de la diabetes

Un nuevo estudio sugiere que la dieta DASH protegería a los adultos de desarrollar diabetes tipo 2. DASH es la sigla para un patrón alimentario llamado en inglés Dietary Approaches to Stop Hypertension. La dieta DASH es rica en frutas, verduras, lácteos descremados y granos integrales, lo que asegura un alto consumo de potasio, magnesio, calcio y fibra.

Ese tipo de alimentación es además moderadamente rico en proteína y reducido en grasa total y saturada. Está demostrado que la dieta DASH reduce la presión, pero poco se sabe sobre el efecto potencial de esa alimentación sobre la aparición de la diabetes.

Para investigarlo, el equipo de la doctora Angela D. Liese, de la University of South Carolina, en Columbia, estudió a 862 adultos que participaban en un ensayo clínico. Uno de cada seis participantes desarrolló diabetes tipo 2 en los primeros cinco años de seguimiento.

La dieta DASH no protegió a los blancos de desarrollar diabetes tipo 2, a diferencia de lo que ocurrió entre los negros y los hispanos. "La composición de la dieta DASH, con su énfasis en vegetales, frutas, lácteos descremados, frutos secos, semillas y granos integrales, y sus limitaciones en carne, productos de granja, huevos, grasas y aceites, realmente la transforma en una candidata para la prevención de la diabetes", concluyeron los autores en la revista Diabetes Care.

Los resultados, agregó el equipo, coinciden con otros estudios, que "habían sugerido un efecto positivo del aumento del consumo de lácteos, granos integrales y frutos secos sobre el riesgo de diabetes".

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

14 de noviembre de 2009

El abuso de comidas blandas eleva los casos de apiñamiento dental

Los odontólogos han detectado que en los últimos años se está produciendo en España un incremento de casos de apiñamiento dental, dientes montados unos encima de otros, provocado por una incorrecta alimentación, una mayor respiración por la boca y algunos malos hábitos adquiridos, sobre todo en la infancia.

Según destacó la especialista de Clínicas Vital Dent, Olga Prieto, este tipo de deformidad es consecuencia de la desigualdad existente entre el tamaño de los dientes y el espacio interdental necesario para que estén alineados y, aunque en la aparición de dientes apiñados hay un componente genético, se ha percibido un aumento de casos de este problema que puede ocasionar dificultades para comer y hablar e incluso problemas bucodentales como consecuencia de la acumulación de placa.

Por ello, y dado que este apiñamiento se puede corregir desde edades tempranas, la doctora Prieto recomienda a los padres no abusar de las comidas blandas como cereales y comidas de bebé, pues "ingerir este tipo de alimentos hace que los músculos y los huesos se vuelvan débiles y no se desarrollen correctamente". "Es aconsejable ir añadiendo poco a poco comidas más duras en su dieta, como manzanas o carne, para que empiecen a masticar", añade.

Otra costumbre que induce a este apiñamiento es la succión digital, que en los niños se produce cuando se chupan el dedo, usan chupetes durante más tiempo del necesario o siguen usando el biberón después de los tres años, lo que "puede descolocar los dientes y afectar al paladar".

Además de una mayor incidencia de caries, las personas con este tipo de anomalía pueden tener problemas a la hora de hablar, por la dificultad que experimentan para pronunciar correctamente algunos sonidos; para comer, ya que no mastican bien; y por último, pero no menos importante, puede afectar a la autoestima hasta el punto en el que el afectado puede ver mermada la confianza en sí mismo por no estar contento con su estética facial.

Tomado de: http://www.europapress.es/

Lo que beben las niñas a los 5 años afecta su peso a los 15

Los padres estarían generando problemas de peso a futuro en sus hijas al permitirles que tomen una o más bebidas azucaradas por día durante la niñez, reveló un estudio.

El consumo de refrescos azucarados, como gaseosas, jugos de fruta y bebidas deportivas, a los 5 años estaba relacionado con una mayor grasa corporal durante los siguientes 10 años, indicó la doctora Laura Fiorito, de la Pennsylvania State University, a Reuters Health.

Tener más grasa corporal durante la adolescencia se ha vinculado con el sobrepeso y otros problemas de salud, como la diabetes y la enfermedad cardíaca, a largo plazo, señaló el equipo de Fiorito en American Journal of Clinical Nutrition. Fiorito y sus colegas observaron lo que bebieron 166 niñas no hispanas entre los 5 y los 15 años. También midieron su peso, altura y grasa corporal.

