28 de noviembre de 2010

Los vegetales verdes y naranjas prolongarían la vida

Comer gran cantidad de vegetales naranjas y verdes, como las zanahorias, las batatas (camote) y las arvejas, reduciría el riesgo de enfermedad y prolongaría la vida.

Esta vez, no se trata del betacaroteno vegetal, sino de su primo: el alfacaroteno. Ambos integran la familia de antioxidantes carotenoides, a la que los científicos les atribuyen la capacidad de promover la salud al contrarrestar el daño del ADN asociado con el oxígeno.

El consumo de frutas y verduras reduce el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer y las cardiopatías, señaló Chaoyang Li, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

Pero se desconoce qué sustancia induce esos efectos ni por qué mecanismo.

Para conocer mejor los méritos del olvidado alfacaroteno, el equipo de Li analizó información de más de 15.000 participantes de la tercera edición de un estudio nacional de salud (Third National Health and Nutrition Examination Survey Follow-up Study). A todos se les habían extraído muestras de sangre al inicio del estudio; ellos habían proporcionado otra información médica y del estilo de vida.

A los 14 años del estudio, casi 4.000 participantes habían muerto. Y los participantes con más alfacaroteno en sangre al inicio del estudio, menos riesgo tenían de tener alguna enfermedad o de morir.

Por ejemplo, a diferencia de los participantes con restos de alfacaroteno en sangre, aquellos con los niveles más altos tenían hasta un 39 por ciento menos riesgo de morir, publicó el equipo en Archives of Internal Medicine.

Aun así, los autores advierten que la relación no prueba que todo el mérito sea del alfacaroteno.

"Sería por lo menos parcialmente responsable de la reducción del riesgo. No pudimos identificar la posible influencia de otros antioxidantes o elementos de las verduras y las frutas en la reducción del riesgo de morir", dijo Li.

El alfacaroteno, "tiene una gran cantidad de propiedades químicas superpuestas con el betacaroteno y sus mismos mecanismos de acción percibidos", agregó Howard Sesso, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, que revisó los resultados para Reuters Health.

"De hecho, es difícil desagregarlos; tienden a moverse juntos", manifestó el experto. Las zanahorias son la fuente clave de ambos.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news

Tomillo, pimentón o pimienta pueden propiciar los antioxidantes

Los componentes fenólicos que hay en el tomillo, los no volátiles como los de la pimienta, los carotenos observables en el pimentón o los azufrados del ajo o la cebolla "son compuestos químicos que, en pequeñas cantidades, tienen la capacidad de reaccionar químicamente con los radicales libres" y "aumentar la presencia de antioxidantes" en el cuerpo humano.

Así lo ha afirmado la profesora de Nutrición de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, Dolores Silvestre, durante su intervención en el curso '¿Es posible la dieta mediterránea hoy?', organizado por la Cátedra Tomás Pascual Sanz-Universidad CEU San Pablo de Madrid.

Según esta experta, esa "pizca" de especias, que marcan muchas veces las diferencias de sabor en el plato y constituyen el "sello distintivo" de muchas recetas, no es "despreciable" desde el punto de vista de la salud.

Puede que su aportación nutricional "sea irrelevante", asegura, pero "se está comprobando que la presencia de estos microcomponentes puede estar en la base de lo saludable que es la dieta mediterránea".

En este sentido, Silvestre ha presentado un análisis de los elementos y las características que definen a la dieta mediterránea. Un modelo basado en la "adecuación en energía y nutrientes, equilibrio en los aportes nutricionales, variedad en las fuentes de aportación y que sea apetecible".

"Si una dieta no se come, no sirve para nada", ha asegurado. Entre los ingredientes distintivos de la dieta mediterránea, esta nutricionista ha destacado a los elementos almidonados, por su "bajo índice glucémico y su cualidad de absorción energética lenta", y el aceite, que "mejora el estado oxidativo, el estado cardiovascular y regula la glucemia".

Tomado de: www.europapress.es

La clara de huevo podría reducir la hipertensión

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha demostrado que los péptidos obtenidos tras la hidrólisis enzimática de proteínas de la clara de huevo producen un efecto vasodilatador directo en las arterias de resistencia, llegando a producir, en algún caso, hasta un 70 por ciento de relajación arterial.

La investigación, publicada en el Journal of the Science of Food and Agriculture, tuvo como objetivo investigar el efecto de varios péptidos, obtenidos a partir de un hidrolizado de proteínas de la clara de huevo, sobre la función vascular en arterias de resistencia de animales normotensos y dilucidar su mecanismo de acción.

Asimismo, los científicos españoles intentaron establecer una relación entre la posición de determinados aminoácidos en la secuencia del péptido y el efecto vascular. De este modo, los investigadores encontraron que la posición de determinados aminoácidos en la secuencia de los péptidos parece ser importante para el desarrollo de sus respuestas fisiológicas y para la activación de los distintos mecanismos que dan lugar al efecto vasodilatador.

No obstante, apuntan los autores, será necesario profundizar en el estudio de las vías moleculares implicadas en el efecto vasodilatador de estos péptidos, y llevar a cabo un estudio de su efecto sobre arterias de resistencia de modelos de hipertensión para poder pensar en utilizarlos como ingredientes en alimentos funcionales útiles en la prevención o el tratamiento de la hipertensión arterial.

Tomado de: www.europapress.es

Aumenta riesgo de infartos y derrames cerebrales entre ticos

El riesgo de sufrir o morir de un infarto o un derrame cerebral aumentó entre los costarricenses.

Una investigación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) alertó ayer que la hipertensión, la obesidad y la diabetes tipo 2 van en alza en la población mayor de 20 años. Estos son tres de los factores que más contribuyen en la aparición de males cardiovasculares.

Las cifras son claras: casi uno de cada tres ticos padece hipertensión arterial, seis de cada diez tienen sobrepeso u obesidad y uno de cada diez es diabético.

“La situación es alarmante. La gente tiene que entender que cualquiera de estas enfermedades crónicas lo puede llevar a tener un infarto o derrame cerebral que los puede matar o dejar con una discapacidad severa”, explicó Roy Wong, epidemiólogo que coordinó la investigación.

Según el estudio, la hipertensión –mal crónico caracterizado por un alza en la presión sanguínea y de los latidos del corazón– pasó de un 25,6% de la población adulta tica en el 2006 a un 31,5% en el 2010.

Por su parte, la diabetes tipo 2 –enfermedad que se da cuando el cuerpo no puede absorber la insulina que produce naturalmente– pasó de un 8% en 2004 a un 10,5% en el 2010.

