27 de agosto de 2011

Científicos apoyan el uso de edulcorantes no calóricos junto a una vida sana

Científicos y académicos de varios países coincidieron al término de un simposio de dos días en Bogotá, en apoyar el uso generalizado pero no indiscriminado de edulcorantes no calóricos, siempre y cuando formen parte de un estilo de vida sano.

"Podemos decir que los edulcorantes no calóricos son útiles, inocuos y están científicamente validados para su uso", señaló a modo de conclusión el vicepresidente de la Federación Mexicana de Diabetes, Fernando Lavalle.

A las personas que por sus condiciones de salud se ven obligadas a tomar estos aditivos endulzantes se puede sumar cualquier consumidor, siempre que no se trate de enfermos de "cáncer, anorexia o déficit de nutrientes", según la experta canadiense en regulación alimentaria, Bernardene Magnuson.

Durante las dos jornadas, una decena de expertos de la salud y la nutrición de México, Colombia, Estados Unidos, Brasil y Canadá descartaron con el soporte de estudios científicos los "mitos" que calaron entre los consumidores sobre posibles riesgos de estas sustancias. Entre las creencias más populares destaca que el consumo de algunos edulcorantes no calóricos pueden provocar cáncer, cambios metabólicos y partos prematuros, en el caso mujeres embarazadas.

Observaron que los edulcorantes no calóricos pueden ayudar a tratar la obesidad y el sobrepeso, pero siempre de la mano del ejercicio y de una dieta equilibrada. En este sentido, el presidente de la asociación internacional Calorie Control Council, Eric Allen, dijo que "hacer dieta como concepto de empezar un comportamiento y terminarlo no funciona realmente" y apostó por "cambiar de estilo de vida permanente".

El decano regional de salud pública en el Centro de Ciencias de la Salud Pública de la Universidad de Texas, Houston (EEUU), Héctor Balcázar, explicó que los profesionales de la salud deben conocer bien el comportamiento y los hábitos de vida de las comunidades para diseñar estrategias de cambio.

Así, citó como ejemplo su experiencia con la comunidad hispana, que a su llegada a EEUU vive un proceso de "aculturación" en el que las enormes porciones, las largas jornadas laborales y otras condiciones socioculturales desembocan en un ritmo de vida que les lleva a alcanzar niveles de obesidad del 50 por ciento.

Tomado de: www.elcorreo.com

La alimentación incide en el corazón femenino

"Las enfermedades cardiovasculares son las de mayor prevalencia entre las mujeres; son la principal causa de morbimortalidad. Es decir, tanto de las muertes como de ciertas dificultades", subraya el cardiólogo mendocino Daniel Giménez.

El asunto es una novedad en la medida que hasta hace algunos años ésta era una patología asociada casi exclusivamente a la masculinidad; pero los cambios que ha experimentado el rol social de la mujer la han puesto a la par. Estas afecciones han destronado a las que hasta hace un tiempo eran consideradas el gran fantasma: los cánceres de mama y de útero.

La inserción laboral de la mujer, entre otros aspectos, la han empujado hacia ciertas prácticas asociadas a las cardiopatías.

"Hay 9 factores de riesgo para este tipo de enfermedades que son considerados los más importantes: uno de los principales son la obesidad y el tabaquismo, pero además están: la hipertensión arterial (HTA), la diabetes, el estrés, el colesterol, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol y una alimentación inadecuada", destacó Giménez, quien es el presidente del Comité Científico del Tercer Simposio Cuyano de Enfermedad Cardiovascular en la Mujer.

En ellas, una vida caracterizada por una jornada laboral igual a la del hombre no sólo la ponen a la par sino que le suman exigencias extra como la doble jornada que implica el cuidado de los hijos y la atención de la casa; de tal manera se exacerban todos los factores de riesgo antes mencionados.

"El tema de alimentación es de particular atención en la prevención de enfermedades cardiovasculares en la medida que puede estar vinculada al sobrepeso y la obesidad que son desencadenantes de otras patologías como la diabetes, la hipertensión o el colesterol elevado", advirtió la doctora Marcela Almagro.

Conductas riesgosas

Además de las condiciones de estrés a las que se encuentran expuestas, cada vez son más las mujeres que fuman y desde más jóvenes.

Por otra parte, según Almagro, la mayoría es sedentaria fundamentalmente por falta de tiempo. Esto tiene que ver con la incorporación de actividad física de manera periódica como por ejemplo caminar de manera constante al menos 30 minutos por día.

Los embarazos también aportan lo suyo, ya que en general luego de tener al bebé las mamás no vuelven a su peso anterior y, en muchos casos, al momento de quedarse embarazadas ya tenían unos kilos de más.

"Cincuenta por ciento de las mujeres no cumplen con una dieta adecuada en particular porque no respetan las cinco o seis comidas mínimas que deben hacerse al día; en general se ocupan del desayuno, el almuerzo y la cena y no tienen en cuenta las colaciones. A esto hay que sumar que suelen no tener el aporte nutricional necesario", destacó Almagro. Es habitual que hagan dietas temporarias con el fin de adelgazar y luego las abandonen, pero es importante tener en consideración no sólo la cantidad sino también la calidad.

Para la cardióloga, uno de los mayores obstáculos es la falta de reconocimiento de la problemática.

Como atenuante, los estrógenos funcionan como una protección hormonal que evita este tipo de afecciones; sin embargo, luego de la menopausia quedan expuestas a las mismas condiciones que los hombres, mientras que los superan en riesgos después de los 75 años.

Para la médica es necesario sumar a los cuidados cotidianos, chequeos anuales a través de análisis a partir de los 20 años, mientras que luego de los 45 es recomendable consultar con un cardiólogo para conocer cuál es su condición cardiovascular y, si es necesario, corregir ciertas alteraciones o hábitos que puedan funcionar como detonantes.

Hay ciertos mitos en torno al tema, como por ejemplo que hay alimentos que protegen el corazón. Al respecto, Almagro explicó que no hay ninguno al cual se le haya probado esta cualidad sino que algunos todavía se encuentran en estudio como los Omega 3 y otros que contienen vitamina D.

Tomado de: www.losandes.com.ar

Tomar mucha sal en las comidas aumenta el riesgo de demencia senil

Las personas mayores que llevan una vida sedentaria y toman mucha sal en las comidas no solo se arriesgan a sufrir una enfermedad cardíaca, sino que su salud cognitiva también puede verse afectada, según una investigación de la Universidad de Toronto, en colaboración con el Instituto Universitario de Geriatría de Montreal, la Universidad McGill y la de Sherbrooke.

El estudio, que aparece en la revista «Neurobiology of Aging», testó el consumo de sodio y la actividad física de 1.262 hombres y mujeres de entre 67 y 84 años, que gozaban de buena salud. Los participantes fueron reclutados del Estudio Longitudinal de Quebec sobre Nutrición y Envejecimiento Exitoso. Se trata del primer estudio que mide los beneficios de un bajo consumo de sal para la salud del cerebro en mayores sanos.

Los participantes fueron divididos en tres grupos: bajo (menos de 2,263 mg/día), medio (3,090 mg/día) y alto consumo de sal (más de 3,091 mg/día). Después fueron sometidos a exámenes para medir su capacidad cognitiva.

«Los resultados de nuestro estudio mostraron que una dieta alta en sodio, combinada son poco ejercicio, era especialmente perjudicial para el rendimiento cognitivo de los adultos mayores», asegura la doctora Alexandra Fiocco, autora principal de la investigación. «La buena noticia es que los mayores sedentarios con un bajo consumo de sal no mostraron un declive cognitivo», matiza.

«Estos datos son especialmente relevantes porque sabemos que cuando más sal se consume es en los snack que tomamos frente al televisor o delante del ordenador», explica la doctora Carol Greenwood, coautora del estudio y experta de renombre internacional en el campo de la nutrición y la función cognitiva en la vejez.

