25 de agosto de 2012

Un entrenamiento de 30 minutos diarios es tan efectivo como uno de 60

Investigadores de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) han demostrado que 30 minutos de entrenamiento diario para perder peso y ganar masa corporal son tan efectivos como 60 minutos, según los resultados que publica la revista 'American Journal of Physiology'.

 Durante trece semanas, un equipo de investigadores de la Facultad de Salud y Ciencias Médicas de dicha universidad siguieron a 60 hombres daneses con sobrepeso moderado en sus esfuerzos por conseguir una mejor figura.

 La mitad estaban listos para hacer ejercicio durante una hora al día, con un monitor que controlaba su ritmo cardíaco y las calorías perdidas, mientras que el segundo sólo redujeron el tiempo de ejercicio a apenas media hora.

 De media, los hombres que hicieron 30 minutos de ejercicio al día perdieron 3,6 kilos en tres meses, mientras que aquellos que hacían ejercicio durante una hora sólo perdieron 2,7 kilos. Asimismo, la reducción de la masa corporal fue de unos 4 kilos en ambos grupos.

 Según uno de los autores del estudio, Mads Rosenkilde, esto se debe a que la media hora de ejercicio ofrece una ventaja adicional, que es que queman más calorías de lo que deberían ya que concentran toda su energía en estos treinta minutos, en parte porque acumulan más energía y ganas que quienes tienen un tiempo de ejercicio más largo.

 Además, ha añadido Rosenkilde, es probable que el grupo de los 60 minutos de ejercicio comiera más, lo que hizo que la pérdida de peso fuera menor de lo previsto.

Tomado de: www.europapress.es

La obesidad y ciertos factores metabólicos están vinculados a la aceleración del declive cognitivo

Las personas que son obesas, y que también tienen la presión arterial alta, y otros factores de riesgo llamados anormalidades metabólicas, pueden experimentar una disminución más rápida en sus habilidades cognitivas, según un estudio publicado en 'Neurology', la revista médica de la Academia Americana de Neurología.

 La alteración metabólica se define por dos o más de los siguientes factores de riesgo: presión arterial alta, o tomar medicamentos para ello; bajo 'colesterol 'bueno'; azúcar en la sangre o la toma de medicamentos para la diabetes; y altos niveles altos de triglicéridos (un tipo de grasa que se encuentra en la sangre), o la toma de medicamentos para bajar el colesterol.

 En el estudio participaron 6.401 personas con una edad promedio de 50 años. La investigación registró información sobre el índice de masa corporal (IMC), y los factores de riesgo de los participantes, que se sometieron a exámenes de memoria, y otras habilidades cognitivas, tres veces, en un período de 10 años.

 Un 31 por ciento de los participantes tenía dos o más anormalidades metabólicas, el 9% eran obesos, y el 38% tenía sobrepeso. De las 582 personas obesas, 350 cumplieron con los criterios de anormalidad metabólica, aunque los individuos obesos metabólicamente normales también experimentaron un declive más rápido. Durante los 10 años del estudio, las personas obesas y metabólicamente anormales, experimentaron un descenso un 22,5% más rápido en los resultados de las pruebas cognitivas, que los que tenían un peso normal, y carecían de alteraciones metabólicas.

 "Se necesita más investigación para examinar los efectos de los factores genéticos, el tiempo que se ha sido obeso, y el tiempo en que se han tenido estos factores de riesgo metabólicos. Además, también es necesario buscar resultados en las pruebas cognitivas que abarcan la edad adulta para comprender mejor la relación entre la obesidad y la función cognitiva -como el pensamiento, el razonamiento y la memoria", señala el autor del estudio, Archana Singh-Manoux, del INSERM (el Instituto Francés de Investigación en París), y de la Universidad College London, en Inglaterra.

 Singh-Manoux añade que el estudio también proporciona evidencia en contra del concepto de la 'obesidad metabólicamente saludable', sugerido en el caso de personas obesas que no tienen factores de riesgo metabólicos, y no muestran resultados negativos cardíacos y cognitivos, en comparación con las personas obesas con factores de riesgo metabólicos.

Tomado de: www.europapress.es

Un compuesto del vino tinto puede ayudar a mejorar el equilibrio en las personas mayores

Investigadores de la Universidad de Duquesne en Pittsburgh, Estados Unidos, han descubierto que la llamada "molécula milagro" del vino tinto, el resveratrol, podría ser clave para las personas mayores a la hora de mejorar su equilibrio y evitar los resbalones y caídas que comienzan a proliferarse a partir de determinada edad.

 Así se desprende de los resultados publicados en el congreso de la Sociedad Química Americana que se está celebrando en Philadelphia, tras los cuales se está más cerca de desarrollar nuevos productos naturales que permitan a las personas de la tercera edad vivir más años de forma segura y productiva.

 "Aumenta la calidad de vida de una persona mayor y disminuye su riesgo de hospitalización por resbalones y caídas", ha explicado Jane Cavanaugh, autora del estudio, que recuerda que uno de cada tres estadounidenses de estas edades tienen algún tipo de dificultad para caminar o para guardar el equilibrio con soltura.

 Estos problemas de movilidad son especialmente comunes entre las personas mayores que tienen enfermedad de Parkinson y otros trastornos relacionados con la edad.

 Sin embargo, mientras que algunos medicamentos pueden ayudar a aliviar algunos de estos problemas en estos pacientes, todavía no existe una terapia similar para problemas de equilibrio en adultos mayores sanos.

 En este sentido, se centraron en el antioxidante resveratrol después de que estudios previos demostraran que este puede ayudar a reducir la inflamación, el colesterol, el riesgo de enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer y, tal vez, tener algunos efectos anti-envejecimiento en el cuerpo.

 Para determinar sus efectos sobre el equilibrio y la movilidad, Cavanaugh y su equipo alimentaron a ratones de laboratorio jóvenes y mayores con una dieta basada en resveratrol durante ocho semanas.

 Periódicamente sometieron a los roedores a una prueba para medir su capacidad para mantener el equilibrio caminando por una malla de acero, contando el número de veces que cada ratón dio un paso en falso.

 En un principio, los ratones más viejos tenían más dificultad de maniobra en el obstáculo pero, a la cuarta semana, los ratones más viejos comenzaron a cometer muchos menos errores, a la par que los ratones jóvenes.

 Aunque no está claro cómo el resveratrol actúa en el cuerpo, el equipo de Cavanagh encontró algunas pistas. En experimentos de laboratorio, expusieron las células neuronales a un neurotransmisor llamado dopamina, que en grandes cantidades puede inducir la muerte celular.

Mitiga el daño generado por la descomposición de la dopamina

 Sin embargo, las neuronas tratadas con resveratrol antes de ser expuesto a la dopamina sobrevivieron. En un examen más detallado, los investigadores encontraron que el resveratrol mitiga el daño causado por los radicales libres de oxígeno, generado por la descomposición de la dopamina, y las vías de señalización activadas por proteínas aparecieron para promover la supervivencia celular.

 A pesar de los resultados obtenidos, Cavanaugh ha admitido que el resveratrol tiene algunos inconvenientes. Por ejemplo, es pobremente absorbido por el cuerpo. De hecho, se calcula que una persona de 150 libras (unos 68 kilos) tendría que beber casi 4 vasos de vino tinto al día para absorber suficiente resveratrol para conseguir los efectos beneficiosos.

 Es por eso que la investigadora y su equipo trabajen en compuestos artificiales que imiten los efectos del resveratrol y sean más biodisponibles para el organismo.

 Además, también quieren medir los niveles del antioxidante que penetran en el cerebro ya que, aunque los investigadores sospechan que los efectos son diminutos, este pequeño margen podría ser suficiente para ayudar a las personas mayores a permanecer firmes sobre sus pies y evitar caídas graves.

