30 de enero de 2010

Tomar vino tinto, perejil o salsa de tomate puede prevenir la leucemia

Comer alimentos que contengan el flavonoide conocido como apigenina, presente en productos como el perejil, la salsa de tomate o el vino tinto, podría ayudar a prevenir la leucemia, ya que detendría el desarrollo de dos tipos de células de la leucemia, según un estudio de la Universidad de Groningen (Holanda) y publicado recientemente en 'Cell Death and Disease'.

Según el investigador Maikel Peppelenbosch, de la Universidad de Groningen, "la apigenina puede ser un agente preventivo útil contra la leucemia". Sin embargo, advirtió el experto, "no debe tomarse al mismo tiempo que la quimioterapia cuando la enfermedad ya está diagnosticada porque podría obstaculizar los efectos positivos del tratamiento".

Los flavonoides son compuestos con propiedades antioxidantes que protegen a las células contra el daño de las moléculas de oxígeno. Estudios previos han demostrado que la apigenina, que se encuentra en el apio, el perejil, el vino tinto, la salsa de tomate y otros alimentos basados en frutas o vegetales, también podría ayudar también a prevenir el cáncer de ovario.

Tomado de: www.europapress.es

El alto consumo de alcohol está cambiando las curvas femeninas

Ni como las curvas de una guitarra, ni como la redondez de una manzana. La forma tradicional del cuerpo femenino está cambiando y hoy se asemeja más a la figura de una copa de vino, según un estudio de la Asociación Británica de Dietistas (BDA, por sus siglas en inglés).

Las causas no sólo hay que buscarlas en el estilo de vida sedentario y la epidemia de obesidad que afecta a la sociedad moderna, sino también, advierten los especialistas, en el incremento del consumo de alcohol por parte de las mujeres, lo que hace que ahora ellas desarrollen grasa abdominal como los hombres.

“A muchas mujeres les preocupa su imagen y hacen ejercicio y se cuidan en las comidas, pero no reducen el nivel de bebidas alcohólicas que consumen. El resultado es que la grasa se acumula solamente alrededor de la cintura y adquieren algo similar a lo que sólo se veía en los hombres: los flotadores”, sostuvo Jacqui Lowdon, de la BDA. La forma del cuerpo femenino, habitualmente, se describe como una pera (cuando la cadera es más ancha que los hombros) o una manzana (si la grasa se deposita en pecho, piernas y abdomen). Pero ahora, la nueva silueta, dicen nutricionistas, encajaría mejor con la figura de una copa de vino: piernas delgadas, contextura superior mediana y una cintura con “rollitos”.

El alcohol aporta a la dieta entre siete y nueve calorías por gramo y las bebidas blancas como el vodka, el whisky y la ginebra –que las mujeres ingieren tanto o más que los hombres– son las que tienen mayor graduación alcohólica. “El consumo excesivo de calorías provenientes del alcohol, sumado al efecto metabólico de éste a nivel hepático, hacen que dicha energía se convierta en grasa. Esto, asociado al sedentarismo, favorece la localización central de la grasa corporal en cambio de la localización en caderas y glúteos que se considera típica en la mujer”, explicó Susana Gutt, jefa de Nutrición del Hospital Italiano de Buenos Aires.

También la frecuencia de ingesta de alcohol guarda relación con la cintura y la grasa abdominal. “Se observó que quienes beben bajas dosis de alcohol de manera regular (una copa por noche) poseían cinturas más delgadas que quienes toman mucha cantidad sólo una o dos veces por semana”, apuntó Mónica Katz, directora del posgrado de Nutrición de la Fundación Favaloro.

¿El incremento del consumo de alcohol está haciendo cambiar la forma corporal de la mujer? Para los especialistas, el abuso de bebidas alcohólicas es una de las causas. También “hay un cambio en la distribución de la grasa en las mujeres que se va dando por una suma de factores como el sedentarismo (antes realizaban las tareas hogareñas sin ayuda de electrodomésticos), la incorporación al mercado laboral, la alimentación con mayor cantidad de calorías provenientes de grasas y azúcares y también el menor número de hijos, que implica un cambio hormonal”, indicó Gutt. Riesgos.