Un gesto tan sencillo como evitar las comidas y aperitivos excesivamente salados no solo ayuda a prevenir las enfermedades cardíacas, sino que puede retrasar el envejecimiento cognitivo, de acuerdo con este estudio.

Tomado de: www.abc.es

Infusiones para adelgazar, una práctica que puede resultar contraproducente

La idea errónea de que las infusiones son naturales y no tienen efectos secundarios implica que se tomen como si fueran agua, una práctica que puede ser contraproducente

En el mercado se dispone de una amplia gama de infusiones para todos los gustos, preferencias, momentos y necesidades. Lo más llamativo de muchos de estos productos son los mensajes sugerentes que los acompañan, que incitan al consumo, en particular si se busca adelgazar. "Ayuda natural para mantener tu peso", "... mantiene tu figura de forma natural" u otros más controvertidos como "ayuda a eliminar grasas" o el calificativo "quema grasas" son algunas de las declaraciones encontradas. La combinación de varias plantas en cada bolsita de infusión destaca las propiedades de cada una de ellas. Las más comunes son la cola de caballo, el sen, el té verde y el té rojo. Según la mezcla, unas infusiones especifican ser saciantes y calmar el apetito, digestivas o laxantes. Esta última, el supuesto poder laxante de algunas plantas, es la propiedad que más se destaca y se asocia al adelgazamiento.

La creencia popular, aunque errónea, de que las infusiones no tienen los efectos secundarios de los fármacos hace que sea muy común el autoconsumo y el abuso, sin más criterio que conseguir el objetivo de perder los kilos de sobra en un tiempo límite. Pero esta práctica puede ser arriesgada y contraproducente. Determinadas plantas tomadas en exceso, bien en infusión o en su diversidad de presentaciones (extracto, comprimidos), pueden interactuar con el efecto de algunos medicamentos.

Si provocan un acentuado y continuo efecto diurético en el organismo, pueden afectar al funcionamiento normal de los riñones y del corazón al alterar la homeostasis del sodio y del potasio, provocar calambres musculares, hipotensión, mareos, arritmias o incluso convulsiones. Por seguridad, se ha de consultar a un dietista-nutricionista o a un especialista sanitario antes de tomar infusiones con fines diuréticos, laxantes o adelgazantes.

Té verde

Una revisión y meta-análisis de la Sociedad Americana de Nutrición de 2009 evaluó la función del té verde en el control del peso corporal y de las variables antropométricas (perímetro de cintura, relación cintura-cadera e índice de masa corporal). Según el informe, la evidencia epidemiológica ha demostrado que el consumo habitual de té, un promedio de dos vasos diarios, se asocia a reducciones, aunque modestas, en el IMC, el peso corporal, la circunferencia de la cintura y la grasa corporal.

Esto hace pensar que los componentes activos del té, en concreto las catequinas y la teína (análogo de la cafeína), juegan un papel moderado en la ayuda para perder peso, en consonancia con un estilo de vida activo y alimentación equilibrada y saludable. No obstante, queda por determinar con exactitud la dosis y la duración del tratamiento, en particular en comprimidos a base de extracto de té verde, para evitar efectos secundarios asociados a su consumo. De hecho, tomar té verde está contraindicado en personas con trastornos cardíacos, arritmias, insuficiencia coronaria, úlcera gastroduodenal, insomnio, epilepsia, embarazo y lactancia y en la infancia.

Además, el té verde puede provocar toxicidad en el hígado e interaccionar con diversos medicamentos, aunque estas advertencias no se precisan en los complementos alimenticios analizados que incluyen té verde, tal y como quedó demostrado en la investigación de Eroski Consumer sobre productos para perder peso.

Aunque estos efectos negativos se han estudiado con más detalle con el extracto de té verde y no con el té verde en infusión, cabe advertir de que cualquier exceso es insano, ya que muchas personas, ante la idea de tomar una "infusión adelgazante", beben té verde como si fuera agua, sin criterio ni en la cantidad ni en el momento de consumo.

Té pu-erh

Con esta variedad de té rojo sucede algo similar que con el té verde. La mayoría de estudios han analizado la potencialidad de los polifenoles como antioxidantes y como reductores del colesterol o de los triglicéridos plasmáticos, aunque en buena parte de los casos con animales de experimentación o en el laboratorio (in vitro). Por el momento, aunque las expectativas son positivas, no se conocen estudios a gran escala en humanos que hayan dilucidado con seguridad y eficacia ni las cualidades hipolipemiantes que el té pu-erh ha demostrado en animales, ni la capacidad que se le adjudica de ayudar en la pérdida de peso. Por precaución, se aconseja ser cuidadoso con el consumo de cualquier tipo de té para evitar posibles efectos secundarios, ya que como mínimo no deja de ser una planta excitante.

Cola de caballo (Equisetum arvense)

La Cola de caballo ha demostrado un ligero efecto diurético y, en consecuencia, su consumo no influye en la masa grasa corporal, no reduce la cantidad de grasa ni tiene efectos adelgazantes. Un diurético es toda sustancia, bien sea natural procedente de una planta o en forma de comprimido, que al ingerirse provoca una eliminación de agua y de sodio a través de la orina. Dado que los efectos de las plantas y los medicamentos afectan e influyen de diferente manera a quien los toma, siempre se han de utilizar bajo la supervisión de un facultativo.

Las personas con trastornos cardíacos, hepáticos o gota deben tomar la cola de caballo con mucha precaución, ya que la hierba o sus extractos pueden empeorar el cuadro clínico.

También en Internet se encuentran mensajes tan llamativos como falsos. Uno de ellos asegura que el "té rooibos helado es un refresco quema grasas con cero calorías". Hasta donde llega la ciencia, las investigaciones que se han realizado con el té rooibos se han centrado en la función antioxidante de sus polifenoles y, por el momento, en animales de experimentación. Por ello, sin obviar un ligero efecto diurético natural que puede notarse tras su consumo, la capacidad adelgazante de esta planta, si la tuviera, está aún por demostrar.

Diurético no significa adelgazante

Muchas de las plantas que se proponen por sus supuestas propiedades "adelgazantes" solo tienen la particularidad de ser diuréticas o laxantes. Cualquiera de los dos efectos puede resolver una situación de incomodidad derivada de la retención de líquidos puntual (menstruación, hinchazón por calor, por falta de hidratación...) o de un estreñimiento pasajero, pero no resuelve el problema de los kilos de más, sea sobrepeso u obesidad. El resultado de beber infusiones es que se orina más al ingerir más agua o se tiene el deseo de evacuar con más frecuencia. Ambas situaciones pueden asociarse de manera subjetiva con "sentirse deshinchada" y verse el vientre "más plano". Incluso se puede comprobar que se pesa algo menos.

Pero bajar de peso no significa siempre adelgazar. Con el consumo de este tipo de infusiones se consigue "engañar a la báscula" para bajar de peso a costa del agua corporal y no de la grasa. Adelgazar es perder grasa y, con el efecto diurético o laxante de algunas plantas, lo único que se consigue es eliminar líquidos pero no grasa, en tanto que la grasa no se pierde por la orina al no ser soluble en agua.

Tomado de: www.consumer.es

Sobrepeso y obesidad en América Latina creció cerca del 40% entre 2002 y 2010

Un elevado índice de masa corporal es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, osteoartritis, cánceres de endometrio, mama, colon, y diabetes

Los índices de sobrepeso y obesidad en Latinoamérica crecieron cerca del 40% entre 2002 y 2010, alertó el vicepresidente de la Federación Mexicana de Diabetes, Fernando Lavalle, quien inauguró en Bogotá un simposio que explora el uso de los edulcorantes no calóricos.

Lavalle, quien forma parte del comité científico organizador de este encuentro de profesionales de la salud y la nutrición, explicó la evolución del fenómeno con unas gráficas de impacto en la región que tenían cifras de la Organización Mundial de la Salud.

Lavalle calificó de "alarmantes" estos índices que en 2010 llegaron a ubicar a los hombres mayores de 15 años de casi todos los países latinoamericanos por encima del 50% de prevalencia de sobrepeso y obesidad.

