30 de diciembre de 2011

Comer mucha carne roja puede estar relacionado con padecer cáncer de riñón

Comer mucha carne roja puede estar asociado con desarrollar cáncer renal, especialmente si está cocinada al 'grill' o a la barbacoa, según un estudio estadounidense publicado en 'American Journal of Clinical Nutrition'.

"Nuestros resultados están en sintonía con la dieta que recomienda la Sociedad Americana del Cáncer para prevenir la enfermedad --limita el consumo de carne roja y aquella preparada al horno y a la parrilla--", ha explicado el principal investigador Carrie Daniel, del 'National Cancer Institute' de Estados Unidos.

El estudio, realizado en base al seguimiento de los hábitos alimenticios de aproximadamente 500.000 estadounidenses mayores de 50 años durante nueve años, encontró que los adultos que comían más carne roja que el resto (cerca de 113 gramos diarios) eran más propensos (en un 19%) de padecer cáncer renal que aquellos que comían menos. Así, del número total estudiado, aproximadamente 180 fueron diagnosticados con este tipo de cáncer.

Asimismo, los investigadores advirtieron de que al consumir carne cocinada a la barbacoa o al 'grill' se ingieren más productos químicos, relacionados con el incremento del riesgo de padecer esta enfermedad.

Para realizar el estudio, los investigadores tomaron en cuenta otros aspectos, a parte de la ingesta de carne, como la edad, el consumo de fruta y verduras, el hábito de fumar y beber, y la situación médica, como la diabetes y la presión sanguínea.

Por su parte, el epidemiólogo de la Universidad 'Health Science Center in Fort Worth', situada en Texas (EEUU), Mohammed El-Faramawi, ha reconocido que algunas personas que comen mucha carne roja no desarrollan este tipo de cáncer mientras que otras que la ingieren en raras ocasiones caen enfermos.

"La carne roja es una fuente importante de hierro", ha señalado Faramawi, así que "no debes de dejar de comer carne porque esté asociado con el cáncer renal", ha aconsejado.

Tomado de: www.europapress.es

La dieta puede evitar que el cerebro sufra una contracción relacionada con el Alzheimer

Las personas con dietas altas en vitaminas o ácidos grasos omega 3 son menos propensas a sufrir la contracción del cerebro asociada con la enfermedad de Alzheimer que las personas cuyas dietas no son altas en estas sustancias, según un nuevo estudio publicado en 'Neurology', la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

Las personas con dietas altas en ácidos grasos omega 3 y vitaminas C, D, E y vitaminas del complejo B también obtienen mayores puntuaciones en las pruebas mentales que las personas con dietas bajas en alimentos que contienen estos elementos. Los ácidos grasos omega 3 y la vitamina D se encuentran principalmente en el pescado; mientras que la vitaminas B y los antioxidantes C y E se encuentran principalmente en frutas y verduras.

El estudio también demostró que las personas con dietas altas en grasas trans son más propensas a sufrir una reducción del volumen cerebral y tienen puntuaciones más bajas en las pruebas mentales y de memoria que las personas con dietas bajas en grasas trans. Las grasas trans se encuentran principalmente en la comida rápida, los fritos, los congelados, los productos de panadería y la margarina.

En el estudio participaron 104 personas con una edad media de 87 años y pocos factores de riesgo de padecer problemas cognitivos. Se utilizaron análisis de sangre para determinar los niveles de diversos nutrientes en cada participante; a los que también se sometió a exámenes de memoria y habilidades cognitivas. También se realizó una resonancia magnética a un total de 42 participantes para medir su volumen cerebral. En general, los participantes tenían un buen estado nutricional, pero el siete por ciento tenía deficiencia de vitamina B12, y el 25 por ciento deficiencia de vitamina D.

El autor del estudio, el doctor Gene Bowman, de la Oregon Health & Science University, en Portland (EE.UU.) y miembro de la Academia Americana de Neurología, afirma que los biomarcadores de nutrientes en la sangre representan, de manera significativa, la variación en el volumen cerebral, la cognición y la memoria. En las puntuaciones cognitivas y de memoria, los biomarcadores de nutrientes representaron el 17 por ciento de la variación; otros factores, como la edad, el número de años de educación y la presión arterial alta, representaron el 46 por ciento de la variación; para el volumen del cerebro, los biomarcadores de nutrientes representaron el 37 por ciento de la variación.

El estudio ha sido el primero en utilizar los biomarcadores de nutrientes en la sangre para analizar el efecto de la dieta en las habilidades cognitivas y el volumen del cerebro; estudios previos han observado sólo uno o unos pocos nutrientes a la vez o han utilizado cuestionarios para evaluar la dieta de las personas -sin embargo, los cuestionarios se basan en lo que recuerda la gente de su dieta, y no tienen en cuenta la cantidad de nutrientes que son realmente absorbidos por el cuerpo.

Tomado de: www.europapress.es

La falta de apego entre madres e hijos favorece su obesidad en la adolescencia

Un estudio de la Ohio State University, en Estados Unidos, sugiere que la intensidad de la relación madre-hijo puede condicionar el peso de estos últimos durante su adolescencia, tras haber observado que cuanto menos apego tienen a sus progenitoras mayor es su riesgo de obesidad a los 15 años.

En concreto, y según los resultados que publica la edición 'on-line' de la revista 'Pediatrics', el riesgo de obesidad es casi el doble ya que, mientras que uno de cada cuatro niños con bajo apego emocional con sus madres tenía obesidad, apenas el 13 por ciento presentaba este exceso de peso si el vínculo era mayor.

Los investigadores analizaron datos de 977 familias participantes en un estudio de atención temprana del niño y desarrollo de la juventud realizado por el Eunice Kennedy Shriver National of Child Health and Human Development.

Todos los niños incluidos en el estudio habían nacido en 1991 y la relación con sus madres se analizó a los 15, 24 y 36 meses de vida.

Para esta evaluación, las madres tenían que jugar con sus hijos mientras los investigadores iban clasificando diferentes aspectos de su comportamiento, tales como el apoyo y respeto por la autonomía del menor o determinados signos de control u hostilidad.

Posteriormente, cuando los niños cumplieron los 15 años, se les calculó su índice de masa corporal (IMC) a partir de su estatura y peso medio.

De este modo, observaron que un total de 241 niños (24,7%) presentaba una relación madre-hijo de baja calidad durante sus primeros años de vida, cuya posterior prevalencia de obesidad en la adolescencia era de un 26,1 por ciento.

Posible origen cerebral

Según apunta la doctora Sarah Anderson, autora del estudio, esta asociación podría tener un origen cerebral, ya que el área que controla las emociones y las respuestas al estrés, el sistema límbico, es también la que regula el ciclo del sueño, el hambre y la sed, así como una variedad de procesos metabólicos a través de la regulación de las hormonas.

"Una respuesta al estrés bien regulada podría afectar en cómo comen y duermen los niños, dos factores que influyen directamente en el desarrollo de la obesidad", recuerda esta experta.

Por ello, Anderson y su equipo proponen que las estrategias de prevención del sobrepeso y la obesidad no se centren exclusivamente en la alimentación y la práctica de ejercicio e incluyan también estrategias para mejorar el vínculo madre-hijo.

"Se deben mejorar los lazos afectivos entre madres e hijos en lugar de centrarse sólo en la ingesta de alimentos", advierte.

Tomado de: www.europapress.es

24 de diciembre de 2011

Recomiendan tomar anís y menta tras las comidas navideñas para combatir el empacho

El doctor Ramón Puchades, especialista y Jefe de la Unidad de Aparato Digestivo del Hospital Casa de Salud, ha recomendado tomar anís y menta tras las comidas navideñas para combatir el empacho y facilitar la digestión.

El especialista ha advertido de que las fiestas navideñas se caracterizan "por la gran cantidad de celebraciones, tanto de trabajo como familiares, y generalmente, alrededor de una buena mesa", por lo que es "muy importante prevenir los posibles trastornos digestivos".

En este sentido, Puchades aconseja "evitar las comidas copiosas, sobre todo los alimentos grasos o los dulces y comer de manera moderada". Asimismo, añade que, tras una gran ingesta de alimentos, "es aconsejable tomar infusiones con menta o con unas gotas de anís para paliar sus efectos y facilitar la digestión".

Del mismo modo, el especialista del Hospital Casa de Salud advierte también de la importancia de moderar la ingesta de alcohol, más aún fuera de las comidas y, "sobre todo, no mezclar las bebidas alcohólicas ya que puede tener consecuencias estomacales".

En todo caso, ha señalado que las personas que deben guardar un "especial cuidado son las que suelen tener cierta predisposición a sufrir problemas estomacales" y por ello les ha recomendado "tomar protectores gástricos previa consulta del médico para evitar molestias posteriores".

El especialista del centro hospitalario valenciano ha destacado que las personas que padecen alguna enfermedad como puede ser la diabetes, "es muy importante que no abandonen el tratamiento indicado ni la dieta, algo que suelen hacer a menudo en estas fechas, pues puede dar lugar a un agravamiento de su enfermedad".

Por último, ha realizado un "llamamiento a la precaución" ya que "en estas fechas también son frecuentes las toxiinfecciones por la ingesta de alimentos mal conservados, como por ejemplo el pescado crudo, las salsas, mayonesas.

Manifestación clínica

La manifestación clínica más frecuente de los empachos y toxiinfecciones "es una sensación de distensión abdominal e hinchazón acompañada de vómitos, ardores de estómago o diarreas", señala el experto del Hospital Casa de Salud. Estos síntomas por lo general se calman "espontáneamente manteniendo un ayuno de unas 24 horas de alimentación sólida pero sin olvidar la ingestión de líquidos para mantener una buena hidratación".

Asimismo aconseja, para combatir los empachos, "compensar una comida con otra procurando que la siguiente sea más ligera, comer despacio y masticando bien y no acostarnos antes de las dos horas de haber comido". Además, añade el especialista, "debemos mantener una mínima actividad física durante el día al igual que evitar situaciones que aumente la ingesta de aire, como por ejemplo masticar chicle o fumar".

Tomado de: www.europapress.es

Los postres y el alcohol son los que más calorías aportan durante estas fiestas de Navidad

Durante estas fiestas de Navidad, hay que tener especial cuidado con los postres y con el alcohol, puesto que suponen una ingesta calórica elevada, según el doctor Ricardo Sorio, coordinador de la Unidad de Psicología de Clínica Londres. Además, ha recomendado consumir los dulces típicos de estas fechas durante los días festivos y "no comenzar el 6 de diciembre y acabar el 15 de enero".

