25 de noviembre de 2012

Tiroides y fatiga

Por TERESA ROMANILLOS / Tomado de: www.consumer.es

Sensación de cansancio, tristeza e, incluso, ganar peso sin motivo son algunos de los síntomas que hacen sospechar que la glándula tiroides no funciona bien

Muchas personas padecen trastornos de tiroides sin saberlo, ya que, a menudo, los síntomas son poco claros o pasan desapercibidos. Hay que estar alerta ante la fatiga excesiva o el desánimo, porque pueden ser la señal de un trastorno que, además, se puede corregir de manera fácil. En este artículo se describen los diversos síntomas de hipertiroidismo e hipotiroidismo y cuál es la mejor forma de asegurar el aporte correcto de yodo al organismo, el mineral que mantiene al tiroides en forma.

Tendencia a engordar, cansancio y cierta tristeza. Son síntomas que muchas mujeres atribuyen al exceso de trabajo o a la menopausia, pero que pueden indicar que la glándula tiroides empieza a claudicar. El hipotiroidismo subclínico afecta con más frecuencia al sexo femenino: lo padecen cerca del 8% de las mujeres entre 40 y 50 años y el 20% en las de más de 60 años. En el hipotiroidismo subclínico, la disfunción de la glándula es tan incipiente que puede pasar casi inadvertida, aunque también puede generar algunos síntomas. Una de las causas que lo provoca es la tiroiditis autoinmune crónica, en la que se detectan anticuerpos que atacan a la tiroides y alteran su función.

Además del cansancio, tristeza y tendencia a ganar kilos de peso, puede provocar dolores musculares, somnolencia, caída del cabello, pérdida de memoria, sordera, estreñimiento e intolerancia al frío. También, según señalan diversos estudios, parece evidente que contribuye a la ateroesclerosis y a las enfermedades cardiovasculares, ya que aumenta los niveles de colesterol.

¿Por qué afectan tanto los trastornos de la tiroides?

La glándula tiene un papel clave en el metabolismo, ya que regula la intensidad de muchas funciones del organismo. El tiroides está situado en la parte inferior del cuello y segrega las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Estas hormonas intervienen prácticamente en la totalidad de las funciones orgánicas activándolas y manteniendo el ritmo vital. Así, los cambios en el funcionamiento de la glándula tiroides repercuten de forma importante en todo el organismo.

Cuando aumenta su actividad -hipertiroidismo-, los afectados se sienten inquietos y acalorados, tienen mucho apetito, comen más pero, en contra de lo esperado, pierden peso, ya que su metabolismo está acelerado. Hace un tiempo, algunos tratamientos "milagro" para adelgazar incorporaban hormonas tiroideas, que a la fuerza resultaban efectivos pero comprometían el equilibrio de todo el organismo.

Por el contrario, cuando disminuye la actividad del tiroides se sufre de hipotiroidismo. Los afectados se sienten en exceso fatigados y engordan sin motivo.

Cuando la disfunción de la glándula es importante, el diagnóstico suele ser relativamente fácil porque se acompaña de unos síntomas claros. Pero, por desgracia, esto no es siempre así y, a menudo, las alteraciones son poco importantes y pasan casi desapercibidas. Por este motivo, ante un cansancio excesivo o síntomas poco claros, es importante someterse a un estudio del tiroides. Para el diagnóstico basta una analítica rutinaria en la que se incluya el perfil tiroideo.

El tratamiento también es simple. Consiste en administrar un pequeño suplemento hormonal para mejorar los niveles en sangre. No obstante, es fundamental hacerlo solo cuando es necesario, ya que un exceso llevaría a la situación contraria de hipertiroidismo.

Tiroides en forma con aporte de yodo

Para mantener al tiroides en forma es importante seguir una dieta que contenga un aporte de yodo suficiente. Este elemento es indispensable para la glándula, pilar fundamental para la fabricación de hormonas. De ahí que una deficiencia de este oligoelemento pueda ocasionar desde trastornos poco graves, como un ligero crecimiento (el conocido bocio), hasta trastornos de carácter severo tales como un retraso en el crecimiento y déficit mental (cretinismo). Aunque el número de casos de cretinismo es muy reducido, en la actualidad todavía hay zonas donde el consumo de este mineral es insuficiente.

Pero, ¿cómo saber si se ingiriere la cantidad diaria necesaria de yodo? La respuesta no es sencilla. A diferencia de otros oligoelementos, la cantidad de yodo no solo depende del tipo de alimento, sino también, en el caso de los vegetales, del lugar donde se han cultivado. Al ser un mineral que se encuentra, sobre todo, en la tierra, la cantidad que contenga un vegetal viene dado por la riqueza del sustrato donde se cultive. Lo mismo pasa los animales que comen vegetales: el aporte de su carne y leche estará relacionado con los vegetales de los que se alimenten.

