21 de enero de 2012

Cómo evitar digestiones pesadas

Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ / Tomado de: www.consumer.es

Comidas copiosas y el consumo de alimentos irritantes como el café son algunas de las causas de alteraciones gastrointestinales

El estómago es uno de los órganos más resentidos durante los días posteriores a la Navidad. Pero además, es uno de los más vulnerables. Es el blanco perfecto para las enfermedades, ya que durante más de un mes la dieta puede haber variado mucho. De ahí que sea tan importante mantenerlo sano y evitar, o contrarrestar, los efectos secundarios que conllevan las comidas abundantes. Aunque no todos los días se exceda la cantidad recomendable, son numerosas las ocasiones en las que se añade al menú habitual algún que otro dulce. Las principales causas que provocan alteraciones gastrointestinales son, sobre todo, el consumo de alimentos inapropiados, incompatibles con el organismo, cantidades excesivas, comer rápido, excederse con las comidas copiosas y el consumo de bebidas o alimentos irritantes, como el café, el alcohol o el chocolate.

Una buena digestión de los alimentos proporciona la absorción de todos los nutrientes necesarios para el organismo y una buena calidad de la sangre. Por el contrario, una mala digestión o el consumo de alimentos inapropiados favorecen la formación de toxinas en la sangre, que influye en el desarrollo de los tejidos y dificulta la absorción de los nutrientes necesarios. El resultado es la creación de tejidos débiles que propician enfermedades o malestar gatrointestinal.

Una mala digestión

El proceso de digestión está diseñado para que se realice de manera rápida y, de este modo, obtener el máximo valor nutritivo de los alimentos que se ingieren. Cuando la digestión es lenta, los alimentos que no se digieren pueden fermentarse y provocar síntomas de malestar gastrointestinal, como ardores, dolor abdominal, náuseas, eructos o reflujo, entre otros. Pero las comidas copiosas o los excesos no son la única causa de una mala digestión. Para evitar esta fermentación de los alimentos, deben tenerse en cuenta varios aspectos:
  • Comer en exceso: cuanta más cantidad de alimentos se consume, el sistema digestivo tiene menos posibilidades de completar la digestión. Siempre es mejor comer poca cantidad y de forma más frecuente.
  • Masticar mal: cuando se mastica de forma inadecuada significa que se ha comido muy deprisa, un aspecto que implica pasar por alto el primer paso de la digestión, que se inicia en la boca con la masticación. Si no se realiza bien, los alimentos pasan menos triturados al estómago, la digestión se ralentiza y, en ocasiones, puede que no se termine de realizar.
  • Evitar beber durante las comidas: por una parte, la digestión se realiza en el organismo a una temperatura de unos 37ºC. Con el consumo de bebidas frías, se desarrolla un contraste de temperaturas que obliga al organismo a contrarrestar. Esto causa una alteración en la circulación de la sangre, que retrasa la digestión y puede inflamar la mucosa. Por otra parte, beber grandes cantidades de líquido durante las comidas puede diluir las enzimas y los ácidos responsables de la digestión, lo que perjudica su función digestiva y se interrumpe el proceso de digestión.
  • Comer muy tarde: durante la noche, los procesos digestivos se ralentizan. Comer muy tarde es una causa común de problemas de digestión.
  • Estados ansiosos o de estrés: tener un estado de ánimo alterado en el momento de comer, como disgusto, ira o estrés, afecta de forma directa a la digestión y hace que las enzimas digestivas no actúen a tiempo y retrasen la digestión, de manera que no se pueda completar.
Estómago sano

Una digestión rápida garantiza un estómago sano, una mejor vitalidad y una absorción adecuada de todos los alimentos, en definitiva, supone un equilibrio perfecto en todo el organismo. Para evitar estos desagradables síntomas posnavideños, es recomendable poner en práctica algunos consejos:
  • Consumir alimentos de fácil digestión, poco condimentados y masticar bien, sin tener prisa en terminar de comer.
  • Dejar pasar unas cinco horas entre las comidas.
  • Beber líquidos entre horas en abundancia. El agua ayuda a eliminar las toxinas presentes en la sangre.
  • Comer tranquilos, despacio. No comentar los problemas durante la hora de las comidas, ya que el sistema nervioso rige el sistema digestivo.
  • Evitar el consumo excesivo de azúcares e hidratos de carbono.
  • Tomar una infusión digestiva después de las comidas (manzanilla, menta poleo).
  • Dejarse guiar por los sentidos, es decir, si se nota que algo no sienta bien, dejar de comerlo. Si no se tiene apetito, no forzar, y si se tiene mucho apetito, comer despacio para saciarse antes.
  • Los expertos indican que es mejor evitar la mezcla de alimentos ácidos con carbohidratos, ya que los ácidos dificultan la acción de las enzimas digestivas.
  • Es recomendable incluir proteína en cada comida porque de esta manera se estimula la secreción de ácido clorhídrico, responsable de la digestión.
  • Ser prudente al comer.

1 comentario:

Test de Intolerancia Alimentaria dijo...

Muy buena informacion. Mi intolerancia al trigo me la descubrieron hace poco y ahora no paro de ver informacion muy buena y que me sirve de mucho.

Gracias

PABLO