Finalmente, el 62% de la población tiene sobrepeso u obesidad.

Estos factores hacen que desde 1991 los males cardiovasculares sean la principal causa de muerte en el país. Por año, 1.500 personas mueren de un infarto.

“Las comidas altas en carbohidratos y grasa y la falta de actividad física tienen enfermos a los ticos. Tenemos que hacer un llamado vehemente a la población para que cambie sus hábitos de vida”, comentó Ileana Balmaceda, presidenta ejecutiva de la CCSS.

País enfermo.

El estudio se realizó durante los primeros cinco meses del año con apoyo de los Asistentes Técnicos de Atención Primaria en Salud (Ataps). Estos técnicos visitaron casas en todo el país para efectuar exámenes de sangre, completar una encuesta de hábitos de alimentación, actividades cotidianas y salud, y pesar y medir a los participantes.

El trabajo tomó en cuenta a 3.684 personas mayores de 20 años.

Los resultados indicaron que el 50,1% era completamente sedentario o no hacía la cantidad de actividad física necesaria.

Además, solo el 20% de las personas aseguró comer frutas y verduras, pero el promedio come 3,5 porciones tres veces a la semana.

“La gente sabe que tiene que comer cinco porciones de frutas y verduras al día, pero quienes las comen no lo hacen con la frecuencia y cantidad necesaria. Ellos saben que tienen que ejercitarse y no lo hacen”, afirmó Wong.

El fumado, uno de los hábitos más perjudiciales para las enfermedades crónicas, es común en ticos. El 14,2% de los participantes dijo fumar; el 65% de ellos lo hace diariamente y en promedio empezaron a fumar a los 17 años.

El informe también reveló que el 44% de los ticos mayores de 20 años tiene niveles altos de triglicéridos y solo el 58% tiene niveles adecuados de colesterol.

“Debemos saber la importancia de cuidarnos para no sufrir consecuencias”, dijo Rosa Climent, gerente médica de la CCSS.

Este estudio comparó las cifras nuevas con datos de la Encuesta Nacional de Hipertensión y riesgos asociados del 2006, la Encuesta Nacional de Nutrición del 2009 y el Estudio Nacional de Diabetes del 2004.

Tomado de: www.nacion.com

21 de noviembre de 2010

El sedentarismo, cuarto factor de riesgo de mortalidad global

El sedentarismo está aumentando en todo el mundo y es ya el cuarto factor de riesgo de mortalidad global, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que para combatir esta situación ha desarrollado nuevas recomendaciones sobre actividad física para mejorar la salud y que todos los grupos de edad sepan cuánto ejercicio necesitan hacer.

Estas directrices, adaptadas a grupos de edad que van desde los 5 a los 17 años, de los 18 a los 64 años y de los 65 años en adelante, ofrecen consejos sobre la frecuencia, la duración, la intensidad y el tipo de ejercicio apropiado para cada individuo.

Para los niños y los jóvenes, la actividad física recomendada por la OMS incluye juegos, deportes, transporte, tareas, actividades de recreo, educación física o ejercicios planificados a realizar en el entorno familiar, en la escuela y con el resto de la comunidad.

El objetivo es mejorar la forma física, tanto a nivel cardiovascular como muscular, la salud de los huesos y los biomarcadores cardiovasculares y metabólicos. Para ello, los niños y adolescentes entre los 5 y los 17 años deben realizar "al menos 60 minutos de media a intensa actividad física diaria". "Realizar ejercicio durante más de 60 minutos proporciona beneficios de salud adicionales", ha apuntado desde la OMS.

"La mayor parte de este ejercicio diario debería ser aeróbico. Sin embargo, se deberían realizar también actividades de mayor intensidad, incluidas aquellas que fortalezcan músculos y huesos, al menos tres veces por semana", señalan.

Para los adultos entre 18 y 64 años, proponen la realización de actividades físicas que incluyen ejercicio durante el tiempo libre, caminar o ir en bicicleta, realizar ejercicio en casa, juegos, deportes y ejercicio planificado. Todo esto puede llevarse a la práctica "en el contexto de las actividades diarias, en el entorno familiar y en las actividades comunitarias".

Mejorar la salud, evitar la depresión

Este grupo debe realizar "al menos 150 minutos de actividad aeróbica de moderada a intensa durante la semana o al menos 75 minutos de ejercicio aeróbico intenso semanal o una combinación equivalente de actividad de ambas intensidades".

Para conseguir "beneficios adicionales en salud", los adultos deberían incrementar hasta los 300 minutos semanales el tiempo que dediquen a realizar ejercicio físico moderado o dedicar 150 minutos a la semana al ejercicio aeróbico intenso. El ejercicio para fortalecer los músculos debe realizarse "dos o más días por semana".

Para el grupo de 65 años o más, la OMS propone realizar el mismo tipo de ejercicio que el resto de los adultos. A ellos les recomienda realizar "al menos 150 minutos de ejercicio físico aeróbico de moderado a intenso cada semana o al menos 75 minutos de actividad intensa semanal o una combinación de ambos ritmos". El ejercicio debe realizarse en intervalos "de al menos 10 minutos".

Para conseguir beneficios adicionales, deben incrementar su actividad física moderada hasta los 300 minutos semanales o dedicarse durante 150 minutos semanales a realizar una actividad física intensa o un equivalente combinado de ejercicio moderado e intenso.

"Los mayores con problemas de movilidad tienen que practicar ejercicio físico para mantenerse y prevenir las caídas tres o más días a la semana. Las actividades para fortalecer los músculos deben realizarse dos o más días a la semana", señalan desde la OMS.

Tomado de: www.europapress.es

Populares bebidas energéticas tienen riesgos ocultos: estudio

Las bebidas energéticas son enormemente populares, pero una podría darte más cafeína que una taza de café, según un estudio. Además, esa cafeína podría combinarse con otros ingredientes de forma potencialmente peligrosa, siendo el consumo de bebidas energéticas con alcohol una preocupación concreta.

"Lo que sabemos es que una bebida típica energizante puede tener hasta una cuarta parte de una taza de azúcar y más cafeína que una fuerte taza de café", dijo John Higgins, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas en Houston, que lideró un estudio publicado en el número de este mes de Mayo Clinic Proceedings.

El contenido de cafeína de las bebidas energéticas va desde 70 a 200 mg por cada alrededor de casi medio litro servido. En comparación, una taza de café de unos 235 ml puede contener entre 40 a 150 mg dependiendo de cómo se prepare.