"Se puede brindar con cava o vino", ha señalado este experto. No obstante, ha reconocido que las copas que se toman después de los postres suponen la mayor parte de las ingestas calóricas. En este sentido, ha puesto por ejemplo que tomar un café irlandes después de la cena lleva al organismo 460 calorías, lo que eleva, por lo general, la cena a un conjunto de 1.500, que suele ser la ingesta total por día y persona con peso normal.

En general, este profesional ha recomendado evitar grandes atracones, que generan tanto "pesadez como peso innecesario", ingerir poca cantidad y probarlo todo, puesto que prohibir alguna comida "genera ansiedad".

"El objetivo es comer un poquito de todo, no somos partidarios de la prohibición", ha afirmado Sorio, quien ha abogado por "pactar consigo mismo", es decir, al comer mucho dulce, se sacrifica el alcohol y viceversa. "Hay que llegar a un equilibrio", ha precisado.

Este experto ha insistido en qué cuándo acaben las fiestas, los turrones y frutos secos "tienen que desaparecer", puesto que, de lo contrario, se entra en una "dinámica compulsiva en la que, por no tirarlo, se va comiendo".

Ejercicio físico

"En Navidad como vamos a comer diferente, como vamos a romper el hábito, como vamos a tener una rutina distinta a la habitual, no dejemos el ejercicio físico porque es lo que nos compensa si hemos comido un poquito más, ya que al hacer ejercicio vamos a quemarlo", ha argumentado.

Por último, Sorio ha señalado que, después de estas fiestas, muchas personas buscan en las consultas médicas soluciones a esos kilos ganados. Entonces, los profesionales valoran si la persona padece una "obesidad importante" siga unas pautas "para volver al punto de partida". Si no seguía una dieta antes de las fiestas, se observa cuántos kilos ha adquirido y "quizás, con programa de calorías y con la vuelta a los hábitos anteriores, desaparecen los kilos sin ningún tipo de problema", ha concluido.

Tomado de: www.europapress.es

Mantener el peso durante la temporada navideña sí es posible

Los especialistas en nutrición mencionan que no hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas. Afortunadamente hay maneras de disfrutar la temporada navideña sin necesidad de tener que empezar el año con una dieta estricta.

Según la doctora Raquel Tejada, médica nutrióloga de República Dominicana, no hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas. Indica la doctora que los secretos del éxito son buscar el equilibrio calórico y mantener una buena relación con los alimentos procurando que sean siempre nuestros aliados y no nuestros enemigos.

La temporada navideña es de alto riesgo porque el promedio de las personas aumenta de 1 a 2 kilogramos, indicó la doctora Tejada. Agregó que “sin embargo, es posible comer sano y rico al mismo tiempo. Comer en exceso es el principal error. Debemos recordar que una adecuada alimentación va acompañada del equilibrio calórico entre la energía que recibimos de los alimentos y la que gastamos con la actividad física. Tampoco pueden faltar las horas de sueño de calidad”.

Trucos para controlar el consumo de calorías

Analizar los hábitos alimenticios y la actividad física que se realiza para buscar un balance entre la ingesta y el gasto calórico, es primordial para alcanzar un estilo de vida activo y saludable durante la temporada navideña.

Según la doctora Tejada, existen algunos trucos básicos para controlar mejor el consumo calórico. Como primera medida, es importante hacer los cinco tiempos de comida (desayuno, almuerzo, cena y dos meriendas entre las comidas principales). Si sabe que va a asistir a un evento especial ese día, debe realizar comidas y meriendas ligeras durante el día. Igualmente importante es no servirse platos exagerados y no repetir porciones, si queda con hambre vuelva a comer algún vegetal o ensalada.

Otro truco muy usado es no llegar con el estómago vacío a un evento, ya que, generalmente, esto provoca comer más de la cuenta.

Igualmente, evite excederse durante el aperitivo. Muchos de los bocadillos que ofrecen antes de la cena o almuerzo son altos en grasas, por lo que es mejor esperar y disfrutar tranquilamente de la comida.

Si el evento es en su casa sirva entradas livianas, como una ensalada o sopa, esto permitirá tener el estómago más lleno antes de comer el plato fuerte. De ser posible sirva porciones moderadas.

Elabore las comidas con productos bajos en grasa, como leche descremada, leche evaporada sin grasa, margarina light o spray para cocinar.

Asimismo, es indispensable mantener una buena hidratación. Si ha comido en exceso procure consumir bebidas como agua, gaseosas dietéticas o jugos, sin adición de azúcar, o que contengan sustitutos de azúcar (edulcorantes no calóricos) porque permiten disfrutar del sabor dulce sin aportar calorías.

Controle el consumo de alcohol, cada gramo aporta 7 calorías aproximadamente, no aporta ningún nutriente y por su densidad calórica puede contribuir al aumento de peso. Además, procure intercalar las bebidas alcohólicas con agua u otras bebidas no alcohólicas para evitar la deshidratación.

Aproveche las frutas de temporada. De acuerdo con la doctora Tejada, las frutas de temporada (manzanas, peras, uvas, entre otras) son una buena alternativa para bocadillos y postres. Un adulto normal se asegura un mayor aporte de fibra, vitaminas y minerales cuando consume de 2 a 4 porciones de frutas al día. Además menciona que la manzana, cuyo poder se basa en los fitoquímicos (antioxidantes poderosos que protegen contra ciertas enfermedades), es una excelente opción para disfrutar en esta temporada. También, señala la importancia de consumir frutas que en su composición tienen mayor porcentaje de agua (papaya, melón, sandía, entre otras).

Manténgase activo. Según la Organización Mundial de Salud, el aumento del consumo de alimentos muy ricos en calorías sin un aumento proporcional de la actividad física produce un aumento de peso. Según la doctora Tejada “una de las excusas que siempre usamos es que no tenemos tiempo para hacer ejercicio. Pero la realidad es que hay muchas formas de mover nuestro cuerpo. El baile es una excelente opción para estos días. Practicar algún deporte, montar bicicleta, visitar los parques con los hijos e integrarse a sus juegos, son otras alternativas. Al salir de compras recomiendo estacionar el vehículo lejos de la entrada y no tomar el ascensor, utilizar las gradas” agregó la especialista.

Aunque en Navidad es difícil alcanzar las metas, es vital mantener el hábito de practicar actividad física moderada 45 minutos diarios, al menos 3 veces a la semana y buscar cualquier oportunidad para mantenerse activo. Una buena caminata a la hora de ir de compras, bailar, organizar juegos que involucren movimiento físico, nadar, caminar por la playa, son algunas de las actividades que se pueden realizar fácilmente durante las vacaciones de diciembre.

Tomado de: www.diariodigital.com.do

17 de diciembre de 2011

Claves y sugerencias para una mesa navideña más sana

Porciones moderadas, más alimentos naturales, entradas en las que abunden las verduras, platos chicos para la mesa de dulces y agua saborizada para alternar con el consumo de alcohol en noches que suelen ser calurosas. Estos son algunos de los consejos que brindan los nutricionistas frente a la inminencia de las fiestas de fin de año, que suelen convertirse en un dolor de cabeza para aquellos que están preocupados por la vida sana y por mantener la figura ante la cercanía del verano.

Un dato objetivo sirve para darse una idea de lo que representa, por ejemplo, la tradicional cena de navidad. Mientras los especialistas recomiendan que una cena común no implique la ingesta de más de 600 calorías, la cena navideña quintuplica esa cifra.

Según indica Lorena Lázaro Cuesta, licenciada en nutrición y directora del área de Nutrición Comunitaria del Programa de Prevención del Infarto en la Argentina (PROPIA) dependiente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata, "Una cena navideña tradicional suele tener las calorías equivalentes a todas las comidas de un día: esto es, las cuatro comidas más alguna colación. Pero eso si se considera sólo esa variable. La ingesta de azúcares y grasas puede llegar a ser todavía superior".

Los especialistas destacan que entre los aspectos más conflictivos de la mesa navideña se cuentan las confituras y el alcohol.

"Una de las cosas que hay que tener en cuenta", dice Lázaro Cuesta, "es que las cenas de Año Nuevo y Noche Buena, suelen estar enmarcadas en una época en que se suceden otras celebraciones. Es por eso que, quienes trabajamos en nutrición notamos que en esta época del año, hasta los pacientes que mostraron mayor adherencia a los tratamientos ganan algo de peso. Y no tener un cierto control sobre lo que se consume puede ser riesgoso, sobre todo para pacientes hipertensos o diabéticos".

Con todo, los especialistas aportan una serie de consejos que pueden ayudar a moderar la ingesta de calorías, grasas y azúcares. El primero es no omitir ninguna comida el día de la celebración, para evitar llegar a ella con demasiado hambre.

Para la entrada se recomienda priorizar los alimentos naturales a base de vegetales: los tomates rellenos con arroz o atún, una ensalada capresse o griega se caracterizan por estar compuestas sobre todo por verduras frescas y por ser alternativas livianas y sanas.

Desde el primer momento, Lázaro Cuesta destaca la importancia de tener presente que las cenas de las fiestas de fin de año son largas, por lo tanto se hace necesario ir moderando las porciones. Del mismo modo se sugiere medir el consumo de alcohol, acompañando los primeros platos con aguas saborizadas o gaseosas sin azúcar e ir alternando más tarde esas bebidas con las alcohólicas para evitar usar las bebidas con alcohol para mitigar la sed.

Para el plato principal se recomiendan carnes, como pollo o pescados a la parrilla acompañados por aderezos livianos a base de verduras, como la salsa criolla o alguno a base de queso untable y mostaza.

Para el postre, la especialistas recomienda pensar en alternativas naturales, como las ensaladas de frutas aprovechando las frutas de estación algún mousse de frutas o algún postre que combine galletitas, cereales y yogur o helado.

Pero hay más: Lázaro cuesta sugiere que los dueños de casa distribuyan entre los invitados la comida que sobre, para evitar seguir consumiéndola en los días siguientes. Y calcular los alimentos que se preparan y presentan de acuerdo al número de comensales, sin cocinar ni comprar de más.

