31 de mayo de 2010

El consumo moderado de cerveza reduce el riesgo cardiovascular

El consumo moderado de cerveza en personas adultas y sanas puede contribuir a la reducción de riesgos cardiovasculares y de incidencias de enfermedades degenerativas como el Alzheimer o la osteoporosis.

Así se recoge en un estudio del Centro de Información 'Cerveza y Salud', presentado en el Colegio de Médicos de Salamanca por el investigador del Instituto del Frío del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y coautor de este trabajo, Javier Romeo.

El interviniente expuso que el consumo moderado de cerveza, siempre que se realice por adultos sanos y dentro de una dieta equilibrada, podría ayudar a prevenir distintas enfermedades que tienen parte de su base en la alimentación.

En este sentido, el investigador Javier Romeo matizó que el consumo moderado se cifra entre una y dos cañas al día en las mujeres y entre dos y tres en los hombres.

La cerveza es una bebida fermentada de baja graduación elaborada con ingredientes naturales como agua, cebada malteada y lúpulo, y de ellos se desprenden los más de dos mil compuestos que pueden encontrarse en esta bebida, explicó.

Asimismo, señaló que la cerveza es una bebida "muy interesante" desde el punto de vista nutricional, ya que aporta vitaminas, fundamentalmente del Grupo B, antioxidantes naturales, carbohidratos, minerales y otros compuestos "beneficiosos para la salud".

El estudio es fruto de una investigación en la que se han analizado los posibles efectos del consumo moderado de cerveza en una población de 1.249 sujetos con "alto riesgo vascular".

Igualmente, indicó que la cerveza debido a su composición, las propiedades de sus ingredientes, sus características organolépticas y su bajo contenido alcohólico, tomada en cantidades moderadas, podría ser beneficiosa y favorecedora de una efectiva rehidratación después también de la práctica deportiva.

CENTRO DE INVESTIGACIÓN

Javier Romero recordó que el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS), entidad de carácter científico que promueve la investigación sobre las propiedades nutricionales del consumo moderado de cerveza y su relación con la salud desde 1998, ha querido dar respuesta a la demanda informativa existente en torno a esta bebida.

Para ello apoya aquellas iniciativas relacionadas con su investigación y proporciona a los profesionales sanitarios y la sociedad información "objetiva y contrastada", bajo la supervisión de los profesionales de la medicina, la dietética y la nutrición que conforman el Comité Científico de esta entidad.

Tomado de: www.europapress.es

Menos bebidas azucaradas, menos presión arterial alta

Incluso una reducción pequeña en el consumo de refrescos azucarados podría mejorar la presión arterial, según informan investigadores. En un estudio de 18 meses de duración, los investigadores encontraron una reducción medible en la presión arterial de 1.8 puntos en la presión arterial sistólica (la cifra superior de la lectura deseable de 120/80) y de 1.1 puntos en la presión diastólica, cuando la ingesta se redujo en alrededor de una lata de bebida azucarada al día, según un informe que aparece en la edición del 24 de mayo de la revista Circulation.

"Encontramos una relación directa entre dosis y respuesta", señaló la Dra. Liwei Chen, líder del estudio y profesora asistente de epidemiología de la Facultad de salud pública del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Luisiana. "Individualmente, no se trató de una reducción grande. Pero respecto a la población, reducir el consumo total podría tener un impacto inmenso".

La mejora se registró en un grupo de adultos mayores cuyo consumo inicial ya se encontraba muy por debajo de la ingesta promedio estadounidense de 2.3 porciones de bebidas azucaradas al día, anotó Chen.

La presión arterial alta es un importante factor de riesgo del ataque cardiaco, el accidente cerebrovascular, y otras enfermedades cardiovasculares. La American Heart Association hace mucho advierte sobre los posibles peligros de salud del azúcar añadido a productos como los refrescos, de forma más notable en un informe publicado el año pasado.

"Lo que este nuevo trabajo logra es añadir peso al cuerpo emergente de pruebas que relacionan el azúcar añadido, en este caso a las bebidas, con una mayor presión arterial", comentó Rachel K. Johnson, autora principal del informe de la asociación cardiaca y profesora de nutrición de la Universidad de Vermont.

El informe de la AHA se enfocó en los azúcares añadidos a los alimentos procesados, no en los azúcares encontrados en alimentos naturales, como la fruta. Recomienda que los hombres limiten su ingesta de azúcares añadidos a 150 calorías por día, es decir, unas nueve cucharaditas, y las mujeres a cien calorías o seis cucharaditas.

En el nuevo estudio, las bebidas endulzadas con azúcar incluyeron refrescos comunes y corrientes, bebidas de jugo de frutas, mezcla de frutas y limonada.

Una lata de doce onzas (unos 35 centilitros) de refresco endulzado con azúcar tiene 130 calorías provenientes del azúcar u ocho cucharaditas, señaló el equipo. Los adultos estadounidenses beben en promedio 28 onzas (unos 82 centilitros) de bebidas azucaradas al día, advirtió Chen y las personas más jóvenes beben más refrescos que las mayores.

Los 810 participantes del estudio, cuya edad promedio era de 50 años, bebían una media de 10.5 onzas (31 centilitros) al día de bebidas endulzadas con azúcar, poco menos de una porción, cuando comenzó el estudio.

Su presión arterial promedio era superior a la lectura deseada de 120/80. Algunos tenían lecturas de prehipertensión de entre 120/80 y 139/89, y otros tenían hipertensión obvia, o sea lecturas de 140/90 en adelante, que es causa de preocupación médica.