Aún más problemático es cómo los ingredientes a menudo no mencionados en las etiquetas - como el estimulante herbal guaraná, el aminoácido taurina y otras hierbas, minerales y vitaminas - pueden interactuar con la cafeína, indicó a Reuters Health.

Lo que preocupa es cómo esta interacción podría afectar al ritmo cardíaco, la tensión arterial e incluso estados mentales, especialmente cuando se consume en grandes cantidades, con alcohol, o por parte de atletas.

Higgins y sus colegas revisaron la literatura médica sobre bebidas energéticas y sus ingredientes entre 1976 y 2010, y descubrieron que se habían hecho pocas investigaciones sobre su impacto.

Algunos pequeños estudios, normalmente sobre jóvenes adultos físicamente activos, han demostrado que las bebidas pueden incrementar la tensión arterial y el ritmo cardíaco. Pero las evidencias de efectos más graves como ataques cardíacos o de otro tipo y fallecimientos son anecdóticos, escribieron.

Noruega, Dinamarca y Francia prohibieron Red Bull después de que un estudio demostrara que ratas que "fueron alimentadas con taurina exhibieron un comportamiento extraño, incluyendo ansiedad y automutilación".

"No somos ratas, pero el consumo ha dado muestras de estar asociado de un modo concluyente con comportamiento de alto riesgo", dijeron Higgins y sus colegas.

Las bebidas energéticas se promocionan a menudo para, y son usadas por, atletas para recibir un "empujón extra".

Pero Higgins y su grupo subrayaron que basándose en cómo la cafeína y algunos otros ingredientes afectan al cuerpo, hay un riesgo de que las bebidas energéticas puedan deshidratar seriamente a sus consumidores."La posibilidad de deshidratación e incremento de la presión sanguínea hacen que el agua o las bebidas deportivas de un octanaje menor, que contienen electrolitos, algunos minerales y carbohidratos, sean una mejor opción", añadió.

Los no atletas no deberían beber más de una al día, no mezclarlas nunca con alcohol, y beber mucha agua tras hacer ejercicio. La gente con hipertensión no debería beberlas nunca, y la gente con problemas de salud como enfermedades cardíacas debería consultar a sus médicos antes de consumirlas.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/

Recomiendan incluir el ajo en el tratamiento de la hipertensión

Un equipo de investigadores de la Universidad de Adelaide (Australia) ha comprobado que incluir cuatro cápsulas de extracto de ajo en la dieta diaria reduce la presión sanguínea hasta 10 milímetros de mercurio (mmHg), en comparación con placebo.

El estudio, publicado en la revista 'Maturitas', se llevó a cabo con un grupo de 50 pacientes que consumieron ajo en diferentes formas (fresco, crudo o en polvo), aunque sólo se observaron resultados positivos con un suplemento de ajo "envejecido" en cápsulas.

"Comprobamos que al cocinar el ajo fresco, el ingrediente responsable de la reducción de la presión sanguínea desaparecía", comenta la directora del estudio, Karen Reid.

Estudios anteriores ya habían demostrado que el ajo es beneficioso para el corazón, mientras que los defensores de la medicina tradicional ayurvédica de India llevan siglos promocionando los beneficios del ajo como alimento preventivo de la hipertensión, señalan los investigadores.

Sin embargo, este el primer estudio que comprueba científicamente el impacto de este tipo de ajo y, en opinión de sus autores, debería tenerse en cuenta para incluir al ajo como tratamiento complementario a la medicación de los pacientes hipertensos, que superan ya los 1.000 millones en todo el mundo.

Tomado de: www.europapress.es

Asocian carne roja con mayor riesgo cáncer esofágico y estomacal

Los amantes de las carnes rojas tendrían más posibilidad de desarrollar ciertos cánceres de garganta y estómago que quienes comen menos bifes y hamburguesas. Un equipo halló entre casi 500.000 adultos mayores de Estados Unidos, estudiados durante una década, que una pequeña cantidad desarrolló tumores en el esófago o el estómago. Pero los riesgos eran relativamente más altos en los que consumían más carnes rojas o ciertos compuestos de la cocción.

Los participantes del 20 por ciento que más carnes rojas consumía eran un 79 por ciento más propensos que los del 20 por ciento que menos carne consumía a desarrollar carcinoma estomacal de células escamosas, un cáncer que ataca el tejido de la parte superior del esófago.

En tanto, el riesgo de desarrollar un tipo de cáncer en la parte superior del estómago cerca del esófago (cardias gástrico) aumentó en los hombres y las mujeres con el mayor consumo de una forma de aminos heterocíclicos (HCA, por sus siglas en inglés).

Los HCA son sustancias que se forman durante la cocción de la carne a altas temperaturas, como en un grill o a llama abierta; causaron tumores en animales de laboratorio.

Los resultados, publicados en American Journal of Gastroenterology, no prueban que la carne roja promueva ambos cánceres. Pero se suman a una cantidad de pruebas inciertas sobre la relación entre su consumo y la aparición de cánceres de esófago y estómago.

Una revisión del 2007 realizada por el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer y del Instituto Estadounidense de Investigación del Cáncer, dos instituciones sin fines de lucro, concluyeron que las carnes rojas y procesadas estuvieron asociadas con "un aumento limitado y sugestivo del riesgo" de desarrollar cáncer esofágico.

El informe revela también un mismo nivel de evidencias de la relación entre las carnes procesadas y el cáncer estomacal, y datos insuficientes sobre la relación entre su consumo y el cáncer.

Con todo, la mayoría de los estudios revisados eran caso-control. Este tipo de estudios proporcionan sólo evidencias limitadas si una determinada exposición, como la carne roja en la dieta, está asociada con el riesgo de desarrollar alguna enfermedad, explicó la doctora Amanda J. Cross, del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.

Los estudios prospectivos, que siguen a personas sanas en el tiempo, aportan pruebas más sólidas.

Además, la mayoría de los estudios previos no analizaron el consumo de carne y los distintos subtipos de cánceres esofágicos y estomacales. Eso, dijo Cross a Reuters Health, es importante porque esos subtipos tendrían distintos factores de riesgo.

De modo que para el estudio, el equipo de Cross siguió prospectivamente a 494.979 adultos de Estados Unidos de entre 50 y 71 años durante una década.

Al inicio, los participantes respondieron cuestionarios detallados sobre su alimentación, incluidos los métodos utilizados para cocinar la carne y el nivel de cocción preferido, además de factores del estilo de vida.