Tomado de: www.europapress.es

Ticos desaprovechan los mejores antioxidantes de los alimentos

Prácticas muy tradicionales y que el tico tiene “mecanizadas” en la cocina hacen que nuestra dieta pierda nutrientes valiosos. Por ejemplo, se botan las hojas del apio y se deja solo el tallo, cuando ellas son las que tienen más antioxidantes. Lo mismo sucede con las hojas de la remolacha o las semillas del ayote. Además, ahora los ticos consumen menos condimentos naturales con altos niveles de antioxidantes (como chile dulce o culantro) para dar paso a condimentos procesados sin nutrientes.

Eso se desprende tras nueve años de investigación en el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) y en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en EE. UU. Rafael Monge, del Inciensa, y Hannia Campos, investigadora costarricense en Harvard, se dieron a la tarea de crear una tabla de composición de los antioxidantes en los alimentos costarricenses.

“Quisimos ver cómo están los antioxidantes de los alimentos ticos y cómo forman parte de nuestra nutrición y salud. No es lo mismo que compararlos con tablas de otros países. Aquí tenemos cultivos propios como pejibaye, plátano maduro o banano, que no están en otras tablas”, explicó Monge.

“Además, la calidad de los suelos, la temperatura y la cantidad de luz que les llega a los cultivos altera su composición y sus nutrientes”, añadió.

Luego de los análisis, el chile dulce, el apio, el culantro, la espinaca, la zanahoria, el tomate, las hojas de mostaza y el aceite de soya fueron los que más antioxidantes registraron.

¿Cómo lo hicieron? 

Los expertos recorrieron diferentes mercados y supermercados del Valle Central y recolectaron entre uno y tres kilos de cada alimento.

“Basados en encuestas, vimos cuáles eran los tipos de alimentos más consumidos en Costa Rica, y esos fueron los que seleccionamos”, aseguró Campos.

Ellos buscaron nueve antioxidantes de dos familias: los carotenoides (seis tipos) y los tocoferoles (tres tipos). Según los investigadores, estos antioxidantes tienen propiedades anticancerígenas y protectoras de enfermedades como hipertensión, diabetes e infartos, y evitan males en la vista.

Se estudiaron los carotenoides licopeno, luteína, cezantina, criptoxatina, alfacaroteno y betacaroteno; y los tocoferoles: alfatocoferol, betatocoferol y gamatocoferol.

Para la nutricionista Nancy Murillo, quien no participó del estudio, estos antioxidantes son vitales para la salud de la persona.

“Los antioxidantes nos ayudan a contrarrestar la ‘oxidación’ del cuerpo. Esto es parte del deterioro del cuerpo por el proceso de envejecimiento o por prácticas poco saludables como el fumado. Los antioxidantes ayudan a retrasar el deterioro de esas células”, dijo Murillo.

Posteriormente, los productos se prepararon en la forma en la que normalmente se comen en Costa Rica, ya fuera crudos, cocinados, en salsa o en algún tipo de conserva.

Luego se estudiaron las muestras y se enviaron a Harvard para su análisis de antioxidantes.

“Así se determinó la cantidad de cada antioxidante en cada alimento y creamos la tabla”, dijo Monge.

Esta información ayudará a crear políticas para incentivar el consumo de estos alimentos.

Tomate:
  • Luteína y cezantina: crudo: 131 ug/100 g; caliente/ salsa casera: 229 ug/100 g; en latas de sardina: 42,2 ug/100 g
  • Criptoxatina: crudo: 0 ug/100 g; caliente/salsa casera: 14,2 ug/100 g; en latas de sardina: 26,6 ug/100 g
  • Licopeno: crudo: 1.260 ug/100 g; caliente/ salsa casera: 1.420 ug/100 g; en latas de sardina: 3.300 ug/100 g
  • Alfacaroteno: crudo: 0 ug/100 g; caliente /salsa casera: 7,27 ug/100 g; en latas de sardina: 0 ug/100 g
  • Betacaroteno: crudo: 280 ug/100 g; caliente/salsa casera: 512 ug/100 g; en latas de sardina: 130 ug/100 g
  • Alfatocoferol: 0,5 mg/100 g; caliente/salsa casera: 1,5 mg/100 g; en latas de sardina: 1,6 mg/100 g
¿Cómo prepararlo? Si se calienta, el cuerpo absorbe mejor los antioxidantes

Chile dulce:
  • Luteína y cezantina: 2.600 ug/100 g
  • Criptoxatina: 729 ug/100 g
  • Licopeno: 104 ug/100 g
  • Alfacaroteno: 101 ug/100 g
  • Betacaroteno: 2.170 ug/100 g
  • Alfatocoferol: 4,6 mg/100 g
¿Cómo prepararlo? Crudo

Apio con hojas: 
  • Luteína y cezantina: 26.400 ug/100 g
  • Criptoxatina: 226 ug/100 g
  • Licopeno: 195 ug/100 g
  • Alfacaroteno: 168 ug/100 g
  • Betacaroteno: 16.200 ug/100 g
  • Alfatocoferol: 12 mg/100 g
¿Cómo prepararlo? Crudo y con sus hojas

Culantro:
  • Luteína y cezantina: 3.780 ug/100 g
  • Criptoxatina: 1.630 ug/100 g
  • Betacaroteno: 2.100 ug/100 g
  • Alfatocoferol: 2 mg/100 g
¿Cómo prepararlo? Crudo o cocinado; evítese mucha sal

Zanahoria:
  • Luteína y cezantina: cruda: 157 ug/100 g; cocinada: 2.970 ug/100 g
  • Licopeno: cruda: 149 ug/100 g; cocinada: 86,4 ug/100 g
  • Alfacaroteno: cruda: 3.860 ug/100 g; cocinada: 2.390 ug/100 g
  • Betacaroteno: cruda: 7.100 ug/100 g; cocinada: 4.500 ug/100 g
  • Alfatocoferol: cruda: 0,3 mg/100 g; cocinada: 0,8 mg/ 100 g
¿Cómo prepararla? Cruda o hervida por 15 min.; evítese la sal.

Espinaca:
  • Luteína y cezantina: 4.100 ug/100 g
  • Alfacaroteno: 0 ug/100 g
  • Betacaroteno: 807 ug/100 g
  • Alfatocoferol: 0,9 mg/100 g
Preparación: Hervir 10 minutos y evitar uso de sal

Plátano:
  • Luteína y cezantina: verde: 154 ug/100 g; maduro: 35,1 ug/100 g
  • Alfacaroteno: verde: 116 ug/100 g; maduro: 343 ug/100 g
  • Betacaroteno: 192 ug/100 g; maduro: 644 ug/100 g
  • Alfatocoferol: verde: 0,6 mg/100 g; maduro: 0,6 mg/ 100 g
Preparación: Hervir 15 min. sin sal

Tomado de: www.nacion.com

18 de agosto de 2012

El consumo diario de nueces puede ayudar a mejorar la salud del esperma

Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, aseguran que el consumo diario de un par de puñados de nueces puede ser beneficioso para la fertilidad masculina tras haber comprobado que mejora la salud del esperma en hombres jóvenes, según los resultados de un estudio publicado en el último número de la revista 'Biology of Reproduction'.

 La investigación incluyó a 117 hombres de entre 21 y 35 años que fueron divididos en dos grupos. Ambos grupos siguieron una típica dieta occidental pero, mientras uno añadió 75 gramos de nueces a su dieta diaria, el otro siguió su dieta habitual pero evitó comer frutos secos.

 El autor principal de la investigación, el profesor Wendie Robbins, de la Escuela de Salud Pública Wendie Robbins Fielding de UCLA, ha explicado a la BBC que los resultados muestran "una mejora significativa en los parámetros del esperma entre los hombres que consumieron nueces", en términos de concentración, vitalidad, movimiento, forma y anormalidades cromosómicas.