El también especialista y consejero del Instituto de Bebidas para la Salud y Bienestar (IBSB), de la compañía Coca-Cola, dijo que este fenómeno de salud pública en países en desarrollo de la región se da como consecuencia de una "sobreoferta de alimentos para la actividad física" que exigen los trabajos, cada vez más sedentarios.

Además, recordó que un elevado índice de masa corporal es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, osteoartritis, cánceres de endometrio, mama y colon y diabetes, que constituye "un problema serio en la región" por el ritmo con que aumenta y por el coste de su tratamiento.

"Este simposio de lo que trata es de tener una visión correcta de lo que son los edulcorantes no calóricos, que pueden constituir una manera de tener un alimento más saludable y una restricción de calorías a partir de azúcares que son seguros", señaló Lavalle.

El médico consideró que muchos consumidores tienen una opinión sobre los edulcorantes basada "en mitos y en cadenas de emails que van circulando con una información que no está sustentada científicamente" y por eso creen que pueden provocar enfermedades o que su ingesta engorda.

Sin embargo, para Lavalle lo que desemboca en obesidad y sobrepeso es la "conducta compensatoria" de personas que sienten que pueden consumir una ración doble de un alimento con aditivos sustitutivos del azúcar porque ya han restringido una dosis grande de calorías.

Por su parte, la directora de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Javeriana de Bogotá, Yadira Cortés, resaltó que "la evidencia científica ha demostrado que ni la ingesta por si sola de edulcorantes calóricos produce obesidad, ni el consumo de edulcorantes calóricos o no calóricos produce cambios de comportamiento".

Por último, enumeró algunos compuestos no calóricos más utilizados como el aspartamo, el acesulfamo K, la sacarina, la sucralosa y la estevia.

Tomado de: www.el-nacional.com

El consumo de alimentos que reducen el colesterol es más eficaz que las dietas bajas en grasas saturadas

Las personas con colesterol alto que recibieron asesoramiento sobre una dieta que combina alimentos para reducir el colesterol -tales como la proteína de soya, las nueces o los esteroles vegetales- durante más de 6 meses, experimentaron una mayor reducción en sus niveles de colesterol malo (LDL) en comparación con las personas que recibieron asesoramiento sobre una dieta baja en grasas saturadas, según un estudio publicado en el último número del 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

El doctor David J. A. Jenkins, del St. Michael's Hospital y la Universidad de Toronto, y sus colaboradores, realizó un estudio multicéntrico para determinar si la dieta consistente en alimentos reconocidos por la Agencia del Medicamento de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) como reductores del colesterol logra una mayor disminución porcentual en los niveles de LDL en comparación con una dieta de control. La dieta de control hizo hincapié en la ingesta de fibra y granos enteros, mientras que la dieta llevada a estudio lo hizo en la toma de esteroles vegetales, proteína de soya, fibras viscosas y nueces. La investigación incluyó a 351 participantes con hiperlipidemia de cuatro centros académicos participantes de Canadá (Quebec, Toronto, Winnipeg y Vancouver) y asignó al azar tres tratamientos, entre junio de 2007 y febrero de 2009.

Los participantes recibieron asesoramiento nutricional durante 6 meses sobre una dieta terapéutica baja en grasas saturadas (control), la dieta habitual o una dieta intensiva, por lo que el asesoramiento se realizó a diferentes frecuencias. La dieta de rutina exigía dos visitas a la clínica en 6 meses y la dieta intensiva 7 visitas en 6 meses. La tasa de deserción global no fue significativamente diferente entre los tratamientos (18 por ciento en la dieta intensiva, 23 por ciento en la rutinaria y 26 por ciento en la dieta de control).

Los investigadores observaron que el cambio en el LDL, desde el inicio del estudio hasta la semana 24, fue de un -3,0 por ciento o -8 mg / dL en la dieta de control. En la dieta de rutina y la dieta intensiva, los cambios porcentuales fueron de un -13,1 por ciento o -24 por ciento mg / dl y de un -13,8 o -26 mg / dl de LDL, respectivamente.

Los autores concluyen afirmando que este estudio indica el valor potencial del uso de alimentos para reducir el colesterol y defienden que este enfoque tiene una importante aplicación clínica ya que se puede obtener un significativo 13 por ciento en la reducción del LDL después de sólo dos visitas a la clínica de aproximadamente 60 y 40 minutos por sesión.

Tomado de: www.europapress.es

21 de agosto de 2011

Beber alcohol con moderación reduce el riesgo de Alzheimer

Beber una copa o dos de vino o una cerveza al día puede reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer un 23 por ciento, según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Loyola de Chicago (Estados Unidos), cuyos resultados han sido publicados en 'Neuropsychiatric Disease and Treatment'.

Tras analizar más de 140 estudios, el más antiguo de 1977, en los que participaron más de 350.000 personas, los científicos hallaron que, quienes beben con moderación, tenían un 23 por ciento menos de posibilidades de desarrollar formas de demencia y problemas congnitivos.

Beber poco o con moderación significa un máximo de dos bebidas alcohólicas por día para los hombres y una para las mujeres. "Se sabe que una copa de vino es buena para el corazón y reduce el riesgo de desarrollar enfermedades coronarias y cardiovasculares", asegura uno de los coautores del estudio, Edward J. Neafsey, "pero, con esta investigación, -continúa el experto- se ha demostrado que el consumo moderado de alcohol tiene el mismo efecto en el cerebro".

El vino es más beneficioso que la cerveza o los licores, pero los investigadores han explicado que la mayoría de los estudios incluidos en el análisis no distinguían entre los diferentes tipos de alcohol.

Por el contrario, beber en grandes cantidades, o sea, de tres a cinco veces al día, se asocia con un alto riesgo de demencia.

Tanto Neafsey como su coautor, Michael A. Collins, profesores de Farmacología Molecular y Terapéutica, sugieren que "pequeñas cantidades de alcohol refuerzan las células cerebrales y les permiten enfrentar mejor el estrés que lleva a la demencia en una etapa avanzada de la vida".

Otra teoría sugiere que los conocidos beneficios cardiovasculares de beber con moderación también pueden mejorar la circulación sanguínea hacia el cerebro, aumentando el metabolismo cerebral.

Sumados a ese consumo responsable, el ejercicio, la educación y una dieta mediterránea también pueden reducir los riesgos de desarrollar demencia.

Tomado de: www.europapress.es

Realizar 15 minutos de ejercicio al día aumenta tres años la esperanza de vida

Las personas que hacen ejercicio durante 15 minutos al día o 92 minutos a la semana, amplían su esperanza de vida tres años en comparación con las personas que son inactivas, según un estudio publicado en 'The Lancet'.

"El ejercicio a niveles muy bajos reduce las muertes por cualquier causa en un 14 por ciento", afirma uno de los autores principales del estudio, el profesor y catedrático de la Universidad de Texas (Estados Unidos), Xifeng Wu, para quien "los beneficios del ejercicio parecen ser significativos, sin llegar a la cantidad recomendada de 150 minutos por semana, basada en resultados de investigaciones previas."

El equipo de otro de los autores principales, el profesor de Medicina de los Institutos Nacionales de Investigación en Salud de Taiwán, Chi-Pang Wen, encontró que el riesgo de muerte por cualquier causa descendió en un 4 por ciento por cada 15 minutos más de ejercicio, llegando hasta los 100 minutos de ejercicio al día durante el estudio. Así, los ejercicios durante 30 minutos diarios añaden unos cuatro años en la esperanza de vida.

"Estos beneficios son aplicables a todos los grupos de edad, de ambos sexos y a personas con riesgos de enfermedades cardiovasculares", señalan los autores.

Según la investigación, si las personas inactivas en Taiwán hicieran un poco ejercicio diario, una de cada seis muertes podría ser pospuesta por su menor riesgo de morir. "Sería una reducción estimada de mortalidad similar a la de un programa de control del tabaco con éxito", aseguran los autores.