Más allá de la estética, el desarrollo de esta nueva forma corporal implica grandes riesgos para la salud femenina. Como lo explica Katz, la obesidad abdominal, tanto en hombres como en mujeres, incrementa el riesgo cardiovascular y la posibilidad de padecer diabetes y síndrome metabólico. En el abdomen se concentran las células grasas (adipocitos) denominadas viscerales. Estas potencian la lipolisis, es decir, que la grasa se desintegre en una serie de componentes perjudiciales que llegan al hígado, los músculos y el páncreas. “Estos órganos son muy importantes, y al estar infiltrados de grasa pierden parte de su propio tejido y alteran su función. Además, la grasa visceral favorece la enfermedad cardiovascular porque las arterias cercanas al corazón aumentan sus depósitos grasos”, sostuvo Gutt.

Incluso una silueta en forma de pera sería más saludable que una en forma de manzana o copa de vino, ya que el tejido de los glúteos y caderas se encargaría de atrapar la grasa para evitar que se ubique en otras partes del organismo, según una revisión de artículos científicos sobre obesidad y distribución de la grasa corporal que publicó esta semana la revista International Journal of Obesity. Otra razón más para que ellas eliminen de la dieta el excesivo consumo de bebidas alcohólicas y así, tengan curvas saludables.

Hacer pesas minimiza el declive cognitivo y mejora la movilidad de los mayores

Los ejercicios de pesas podrían ayudar a minimizar el declive cognitivo y el deterioro de la movilidad en los mayores, según un estudio del Centro de Salud de las Caderas y Movilidad del 'Vancouver Coastal Health' y la Universidad de British Columbia en Canadá que se publica en la revista 'Archives of Internal Medicine'.

El estudio, dirigido por la investigadora Teresa Liu-Ambrose, es el primer ensayo controlado sobre ejercicios de resistencia intensiva en mujeres mayores.
Los investigadores descubrieron que 12 meses de entrenamiento de resistencia una o dos veces a la semana mejoraban el funcionamiento cognitivo ejecutivo en mujeres entre 65 a 75 años. Las funciones cognitivas ejecutivas son las habilidades cognitivas necesarias para vivir de forma independiente.

Según explica Liu-Ambrose, "pudimos demostrar que ejercicios simples con pesas que los mayores pueden realizar con facilidad mejoraban la capacidad para tomar decisiones exactas de forma rápida. Además, descubrimos que los ejercicio conducían a una mayor velocidad al caminar, un indicador de reducción considerable en la mortalidad".

Los estudios previos han mostrado que el ejercicio aeróbico, como caminar o nadar aumenta el funcionamiento cerebral y cognitivo. Sin embargo, los mayores con movilidad limitada no pueden beneficiarse de este tipo de ejercicios.

Hasta ahora, los beneficios de los ejercicios de resistencia, una atractiva alternativa para los mayores con movilidad limitada, sobre la función cognitiva habían sido poco investigados.

Los investigadores señalan que los resultados del estudio pueden trasladarse ya a la práctica y sugieren que las mujeres mayores pueden mejorar su salud ya que las dosis de los ejercicios de resistencia empleadas en la investigación se corresponden con los criterios adoptados por las guías de actividad física existentes para los mayores.

Tomado de: www.europapress.es

23 de enero de 2010

El zumo de arándanos mejora la capacidad de aprendizaje y memoria

Científicos han conseguido la primera evidencia de que los arándanos --una de las fuentes más ricas de los saludables antioxidantes y otros fitoquímicos-- mejoran la memoria. El estudio, publicado en el último número de la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry, establece una base para ensayos clínicos en humanos para determinar si los arándanos realmente confirman su creciente reputación como potenciadores de la memoria.

Robert Krikorian y sus colegas partieron de estudios previos en animales de laboratorio que sugieren que la ingesta de arándanos puede ayudar a potenciar la memoria en edades avanzadas. Hasta ahora, sin embargo, había pocos trabajos científicos centrados en comprobar el efecto de suplementos de esta fruta en la memoria de las personas.

En el estudio, un grupo de voluntarios septuagenarios con pérdida de memoria incipiente tomaron el equivalente a 2 o 2,5 vasos diarios de zumo de arándano disponible en tiendas de alimentación durante dos meses. Otro grupo tomó una bebida con otra composición. El grupo del zumo de arándanos mostró una mejora significativa en pruebas de aprendizaje y memoria, según los científicos.