Tomado de: www.quilmespresente.com

Los días no festivos de Navidad deben realizarse "comidas ligeras" para compensar los excesos de las fiestas

El supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, ha advertido de que la ingesta excesiva de alcohol y dulces durante las fiestas de Navidad puede hacer que los hombres aumenten su peso entre tres y cuatro kilos de media, mientras que las mujeres consigan entre dos y tres kilos de más. Por este motivo, ha recomendado optar por comidas ligeras los días que no son festivos para compensar la ingesta calórica de los días señalados.

El supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo, ha advertido de que la ingesta excesiva de alcohol y dulces durante las fiestas de Navidad puede hacer que los hombres aumenten su peso entre tres y cuatro kilos de media, mientras que las mujeres consigan entre dos y tres kilos de más. Por este motivo, ha recomendado optar por comidas ligeras los días que no son festivos para compensar la ingesta calórica de los días señalados.

"Planteémonos este período como un juego de 'suma y resta calorías', donde guardamos la suma para los días señalados y la resta para los días que los rodean", ha señalado Bravo, quien ha afirmado que este hecho compensará los excesos de las comidas y cenas navideñas, "sin privarse de nada".

De esta manera, ha recomendado que, durante los días intermedios, las personas ingieran proteínas bajas en grasa, como pollo, pescados, fiambres, huevos, lácteos, frutas y verduras de bajo índice glucémico. "Nos dejamos una cantidad escasa de hidrato de carbono únicamente en el desayuno que pueden ser dos biscotes de pan, un puñado de cereales o una tostada", ha añadido.

Asimismo, ha explicado que los caldos calientes son una "alternativa más que válida" para las cenas, "porque sacian y aportan escasas calorías en el momento donde la ingesta debe ser menor". "Realizando cinco comidas diarias con éstas indicaciones a los que añadimos dos litros de agua diarios, nos ayudará a sobrecompensar las 'comilonas puntuales'", ha argumentado.

Menús Navideños

Bravo ha reconocido que el "principal problema" de los menús navideños no se centra en el plato principal, sino en los entrantes, los postres y las copas finales. "Otro error es omitir comidas en el día de los eventos, cuya única consecuencia es que lleguemos hambrientos a la comida principal. Para compensar ya tenemos los días entre festivos", ha explicado.

Asimismo, Bravo ha apostado por carnes, pescados y mariscos, acompañados con vegetales. "Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa, como horneado, plancha, asado o cocido, limitando fritos y empanados", ha precisado.

Por último, ha informado de que las bebidas con una mayor graduación alcohólica contienen más calorías. "Nuestra recomendación es sencilla, sustituye o disminuye las copas de bebidas espirituosas por el vino tinto, el cava o la cerveza", ha señalado. "Si te decides por una copa añade bastante hielo y evita mezclarla con refrescos con cafeína", ha apostillado.

Tomado de: noticias.lainformacion.com

¿Desea reducir ese deseo por chocolate? Camine

En un estudio, las personas que tomaban meriendas en el trabajo que hicieron pausas para usar una caminadora comían menos que las que descansaban

Una caminata corta puede reducir la cantidad de chocolate y otras meriendas que se consumen mientras se trabaja, sugiere un estudio reciente.

Investigadores de Reino Unido crearon un ambiente laboral simulado para 78 personas que consumían chocolate con regularidad pero que habían pasado dos días sin comerlo. Fueron divididos en cuatro grupos.

Dos grupos caminaron a paso vivo durante 15 minutos en una cinta y luego se les dio una tarea fácil y de poco estrés, o una tarea más difícil y de mucho estrés, que debían completar en un escritorio. Los otros dos grupos descansaron en lugar de caminar antes de recibir la tarea fácil o la difícil.

Todos los participantes tenían un bol de chocolate en el escritorio mientras trabajaban.

En promedio, los que hicieron ejercicio antes de realizar la tarea consumieron la mitad de la cantidad de chocolate que los que descansaron antes de la tarea, 15 frente a 28 gramos. Quince gramos equivale a una barra de chocolate pequeña.

La dificultad de la tarea no afectó cuánto chocolate comían los participantes, lo que sugiere que el estrés no influye sobre el deseo de meriendas dulces, apuntaron los investigadores de la Universidad de Exeter en un informe que aparece en la edición en línea de la revista Appetite.

"Sabemos que merendar con comidas calóricas, como el chocolate, en el trabajo puede convertirse en un hábito automático que lleve al aumento de peso con el tiempo", señaló en un comunicado de prensa de la universidad el investigador líder Adrian Taylor. "Con frecuencia sentimos que estas meriendas nos aportan energía o nos ayudan a afrontar el estrés del trabajo, incluso el aburrimiento. Muchas veces, para las personas es difícil reducir los dulces que comen a diario, pero este estudio muestra que al dar una pequeña caminata pueden regular su ingesta a la mitad".

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news

Ejercicio físico para un envejecimiento saludable

Los expertos señalan a la práctica habitual de actividad física como la ayuda fundamental para un envejecimiento saludable

La práctica de actividad física diaria y una adecuada alimentación contribuyen a que las personas de edad avanzada tengan un envejecimiento saludable, que les permita cumplir años con un buen estado físico y mental. Los especialistas insisten en la importancia de promocionar los beneficios del ejercicio físico y llevar una vida activa. Y cuanto antes se empiece, mejor, ya que inculcar estilos de vida saludable desde la edad escolar significa una garantía de salud en la edad adulta.

Realizar ejercicio físico beneficia a todo el organismo: a la fuerza ósea, la fuerza muscular, la flexibilidad del esqueleto, el estado motriz y el del metabolismo. También sacan partido de ello la función cognitiva y la salud mental, entre otras. Ya en 1995, un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalaba los efectos positivos de la actividad física sobre la salud e indicaba que un estilo de vida sedentario era factor de peso para desarrollar enfermedades.

A medida que se cumplen años, hay una inherente disminución de la actividad física y, a menudo, a consecuencia de esta reducción, se desarrollan enfermedades que se tornan crónicas. Se crea un círculo difícil de romper: las dolencias provocan discapacidad que limita el movimiento y esto agrava, a su vez, la evolución de la enfermedad. Por este motivo, un mayor nivel de actividad física ayudaría a prevenir muchos de los efectos negativos del envejecimiento sobre la salud y, algunas veces, es el mejor camino para conseguir una mejoría.

Son muchas las investigaciones que señalan al ejercicio físico como un factor positivo asociado a la salud y la calidad de vida de los mayores. Este incrementa su nivel de independencia, incluso, en aspectos económicos, ya que a mayor salud, menores gastos sanitarios.

El ejercicio como prevención de enfermedades

La práctica reiterada de ejercicio físico es una de las terapias más importantes para retrasar el envejecimiento, según apuntaba Marcela González-Gross, profesora en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte-INEF de la Universidad Politécnica de Madrid, en un simposio organizado por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) en el 2º Congreso Mundial de Nutrición y Salud Pública celebrado el año pasado en Oporto (Portugal).

Según esta especialista, "la actividad física tiene un impacto positivo en la prevención y tratamiento de enfermedades como la osteoporosis, ciertos tipos de cáncer, obesidad, enfermedades cardiovasculares, y en el bienestar mental y en el apetito de las personas mayores". Una persona activa, además, tiene más fuerza, más flexibilidad y mejor coordinación que quienes no realizan ejercicio físico. En pocas palabras: están más en forma".

Ejercicio físico y bienestar psicológico

Son bien conocidos los beneficios que aporta la práctica aeróbica en todo el organismo: incrementa la elasticidad, la flexibilidad, la estabilidad postural y mejora el nivel de percepción. De este modo, previene las temidas caídas, fortalece el corazón y mejora la circulación sanguínea, así como la respuesta cardiovascular ante situaciones de estrés, además de aumentar la capacidad pulmonar. No obstante, estas mejoras van más allá de la parte física.

La mayoría de los expertos en salud mental coinciden en que la práctica de cualquier tipo de actividad deportiva es uno de los tratamientos psicológicos más efectivos, tanto en términos de salud como en costes económicos. Los datos de los últimos estudios apuntan que las personas activas tienen un 40% menos de posibilidad de padecer síntomas depresivos, comparados con quienes tienen una forma de vida sedentaria. Incluso, se utiliza como parte del tratamiento.

A la vez, realizar deporte de forma habitual reduce la ansiedad y el estrés y sus consecuencias (irritabilidad y mal humor); incrementa la capacidad de saber plantear y afrontar metas realistas; mejora el aprendizaje, la concentración, la memoria y el estado de alerta; aumenta la autoestima (al mejorar la imagen corporal) y desarrolla el espíritu de superación; libera endorfinas que proporcionan sensación de placer y bienestar; brinda entretenimiento y diversión; y aporta herramientas para aprender a superar el fracaso.

Tomado de: www.consumer.es

11 de diciembre de 2011

Ticos aumentan su consumo de verduras, pero bajan el de frutas

-Costarricenses comen 100,48 kilos de hortalizas al año; en 2002 eran 98,38
-En frutas se pasó de 168,1 kilos por persona en el 2002 a 136,41 en el 2009

Conforme pasa el tiempo, el platillo de los ticos está compuesto por más verduras, pero por menos frutas; y aún no se alcanzan las recomendaciones de consumo mínimo de estos alimentos.

Estas son algunas conclusiones del informe Tendencias del consumo de frutas, hortalizas, pescado y mariscos elaborado por el Programa Integral de Mercadeo Agropecuario (PIMA), institución pública al servicio de productores, comerciantes y consumidores.

El documento afirma que los costarricenses, en promedio, consumimos 100,48 kilos de hortalizas al año, dos kilos más que en el 2002, cuando se consumían 98,38 kilos.

Las frutas son de mayor consumo que las verduras, con 136,41 kilos por persona al año, pero su consumo ha bajado desde el 2002, cuando se comieron 168,1 kilos.

Ninguno de estos valores llena las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 146 kilos de frutas y otros 146 de verduras al año.

“El aumento en el consumo de verduras tampoco fue tan grande, nada más nos recuperamos un poco. Debemos mejorar la ingesta de estos alimentos por el bien de nuestra salud”, comentó Patricia Cordero, coordinadora del informe.

“El reporte también muestra que cada vez menos niños comen frutas y hortalizas en sus casas. Debemos cambiar los hábitos alimentarios en el hogar, los niños aprenden por imitación, por lo que es mejor si ven a sus padres comer estos alimentos”, añadió.