En esa década, 215 participantes desarrollaron carcinoma esofágico de células escamosas: 28 casos en el 20 por ciento que menos carne consumía y 69 casos en el 20 por ciento que más consumía.

A otros 454 hombres y mujeres se les diagnosticó cáncer del cardias gástrico: 57 casos entre los que menos carne consumían y 113 en el grupo que más consumía.

Tras considerar otros factores (edad, peso, tabaquismo y ejercicio), los participantes que más carne comían eran un 79 por ciento más propensos que los que menos consumían a desarrollar carcinoma esofágico de células escamosas.

La carne roja no estuvo asociada con la aparición del cáncer del cardias gástrico, pero para un tipo de HCA (DiMelQx) los participantes del 20 por ciento que más carne consumía tenían un 44 por ciento más riesgo de desarrollar ese cáncer que el grupo del 20 por ciento que menos carne comía.

La carne roja tampoco estuvo claramente asociada con el adenocarcinoma de esófago, que aparece en las células glandulares del esófago bajo y es la forma más común en Estados Unidos, o con cánceres en otras partes del estómago (no cardias gástrico).

La Sociedad Estadounidense del Cáncer estima que en el 2010 se diagnosticarán 21.000 casos de cáncer estomacal y 16.640 casos de cáncer esofágico.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/

13 de noviembre de 2010

Recomiendan arándanos rojos para la cistitis

El presidente de la Sociedad Española de Ginecología Fitoterápica (SEGIF), el doctor Javier Haya, ha defendido el uso del arándano rojo americano como complemento a la terapia con antibióticos para el tratamiento de la cistitis, dentro del XIV Curso de Formación del Grupo de Estudio de la Mujer de Madrid (GEMMA).

Asimismo, ha recomendado consumir este fruto como complemento a la terapia con antibióticos para la salud del tracto urinario aludiendo a diversos estudios que demuestran su utilidad en la prevención de las infecciones urinarias y su eficacia frente a cepas resistentes de bacterias.

Al parecer este fruto contiene unas sustancias denominadas proantocianidinas (PAC's), cuya acción esencial se concreta en la creación de una fina capa sobre las paredes de los tejidos, lo que impide a ciertas bacterias adherirse a ellos. "Si las bacterias no pueden adherirse al tejido celular la infección no se produce", explica Haya.

"Este efecto antiadhesión está demostrado no sólo para gérmenes que afectan al tracto urinario, sino también para otros patógenos de las paredes del estómago y al esmalte dental, previniendo así la producción de ciertas úlceras gástricas y las caries dentales", añade.

Las infecciones urinarias son motivo de consulta muy frecuente en Atención Primaria, siendo la infección más común tras la respiratoria. Por este motivo, este experto recomienda su prevención a través del consumo de 36 gramos de proantocianidinas de arándanos rojos durante 30 días, una vez cada trimestre.

Tomado de: www.europapress.es

¿Comida curativa? Conozca 25 alimentos que ayudan a mejorar su salud

Lea la siguiente lista y sorpréndase con algunos productos que probablemente nunca imaginó como beneficiosos para el organismo, tales como el chicle, el huevo frito, la leche chocolatada o la mantequilla.

Seguramente, cuando era niño, su abuelita o mamá le hacían tomar un vaso con jugo de naranja cuando estaba resfriado y es muy probable que, si lo escuchaban tosiendo, le sirvieran un té con una cucharada de miel.

Pues resulta que estos remedios caseros realmente son muy efectivos. Investigadores de todas partes del mundo han pasado mucho tiempo estudiando los beneficios que los alimentos tienen para nuestro organismo. Y la revista estadounidense “Men’s Health” ha reunido en una lista aquellos que no solo lo ayudarán a tener una dieta más sana, sino que lo revitalizarán tanto física como mentalmente.

Corazón contento
Diversas investigaciones han demostrado que el chocolate puede mejorar la salud del corazón, bajar la presión arterial, reducir el colesterol LDL y aumentar el flujo de sangre al cerebro. También aumenta los niveles de serotonina y endorfinas, las cuales están asociadas con el estado de ánimo y una mejor concentración. Para gozar de todos sus beneficios, compre un chocolate que sea hecho con 60% cacao o más.

Reduzca la ansiedad
Coloque unos dientes extra de ajo en sus próximas frituras o en su salsa para pasta. Los estudios han encontrado que las enzimas en este ingrediente puede ayudar a aumentar la secreción de serotonina, una sustancia neuroquímica que nos hace sentir relajados.

Active su metabolismo
Un experimento publicado en la revista “Physiology & Behavior” encontró que la tasa promedio del metabolismo de las personas que beben café aumenta en un 16% a comparación de aquellos que toman uno descafeinado. La cafeína estimula el sistema nervioso central, aumentando el ritmo cardíaco y la respiración.

A quemar las grasas
Resulta que la capsaicina, el compuesto que le da un sabor picante a los pimientos, también puede hacer las veces de un quema grasa pues activa los músculos y ayuda a esculpirlos.

Según un estudio publicado en el ¡Journal of Nutritional Science y Vitaminology¡, comer una cucharada de pimientos picados de color rojo o verde aumenta el metabolismo en un 23%.

Disminuya su presión arterial
Contrariamente a lo que muchos puedan pensar, comer huevos fritos trae beneficios para la salud. ¿Cómo es posible? Mediante unos ensayos, un grupo de científicos canadienses ha descubierto que este componente de nuestro desayuno produce altos niveles de inhibidores péptidos de ECA, unos aminoácidos que dilatan los vasos sanguíneos y permiten que la sangre fluya más fácilmente contribuyendo a disminuir su presión arterial.

Combata el estrés
Si es de las personas que se sienten agobiado en el trabajo, hy una solución para dejar de estarlo, o al menos de disminuir su ansiedad: mastique chicle. Hacerlo, puede ayudar a dominar la tensión. De acuerdo a unos científicos australianos, la gente que mastica chicle al mismo tiempo que realiza múltiples tareas, experimenta un descenso del 17% de estrés. Esto podría tener que ver con el hecho de que asociamos mascar con interacciones sociales positivas, como por ejemplo la hora de comer.

Evite la depresión
Un estudio publicado en la revista “Psychosomatic Medicine” señala que el omega 3 es un compuesto muy bueno para nuestro organismo, debido a que ayuda a calmarnos y a reducir nuestro lado neurótico.

Los responsables de hacer las pruebas encontraron que los adultos con los más bajos niveles sanguíneos de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA) fueron más propensos a sufrir de neurosis, síntomas que van de la mano con la depresión.