"Estos hallazgos preliminares sobre la memoría son prometedores y sugieren que un suplemento consistente a base de arándanos puede ofrecer una posibilidad de mitigar el proceso neurodegenerativo", señala el estudio. La investigación involucró a científicos de la Universidad de Cincinatti, y los departamentos de Agricultura de Estados Unidos y de Canadá.

Tomado de: www.europapress.es

La dieta mediterránea protegería del cáncer estomacal: estudio

Un estudio realizado en Europa revela que la dieta mediterránea reduce el riesgo de desarrollar cáncer estomacal. "Esto se suma a las evidencias del papel de esa dieta en la reducción del riesgo de cáncer y respalda la necesidad de seguir promoviéndola donde está desapareciendo", señaló el equipo del doctor Carlos A. González, del Instituto Catalán de Oncología, en Barcelona, España.

La dieta tradicional en Grecia, Italia y otros países mediterráneos tiene varios beneficios para la salud, escribieron los autores en American Journal of Clinical Nutrition, incluida la protección del cáncer.

Pero existen menos datos sobre cómo su consumo influye el riesgo de sufrir ciertos tumores. El equipo se concentró en el cáncer gástrico, la segunda causa oncológica de muerte en el mundo.
Para conocer si la dieta protegería de ese cáncer, el equipo analizó los datos del estudio European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition (EPIC) de 485.044 hombres y mujeres, de entre 35 y 70 años, de 10 países europeos.

A todos se les asignó una calificación según una escala de 18 puntos según cuán cercana era su alimentación a la dieta mediterránea, rica en frutas, vegetales, legumbres, pescado, cereales y aceite de oliva, con un consumo relativamente bajo de carnes rojas y productos lácteos. Durante nueve años de seguimiento, 449 participantes desarrollaron cáncer gástrico.

Las personas que tenían una alimentación más cercana a la mediterránea eran un 33 por ciento menos propensas a desarrollar la enfermedad que aquellas con patrones alimentarios más alejados del ideal mediterráneo. El riesgo de cáncer gástrico bajó un 5 por ciento por cada punto más.

El 23 por ciento de las personas con cáncer gástrico sobrevivirá cinco años. "Por lo tanto, para el manejo efectivo del cáncer hay que identificar las recomendaciones alimentarias que reducirían su incidencia", concluyó el equipo.
Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Cada hora de 'tele' se asocia con un 18% más de riesgo de muerte cardiovascular

Cada hora sentado frente a la televisión se asocia con hasta un 18 por ciento más de riesgo de muerte cardiovascular, según un estudio del Instituto del Corazón y la Diabetes Baker IDI en Victoria (Australia) que se publica en la revista 'Circulation: Journal of the American Heart Association'.

Los investigadores siguieron los hábitos de estilo de vida de 8.800 adultos y descubrieron que cada hora pasada frente a la televisión diariamente se asociaba con un 11 por ciento más de riesgo de mortalidad de todo tipo, un 9 por ciento más de riesgo de morir por cáncer y un 18 por ciento más de riesgo de enfermedad cardiovascular asociada con la mortalidad.

En comparación con las personas que veían menos de dos horas de televisión al día, aquellos que la veían más de cuatro horas tenían un 46 por ciento más de riesgo de morir de cualquier cosa y un 80 por ciento más de riesgo de mortalidad por motivos cardiovasculares. Esta asociación se mantenía con independencia de otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular como tabaquismo, hipertensión, hipercolesterolemia, dieta poco saludable, exceso de circunferencia de cintura o el ejercicio físico.

Aunque el estudio se centro en concreto en ver la televisión, los descubrimientos sugieren que cualquier conducta sedentaria prolongada como sentarse frente a un escritorio o frente a un ordenador podría suponer un riesgo para la salud.

Según explica David Dunstan, responsable del estudio, el cuerpo humano se diseñó para el movimiento y no para estar sentado durante largos periodos de tiempo. "Lo que ha sucedido es que muchas de las actividades normales diarias que suponían estar de pie o mover los músculos del cuerpo se han convertido en sedentarias".

El investigador señala que sus descubrimientos se aplican no sólo a quienes tienen sobrepeso u obesidad, sino también a quienes gozan de un peso saludable. "Incluso si alguien tiene un peso corporal sano, estar sentado durante largos periodos de tiempo sigue siendo una influencia no saludable sobre sus niveles sanguíneos de azúcar y grasas".

