4 de julio de 2010

Controle su peso comiendo: privarse de alimentos solo perjudica la salud

Si usted va a tomar medidas para reducir su peso, pues quiere sentirse saludable o simplemente verse bien frente al espejo, seguramente lo primero que hará es disminuir la porción de alimentos que consume. O tal vez se prometerá dejar de desayunar y cenar para alejar esos kilos adicionales que lo agobian.

Todas estas acciones parten de la creencia errónea de que para bajar de peso hay que comer menos o eliminar algunas raciones de alimentos al día.

Lo cierto es que si quiere perder kilos sin afectar su salud debe aprender a comer correctamente, señala la doctora Faviola Jiménez Ramos, directora de la Red Peruana de Alimentación y Nutrición (R-PAN).

“Debemos partir de la premisa de que nuestro organismo necesita absolutamente todos los nutrientes para estar sano. Tanto los macronutrientes [carbohidratos, proteínas y grasas como los micronutrientes [vitaminas y minerales]. Privarnos de algunas comidas o de algún grupo de alimentos puede resultar nocivo para nuestra salud”, señala Jiménez.

“Uno de los grandes mitos en la reducción de peso es omitir las comidas. Lo que se debe hacer es lo contrario”, subraya. Para bajar de peso saludablemente —explica la especialista— se debe incrementar el número de comidas al día, pero reduciendo el tamaño de las porciones.

“Se debería consumir cinco comidas al día: el desayuno, un adicional a media mañana, el almuerzo, un adicional a media tarde y una cena ligera. Las raciones adicionales deben ser comidas ligeras como sandwiches pequeños, frutas o ensaladas. Se puede bajar de peso comiendo y será más beneficioso para la salud”, acotó.

Las dietas deben nutrirnos

“Cuando hay problemas de sobrepeso se debe consumir una dieta balanceada. Esta no solo se debe enfocar en lograr obtener un peso apropiado, sino también en mantenernos bien nutridos y saludables”, dice Julio C. Sarmiento, médico especialista en Nutrición.

“Por ello, más importante que la cantidad de alimentos y calorías que consumimos, es considerar el valor nutricional que estos puedan tener. Por ejemplo, no es lo mismo ingerir 100 kilocalorías de pan blanco que uno integral. En el primer caso las harinas refinadas suelen tener un índice glucémico muy alto en relación a los productos integrales. Esto quiere decir que al consumirlas el organismo no puede quemar las calorías adecuadamente, facilitando que se generen depósitos de grasa en el cuerpo”.

Para tener en cuenta

Omitir el desayuno es un gran error, pues al ingerir el almuerzo se genera un doble problema: la persona estará muy ansiosa, con ganas de comer en grandes cantidades, y la asimilación del alimento consumido será mayor.

Hay dos tipos de carbohidratos: los simples o refinados —que son los más dañinos, pues se convierten rápidamente en glucosa— y los complejos. Estos últimos demoran más en convertirse en azúcar, por lo tanto permiten una acción más eficiente de la insulina manteniendo el índice glucémico dentro de los valores normales.

Debemos desmitificar la mala fama de los carbohidratos porque cumplen una función energética importante. El consejo saludable es consumir carbohidratos complejos, en pequeñas porciones.

Tomado de: elcomercio.pe

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