Así, las zonas costeras son más ricas en yodo, pero en algunas zonas montañosas y del interior la cantidad es baja, por lo que en estas condiciones puede haber problemas para la síntesis de las hormonas tiroideas. Por otro lado, tiende a acumularse en el mar; por este motivo, los alimentos de origen marino, sean algas, pescado o marisco, son especialmente ricos en este oligoelemento.

Compuestos biógenos y tiroides

Un aspecto que hay que en cuenta en la alimentación son los denominados compuestos bociógenos, sustancias químicas presentes en algunos vegetales que pueden interferir en la captación y utilización del yodo en el organismo. Hortalizas como la col, coliflor, los nabos o los rábanos, los contienen. La mayoría de bociógenos, no obstante, son poco estables y se destruyen al cocer o fermentar los vegetales.

Para curarse en salud, lo más asequible, sencillo y recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es el consumo frecuente de sal yodada, una fuente muy rica en este oligoelemento y de fácil acceso.

Psoriasis y obesidad se dan la mano en los niños

Los infartos de miocardio, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes o la obesidad son algunas de las 'amenazas' que los pacientes adultos con psoriasis tienen que tener en cuenta a la hora de cuidarse, pues su enfermedad de piel se relaciona con un incremento de las posibilidades de sufrir estos problemas respecto a alguien que no tenga psoriasis. Sin embargo, poco se conoce de los riesgos que tienen los 'pequeños de la casa'.

Esta enfermedad crónica, caracterizada por presentarse en forma de manchas rojas o descamaciones en la piel de algunas zonas del cuerpo, especialmente en el tronco, los codos, las rodillas o el cuello cabelludo, puede ser también señal para prestar atención al peso de los más jóvenes. Así lo afirman investigadores de la Northwestern University de Chicago (EEUU) que han observado cómo la psoriasis se relaciona con una mayor probabilidad de sufrir sobrepeso u obesidad en la infancia.

Circunferencia de la cintura

"La psoriasis es una enfermedad que afecta aproximadamente al 3,2% de la población mundial y aunque normalmente se suele presentar en la segunda o tercera década de vida, de un 22% a un 33% de los casos se presentan en niños o en adolescentes", explican los investigadores estadounidenses desde las páginas 'Archives of Dermatology'.

"En nuestro estudio hemos querido descubrir si la psoriasis estaba relacionada de alguna forma con la obesidad o el sobrepeso en la infancia, especialmente teniendo en cuenta que los problemas de peso de los niños son cada vez mayores", asegura Amy S. Paller, doctora de la Northwestern University.

Para ello, el equipo de la doctora Paller estudió a 409 niños de nueve países y diferentes continentes -América del Norte y el Sur, Europa y Asia-, de entre cinco y 17 años y con distintos grados de psoriasis (entendiendo leve la de aquellos que tienen esta enfermedad en menos del 3% de su cuerpo y severa con más del 10%) y sus datos los compararon con un grupo control de 205 niños.

"Para estudiar el sobrepeso y la obesidad tuvimos en cuenta dos parámetros, tanto el índice de masa corporal (IMC) como la circunferencia de la cintura de los menores, y los resultados nos han indicado estos mayores grados de problemas con el peso", afirma esta especialista.

En concreto, el estudio recoge que si se tiene el cuenta el IMC, el 38% de los niños con psoriasis presentaba un exceso de adiposidad corporal frente al 20,5% de los menores del grupo conrol y esto fue independientemente del grado de psoriasis que se padezca. Sin embargo, las principales diferencias se encontraron en cuanto a la circunferencia de la cintura: Según este índice, "un 9,3% de los chicos del grupo control tenía problemas de peso, por un 14% en el grupo de psoriasis leve y un 21,2% en los casos de psoriasis más grave", explica esta especialista.

El peso de la psoriasis

"El estudio es importante porque viene a confirmar que algunos de los problemas que se ven en los adultos con psoriasis también se observan en los niños", explica a ELMUNDO.es el doctor Miquel Ribera, dermatólogo del Hospital Universitario de Sabadell-Corporación Parc Taulí y vicepresidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología.

