7 de mayo de 2011

Los nísperos, apropiados para el estreñimiento

Comer nísperos es un remedio para el estreñimiento por su riqueza en fibra soluble y una ayuda para nutrir la piel dada su abundancia en vitamina A

Los nísperos son un fruto con una piel de color amarillo anaranjado, que es muy fina y se separa con facilidad de la pulpa cuando el fruto está maduro. La pulpa comestible tiene un color entre blanco y anaranjado y es muy aromática, carnosa y con un intenso sabor dulce, aunque algo ácido. Del valor nutritivo del níspero cabe resaltar el particular contenido en fibra soluble y sorbitol (un tipo de azúcar), nutrientes que en conjunto hacen a la fruta interesante como remedio temporal para el estreñimiento. A ellos se suma un interesante aporte de vitamina A, nutriente necesario para la nutrición y buen estado de la piel. Por ello, comer nísperos es una manera de reforzar la nutrición de la piel.

El níspero, como todas las frutas frescas, es un alimento bajo en calorías. Apenas supone 33 Kcal por 100 gramos. La alta concentración de agua en el fruto deja poco espacio en su composición química para los nutrientes energéticos, en concreto los azúcares, que determinan su valor energético en una cantidad de unos 7,2 gramos/100 g. La variedad de azúcares que refleja su análisis bromatológico, como la fructosa, la sacarosa y el sorbitol -este último junto con la fibra soluble (pectinas) natural en la fruta madura-, confiere al níspero la cualidad de ser un excelente laxante. Por ello, tomar una ración diaria, de dos a tres unidades bien maduras según peso, puede resultar un remedio temporal en caso de que se padezca estreñimiento.

Como apunte curioso, en la composición de los nísperos cabe mencionar a los taninos, sustancias que confieren a la fruta el toque amargo mientras el fruto está inmaduro. Los taninos se reconocen por su capacidad de astringencia, para secar y desinflamar la mucosa del tracto intestinal, efectos útiles en el tratamiento de la diarrea. No obstante, puesto que estas sustancias son más abundantes cuando la fruta está verde, este potencial efecto no trasciende en la salud, ya que lo común y lo propio es comer los nísperos maduros.

Al analizar el contenido vitamínico, interesa hacerse eco de la vitamina A antioxidante (160 microgramos/100 g) y de los carotenoides (960 microgramos/100 g). Estos últimos son responsables de la tonalidad amarilla naranja de la piel y de la pulpa en algunas variedades. La ingesta de nísperos durante la primavera refuerza la dieta en vitamina A, un nutriente interesante para preparar la piel y las mucosas para el calor y la sequedad propia de los meses venideros. Además, la vitamina A tiene efectos antioxidantes demostrados que refuerzan su efecto nutritivo.

La cantidad de ácido fólico en los nísperos es intermedia, en comparación con otras frutas, y no resulta nada relevante su aporte de vitamina C. El sabor y aroma de esta fruta están determinados en gran medida por la variedad de sustancias aromáticas, como los ácidos orgánicos cítrico, tartárico y málico, abundantes en su pulpa.

Tomado de: www.consumer.es

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