Los investigadores entrevistaron a 3.846 hombres y 4.954 mujeres de 25 años o más que pasaron por pruebas orales de tolerancia a la glucosa y proporcionaron muestras de sangre para que los investigadores pudieran medir marcadores biológicos como los niveles de colesterol y azúcar en sangre. Estas personas fueron incluidas en el estudio entre 1999 y 2006 e informaron sobre sus hábitos de ver televisión en los siete días anteriores. Con estos datos los participantes fueron agrupados en tres categorías según veían la tele menos de dos horas diarias, entre dos y cuatro horas y más de cuatro horas. En los más de 6 años de seguimientos murieron 87 personas por enfermedad cardiovascular y 125 por cáncer.

La asociación entre cáncer y televisión era sólo modesta pero existía una relación directa entre la cantidad de televisión vista y la mayor mortalidad cardiovascular y de otros tipos.

Según concluye Dunstan, las implicaciones son simples: "además de realizar ejercicio regular, evitar estar sentado periodos prolongados y mantener en mente moverse más y de forma más frecuente. Estar demasiado tiempo sentado es malo para la salud".

Tomado de: www.europapress.es

16 de enero de 2010

Una ración diaria de frutos secos reduce el riesgo de diabetes

La Unidad de Nutrición Humana de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de Reus (Tarragona) ha demostrado que la ingesta de una ración de frutos secos al día mejora la salud cardiovascular y reduce el riesgo metabólico de diabetes.

Hasta ahora no se había realizado ningún estudio para saber si los frutos secos podrían mejorar la resistencia a la insulina, un estadio previo a la aparición de diabetes.

Desde Reus, comenzaron a investigar el problema con un grupo de voluntarios no diabéticos con síndrome metabólico --es decir con alteraciones metabólicas que condicionan un mayor riesgo de diabetes o enfermedades vasculares-- a través de un estudio llamado Efinut.

El estudio consistió en recomendarles durante 12 semanas una dieta baja en grasa y saludable desde el punto de vista de prevención cardiovascular. La mitad de los voluntarios, además, recibieron 30 gramos al día de una mezcla de frutos secos.

Los primeros resultados constataron que aquellos que incorporaron a su dieta los frutos secos mejoraron diferentes parámetros relacionados con el riesgo de desarrollar alguna enfermedad cardiovascular y redujeron significativamente su resistencia a la insulina. Esto sugiere que consumir frutos secos podría reducir el riesgo de desarrollar alguna de estas enfermedades.

El estudio ha sido financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia, el Instituto de Salud Carlos III y el International Nut and Dried Fruit Council Fundation. Los resultados han sido publicados recientemente en la prestigiosa revista 'Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Disease'.


Tomado de: www.europapress.es

¿Por qué unas caderas redondeadas ayudarían a vivir más?

Las personas con grasa en las caderas y muslos vivirían por más tiempo, ya que ese material atrapa las partículas grasas dañinas y segrega activamente compuestos útiles para el organismo, según reveló un informe publicado recientemente.

Muchos estudios demostraron que las personas que acumulan grasa alrededor del abdomen y el estómago son más propensas a morir de enfermedad cardíaca y otras causas que las personas con exceso de peso en zonas más bajas, aunque los motivos no están claros.

Esto se debería a que varios mecanismos diferentes entran en juego, dijo Konstantinos Manolopoulos, de la University of Oxford, en Gran Bretaña.

"Lo asombroso es el rol protector de la parte inferior del cuerpo, esto es, de la grasa gluteofemoral", escribió Manolopoulos en la revista internacional Obesity. "Las propiedades protectoras del depósito de grasa en la parte inferior del cuerpo se ha confirmado en muchos estudios", añadió.

La grasa en los muslos y la cola parece almacenar ácidos grasos en exceso, dijo Manolopoulos, quien revisó literatura científica para su informe.

Las personas con cuerpos en forma de pera parecen tener menos niveles de los compuestos llamados citoquinas inflamatorias, químicos involucrados en la respuesta del organismo a la infección que también pueden jugar un papel clave en la enfermedad cardíaca y la diabetes cuando están activados inadecuadamente.