Medir el consumo.

El informe comenzó como un sondeo en el año 2000 y se fue enriqueciendo hasta hacerse un informe definido de tendencias de consumo.

Lo ideal es hacerlo cada dos años para medir las variaciones en el comportamiento. Para ello, los investigadores visitan 57 escuelas públicas en todo el país y les hacen una encuesta a todos los estudiantes de quinto y sexto grado. Sus padres contestan una encuesta más amplia sobre el consumo de alimentos en sus casas.

La encuesta incluye el tipo de alimentos, la forma de cocinarlos, la frecuencia con la que se comen y la razón por la cual se consumen más o menos que otras comidas.

Así se determinan el tipo y cantidad de alimentos consumidos en el país. El reporte asegura que las deficiencias de frutas y verduras en la alimentación tica son grandes.

Los investigadores creen que entre las causas de este fenómeno están la falta de tiempo para preparar frutas y hortalizas y la facilidad que ofrecen productos preparados como galletas empaquetadas.

Mejorar hábitos.

Para la nutricionista Ana Cristina Gutiérrez, las frutas y verduras no pueden faltar en la alimentación.

“Son alimentos vitales: aportan variedad y cantidad de vitaminas y minerales, hidratan el organismo, ayudan al correcto funcionamiento del sistema digestivo y ayudan a quitar la necesidad de ingesta de dulce”, explicó.

Su colega Nancy Murillo es de la misma opinión. “Si alguien tiene un consumo bajo de frutas, no recibe todos los nutrientes para que su organismo funcione bien”, dijo Murillo.

Las entrevistadas coinciden en que es necesario que desde niños se inculque la ingesta de estos alimentos, pues después será más difícil adquirir hábitos y la salud se verá perjudicada.

Tomado de: www.nacion.com

Pescado, vitamina B12 y capacidad intelectual

Los problemas en las habilidades de pensamiento y memoria se asocian a la falta de vitamina B12, que se combate a través de la dieta

Los estudios para conocer las causas del Alzheimer, la demencia senil y el Parkinson ocupan importantes esfuerzos de investigadores de todo el mundo. Cada día se conocen mejor los síntomas que ponen en marcha acciones para ralentizar su desarrollo, pero las causas todavía están por descubrir. En estas pesquisas de los factores relacionados con el envejecimiento y deterioro cerebral, una nueva investigación sugiere que la falta de vitamina B12 podría evidenciar atrofia cerebral y más problemas con las habilidades del pensamiento y la memoria.

Estos resultados coinciden con los de otros estudios que señalan que el deterioro cognitivo se manifiesta junto con un descenso de vitaminas del complejo B, las más vinculadas al sistema nervioso y el cerebro. En concreto, es significativo el descenso de los niveles de vitamina B12. También están de acuerdo en que prescribir complementos no corresponde a una evidencia científica necesaria para protocolizarla. Sin embargo, alientan a seguir una dieta rica en esta vitamina y a potenciar su ingesta a través de menús saludables.

Más pescado en los menús ricos en vitamina B12

Las concentraciones de los biomarcadores relacionados con el estatus de vitamina B12 se asociaron con un deterioro en la función cognitiva global, según la reciente investigación del Departamento de Nutrición Clínica del Rush University Medical Center de Chicago. El metilmalonato, un marcador específico de la deficiencia de vitamina B12, puede afectar a la cognición mediante la reducción del volumen cerebral total, mientras que el efecto de la homocisteína (no específico para la deficiencia de vitamina B12, ya que también puede deberse a carencia de folatos) influye en el rendimiento cognitivo.

El ser humano sintetiza la vitamina B12 en el colon (última porción del intestino grueso), pero por esta vía endógena el organismo no es capaz de obtener toda la vitamina que precisa a diario. Por este motivo, la dosis diaria del nutriente debe procurársela con alimentos de origen animal, como el hígado, los pescados y mariscos, los huevos, las carnes y, en menor cantidad, la leche y derivados. Con todos ellos, distribuidos en la dieta de manera equilibrada, se cubren las necesidades diarias. Por lo general, además, la manipulación culinaria no comporta pérdidas de porcentaje, salvo cuando se hierve la carne o el pescado durante largo tiempo.

La cocción disminuye hasta un 30% la riqueza vitamínica y este fenómeno es un inconveniente, ya que las personas mayores optan por este tipo de preparado más fácil de masticar. De hecho, el más reciente informe presentado el pasado 30 de noviembre en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte (RSNA) confirma que la ingesta de pescado al horno o a la parrilla protege contra el deterioro cognitivo. Los expertos han encontrado mayor nivel de materia gris, crucial para la salud y la actividad cerebral, en personas que comían pescado al horno o a la parrilla (más que frito), sobre una base semanal de alimentación equilibrada, incluso tras tener en cuenta otros factores como la actividad física, la edad, el sexo y la educación.

Otra dificultad de una dieta equilibrada en las personas mayores es que su falta de apetito condiciona las ingestas necesarias de nutrientes. Hay que tener presente que las verduras, las frutas, las hortalizas, las legumbres y los cereales, base de una alimentación sana, no contienen B12. Se debe alcanzar la cantidad diaria necesaria de vitamina, en torno a los 2 microgramos al día, si bien no es fácil, ya que los alimentos que la contienen se rechazan con frecuencia según se tiene más edad. Sin embargo, hay que marcar la importancia de lograrlo. Para cumplir con el propósito es clave habituar a la persona a ingerir un lácteo diario, además de tres huevos y cuatro raciones de pescado a la semana, alternado con carnes, y, de vez en cuando, unas gambas como ejemplo de marisco nutritivo.

Detectar la falta de B12

El cuerpo humano tiene la capacidad de almacenar grandes cantidades de vitamina B12, por lo que su déficit no es habitual. Pero se sucede, y se manifiesta en la anemia perniciosa, en los casos más extremos y duraderos de falta de vitamina. Esta anemia se caracteriza por una disminución en la concentración de hemoglobina o en la capacidad de transportar oxígeno en la sangre. Hoy se conoce que se debe a una inadecuada producción del "factor intrínseco" en la zona estomacal, un factor necesario para la adecuada absorción de vitamina B12 por el organismo.

No se conoce el motivo de la ausencia del factor intrínseco, aunque puede deberse a una deficiencia genética o a una enfermedad autoinmune. Lo más común es una reducción de la producción de ácido clorhídrico, en especial, después de una operación de estómago o si se padece gastritis crónica. De cualquiera de las maneras, están descritas en un porcentaje de tres a cinco las anemias perniciosas en personas mayores de 60 años. Por ello, a partir de esta edad, conviene tener muy presente la necesidad de cubrir las dosis de vitamina B12.

Los síntomas de padecer esta anemia son insidiosos y se desarrollan al cabo de dos o tres años. Puede haber debilidad, fatiga, pérdida de cabello, irritabilidad y trastornos de la memoria, que en edades mayores se puede pasar por alto y confundir con "demencia senil", cuando en realidad responde al diagnóstico de déficit nutricional. En el plano hematológico, la falta se identifica de forma fácil con un examen de sangre. En general, los cambios son más marcados en la serie de los glóbulos rojos, que modifican su forma y aumentan su tamaño.

Fármacos que propician el déficit

Todavía hay más inconvenientes y más razones que confirman la disminución de la vitamina B12 al cumplir décadas. Ciertos medicamentos disminuyen sus niveles. Son significativas las pastillas que reducen el ácido gástrico, necesario para la absorción intestinal de la cianocobalamina, como los antiácidos potentes tipo bloqueantes H2 (cimetidina, ranitidina, famotidina) o inhibidores de la bomba de ácido (omeprazol), entre otros.

Estos son fármacos muy presentes en el botiquín de las personas mayores. Sabido esto, si se sigue alguna pauta médica, conviene incrementar o asegurarse de realizar una correcta ingesta de alimentos que son fuente de vitamina B12.

Tomado de: www.consumer.es

Pautas nutricionales para las personas con hígado graso

La reducción de peso, actividad física y la proporción adecuada de nutrientes en la dieta puede revertir este proceso y curarlo.

El hígado graso o esteatosis hepática es la enfermedad más común del hígado, afecta las células del mismo generalmente en forma benigna, con la acumulación de grasa en los hepatocitos (células del hígado).

Puede ser causada por deficiencias en la utilización de la grasa por el hígado para generar energía, como sucede principalmente en el alcoholismo; producción incrementada de lípidos (grasas) en el hígado; aporte aumentado de ácidos grasos gracias a la dieta, como sucede en la obesidad y en la diabetes tipo II; reducción del transporte de grasa desde el hígado como sucede en los estados desnutrición (kwashiorkor) por falta de proteínas, fosfatos y colina (tipos de grasa) donde no se forman las lipoproteínas de muy baja densidad (más conocido como LDL o colesterol malo), produciéndose una acumulación de grasa en los hepatocitos.

Es una enfermedad que no da síntomas y su diagnóstico es por medio de análisis en sangre donde se miden proteínas específicas y por imágenes como la ecografía o por medio de biopsia. La reducción de peso, actividad física y la proporción adecuada de nutrientes en la dieta puede revertir este proceso y curarlo. Si usted tiene hígado graso debe:

Reducir la grasa de la dieta:
  1. No consumir alimentos fritos o ricos en grasa saturada como crema de leche, mantequillas, manteca, coco, aceite de palma.
  2. Sustituir los lácteos enteros por descremados o semi descremados.
  3. No agregue grasa o aceite para cocinar los alimentos.
  4. Retirar la piel de las carnes y toda grasa visible.
  5. Dentro de su requerimiento debe consumir un porcentaje menor de grasa y éste, principalmente insaturado: nueces, semillas, palta, aceitunas, aceite de oliva, sacha inchi.
Mejorar la calidad nutricional de su dieta:
  • Consumir ensalada de 7 colores 2 veces al día y de preferencia crudas.
  • Sustituya los carbohidratos simples (galletas, alimentos a base de harinas refinadas, dulces etc.) por carbohidratos complejos (avena, camote, leguminosas etc.)
  • Consuma hasta 3 frutas al día (la que prefiera)
  • No consumir ninguna forma de alcohol
Realizar actividad física y bajar de peso:

Realice actividad física todos los días al menos 30 minutos diarios hasta llegar a los 40 minutos. Los más aconsejados son los cardiovasculares: caminar, trotar, bailar, rutinas en máquinas, bicicleta, etc. La buena oxigenación gracias a una correcta respiración durante la actividad física es fundamental para la quema de grasa.