Al final del estudio, su consumo diario de refrescos se redujo en un promedio de media porción, y su presión arterial resultó beneficiada.

Incluso cuando se tomó en cuenta la pérdida de peso, el impacto del menor consumo de azúcar sobre la mejora de la presión arterial siguió siendo significativo.

"Controlaron todo tipo de variables y siguieron encontrando una asociación", aseguró Johnson.

Los refrescos endulzados con azúcar se están convirtiendo en tema de controversia política, ya que Washington, D.C., y otras ciudades proponen imponer impuestos a los refrescos azucarados. Hasta ahora, la American Heart Association no ha tomado una postura al respecto.

"En general, respaldo el concepto", aseguró Johnson. "Cuando se observa el costo de la obesidad para el sistema de atención de salud, y la implicación de que las bebidas azucaradas tienen mucho que ver con dicha epidemia, podría tener sentido. Los ingresos podrían utilizarse para reducir los costos de la atención de salud. Además, si el impuesto es suficientemente alto, podría tener el mismo efecto sobre la reducción del consumo que los impuestos al tabaco".

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/

Las 10 razones para comer fibra

La fibra es la sustancia nutritiva del siglo. Nutriólogos y especialistas la recomiendan con seguridad porque beneficia tu alimentación y salud en general. La indicación es que si vas a aumentar tu ingestión de fibra, lo hagas poco a poco para que tu organismo pueda acostumbrarse a sus propiedades. También es necesario que incrementes tu consumo de agua.

Conoce los beneficios que la fibra aporta a tu nutrición. Una vez que los conozcas, no la querrás dejar.

1. Es muy fácil de encontrar. La fibra está presente en frutas, verduras, legumbres y cereales.

2. Nos da saciedad. Es una excelente opción para controlar el peso y prevenir la obesidad. Puedes incluirla como colación a media tarde o a media mañana.

3. Nos mantiene sanos. Incluir esta sustancia nutritiva en nuestra dieta nos previene de enfermedades como cáncer, obesidad, diabetes mellitus, hipertensión arterial, trastornos del tracto gastrointestinal y enfermedades coronarias.

4. Ayuda a los diabéticos. La fibra soluble disminuye la absorción intestinal, es decir, ayuda a nuestro organismo a absorber los nutrimentos de los alimentos lentamente. "Este tipo de fibra es muy recomendable para las personas con diabetes porque permite un mejor control de la glucosa, el azúcar en la sangre", comenta la nutrióloga Raquel Pérez de León.

5. Nos previene de la obesidad. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 (ENSANUT 2006): "La obesidad es el resultado de un desequilibrio entre la ingestión y el gasto energético, es decir, que consumimos más energía de lo que nuestro organismo requiere. Este desequilibrio es frecuentemente consecuencia de la ingestión de dietas con alta densidad energética y bajas en fibra, y de bebidas azucaradas, en combinación con una escasa actividad física."

6. Nos cuida del cáncer. La fibra soluble atrapa los elementos carcinógenos en el tracto gastrointestinal y permite su excreción por el intestino. Gracias a esto disminuye el riesgo de contraer cáncer.

7. La podemos incluir en el desayuno. "Los cereales integrales son una excelente opción porque tienen baja densidad energética y promueven la saciedad por varias horas. Consume los que sean ricos en fibra", recomienda la nutrióloga Elsy García del Fomento de Nutrición y Salud, A.C.

8. Mantiene bajo el colesterol. La fibra soluble disminuye las concentraciones de esta sustancia en la sangre, por lo que disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y tener un infarto.

9. Elimina lo que no necesitamos. La fibra insoluble incrementa el volumen del bolo fecal, aumentando el movimiento intestinal. De esta manera, se reduce el estreñimiento y el riesgo de tener divertículos, una enfermedad intestinal.

10. Mejora tu nutrición. El consumo de fibra sumado a una dieta correcta, al consumo de agua, a la realización de actividad física y a la abstención de adicciones como el alcoholismo y tabaquismo, se traducen en un estilo de vida saludable y, por lo tanto, en una mejor calidad de vida.

Tomado de: www.cnnexpansion.com

22 de mayo de 2010

La obesidad será primera causa de mortalidad y morbilidad este siglo

El incremento del número de obesos en el mundo convertirá a esta enfermedad en "la principal causa de mortalidad y de morbilidad del siglo XXI", amenazando "muchos de los beneficios obtenidos en el ámbito de la salud adquiridos en décadas pasadas", según ha afirmado este viernes la presidenta de la Sociedad Europea para el Estudio de la Obesidad (SEEO), la doctora Gema Frühbeck.

Con motivo de la celebración del Día Europeo de la Obesidad, la doctora Frühbeck ha querido recordar los riesgos que implica el exceso de peso a la hora de padecer otras enfermedades, entre las que destacan las patologías cardíacas, hipertensión, diabetes tipo 2, accidentes cerebrovasculares, osteoartritis y algunos tipos de cáncer.

Además, la obesidad también provoca graves alteraciones psicosociales y otras enfermedades severas asociadas "que inciden en la disminución de la esperanza de vida", ha explicado esta experta, miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

Esta enfermedad afecta ya a más de 300 millones de personas en el mundo y "se ha convertido en una auténtica epidemia", manteniendo una tendencia ascendente tanto en la población adulta como en la infantil y juvenil, señalan los responsables del CIBERobn en un comunicado.