El peso y la grasa corporal no variaron según cuánta leche o jugo 100 por ciento frutal tomaban las pequeñas. En cambio, después de tener en cuenta otros factores relacionados con el peso y la grasa corporal, las niñas que consumían dos o más bebidas azucaradas al día tenían mayores porcentajes de grasa corporal y peso y eran más propensas a la obesidad que aquellas que tomaban cantidades menores de esas bebidas.

Por ejemplo, de las chicas de 5 y 15 años que bebían menos de uno de esos refrescos azucarados por día, los investigadores hallaron entre un 16 y un 19 por ciento de sobrepeso, respectivamente. Entre las que tomaban dos o más de esas bebidas dulces al día, cerca del 39 por ciento tenía sobrepeso a los 5 años, mientras que el 32 por ciento lo hacía a los 15.

Por lo tanto, los cuidadores de niños pequeños deberían sustituir las bebidas azucaradas por leche reducida en grasa y agua, concluyó el equipo de Fiorito.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

La vitamina E previene la progresión de la enfermedad hepática en pacientes con esteatohepatitis

Incluir vitamina E --presente en alimentos como el aceite de girasol-- en la dieta de pacientes con esteatohepatitis no alcohólica (asociada al hígado graso, la diabetes tipo 2 y la obesidad) mejora el daño hepático y evita la aparición de fibrosis en el hígado en un 43 por ciento de los casos, según afirman los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Virginia (Estados Unidos) presentado en la 60 Reunión Anual de la Asociación Americana de Estudio sobre Enfermedades del Hígado, que se celebra estos días en Boston.

Se calcula que entre el 3 y el 4 por ciento de los estadounidenses padece hígado graso asociado a la esteatohepatitis no alcohólica (EHNA). Esta patología, que todavía no tiene tratamiento específico, provoca una inflamación del hígado que deriva en cirrosis en un 20 por ciento de los casos.

En este sentido, la investigación de la Universidad de Virginia ha analizado la reacción de 247 pacientes con esta enfermedad ante el tratamiento con vitamina E, pioglitazona (comercializada como 'Actos' por Takeda para la diabetes tipo 2), y placebo.

El resultado fue que un 43 por ciento de los pacientes que incluyeron vitamina E en su dieta mejoraron su inflamación hepática o frenaron su progresión, frente al 34 por ciento registrado con pioglitazona y el 19 por ciento del grupo placebo.

Según explicó la investigadora principal del estudio, Arun Sanyal, el tratamiento de la EHNA con vitamina E ya había demostrado buenos resultados en estudios anteriores, pero este es la primera investigación a gran escala que confirma los beneficios de esta vitamina.

Por otra parte, Sanyal señaló que "en el estudio se utilizó una vitamina E específica" no presente en los alimentos naturales. No obstante, "es un tipo de vitamina accesible, barata y que no causa efectos secundarios en los pacientes", aseguró.






Tomado de: www.europapress.es

8 de noviembre de 2009

Una naranja al día previene algunos tipos de cáncer

Investigaciones del Commonwealth Scientific and Industrial Research Organization recomiendan consumir una naranja al día para prevenir algunos tipos de cáncer; y es que, según estos estudios, los cítricos protegen al organismo mediante sus propiedades antioxidantes y contribuyen al fortalecimiento del sistema inmunitario, lo que significa que se acaba inhibiendo el crecimiento de tumores y normalizando las células tumorales.

Además, según un comunicado del grupo Hortiberia, las naranjas son las frutas con mayor cantidad de antioxidantes, con más de 170 sustancias fitoquímicas diferentes, entre ellas, más de 60 flavonoides que han demostrado tener propiedades antiinflamatorias, antitumorales y anticoagulantes.

En este sentido, el director general del Grupo Hortiberia, Fermín Sánchez Navarro, afirmó que "aunque es una verdad ampliamente difundida que el secreto de una buena salud está en la alimentación, en muchas ocasiones no somos conscientes de que, realmente, el hecho de incluir determinadas frutas, como la naranja y la mandarina, en nuestra alimentación pueden contribuir a una mejor calidad de vida".

Este estudio australiano, que se basó en el análisis de 48 investigaciones de ámbito internacional sobre los beneficios de los cítricos para la salud, también halló evidencias convincentes de que la ingesta de naranjas y mandarinas puede paliar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de padecer obesidad, así como diabetes.

Incluso si se llega a consumir un cítrico más al día -sobre el máximo normalmente recomendado de cinco piezas de fruta y hortalizas diarias- también contribuiría a disminuir en un 19 por ciento las posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular.