Debe saber que si mantiene sobrepeso u obesidad, deberá alcanzar el peso saludable bajo la supervisión del nutricionista, mediante una dieta que incluya todos los grupos de alimentos. Bajar de peso en forma segura significa perder entre medio kilo y un kilo por semana.

Tomado de: www.rpp.com.pe

La FDA pone en la mirilla a los productos homeopáticos para perder peso

Las autoridades de EE. UU. dijeron el martes que tomarán medidas para retirar del mercado los productos de GCH, que son controversiales, no están aprobados y llevan etiquetas ilegales.

GCH es la sigla de la gonadotropina coriónica humana, una hormona producida por la placenta humana y que se halla en la orina de las mujeres embarazadas. Por lo general, los productos se administran en conjuntos con dietas extremadamente hipocalóricas, de hasta 500 calorías al día, lo que preocupa a algunos expertos debido a los posibles efectos sobre la salud.

Según la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU., las compañías que mercadean los productos para perder peso de GCH de venta libre etiquetados como "homeopáticos" recibieron el martes cartas de advertencia de la FDA y de la Comisión Federal de Comercio de EE. UU. Las cartas advertían a las compañías que están violando una ley federal al vender fármacos no aprobados, y por realizar afirmaciones no confirmadas sobre los productos.

En EE. UU., la GCH está aprobada como fármaco inyectable para tratar algunos casos de infertilidad femenina y otras afecciones médicas, pero no está aprobada como adyuvante para perder peso.

La FDA apuntó que los productos de GCH para perder peso se venden en internet y en las tiendas como gotas, pastillas y aerosoles orales, a pesar de que no hay pruebas de su eficacia ni de su seguridad.

Los visitantes al sitio web de un fabricante incluido en las medidas de la FDA llamado The Original HCG Drops son informados de que pueden "perder de 20 a 30 libras (9 a 13 kilos) en 30 a 40 días" tomando el producto. La compañía también afirma que la GCH "indica al organismo que libere la grasa anómala" y que "conserve el músculo magro. Todo esto está diseñado para establecer un nuevo peso corporal y reprogramar el metabolismo".

Sin embargo, la FDA está particularmente preocupada, debido a que las etiquetas de los productos homeopáticos de GCH para perder peso por lo general aconsejan a los consumidores tomar el producto en conjunto con una dieta muy hipocalórica. Pero no hay una evidencia sustancial de que los productos de GCH ayuden a las personas a perder peso, apuntó la agencia, y las personas que siguen estos tipos de dietas severamente restringidas se ponen en mayor riesgo de problemas como cálculos biliares, desequilibrios de los electrolitos y trastornos del latido cardiaco conocidos como arritmias.

"Estos productos se mercadean de venta libre en sitios web y en algunas tiendas minoristas, y se pueden hallar en forma de gotas, pastillas y aerosoles orales", señaló durante una conferencia de prensa a finales de la mañana Elizabeth Miller, directora en funciones de la División de Productos No Recetados y Fraudes de Salud de la Oficina de Cumplimiento del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA.

"Actualmente, no hay productos de GCH para perder peso aprobados por la FDA", señaló. "La FDA cree que es importante que los consumidores comprendan que estos productos son potencialmente peligrosos si se toman según las indicaciones".

Ni la FDA ni la Comisión Federal de Comercio (FTC) saben cuántas personas usan estos productos.

"La indicación es que se están mercadeando mucho en internet, y eso nos sugiere que hay compradores", apuntó en la conferencia de prensa Richard Cleland, director asistente de la División de Prácticas Publicitarias de la FTC. "Una encuesta que llevamos a cabo hace varios años sobre todo tipo de productos de dieta indicó que casi cinco millones de estadounidenses al año son víctimas de fraudes sobre la pérdida de peso".

Una experta se mostró de acuerdo con la medida de la FDA.

"La dieta con GCH es una dieta de moda pasajera típica que abusa de la desesperación de las personas por perder peso", señaló Samantha Heller, dietista, nutricionista, fisióloga del ejercicio y coordinadora de nutrición clínica del Centro para la Atención del Cáncer del Hospital Griffin en Derby, Connecticut. "No solo es peligroso que las personas consuman apenas 500 calorías al día con el tiempo, sino que la seguridad y la eficacia de tomar GCH para perder peso no se ha establecido. Una dieta de hambre puede resultar en daños emocionales, psicológicos y fisiológicos".

Las compañías tienen 15 días para notificar a la FDA de las medidas que han tomado para corregir las violaciones descritas en las cartas de advertencia. Si no responden, las compañías podrían enfrentarse a acción legal, que incluye confiscación y restricción judicial, o acusaciones judiciales, señaló la FDA.

"La publicidad engañosa de productos para perder peso es uno de los tipos más prevalentes de fraude", señaló en la declaración David Vladek, director de la Oficina de Protección del Consumidor de la FTC. "Cualquier anunciante que realiza afirmaciones de salud sobre un producto se ve obligado por la ley federal a respaldarlas con evidencia científica competente y confiable, de forma que los consumidores cuenten con la información precisa que necesitan para tomar buenas decisiones".

Las compañías que recibieron las cartas de advertencia son: HCG Platinum, LLC fabricantes de "HCG Platinum", "HCG Platinum X-30" y "HCG Platinum X-14"; HCG Diet Direct, LLC, fabricantes de HCG Diet Homeopathic Drops; theoriginalhcgdrops.com y resetthebody.com, que mercadean "Homeopathic Original HCG" y "Homeopathic HCG"; Natural Medical Supply, cuyos productos incluyen "Alcohol Free hCG Weight Loss Formula", "hCG Diet Pellets Weight Loss Formula", y "hCG Diet Drops Weight Loss Formula"; Nutri Fusion Systems LLC, fabricantes de "HCG Fusion 30" y "HCG Fusion 43"; y hcg-miracleweightloss.com, que mercadean"HCG Extra Weight Loss Homeopathic Drops."

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news

3 de diciembre de 2011

El té verde puede prevenir la infección de hepatitis C

Un compuesto del té verde, el flavonoide epigalocatequina-3-galato (EGCG), evita que el virus de la hepatitis C entre en las células del hígado, según un estudio realizado por la Hannover Medical School (Alemania). El hallazgo, que se publica este diciembre en 'Hepatology', sugieren que EGCG podría ofrecer una estrategia para prevenir la posible reinfección por este virus tras un trasplante hepático.

El virus de la hepatitis C puede provocar hepatitis crónica, cirrosis y carcinoma hepatocelular o cáncer de hígado primario. Se trata de una de las causas más comunes de enfermedad hepática crónica y una indicación primaria para el trasplante hepático. Afecta a 170 millones de personas en el mundo, según la OMS.

Estudios anteriores han señalado que cerca del 2 por ciento de la población mundial tiene hepatitis C crónica y hasta el 20 por ciento de la población de algunos países.

Aunque el tratamiento estándar con interferón y ribavirina y los últimos inhibidores de la proteasa puede reducir la infección en algunos individuos, un sustancial número de pacientes todavía no responde a estas terapias.

En pacientes que han recibido un trasplante de hígado debido a complicaciones derivadas de la hepatitis C, la reinfección del virus del donante sano sigue siendo una preocupación significativa.

Se necesitan con urgencia estrategias antivirales dirigidas contra el virus de la hepatitis C en sus etapas tempranas para prevenir la reaparición de la infección y mejorar a largo plazo la salud de los pacientes.

Para enfrentar este problema clave, los doctores Sandra Ciesek y Eike Steinmann, de la Hannover Medical School, han investigado el efecto de la molécula EGCG, un componente del té verde, en la prevención del ataque del virus de la hepatitis C contra las células hepáticas.

Según Ciesek, "catequinas del té verde como EGCG y sus derivados epigalocatequina (EGC), epicatequina galato (ECG) y epicatequina (EC), han demostrado que presentan propiedades antivirales y antioncogénicas". "Nuestro estudio ha explorado el potencial efecto de estos flavonoides en la prevención de la reinfección por hepatitis C tras un trasplante de hígado", asevera.

Los resultados muestran que, a diferencia de sus derivados, EGCG inhibe la entrada del virus de la hepatitis C en las células hepáticas. Los autores sugieren que EGCG impiden la entrada del virus a la célula actuando sobre las células de anfitrión , ya que el estudio no visto que las catequinas del té verde alteren la densidad de las partículas del virus.

El tratamiento previo de las células con EGCG antes de la inoculación del virus de la hepatitis C no reduce la infección. Sin embargo, su aplicación durante la inoculación inhibe la rápida expansión de este virus.

Al final, los investigadores demostraron que EGCG inhibe el ataque viral, el paso inicial en el proceso de infección del virus de la hepatitis C. Según Ciesek, "el antioxidante del té verde EGCG inhibe la entrada del virus de la hepatitis C a las células, bloqueando el acoplamiento viral y puede ofrecer una nueva aproximación para prevenir la infección por hepatitis C, sobre todo la reinfección que puede darse tras un trasplante de hígado".

El riesgo de tomar suplementos de vitamina E sintética

El consumo de vitamina E sintética en determinadas dosis como complemento de la dieta puede resultar peligroso para la salud

Los complementos nutricionales son, para mucha gente, una manera cómoda de compensar las deficiencias de una buena alimentación, bien porque da pereza cocinar o porque no gustan ciertos alimentos. Pero el uso desmedido o sin asesoramiento puede tener contraindicaciones y efectos secundarios que ponen en peligro la salud humana. Es el caso de la vitamina E sintética, que puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de próstata, según el ensayo SELECT. En Estados Unidos, más del 50% de las personas mayores de 60 años toma suplementos que contienen vitamina E y, en muchos casos, dosis excesivas. Entre la sociedad española no se conocen datos tan precisos, pero es palpable el aumento de la venta y promoción de complementos nutricionales, a los que la mayoría de la población tiene acceso sin control ni asesoramiento previo. Un campo creciente es el de los productos que se venden con fines adelgazantes, de los cuales muchos son fraudulentos y peligrosos.