Según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2015 un total 41 millones de personas fallecerán como consecuencia de una enfermedad crónica, que en los próximos diez años acapararán el 80 por ciento del gasto sanitario mundial. En este sentido, la OMS achaca la proliferación de estas afecciones a una "alimentación inadecuada, el consumo de tabaco y la falta de actividad física".

En este sentido, el lema del próximo Día Europeo de la Obesidad, '5-10 para una Europa más saludable', pretende conseguir apoyo y respaldo para ayudar a los ciudadanos con sobrepeso a perder entre un 5 y un 10 por ciento del peso corporal total, mejorar la salud de los países europeos y revertir la epidemia de la obesidad en el continente.

Tomado de: www.europapress.es

Diez alimentos que lo ayudarán a mantener su estrés a raya

El estrés es uno de los males de nuestro tiempo y se trata con todo para combatirlo: dormir mejor, hacer deporte, yoga, etc. Sin embargo, muchas veces pasamos por alto aquello por lo que quizá deberíamos empezar: la alimentación.

La nutricionista Dana White, de Food Network, elaboró una lista de diez alimentos que lo ayudarán a controlar los niveles de estrés.

Snacks de trigo entero
Los alimentos ricos en carbohidratos inyectan al cuerpo mucha energía y logran que el cerebro segregue la serotonina, el químico que nos hace sentir bien. Un snack de granos enteros (como los cereales, los pretzels, el pan, las galletas, etc.) también ofrece extra fibra, bonísimo para la digestión.

Zanahorias
La comida crocante también es perfecta para vencer el estrés. Las zanahorias, tan ricas en nutrientes, el apio y otros vegetales frescos satisfarán la necesidad de alimentos crujientes, pero no lo llenarán de calorías. Manténgase alejado de las papitas, los palitos de queso y todos esos snacks embolsados.


Calme sus nervios con una tacita de su té preferido. El calorcito acogedor y los componentes de la planta le ayudarán a responder al estrés. Tanto los tés herbales como el té negro sirven para este propósito.

Nueces
Cuando se sufre de estrés, uno tiene las defensas bajas. Las almendras, las nueces y los pistachos contienen altos niveles de vitamina E y zinc, ambos son buenos para fortalecer el sistema inmunológico. Las nueces también son una buena fuente de vitamina B, que ayuda al cuerpo a manejar el estrés. Ya que estas son ricas en grasa saludable, limítese a un cuarto de taza.

Acelga
Esta y otras hojas verdes, como la espinaca, están llenas de magnesio (una sola taza contiene 40% de lo que el cuerpo necesita diariamente). Si usted consume más magnesio, permitirá que su cuerpo controle y limite la producción de la hormona cortisol, que eleva el estrés. Estas hojas son deliciosas en sopas, con pastas o arroz. Saben muy bien salteadas con aceite de oliva y ajo.

Yogurt
Más calcio en su dieta nunca es una mala idea, sobre todo si es a través de un yogur sin o bajo en grasa. Un poco de nueces y alguna fruta fresca volverán la experiencia completamente satisfactoria. Los yogures contienen probióticos que mantienen el sistema digestivo saludable y en paz.

Chocolate
Esta no es noticia nueva para los amantes del chocolate. Estudios han demostrado que el chocolate oscuro podría disminuir los niveles de hormonas que son secretadas cuando uno está estresado. Este también contiene azúcar (un carbohidrato), así que se segrega serotonina cuando se lo come. Está bien ser indulgente, pero nunca tanto.

Leche
Con un vaso usted está recibiendo vitaminas B, proteínas, vitamina D y calcio. Elija siempre la que tenga menos grasa o las variedades light. Si la prefiere con más sabor, tome la leche con cereales de grano entero en la mañana o con un poco de chocolate en la noche para un sueño más descansado.

Plátano y aguacate
¿Qué es lo que estas frutas tienen en común? Están cargadas de potasio, un mineral vital para mantener los niveles de sangre bajos. Agregue pedazos de plátano a su cereal mañanero o media taza de aguacate en una ensalada o un sandwich en el almuerzo. Eso cubrirá lo que necesita de potasio en un día.

Pescados grasosos
El omega 3, tan saludable para el corazón, está presente en los pescados como la anchoveta, sardina, el salmón y el atún, y ayuda a mantener en un buen nivel a la adrenalina, para mantenerlo calmado y relajado. Este tipo de grasa es muy buena para muchas partes del cuerpo, como la piel, el pelo y los ojos.

Tomado de: www.elcomercio.pe

16 de mayo de 2010

Comer nueces podría ayudar con los niveles de colesterol

Un análisis de estudios ha producido lo que sus autores describen como una descripción precisa de los efectos beneficiosos del consumo de nueces sobre el colesterol y otras grasas relacionadas con el corazón. Proporciona la mejor evidencia hasta ahora de que consumir nueces reduce los niveles de colesterol LDL y mejora el perfil de lípidos en la sangre", señaló el Dr. Joan Sabate, presidente del departamento de nutrición de la Facultad de salud pública de la Universidad de Loma Linda en California y coautor del informe, publicado el 10 de mayo en Archives of Internal Medicine.