A fin de cuentas, y en palabras del director general del Grupo Hortiberia, "aunque la naranja, y también la mandarina, son frutas muy populares, cuyo consumo está muy extendido, ahora existe una razón más para preocuparnos especialmente de que se incluyan en nuestra alimentación como productos imprescindibles".

Tomado de: www.europapress.es

Aumentar el consumo de fibra reduciría la grasa abdominal

Un nuevo estudio demuestra que comer apenas un poco más de fibra tendría gran impacto en la reducción del tamaño de cintura de los jóvenes en Estados Unidos. Los adolescentes latinos que aumentaron el consumo de fibra durante dos años lograron disminuir significativamente la cantidad de grasa alrededor de la cintura, mientras que en los jóvenes que comieron menos fibra creció el tamaño abdominal.

Estas fueron las conclusiones del equipo de Jaimie N. Davis, de la Escuela de Medicina de Keck, en la University of Southern California en Los Angeles. El equipo estaba estudiando la grasa abdominal, que es la más peligrosa porque aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedad cardíaca.

Los autores les pidieron a 85 varones y mujeres de entre 11 y 17 años con sobrepeso que respondieran un cuestionario inicial y dos años después sobre hábitos alimentarios. A esa edad, dijo Davis, la dieta de algunos tiende a empeorar.

El consumo de fibra bajó unos 3 gramos por cada 1.000 calorías consumidas en 46 participantes y creció en la misma proporción en otros 35. La grasa abdominal aumentó un 21 por ciento en los que comieron menos fibra, pero disminuyó un 4 por ciento en los que elevaron su consumo. Los resultados fueron publicados en American Journal of Clinical Nutrition.

"Hasta una leve reducción de la fibra alimentaria tiene un efecto metabólico muy significativo", señaló Davis. El consumo de fibra recomendado para los jóvenes es de 14 gramos por cada 1.000 calorías consumidas o unos 25-30 gramos por día.

A partir de esos resultados, indicó Davis, aumentar 6 gramos diarios de fibra (la mitad de una taza de frijoles o una tortilla de trigo integral) modificaría tremendamente el tamaño de la cintura de los jóvenes. "Es un objetivo posible para los niños", dijo.

Las personas de cualquier edad que quieren mejorar el consumo de fibra tienen que leer con cuidado las etiquetas de los alimentos. "Que diga 'trigo integral' o 'multigrano' no significa que sea una buena fuente de fibra. Las personas piensan que si es marrón, es trigo y es bueno, pero no es necesariamente así", explicó la autora. En cambio, Davis recomendó a las personas que verifiquen la Información Nutricional de la etiqueta para saber cuántos gramos de fibra contiene ese alimento por porción.

La investigadora no aseguró que los resultados puedan aplicarse a jóvenes con otros orígenes étnicos porque los latinos serían más propensos que los blancos y los negros a acumular grasa en la zona abdominal. "El aumento del consumo de fibra tendría efectos positivos en todas las culturas, pero distintos", concluyó Davis.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Comer rápido limita las hormonas del intestino que inducen la sensación de llenura

Comer demasiado rápido puede conducir a comer en exceso, porque los alimentos que se engullen de forma apresurada limitan la liberación de hormonas en el intestino que desencadenan la sensación de llenura, según hallan investigadores griegos.

Para el estudio, los voluntarios comieron 300 mililitros de helado a diferentes ritmos. Antes y después del helado se midieron los niveles de glucosa, insulina y lípidos en sangre así como de las hormonas intestinales. Los participantes que tardaron 30 minutos en comer el helado tuvieron las concentraciones más altas de las hormonas intestinales péptido YY y péptido similar al glucógeno, además tendían a sentirse más llenos que los que comieron el helado en menos tiempo.

Investigaciones anteriores han mostrado que la liberación de estas hormonas después de una comida le dice al cerebro que la persona está llena, pero éste es el primer estudio en examinar la manea en que comer a diferentes ritmos afecta la liberación de las hormonas.

"La mayoría de nosotros ha escuchado que comer rápido puede conducir a una ingesta excesiva de alimentos y a la obesidad, y de hecho algunos estudios observacionales apoyan esta idea", señaló el autor principal, el Dr. Alexander Kokkinos, del Hospital General Laiko en Atenas en una conferencia de prensa de la Endocrine Society. "Nuestro estudio ofrece una posible explicación para la relación entre la velocidad de comer y comer en exceso al mostrar que el ritmo al que se come podría impactar en la liberación de hormonas intestinales que le dicen al cerebro que deje de comer".