Los peligros de un consumo excesivo de vitamina E sintética

Datos preclínicos, clínicos y epidemiológicos sobre el interés potencial de diversos antioxidantes en la reducción del riesgo de padecer cáncer -en concreto el alfa-tocoferol, el beta-caroteno y el selenio- llevaron a desarrollar el mayor ensayo clínico aleatorizado en la prevención de esta enfermedad, el estudio SELECT (Selenium and Vitamin E Cancer Prevention Trial). En este ensayo, en el que participaron 35.000 hombres, se formaron tres grupos según se les administrara en forma oral selenio (200 mg/día de L-selenometionina), vitamina E (400 IU/día de acetato de rac-alfa-tocoferol) y combinado de selenio y vitamina E frente a placebo en cada caso. Los resultados de la investigación muestran que tomar suplementos de vitamina E sintética aumenta de forma significativa el riesgo de cáncer de próstata entre varones sanos.

Este efecto nocivo no se asoció a la ingesta de selenio ni a la toma conjunta de selenio y vitamina E, combinaciones usadas de manera popular por sus potenciales efectos protectores antioxidantes. Por otra parte, el experto Eric Klein, del Departamento de Urología de la norteamericana Clínica Cleveland y uno de los autores de la investigación, informa que tras más de cinco años de seguimiento, SELECT ha demostrado que "ni un solo agente ni vitamina E, ni selenio ni los suplementos combinados han impedido el desarrollo de cáncer de próstata".

Dieta rica en vitamina E y selenio

Las ingestas dietéticas de referencia (IDR) de vitamina E para la población española (FESNAD, 2010) se sitúan, tanto para varones como para mujeres adultas, en 15 miligramos diarios (1 Unidad Internacional UI=0,67 miligramos de alfa-tocoferol). Para el selenio, las IDR se calculan en 55 microgramos en ambos sexos. Si se pretende aprender a escoger los alimentos naturales más ricos en antioxidantes, vitamina E y selenio de los menús no pueden faltar:
  • Un puñado de semillas de girasol, avellanas, almendras o garbanzos tostados.
  • Germen de trigo, un complemento dietético natural rico en vitamina E (21 mg de vitamina E por 100 gramos). Se puede añadir a zumos, ensaladas, verduras o cremas.
  • Aceite de oliva virgen extra (cuatro cucharadas diarias).
De todos los aceites, el de girasol y el de oliva virgen extra son los más ricos en vitamina E, de manera que una cuchara sopera de aceite de girasol cubre casi la práctica totalidad de los requerimientos de este micronutriente. También son comunes y están al alcance de la mano productos manufacturados enriquecidos en estos nutrientes. La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) regula las declaraciones saludables atribuidas a estos componentes y que figuran en las etiquetas de muchos de estos productos, con el fin de evitar confusión entre los consumidores.

Los productos fortificados con selenio, años atrás, atribuían a este elemento mineral la capacidad para proteger frente a la acción tóxica de los metales pesados, para mantener un buen estado de salud de la piel, el cabello y las uñas, así como efectos positivos en las articulaciones. Sin embargo, todas estas supuestas acciones no han sido científica y debidamente demostradas según la EFSA y, a día de hoy, son inaceptables. Sí se ha reconocido y admitido el papel del selenio en la protección frente al daño oxidativo y su participación en la función normal del sistema inmunológico.

Tomado de: www.consumer.es

Manzanas: ¿comes una al día?

Varias líneas de investigación asocian a las manzanas y sus subproductos efectos protectores contra las enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y cáncer

La manzana es una de las frutas que más posibilidades ofrece en la cocina: puede utilizarse como ingrediente principal o de acompañamiento en multitud de recetas, tanto tradicionales como exóticas. Además de la amplia gama de variedades de manzanas y sus alternativas culinarias, unas preparaciones y otras se adecuan de mejor manera a distintos trastornos o enfermedades: asada, para gastritis y úlceras; en compota, para el estreñimiento o la diarrea. La ciencia ha descubierto distintos modos para sacar provecho a todas las partes de la manzana, incluida la piel que se desperdicia tras distintas aplicaciones de la industria alimentaria, de la que se extraen compuestos como la fibra insoluble y potentes antioxidantes. La ciencia también desmonta la creencia popular de que comer una manzana de postre es igual de seguro para prevenir la caries que cepillarse los dientes.

La composición nutritiva de la manzana es poco llamativa ya que no destaca en contenido vitamínico, ni de minerales ni de fibra, en comparación con otras frutas de consumo habitual. Sin embargo, se le atribuyen extraordinarias propiedades en dietoterapia, tanto en publicaciones científicas como de divulgación, asociadas a su composición en fitoquímicos (ácidos hidroxicinámicos, dihidrocalconas, flavonoides como quercetina y glucósidos, así como catequinas y procianidinas).

Propiedades saludables

El valor añadido de los alimentos naturales, como en este caso la manzana, es que las mezclas de fitoquímicos que contienen actúan de forma sinérgica, por lo que la actividad biológica (antioxidante, laxante, antimicrobiana, etc.) es mayor que la suma de los efectos de sus componentes purificados. Así lo explica en una investigación académica sobre las cualidades biológicas de los fitoquímicos de plantas y alimentos el doctor Ilya Raskin, reconocido investigador y profesor en la Rutgers University de New Jersey.

Varias líneas de investigación sugieren que las manzanas y sus subproductos o derivados tienen una amplia gama de actividades biológicas. Estas pueden contribuir a los efectos beneficiosos para la salud contra enfermedades asociadas a una mala alimentación, como las cardiovasculares, diabetes, obesidad y cáncer.

Laxante y astringente. ¿Cómo comer manzana para beneficiarse de una u otra manera? La manzana cruda y con piel es rica en fibra soluble e insoluble, un nutriente que regula la función intestinal y previene el estreñimiento. Esta fruta, pelada y cocida, proporciona pectina, un tipo de fibra soluble capaz de retener agua, lo que redunda en una mejora de la diarrea si se come en compota o asada sin piel. También tiene cualidad astringente si se come cruda, pero ha de rallarse y oscurecerse para que actúen los taninos, sustancias que contiene la manzana con propiedades astringentes y antiinflamatorias.

Manzana, diabetes y colesterol. La acción sinérgica de varios compuestos de la manzana (también presentes en otras frutas y hortalizas, como la fibra y los polifenoles antioxidantes) redunda en resultados positivos si se incluye la manzana en la dieta terapéutica de personas con diabetes o dislipemias. En el ámbito clínico, la administración de polifenoles extraídos de las manzanas en forma de cápsulas o comprimidos ha demostrado la capacidad de regular el metabolismo de la grasa, con mejoras en el perfil plasmático del colesterol, así como en la reducción de la grasa visceral y en un retraso en la absorción de la glucosa en el tracto digestivo.

Protege del cáncer o protege la salud. Una revisión de estudios epidemiológicos y clínicos realizada por el Centro alemán de investigación en cáncer (DKFZ) se centra en analizar los potenciales efectos quimiopreventivos de las manzanas frescas, los jugos y los extractos de la fruta (polifenoles y demás componentes con alta actividad biológica). Los extractos de compuestos antioxidantes de la manzana han demostrado, in Vitro (en laboratorio), influencia en la prevención del cáncer por distintos mecanismos: actividad antimutagénica, modulación del metabolismo carcinógeno, acción antioxidante y antiinflamatoria, actividad antiproliferativa.

En modelos animales, los subproductos de la manzana han demostrado evitar el cáncer de piel, de mama y de colon. Según la revisión, las observaciones epidemiológicas indican que el consumo regular y diario de manzanas puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón y colon. Lejos de hacer recomendaciones infundadas y con expectativas irreales, en tanto que no hay resultados contundentes en relación a la manzana y la prevención del cáncer, es sensato decir que comer una manzana al día, contemplada como una de las cinco raciones de frutas y hortalizas que se deben consumir al día, es un consejo saludable que "aleja del médico".

Ni la manzana ni el vinagre de manzana adelgazan. Asociar la cualidad de engordar o adelgazar a un solo alimento, además de ser una afirmación demasiado simplista, resulta incierto y pretencioso. No se sostienen los llamativos mensajes que acompañan a las cápsulas o comprimidos de vinagre de manzana, como que "abren por sí mismas los almacenes de grasa y, además, lo hacen de forma selectiva; en el vientre, en las caderas, en las piernas o en las nalgas", "envían la grasa a los músculos para que se queme, y así desaparecen los almacenes de grasa", o declaraciones similares.

Estas no responden a resultado alguno con base científica sólida demostrable, e incluso, se podría afirmar que son un conjunto de sandeces. Por otra parte, atribuir a la manzana como fruta cualidades adelgazantes, también resulta un despropósito. Sí es cierto que la manzana, en su conjunto de nutrientes reguladores, de fibra y de abundante agua, sirve como aperitivo para comer entre horas y cumple, al menos, dos propósitos inmediatos: sacia el apetito y ayuda al estreñimiento, con lo que se puede sentir menos hinchazón abdominal y menos hambre.

Desmontar el mito de la manzana y la caries

Una reciente investigación publicada en el número de septiembre de la revista médica 'Journal of Dentistry' desmonta un mito: comer manzana es bueno para prevenir la caries. Todo lo contrario. En la investigación, se comprobó el efecto favorecedor de la erosión dental tras el consumo de manzana, no por la fruta en concreto, sino por ser un alimento que contiene azúcares y ácidos. Por tanto, comer manzana de postre o entre horas con la idea de prevenir la caries no sustituye el cepillo de dientes.

Los investigadores también reportaron que la probabilidad de sufrir erosión del esmalte en la parte superior de los dientes cerca de las encías aumentó en tres y cuatro veces al beber cerveza y jugo de fruta, respectivamente, más que otros alimentos no ácidos. Según los investigadores, manzanas, zumos de frutas y cervezas deben su capacidad de erosionar la dentina a su nivel de acidez. No obstante, los autores recalcan que el mensaje debe dirigirse no solo a dar pautas sobre los alimentos que se han de comer o evitar, sino también a cómo y cuándo comerlos. Es menos dañino para la salud dental comer junto con las comidas los alimentos más ácidos y azucarados, o los de naturaleza pegajosa, en lugar de solos entre horas.