La grasa en las piernas también absorbería las grasas de la dieta, evitando que colapse el cuerpo cuando las personas comen de más, dijo Manolopoulos.

Los niveles de colesterol reflejan un equilibrio engañoso entre la lipoproteína de alta densidad -o colesterol HDL o "bueno"-, que remueve las grasas peligrosas de la sangre, y la lipoproteína de baja densidad -o colesterol LDL o "malo"-, que puede endurecer y bloquear las arterias.

La grasa en los muslos también sería más estable, indicó el autor. Estudios señalan que la grasa abdominal se desglosa rápidamente durante el ayuno o el estrés, lo que libera componentes potencialmente dañinos de la grasa.

"Los mecanismos regulatorios exactos de liberación y almacenamiento de ácido graso y su efecto en el metabolismo a corto y largo plazo aún deben investigarse", escribió Manolopoulos.

La grasa en las piernas también sería mejor a la hora de producir hormonas como la leptina, que afectan el apetito y el metabolismo, aunque el investigador dijo que esto no se comprendía muy bien.

Entender bien todo esto podría conducir a mejores fármacos contra la obesidad y dolencias relacionadas, como la diabetes y la enfermedad cardíaca, concluyó Manolopoulos.



Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Dieta de ticos pierde nutrientes por eliminar frutas autóctonas

Tal vez usted nunca haya oído acerca de frutas como el güiscoyol, el olozapo, el rukán, el zapote negro, el borojó o el ocarí.

Todas crecen en nuestra tierra y fueron parte de la dieta de nuestros antepasados, pero hoy son algunas de la “frutas olvidadas”, alimentos que se dejaron de comer hace varios años o que ya se consumen muy poco.

Con ese olvido, la dieta del tico perdió valiosos nutrientes, según señala un estudio del Instituto de Investigaciones Farmacéuticas (Inifar) y el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos (CITA), ambos de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Las pesquisas, dirigidas por el microbiólogo Gustavo Rojas, procuran rescatar estos alimentos para que los ticos vuelvan a consumirlos y, con ello, para que recuperen nutrientes ya perdidos.
Según los especialistas, el ritmo acelerado de vida y la falta de costumbre ayudaron a que estas frutas dejaran de consumirse.

“Por un lado, la gente dejó de sembrar muchas de estas frutas y las cosechas de perdieron; por otro, la falta de costumbre hizo que la gente dejara de comerlas. El mismo cambio climático hace que los cultivos bajen, y las frutas ya no crecen igual”, dijo Luis Poveda, uno de los investigadores.

El dejar de comer estas frutas hizo que nuestra dieta perdiese antioxidantes (componentes que ayudan a la eliminación de radicales libres, átomos de oxígeno que pueden causar artritis, hipertensión, cáncer, envejecimiento prematuro y Alzheimer).

El olvido de aquellas frutas también llevó a que el costarricense perdiera gran cantidad de fibra, vital para la protección contra enfermedades.

Alimentos poderosos.

Según los expertos de la UCR, en nuestro país hay cerca de 40 frutas olvidadas. Los investigadores iniciaron su análisis con 13 de ellas y advirtieron que pocos alimentos de la dieta tica actual tienen niveles similares de nutrientes a los de estas frutas.

Una de ellas es el güiscoyol ( Bactris guineensis ), originario de Guanacaste. Esta es la fruta con mayor poder antioxidante conocido; es aun mayor que el de la mora costarricense ( Rubus adenotrichum ) .

Una investigación anterior indicó que esa mora poseía incluso más propiedades para bajar el colesterol y los triglicéridos que la afamada uva o el arándano.

El olozapo ( Couepia polyandra ), también de Guanacaste, es otra “superfruta”. Su cantidad de fibra es tan alta que se compara con frijoles, arvejas, garbanzos y lentejas.

El rukán ( Flacourtia rukam ), de Limón, tiene mucha vitamina C y su valor antioxidante es muy alto.

El borojó ( Borojoa patinoi ) tiene contenidos de fibra similares a los del olozapo, por lo que es fuente de fortalecimiento de huesos y de protección contra enfermedades.

El zapote negro ( Diospyros digyna ), el jorco ( Garcinia intermedia) y el tomate de árbol ( Cyphomandra betacea ) favorecen la digestión y aumentan las defensas.