 En cambio, añadió Robbins en declaraciones recogidas por Europa Press, "los hombres que no comieron frutos secos no vieron ningún cambio". Esto podría deberse, según ha explicado, a que los ácidos grasos que se encuentran en estos frutos secos favorecen el desarrollo del esperma.

 La también autora del estudio Catalina Carpenter, del Centro de Nutrición Humana de la UCLA, ha añadido que "las nueces constituyen una fuente particularmente rica de ácido alfa-linolénico, una fuente de planta natural de ácidos grasos omega-3 que, se sospecha, pueden haber sido responsables de las mejoras que hemos observado".

 El siguiente paso, según los autores, será trabajar con parejas que asisten a clínicas de fertilidad para determinar si el hecho de que los hombres con baja calidad de semen consuman más nueces genera mejores resultados para concebir.

Tomado de: www.europapress.es

El ñame, el motor natural de Usain Bolt


Por MAITE ZUDAIRE. Tomado de: www.consumer.es

Por su elevado aporte de carbohidratos, este tubérculo tropical se utiliza en la dieta de los deportistas con altos requerimientos energéticos

Usain Bolt, el atleta jamaicano que ha conseguido todas las medallas de oro en todas las carreras en las que ha participado, ha elevado a la categoría de alimento para deportistas al ñame, un tubérculo que forma parte de la cocina tradicional de Jamaica. El padre del atleta reveló que este tubérculo -típico caribeño y de tierras tropicales- es parte fundamental de la dieta de su hijo, en gran medida, por su riqueza en hidratos de carbono, principal fuente de energía. Los análisis de la composición de dicho alimento le respaldan, pues señalan la superioridad nutricional de este tubérculo en comparación con otros, como el boniato o la yuca. En este reportaje se desglosa el contenido del ñame, un alimento para deportistas, y se describen diversas formas de cocinarlo.

Ñame: alimento para deportistas

La composición química del ñame (Dioscorea alata) refleja, en parte, similitud con la de otros tubérculos como la patata, la yuca o el boniato. Como tubérculo, concentra su energía en forma de carbohidratos (80%-90%) de reserva en la raíz (almidón), su contenido en proteínas es escaso (2%-7%) y la cantidad de grasas es virtual. Por tanto, las calorías, que oscilan entre 100 y 130 Kcal/100 g, están determinadas por los carbohidratos complejos. De ahí que el ñame, allí donde este tubérculo forma parte de la base de la alimentación, sirva como aporte moderado de calorías para quienes precisan dietas más energéticas, como los niños y los deportistas.

El contenido de vitamina C de los tubérculos de ñame varía según los cultivos. Fresco, contiene desde 13 mg hasta 25 mg por cada 100 gramos de peso, si bien al cocinarlo -la forma natural de comerlo-, parte de esta vitamina se pierde. En cuestión de minerales, su contenido es más interesante, puesto que los resultados de distintos análisis bromatológicos muestran que el ñame es fuente razonable de potasio, fósforo y magnesio y que la concentración de estos y otros minerales (calcio, hierro...) es mayor o menor según la variedad y el tipo de suelo de cultivo.

La presencia de sustancias antinutritivas (como ácido fítico u oxalatos) que podrían afectar a la biodisponibilidad de los minerales no es relevante ni preocupante: la mayoría de estos compuestos se encuentra en forma soluble, por lo que se eliminan con el remojo o la cocción. Los resultados globales de la composición natural del ñame indican la superioridad nutricional de este tubérculo en comparación con otros cultivos de raíces tropicales, como el boniato o la yuca. Una ventaja añadida del ñame es que, al ser un tubérculo, no contiene gluten, por lo que puede ser una alternativa que permita más variedad a la dieta en caso de celiaquía.

Tomado de: www.consumer.es

Latinoamericanos suben consumo de calorías

Los países de América Latina ha aumentado el consumo de calorías, apoyados en la mejora económica que se vive en la región, pero el sedentarismo y la ausencia de actividad física suponen riesgos para la salud.

Así lo dio a conocer el endocrinólogo Fernando Lavalle, miembro de la Federación Mexicana de Diabetes. El especialista se encuentra en Brasil para participar en un simposio organizado por el Instituto de Bebidas para la Salud y el Bienestar (IBSB), que debatirá el balance energético del organismo.

Lavalle explicó a EFE que está “bien documentado” el aumento en el consumo calórico de la población, el que se sitúa por encima de las 3.200 calorías diarias.

Ese incremento del consumo calórico no sería un problema si se mantuviesen los niveles de actividad física.

Para ilustrar su afirmación, el experto precisó que más del 40% de los adolescentes mexicanos son inactivos, mientras que ese porcentaje se eleva hasta el 61% cuando se trata de los adultos.

En Chile, por ejemplo, el 80% de la población es sedentaria, de acuerdo con la encuesta nacional de salud de ese país.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha dado señales de atención y revela que en América –en su conjunto– el promedio de personas que sufren sobrepeso alcanza el 62%.

Por estas razones, el experto considera importante entender las vías para modificar los hábitos y potenciar la práctica deportiva.

“Es un problema complejo. Además de motivar a la población, es necesario facilitar espacios para que los ciudadanos puedan hacer deporte”, dijo Lavalle.

Unos 150 minutos de ejercicio moderado a la semana disminuyen la presencia de cáncer de mama y de colon, además de que el ejercicio físico reduce en un 30% el riesgo de infartos.

El endocrinólogo explicó que el objetivo del simposio que se celebrará a partir de hoy, y en el que participan profesionales de la salud y la nutrición, es discutir los últimos hallazgos científicos en la materia de equilibrio energético desde un punto de vista académico.

Lavalle preside el comité organizador de la Serie Científica Latinoamericana. Él destacó la importancia de la conferencia para contribuir al conocimiento sobre el balance energético, que es la ecuación entre actividad física y regulación del consumo de energía.

Tomado de: www.nacion.com

Aceite de oliva hasta los huesos

No es el primer estudio que alaba los beneficios del aceite de oliva sobre la salud. Sin embargo, esta investigación sí es la primera en demostrar que el consumo diario de este producto del olivo es una manera sencilla de evitar la destrucción ósea. Además, el trabajo con sello español también evidencia que el oro líquido fomenta que el páncreas siga produciendo insulina, algo que, cuando falla, conlleva la aparición de diabetes.

Que la formación del hueso no depende sólo de la cantidad de leche u otros lácteos que ingerimos en la dieta es algo que los nutricionistas saben desde hace tiempo. Hay otras sustancias cuyo consumo es fundamental para que se genere tejido óseo. Por ejemplo, la vitamina D, presente en el huevo o en el pescado, además de los lácteos, favorece la absorción intestinal del calcio. Pero en Nutrición, como en muchas otras disciplinas, todavía hay mucho por conocer y más por demostrar.

Aunque ya existían datos de estudios epidemiológicos que venían apuntando que hay algo en nuestra dieta mediterránea que protege frente a la osteoporosis, pues los países con estas costumbres alimentarias tienen una menor incidencia de esta enfermedad, faltaba un ensayo clínico que demostrara que esto era así y que ayudara a saber qué alimentos de esa dieta eran los más importante en la prevención ósea.

El estudio PREDIMED (acrónico de 'Efectos de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular') se inició a finales de 2003 con 7.400 participantes. Su objetivo era conocer, mediante un gran ensayo clínico aleatorizado, si la dieta mediterránea, suplementada con aceite de oliva o con frutos secos, evitaba la aparición de problemas cardiovasculares en comparación con una dieta baja en grasas. Son ya varias las conclusiones que se han podido extraer de ese estudio, como su efecto sobre el colesterol o sobre el peso, pero todavía siguen saliendo a la luz nuevos datos como los que ahora publica la revista 'Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism' (JCEM).