Para este especialista, las consecuencias para la salud derivadas de la psoriasis en niños todavía necesitan de más estudios, pero con el de la doctora Paller se pueden plantear a dos hipótesis: "Se sabe que en los adultos la obesidad, sobre todo la abdominal, se asocia a psoriasis más intensas, porque la grasa abdominal actúa segregando citoquinas proinflamatorias que favorecen y empeoran la enfermedad. A través de este mecanismo, en niños con antecedentes familiares de psoriasis, la obesidad puede actuar como factor desencadenante del debut de la enfermedad. Por este motivo, y hasta que no se demuestre lo contrario, es prudente recomendar a las personas con psoriasis que tienen niños pequeños, que procuren que sus hijos no tengan sobrepeso y menos obesidad. Es una forma de contribuir a disminuir la probabilidad de que desarrollen la enfermedad", comenta el doctor Ribera.

Por otra parte, la segunda hipótesis es que los pacientes que sufren psoriasis suelen entrar en episodios de depresión y ansiedad que les lleva a comer más y a engordar, "con el sobrepeso su psoriasis empeorará, responderá peor a los tratamientos y será más difícil de controlar, y además aumentará el riesgo de sufrir otras enfermedades relacionadas con el aumento de peso. En esta situación se puede entrar en un círculo vicioso en el que cuanto más sobrepeso peor evolución de la psoriasis y mayor ansiedad que conducirá a un aumento de la ingesta. Por este motivo, hay que procurar establecer un tratamiento que permita controlar la enfermedad, con lo que disminuirá la ansiedad y ayudaremos así a controlar la ingesta y corregir el sobrepeso, rompiendo el círculo", explica.

"Lo que está claro en adultos es que cuanto más sobrepeso peor evolución de la psoriasis. Esto mismo podría ocurrir en los niños, según se desprende de los resultados del estudio", indica.

Para evitarlo, tanto el estudio de la doctora Pallen como las recomendaciones del doctor Ribera van en la misma dirección: "Los padres que tienen hijos con psoriasis deben cuidar especialmente el peso de sus hijos con una dieta rica y variada, y procurar que hagan ejercicio todos los días, para que mantengan el peso adecuado para su talla y edad", afirma el doctor Ribera.

Por su parte, Paller señala: "Los niños con psoriasis, independientemente de su gravedad, son más propensos a tener sobrepeso u obesidad y, por tanto, tienen más riesgo de complicaciones relacionadas con el exceso de adiposidad. El control del peso desde la infancia y la modificación del estilo de vida serán importantes, no sólo para disminuir el riesgo de enfermedad metabólica, sino para procurar que la psoriasis infantil siga un curso evolutivo mejor".

Tomado de: www.elmundo.es

Los siete alimentos cotidianos con más grasas

Por MARÍA MANERA / Tomado de: www.consumer.es

Los aceites vegetales, la mantequilla, los embutidos y los frutos secos son algunos de los alimentos con más grasas, pero hay importantes diferencias de calidad entre las grasas que contienen unos y otros

No todas las grasas son iguales. Por su estrecha relación con las enfermedades cardiovasculares, el consumo de grasas saturadas y grasas trans debería ser lo más bajo posible. En cambio, las grasas mono y poliinsaturadas pueden reducir el colesterol LDL ("malo") y el riesgo de enfermedad coronaria. Conocer en qué alimentos se encuentran uno y otro tipo de grasas es transcendental para llevar a cabo una dieta cardiosaludable. A continuación, se detalla cuáles son los alimentos con más grasas y se ofrecen consejos prácticos para reducir y mejorar el aporte de grasas en la dieta.

Los alimentos con más grasas

Los alimentos son un conjunto de múltiples componentes. Entre ellos, los nutrientes. En la mayoría de alimentos, hay un nutriente predominante: a veces, son los hidratos de carbono -como ocurre en el pan, las frutas o el arroz-, otras veces son las proteínas -como es el caso de los huevos o las carnes- y, en ocasiones, el nutriente mayoritario son las grasas -es el caso de los aceites-. El papel de estas últimas en el organismo es muy importante: abarca desde la obtención de energía hasta el aislamiento y protección de los órganos, sin olvidar que también forman parte de las membranas celulares, las hormonas y muchas otras sustancias.