El análisis recoge frutas aún conocidas, como la pitanga y el icaco, pero que ya no se consumen frecuentemente. Estas últimas son fuente de energía y vitamina C.

Con esos datos, los investigadores encaran un nuevo proyecto: rescatar dichas frutas e impulsar su producción para que los ticos vuelvan a comerlas y recuperen sus nutrientes perdidos.

Ticos también olvidan comer "frutas populares"

La nutrición de los costarricenses sufre por el abandono de frutas de altos valores nutricionales, como el güiscoyol y el olozapo, pero también se afecta porque ese olvido trasciende a frutas comunes y fáciles de conseguir, como la manzana, la piña y el banano.

Expertos indican que los altos índices de obesidad y de males cardiovasculares se deben en parte al poco consumo de frutas.

“Es supercomún atender gente que no soporta el sabor de las frutas, pero estos son alimentos que uno no puede dejar de comer todos los días porque el cuerpo los necesita. Las frutas protegen de enfermedades cardiovasculares, bajan los niveles de colesterol y azúcar, y protegen a las células de la degeneración”, afirmó la nutricionista Ana Cristina Gutiérrez.

“La falta de frutas nos ha llevado a ser un pueblo más enfermo. Hoy, la obesidad y los problemas gastrointestinales son mayores, y en parte es porque no se comen las frutas suficientes”, añadió.
La encuesta nacional de nutrición publicada el año pasado indicó que el 60% de los adultos costarricenses sufre sobrepeso, y el 8% tiene diabetes tipo 2, lo que se debe en gran parte al exceso de grasas y a la falta de fibra (nutriente común en las frutas).

Estudios realizados por la investigadora costarricense Hannia Campos señalan que una de las razones por las cuales el tico es propenso a infartos es la falta de frutas y verduras en su dieta.


Tomado de: www.nacion.com

El ejercicio podría retrasar el declive mental

El ejercicio regular protegió la función cognitiva de adultos mayores en dos estudios

El ejercicio parece ayudar a prevenir y mejorar el declive cognitivo leve, según muestran dos estudios recientes. Los investigadores encontraron que las personas que hacían actividad física moderada en la mediana edad tenían un menor riesgo de discapacidad cognitiva leve y que seis meses de ejercicio aeróbico de alta intensidad mejoraban la función cognitiva en personas que sufrían de deterioro cognitivo leve.

El deterioro cognitivo leve es un estado intermedio entre los cambios normales en el pensamiento, el aprendizaje y la memoria que la edad conlleva, y la demencia, explicó uno de los estudios. Hasta el quince por ciento de las personas que tienen deterioro cognitivo leve desarrollan demencia cada año, frente a uno o dos por ciento de la población general.

En el primer estudio participaron 1,324 voluntarios que no tenían demencia que participaban en el Estudio del envejecimiento de la Clínica Mayo. Los participantes completaron un cuestionario sobre el ejercicio físico y fueron evaluados y clasificados como de cognición normal (1,126) o con deterioro cognitivo leve (198).

Los que dijeron que hacían ejercicio moderado (como nadar, caminar a paso vivo, yoga, aeróbicos o entrenamiento de fuerza) durante la mediana edad tenían 39 por ciento menos probabilidades de sufrir de deterioro cognitivo leve, mientras que los que hacían ejercicio moderado más adelante en la vida tenían 32 por ciento menos probabilidades de padecer la afección.

El equipo de la Mayo apuntó que el ejercicio podría proteger del deterioro cognitivo leve a través de la producción de compuestos que protegen los nervios, un mayor flujo de sangre al cerebro, un mejor desarrollo y supervivencia de las neuronas, y un menor riesgo de enfermedades cardiacas y de los vasos sanguíneos.

En el segundo estudio participaron 33 adultos, de edad promedio de 70 años, que sufrían de deterioro cognitivo leve. Algunos fueron asignados al azar a aeróbicos de alta intensidad de 45 a 60 minutos por día, cuatro días a la semana. Otros fueron asignados a un grupo de control que tenía la misma programación de ejercicio, pero hacían ejercicios de estiramiento y mantenían su ritmo cardiaco bajo.