Los hallazgos del estudio se publicaron el 4 de noviembre en línea en una edición avanzada de la próxima publicación impresa de la Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.


Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Los niños que beben leche entera a diario pesan menos

Los niños que beben leche entera todos los días tienen un índice de masa corporal menor que aquellos que la toman sólo en ocasiones y pesan una media de cuatro kilos menos, según muestran las conclusiones de un estudio realizado por expertos de la Sahlgrenska Academy en la Universidad de Gotemburgo (Suecia).

Los responsables de esta investigación descubrieron, asimismo, diferencias entre los niños con sobrepeso que consumían leche entera a diario y aquellos que no, ya que los menores que consumen de forma habitual leche con una cantidad de grasa del tres por ciento tienen menos sobrepeso.

La autora de esta tesis, Susanne Eriksson, investigó la nutrición, la composición del cuerpo y la mineralización de los huesos de 120 niños sanos de ocho años de edad, que relataron lo que habían comido el día anterior y contestaron preguntas acerca de la frecuencia con la que consumían ciertos alimentos.

Entre las posibles respuestas a estos datos, la responsable de la investigación señaló que puede que los niños que beben leche entera a diario tengan un IMC más bajo porque beben menos refrescos, o que coman otros alimentos que afectan a su peso.

Eriksson observó también que el 62 por ciento de ellos tenía niveles bajos de vitamina D en su sangre, por debajo de la cifra mínima, es decir, menores de entre 75 y 100 nanomoles por litro. En este sentido, indicó que no se podría determinar el motivo por el que se relaciona esto con el consumo de pescado, pero matizó que aquellos niños que comían pescado con más grasa, como el salmón, al menos una vez a la semana tenían mayores niveles de ácidos grasos EPA y DHA en su sangre, por lo que destacó la importancia de comer pescado fresco en lugar del procesado.

Tomado de: www.europapress.es

1 de noviembre de 2009

Una dieta alta en fructosa aumenta el riesgo de hipertensión

Una dieta alta en fructosa aumenta el riesgo de desarrollar hipertensión, según un estudio del Centro de Ciencias de la Salud de Denver de la Universidad de Colorado que se ha hecho público durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Nefrología que se celebra en San Diego (Estados Unidos). Los descubrimientos sugieren que reducir el consumo de alimentos y bebidas procesados que contienen sirope de maíz alto en fructosa (HFCS, según sus siglas en inglés) podría ayudar a evitar la hipertensión.

Los investigadores explican que durante los pasados 200 años, la tasa de consumo de fructosa ha aumentado en paralelo al incremento de la obesidad, que ha aumentado de forma abrupta en los pasados 20 años desde que se introdujeron los HFCS. Estos aumentos se parecen al destacado aumento de la prevalencia de la hipertensión aunque la investigación no ha descubierto aún un vínculo consistente entre el exceso de frutosa en la dieta y la hipertensión.

Los científicos, dirigidos por Diana Jalal, estudiaron este vínculo en una gran población representativa de adultos estadounidenses. Examinaron a 4.528 adultos de 18 años o más sin antecedentes de hipertensión. El consumo de fructosa se calculó con un cuestionario alimentario y comidas como zumos de fruta, refrescos, productos de bollería y dulces.

Los resultados mostraron que las personas que comían o bebían más de 74 gramos por día de fructosa (2,5 refrescos con azúcar al día) aumentaban su riesgo de desarrollar hipertensión. En concreto, una dieta de más de 74 gramos al día de fructosa conducía a un riesgo un mayor riesgo del 28, 36 y 87 por ciento en los niveles de presión sanguínea de 135/85, 140/90 y 160/100, respectivamente (una lectura de presión sanguínea normal está por debajo de 120/80).

Según concluyen los autores, estos resultados indican que el consumo elevado de fructosa en forma de azúcares añadidos está asociado de forma significativa e independiente con los niveles más elevados de presión sanguínea en la población de adultos estadounidenses sin antecedentes de hipertensión.

Por último, los investigadores añaden que será necesario realizar posteriores estudios para ver si las dietas bajas en fructosa pueden normalizar la presión sanguínea y evitar el desarrollo de hipertensión.

Tomado de: www.europapress.es

Descuido en la salud resta al ser humano cinco años de vida

Todos los seres humanos podrían vivir cinco años más si se eliminaran factores de riesgo como el bajo peso de los niños al nacer, sexo sin protección, alcoholismo, hipertensión y falta de agua potable. Estos factores son responsables del 25% de los 60 millones de muertes que ocurren al año.