¿Cómo elevar estas sustancias? Muy simple: consuma salmón, nueces, semillas de linaza y coliflor pues poseen altas dosis de DHA y EPA.

Una forma rápida de perder peso
Los probióticos en el yogur pueden ayudarlo a disminuir medidas. ¿De qué manera? Científicos británicos han descubiertos que estos organismos activos impulsan la ruptura de las moléculas de grasa en ratones, previniendo que los roedores aumenten de peso. Para mejores resultados pruebe con yogures que posean la bacteria Lactobacillus casei, el mismo organismo utilizado en el estudio.

Aumente su energía
Las proteínas obtenidas de las carnes magras como el pollo, el pescado o el lomo de cerdo, no solo son buenas para mitigar el hambre y aumentar el metabolismo, es también una fuente principal de energía.

Investigadores de la Universidad de Illinois encontraron que las personas que consumían mayores cantidades de proteína tenían niveles más altos de energía y no se sentían tan cansados como aquellos que incluían altas dosis de carbohidratos en su dieta.

Sea más eficiente
Los frijoles negros son una excelente fuente de tiamina y riboflavina. Ambas vitaminas ayudan a su cuerpo a usar energía de manera eficiente, así que olvídese de estar cabeceando durante alguna presentación en su oficina. Coma un plato de estas leguminosas y mejore su desempeño tanto físico como mental.

Estabilice sus niveles de azúcar
Un grupo de científicos suecos encontró que si se come cebada -un ingrediente clave en cereales de granos integrales- en el desayuno, esta ayudará a reducir la presencia de azúcar en la sangre hasta en un 44% para la hora del almuerzo y en un 14% en la cena.

Eleve su resistencia
Las almejas abastecen al cuerpo de magnesio, una vitamina muy importante para el metabolismo y las funciones nerviosas y musculares.

Cuando los niveles de magnesio son bajos, su organismo produce más ácido láctico, la misma sustancia que induce la fatiga que usted probablemente siente al final de una larga jornada de trabajo.

Mejore su inmunidad
Un estudio realizado en animales sugiere que el té de ruibarbo, también conocido como té de arbusto, puede fortalecer el sistema inmunológico. Además, los investigadores japoneses encontraron que puede ayudar a prevenir alergias e incluso el cáncer.

Deje de toser
Científicos de Pennsylvania realizaron un experimento con 105 niños enfermos y descubrieron que la miel era una poderosa supresora de la tos.

Los expertos dividieron al grupo de tal manera que unos recibieron miel y otros dextrometorfano (el ingrediente activo en medicamentos para la tos de venta libre, como Robitussin). Aquellos que tomaron la miel disminuyeron la frecuencia y la gravedad de la tos mucho más rápido que los otros que tomaron el jarabe. Así que la próxima vez que sienta dolor de garganta vaya a la cocina.

Reprima los resfriados
La vitamina C en el kiwi quizás no lo prevenga de sufrir un resfriado, pero puede disminuir la duración de sus síntomas. Con tan solo comer una de estas frutas diariamente, usted podrá obtener un 117% de esta vitamina.

Calme la migraña
Los alimentos ricos en grasas monoinsaturadas saludables ayudan a reducir la inflamación, un catalizador para las migrañas. Un estudio encontró que los compuestos antiinflamatorios en el aceite de oliva suprimen las enzimas que intervienen en la inflamación de la misma manera que lo hace el ibuprofeno. Si no es muy fanático de este producto pruebe comiendo aguacate o almendras, ya que también contienen altos niveles de esta sustancia.

Disminuya el colesterol
Un estudio de la Universidad Tufts indica que las personas que comieron un sustituto de la mantequilla que contiene fitoesteroles, acompañados con tres alimentos al día, vieron que su colesterol malo se redujo en un 6%. ¿Cómo? Los investigadores dicen que los esteroles vegetales evitan que el colesterol sea absorbido por el intestino.

Reparador muscular
Expertos de la Universidad Estatal de Nueva Jersey descubrieron que el tratamiento de las células del músculo humano con un compuesto que se encuentra en las espinacas aumenta la síntesis de proteínas en un 20% permitiendo que el tejido muscular se repare más rápido.

Sin embargo, hay que tener en cuenta un factor: comer espinacas no hará que sus ensaladas sean una opción saludable. Cuídese de ingerirlas sin mucho aliño o salsas extras.

Recupérese después de un entrenamiento
Un experimento realizado por científicos brasileños encontró que los participantes que consumieron tres tazas de té verde todos los días durante una semana tenían menos marcas de daño celular causado por la resistencia a la hora de hacer ejercicio. Eso significa que esta bebida puede ayudar a recuperarse más rápido después de un entrenamiento intenso.

La leche chocolatada baja en grasa también ayuda a sentirnos mejor luego de nuestra rutina de ejercicios e, incluso, es más efectiva que las bebidas deportivas. ¿Por qué? Esto se debe a que tiene más electrolitos y mayor contenido de grasa. Así lo demostraron unos expertos de la Universidad James Madison, los cuales descubrieron que el equilibrio de grasas, proteínas y carbohidratos en la leche con chocolate hace que sea casi un tercio más eficaz en la reposición de los músculos de las bebidas energéticas.

Mejore su concentración
Según un estudio publicado en el “Nutrition Journal”, el aceite de pescado pueden ayudar a aumentar su capacidad de concentración. El EPA y DHA, ácidos grasos que refuerzan la comunicación entre las células cerebrales, ayudan a regular los neurotransmisores responsables de la concentración mental. Las sardinas, el salmón, la trucha, el mero y el atún son grandes fuentes de estas sustancias.

Evite el Alzheimer
Los antioxidantes presentes en los plátanos, las manzanas y naranjas puede ayudar a protegernos de la enfermedad de Alzheimer, según científicos coreanos. Ellos descubrieron que los productos químicos de las plantas, conocidas como polifenoles, ayudan a cuidar las células cerebrales de estrés oxidativo, una de las principales causas de la enfermedad.

Proteja su cerebro
La vitamina B12, un nutriente esencial que se encuentra en la carne, la leche y el pescado, pueden ayudar a protegernos contra la pérdida de memoria, según investigadores británicos. Los estudios encontraron que las personas mayores con los más altos niveles en sangre de la vitamina tenían seis veces menos probabilidades de tener encogimiento cerebral que aquellos con los niveles más bajos.