"Aunque diferentes estudios experimentales ya habían relacionado en el laboratorio la ingesta de aceite de oliva con la prevención de osteoporosis, este es el primer estudio aleatorizado que demuestra que el aceite de oliva preserva el hueso, al menos eso es lo que nos dicen los datos de diferentes marcadores sanguíneos de formación de hueso, como la osteocalcina", explica a ELMUNDO.es José Manuel Fernández-Real, doctor del departamento de Diabetes, Endocrinología y Nutrición del Hospital Dr. Josep Trueta de Gerona y principal autor de este estudio.

Tres tipos de dieta

A esta conclusión llegó después de analizar los datos de 127 varones de 55 a 80 años que fueron evaluados durante al menos dos años. Los participantes tenían un diagnóstico de diabetes tipo 2 y alguno de los siguientes factores de riesgo: hipertensión, dislipemia o una historia familiar de enfermedad cardiovascular prematura. De forma aleatoria fueron asignados a uno de los siguientes grupos dietéticos: dieta mediterránea con un aporte extra de nueces, dieta mediterránea con un aporte extra de aceite de oliva virgen (de 20 a 30 ml diarios sobre su ingesta habitual de aceite) o una dieta baja en grasas.

Lo que comprobaron a los dos años de estar consumiendo esta dieta es que aquellas personas que habían tomado el extra de aceite de oliva virgen presentaban un aumento significativo de la concentración total de osteocalcina y de otros marcadores de formación ósea. En el resto de participantes no se detectó ningún cambio en estas proteínas. Estos resultados fueron en paralelo con un nivel de calcio en la sangre que no varió en el primer grupo y que disminuyó significativamente en los otros dos.

"Otro hecho muy importante es el efecto del aceite de oliva es la preservación de la regulación de insulina pancreática. Es muy importante porque tanto esto como el aumento de osteocalcina están relacionados con un menor riesgo cardiovascular", aclara Fernández-Real.

Según este especialista, el efecto del aceite podría ser similar al que tienen los fármacos contra la osteoporosis sobre esos mismos marcadores. No obstante, este endocrinólogo señala que el próximo paso es poner en marcha otro estudio (que ya se está diseñando) que demuestre el mismo efecto pero en personas sanas, sin antecedentes cardiovasculares. "Además, otro objetivo que tenemos es medir la densidad del hueso, algo que no hemos hecho en este estudio en donde sólo hemos valorado los marcadores óseos en sangre", concluye.

Tomado de: www.elmundo.es

Expertos demandan que la inactividad física sea considerada como una patología

Expertos de la Clínica Mayo de Estados Unidos están demandando que la inactividad física sea considerada como una patología. En este sentido, recuerdan que el sedentarismo "es una causa común de obesidad, y de sobrepeso y grasa excesiva".

 Por ello, y porque es un catalizador "para la diabetes, la presión arterial alta, el daño en las articulaciones y otros problemas de salud graves; manifiestan que éste "debe ser considerado una condición médica", tal y como asegura el fisiólogo de este centro sanitario, el doctor Michael Joyner.

 El estudio, que ha sido publicado en la revista 'The Journal of Physiology', señala que la falta de ejercicio afecta a la salud "no sólo de muchos pacientes obesos, sino también de personas de peso normal". De hecho, la inactividad prolongada puede hacer que se produzcan cambios corporales de carácter estructural y metabólico.

 Así, aumentan las posibilidades de sufrir "un aumento de la frecuencia cardiaca, un atrofiamiento de huesos y músculos y disminuciones de la resistencia física y del volumen sanguíneo", indica el doctor Joyner. Y es que, volver a hacer ejercicio después de un tiempo sin hacerlo es difícil porque "la persona se puede cansar rápidamente y experimentar mareos u otro malestar", confirma.

Con ejercicio se remiten enfermedades como la fibromialgia

 Por todo ello, el experto asegura que si se medicalizase la inactividad física "se podrían dar tratamientos de por vida como se ha hecho con la adicción al tabaco". Además, remitirían patologías asociadas como "la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica o el síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS, por sus siglas en inglés)", subraya.

 Además, una reciente investigación del Texas Health Hospital Presbiteriano de Dallas y de la Universidad de Texas Southwestern Medical Center (ambos situados en Estados Unidos) ha demostrado que tres meses de ejercicio físico continuado puede reducir los síntomas del POTS. Por ello, los expertos consideran que "los médicos deben considerar la prescripción de ejercicio".

 Sin embargo, el doctor Joyner interpela a las personas sedentarias a que no se reincorporen a la vida física activa de manera brusca, pues debe ser "lenta y progresiva. No hay que tratar de entrenar para una maratón", apostilla.

Tomado de: www.europapress.es

El consumo de yema de huevo es "casi tan malo como fumar" para los enfermos de aterosclerosis

El consumo de yema de huevo es "casi tan malo como fumar" para los enfermos de aterosclerosis, según un estudio de la Universidad Occidental (Canadá). Así, el trabajo dirigido por el doctor David Spence evidencia que la ingesta de este alimento "acelera esta enfermedad de un modo similar al tabaco".

 Estas conclusiones, que se han obtenido mediante el análisis de 1.200 pacientes, han sido publicadas en la edición digital de la revista 'Atherosclerosis'. En ella, los expertos aseguran que el consumo regular de yemas de huevo tiene sólo un 33 por ciento menos de efectos negativos que el de cigarrillos.

 En concreto, este hábito puede producir "el aumento de la acumulación de placa en la carótida", lo que es un factor de riesgo para el accidente cerebrovascular y el ataque cardíaco, manifiestan los investigadores. Y es que, la aterosclerosis es un trastorno de las arterias, en donde se firman estas placas en la pared arterial interna.

 Para paliar estos datos, el equipo de investigación de esta universidad canadiense analizaron las conductas alimenticias y tabáquicas de los voluntarios. Tras ello, los expertos observaron que las placas carotídeas "aumentaron exponencialmente comiendo yemas y fumando cigarrillos".

 De esta forma, el doctor Spence considera que "se ha demostrado que con el envejecimiento, la placa se acumula poco a poco en las arterias, y las yemas de huevo hacen que lo haga más rápidamente". Por ello, concluye que el consumo regular de yemas de huevos "debe ser evitado por personas en situación de riesgo de enfermedad cardiovascular".

Tomado de: www.europapress.es

11 de agosto de 2012

Beber té helado aumenta el riesgo de cálculos renales, según un estudio

Las personas que beben té helado podrían estar en mayor riesgo de desarrollar dolorosos cálculos renales, indica un estudio reciente.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Loyola explicaron que la popular bebida veraniega contiene altos niveles de oxalato, una sustancia que lleva a la formación de pequeños cristales conformados por los minerales y la sal que se hallan en la orina. Aunque esos cristales por lo general son inocuos, los investigadores advirtieron que pueden crecer a un tamaño suficiente para atorarse en los pequeños tubos que llevan la orina de los riñones a la vejiga.

"Para las personas que tienen una tendencia a formar el tipo más común de cálculos renales, el té helado es de las peores cosas que pueden beber", advirtió en un comunicado de prensa el Dr. John Milner, profesor asistente del departamento de urología de la Facultad de Medicina Stritch de la Universidad de Chicago. "Como muchas personas, disfruto del té helado en verano, pero no exagero. Igual que con tantas cosas que tienen que ver con un estilo de vida saludable, la moderación es clave".

La deshidratación es una de las causas más comunes de los cálculos renales, apuntaron los autores del estudio. Sin embargo, beber té helado puede aumentar el riesgo de la afección de las personas.

"Se aconseja a la gente que beba más líquidos en verano", apuntó Miller. "Muchas personas eligen beber más té helado, porque es bajo en calorías y tiene mejor sabor que el agua. Sin embargo, en términos de los cálculos renales, quizás no se estén haciendo un favor".