Así lo indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe “Riesgos Globales de la Salud".

El documento señala, además, que otros factores como la obesidad, la falta de ejercicio, el fumado, el colesterol alto y la falta de consumo de frutas y verduras también son factores de alto riesgo. La combinación de estos aspectos es responsable del 75% de las enfermedades cardiovasculares, la causa principal de muerte por enfermedad en el mundo.

El informe indica que hay dos tipos de factores de riesgo: los que dependen de cada persona (alcoholismo, inactividad física, fumado), y los que dependen de las políticas públicas y economía de cada país (calidad del agua, acceso a métodos anticonceptivos, bajo peso infantil), por lo que debe trabajarse en ambas vertientes.

“Unos factores señalan que la salud global está mal. Los Gobiernos deben hacer políticas para tener mejor calidad de agua y velar por que los niños nazcan en buenas condiciones. Deben hacerlo por el bien de la salud y la vida de sus habitantes”, dijo Colin Mathers, coordinador de Mortalidad y Enfermedades, de la OMS.

“Otros factores no dependen de los Gobiernos, sino de cada persona. El 71% de los casos de cáncer de pulmón en el mundo se deben al fumado, y las enfermedades cardiovasculares se derivan de la inactividad física, la falta de frutas y verduras y el exceso en el consumo de grasas”, agregó.

Otros aspectos que se nombran son la deficiencia en hierro, vitamina A, zinc, falta de lactancia materna, colesterol alto, niveles altos de glucosa, falta de métodos anticonceptivos, uso de drogas ilícitas, contaminación ambiental, exposición al plomo y el cambio climático. En total, 24 factores ponen en riesgo la salud y la vida del ser humano.

La investigación

Para llegar a estas conclusiones, la OMS examinó las estadísticas de las causas de mortalidad, incidencia de enfermedades, contaminación ambiental, cambio climático y esperanza de vida al nacer en más de 130 países. Posteriormente, compararon los resultados y examinaron el papel de cada factor en el perjuicio de la salud y la muerte.

Así, los cinco primeros factores de riesgo se escogieron porque determinan la cuarta parte de muertes en el mundo. Dentro de los primeros diez, se incluyeron los que causan el 75% de los males cardiovasculares, responsables de más de 100 millones de muertes por año.

El informe señala que las mayores deficiencias están en África y al este de Asia. En América y Europa, no hay riesgo por falta de agua potable o desnutrición infantil, pero las posibilidades de muerte por enfermedades cardíacas, sedentarismo, obesidad y poco consumo de frutas y verduras son mayores.

El documento indica que, si logran controlarse los factores de riesgo, esto significa entre cinco y siete años más de vida para los habitantes del mundo. Sin embargo, para lograrlo, debe haber voluntad de cada persona en mejorar su salud y de cada Gobierno para brindar mejores políticas públicas.

Tabaco, mala dieta y poco ejercicio matan a ticos

En el informe, Costa Rica figura como uno de los países con mejor calidad de agua potable, mejor peso en niños y buen acceso a métodos anticonceptivos. Sin embargo, tiene retos pendientes: eliminar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el fumado.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el país, y uno de los motivos principales de hospitalización. Aproximadamente, 19.500 costarricenses son hospitalizados cada año por estos males. Otros 4.000 ticos mueren cada año antes de ingresar a un hospital por causa de un infarto o paro cardíaco. A esto se le unen más de 500 casos nuevos de cáncer de pulmón o enfisema pulmonar por año, muchos de ellos causados por el abuso del fumado.

Para remediar el impacto de estos factores de riesgo, el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social desarrollan diferentes planes. “A la gente la están matando sus propios hábitos: el tabaco, la mala alimentación y el sedentarismo. Cuesta cambiar esos hábitos, pero tenemos programas para incentivar el consumo de frutas y verduras, los micronutrientes y poner a la gente en movimiento”, dijo María Luisa Ávila, ministra de Salud.

Otra iniciativa es el proyecto de ley antitabaco, que se encuentra en estudio en la Asamblea Legislativa. Esta ley permitiría la prohibición del fumado en bares y restaurantes. Además, todas las cajetillas de cigarrillos deberán traer advertencias más grandes sobre los daños del fumado.

El Ministerio trabaja también en un reglamento que regule el uso de la grasa en sodas y restaurantes. Así, se implementa una forma más sana de comer, que evita la obesidad.

Tomado de: www.nacion.com