Sabate y sus investigadores asociados de la universidad recopilaron datos sobre 583 hombres y mujeres que habían participado en 25 ensayos sobre el consumo de nueces. Los resultados mostraron que consumir unos 65 gramos (2.3 onzas) de nueces al día, la tercera parte de una taza, reducía los niveles de colesterol en 5.1 por ciento y los de colesterol LDL (el "malo") en 7.4 por ciento.

Esa cantidad de nueces también mejoró la proporción de colesterol LDL con el colesterol HDL (el "bueno") en 8.3 por ciento y causó un aumentó de 10.2 por ciento en los niveles de triglicéridos entre las personas que tenían niveles elevados de esas grasas de la sangre.

Sabate es una figura destacada en el campo relativamente limitado de la nutrición con nueces. Su primer informe sobre los efectos beneficiosos, publicado en 1993, llevó a otros estudios que con el tiempo instaron a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos a emitir una afirmación calificada sobre salud para las nueces una década más tarde.

La declaración de la FDA de 2003 señaló que "la evidencia científica sugiere, aunque no demuestra, que consumir 43 g (1.5 onzas) diarios de la mayoría de las nueces, como parte de una dieta baja en colesterol y grasas saturadas podría reducir el riesgo de enfermedad cardiaca".

En las etiquetas de alimentos, la afirmación va seguida de una advertencia: "Consulte la información nutricional respecto al contenido de grasa".

La declaración de la FDA fue emitida como respuesta a una petición emitida por la Fundación de Investigación y Educación sobre la Nutrición de la Fundación Internacional de los Frutos Secos (International Tree Nut Council), que apoya el trabajo realizado por Sabate y otros investigadores de la nutrición con nueces. La fundación ayudó a financiar el informe más reciente.

El nuevo estudio halló que los beneficios de comer nueces eran mayores entre las personas delgadas, las que tenían colesterol LDL elevado y las que consumían una dieta rica en grasa.

Sin embargo, el entusiasmo por las nueces debe ser moderado, señaló Sabate. Son muy ricas en calorías, por lo que pueden contribuir a la obesidad. Se recomendó un límite de 85 g (3 onzas) diarios.

Jeannie Gazzaniga-Moloo, vocera de la Asociación Estadounidense de Profesionales en Nutrición, que tiene su práctica privada en Sacramento, California, señaló que "las nueces pueden ser una adición muy saludable a cualquier dieta", aunque recomienda comer un poco menos de ellas. Señaló que sugiere a sus clientes consumir cerca de 28 g (1 onza) de nueces al día, unas 22 nueces de nogal, por ejemplo, que proporcionan 150 calorías, como parte de su dieta diaria. "Son ricas en proteínas y fibras, así como en numerosas proteínas y varias vitaminas", señaló Gazzaniga-Moloo."Deben comer las nueces que disfruten", dijo. "Pueden probar varias".

Sabate aseguró que el tipo de nueces consumidas no parece importar. El estudio halló esencialmente los mismos resultados con nueces de nogal, almendras, maní, nueces pacanas, avellanas, nueces de macadamia y pistachos.

"La nueces son una matriz de nutrientes saludables y la razón más obvia para el efecto reductor del colesterol es el contenido de grasa insaturada", señaló Sabate. "Las nueces también contienen fibras, proteína vegetal, fitoesteroles y otros antioxidantes". La mejor evidencia del efecto beneficioso de las nueces, sin embargo, proviene de estudios sobre nueces de nogal y almendras, agregó.

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

¿Cree ser intolerante a la lactosa? Probablemente se equivoque

Si reduce el consumo de leche porque piensa que es intolerante al azúcar que contiene, probablemente no le esté haciendo un favor a su salud, según un estudio español. Investigadores del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona hallaron que más de la mitad de los pacientes que pensaban que no podían digerir la lactosa estaban equivocados.

Cuando ingirieron una solución de lactosa equivalente a casi un litro de leche en el laboratorio, su intestino absorbió el azúcar con normalidad y los pacientes experimentaron menos retorcijones, gases y otros problemas intestinales que en su casa.

"Existe una creencia extendida entre los pacientes con síntomas abdominales de que estos están causados por la lactosa de los productos lácteos", dijeron los investigadores en la publicación Clinical Gastroenterology and Hepatology.

"Aunque uno debe pensar que tras una gran ingesta de lactosa la intensidad de los síntomas tiene que ser mayor que en la vida diaria, nuestro estudio muestra justo lo contrario", añadió. La capacidad para digerir la lactosa depende de una enzima. Cuando no hay suficiente de esa enzima, las bacterias proliferan en el azúcar, produciendo muchos gases en el proceso.

En contraste con la llamada mala absorción de la lactosa o mala digestión, la intolerancia se relaciona con síntomas como ejemplo flatulencias y dolor de estómago, que se producen tras ingerir lactosa.

El nuevo estudio se suma a las pruebas de que la intolerancia percibida a la lactosa puede no estar basada en la incapacidad biológica a la absorción de azúcar.

De 353 individuos que fueron derivados a especialistas por supuesta mala digestión de la lactosa, hasta 189 absorbían el azúcar con normalidad y tuvieron menos síntomas que en casa. No está claro por qué la gente que no tiene problemas para digerir la lactosa tiene síntomas, pero los investigadores especularon con que algunos pacientes podrían sufrir el síndrome del colon irritable, que tiene síntomas similares.

Otra posibilidad es que los dolores estén relacionados con un anterior consumo en exceso. "Si tuviste un momento en el que consumiste demasiado, podrías tener síntomas y lo recordarías", dijo Carol J. Boushey, experta en nutrición de la Purdue University, en West Lafayette, Indiana, que no participó en el estudio.