Más de la mitad de los participantes eran inactivos

En el estudio, que siguió a 416.175 taiwaneses entre 1996 y 2008 durante un promedio de ocho años, los participantes completaron un cuestionario sobre su historial médico y con información sobre su estilo de vida, así como la actividad física que realizaban por semana durante el mes anterior, recogida por intensidad (baja, moderada o alta) y tiempo.

Asimismo, para tener en cuenta los efectos laborales, los participantes también caracterizaron la actividad física realizada en el entorno de trabajo, que va desde la actividad sedentaria al trabajo físico duro.

Los que realizaban menos de una hora a la semana de actividad física fueron clasificados como inactivos, el 54 por ciento de todos los participantes. Otros fueron clasificados en un nivel bajo, medio, alto o muy alto sobre la base de la duración y la intensidad de su ejercicio. Así, los investigadores calcularon el riesgo de mortalidad y la esperanza de vida para cada grupo.

Los que participan con bajo volumen de ejercicio tenían menores tasas de mortalidad que las personas inactivas, independientemente de la edad, el riesgo de enfermedad de género, el estado de salud, el consumo de tabaco, consumo de alcohol o enfermedad cardiovascular.

Promover el ejercicio de baja intensidad entre la población

Los investigadores señalan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros de Estados Unidos para el Control y Prevención de Enfermedades recomiendan por lo menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada por semana. Un tercio de los adultos estadounidenses cumplen con esa pauta, y sobre el 20 por ciento de los adultos en China, Japón o Taiwán.

"Se debe promover una recomendación de 15 minutos de ejercicio diario entre las poblaciones de Asia oriental", señalan los autores.

Los resultados del estudio sobre la reducción de la mortalidad a través del ejercicio diario de intensidad moderada, "quizá puedan extrapolarse a otras poblaciones", asegura Wu, quien concluye que "estos hallazgos pueden estimular a la gente a hacer ejercicio tanto como puedan y que no se sientan frustrados porque no puedan llegar a los 30 minutos diarios".

Tomado de: www.europapress.es

La reducción de la ingesta de sal salvaría millones de vidas cada año en el mundo

La reducción de la sal en la dieta podría salvar millones de vidas cada año en todo el mundo al disminuirse considerablemente los riesgos de enfermedades cardíacas y los accidentes cardiovasculares, según ha comentado el profesor Francesco Cappuccio, cuya ponencia en la reunión de alto nivel sobre enfermedades no transmisibles de Naciones Unidas, que se celebrará en septiembre, versará sobre este asunto.

La investigación de Cappuccio, publicada en el 'British Medical Journal', ha demostrado que una reducción de tres gramos de sal al día podría evitar hasta 8.000 muertes por ictus y hasta 12.000 muertes por cardiopatías coronarias al año en Reino Unido.

Una reducción de sal similar en Estados Unidos se traduciría en 120.000 casos menos de cardiopatía coronaria, unos 66.000 ictus menos y 99.000 ataques al corazón menos cada año. Con ello, también se podrían ahorrar hasta 24 mil millones de dólares anuales en gastos de atención de salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido una meta mundial para reducir 5 gramos la ingesta de sal en la dieta (una cucharadita) por persona para el año 2025, sin embargo, la ingesta de sal en muchos países es actualmente muy superior a esta cantidad. De hecho, la ingesta diaria promedio en el Reino Unido llega actualmente casi a los 9 gramos. Sin embargo, según los expertos, la pregunta no es si se debe reducir la ingesta de sal, sino cómo hacerlo de manera efectiva.

El profesor Cappuccio y los coautores del estudio aseguran que el cambio de comportamiento personal y la elección libre de cada individuo no es una opción efectiva y realista, puesto que la mayoría de la sal se añade a los alimentos antes de su venta y la incorporación comercial de la sal a los alimentos se está convirtiendo en una tendencia global.

Cuatro estrategias para reducir la ingesta de sal

Según estos expertos, se hace necesario un enfoque de cuatro vertientes para llevar a cabo una política integral. En primer lugar, habría que establecer campañas de sensibilización pública así como la posterior evaluación de las mismas.

Por otra parte, los investigadores consideran necesaria una reformulación para establecer objetivos progresivos de reducción de la sal en los alimentos procesados ya existentes y colaborar con la industria de alimentos en el establecimiento de normas para los alimentos nuevos.

Otra de las vertientes a tratar sería el monitoreo del proceso a través de una topografía de la ingesta de sal de la población, así como del progreso de la reformulación y la eficacia de las campañas.

Por último, aseguran que sería necesario establecer un compromiso con la industria, que incluyera regulación, para crear igualdad de condiciones a fin de no crear desventajas a las empresas.

Para Cappuccio, "debe ser reconocida la gran responsabilidad de los fabricantes de alimentos en la contribución a disminuir la epidemia de enfermedades cardiovasculares".

"La colaboración del mercado, la industria, la sociedad, los gobiernos y de todos los que se necesitan para desempeñar este proyecto es fundamental. Sin embargo, la negación y la dilación serán costosas en términos de enfermedades evitables y de gastos ", concluye el experto.

Tomado de: www.europapress.es

Las dietas altas en grasas implicadas en el padecimiento de la diabetes tipo 2

Los nuevos casos de diabetes tipo 2 tienden a tener algo en común: la obesidad. Un nuevo estudio ha revelado una relación entre las dietas altas en grasas y una secuencia de eventos moleculares responsables de la aparición y gravedad de la diabetes. Estos hallazgos han sido publicados en la revista 'Nature Medicine' y la investigación ha sido dirigida por el doctor Jamey Marth, director del Center for Nanomedicine (una colaboración entre las universidades de California, Santa Bárbara y el Sanford-Burnham Medical Research Institute).

Tanto en los ratones como en los seres humanos, sujetos del estudio, el equipo del doctor Marth ha descubierto una nueva vía para la enfermedad que se activa en las células beta pancreáticas y conduce a defectos metabólicos en otros órganos y tejidos, incluyendo el hígado, los músculos y el tejido adiposo. En conjunto, estos factores favorecen la aparición de diabetes.

"Al principio nos sorprendió saber la gran implicación de las células beta pancreáticas en la aparición y gravedad de la diabetes", explica Marth, "la observación de que el mal funcionamiento de las células beta contribuye significativamente a la aparición de múltiples enfermedades, incluyendo la resistencia a la insulina, fue algo inesperado".

En las personas sanas, las células beta del páncreas controlan el torrente sanguíneo regulando la glucosa, mediante los transportadores de glucosa anclados en sus membranas celulares. Cuando la glucosa en la sangre es alta, como por ejemplo después de una comida, las células beta absorben esta glucosa adicional y responden segregando insulina de una manera controlada. A su vez, la insulina estimula a otras células en el cuerpo para que absorban glucosa, nutriente que necesitan para producir energía.

En la investigación, los altos niveles de grasa interfirieron con dos importantes factores de transcripción, proteínas que activan y desactivan genes. Estos factores de transcripción, FOXA2 y HNF1A, normalmente producen una enzima llamada glicosiltransferasa que modifica las proteínas en la estructura. Cuando los transportadores de glucosa FOXA2 y HNF1A no están funcionando correctamente, la función de la glicosiltransferasa disminuye considerablemente.

Cuando los investigadores alimentaron a los ratones con una dieta alta en grasa, encontraron que las células beta de los animales no podían detectar y responder a la glucosa en sangre. La preservación de la función de la glicosiltransferasa fue capaz de bloquear la aparición de la diabetes, incluso en los animales obesos.

"Ahora que entendemos mejor cómo los estados de una nutrición excesiva pueden conducir a la diabetes tipo 2, podemos saber más claramente cómo intervenir", expone Marth. El doctor y sus colaboradores se encuentran actualmente considerando varios métodos, principalmente terapia génica y fármacos, para aumentar la actividad de la glicosiltransferasa en los seres humanos, como un medio para prevenir y, posiblemente curar, la diabetes tipo 2.

