27 de octubre de 2012

El miedo a engordar es la principal barrera para iniciar un tratamiento antitabáquico

El miedo a engordar es la principal barrera para iniciar un tratamiento antitabáquico, informa la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), a la par que advierte de que "el aumento de peso al dejar de fumar es un riesgo leve para la salud en comparación con los riesgos que supone seguir fumando".

 En concreto, en un artículo publicado en la revista de SEPAR 'Prevención del Tabaquismo', los neumólogos expertos en tabaquismo Silvia V. Rey y Carlos A. Jiménez explican que los efectos de la nicotina repercuten directamente sobre el peso corporal del fumador al aumentar el gasto metabólico basal, suprimir la sensación de apetito y aumentar el ritmo del tránsito gastrointestinal.

 Al dejar de fumar estos efectos desparecen y se produce el aumento de peso en función de la edad, el sexo y la cantidad de cigarrillo que se fuman. Las mujeres tienen mayor capacidad de ganar peso así como las personas mayores de 55 años y los fumadores de más de 25 cigarrillos al día o que encienden su primer cigarrillo dentro de los 30 minutos después de despertar.

 Por lo general, la mayoría de las personas que inician un proceso de deshabituación tabáquica come más durante las primeras ocho semanas. "La recuperación del gusto y el olfato hacen que los alimentos sean más apetitosos y comer mas placentero, la ausencia de nicotina ayuda a tener más sensación de apetito y es difícil controlar lo que se come", ha explicado Jiménez.

 Dicho esto, este experto considera que el miedo a no engordar no debe paralizar o retrasar el inicio de un tratamiento de deshabituación del tabaco "porque los riesgos para la salud no son comparables". Antes del tratamiento, la personas debe ser consciente de que existe una elevada posibilidad de ganar peso y, para ello, "las guías de tratamiento antitabáquico deben ofrecer ayuda para minimizar el aumento: estimular la práctica de ejercicio como forma de limitar la ganancia de peso y proponer un estilo de vida saludable incluyendo el consumo de variedad de frutas y verduras".

 No obstante, los expertos recomiendan iniciar primero el tratamiento antitabáquico y, una vez haya logrado dejar de fumar, llevar a cabo un tratamiento nutricional para bajar peso.

 El tabaquismo activo causa 53.000 muertes anuales en España y el  pasivo, más de 3.200 muertes, lo que hace que, en España, mueran cada día 145 personas como consecuencia del tabaco, siendo la primera causa evitable de muerte en España. Además la adicción al tabaco facilita el desarrollo de enfermedades respiratorias graves como EPOC y cáncer de pulmón.

Tomado de: www.europapress.es

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