Boushey, que también es dietista, dijo que recortar los productos lácteos como resultado de una percibida intolerancia a la lactosa podría tener un impacto negativo en la salud, incluida una menos densidad ósea, un incremento de la presión arterial y del cáncer de colon. Por último, recomendó que las personas que crean tener intolerancia beban menos cantidad de leche.

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish

Comer uvas ayuda a reducir riesgo cardiovascular y diabetes

Científicos de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) aseguran que el consumo de uvas puede resultar beneficioso para reducir el riesgo cardiovascular y prevenir la diabetes, después de haber comprobado en ratones que ayudan a disminuir la presión arterial y la resistencia a la insulina y, por tanto, mejoran función cardiaca.

Según los resultados de la investigación, presentados en un encuentro de expertos celebrado en Anaheim, en California, detrás de estos efectos beneficiosos pueden estar los fitoquímicos que contienen estos alimentos, unos antioxidantes naturales que "se activan para proteger a las células del corazón de los efectos dañinos del síndrome metabólico", explicó Steven Bolling, uno de los autores de este estudio.

En concreto, los investigadores utilizaron una mezcla en polvo de diferentes tipos de uva --verde, roja y negra-- que integraron en la dieta de estos roedores, que fueron modificados genéticamente en el laboratorio para hacerlos más propensos al sobrepeso. Además, enriquecieron su alimentación con un alto contenido en grasas para asemejarla a la cada vez más frecuente 'dieta americana'.

Tras tres meses de seguimiento, observaron que presentaban una menor presión sanguínea, mejor función cardiaca y redujeron los indicadores de inflamación del corazón, en comparación con aquellos ratones que no recibieron este suplemento de uva pero estaban igualmente predispuestos al sobrepeso.

Del mismo modo, observaron menores niveles de triglicéridos y una menor tolerancia a la glucosa, al tiempo que no detectaron cambios en el peso corporal. Los investigadores observaron también signos de inflamación y estrés oxidativo, siempre menor en los ratones que consumieron uva.

Los animales fueron alimentados siempre con la misma dosis de uva, en torno a un 3 por ciento del total de su dieta, y aunque hay ciertos aspectos del riesgo cardiometabólico que no se tuvieron en cuenta, como el perímetro de cintura, los autores apuntan que "el consumo de uvas puede ejercer un efecto protector frente a la enfermedad cardiaca".

Pese a que el estudio estuvo apoyado por la Comisión de las Uvas de Mesa de California, los investigadores aseguran que no desempeñaron ningún papel en el diseño del estudio ni en la evaluación de los resultados. Además, tras estos datos han decidido iniciar este mismo verano una investigación en humanos que contraste estos resultados.

Tomado de: www.europapress.es

9 de mayo de 2010

Expertos aconsejan comer cada tres horas contra el sobrepeso

Especialistas en nutrición de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) recomiendan no dejar pasar más de tres horas entre unas comidas y otras si se quiere reducir el sobrepeso y mantener una dieta saludable ya que, pasado ese tiempo, el cuerpo puede entrar en un estado de "inanición" por el cual el organismo interpreta que hay "escasez de alimentos" y decide ahorrar energías quemando menos grasa de la debida.

Como parte de la campaña 'Recomendaciones SEFAC a la población', la asociación dedica este mes de mayo a explicar los diez consejos imprescindibles para mantener un peso saludable y reducir el sobrepeso. Entre ellos, los farmacéuticos aconsejan realizar un mínimo de cinco comidas al día, aumentar la cantidad de frutas, verduras, legumbres, cereales, y lácteos; evitar las comidas rápidas; realizar ejercicio físico regularmente; beber al menos 1,5 litros de agua al día; y no acostarse justo después de cenar, entre otros.

Las recomendaciones aclaran también algunas de las preguntas más frecuentes o falsos mitos relacionados con la pérdida de peso, como por qué es tan poco saludable tener unos kilos de más, por qué no es recomendable seguir las llamadas "dietas milagro", cuándo es conveniente añadir medicación a las medidas higiénico-dietéticas para adelgazar, si los alimentos que son 'light' resultan "adelgazantes", o por qué las dietas disociadas son "inadecuadas".

"Mantener un peso saludable y reducir los kilos de más va mucho más allá de cuestiones estéticas: se trata de evitar patologías o problemas asociados, tanto físicos (diabetes, dislipemias, hipertensión arterial), como psíquicos (depresión, perdida de autoestima, ansiedad), sociales (rechazo o discriminación laboral) o económicos (aumento del gasto sanitario)", explica Alejandro Eguilleor, coordinador científico de la campaña. La ficha completa está disponible para su descarga en la web de SEFAC 'http://www.sefac.org/'.

Tomado de: www.europapress.es

Controlar el apetito, no el hambre, clave contra la obesidad

Me muero de hambre", "huele que alimenta", o "ser más listo que el hambre" son ejemplos que hacen referencia, en sentido figurado, al hambre, y que permiten ver el uso ambiguo del término "al otorgarle acepciones placenteras más propias del apetito".

Científicos del Centro de Investigación Biomédica de la Obesidad y la Nutrición de Santiago destacan la diferencia entre el hambre, como necesidad fisiológica vital, y el apetito, "el deseo de comer por placer, en el que intervienen factores como olores, sabores o ciertas costumbres alimenticias que estimulan nuestra mente para fomentar una necesidad, la de comer, que ya estaría satisfecha".