Tras seis meses, los pacientes que hicieron el ejercicio aeróbico de alta intensidad habían mejorado la función cognitiva frente a los del grupo de control. Los efectos beneficiosos fueron más pronunciados en las mujeres que en los hombres, posiblemente porque el uso y producción de insulina, glucosa y la hormona del estrés cortisol en el organismo es distinto en mujeres y hombres.

"El ejercicio aeróbico es una práctica rentable que se asocia a numerosos beneficios físicos. Los resultados de este estudio sugieren que el ejercicio también provee un beneficio cognitivo a algunos adultos con deterioro cognitivo leve", escribieron Laura D. Baker, de la Facultad de medicina de la Universidad de Washington y el Sistema de Atención de Salud de Asuntos de Veteranos de Puget Sound, en Seattle, y colegas.

Los estudios aparecen en la edición de enero de la revista Archives of Neurology.



Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

10 de enero de 2010

Asocian el consumo de bebidas cola con diabetes en el embarazo

Según un nuevo estudio, beber gran cantidad de gaseosas cola elevaría el riesgo de desarrollar diabetes durante el embarazo. Comparadas con las consumidoras de menos de una bebida por mes, quienes tomaban por lo menos cinco vasos de refresco en base a cola no dietética por semana tenían más riesgo de desarrollar diabetes gestacional, aún tras considerar el índice de masa corporal (IMC), la actividad física y otros factores de riesgo de diabetes.

Las bebidas dulces son la principal fuente de azúcar agregada en la dieta en Estados Unidos y varios estudios habían asociado su alto consumo con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 en las mujeres, explicó en la revista Diabetes Care el equipo de Liwei Chen, del Centro de Ciencias de la Salud de la Louisiana State University, en Nueva Orleans.

No obstante, se desconoce si el consumo de bebidas dulces antes del embarazo aumentaría el riesgo de diabetes gestacional.

Para investigarlo, el equipo analizó datos de Nurses Health Study II, que incluyó a 13.475 mujeres que habían tenido por lo menos un embarazo entre 1992 y el 2001. Durante ese período, 860 mujeres habían tenido diabetes gestacional diagnosticada por primera vez.

Las consumidoras de cinco o más bebidas dulces de cualquier tipo por semana eran un 23 por ciento más propensas a desarrollar diabetes gestacional que las que consumían menos de un vaso por mes.

La relación se mantuvo tras considerar otros factores de riesgo de la diabetes gestacional, como el IMC y los antecedentes familiares de diabetes.

Pero, para una dieta occidental, rica en carnes rojas y procesadas, dulces, golosinas y otros alimentos poco saludables, sí explican una parte de la relación entre la diabetes y el consumo de bebidas dulces.

El equipo analizó por separado las bebidas cola porque, en ensayos con animales, el colorante caramelo mostró una relación con la resistencia a la insulina y la inflamación.

Los autores hallaron un 22 por ciento más riesgo de diabetes gestacional en las bebedoras de cinco o más bebidas cola no dietéticas por semana que en las que bebían menos de una porción mensual. No hubo relación entre el consumo de bebidas dietéticas y el riesgo de diabetes.

Las exigencias del embarazo al metabolismo femenino "desenmascararía" una tendencia a desarrollar diabetes y otras condiciones. Consumir bebidas cola favorecería esa tendencia al agregar azúcar a la dieta, lo que lesionaría las células beta pancreáticas productoras de insulina.

Dado que las bebidas cola dietéticas no elevaron el riesgo de diabetes gestacional, el colorante caramelo no sería muy relevante en la relación entre la enfermedad y las bebidas no dietéticas. Los resultados "son especialmente importantes" porque mucha gente consume bebidas cola. Según el equipo, se necesitan más estudios sobre el consumo de las gaseosas, la diabetes gestacional y otras complicaciones del embarazo.

Comidas tienen más calorías de lo anunciado

Los que están haciendo dieta no pueden creer todo lo que leen: la comida en muchas populares cadenas de restaurantes y en los congeladores de los supermercados pueden tener muchas más calorías de lo anunciado.

Un estudio de 10 cadenas de restaurantes, incluyendo Wendy's y Ruby Tuesday, encontró que el número de calorías en 29 comidas y otros platos del menú tenían, como promedio, 18 por ciento más calorías de lo anunciado.