De igual manera, científicos de Harvard encontraron que los hombres mayores de 18 años que consumían más betacaroteno, retrasaban considerablemente el envejecimiento cognitivo. Las zanahorias son una gran fuente de este antioxidante, al igual que otros alimentos de color naranja como el zapallo, la calabaza, y los pimientos.

La linaza es la mejor fuente de ácido alfa-linolénico (ALA), una grasa saludable que mejora el funcionamiento de la corteza cerebral, el área del cerebro que procesa la información sensorial, incluyendo la del placer. Para cumplir con su cuota, espolvoree una cucharada de linaza en ensaladas o avena una vez al día, o mézclelo con un batido o una malteada.

Tomado de: elcomercio.pe

Las amantes del chocolate tendrían un corazón más sano: estudio

Un nuevo estudio revela que las adultas mayores que comen más chocolate son menos propensas a desarrollar problemas cardíacos. Los autores hallaron que las mujeres mayores de 70 años que comían chocolate por lo menos una vez por semana eran un 35 por ciento menos propensas a ser hospitalizadas o morir por enfermedad cardíaca durante el estudio que duró casi una década.

Asimismo, esas mujeres eran casi un 60 por ciento menos propensas a ser hospitalizadas o morir por insuficiencia cardíaca.

Lo bueno, dijo el doctor Joshua Lewis, es que las mujeres no tuvieron que comer una tonelada de chocolate para ver los beneficios. "Nuestro estudio respalda su consumo moderado, no frecuente", dijo el autor, del Hospital Sir Charles Gairdner de Australia.

Pero aún es demasiado pronto como para recomendar consumir más chocolate, opinó el doctor Brian Buijsse, del Instituto Alemán de Nutrición Humana, que no participó del estudio. Y aunque estudios más grandes confirmen sus beneficios, sostuvo que los médicos no los indicarían.

"El peligro es que muchos comerían más de lo necesario, sin reducir calorías de otros snacks, lo que los haría engordar y contrarrestar cualquier beneficio del chocolate", dijo Buijsse.

Este no es el primer estudio sobre los beneficios potenciales del chocolate. En el 2008, un equipo de Italia había hallado que el consumo regular de chocolate negro reduce la inflamación asociada con la enfermedad cardiovascular.

Y un año antes, otro estudio había revelado que los alimentos ricos en flavonoides (antioxidantes), como el chocolate negro, las manzanas y el vino tinto, protegen a las mujeres de la enfermedad coronaria, cardiovascular y el accidente cerebrovascular (ACV).

Los flavonoides reducen el riesgo cardiovascular al aumentar el nivel de óxido nítrico, lo que mejora el funcionamiento vascular y reduce la presión.

El equipo de Lewis revisó datos de 1.216 adultas mayores sobre la frecuencia y la cantidad de su consumo de chocolate. Una porción era equivalente al cacao para una taza de leche chocolatada caliente. Los autores siguieron a las mujeres durante casi una década.

Casi la mitad dijo que comía menos de una porción por semana. Casi 90 de las mujeres que comían chocolate rara vez fueron hospitalizadas o murieron por enfermedad cardíaca durante el estudio, comparado con 65 mujeres que comían chocolate con más frecuencia.

Otras 35 de las que consumían chocolate rara vez desarrollaron insuficiencia cardíaca y sólo 18 de las que lo comían por lo menos una vez por semana fueron hospitalizadas o murieron por esa enfermedad, publicó el equipo en Archives of Internal Medicine.

Tras analizar los resultados en los grupos que consumían chocolate a diario o semanalmente, el equipo observó que a ambos les iba igualmente bien. Esto sugiere que una sola porción por semana sería suficiente como para obtener los beneficios cardíacos.

La naturaleza del estudio impidió probar la relación causa-efecto. El próximo paso, indicó Lewis, sería realizar un ensayo clínico grande para poner a prueba los beneficios del chocolate.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/

La dieta mediterránea frena el aumento de peso asociado a la edad

Seguir un patrón de dieta mediterráneo frena el aumento de peso que se produce habitualmente con la edad, según demuestra un estudio elaborado por las Universidades de Navarra y Harvard.

El trabajo, resultado de la investigación del doctor Juan José Beunza en Harvard School of Public Health gracias a una beca de La Caixa, acaba de publicarse en una de las revistas de mayor impacto en Nutrición, 'American Journal of Clinical Nutrition'.

En concreto, la investigación, enmarcada en la Red PREDIMED, consistió en el seguimiento de 10.376 voluntarios participantes en el SUN (Seguimiento Universidad de Navarra). Durante seis años se comparó el cambio de peso en los graduados universitarios que seguían fielmente el modelo tradicional de dieta mediterránea y en quienes no lo hacían.

Beunza explica que encontró que en varones, los primeros aumentaban menos su peso -128 gramos por año de media- que quienes no llevaban una dieta mediterránea, que engordaban más del doble, 287 gramos por año. El efecto fue menos marcado en mujeres, donde los datos apuntaban a un incremento de 242 gramos por año si seguían una dieta mediterránea frente a 300 gramos por año si no lo hacían.

Asimismo, fue relevante la disminución en el aumento de peso de aquellas personas que ya tendían a engordar. "Los participantes que habían subido más de 3 kilos durante los cinco años anteriores al inicio del estudio engordaron 48 gramos por año con una dieta mediterránea y 261 gramos si optaron por otro tipo de alimentación, tanto mujeres como hombres", indica el investigador.

En este sentido, Beunza advierte de que a pesar de que las cifras parezcan pequeñas, "si las proyectamos a largo plazo, por ejemplo a 20 años, suponen diferencias importantes desde el punto de vista clínico en el control del peso corporal".

Subir el peso con la edad no es "normal"

Respecto a la idea de que resulta normal aumentar de peso con la edad, el autor principal afirma que se trata de una falsa creencia. "La realidad es que el patrón de dieta mediterráneo hace más lenta la subida de peso que se sufre habitualmente con la edad, pero esta subida de peso no debe considerarse normal", ha dicho.

Además, este análisis puede suponer una herramienta eficaz para frenar el avance preocupante de la obesidad, que ya tiene una altísima prevalencia en los países desarrollados, "donde es una importante causa de enfermedad y mortalidad, y que parece resistente a cualquier esfuerzo que hagamos desde el campo de la salud pública".

Por otra parte, la doctora Estefanía Toledo, coautora del trabajo, destaca el papel de España como país privilegiado para abordar el problema de la obesidad y apunta que "el gran número de personas que siguen este patrón dietético en nuestro país ofrece una información muy valiosa sobre el patrón de dieta mediterráneo, cosa que no sucede ni en EEUU ni en el norte de Europa".