En los alimentos, las grasas o lípidos contribuyen al sabor y a la textura de los alimentos y, cuando son mayoría en el producto, se denominan aceites o grasas. Estas últimas son sólidas a temperatura ambiente (como la mantequilla o la manteca de cerdo), mientras que los aceites (como el de oliva o el de girasol) son líquidos. Sin embargo, otros alimentos también suponen un aporte considerable de lípidos. Estas son las diferencias en cantidad, y sobre todo en calidad, de los alimentos más ricos en grasas:

  1. Aceites vegetales. En más del 99% de su composición, son grasas repartidas, sobre todo, entre ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados. Por su relación con nuestro entorno y por las propiedades saludables atribuidas a su contenido en ácido oleico y polifenoles, se aconseja el consumo de aceite de oliva virgen.
  2. Salsas elaboradas con aceites vegetales (mayonesa, alioli). Resulta obvio que las salsas que contienen gran cantidad de aceite son también una fuente importante de grasas (más del 85%).
  3. Mantequilla. Contiene un 80% de lípidos, de los cuales más de la mitad son saturados. Además, aporta 250 mg de colesterol por cada 100 gramos, lo cual la sitúa en los primeros puestos de la lista de productos más ricos en colesterol (después de las vísceras y el huevo).
  4. Margarina. La mayoría tiene un porcentaje de grasas similar a la mantequilla, aunque al provenir de aceites vegetales su contenido en grasas saturadas es más bajo y no aportan colesterol. En contrapartida, es preciso asegurarse de que la margarina escogida no contiene grasas trans (derivadas del proceso de hidrogenación que sufren los aceites vegetales con el fin de convertirlos en grasas sólidas para untar).
  5. Frutos secos (piñones, nueces, avellanas) y semillas (pipas, sésamo). A pesar de su elevado contenido en calorías y grasas (alrededor del 60%), datos provenientes del estudio Predimed indican que la adición de frutos secos a la dieta habitual no se asocia al aumento de peso corporal. En cambio, sí están ligados a beneficios para la salud, sobre todo a nivel cardiovascular.
  6. Embutidos y derivados cárnicos (panceta, chistorra, foie gras, salami, longaniza). Los alimentos cárnicos y sus derivados son la primera fuente de calorías, la primera fuente de grasas saturadas y la tercera fuente de colesterol de la dieta de los españoles. Entre los cárnicos, los embutidos como la chistorra, la sobrasada o el salami, y los derivados como la panceta o el foie gras son los que más grasas aportan.
  7. Quesos curados. Los quesos más curados contienen menos agua en su composición y, por lo tanto, sus nutrientes están concentrados. Aportarán así más calcio, más calorías y, por supuesto, más lípidos. Un 35%-40% de su composición son grasas y la gran mayoría de estas son saturadas. El contenido en colesterol y sal no es tampoco despreciable.
Consejos prácticos para reducir y mejorar el aporte de grasas en la dieta

Los siguientes consejos deberían contribuir tanto a moderar el consumo de grasas como, sobre todo, a mejorar el denominado "perfil lipídico". Esto es, a reducir el aporte de las grasas saturadas y el colesterol y a aumentar las fuentes de grasas cardiosaludables:
  • Priorizar el aceite de oliva por encima de otros aceites vegetales, tanto para aliñar como para cocinar.
  • Reemplazar los frutos secos fritos, por frutos secos tostados o crudos (sin sal).
  • Desplazar la mantequilla del desayuno a los fines de semana; para cada día, es mejor el aceite de oliva.
  • Descubrir nuevas maneras de rellenar los bocadillos: sustituir el embutido por aguacate, hummus, rodajas de tomate y queso fresco, pavo, etc.
  • Reservar las carnes más grasas (cordero, algunas partes del cerdo y el vacuno) para ocasiones especiales.
  • Priorizar las variedades de queso más tiernas y frescas, y probar las versiones bajas en grasas y sal.
  • Hornear algunas preparaciones, como croquetas, empanadas o hamburguesas, en lugar de freírlas.
  • En caso de excederse con la cantidad de aceite de oliva que se añade a los platos y cocciones, utilizar una botella pequeña donde solo quepa la cantidad diaria que se deba utilizar.

18 de noviembre de 2012

Tres cafés frente a la diabetes

Las últimas investigaciones ponen de manifiesto que el consumo moderado de esta bebida, hasta cuatro tazas al día, previene la aparición de esta patología gracias al efecto del ácido clorogénico y otros componentes fenólicos que actúan sobre el metabolismo de la glucosa

Si durante años el consumo de café se ha tachado como un hábito tóxico y poco saludable equiparable a la ingesta de tabaco o alcohol, los componentes de esta bebida han sido objeto de estudio por parte de la comunidad científica, hasta el punto de que muchos de ellos, incluida la cafeína, podrían jugar un papel relevante en la prevención de determinadas enfermedades. Ahora, el consumo de esta bebida podría servir de ayuda para prevenir la diabetes. El  codirector del 7º Congreso Mundial en la Prevención de la Diabetes y sus Complicaciones celebrado esta semana en Madrid, profesor de la Universidad de Helsinki (Finlandia) y uno de los mayores investigadores internacionales en los beneficios del café, Jaakko Tuomilehto, asegura que «se ha demostrado que beber entre tres y cuatro tazas de café al día permiten reducir el riesgo de sufrir diabetes tipo 2, debido a una combinación de químicos presentes en esta semilla y que intervienen en el metabolismo».