Y las comidas congeladas de Lean Cuisine, Weight Watchers, Healthy Choice y South Beach Living tenían un 8 por ciento más calorías de lo que admitían sus rótulos, según el estudio, que ha sido publicado en el número de este mes del Journal of the American Dietetic Association.

Los investigadores y otros expertos no están acusando a los restaurantes y las compañías de alimentos de tratar de engañar a los clientes. Dijeron que la mayoría de las discrepancias pueden explicarse por variaciones en los ingredientes, tamaño de las porciones y métodos de prueba. Por ejemplo, el adolescente tras el mostrador puede haber puesto demasiado mayonesa en un sandwich.

Con todo, "si cada vez que uno come fuera ingiere un par de centenares de calorías más de lo que piensa, eso puede sumar fácilmente'', dijo la pricipal investigadora Susan Roberts, una profesora de nutrición en la Universidad Tufts. "En los menús se habla mucho de las calorías pero eso sólo es útil si las calorías son correctas''.

Marion Nestle, una profesora de nutrición de la Universidad de Nueva York que no participó en el estudio, dijo no sentirse sorprendida por los hallazgos. La gente puede pensar que los rótulos de nutrición son científicamente precisos pero en realidad no lo son, afirmó. "Nunca se me ocurriría que las calorías puestas en los menús estén cercanas a la realidad'', dijo Nestle.

El estudio dijo que la mayoría de la comida empaquetada examinada caía dentro del margen de error de 20 por ciento permitido por la Agencia de Alimentos y Drogas (FDA). Algunos artículos, como ocurre con las pizzas de Domino's, vinieron bajas de calorías. Tenían un tercio menos que las reportadas 180 calorías por porción.

Se encontró que Wendy's Ultimate Chicken Grill tenía 9 por ciento más calorías que las 320 admitidas. La papa asada con mantequilla y crema agria de Ruby Tuesday tenía lo anunciado pero los investigadores encontraron 34 por ciento más calorías en el sandwich de pollo de McDonald's, que se anuncia con sólo 360 calorías.


Tomado de: www.elnuevoherald.com

Obesidad es tan nociva para la salud como fumar

Las enfermedades crónicas derivadas de la obesidad mal cuidada como hipertensión, colesterol alto, diabetes y predisposición a males cardiovasculares son ahora una de las causas más comunes de muerte en Estados Unidos y ya se equiparan con el tabaquismo, que más bien decreció en los últimos años.

Estas son las conclusiones de dos estudios médicos hechos en Estados Unidos que compararon la letalidad del tabaco y de la obesidad.

La obesidad se da cuando una persona tiene un índice de masa corporal superior a 30. Este indicador se obtiene al dividir el peso de la persona en kilogramos entre el cuadro de su estatura en metros.

La primera investigación, hecha por científicos de la Universidad de Columbia y publicada en la revista American Journal of Preventive Medicine , mostró que la cantidad de años de calidad de vida (QALYs, por sus siglas en inglés) que pierde un fumador es similar a la que pierde una persona obesa.

Para llegar a esta conclusión, los científicos analizaron entrevistas a más de 3.500.000 individuos entre 1993 y el 2008. Las entrevistas incluyeron preguntas sobre calidad de vida, problemas de salud y un estudio sobre salud mental y física.

Los investigadores indican que durante ese tiempo los fumadores mermaron en un 18,5% en Estados Unidos, pero la pérdida de QALYs se mantuvo en un nivel de 0,0438.

En ese lapso, la obesidad aumentó en 85%, lo que significa una pérdida de QALYs de un 0,0464.
Mayor riesgo de muerte. El otro estudio indicó que los hombres obesos tienen mayor riesgo de morir que los hombres delgados que fuman solo ocasionalmente.

La investigación, publicada en la revista Circulation , señaló que los hombres con sobrepeso corren más riesgo de sufrir problemas cardíacos y accidentes cerebrovasculares, y esto los llevaría a morir antes que los delgados. El estudio tomó en cuenta 1.738 hombres de diferente peso.

Los hombres obesos presentaron 2,5 veces más riesgo de enfermedad cardíaca, derrames cerebrales y enfermedades vinculadas que los varones con peso normal, aunque estos últimos fumaran de manera ocasional. Las posibilidades de muerte en los obesos también fueron 2,5 veces mayores que en las personas con peso normal.

Tomado de: www.nacion.com