Se trata de un trabajo financiado por el Instituto de Salud Carlos III para el Proyecto SUN y la Red PREDIMED (Alimentación Saludable en la Prevención Primaria de Enfermedades Crónicas), en el que también han participado Frank Hu, de Harvard School of Public Health-; Miguel Ángel Martínez-González, director del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra; y la investigadora Maira Bes-Rastrollo, entre otros.

Tomado de: www.europapress.es

¿Está en riesgo de desarrollar diabetes?

La diabetes es la causa principal de muerte en Estados Unidos, por lo que los estadounidenses necesitan conocer los factores de riesgo y lo que pueden hacer para evitar y tratar la enfermedad, informa el Colegio Estadounidense de Médicos (American College of Physicians, ACP).

"La diabetes es una enfermedad crónica que puede causar complicaciones serias, tales como enfermedades cardiacas y accidente cerebrovascular, presión arterial alta, ceguera, insuficiencia renal y daños en el sistema nervioso", aseguró el presidente del ACP el Dr. J. Fred Ralston en un comunicado de prensa del colegio con motivo del Mes de la Diabetes en noviembre.

Entre los factores de riesgo de la diabetes tipo 2 se encuentran: tener más de 45 años; tener un historial familiar de diabetes; tener sobrepeso; no hacer actividad física; haber tenido diabetes gestacional; tener presión arterial alta o colesterol alto; ser afroamericano, indio americano, asiático-americano, hispano o de las Islas del Pacífico.

"Es importante conocer los factores de riesgo y las señales de advertencia de la diabetes así como lo que puede hacer tratar la enfermedad en caso de que la tenga", apuntó Ralston.

Entre los signos de advertencia de la diabetes se encuentran: sed y/o hambre extrema; necesidad frecuente de orinar; fatiga; pérdida de peso inusual; visión borrosa; hormigueo o entumecimiento de manos o pies; infecciones frecuentes; y contusiones de lenta curación.

Un simple análisis de sangre puede diagnosticar la diabetes.

Los que han sido diagnosticados con diabetes pueden llevar un control de la enfermedad si: hacen ejercicio de forma regular; siguen una dieta saludable rica en verduras, frutas, pescado, aves y granos enteros; pierden peso, controlan sus niveles de azúcar en la sangre e informan a su médico; y toman medicamentos todos los días.

El portal de la diabetes del ACP (http://diabetes.acponline.org/) ofrece a los pacientes las informaciones más recientes basadas en evidencia sobre la diabetes.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news

7 de noviembre de 2010

Dieta alta en fruta y baja en sal y grasa controla la hipertensión

Una dieta alta en frutas, verduras, leche y nueces y que evite la sal, la grasa animal y las carnes rojas ayuda a controlar la hipertensión arterial. Esta es la propuesta de la investigadora costarricense Hannia Campos, quien trabaja en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard en Estados Unidos. Desde hace más de 20 años, Campos estudia las causas y características de las enfermedades cardiovasculares. Este trabajo fue publicado en la revista New England Journal of Medicine.

La hipertensión es la enfermedad crónica más común entre los costarricenses: afecta al 25,6% de los adultos y se caracteriza por el aumento de la presión sanguínea y de los latidos del corazón.

“La hipertensión es de las enfermedades crónicas más importantes y riesgosas en el mundo; tener presión alta es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, que son la causa principal de muerte en el mundo. Por eso es importante cuidar lo que se come y tener una vida sana”, explicó Campos a La Nación.

Mejorar la alimentación.

El programa de Campos no propone cambios estrictos en la alimentación, pero sí requiere constancia para seguirlo.

La dieta sugiere 28 porciones de verduras a la semana: ocho tipos de vegetales verdes (lechuga, espinacas, acelgas), tres crucíferas (brócoli, coliflor, repollo) y 32 porciones de frutas. Además, un hipertenso debe comer cuatro porciones de carnes blancas a la semana (dos de mariscos y dos de pollo) y una de carne roja (res, cerdo o ternera).

Los lácteos también son importantes. Se recomienda consumir 10 vasos de leche, tres porciones de yogurt y cuatro rebanadas de queso bajo en grasa a la semana. Asimismo, recomienda consumir 10 onzas de nueces o semillas mixtas (bajan la presión), dos porciones de cereales integrales, tres porciones de pasta y tres huevos cada semana.

Los productos fritos, los chocolates o dulces y los postres deben restringirse y se debe consumir máximo una porción a la semana.

“También es importante la forma de cocinar los productos. Una persona con hipertensión debe preferir aceites de soya, canola u oliva para cocinar. Este tipo de personas no pueden saltarse comidas y deben salir a comer a restaurantes o sodas como máximo una vez a la semana”, aseveró Campos.

La especialista agregó que no se trata de que las personas dejen de comer lo que más les gusta, solo que lo hagan con medida. Por ejemplo, un pedazo de pizza o una hamburguesa puede comerse libremente si solo se hace una vez a la semana y se da importancia a las frutas y verduras.

Esta dieta es para personas de todas las edades y también funciona en personas con tendencia a hipertensión. Sin embargo, nada sustituye la opinión de un médico ni los medicamentos de control que deben tomar los hipertensos.

Estudiando al hipertenso.

Este programa de alimentación se basa en el análisis de más de 20 estudios médicos que involucraron cambios en la alimentación de personas hipertensas.

Campos y su equipo analizaron estudios en los que participaron más de 400 personas con hipertensión. En cada investigación, los participantes se dividieron en dos grupos. El primer grupo tomó una dieta alta en sodio y el segundo grupo una dieta conocida como DASH (esfuerzos dietéticos para frenar hipertensión, por sus siglas en inglés).

En dichos ensayos, los pacientes que tomaron la dieta DASH registraron bajas de 3,5 mmHg en la presión sistólica (cuando el corazón bombea la sangre) y de 2,4 mmHg en la presión diastólica (cuando el corazón se contrae para bombear la sangre).

“Tomamos los resultados de estos estudios y propusimos una dieta específica adecuada a la población hipertensa, en donde haya más consumo de frutas, verduras, lácteos, productos integrales y nueces y menos grasas, azúcares y carnes rojas. Sin embargo, es importante que los hipertensos sigan tomando sus medicamentos”, comentó Campos.

Tomado de: www.nacion.com

No todas las calorías engordan igual

Dos estudios realizados en el departamento de Ciencias de la Alimentación, Fisiología y Toxicología de la Universidad de Navarra han demostrado que no todas las calorías engordan igual.