Componentes

Entre estos ingredientes destaca el ácido clorogénico que, según un estudio publicado en marzo en la revista «PLoS One», «podría contribuir a los efectos beneficiosos del café en la diabetes mellitus tipo 2, lo que favorece la secreción de una hormona que estimula el transporte de la glucosa». Ese mecanismo de acción se une a otros ya demostrados, revela la investigación, «como su papel en el retraso de la absorción intestinal de la glucosa y la inhibición de la generación de la misma (gluconeogénesis)».

La doctora Pilar Riobó, jefe asociado de Endocrinología y Nutrición de Capio Fundación Jiménez Díaz explica que «diversos estudios apuntan a que la disminución del riesgo de diabetes se debe, en parte, a un posible efecto sobre la ganancia de peso de la cafeína u otros componentes del café, como el ácido clorogénico y otros componentes fenólicos». Entre las principales conclusiones del congreso, se puso de manifiesto que «el consumo de café incrementa la sensibilidad a la insulina, está asociado con 20 por ciento más de adiponectina, una hormona que participa en el metabolismo de la glucosa y los ácidos grasos y una reducción en los marcadores inflamatorios y de daño hepático».

Aunque el desayuno siempre se asocia con la ingesta de café, su consumo a otras horas del día puede interferir en las posibilidades de padecer diabetes. Al menos, así lo aseguran investigadores franceses quienes publicaron en la revista «American Journal of Clinical Nutrition», en 2010 que el momento del consumo de café afecta al metabolismo de la glucosa. Durante la comida del mediodía, se observó una relación inversa tanto para el café normal como para el descafeinado, así como para el de filtro y el negro, sin que el azúcar tuviera efecto alguno.

Control

La reducción del riesgo de padecer la enfermedad es aún mayor si se controla la alimentación. Así, un estudio publicado el pasado año en «Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases», reveló que la dieta mediterránea por sí sola, durante al menos cinco años, disminuye a la mitad, un 52 por ciento, el riesgo de tener diabetes tipo 2. Para el coordinador del trabajo, el doctor Jordi Salas, del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili en Reus (Tarragona), «hay alimentos que incrementan el riesgo de diabetes tipo 2 como la carne roja, los procesados y las bebidas ricas en azúcar, incluyendo algunos jugos de fruta». En cambio, continúa, «los cereales integrales, el café, el té, el aceite de oliva, los frutos secos, las legumbres, el pescado, las frutas y las verduras, reducen su riesgo aunque este tipo de dieta se está abandonando». 

Tomado de: www.larazon.es

Pescado para prevenir depresión posparto

Niveles bajos de omega 3 pueden estar detrás de la depresión posparto, de acuerdo con un nuevo estudio de especialistas de la Universidad de Montreal.

Las mujeres afrontan mayor riesgo de depresión durante los años en que crían niños, y el nacimiento de uno puede desencadenar un episodio, lo cual afecta no solo a la madre, sino también el desarrollo y la salud del bebé.

“Los estudios muestran que podría haber una relación entre el embarazo, el omega 3 y la reacción química que permite a la serotonina (un regulador del comportamiento) ser liberada en el cuerpo”, dijo el investigador Gabriel Shapiro.

“Muchas mujeres podrían llevar su ingestión de omega 3 a niveles recomendados”, afirmó en el Canadian Journal of Psychiatry.

El omega 3 se encuentra, entre otras fuentes, en pescados como el salmón y la trucha.

Como el omega 3 es transferido de la madre al feto y luego al recién nacido, sus niveles decrecen durante el embarazo y se mantiene bajo por lo menos seis semanas después del parto.

Además, estudios realizados en Estados Unidos han demostrado que las personas no consumen la cantidad de omega 3 adecuada.

Tomado de: www.nacion.com

Saber cocinar: clave para mejorar la salud

Por ALMA PALAU FERRÉ / Tomado de: www.consumer.es

Diversos estudios demuestran la relación entre saber cocinar y la salud, por lo que recuperar las habilidades y la confianza en la cocina es clave para comer mejor

Recuperar las habilidades culinarias y aumentar la confianza para preparar una buena comida puede tener un impacto muy positivo en la elección de los alimentos y en la ingesta dietética. Y es que conocer bien y en profundidad la cocina permite manejarse en ella con acierto para adaptarla a nuestras necesidades y aumentar la variedad de alimentos que consumimos. Los estudios demuestran una estrecha relación entre saber cocinar y la salud. Por ello, en muchas políticas alimentarias se prevé incluir clases de cocina en los programas escolares. El siguiente reportaje explica cómo es la relación entre saber cocinar y la salud, cuáles son las causas y las consecuencias de cocinar menos que antes e ideas para retomar el gusto por los fogones.