Los hombres tienen cuatro veces más probabilidades de desarrollar cálculos renales que las mujeres. Ese riesgo aumenta significativamente en los hombres mayores de 40. Sin embargo, los investigadores anotaron que las mujeres postmenopáusicas con niveles bajos de estrógeno, y aquellas a las que se han extirpado los ovarios, también están en mayor riesgo.

Para reducir el riesgo de cálculos renales, los investigadores aconsejaron a las personas mantenerse hidratadas. Aunque lo mejor es beber agua, anotaron que la limonada natural es otra buena opción. "Los limones son ricos en citratos, que inhiben el crecimiento de los cálculos renales", explicó Milner.

Los autores del estudio también aconsejaron a las personas en riesgo de cálculos renales tomar las siguientes medidas:
  • Evitar los alimentos con altos niveles de oxalato, como la espinaca, el chocolate y los frutos secos.
  • Reducir la ingesta de sal.
  • Comer menos carne.
  • Ingerir suficiente calcio, que reduce la cantidad de oxalato que el cuerpo absorbe.
Aunque el té caliente también contiene oxalatos, los investigadores anotaron que es difícil beber suficiente como para provocar cálculos renales. Añadieron que las personas que desarrollan cálculos renales que beben té helado deben consultar a su médico para ver si producen demasiados oxalatos.

Los niños alimentados con una dieta sana podrían alcanzar un cociente intelectual mayor

Los niños alimentados con una dieta sana durante los primeros años de vida podrían alcanzar un cociente intelectual (CI) ligeramente mayor, tal y como evidencia un estudio de la Universidad de Adelaida (Australia). Por su parte, los menores alimentados con comida basura pueden ver reducida su inteligencia.

 Para alcanzar estas sentencias, el equipo de investigación dirigido por la doctora de este centro universitario, Lisa Smithers, observó los hábitos alimenticios de 7.000 menores a los 6 meses de edad, a los 15 meses y a los dos años desde su nacimiento. Tras ello, analizó el coeficiente intelectual de los mismo a los ocho años de edad.

 Ahondando en la importancia de la dieta a la hora de mejorar la inteligencia de los niños, la experta indica que ésta "aporta los nutrientes necesarios para el desarrollo de los tejidos del cerebro en los dos primeros años de vida". Así, confirma que los bebés que ingirieron alimentos variados con regularidad presentaron "hasta dos puntos más de CI a la edad de ocho años".

 Además, el estudio también arroja el dato de que los menores que consumieron alimentos preparados para bebés a los seis meses obtuvieron "un impacto negativo". Por el contrario, los efectos fueron positivos al comerlos a los dos años de edad.

 Por último, la doctora Smithers concluye que este trabajo refleja la "necesidad" de proporcionar a los niños alimentos saludables en un momento tan crucial para la formación en sus vidas. "Es importante que se considere el impacto a largo plazo de los alimentos que alimentan a nuestros hijos", finiquita.

Tomado de: www.europapress.es

Más evidencia de que el ejercicio ayuda a combatir a la diabetes

Las personas con diabetes que aumentan su nivel de actividad física pueden reducir el riesgo de muerte prematura, según un estudio reciente. Y un estudio distinto halló que solo entrenar con pesas podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes en primer lugar.

El primer estudio, en que participaron casi 6,000 personas diabéticas, halló que las que tenían una actividad física moderada presentaban el riesgo de muerte más bajo.

La actividad física del tiempo libre, como montar bicicleta, la jardinería y el trabajo en casa, además de caminar, también se asoció con un menor riesgo de muerte, hallaron la investigadora Diewertje Sluik, del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbrucke, y colegas.

En el otro estudio, que incluyó a más de 32,000 hombres, los investigadores hallaron que solo levantar pesas (sin aeróbicos) puede ayudar a prevenir la diabetes tipo 2, posiblemente al aumentar la masa muscular y mejorar la sensibilidad a la insulina.

Sin embargo, una combinación de entrenamiento con pesas y ejercicio aeróbico proveyó el mayor beneficio preventivo.

Ambos estudios aparecen en la edición en línea del 6 de agosto de la revista Archives of Internal Medicine.

"Hasta ahora, estudios anteriores han reportado que el ejercicio aeróbico es de gran importancia para la prevención de la diabetes tipo 2", señaló en un comunicado de prensa de la Harvard Anders Grontved, autor líder del estudio sobre el entrenamiento con pesas.

"Pero muchas personas tienen dificultades para participar, o persistir, en el ejercicio aeróbico. Estos nuevos resultados sugieren que el entrenamiento con pesas, en gran medida, puede servir como alternativa al ejercicio aeróbico en la prevención de la diabetes tipo 2", añadió Grontved, investigador visitante de la Facultad de Salud Pública de la Harvard y estudiante doctoral en epidemiología del ejercicio de la Universidad del Sur de Dinamarca.

Usando información sobre los hábitos semanales de entrenamiento con pesas y el ejercicio aeróbico de los participantes de 1990 a 2008, los investigadores hallaron que los hombres que entrenaban con pesas de forma regular podrían reducir su riesgo de diabetes tipo 2 en hasta 34 por ciento.

Incluso una pequeña cantidad de entrenamiento con pesas resultaba útil. Los hombres que levantaban pesas durante apenas hasta 59 minutos por semana reducían su riesgo de diabetes tipo 2 en 12 por ciento.

Mientras tanto, entrenar con pesas de 60 a 149 minutos por semana reducía el riesgo de diabetes tipo 2 en hasta 25 por ciento, y los hombres que levantaban pesas durante al menos 150 minutos reducían su riesgo en 34 por ciento, hallaron los investigadores.

"Este estudio provee evidencia clara de que el entrenamiento con pesas tiene efectos beneficiosos sobre el riesgo de diabetes por encima del ejercicio aeróbico, que probablemente sean mediados por el aumento en la masa muscular y la mejora en la sensibilidad a la insulina", explicó en el comunicado de prensa el autor principal del estudio Frank Hu, profesor de nutrición y epidemiología de la Harvard. "Para lograr los mejores resultados en la prevención de la diabetes, se puede incorporar entrenamiento en resistencia al ejercicio aeróbico".

Los hombres que hacían ejercicio aeróbico durante hasta 59 minutos por semana reducían el riesgo de diabetes tipo 2 en 7 por ciento. Entre 60 y 149 minutos de aeróbicos reducían el riesgo en 31 por ciento, y al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico reducían el riesgo en 52 por ciento, según el informe.

La combinación del entrenamiento con pesas y el ejercicio aeróbico fue la más beneficiosa, enfatizaron los investigadores. Los hombres que hacían más de 150 minutos de ejercicio aeróbico además de al menos 150 minutos de entrenamiento con pesas por semanas tenían un riesgo 59 por ciento más bajo de diabetes tipo 2.

Los autores del estudio señalaron que se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos, y para determinar si se aplican a las mujeres además de a los hombres.

Recomendaciones alimentarias para prevenir el cáncer

Por MARÍA MANERA / Tomado de: www.consumer.es

No existen alimentos milagrosos para curar el cáncer, pero sí recomendaciones nutricionales muy claras para prevenirlo

El peso corporal, las elecciones alimentarias y el nivel de actividad física son los tres factores que más inciden sobre el riesgo de padecer cáncer en quienes no tienen predisposición genética ni consumen tabaco. En Estados Unidos, un tercio de las muertes por cáncer se debe a los malos hábitos de alimentación y al sedentarismo. En España, esta enfermedad es la segunda causa de muerte. Ante estas evidencias y, sobre todo, ante el hecho de que estos factores sí se pueden modificar, la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society, ACS) ha elaborado unas guías para cambiar de hábitos y prevenir la enfermedad. El documento, publicado en la revista científica Cancer Journal for Clinicians, sugiere modificaciones en los patrones dietéticos y de actividad física. Este reportaje recopila esos consejos y explica cómo llevarlos a la práctica.

