31 de marzo de 2012

Estudio dice relación entre bebidas dietéticas y salud es compleja

Estudios previos habían revelado que los amantes de los refrescos dietéticos podrían tener un aumento del riesgo de desarrollar diabetes y enfermedad cardíaca, pero nuevos resultados sugieren que lo más importante sería la dieta general.

El equipo de Kiyah J. Duffey, de la University of North Carolina, en Chapel Hill, utilizó datos de más de 4.000 estadounidenses que participaban de un estudio sobre salud cardíaca. Tenían entre 18 y 30 años cuando el estudio comenzó a mediados de los años 80.

En los 20 años siguientes, 827 participantes desarrollaron síndrome metabólico, un conjunto de factores de riesgo de problemas cardíacos y diabetes como obesidad en la cintura, colesterol alto, hipertensión y glucosa elevada.

El equipo observó que los adultos jóvenes que consumían bebidas dietéticas eran más propensos que los que no lo hacían a desarrollar síndrome metabólico en los siguientes 20 años.

La dieta también importa 

El escenario se volvió más complejo cuando el equipo consideró también el papel de la dieta.

El grupo con menor riesgo de desarrollar síndrome metabólico eran los que no consumían bebidas dietéticas y tenían una alimentación "prudente", es decir rica en frutas, verduras, granos integrales y pescado.

En tanto, la frecuencia del síndrome era un poco más alta entre los participantes con la misma alimentación, pero que consumían las bebidas dietéticas. En 20 años, el 20 por ciento de esos hombres y mujeres desarrolló síndrome metabólico, comparado con el 18 por ciento del grupo con una dieta saludable que no consumía bebidas dietéticas regularmente.

Los resultados aparecen publicados en American Journal of Clinical Nutrition.

Los participantes con la frecuencia más alta de síndrome metabólico (un 32 por ciento) fueron los que bebían gaseosas dietéticas en la típica dieta occidental, con gran cantidad de carne, alimentos procesados y azúcares.

Tras considerar factores como el peso y la actividad física, los participantes con una dieta saludable y que no consumían bebidas dietéticas tenían dos tercios menos riesgo de desarrollar síndrome metabólico que aquellos con la dieta occidental que ingerían esas bebidas.

"Realmente pienso que lo importante es la alimentación general", dijo Duffey.

La experta señaló que para consumir menos calorías se pueden reemplazar las bebidas azucaradas con las versiones sin azúcar.

"Pero si el objetivo es lograr un efecto más amplio en la salud personal, hay que tener en cuenta toda la alimentación", sostuvo. Y otros especialista coinciden en que es muy importante que la alimentación sea equilibrada.

Se estima que un tercio de los adultos de Estados Unidos tiene síndrome metabólico.

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