Los investigadores subrayan que el control del apetito, no del hambre, "es clave para prevenir y ayudar a combatir la obesidad".

Según Miguel López, del grupo del centro compostelano, coordinado por el profesor Carlos Diéguez, "el problema está en el exceso de oferta y consumo de alimentos, que conlleva un incremento del consumo de calorías que, sumado al aumento de sedentarismo, deriva en el acúmulo de dichas calorías en forma de grasa".

"Hay alimentos que enganchan, a los que no podemos resistirnos, como dulces, aperitivos, grasas saturadas o café. Además de sus efectos sobre la masa y salud corporal, los excesos apetitivos pueden acabar provocando una adicción, igual que las drogas o los juegos de azar", alerta.

1 de mayo de 2010

Vigorexia, obsesión por el culto al cuerpo

Una dieta hiperproteica junto con complementos para aumentar la masa muscular y un plan intenso de ejercicio son rasgos comunes de quienes padecen este trastorno

El abuso de sustancias anabolizantes para ganar masa muscular y el seguimiento de dietas estrictas sin más fundamento que la obsesión por limitar al máximo las grasas y preponderar las proteínas son rasgos comunes entre las personas afectadas por vigorexia. Es un trastorno psicológico que afecta sobre todo a hombres jóvenes, de entre 18 y 35 años, que acuden a diario al gimnasio para ganar masa magra con ejercicios de musculación y pesas.

La presión social hacia un cuerpo bello, esbelto y delgado en las chicas, y apuesto y musculoso en los chicos, influye sobremanera en la percepción de la propia imagen real y tiene una incidencia expresa en la conducta y en el comportamiento alimentario. Esto determina que algunas personas desarrollen rasgos obsesivos en la selección y consumo de alimentos que, a medio y largo plazo, pueden desencadenar trastornos más serios como los diagnósticos de anorexia y bulimia nerviosa u otros nuevos desórdenes alimentarios, como el trastorno por atracón, la ortorexia o la diabulimia. Si la obsesión se centra en ganar músculo mediante la práctica de ejercicio y éste es desmesurado tanto en la ejecución como en la intensidad y la frecuencia, el diagnóstico está claro: dismorfia muscular, más conocida como vigorexia.

Dieta extrema y abuso de sustancias

No hay, por el momento, estudios epidemiológicos, aunque sí estimaciones, sobre personas que podrían cumplir el diagnóstico de vigorexia, un trastorno de índole psicológica. El informe "Ortorexia y vigorexia: ¿nuevos trastornos de la conducta alimentaria?", de las psicólogas Rosario Muñoz y Amelia Martínez, relata que en España unas 20.000 personas sufren vigorexia, lo que supone 1 de cada 2.000 personas. De ellas, el 80% son hombres.

Aunque se denomina "la anorexia de los 90", es un trastorno distinto, no estrictamente alimentario, si bien comparte la preocupación enfermiza por la figura y una distorsión de la imagen corporal. El miedo a estar obeso y una preocupación exagerada por la apariencia física, junto con el deseo siempre presente de ganar masa magra y ajustarla al máximo, propicia que el individuo se obsesione con la práctica de ejercicio y recurra a los ejercicios de musculación y pesas durante varias horas al día, en su mayoría, todos o casi todos los días de la semana. Los afectados se pesan varias veces en una sola jornada y se comparan con otros compañeros de gimnasio. El trastorno deriva en un cuadro obsesivo-compulsivo que favorece que se sientan fracasados, abandonen sus actividades y se encierren en gimnasios durante varias horas.

La conducta obsesiva se refleja también en una excesiva atención a la dieta, que se caracteriza por un consumo exagerado de alimentos proteicos ante la creencia incierta de que la proteína beneficia al músculo. Las tortillas de claras y las pechugas de pollo, además de proteína en polvo a cucharadas, son los componentes diarios en la dieta, que es desequilibrada en su conjunto, monótona y poco o nada apetitosa.

A esta particular dieta hiperproteica, popular entre asiduos a gimnasios y quienes practican con pesas, se añade el consumo de sustancias peligrosas con una función, en teoría, "quemagrasas" y que aumenta (de manera artificial y descomunal) la masa muscular, como son hormonas y anabolizantes esteroideos.

El mayor peligro radica en que tras el nombre de complementos dietéticos para la nutrición deportiva, como complejos vitamínicos o de minerales, ayudas ergogénicas para aumentar la energía muscular (carnitina, creatina), suplementos proteicos o batidos, entre otros, se pueden enmascarar sustancias diuréticas y anabolizantes cuyo consumo mantenido y sin control médico puede provocar graves problemas de salud. Rosario Muñoz y Amelia Martínez completan su informe con datos de otro análisis de la Comisión Europea que reflejan cómo "un 6% de las personas que acuden a un gimnasio se dopan, es decir, consumen sustancias consideradas prohibidas para una práctica deportiva sana.

Consecuencia de una obsesión

El sobreentrenamiento expone a una alteración del ritmo cardiaco normal, a un incremento de la presión arterial, fatiga generalizada, aumento del dolor muscular y articular, temblor de manos, nerviosismo, irritabilidad, disminución del apetito, trastornos del sueño, freno del impulso sexual, dolor de cabeza, importantes carencias nutricionales y pérdida de las reservas energéticas (por falta de aporte y aumento de las necesidades).