La relación entre saber cocinar y la salud

Una persona necesita más de cuarenta nutrientes distintos para mantener un buen estado de salud, y ningún alimento ni producto alimentario es capaz de suministrarlos todos por sí solo. La combinación y la variedad en el momento de comer es, por tanto, fundamental. Elegir bien cuando hacemos la compra y saber usar del mejor modo aquello que hemos comprado es indispensable para comer bien. Sin embargo, en ocasiones no ocurre así. Aunque hay una gran diversidad de alimentos y productos disponibles en el mercado, no siempre se aprovechan al máximo, entre otras razones, porque se desconoce cómo hacerlo.

Con el paso de los años, se ha sustituido a la cocina tradicional, de estofados y pucheros, por un tipo de alimentación más industrializada y menos saludable, alejada de la dieta mediterránea. Cada vez se consumen más comidas precocinadas y alimentos de preparación muy sencilla. Esta tendencia es más acusada en el Reino Unido -donde el consumo de alimentos de fácil preparación es el más alto de Europa y la comida se cocina con menos productos frescos-, pero se da en otros países de Europa. Incluso en Francia, cuya gastronomía es más conservadora respecto a cocinar con ingredientes básicos, parece que hay algún cambio en las preferencias hacia alimentos de fácil preparación, en especial, entre los adultos más jóvenes.

Investigaciones realizadas en Reino Unido e Irlanda sugieren que la falta de confianza y las pocas habilidades para cocinar contribuyen al menor consumo de frutas y verduras. En paralelo, aquellas personas que afirman haber estado más involucradas en la compra y la preparación de alimentos, o que cocinan más a menudo, suelen cumplir las recomendaciones dietéticas. Otras investigaciones llevadas a cabo en Europa también han demostrado que comer alimentos preparados fuera de casa y comer rápido se asocia con una dieta pobre y con una mayor ingesta de grasa total y de grasas saturadas. Por ello, sugieren que las políticas dirigidas a mejorar las habilidades en la cocina pueden ser una estrategia eficaz para promover un modo de comer saludable.

En diferentes estudios se ha comprobado que las habilidades en la cocina facilitan la variedad en la alimentación, aunque esto no es suficiente. Para llevar una dieta saludable, también se debe prestar atención a la capacidad de planificar y diseñar un menú variado y completo. Es decir, es necesario que se complementen conocimientos de cocina y de nutrición. Del mismo modo, la combinación de ambos sexos en la cocina de un hogar puede ser muy interesante. A menudo, las mujeres están mejor informadas que los hombres en temas de nutrición, mientras que ellos suelen ser más habilidosos en las preparaciones.

Causas y consecuencias de cocinar menos

Según distintas investigaciones, la mayoría de las personas han aprendido a cocinar con sus madres. No obstante, la incorporación de la mujer al mundo laboral ha introducido variaciones en esa relación, puesto que ya no está tan ligada a las actividades gastronómicas y culinarias como antes y la responsabilidad de cocinar no siempre ha sido una tarea compartida. En la actualidad, los jóvenes de toda Europa tienen menos habilidades básicas en la cocina, lo que les hace incapaces de tener autonomía al elegir los alimentos y representa, sin duda alguna, un factor limitante en su alimentación.

Junto con el desconocimiento gastronómico, la falta de previsión es la causa inmediata de la falta de elaboraciones en la cocina. Llegar a las tres de la tarde o a las diez de la noche a casa con un hambre voraz solo puede favorecer que se abran un par de latas y calentar su contenido en el microondas para comerlo con ansia y rapidez.

Y es que las innovaciones tecnológicas como el microondas, los cambios demográficos hacia sociedades multiculturales con nuevos alimentos, el aumento de hogares unipersonales, el hecho de que menos familias coman juntas y de que las mujeres trabajen fuera de casa más horas influye en que aumente la demanda de alimentos de fácil preparación. En este marco, uno de los principales errores es abusar de la comodidad. El ahorro de tiempo es un elemento de confort pero, en términos alimentarios, la comodidad también puede significar reducir al mínimo el esfuerzo físico y mental que se necesita para la preparación de los alimentos.