Así lo ponen de manifiesto sendos artículos publicados en Molecular Genetics and Metabolism y Journal of Nutrigenetics and Nutrigenomics, dos publicaciones relevantes en el campo de la Nutrición. En ellos se describen los resultados de estas investigaciones, que comparan el aumento de peso provocado por dos dietas isocalóricas (con las mismas calorías), una de ellas rica en grasas y, la otra, rica en hidratos de carbono, ambas realizadas en roedores.

Según los resultados publicados, el aumento de peso no depende sólo de cuántas calorías se ingieran, sino, también, del tipo que sean. "Esta diferencia", explica uno de los autores del estudio, el catedrático de Nutrición Alfredo Martínez, "se debe a cambios epigenéticos en nuestras células". "Es decir, a cambios provocados por la dieta en la lectura de nuestros genes a través de un proceso que llamamos metilación", apunta.

Este proceso altera los genes de una manera determinada, de modo que, aunque no se pueda cambiar la genética heredada, sí se puede cambiar la actividad de los genes a través de la dieta. "Aquí se encuentra la gran revolución de la Epigenética", señala Martínez.

En este sentido, el especialista indica que distintas dietas generan distintas metilaciones en los genes y, por tanto, la lectura del código genético también se modifica. "Hasta ahora sospechábamos que nuestra dieta y la de nuestros padres, abuelos, etc., afectaba a nuestra genética, pero no entendíamos cómo se producía esta alteración: a través de los grupos metilo", expone el especialista.

En concreto, sus estudios han hallado que los macronutrientes de una dieta rica en grasas y de otra rica en hidratos de carbono afectan de forma diferente a un gen mitocondrial -el NDUFB6-, relacionado con la eficiencia energética e implicado en cambios en la metilación que explicarían por qué no todas las calorías cuentan igual.

Asimismo, según el profesor Alfredo Martínez, las investigaciones parecen indicar que los hidratos de carbono, en contra de lo que se suponía, engordan más que las grasas a igualdad de valor calórico. "Dicho de otra manera, ahora sabemos que no es igual ingerir 2.000 Kcal. con preponderancia de hidratos de carbono que hacerlo con una dieta más grasa", subraya.

Tomado de: www.europapress.es

Cinco pautas básicas para evitar la obesidad infantil

Según un estudio estadounidense sobre la obesidad en niños y jóvenes del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, el 18 % de los niños entre 12 y 19 años padece obesidad.

La tasa de obesidad infantil es uno de los problemas que más preocupan a la sociedad. En unas declaraciones recogidas por noticiasmedicas.es, el Dr. Felipe Lobelo, especialista en nutrición, ha querido dar cinco pautas básicas para erradicar esta enfermedad y promover la buena salud en los niños del futuro.

La primera pauta consiste el introducir más frutas y verduras en la dieta del niño reemplazando los dulces y las grasas saturadas de los bocadillos y bollos. Para incentivar este consumo se aconseja que se preparen las verduras que más gustan a los niños, con ello se lograría aumentar las probabilidades de consumo de vegetales.

El segundo hábito que se debe inculcar a los niños es el abandono de la vida sedentaria frente al televisor o la pantalla del ordenador sustituyendo estas costumbres por otras relacionadas con la tercera recomendación, la realización de actividades deportivas.

El aumento de la actividad física ayuda a que el niño prevenga ciertas enfermedades relacionadas con la obesidad como la diabetes, las enfermedades del corazón o ciertos tipos de cáncer. Al menos se recomienda que se lleve a cabo una hora de ejercicio diaria, ya sea a través de un deporte o que salgan a caminar.

El cuarto punto recomendado sería el abandono del consumo de bebidas azucaradas, tales como refrescos, zumos no naturales o bebidas energéticas. Según comenta el Dr. Lobelo, "tienen muchas calorías que no tienen ningún componente nutricional y que no contribuyen a una dieta saludable".

Por último, el más importante de todos, dar ejemplo a los hijos. El Dr. Lobelo dice que es indispensable, para que el niño se lo tome en serio, que los padres colaboren y participen de la vida saludable. "Toda la familia tiene que tener hábitos saludables, salir a caminar juntos, tratar de reducir el número de horas de televisión y tratar de evitar el consumo de bebidas azucaradas", comenta el experto nutricionista.

Tomado de: ecodiario.eleconomista.es

Añadir grasas monoinsaturadas a la dieta podría mejorar la salud cardiaca

El éxito de una dieta baja en colesterol puede mejorarse al añadir grasas monoinsaturadas, que por lo general se encuentran en frutos secos, semillas, aguacates y aceites como el de oliva, canola y girasol, sugiere una investigación reciente.

En el estudio, los investigadores asignaron al azar a 17 hombres y siete mujeres postmenopáusicas con niveles de colesterol moderadamente elevados a una dieta rica en grasas monoinsaturadas o con pocas grasas monoinsaturadas.

Ambos grupos consumieron una dieta vegetariana que incluía avena, cebada, psilio, berenjena, okra, soya, almendras y margarina enriquecida con un esterol vegetal. En el grupo rico en grasas monoinsaturadas, los investigadores substituyeron el trece por ciento de las calorías de los carbohidratos con aceite de girasol rico en grasa monoinsaturada, con la opción de un intercambio parcial con aceite de aguacate.

En el grupo rico en grasas monoinsaturadas, los niveles de colesterol "bueno" (la lipoproteína de alta densidad o HDL) aumentaron en 12.5 por ciento, mientras que los del colesterol "malo" (la lipoproteína de baja densidad o LDL) se redujeron en 35 por ciento, según el informe que aparece en la edición del 1 de noviembre de CMAJ, la revista de la Asociación Médica Canadiense.

Las personas con niveles bajos de HDL y niveles altos de LDL tienen mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, explicaron en un comunicado de prensa del editor de la revista el Dr. David Jenkins, del Centro Clínico de Nutrición y Modificación de Factores de Riesgo del hospital St. Michael de Toronto, y colegas.

"La adición de grasas monoinsaturadas aumentó [el HDL] y por tanto podría mejorar más el efecto de protección cardiaca del portafolio dietético para reducir el colesterol sin disminuir su efecto de reducción del colesterol", escribieron Jenkins y colegas.

Generalmente, la dieta mediterránea consume grasas monoinsaturadas, anotaron los investigadores, y añadieron que el ejercicio, el consumo moderado de alcohol, no fumar y perder peso también pueden ayudar a aumentar el colesterol "bueno" HDL.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news