El exceso de proteínas que se consume, al metabolizarse en el organismo, se convierte en ácido úrico, un elemento tóxico que puede causar hiperuricemia y gota. El exceso de ácido que se genera durante el metabolismo proteico afecta al equilibrio orgánico de calcio y puede propiciar una situación de calciuria (pérdida de calcio por la orina) que, si se mantiene en el tiempo, aumenta el riesgo de debilidad ósea, fracturas y osteoporosis, un trastorno que también se desarrolla en varones.

Los distintos trabajos que han comparado el comportamiento y actitud a diferentes niveles de deportistas, sobre todo culturistas con vigorexia, con quienes están sanos, apuntan que el trastorno podría estar relacionado con otros y ser el desencadenante o consecuencia de:

-Tendencias obsesivas.
-Comportamientos compulsivos.
-Trastornos depresivos.
-Trastornos por ansiedad.
-Abuso de sustancias, como hormonas esteroideas.
-Alteración de la imagen corporal, insatisfacción corporal.
-Riesgo de sufrir trastornos del comportamiento alimentario.

El tratamiento es complejo y debe ser multidisciplinar, que combine la farmacoterapia con psicoterapia y apoyo dietético para que se equilibre el estado psíquico y emocional y se mejore la percepción que se tiene de una alimentación sana para el cuerpo.

Tomado de: www.europapress.es

Los omega 3 ayudarían a reducir el riesgo de cáncer de colon

Las personas que consumen una gran cantidad de aceite de pescado y otros ácidos grasos omega 3 reducirían el riesgo a desarrollar cáncer de colon. Estudios en animales y un par de ensayos clínicos pequeños sugieren que los suplementos de aceite de pescado reducirían la inflamación y tendrían propiedades anticancerígenas, concluyó el equipo de Sangmi Kim, de National Institute of Environmental Health Sciences, en Research Triangle Park, Carolina del Norte.

Pero, hasta ahora, estudios clínicos sobre la alimentación de cohortes grandes obtuvieron resultados contradictorios.

El equipo examinó la relación entre el consumo de ácidos grasos poliinsaturados y el riesgo de cáncer de colon en 1.503 personas blancas (incluidas 716 personas con cáncer de colon y 787 personas sanas) y 369 afroamericanas (213 con cáncer de colon y 156 sanas).

En la población blanca, el grupo en la cuarta parte superior, según el consumo de omega 3, tenía la mitad de riesgo de desarrollar cáncer de colon, a diferencia del grupo en el cuarto inferior. Al analizar por separado a los dos principales ácidos grasos presentes en el aceite de pescado (eicosapentaenoico y docosahexaenoico), el equipo determinó que el riesgo también disminuía a medida que aumentaba el consumo.

Cuando el equipo estudió juntos a los grupos de personas blancas y de afroamericanas, también identificó una disminución del riesgo de cáncer de colon a medida que crecía el consumo de omega 3. Un análisis por separado de los participantes afroamericanos no reveló esa relación.

El equipo halló igualmente que las personas que consumían más ácidos omega 6 que omega 3 eran más propensas a tener cáncer de colon, aunque el consumo de omega 6 per se no modificaba ese riesgo.

Además del aceite de pescado, las fuentes de ácidos grasos omega 3 son los aceites de semillas (aceite de nuez, aceite de linaza y los vegetales de hoja verde). La población en Estados Unidos consume más omega 6 que omega 3; las principales fuentes incluyen el aceite de palma, de soja y de girasol.

El equipo determinó una relación "inesperada" entre el alto consumo de omega 3 y el cáncer de colon en los afroamericanos, pero reclamó precaución a la hora de interpretar ese resultado, que, afirmó, "pudo haber sido por azar". De todos modos, concluyó: "Se necesitan más estudios para asegurar que el beneficio potencial de una modificación alimentaria variaría según la etnia".

Tomado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Un índice de masa corporal bajo puede desatar la osteoporosis

Un bajo índice de masa corporal menor de 19 (el normal va de 19 a 25) es un factor de riesgo para padecer osteoporosis junto a otros como la falta de calcio y de vitamina D, menopausia precoz, inmovilizaciones prolongadas, determinados medicamentos, antecedentes familiares, según señaló María Elena Martínez Rodríguez, médico especialista en Rehabilitación y Medicina Física del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, y coordinadora del grupo de trabajo de osteoporosis de la SERMEF (Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física).

La doctora Martínez recordó que la ospeteoporosis "no ocasiona ningún síntoma hasta que se produce una fractura". Por lo cual "es importante estar atento a estos factores de riesgo que predisponen a padecerla", advirtió.

La osteoporosis es un proceso "extraordinariamente frecuente", y en "aumento por el envejecimiento de la población", señaló. Según explicó Martínez, actualmente se estima que afecta a entre el 30 y el 40 por ciento de las mujeres después de la menopausia. Y aunque se trata de una enfermedad menos frecuente en varones, "en edades seniles avanzadas la prevalencia prácticamente se iguala al sexo femenino", apuntó la doctora.

En cuanto al tratamiento, Martínez explicó que cuando no hay fractura se prescribirán medicamentos con el objetivo de "hacer más lento o parar las pérdidas óseas, aumentar la densidad de los huesos y reducir los riesgos de fractura". Cuando el aporte dietético de calcio no sea suficiente "se le recetará suplementos de calcio acompañados con frecuencia de vitamina D", indicó.