Tomado de: www.europapress.es

13 de agosto de 2011

La carne roja aumenta el riesgo de diabetes tipo 2

Un estudio realizado por la Harvard School of Public Health (HSPH) (Estados Unidos) ha hallado una fuerte relación entre el consumo de carnes rojas, especialmente cuando son procesadas, y un mayor riesgo de diabetes tipo 2.

El trabajo, ya disponible en la versión 'on line' de la revista 'American Journal of Clinical Nutrition', también muestra que la sustitución de las carnes rojas por proteínas más saludables, como lácteos bajos en grasa, frutos secos o cereales integrales, puede reducir significativamente este riesgo.

En el estudio, dirigido por An Pan, del Departamento de Nutrición de la HSPH, y cuyo autor principal es el profesor de nutrición y epidemiología de la HSPH, Frank Huy, se analizaron las respuestas a un cuestionario de 37.083 hombres durante 20 años, procedentes del 'Health Professionals Follow-Up Study', 79.570 mujeres seguidas durante 28 años en el 'Nurses' Health Study I', y 87.504 mujeres seguidas durante 14 años en el 'Nurses 'Health Study II'.

También llevaron a cabo un meta-análisis actualizado, que combina los datos de su nuevo estudio con los de otros estudios existentes, e incluyó a un total de 442.101 participantes, 28.228 de los cuales desarrollaron diabetes tipo 2 durante el estudio.

Tras ajustarlo por edad, índice de masa corporal (IMC), estilos de vida y otros factores dietéticos de riesgo, los investigadores descubrieron que 100 gramos diarios de carne roja no procesada (aproximadamente del tamaño de una baraja de cartas) se asocian con un aumento del 19 por ciento del riesgo de diabetes tipo 2.

Asimismo, constataron que una porción diaria de la mitad de esa cantidad de carne procesada, 50 gramos (por ejemplo, un perrito caliente o dos rebanadas de tocino), se asocia con un riesgo aún mayor, de más del 50 por ciento.

"Claramente, los resultados de este estudio tienen importantes implicaciones en la salud pública dado el aumento de la epidemia de diabetes tipo 2 y el aumento de las carnes rojas en todo el mundo", explica Hu, para quien, "la buena noticia es que tales factores de riesgo pueden ser compensados mediante el cambio de la carne roja por una proteína más saludable".

En este sentido, los investigadores vieron que una persona que consume a diario una porción de carnes rojas, si la susituye por una porción de frutos secos al día, puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2 hasta un 21 por ciento, con la sustitución de lácteos bajos en grasa, se experimenta un riesgo del 17 por ciento menor, y con los cereales integrales un 23 por ciento.

Basándose en estos resultados, los investigadores aconsejan reducir al mínimo el consumo de carnes rojas procesadas -como salchichas, tocino y carnes frías, que generalmente tienen altos niveles de sodio y nitritos- al igual que se debe reducir la ingesta carne roja sin procesar. Además, si es posible, las carnes rojas deben ser reemplazados por opciones más saludables, como frutos secos, cereales integrales, productos lácteos, pescado o frijoles.

"Este estudio, el más importante de su tipo tanto por el tamaño de la muestra como por el número de años de seguimiento, demuestra claramente que el consumo de los carnes rojas tanto procesadas como sin procesar, se asocia con un mayor riesgo de diabetes tipo 2", concluye Pan.

Tomado de: www.europapress.es

Ticos no comen cantidad de pescado necesaria para su salud

Los costarricenses comemos menos de la mitad del pescado y los mariscos necesarios para tener una buena nutrición y beneficiar nuestra salud. Así lo alerta el estudio Tendencias del consumo de frutas, hortalizas, pescado y mariscos, elaborado por el Programa Integral de Mercadeo Agropecuario (PIMA).

El documento indica que, en promedio, los ticos consumimos pescado apenas una vez al mes, cuando lo recomendable es comerlo dos veces por semana debido a su alto valor nutricional.

Además, cada nacional come en promedio solo 5,34 kilos de pescado al año, lo cual es una mínima parte de lo que se ingiere en otros países, como Japón (50 kilos), España (45 kilos) o Perú (40 kilos por persona por año).

Como si fuera poco, el consumo del tico se ha ido reduciendo con los años. Según el reporte se come cerca de medio kilo menos de pescado al año que entre el 2003 y el 2004, cuando se ingerían unos 6,05 kilos por año.

“El pescado y los mariscos requieren un manejo más riguroso porque son carnes muy delicadas, pero también hay muchos mitos; por ejemplo, algunas personas creen que el pescado se pone malo casi por cualquier cosa, y la cultura del consumo se va así perdiendo”, explicó Patricia Cordero, coordinadora del informe.

“Hay ideas curiosas: la gente dice que su pescado favorito es la corvina, pero el que más consume es el atún de lata. Muchos lo cocinan frito y con demasiada grasa, lo que hace que su valor nutricional deba ‘competir’ con toda la grasa y las calorías que se le pone a la hora de cocinar”, añadió.

En el caso de los mariscos, la situación es aún más preocupante: cada tico solo ingiere 2,11 kilos al año, una cifra menor que la vista en el 2003 y el 2004 (2,45 kilos al año).

¿Cómo se hizo?

El informe comenzó como un sondeo en el año 2000 y se fue enriqueciendo hasta hacerse un informe definido de tendencias de consumo. Lo ideal es hacerlo cada dos años para medir las variaciones en el comportamiento.

Para ello, los investigadores visitan 57 escuelas públicas en todo el país y les hacen una encuesta a todos los estudiantes de quinto y sexto grado. Además, los padres de estos niños contestan una encuesta aún más amplia sobre el consumo de alimentos en sus casas.

La encuesta incluye el tipo de alimentos, la forma de cocinarlos, la frecuencia con la que se comen y la razón por la cual se consumen más o menos que otras comidas. Así se determina el tipo y cantidad de alimentos que se consumen en el país.

Beneficiosos

Para la nutricionista Tatiana Martínez, el bajo consumo del pescado y los mariscos en el país hace que no se ingieran nutrientes valiosos.

“El tico come muy poco pescado, y con ello se pierde de grandes beneficios para su salud. El pescado tiene proteína de muy buena calidad y con menos grasas que las carnes rojas. Es más fácil de digerir y tiene vitaminas A, B, y D, además del yodo, que es un mineral difícil de encontrar en los alimentos”, detalló Martínez.

“Además, pescados como el salmón y la trucha tienen omega 3, que fortalece el corazón; en el caso de las sardinas, el huesito es fuente de calcio”, añadió.

La especialista recalcó que el pescado es un alimento bajo en calorías (70-80 calorías en cada 100 gramos), pero que, para mantenerlo como un platillo liviano, debe preferirse hervido o asado y sin salsas (como a la tártara), que le añaden más grasas perjudiciales.

Tomado de: www.nacion.com

Mitos populares sobre la nutrición y el cáncer

"No hay que tomar agua de las botellas de plástico", "Omega 3 previene el cáncer"…. Leemos en la Internet o en las revistas que el té verde previene el cáncer, o que no debemos calentar la comida en el microondas y nos preguntamos si será o no cierto.

Es difícil mantenerse al tanto de las distintas investigaciones que se hacen cada día. Algunas informaciones son contradictorias y lo que parece cierto un mes, termina resultando falso al siguiente.

La doctora Karen Collins, consejera del Instituto Americano de Investigación del Cáncer y el Doctor Timothy Moynihan, especialista en cáncer de la clínica Mayo, en Rochester, Minnesota, desmienten o confirman los mitos más populares

El té verde previene el cáncer de próstata

Verdad: Aparentemente, los químicos naturales del té verde aumentan la actividad de las encimas que desactivan los agentes cancerígenos. Esta teoría ha atraído mucho la atención científica, pero aún hace falta más investigación para confirmar estos beneficios. Collins aclara que no es conveniente depender solamente del té para reducir el riesgo de cáncer. Sugiere una combinación de los químicos presentes en el té con otras substancias como el licopeno (presente en tomates) y el selenio (presente en mariscos y pescados). Collins aconseja que los hombres adopten una dieta balanceada, basada en vegetales y que no olviden controlar el peso como medida preventiva.