Tomado de: www.consumer.es

Relacionan los niveles altos de azúcar en sangre de las mujeres mayores con el cáncer colorrectal

Los niveles elevados de azúcar en la sangre están asociados con un mayor riesgo de cáncer colorrectal, según un estudio dirigido por investigadores del Albert Einstein College of Medicine de la Universidad de Yeshiva, en Estados Unidos. Los resultados, observados en cerca de 5.000 mujeres posmenopáusicas, han sido publicados en el 'British Journal of Cancer'.

Según la Sociedad Americana del Cáncer, el cáncer colorrectal es el tercer cáncer más diagnosticado y es la tercera causa de muerte por cáncer en hombres y mujeres en los EE.UU. Las estadísticas compiladas por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en 2007 (el año más reciente para el cual hay cifras disponibles) muestran que 142.672 estadounidenses son diagnosticados con cáncer colorrectal anualmente.

La nueva investigación involucró a mujeres inscritas en un estudio sobre cáncer y salud del Instituto Nacionales de Salud; se midieron sus niveles de azúcar en sangre en ayunas y los niveles de insulina al inicio del estudio, y luego varias veces más durante los siguientes 12 años.

Al final del período de 12 años, 81 mujeres habían desarrollado cáncer colorrectal. Los investigadores observaron que los niveles elevados de glucosa en la línea de base fueron asociados con un mayor riesgo de cáncer colorrectal, y que las mujeres agrupadas en el tercio más alto de los niveles de glucosa en la línea de base tuvieron casi el doble de probabilidades de desarrollar cáncer colorrectal que las mujeres en el tercio más bajo. Los resultados fueron similares cuando los científicos examinaron los niveles de glucosa en el tiempo. Por otro lado, no se encontró asociación entre los niveles de insulina y el riesgo de cáncer colorrectal.

La obesidad, que suele ir acompañada de niveles elevados de insulina y glucosa, es un factor de riesgo conocido para el cáncer colorrectal; los investigadores han creído desde hace tiempo que la obesidad influye sobre el riesgo de cáncer colorrectal debido a los niveles elevados de insulina que produce. Sin embargo, el nuevo estudio sugiere que el impacto de la obesidad en este tipo de cáncer puede ser debido a niveles elevados de glucosa.

"El próximo reto es encontrar el mecanismo por el cual los niveles crónicamente elevados de glucosa pueden conducir al cáncer colorrectal", afirma el doctor Geoffrey Kabat, epidemiólogo y autor principal del artículo, quien agrega que "es posible que los niveles elevados de glucosa estén vinculados a factores de crecimiento y factores inflamatorios que estimulen el crecimiento de pólipos intestinales, algunos de los cuales más tarde se convierten en cáncer".

Tomado de: www.europapress.es

La alimentación en la celiaquía: evitar deficiencias nutritivas

La atención dietética en la celiaquía es clave para evitar o corregir deficiencias nutritivas comunes, como las de hierro, ácido fólico o vitamina D

La epidemiología muestra que los niños y adolescentes (también las personas adultas) celíacos, con intolerancia al gluten, tienen mayor riesgo de deficiencia de determinados micronutrientes, como hierro y ácido fólico, vitamina D y calcio. Esto es consecuencia de la mala absorción de micronutrientes ocasionada por la atrofia de la mucosa intestinal. Varios de estos nutrientes están asociados a la buena integridad ósea, por lo que su aporte es esencial en un momento de la vida en que se experimentan grandes avances en el desarrollo y crecimiento del esqueleto. La atención dietética en la celiaquía es clave para evitar o corregir posibles deficiencias nutritivas.

La enfermedad celíaca cursa con síndrome de mala absorción, como consecuencia del daño en la mucosa intestinal (puede ser leve) o, en casos más avanzados y graves, debido a la atrofia de las vellosidades intestinales. Las partes más afectadas son el duodeno y el yeyuno proximal, las dos primeras porciones del intestino delgado, donde tiene lugar la absorción de la mayoría de los nutrientes.

En los niños pequeños, la enfermedad se manifesta a menudo con diarreas, pérdida de peso y retraso en el crecimiento. En los niños mayores y en los adultos, pueden desarrollarse otros síntomas (cansancio crónico, dolor de las articulaciones, irritabilidad, insomnio, retraso en la talla...) que dan pistas para un diagnóstico precoz de déficits nutritivos. En la celiaquía, cualquiera de las formas histológicas, incluidas las más leves, pueden derivar en estados carenciales que incluyen la anemia, osteopenia u osteoporosis. Se reconoce que las carencias nutritivas más comunes son la falta de hierro, ácido fólico y vitamina D.

Hierro y ácido fólico para celíacos

El hierro se absorbe en la porción proximal del intestino delgado (sobre todo en el duodeno) y el ácido fólico, en el yeyuno. Ambas zonas intestinales están afectadas en la celiaquía, lo cual explica que la deficiencia de sendos micronutrientes y el diagnóstico de la anemia correspondiente (ferropénica o megaloblástica) sea un proceso común entre personas afectadas.

Alimentos obligatorios en la dieta. Las carnes rojas son las más rica en hierro y podría consumirse una o dos veces por semana, alternada con otras carnes blancas (pollo de corral) en su justa medida (120 g/ración) y pescados (140 g/ración). Entre los pescados, los azules de pequeño tamaño (anchoas, boquerones, sardinas) y los mariscos tipo almejas, mejillones y gambas, son los más ricos en hierro. El menú semanal debe contemplar además, legumbres -de dos a tres veces por semana-, una ración diaria de verduras de hoja verde y un puñado de frutos secos (sésamo, pistachos y piñones son los más ricos en hierro) o desecados (albaricoque, melocotón y dátiles), como fuente dietética de hierro y folatos.

Vitamina D

Síntomas como la debilidad muscular, el dolor óseo y la movilidad reducida pueden desarrollarse, pero pasarse por alto, en pacientes con enfermedades crónicas. A la vez, es posible que sean signos de sospecha clínica de deficiencias leves de minerales en el metabolismo, como el calcio o la vitamina D.

El empleo universal de suplementos de vitamina D para niños celíacos es aún controvertido, en parte porque el raquitismo clínico es un mal poco frecuente. Mientras, la exposición al sol es garantía para la síntesis endógena de vitamina D, necesaria para el metabolismo y absorción del calcio y para la salud ósea. En los niños, la exposición diaria y controlada al sol debería formar parte del tratamiento. Conviene además que, incluso en los días fríos de invierno, los niños salgan al menos de 15 a 30 minutos a la calle, con la cara, el cuello y las manos descubiertas, para que reciban los rayos del sol, aunque el día esté nublado.

Alimentos obligatorios en la dieta. Los menús infantiles tienen que hacer hueco a los siguientes alimentos: huevos, hongos, pescados azules frescos y en conserva (anchoas en aceite, sardinas, caballa, bonito y atún). Estos últimos, además de ser ricos en vitamina D, son una fuente excelente de calcio. Junto con la leche y derivados, otros alimentos ricos en este mineral son las semillas de sésamo, los frutos secos, las legumbres y las verduras de hoja verde (repollo, brócoli, espinacas, acelga y berros).

Déficit de vitamina B12, poco común aunque importante

La deficiencia de vitamina B12 en personas celíacas se estima menos común porque el íleon terminal, la parte intestinal donde se absorbe esta vitamina, a menudo no está afectado. No obstante, hay estudios clínicos que relatan que un alto porcentaje de pacientes celíacos (alrededor del 40%) no tratados alcanzan niveles bajos de vitamina B12 (< 220 ng / L) de forma simultánea a la deficiencia de folatos. Por lo general, al normalizarse la dieta sin gluten y mejorar el estado de salud intestinal, una dieta con alimentos ricos en vitamina B12 es suficiente para resolver la deficiencia, salvo que haya un cuadro grave de atrofia de la mucosa intestinal y sea precisa la suplementación intravenosa de B12.

Alimentos obligatorios en la dieta. La ingesta equilibrada de alimentos de origen animal en la dieta (carnes, pescados, huevos y quesos semicurados) es garantía para el aporte de vitamina B12. Quienes optan por una alimentación más vegetariana, deberían incluir el huevo como fuente proteica animal o, en su ausencia, puede que precisen tomar suplementos. Todos los alimentos enriquecidos en vitamina B12 no garantizan el aporte de esta porque muchos contienen adicionados análogos de la vitamina, en lugar de cianocobalamina, la vitamina activa que utiliza el organismo, tal y como informan la Asociación Americana de Dietética (ADA) y Dietistas de Canadá en un documento de postura sobre las dietas vegetarianas.

Tomado de: www.consumer.es

26 de noviembre de 2011

Las mujeres que beben café muestran menor riesgo de sufrir cáncer de útero

Las mujeres que consumen cuatro o más tazas de café al día podrían presentar menor riesgo de desarrollar cáncer de útero, según un estudio realizado sobre más de 67.000 mujeres por la Harvard School of Public Health, (Estados Unidos), cuyos resultados se publican en 'Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention'.

En concreto, estos investigadores vieron que las mujeres que bebían esa cantidad de café eran un 25 por ciento menos propensas a desarrollar un cáncer de endometrio que aquellas cuya media de cafés diarios era de menos de una taza al día.

El riesgo absoluto de que cualquiera de las mujeres, consumidoras de café o no, pudiera desarrollar este cáncer fue bastante pequeño, con sólo 672 mujeres --un 1% del grupo de estudio-- diagnosticadas de esta enfermedad en 26 años.

Aunque los autores del trabajo no pueden afirmar como cierto que el café fuera la razón de que las mujeres consumidoras de esta bebida presentaran un menor riesgo, el estudio viene a sumarse a otros que han obtenido similares resultados.

Según uno de los investigadores principales del estudio, Edward Giovannucci, de la Harvard School of Public Health, en Boston, el café por sí mismo podría reportar algunos beneficios. "Puede bajar los niveles de insulina y los niveles de estrógeno libre circulante en el organismo", añade.

Las mayores concentraciones de insulina y mayores tiempos de exposición durante la vida a los estrógenos han sido vinculados a mayor riesgo de cáncer de endometrio.

Estos investigadores observaron otros factores, como las diferencias de peso entre las mujeres, ya que la obesidad está también vinculada a un mayor riesgo de cáncer de endometrio, pero vieron que no contaban para el menor riesgo de cáncer detectado entre las bebedoras de café.

No se detectaron tampoco diferencias en el historial de partos de las mujeres o en el uso de hormonas, ni en el uso de píldoras anticonceptivas ni en el empleo de terapia hormonal tras la menopausia.