Para aprovechar al máximo el efecto de estos tratamientos, la doctora recomienda que los pacientes sigan una serie de consejos generales sobre estilo de vida como "tener una dieta rica en calcio, hacer ejercicio con asiduidad, dejar de fumar, no consumir en exceso bebidas alcohólicas y prevenir las caídas".

Ejercicio físico para prevenir

La realización de ejercicio de forma continuada es esencial en todo el proceso de la osteoporosis, tanto en su prevención como en el periodo de recuperación después de una fractura osteoporótica.

"Se ha comprobado que el ejercicio físico aumenta o mantiene la masa ósea", explicó. Algunos ejercicios especialmente favorables para prevenir fracturas son los de "potenciación de la musculatura del tronco-columna, caderas, hombros y muñecas, regiones más propensas a fracturarse en las personas con osteoporosis, así como ejercicios de equilibrio como el taichi o el yoga", señaló.

Mejorar el equilibrio ayuda a prevenir las caídas, por ello según la especialista "todos los programas de ejercicios deben realizarse de manera progresiva, adecuarse a la forma física de cada persona y realizarse con frecuencia".

También son importantes, "conocer las medidas de higiene vertebral dirigidas a prevenir los aplastamientos vertebrales promoviendo una postura correcta, y enseñar a los pacientes a evitar las posiciones o movimientos que aumenten el estrés o compresión sobre las vértebras, y por lo tanto el riesgo de una fractura vertebral por aplastamiento", indicó.

Tomado de: www.europapress.es

El uso regular de probióticos beneficia al sistema inmune

Los probióticos tienen un efecto inmunomodulador en el organismo, es decir, que contribuyen a regular el sistema inmune, defendiendo al organismo de una "amplia variedad" de agentes patógenos que pueden ocasionar diferentes enfermedades. Sin embargo, según explicó la profesora de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Ascensión Marcos, "si no esta incorporado a la dieta habitual no vale de nada".

En los últimos años se ha generado un debate sobre la necesidad de incluir en la alimentación complementos probioticos, debido a que muchas marcas industriales han sacado al mercado productos que incluyen Lactobacillus, Bifidobacterias y Estreptococos. De hecho, explicó Marcos, numerosas investigaciones demuestran la eficacia de estos alimentos que, "a nivel general, inciden positivamente en la inmunidad innata".

"Sabemos que regula el sistema inmune innato, ni lo potencia ni lo inhibe, es un inmunomodulador que actúa a nivel intestinal --donde se encuentra el 70 por ciento de las defensas--, pero que repercute en la sangre periférica", por tanto "se trata de una agente preventivo", explicó en la rueda de prensa posterior al Encuentro Científico sobre Investigación en Inmunología, en el que han participado expertos de la Sociedad Española de Inmunología (SEI) el Instituto Pasteur y del CSIC y que ha tenido lugar hoy en la Real Academia Nacional de Medicina.

El sistema inmunitario, que constituye las defensas naturales internas del organismo, y que está formado por una amplia variedad de células y moléculas organizadas en una compleja red en constante interacción dispersa por el organismo que pone en marcha dos tipos de respuestas: la innata, es decir, los mecanismos de defensa inespecíficos ante grupos de patógenos, como las bacterias, y la defensa específicamente dirigida a un patógeno concreto.

Según señaló Marcos, en este campo destacan los resultados de numerosas investigaciones que avalan efectos beneficiosos de estos productos para la salud pública como potenciadores de la eficacia de algunas vacunas y en patologías con creciente incidencia. No obstante, ahondo en la necesidad de profundizar mucho más en los estudios, tanto en experimentación básica como en la aplicación práctica, para comprender la naturaleza de la interacción de los probióticos con el intestino y la relación con la respuesta inmune.

Asimismo, recordó que, aunque existen evidencia claras sobre la interacción de la alimentación y el sistema inmunitario, "no está clara el origen de la enfermedades autoinmunitarias ni de la alergias". Así, no se comprenden las razones por las cuales la frecuencia y la gravedad de las alergias no dejan de aumentar desde hace unos cincuenta años.

El director del área de Inmunología y Alergología del Instituto Pasteur, el doctor Marc Daeron, comentó que se empieza a conocer bien los mecanismos responsables de los síntomas de la alergia, pero se sigue sin comprender por qué una persona es alérgica, y no otra que posee sin embargo todo lo que es necesario para serlo. Tampoco se comprende más por qué el Sistema Inmunitario reacciona a sustancias tan inofensivas como el polen de gramínea o el polvo de casa y por qué, en lugar de proteger, la reacción que desarrolla es patógena.

Por otra parte, el doctor José Ramón Regueiro, catedrático de Inmunología de la Universidad Complutense de Madrid y portavoz de la SEI recordó que "cuando no funciona el sistema inmune aumenta el número de enfermedad que afectan al organismo", y esta situación es cada vez más habitual ya que "los actos de vida de la sociedad occidental están haciendo que aparezcan más disfunciones en el sistema inmunitario, probablemente porque no se está utilizando para lo que estaba diseñado que era defender al organismo de las infecciones".

Los nuevos hábitos de alimentación, la excesiva higiene, la no exposición a la vida del campo ha producido que cada vez la población esté menos expuesta a estos patógenos, "el sistema inmunitario este ocioso" y aparezca un mayor número de alergias, enfermedades autoinmunitarias e inflamatorias, inmunodeficiencias, infecciones, etc.

Tomado de: www.europapress.es