Consejos nutricionales para la prevención del cáncer: no existen alimentos milagrosos

No es nada raro leer (o escuchar) noticias sobre fórmulas extraordinarias, combinaciones mágicas de alimentos, píldoras concentradas de nutrientes, sustancias naturales o superalimentos que previenen -e incluso curan- el cáncer. Pero estas ideas tan prometedoras (y, en general, tan caras) son ineficaces y no siempre seguras. La evidencia científica más actual sobre los patrones de alimentación y actividad física y el riesgo de cáncer está recogida en las guías de Sociedad Americana de Cáncer, que destaca cuatro pilares esenciales para la prevención de esta dolencia:
  1. Mantener un peso saludable a lo largo de la vida.
  2. Seguir una dieta saludable, con especial énfasis en los alimentos de origen vegetal.
  3. En caso de beber alcohol, limitar su consumo.
  4. Adoptar un estilo de vida activo desde el punto de vista físico.
Así pues, prevenir un cáncer no es tan fácil como consumir extracto de aloe vera con ginseng de Vietnam los días impares de la semana. El estilo de vida, en su forma más global, y los hábitos de alimentación y actividad física en concreto son la clave. Lo positivo es que, por difícil que parezca, está en nuestras manos cambiarlos.

¿Cómo llevar a la práctica las recomendaciones de alimentación y ejercicio?

Evitar el sobrepeso y la obesidad es una de las medidas que más beneficios reporta a la salud. En el caso de que ya se padezca este trastorno (algo que, según las últimas encuestas, le sucede al 62% de los adultos españoles), hay que ser consciente de que cualquier pequeña pérdida de peso mantenida en el tiempo tiene beneficios, y este siempre es un buen punto para empezar. Practicar actividad física de manera regular y limitar el consumo de alimentos y bebidas demasiado calóricos son estrategias clave, aunque en cualquier caso es aconsejable consultar un dietista-nutricionista para lograr la pérdida de peso adecuada.

Para prevenir o tratar el exceso de peso con el objetivo de reducir el riesgo de cáncer (y también el de diabetes y de enfermedades cardiovasculares) es aconsejable seguir una dieta que enfatice los alimentos de origen vegetal. ¿Cuáles? Todos: los que más nos gusten, los locales, los que nos regalen los vecinos, los que estén mejor de precio, los que se adapten mejor a nuestras habilidades culinarias... En cuanto a la elección de alimentos y la frecuencia de consumo, las recomendaciones son:
  • Frutas y hortalizas: al menos 5 raciones al día.
  • Pan, pasta, arroz o papa: varias veces al día y, a ser posible, integrales.
  • Legumbres: 3-4 veces por semana.
  • Frutos secos: 3-7 puñados a la semana.
  • Aceite de oliva: mejor si es virgen, utilizarla tanto para cocinar como para aliñar.
  • Para prevenir el cáncer, se debe limitar, tanto como se pueda, el consumo de carne roja y procesada.
El alcohol es, según la Organización Mundial de la Salud, teratogénico, neurotóxico, adictivo, inmunosupresor, perjudicial para el sistema cardiovascular, carcinógeno y aumenta el riesgo de muerte. Por ello, es mejor no consumir bebidas alcohólicas. Si se decide hacerlo, no debe superarse la cantidad de una bebida al día en mujeres y dos para los hombres.

Actividad física: adoptar un estilo de vida activo

De las cuatro recomendaciones que facilita la Sociedad Americana de Cáncer en sus guías, una hace referencia a la actividad física. Con el fin de minimizar el riesgo de cáncer y preservar la salud, los adultos deberían realizar, como mínimo, 150 minutos de actividad física moderada (o bien 75 minutos si ésta es de alta intensidad) cada semana, combinándola de la manera que se prefiera.

En el caso de los niños y adolescentes, se debería destinar una hora diaria a la práctica de actividad física, de intensidad moderada o vigorosa. Esta última debería aparecer 3 veces por semana. Al mismo tiempo, se recomienda disminuir al máximo las actividades sedentarias, como estar sentado, acostado, mirar la televisión u otras formas de entretenimiento de pantalla. Siempre que se aumente la actividad física por encima de la que se realiza de forma habitual, sea cual sea el punto de partida, se aportan beneficios para la salud.

Corazón de los ticos extraña los jugos y frescos naturales

La falta de tiempo o la pereza para prepararlos hacen que cada vez menos ticos consuman jugos de frutas naturales o los “frescos”.

En su lugar, se prefieren jugos procesados o gaseosos, o quizá, los paquetes con un polvo que, al revolver con agua dan una bebida saborizada.

Pese a la comodidad de estas bebidas, la factura que su consumo le pasa a la salud de los costarricenses no es baja y hay evidencia de ello.

Un estudio hecho por la doctora costarricense en Salud Pública de la Universidad Harvard, Hannia Campos, indicó que solo el hecho de sustituir un jugo de frutas casero por uno procesado al día aumenta en un 30% el riesgo de padecer el llamado síndrome metabólico.

Esta es una condición caracterizada por exceso de grasa abdominal, sobrepeso, presión arterial alta y también elevados niveles de colesterol. “El problema es que es un síndrome silencioso; las personas no presentan síntomas, pero pueden ir hacia males graves como diabetes, infartos o derrames cerebrales”, dijo Campos.

Los jugos naturales son la opción más sana y evitan el síndrome metabólico, seguida de los “frescos” (fruta combinada con azúcar y agua). En el extremo contrario de riesgo están los jugos procesados y las gaseosas.

Bebidas decisivas

Estos datos son parte de un estudio más amplio sobre las causas y características del infarto en los ticos. Esa investigación empezó en 1994 y, durante 10 años, estudió a 2.000 ticos que habían sufrido su primer infarto; por cada uno de ellos, se tomó a una persona de edad similar y de la misma zona geográfica que no lo hubiera sufrido.

El reporte sobre las bebidas utilizó solo a quienes no tenían historia de infarto.

El estudio tomó en cuenta a 1.872 personas y se publicó en la revista The Journal of Nutrition.

A todos los participantes se les tomaron muestras de sangre para determinar sus niveles de azúcar, colesterol y grasa. También se les tomaron medidas de peso y altura.

Ellos respondieron un cuestionario sobre qué tipo de bebidas tomaban y con qué frecuencia.

El análisis reflejó que de ellos, solo el 14% tomaba jugo puro de frutas al menos una vez al día; el 48% ingería fresco una vez al día; el 14% tomaba jugos procesados y un 5% gaseosas. El resto combinaba gaseosa y jugos procesados.

Durante los 10 años de investigación se vio quiénes desarrollaron síndrome metabólico y los compararon con su ingesta de bebidas.

Así se determinó que el riesgo de síndrome metabólico era un 30% más alto entre quienes tomaban jugos procesados o gaseosas en lugar de solo jugos naturales.

“El mensaje no es dejar de comer la fruta sólida pues tiene mucho más nutrientes. La idea es que si van a acompañar su comida con una bebida, que sea lo más sana posible”, declaró Campos.

Exceso perjudicial

Para la nutricionista Adriana Navarro, el problema con los jugos procesados, y con algunos “frescos” hechos en casa es su alto contenido de azúcar. “El consumo de estas bebidas tan azucaradas está asociado con obesidad y diabetes tipo 2”, señaló.

Otro punto por considerar es que algunos procesados a la venta no son realmente jugos de frutas y, si acaso, contienen de un 10% a un 20% de fruta, el resto es agua, azúcar y saborizantes. Los expertos piden leer etiquetas y ver cuánta fruta hay en esos envasados.

Tomado de: www.nacion.com

4 de agosto de 2012

La cafeína proporcionaría algo de alivio a los pacientes con Parkinson

Los pacientes con Parkinson que tomaron píldoras de cafeína en un estudio pequeño lograron una mejoría leve, pero evidente, de los trastornos del movimiento que provoca la enfermedad. Los autores del estudio, realizado en Canadá, aseguran que los resultados demuestran que se necesitan más investigaciones.