Los suplementos de omega-3 previenen el cáncer

Falso: Según una publicación de la Asociación Médica Americana, no existe una relación entre el consumo de los suplementos de omega-3 y la reducción del cáncer. "Es mucho mejor comer pescado un par de días a la semana, tanto para la prevención de cáncer como para una buena salud", señala Collins.

Poner en el microondas recipientes y envolturas de plástico libera en la comida sustancias peligrosas que causan cáncer

Falso: Los recipientes y envolturas de plástico son seguras para el microondas. Existen recipientes de plástico que no están diseñados para usar en el microondas, que podrían derretirse y potencialmente liberar químicos en la comida. Por ello, se recomienda no usar recipientes no diseñados para usar en el microondas, en particular envases de margarina, o las cajitas de restaurantes en las que se puede llevar comida. Aseg urate que el recipiente que uses diga "Microwave-safe". (seguro para microondas).

El magnesio es muy importante para la salud

Verdadero: Investigaciones de la organización encontraron una relación entre el consumo de magnesio y la reducción de la incidencia de diabetes, alta presión sanguínea y osteoporosis. Los vegetales de hojas verdes, los granos enteros, los porotos y frutas secas son fuentes importantes de este mineral. "No hacen faltan grandes cantidades de magnesio", explica Collins. Si bien la persona promedio tiende a consumir 100 miligramos menos de lo recomendado, es muy fácil llegar a la cantidad necesaria. Incluya más granos en su dieta, agregue fruta seca y semillas a su ensalada y trate de comer vegetales de hojas verdes todos los días y fácilmente alcanzará el nivel deseado de magnesio.

Las dietas típicas del Mediterráneo reducen el riesgo de cáncer y ataques al corazón

Verdadero: este tipo de dieta es abundante en vegetales, granos enteros, pescado y frutas, y los condimentos como romero, orégano, cebolla y ajo agregan antioxidantes y otras substancias que ayudan en la lucha contra el cáncer. Según Collins, el aceite de oliva —tan común en las comidas del Mediterráneo— no aumenta el colesterol ni las probabilidades de cáncer. Por el contrario, "algunos estudios sugieren que este tipo de aceite tiene componentes naturales que podrían proteger del cáncer", acota la experta. El vino es parte de muchas comidas mediterráneas y sus químicos antioxidantes también ofrecen beneficios a la salud. Sin embargo, Collins advierte que este tipo de alimentación va acompañado de un estilo de vida más activo que el de Estados Unidos y por esa razón sugiere moderar el uso de aceite de oliva en las comidas.

La desintoxicación beneficia al sistema inmunológico o linfático y ayuda a bajar de peso

Falso: El sistema linfático no está relacionado con la pérdida de peso. No existe ningún estudio que demuestre que la desintoxicación beneficie al sistema inmunológico o linfático ni que ayude a perder peso. Los programas que incluyen ayuno, enemas y suplementos de hierbas sólo producen pérdida de líquido temporario que se recupera rápidamente. Según los expertos del instituto, para eliminar grasa es necesario quemar calorías y para ello hace falta algún tipo de actividad física diaria.

Tomado de: www.impre.com

Los nuevos pacientes con trastorno alimentario

La presidenta de la Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia (ADANER) de Málaga, Rosa Sanz, ha señalado que "cualquier persona" puede padecer estas enfermedades de trastorno alimentario. Es más, ha asegurado que ha cambiado "mucho" el perfil de "la típica niña de colegio", ya que, ahora puede "venir una abogada, una doctora y eso no entra en el prototipo que antiguamente teníamos".

En este sentido, ha explicado que este perfil inicial que se hizo sobre los enfermos de anorexia o bulimia "se basó en lo poco que se sabía o lo que se había identificado", ha explicado Sanz.

En relación con la edad de las personas que padecen trastornos alimentarios, ha explicado que no existe ninguna concreta, ya que "hay desde los nueve años hasta los 52 años". No obstante, ha señalado que el comienzo de la anorexia es "desde muy pequeños", mientras que la bulimia "empiezan a venir desde los 25 o 28 años".

"Las pequeñas se las puede fomentar --a no comer-- a través de la televisión o los cánones de belleza, pero ahora mismo el perfil de los que acuden es de personas que no se guían por estos cánones", ha afirmado, precisando, al respecto, que lo que les llevan a padecerlas "es más bien el no quererse a sí mismos o no percibir lo bueno de uno, sino más bien todo lo negativo de su persona o aspecto".

También ha añadido que los hombres se ven afectados por estas enfermedades. Al respecto, ha indicado que, ahora mismo, la anorexia masculina es la vigorexia, un trastorno emocional que afecta principalmente a hombres y que se caracteriza por la obsesión por un cuerpo musculoso.

En este sentido, Sanz ha indicado que "es un terreno donde es muy difícil entrar, donde están los gimnasios, las pastillas o las tiendas que venden proteínas, entre otros". "Eso es ficticio todo, eso no es natural, es antisaludable", ha sentenciado.

"Es un terreno muy dificultoso para nosotros", ha insistido la presidenta de ADANER de Málaga, al tiempo que ha agregado que este tipo de enfermedad afecta los niños desde los 12 años, que "comienzan a ir a los gimnasios y empiezan a desarrollar musculatura".

La llegada del verano no supone un aumento de casos en estas enfermedades de trastorno alimentario, aunque, Sanz ha explicado que sí pueden verse pequeñas "avalanchas" después del periodo estival, así como en periodos posteriores a la época de exámenes, lo que no quiere decir que "exista un aumento de casos en estas épocas, porque no tiene nada que ver".

Información y asesoramiento

Por otro lado, ha explicado que la asociación, entre otros actividades que realiza, ofrece atención, información y asesoramiento a las personas que lo demanda, además de que también ofrece atención psicológica, si fuera necesario.

Así, una vez que la persona se ha puesto en contacto con la asociación, se le ofrece toda la información de las actividades que se desarrollan, como son los grupos de autoayuda y los módulos individuales.

Sobre los grupos de autoayuda, que Sanz ha calificado como "lo más importante que hay en la asociación", ha indicado que se trabaja sobre pautas de comportamiento y se aprende a quitar la impotencia, tanto del paciente como de la familia, de no saber qué hacer, entre otras actividades.

Por otro lado, los módulos individuales ofrecen la posibilidad de que una psicóloga atienda al paciente, aunque no ofrezca un tratamiento completo --porque éste requiere tres intervenciones: psiquiatría, psicología y endocrinología-- , "permite tener a la persona atendida".

Además de estas funciones en la Asociación ADANER, también realizan talleres de pintura o excursiones, así como un espacio al que llaman "guardería", ya que, tal y como ha explicado la presidenta, "hay muchas personas mayores de edad que tienen familia y, para que puedan asistir a la asociación, nos encargamos de sus hijos mientras las atienden, ya sea en los módulos individuales o en el de autoayuda".

Tomado de: www.europapress.es

Perder peso podría mejorar la vida sexual de los hombres obesos y diabéticos

La pérdida de peso mejora la salud sexual de los hombres obesos que tienen diabetes tipo 2, halla un estudio reciente.

Investigadores australianos asignaron a 31 hombres obesos con diabetes tipo 2 a una dieta baja en calorías basada en reemplazo de comidas o a una dieta baja en grasas, rica en proteínas y con menos carbohidratos para reducir la ingesta calórica en unas 600 calorías al día.

Una pérdida de peso modesta de cinco por ciento llevó a mejoras en la disfunción eréctil, en el deseo sexual y en los problemas del tracto urinario en un plazo de ocho semanas, y esas mejoras continuaron durante doce meses, según un estudio que aparece en la edición del 5 de agosto de la revista The Journal of Sexual Medicine.