Si una persona se vuelve dependiente de los alimentos que requieren mínima preparación, o de alimentos ya preparados, pone una restricción en su elección, porque evitará la compra de alimentos frescos. Cuando se consumen platos preparados, existe el inconveniente de no valorar la elaboración del plato porque no ha costado ningún esfuerzo. Entonces se tiende a comerlo con ansia y menos deleite, entre otras cosas, porque sabe igual que siempre y no hay necesidad de comprobar si nos ha salido bueno. En consecuencia, se ingiere más cantidad de comida que la necesaria.

Alergia a los frutos secos: cinco alternativas nutricionales

Por NATÀLIA GIMFERRER / Tomado de: www.consumer.es

Algunos alimentos aportan beneficios similares a los de los frutos secos y, por ello, son una interesante alternativa en caso de alergias e intolerancias

Los frutos secos son fuente de salud. Muy ricos en proteínas, minerales, vitaminas, grasas insaturadas y fibra. Su composición los convierte en un alimento idóneo y con numerosos beneficios para el organismo. Sin embargo, no todo el mundo puede comerlos, ya que son uno de los alimentos que más alergias e intolerancias provocan. El siguiente reportaje explica los principales beneficios de los frutos secos y propone alternativas nutricionales para quienes no pueden comerlos: vegetales, legumbres, pescado azul, cereales y aceite de oliva.

Cinco alternativas nutricionales a los frutos secos

Los frutos secos son uno de los alimentos más completos y saludables, pero también uno de los más relacionados con casos de alergias e intolerancias alimentarias. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), el 2% de los adultos y el 6% de los niños tienen algún tipo de alergia alimentaria, un porcentaje al que se añaden las intolerancias, cuya incidencia es aún mayor. En España, la prevalencia se sitúa en un 89% para la almendra, 80% para el cacahuete, 75% para la avellana, 40% para la nuez y 30% para el piñón. En la mayoría de los casos, se desarrolla una intolerancia. Para quienes conocen sus propiedades, pero no pueden comerlos, la pregunta es sencilla: ¿cómo obtener todos sus beneficios sin consumirlos? La respuesta es alentadora: hay alternativas alimentarias que aportan los mismos nutrientes que estos deliciosos alimentos. Son las siguientes:
  1. Vegetales. En este grupo se engloban las hortalizas, las verduras y las frutas. Son alimentos con un elevado contenido en fibra, antioxidantes, fitonutrientes, fitoestrógenos, vitaminas y minerales. Consumirlos de manera continuada y abundante reduce significativamente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes o ictus cerebrales. Los vegetales de hoja verde (espinacas, rúcula, acelgas y lechugas) son excelentes candidatos. También la zanahoria, los arándanos, los frutos rojos, los tomates, la cebolla, las naranjas, las manzanas y los plátanos, entre muchos otros. Es recomendable prepararlos tanto crudos como cocinados y mezclar diferentes tipos de vegetales: de esta manera, la ingesta de nutrientes será variada, apetecible y más atractiva para la vista. Son una buena alternativa a los frutos secos por el contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales.
  2. Legumbres. Son fuente de proteínas vegetales, idóneas para cualquier dieta. Las legumbres contienen importantes minerales como el hierro, magnesio, calcio, zinc y fósforo, además de vitamina E y vitaminas del grupo B. También aportan fibra e hidratos de carbono de absorción lenta. Tienen la capacidad de saciar y apenas contienen grasas. La cantidad de grasa es del 3% y son grasas vegetales, que ayudan a mejorar los niveles de colesterol en sangre, la misma función que en los frutos secos.
  3. Pescado azul. Es una gran alternativa a los frutos secos por su gran cantidad de ácidos grasos omega 3, vitaminas E, A y D, además de calcio, yodo, hierro y potasio. Los pescados azules (sardina, arenque, salmón, pez espada, caballa, rodaballo o palometa) son fuente de salud, de la misma manera que los frutos secos. Sus beneficios incluyen la regulación de los niveles de colesterol en sangre y una posible prevención de las enfermedades cardiovasculares.
  4. Cereales. Son necesarios en la dieta diaria. Los granos enteros (integrales) aportan fibra, vitamina E y ácido fólico, calcio, magnesio, potasio, hierro y zinc. También hidratos de carbono de absorción lenta, lo que garantiza un aporte de energía duradero. Actúan como combustible para el cerebro y los músculos. Algunos estudios han observado un mejor control de los niveles de colesterol mediante la ingesta habitual de cereales integrales (pan, arroz o pasta), así como una posible prevención de la arterioesclerosis y un mejor control de los niveles de azúcar. Una excelente opción para las personas que no pueden consumir frutos secos.
  5. Aceite de oliva. Está recomendado por su aporte de ácidos grasos y antioxidantes. Abunda sobre todo el ácido oleico (monoinsaturado) y es un protector cardiovascular natural.
Frutos secos: principales beneficios