"Es muy pronto para decir 'Todos deberían beber café'. ¿Realmente produce alguna diferencia en la vida de una persona con Parkinson? Aún no lo sabemos", dijo el autor principal, doctor Ronald Postuma, de la Universidad McGill, en Montreal.

De todos modos, Postuma señaló que la cafeína suele ser segura, por lo que valdría la pena utilizarla en algunos pacientes que no responden adecuadamente al tratamiento y tienen somnolencia.

La Fundación Nacional del Parkinson estima que en Estados Unidos se diagnostican unos 50.000 ó 60.000 casos de Parkinson anualmente. Los síntomas suelen ser temblores y problemas con el movimiento y la coordinación.

No tiene cura, pero algunos medicamentos reducen la gravedad de los síntomas.

Cuatro tazas

El equipo de Postuma les indicó a 61 personas con Parkinson, de unos 60 años que tomaran al azar píldoras de cafeína o placebo durante seis semanas.

El grupo tratado con cafeína consumió 100 mg al despertarse y después de almorzar durante tres semanas y luego comenzó a tomar 200 mg dos veces por día. Una taza de café contiene 100 mg de cafeína y una gaseosa de 354 centímetros cúbicos contiene entre 30 y 50 mg.

Al finalizar el estudio, el grupo tratado con cafeína no tenía menos somnolencia, pero sí había disminuido algunos de sus síntomas, como la rigidez muscular y otros trastornos del movimiento.

En una escala de evaluación de los síntomas del Parkinson, la mejoría promedio fue de cinco puntos, según publica el equipo en la revista Neurology. Postuma explicó que un paciente con Parkinson durante unos pocos años obtendría un resultado de entre 30 y 40 puntos de esa escala.

"Cinco puntos es suficiente como para decir 'Sí, me siento un poco mejor; todo es algo más sencillo'. No es una diferencia enorme", dijo, pero aclaró que hasta un cambio pequeño en el Parkinson "puede tener un efecto concreto en la vida de los pacientes".

Postuma indicó que el fármaco de primera elección para tratar el Parkinson, levodopa, tiene un efecto entre tres y cuatro veces superior al observado con las píldoras de cafeína.

"Esto de ninguna manera reemplazará a levodopa si quedara demostrado más claramente que alivia los síntomas, pero tampoco es algo para subestimar", opinó el doctor Michael Schwarzschild, neurólogo del Hospital General de Massachusetts, en Boston, y autor de un comentario publicado sobre el estudio.

La mitad de los pacientes de ambos grupos tuvo algún efecto adverso; los más comunes fueron los dolores de estómago por el uso de las píldoras.

Se sabe que los consumidores de café tienen algo menos de riesgo de desarrollar Parkinson, pero eso no significa que el café, el té o las gaseosas causen un efecto directo en la enfermedad o sus síntomas.

"Por ahora, es algo que podría ser un poco útil para el Parkinson. El tiempo lo dirá" En tanto, el equipo asegura que un poco de cafeína extra quizás no dañe a nadie.

La obesidad infantil puede afectar a la pubertad y complicar la reproducción

La obesidad infantil puede afectar a la pubertad y complicar la reproducción, según se ha deducido de un estudio realizado por la Universidad de Oregon (Estados Unidos). En el mismo se evidencia que se ha producido un aumento "dramático" de esta enfermedad entre los más pequeños en los últimos años.

 Así, los expertos consideran que las repercusiones de este grave problema pueden ir más allá de los dificultades de salud habituales. "Se puede alterar el momento de la pubertad y en última instancia conducir a una disminución de la capacidad de reproducirse, especialmente en las mujeres", advierten.

 Por ello, este trabajo publicado en la revista 'Fronteras en Endocrinología' sugiere que la obesidad podría estar relacionada con los crecientes problemas de infertilidad. "Los síndromes metabólicos causados por el sobrepeso pueden estar afectando a la calidad reproductiva", explica a colación de ello el autor principal del estudio y profesor asistente de Medicina Veterinaria en la Universidad de Oregon, Patrick Chappell.

 Además, el experto, que asegura que las malas noticias también están asociadas a la anorexia, asegura que la obesidad "puede dañar el hígado, el páncreas y otras glándulas endocrinas". Sin embargo, no se queda ahí, ya que recuerda que otro efecto posible es la interrupción de los relojes circadianos, que reflejan los ritmos naturales del día y la noche.

 Por otra parte, otros estudios publicados ha encontrado una relación entre una pubertad temprana y el riesgo de padecer cáncer del aparato reproductor. Sin embargo, los hay también los que establecen simbiosis entre este problema y la ansiedad.

 En este sentido, algunos investigadores insisten en que estas circunstancias pueden alargarse hasta la vida adulta repercutiendo en una menor calidad de vida. Sin embargo, los expertos concluyen que "se necesitan investigaciones adicionales para entender mejor el efecto de estos procesos en el metabolismo".

Tomado de: www.europapress.es

Leyendas de cocina: seis mitos de la alimentación


Por ALMA PALAU FERRÉ / Tomado de: www.consumer.es


Los mitos alimentarios condicionan la forma de comer y, en ocasiones, conducen a cometer errores que pueden afectar a la salud

Las cocinas y las mesas son muy ricas en leyendas. Ideas falsas sobre el pan, suspicacias sobre la leche, manía contra el huevo... Infinidad de mitos alimentarios se cuelan en las decisiones que se toman al cocinar y, en no pocas ocasiones, resultan perjudiciales para la salud o provocan justo lo contrario que se pretende conseguir. En este reportaje, se agrupan los mitos alimentarios más perjudiciales y se ofrecen datos para desmontarlos y conocer mejor las verdaderas propiedades de los alimentos.

Los mitos alimentarios más perjudiciales

Un mito alimentario es una afirmación que reúne los siguientes ingredientes: es conocido por la población en general, no tiene base científica, afirma lo contrario de lo que realmente es y puede ser perjudicial para la salud o, en el mejor de los casos, no tener efecto alguno. Los mitos alimentarios son muchos y variados. A continuación, se enumeran los que más pueden perjudicar a la dieta.

1. La controvertida leche
  • Solo deberían tomar leche los lactantes, como el resto de los mamíferos.
  • La leche siempre ha de ser desnatada porque la grasa saturada es mala.
  • La leche de soja es mejor que la leche de vaca.
La leche de vaca contiene lactosa, que requiere de la enzima lactasa para ser digerida. Con el tiempo, es posible dejar de fabricar esta enzima. Si es así, se sabrá porque la leche resultará indigesta y se deberá sustituir por yogur o queso fresco. Si se tolera la leche, no hay motivo para dejar de consumirla.

La leche es un alimento muy completo y la principal fuente de calcio en la dieta. Su contenido de agua es del 88% y solo un 2% corresponde a las grasas saturadas. Eso quiere decir que, en cualquier caso, sería más recomendable restringir los quesos y la mantequilla, donde se concentra más la grasa.

La leche de soja, aunque se denomine leche, no es una fuente de calcio y vitamina D, como lo es la de vaca. Y estos son nutrientes esenciales para conservar sanos los huesos y los dientes.

Las recomendaciones de lácteos más altas (un litro de leche al día) se aconsejan durante el embarazo, la lactancia y la adolescencia. Los niños deben tomar 3 vasos al día y los adultos, 2. Un vaso de leche puede sustituirse por dos yogures y, en este caso, el calcio se absorberá incluso mejor, por la transformación de la lactosa en ácido láctico.

2. El temido huevo
  • No se deben consumir más de uno o dos huevos a la semana.
  • El huevo crudo alimenta más que el cocido.
  • Los huevos morenos son mejores que los blancos.
  • Si se tiene colesterol, no se pueden comer huevos.
El huevo crudo se resiste a la acción de los jugos gástricos. Por el contrario, cuando está coagulado por el calor, se aprovecha casi al 100%.