"Nuestros hallazgos son coherentes con la evidencia de que no solo la disfunción eréctil, sino también los síntomas del tracto urinario inferior, son un marcador del riesgo cardiometabólico", anotó en un comunicado de prensa de la revista Gary Wittert, de la Universidad de Adelaida. "La evidencia de que se puede lograr una mejora mediante una pérdida modesta de peso, sobre todo cuando una dieta es de una calidad nutricional alta, es significativa para la salud pública para la creación de mensajes de salud pública que hagan eco en los hombres".

Los hallazgos respaldan investigaciones anteriores que han mostrado que los cambios en el estilo de vida pueden tener un efecto positivo sobre la función sexual, según el editor jefe de la revista Irwin Goldstein.

"En un momento en que los fármacos orales son muy populares, ahora se puede mostrar que la pérdida de peso es una intervención terapéutica no farmacológica muy importante para restaurar la función eréctil y urinaria, así como la salud cardiovascular. La obesidad es una epidemia, y estos datos refuerzan la relación positiva entre comer bien, perder peso, una mejor función sexual y evacuación y una mejor salud cardiovascular en general", aseguró en un comunicado de prensa.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news

6 de agosto de 2011

Los diez alimentos más eficaces para bajar el colesterol

El colesterol en exceso, definido como hipercolesterolemia, es bien conocido por su problemática para la salud coronaria y por considerarse un factor de riesgo de infarto e ictus, entre otros episodios vasculares. Los mensajes para la prevención de este trastorno se dirigen más a difundir los alimentos contraindicados, cuyo consumo regular aumenta los niveles plasmáticos de colesterol. El mensaje positivo necesario es promocionar los alimentos aliados, que por su composición química y en función de un consumo ordinario y en una cantidad específica ayudan a controlarlo.

Una lista elaborada por la Harvard Medical School incluye los diez alimentos considerados como los más eficaces para ayudar a bajar el colesterol. Forman parte de ella desde las nueces y el pescado azul a otros alimentos menos reconocidos como la berenjena, la avena, la okra y algunas frutas. La Fundación Española del Corazón contribuye en el ámbito formativo e informativo con la publicación on line de dos semanas de menús adecuados para quienes tienen hipercolesterolemia. En las distintas comidas de cada día deberían estar presentes los alimentos "aliados", combinados con el resto de los que conforman la dieta.

Los diez alimentos "anticolesterol"

Avena, cebada y otros granos integrales, las legumbres, la berenjena y la okra, los frutos secos, los aceites vegetales (se podría destacar el aceite de oliva), frutas como manzanas, uvas, fresas y cítricos, la soya, el pescado graso y, en caso preciso, los alimentos enriquecidos con esteroles y estanoles y los suplementos de fibra se incluyen en la lista de los alimentos "anticolesterol". El mayor interés para el consumidor es conocer los componentes de los alimentos y los modos por los que estos son capaces de reducir el colesterol plasmático y, al mismo tiempo, aprender maneras de consumirlos, con el fin de integrarlos de forma habitual en los menús diarios.

La avena. Aúna en su composición un conjunto de sustancias cuyo efecto ha demostrado la reducción de las tasas de colesterol plasmático: grasas insaturadas (no mucha cantidad, pero sí de buena calidad, como el ácido graso esencial linoleico), avenasterol, fibra y lecitina. El avenasterol es un fitosterol con capacidad de disminuir la absorción de colesterol en el intestino, al igual que la lecitina.

Ideas para consumir avena: mezclada con frutas, leche o yogur. La avena sirve también para espesar cremas y purés y para dar sabor y consistencia a una sopa de verduras.

La cebada. La cebada comparte con la avena su riqueza en un tipo de fibra soluble, los betaglucanos, que han demostrado ser eficaces en la reducción del colesterol-LDL, el perjudicial. Los efectos hipocolesterolemiantes del consumo de avena o cebada como alimento han sido poco evaluados; sí está más estudiado el efecto de los concentrados de betaglucano. Nuevas investigaciones se centran en el tocotrienol, una forma de vitamina E con potente efecto antioxidante, localizado en las cáscaras de los granos de cebada, avena y arroz, en este último cereal integral, es más abundante. Los ensayos clínicos con sendos compuestos se han realizado en forma de complemento dietético, no como alimento, si bien los consumidores habituales de arroz integral, de avena y de pan integral o de salvado, se beneficiarán de estos efectos.

Ideas de platos con cebada: a la cebada en grano se le puede dar el mismo tratamiento culinario que al arroz, aunque le cuesta más cocerse. Algunas propuestas para probar este saludable cereal son verduras salteadas con cebada, en ensalada con calabacín y bonito o en sopa con lentejas.

Las legumbres. Algunos fitoquímicos de las leguminosas están implicados de forma directa en la reducción del colesterol sérico y en la prevención de la formación de la capa de ateroma que degenera en enfermedades cardiovasculares. Las lectinas favorecen el transporte de colesterol sanguíneo y su metabolismo y reducen así el riesgo de acumulación en las paredes de las arterias. Las saponinas disminuyen la absorción de colesterol en el tracto digestivo, por lo que su aportación también es beneficiosa. Además, las legumbres tienen fibra e isoflavonas con efectos positivos demostrados en las dislipemias.

Ideas para consumir legumbres: en ensalada, en sopas, cremas, en forma de paté vegetal como el humus elaborado con garbanzos, guarnición de carnes o pescados.

La berenjena, la okra y frutas como manzanas, uvas, fresas y cítricos. El efecto hipocolesterolemiante de estos vegetales se debe en parte a su aporte de fibra, un compuesto que limita y retrasa la absorción intestinal del colesterol, al favorecer la mezcla con los ácidos biliares y que el conjunto se elimine por las heces. La okra es una hortaliza poco o nada conocida en nuestro entorno, que destaca por su riqueza en fibra soluble y mucílagos. Se come cocida, cruda en ensalada o deshidratada.

Los frutos secos, en particular las nueces. Las nueces suponen un aporte interesante de ácido alfa-linolénico, que el organismo transforma en ácidos grasos omega-3 y contiene también fitosteroles, ambos reconocidos por su papel en la reducción del colesterol.

Ideas para consumir frutos secos a diario: además de comer un puñado de nueces a diario (4-6 unidades), hay otras formas apetitosas de incorporar y alternar los frutos secos a la dieta: añadirlos a las ensaladas, a platos de arroz, pasta y cuscús, probar las cremas de untar de frutos secos (cacahuete, avellana, semillas de sésamo), preparar dulces y postres que los lleven (bizcochos, magdalenas, compotas).

Los aceites vegetales, entre los que destaca el aceite de oliva. Este último es rico en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E y fitosteroles, todos ellos compuestos cardioprotectores.

Idea sana: disponer en la despensa siempre de una botella de aceite de oliva virgen extra, el tipo de aceite de mayor calidad nutricional, y emplear un poco cada día para aliñar las ensaladas y las verduras, acompañar al pan tostado del desayuno, etc.

La soya. El consumo habitual de soya como leguminosa (o como aceite) aporta una cantidad significativa de grasa de alta calidad nutricional -ácido linoléico y oleico-, lecitina e isoflavonas con repercusiones beneficiosas para el organismo por su eficacia reductora del colesterol sérico. Las isoflavonas, en especial la genisteína, una de las más abundantes en la soya, han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación plaquetaria y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de alta densidad (LDL), lo que ayuda en la disminución del colesterol plasmático.

Ideas para consumirla: la soya en grano se puede preparar hervida o guisada, como cualquier legumbre. A partir de ella se obtienen multitud de derivados como los brotes germinados de soja, la bebida de soya, el tofu, el tempeh, el tamari o salsa de soya, el seitan -que por su aspecto se conoce como "carne vegetal"- o el miso o pasta fermentada, elaborada con las semillas de soya y que da sabor y cuerpo a sopas o cremas.