Por supuesto, tomar cuatro tazas de café diarias podría no ser una buena idea, sobre todo para alguien sensible a los efectos de la cafeína. Los investigadores descubrieron que, mientras el café estaba relacionado con un menor riesgo de cáncer, no existía un vínculo estadísticamente significativo con el descafeinado, a pesar de que había una tendencia interesante que apuntaba hacia esa dirección.

En teoría, añadir azúcar y crema al café podría ser malo para la línea. Con la obesidad también ligada a un mayor riesgo de cáncer, ésto podría eliminar cualquier potencial beneficio de beber café. "Sería prematuro recomendar que las mujeres bebieran café para reducir su riesgo de cáncer de endometrio", dice Giovannucci.

Tomado de: www.europapress.es

Aumentan las visitas a emergencias por las enfermedades provocadas por las bebidas energéticas en EE. UU.

Muchos pacientes combinaron las bebidas ricas en cafeína con alcohol u otras drogas, halla un informe

A medida que la popularidad de las bebidas "energéticas" no alcohólicas aumenta espectacularmente, también lo hacen los problemas de salud relacionados, halla un estudio reciente.

En 2009, las salas de emergencias de EE. UU. trataron casi diez veces más casos de reacciones a bebidas como Monster y Rockstar que en 2005, según un nuevo informe del gobierno de EE. UU. publicado el martes.

En 2009 se reportaron más de 13,000 visitas a emergencias relacionadas con las bebidas altamente cafeinadas, apuntaron investigadores de la Administración de Abuso de Sustancias y Servicios de Salud Mental (SAMHSA) de EE. UU. Casi la mitad de las emergencias ocurrieron después de que se mezclaran las bebidas con alcohol u otras drogas, y los adultos jóvenes entre los 18 y los 25 conformaron más de la mitad de esos casos, hallaron los investigadores.

"Se ha prestado mucha atención a las bebidas energéticas que contienen alcohol, y todo el mundo comprende que su efecto puede ser bastante grave, pero las bebidas energéticas por sí mismas pueden tener efectos adversos", señaló el autor líder Albert Woodward, director de proyecto de la Red de Advertencia sobre el Abuso de Drogas de la SAMHSA.

Las ventas de esas bebidas con sabores aumentó en 240 por ciento entre 2004 y 2009, señaló Woodward. Entre las marcas populares se incluyen Red Bull, Full Throttle (producida por Coca-Cola) y AMP, además de Monster y Rockstar.

Las bebidas contienen estimulantes como la cafeína, y la cantidad de cafeína en una lata o botella varía según la marca. Mientras que una taza de cinco onzas de café contiene unos 100 miligramos (mg) de cafeína, y una lata de refresco de cola de 12 onzas contiene 50 mg, algunas bebidas energéticas contienen 80 mg y otras hasta 500 mg, según el informe.

"Es una dosis de cafeína inmensa", advirtió el Dr. Jeffrey N. Bernstein, director médico del Centro de Información sobre Intoxicaciones de Florida en la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami.

Las dosis altas de cafeína pueden provocar ritmos cardiacos anómalos, hipertensión, deshidratación y otras afecciones graves.

"Muchos de los pacientes que vienen tienen ansiedad, el corazón les late fuertemente y simplemente se sienten enfermos", comentó Bernstein.

Las bebidas, vendidas en latas y botellas en supermercado, máquinas expendedoras, bares y otros lugares, son mercadeadas para los jóvenes. Hasta el 50 por ciento de los niños, adolescentes y adultos jóvenes las usan, apuntaron los investigadores en el informe.

Para el estudio, los investigadores revisaron datos de la Red de Advertencia sobre el Uso de Drogas, que vigila las visitas a los departamentos de emergencias de los hospitales relacionadas con las drogas, que se reportan por todo Estados Unidos. En 2005, más de 1,100 personas buscaron tratamientos de emergencia por reacciones adversas a las bebidas energéticas. Para 2009, las salas de emergencias trataron a más de 13,000 pacientes por bebidas energéticas. En 2008, ocurrieron más de 16,000 visitas de esa naturaleza, la cifra más alta jamás alcanzada, hallaron los investigadores.

El alcohol, los fármacos o las drogas ilegales se asociaron con 44 por ciento de estas emergencias, y 52 por ciento de las visitas fueron de personas de 18 a 25 años de edad.

En general, los adultos jóvenes de 18 a 39 años de edad conformaron más de tres cuartas partes de todas las visitas a emergencias, y 64 por ciento eran hombres, mostraron los datos.

Los hombres eran el doble de propensos que las mujeres a usar alcohol y drogas con una bebida energética. Pero más mujeres que hombres combinaron bebidas energéticas con fármacos, reportaron los investigadores.

Las personas que combinan esas bebidas energéticas con sustancias de abuso tienen un mayor riesgo de lesiones graves y potencialmente letales, advirtieron los autores del estudio en un comunicado de prensa de la SAMHSA. Además, hay más probabilidades de que participen en conductas arriesgadas, como conducir bajo la influencia.

Sin embargo, un grupo que representa a los fabricantes de bebidas no se mostró de acuerdo con el informe.

"Este artículo es un ejemplo preocupante de estadísticas sacadas fuera de contexto", señaló una declaración emitida el martes por la Asociación Estadounidense de Bebidas (American Beverage Association, ABA). "De las más de 123 millones de visitas a salas de emergencias cada año, menos de una centésima de un por ciento tuvo que ver con personas que consumieron bebidas energéticas, según este informe".

La ABA continúa diciendo que "las bebidas energéticas y sus ingredientes son seguros y están aprobadas por la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU."., y añadió que el informe "no muestra que las bebidas energéticas provoquen un mal uso del alcohol".

Sin embargo, Bernstein cree que algunas personas son especialmente susceptibles a la cafeína. "Si se es susceptible a la hipertensión, también puede ser un riesgo", señaló. "Si exagera, una noche en emergencias no es un día de playa", anotó.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news

Unos hábitos saludables para el corazón también podrían proteger del cáncer

Las personas que mantienen su corazón sano con diligencia tienen buenas probabilidades de también evitar el cáncer, informan investigadores.

Los individuos que no fuman y que mantienen un índice de masa corporal (IMC) sano, una presión arterial normal y dos o tres medidas "ideales" más de salud cardiaca tienen 38 por ciento menos riesgo de desarrollar cáncer, según una investigación que se presentó en la reunión anual de la American Heart Association en Orlando, Florida.

Los autores del estudio esperan que la calificación que han desarrollado ayude a los médicos a transmitir el mensaje de que la prevención es clave tanto en el cáncer como en la enfermedad cardiaca.

"Los médicos necesitan motivación para realmente transmitir la importancia del tema de la prevención a los pacientes", señaló la autora líder Laura J. Rasmussen-Torvik, profesora asistente de medicina preventiva de la Facultad de medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago.

Otras expertas estuvieron de acuerdo.

"Si damos a los pacientes el mensaje doble, en un mundo perfecto podríamos estar previniendo dos de las principales causas de muerte. Podría ser un mensaje más contundente", aseguró la Dra. Tara Narula, cardióloga del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York.

"Por lo general, la gente sabe que las conductas sanas previenen la enfermedad cardiaca y el cáncer, pero [relacionar ciertos factores como el colesterol] con el cáncer es novedoso", añadió la Dra. Harmony Reynolds, directora asociada del Centro de Investigación Cardiovascular Clínica del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, en esa ciudad. "Tener esa influencia mutua en la práctica está muy bien. A veces, hablo con los pacientes sobre reducir el colesterol y hacer ejercicio, y se ponen muy fatalistas, y dicen que en sus familias el problema es el cáncer. Poder decir estas cosas es muy conveniente".

La salud cardiovascular "ideal" es una de las metas estratégicas para 2020 de la American Heart Association. Éstas buscan mejorar la salud cardiaca estadounidense en 20 por ciento y reducir la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular en 20 por ciento.

Para este estudio, los investigadores siguieron a más de 13,000 individuos sanos durante trece años. Tomaron siete medidas de la salud cardiaca al inicio del estudio y dieron seguimiento a todos los casos de cáncer. Los siete factores son no fumar, tener un IMC (un cálculo que se basa en el peso y la estatura) normal, la actividad física, una dieta sana y niveles seguros de colesterol, presión arterial y glucemia en ayunas.

Entre 1987 y 2006, los participantes desarrollaron más de 1,800 nuevos cánceres de próstata, mama, pulmón y colon. Pero mientras más factores "ideales" tenían las personas, menos probabilidades tenían de desarrollar cáncer.

En comparación con las personas que no tenían ninguno de los siete factores, tener apenas uno reducía el riesgo de cáncer en 20 por ciento. Tres factores redujeron el riesgo de cáncer en 22 por ciento, y entre cinco y siete en 38 por ciento.

"Si uno reduce [el factor de riesgo] en un punto, se trata de una reducción significativa en el riesgo de cáncer y un menor riesgo de enfermedad cardiaca", apuntó el Dr. Christopher Cove, director asistente del laboratorio de cateterismo cardiaco del Centro Médico de la Universidad de Rochester en Nueva York. "Es emocionante".

Cuando los investigadores observaron a los mismos participantes pero eliminaron fumar de la medida, la asociación no seguía siendo significativa pero la tendencia seguía en la dirección correcta.

"Esto nos dice que fumar es realmente importante, pero que seguimos observando la tendencia una vez el tabaquismo se elimina, así que adherirse a una dieta sana y tener un IMC bajo sigue siendo importante para el riesgo de cáncer", aseguró Rasmussen-Torvik.

Reynolds señaló que la asociación podría haber sido aún más clara si el estudio hubiera contado con más participantes y más casos de cáncer.

El motivo de la existencia de esas asociaciones no está claro, pero Narula teorizó que podrían relacionarse con la inflamación general, que fomenta tanto la enfermedad cardiaca como el cáncer.

Los autores del estudio dijeron que esperan ver una mayor colaboración entre la American Heart Association y grupos de defensoría del cáncer.

"Creo que el público estadounidense está muy confundido por mensajes de salud en conflicto", apuntó Rasmussen-Torvik. "Si organizaciones como la American Heart Association, la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) y la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association) pudieran trabajar juntas para enfatizar algunas metas vitales de prevención, sería de beneficio para todos los grupos".

Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news