El color de la cáscara del huevo no afecta al valor nutritivo, pero por ser una cáscara más sólida y menos permeable, permite una mejor conservación.

En la literatura médica hay numerosos estudios que demuestran el escaso efecto del consumo de huevos sobre el colesterol en sangre. Por tanto, las recomendaciones dirigidas a disminuir el riesgo cardiovascular deben concentrarse más en una reducción de la grasa en general que del colesterol dietético.

Los alimentos proteicos de origen animal de la dieta son: las carnes, los pescados y los huevos. Es importante buscar un equilibrio entre los tres.

3. El desacreditado pan
  • El pan engorda.
  • La miga engorda más que la corteza.
  • En las dietas, solo se admiten los biscotes.
El pan engorda en proporción a las calorías que aporta, que son bastante moderadas, como en el caso de las pastas, el arroz y las patatas. Todos ellos son alimentos básicos y también algo insípidos, que siempre requieren de un acompañamiento. En general, los alimentos que acompañan al pan, la pasta o el arroz son los que aportan las grasas y, por tanto, más calorías.

La masa del pan es la misma en la miga y en la corteza. Si acaso, la corteza, al tener menos agua, en igualdad de peso tendrá más calorías que la miga. Es más, en una dieta de adelgazamiento, el pan fresco aportará más saciedad que el pan tostado, pero no se debe caer en la tentación de untarlo o mojarlo en salsas.

4. El aceite, la mantequilla y la margarina: el bueno, el malo y el menos malo
  • El aceite de oliva no engorda.
  • La margarina es mejor que la mantequilla.
  • Los fritos contienen demasiada grasa.
El aceite de oliva aporta 9 kcal por gramo, igual que la mantequilla o la grasa de cerdo, pero al circular en sangre, es más beneficiosa que perjudicial, a diferencia de las grasas de origen animal.

En general, los aceites (líquidos), incluidas las grasas del pescado, son más cardiosaludables que las grasas (sólidas), como la mantequilla, la grasa visible de la carne, la grasa del queso, etc.

Las grasas a las que se debe prestar especial atención son las grasas trans, presentes en alimentos manufacturados y/o precocinados. En las etiquetas no pondrá "grasas trans", sino "grasas hidrogenadas". Estas son las grasas que se deben evitar.

Respecto a los fritos, es curioso resaltar que el pollo frito contiene menos grasa que el pollo a la plancha porque expulsa su grasa al freírse en el aceite. Las patatas gratinadas en aceite no absorben ni un mililitro del aceite. Sin embargo, muchas ensaladas generosamente aderezadas con aceite aportan una gran cantidad de calorías.

4. Mitos en torno al agua
  • Beber durante la comida, engorda.
El agua no aporta calorías, por lo que es imposible que engorde, se consuma cuando se consuma. Y es positivo tomarla durante la comida porque ayuda en la digestión.

5. Frutas que engordan y adelgazan
  • La fruta, después de comer, engorda.
  • La piña y la toronja adelgazan y son "quemagrasas".
  • Los diabéticos no pueden comer banano.
Los alimentos no engordan porque se tomen en un determinado orden, sino porque el valor calórico de lo ingerido supera las necesidades del individuo.

Ninguna base científica respalda que haya frutas adelgazantes y en ningún caso es recomendable llevar una dieta a base de piña, toronja o limón.

Un banano pequeño aporta la misma cantidad de azúcar que una manzana mediana. Por lo tanto, no es cuestión de qué comer, sino de qué cantidad se come.

6. Los alimentos integrales y light
  • Los integrales no engordan y los light adelgazan.
Los alimentos integrales aportan más fibra que los refinados, pero su composición en calorías no varía tanto. Es decir, a igual peso, el pan, la pasta o el arroz aportan las mismas calorías que sus versiones integrales.

En el caso de las galletas integrales, vale la pena mirar la etiqueta porque pueden contener bastante grasa para hacer más agradable su consumo y tener un valor calórico alto. En ese caso, estarían indicadas para una persona con estreñimiento, pero no para una persona con sobrepeso.

Los alimentos light aportan menos cantidad de calorías que sus equivalentes normales si se toma la misma cantidad, pero muchos alimentos light son calóricos por su propia naturaleza: mayonesa light, queso light... De hecho, algunos expertos opinan que son una causa importante del boom de la obesidad porque se consumen sin medida.

Asocian dieta rica en carbohidratos con riesgo desarrollo cáncer mama

Un estudio sugiere que las adultas mayores que consumen una gran cantidad de carbohidratos, como almidones y azúcares, tendrían un aumento del riesgo de desarrollar un cáncer mamario poco frecuente pero más mortal.

Los resultados, que surgen de casi 335.000 europeas, no prueban que las papas fritas, las golosinas y el pan blanco favorecen la aparición del cáncer mamario. Pero sí sugieren que serían un factor de riesgo potencial de una forma poco conocida del cáncer de pecho, según opinó un experto ajeno al estudio.

El estudio halló específicamente una relación entre una "carga glucémica" alta y los cánceres mamarios sin receptores de la hormona sexual femenina, estrógeno.

Una carga glucémica alta define una alimentación rica en productos que causan un aumento súbito del azúcar en sangre. Las causas más comunes son los alimentos procesados que incluyen harina blanca, papa y dulces. Una fruta dulce y jugosa también puede aumentar el azúcar en sangre rápidamente, pero como las frutas tienen bajas calorías, no influyen tanto en la carga glucémica de la dieta.

Los tumores con receptores de estrógeno (RE) negativos son un cuarto de todos los cánceres mamarios. Su pronóstico suele ser peor que los cánceres con RE positivos porque tienden a crecer más rápido y no son sensibles a las terapias hormonales.

En el estudio, las mujeres postmenopáusicas con una alimentación con alta carga glucémica tenían un 36 por ciento más riesgo de desarrollar tumores mamarios con RE negativos que las mujeres con una dieta con la carga glucémica más baja.

Una dieta con alta carga glucémica no es la más saludable, según señaló Christina Clarke, investigadora del Instituto de Prevención del Cáncer de California, Fremont, y profesora asistente consultora de Stanford University.

La autora principal del estudio, Isabelle Romieu, de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de Lyon, Francia, no respondió las consultas realizadas vía correo electrónico.

Clarke consideró que los resultados son científicamente interesantes porque casi se desconocen las causas de los cánceres mamarios RE negativos. El estrógeno potencia el crecimiento de la mayoría de los tumores de mama, que son los RE positivos.

La alimentación con alta carga glucémica está asociada con una mayor secreción de insulina, la hormona que regula el azúcar en sangre. Y los niveles altos de insulina están asociados con ciertos cánceres, quizá porque la insulina induce el crecimiento tumoral.

Los resultados, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, surgen de un estudio de Europa sobre factores nutricionales y riesgo de cáncer: 11.576 de las casi 335.000 participantes desarrollaron cáncer mamario en 12 años.

En general, no se observó una relación entre el riesgo de desarrollar cáncer mamario y la carga glucémica, según revelaron los cuestionarios alimentarios que las mujeres habían respondido al inicio del estudio.

Pero todo cambió cuando el equipo se concentró en las mujeres postmenopáusicas con tumores RE negativos: en el grupo que tenía la dieta con la carga glucémica más alta se registraron 158 casos de cáncer mamario, comparado con 111 en el grupo que tenía la alimentación con la carga glucémica más baja.

Cuando los tumores mamarios también carecían de receptores de progesterona, la diferencia era más pronunciada.

Aun así, Clarke señaló que las cifras "no fueron enormes" y destacó que no existe un solo factor que influye en el riesgo que tiene una mujer de desarrollar cáncer mamario. Pero opinó que los resultados incentivan a tener una alimentación equilibrada, reducida en carbohidratos refinados y rica en productos más saludables, como la proteína magra, las verduras o los granos.