El pescado graso. Los pescados azules tienen de media unos diez gramos de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como el DHA (docosahexaenoico) y el EPA (eicosahexaenoico), reconocidos por su capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial. Todos estos efectos se postulan como protectores de las enfermedades cardiovasculares. No obstante, su efecto sobre los niveles de LDL-colesterol y HDL-colesterol depende del tipo de paciente y de sus niveles iniciales de colesterol.

Ideas para ingerir omega-3: los expertos nutricionistas aconsejan un consumo de pescado azul fresco de dos a tres veces por semana, de 140 gramos por ración por persona y día. Es obligada la presencia en los menús semanales de pescados azules como las sardinas, boquerones o anchoas, atún, bonito, salmón, verdel o chicharro.

Tomado de: www.consumer.es

Descubren por qué es tan difícil cumplir las dietas para perder peso

Una investigación realizada por científicos del Albert Einstein College of Medicine, en Estados Unidos, podría haber encontrado la clave para explicar por qué es tan difícil seguir una dieta para perder peso. Sus conclusiones se publican en el último número de la revista especializada 'Cell Metabolism'.

Este trabajo ha revelado que, cuando una persona no come la suficiente cantidad de alimento, las neuronas que inducen la sensación de hambre en el cerebro comienzan a devorarse a si mismas en un acto de 'autocanibalismo' que intensifica la señal de hambre y hace que se tenga una mayor urgencia por comer.

Según explica el investigador del Albert Einstein College of Medicine Rajat Singh, se trata de un proceso "realmente importante para que las células regeneren sus componentes en una especie de 'mantenimiento doméstico', es necesario también para regular el apetito". El proceso celular descubierto en neuronas del hipotálamo del cerebro se conoce como autofagia (literalmente, autocanibalismo).

Para Singh, estos hallazgos realizados en ratones sugieren que los tratamientos dirigidos a bloquear la autofagia de estas células podría ser útil como arma para luchar contra el hambre y combatir la obesidad.

En concreto, estos descubrimientos demuestran que lípidos que se encuentran en las denominadas neuronas AgRP se activan tras la autofagia, generando ácidos grasos libres que, después, disparan los niveles de AgRP, una señal de hambre en si misma.

Cuando se bloquea el proceso de la autofagia en las neuronas AgRP, los niveles de AgRP no se elevan en respuesta al hambre, según han demostrado estos investigadores. Sin embargo, se mantienen elevados los niveles de otra hormona, denominada hormona estimulante de los melanocitos. Esta alteración de la química del organismo hizo que los ratones adelgazaran, porque comían menos tras el ayuno y quemaban más calorías.

Se sabe que la autofagia tiene un importante rol en otras partes del cuerpo como forma de proporcionar energía en momentos de hambre. Como han demostrado estudios anteriores, a diferencia de otros órganos, el cerebro se muestra relativamente resistente a la autofagia inducida por la sensación de hambre.

"Este trabajo demuestra que la naturaleza única de las neuronas de hipotálamo en su habilidad para regular la autofagia en respuesta al hambre, que es consecuente con el papel que desempeñan estas neuronas en la alimentación y la energía homeostática", escribieron estos investigadores.

Singh dice que los niveles altos crónicos de ácidos grasos en la sangre, como ocurre en las personas con una dieta rica en grasas, puede alterar el metabolismo lipídico del hipotálamo, generando un círculo vicioso de sobrealimentación y alteración del equilibrio energético. Así, los tratamientos dirigidos a este proceso podrían, dice, "hacer que los pacientes tengan menos hambre y quemen más grasa", una buena forma de mantener el equilibrio energético y mantener el peso.

Tomado de: www.europapress.es

Comer lo que nos gusta ayuda a evitar la depresión: estudio

El sabor dulce no sería el único motivo por el cual acudimos a un helado o a una torta en los momentos de estrés.

El confort que produce consumir alimentos grasos no deriva exclusivamente de la experiencia sensorial placentera de comerlos, sino también de señales puntuales que registra el cerebro al recibir grasa, según indicó un estudio realizado por científicos de la Universidad de Lovaina, en Bélgica.

La investigación, publicada en Journal of Clinical Investigation, empleó controles con imágenes por resonancia magnética (IRM) para evaluar los efectos de los ácidos grasos sobre las emociones al inyectarlos directamente en el estómago.

Los científicos pasaron música lúgubre y mostraron imágenes tristes a un grupo de 12 participantes antes de administrar a la mitad de la cohorte ácidos grasos, y al resto solución salina, a través de un tubo de alimentación.

Sin saber qué sustancia recibían, los voluntarios evaluaron su estado de ánimo según una escala del uno al nueve antes y durante el control.

Los resultados mostraron que aquellos a los que se les habían inyectado ácidos grasos estaban la mitad de tristes después de ver las imágenes y escuchar la música, comparado con los participantes que recibieron solución salina.

"Comer grasa parece hacernos menos vulnerables a las emociones tristes, aun cuando no sabemos que estamos comiendo grasa", dijo Lukas van Oudenhove, director del estudio, al sitio de noticias sobre investigación médica HealthDay.

"Evitamos la estimulación sensorial inyectando los ácidos grasos directamente en el estómago, sin que los sujetos supieran si estaban recibiendo grasa o solución salina", añadió el autor.

Aunque el estudio tiene implicancias para la obesidad, la depresión y los desórdenes alimenticios, se necesitan más investigaciones para determinar si los hallazgos tendrían algún valor en el tratamiento de las enfermedades, señaló Oudenhove.

Tomado de: www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news

El licopeno presente en los tomates protege la piel frente a la radiación solar

El licopeno, presente en el tomate y sus derivados tiene un efecto protector de la piel frente a los rayos solares. Estas y otras conclusiones se han obtenido de un compendio de los últimos trabajos de investigación en las áreas de dermatología y nutrición realizados sobre este tema.

El licopeno, presente en el tomate y sus derivados tiene un efecto protector de la piel frente a los rayos solares. Estas y otras conclusiones se han obtenido de un compendio de los últimos trabajos de investigación en las áreas de dermatología y nutrición realizados sobre este tema.

Este compendio destaca tres conclusiones fundamentales: la relación entre la dieta y la calidad de la piel; la actuación antioxidante de los carotenoides protegen a la piel del envejecimiento; y el licopeno, compuesto presente de forma importante en el tomate, es el responsable de la acción preventiva del daño solar.

Seguir una dieta sana y equilibrada influye determinantemente en la calidad de la piel, por ello la importante de consumir alimentos que prevengan de trastornos dermatológicos. Así lo asegura la investigación realizada por el Departamento de Dermatología del JSS Medical College, de India.

Este grupo ha revisado las distintas enfermedades de la piel producidas por deficiencias nutricionales, el papel de la dieta en la inmunidad de la piel así como el papel de los antioxidantes y otros suplementos en la salud de la piel.

Como explica el Departamento de Ciencias de los Alimentos (Institute of Health Biosciences, University of Tokushima Graduate School, Tokushima, Japan) de entre los distintos componentes de la dieta, los carotenoides tienen un papel clave en el estado de salud de la piel. La radiación ultravioleta produce la acumulación de radicales libres a nivel de la piel causantes de la oxidación de los lípidos y la formación de arrugas y flacidez. La actividad antioxidante de los componentes de la dieta es debida en gran medida a la presencia de carotenoides, por ello la ingesta de alimentos ricos en carotenoides es una forma muy útil para proteger la piel del fotoenvejecimiento. Estas son las conclusiones del estudio realizado por investigadores del

Dentro de los distintos carotenoides, el licopeno, es el compuesto responsable de la acción preventiva del daño solar. Según los resultados del último ensayo clínico realizado por el grupo de investigación del Departamento de Dermatología de la Universidad de Manchester, Reino Unido el licopeno presente de forma natural en el tomate y por consiguiente en sus derivados protege frente al daño en la piel producido por la radiación solar.

Tomado de: www.telecinco.es