Los frutos secos son un gran alimento. En su composición destacan las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, que ayudan a reducir el nivel de colesterol LDL (o "malo") y los lípidos en sangre. La mayoría de los frutos secos contiene una composición similar a base de proteínas, fibra y ácidos grasos. Sin embargo, cada uno de ellos tiene una cantidad específica de vitaminas y minerales, que los hace únicos. Entre sus componentes, algunos de sus protagonistas son:
  • La vitamina E. Destaca por encima de las demás, es una vitamina a la que se atribuyen propiedades antioxidantes, lo cual evitaría que los radicales libres atacaran a las células sanas.
  • El ácido fólico. Otro componente para subrayar, ya que algunos estudios lo han asociado a un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y ayuda a la correcta formación del feto durante el embarazo.
  • La fibra, necesaria para el buen funcionamiento del sistema digestivo.
  • El magnesio, un mineral muy destacado por su implicación en el buen funcionamiento del sistema muscular y que se ha asociado a un mejor control de la presión arterial.
  • Los esteroles vegetales, compuestos capaces de disminuir las concentraciones de colesterol en sangre.

Frutos secos: ¿alergia o intolerancia?

La diferencia entre alergia e intolerancia radica en la respuesta del cuerpo ante la entrada de un alimento que no reconoce.
  • En la intolerancia, el organismo no asimila de manera correcta el alimento o sus componentes, pero no interviene el sistema inmune. Es decir, se desarrollan síntomas como malestar digestivo, náuseas o dolor abdominal, hasta que el organismo consigue digerir el alimento.
  • En la alergia alimentaria, en cambio, sí hay una respuesta inmune del organismo, con lo que los síntomas son mayores: urticaria en la piel, enrojecimiento, labios hinchados, ojos hinchados, vómitos, cólicos, picor de garganta y, en los casos más graves, asma o reacción anafiláctica.
El único tratamiento para evitar las alergias es la eliminación total del causante; en este caso, evitar el consumo de frutos secos. Sin embargo, existe una gran cantidad de alimentos que llevan en su composición, de una manera u otra, frutos secos. En ocasiones pueden estar "escondidos", con lo que el consumidor alérgico debe estar más atento. Es frecuente que estén presentes en postres, tartas, bollería industrial, turrones, polvorones, pan de hamburguesa, guisos o panes. Por ello, resulta fundamental leer bien las etiquetas de los alimentos ya que, por ley, la presencia de frutos secos debe reflejarse en ellas.

11 de noviembre de 2012

‘No busque cuál alimento tiene más antioxidantes, coma de todo’

Todas las frutas y verduras tienen estos nutrientes, además de vitaminas. Componentes ayudan a prevenir males cardíacos y cáncer.

Es una palabra cuyo significado muchos desconocen, pero se asocia con la buena salud y por eso se le busca: antioxidantes.

Se les ha conferido propiedades medicinales y hay quienes dicen que comer arándanos, moras, vino tinto, tomate o cacao todos los días, por encima de cualquier otro alimento, ayuda a mejorar la salud.

Otros buscan saber qué alimento tiene más antioxidantes y lo utilizan casi medicinalmente.

Sin embargo, esta práctica no es saludable, según especialistas.

“La naturaleza es muy generosa en antioxidantes. No podemos decir que solo un alimento es rico en ellos. Si tomamos solo vino tinto o solo té verde o solo comemos moras o arándanos, estamos perdiendo una variedad inmensa de antioxidantes”, explicó Hernán Speisky, director del Laboratorio de Análisis de Antioxidantes de Chile.

Speisky estuvo en el país para participar en un foro celebrado la semana anterior sobre antioxidantes y alimentos funcionales.

“Otros buscan saber cuál alimento tiene más antioxidantes, pero no es la idea. Por más antioxidantes que tenga un alimento, no tiene de todos los tipos”, dijo el experto.

“Lo que debemos hacer es comer la mayor cantidad y variedad de frutas y verduras, que son las fuentes por excelencia de estos nutrientes”, añadió.

En Chile crearon una base de datos de todos los antioxidantes de sus frutas y pronto harán las de sus hortalizas. Esos datos están en el sitio portalantioxidantes.com. Allí pueden verse los antioxidantes de cada alimento.

En Costa Rica, un estudio del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) y de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EE. UU.) describió nueve tipos de antioxidantes en más de cien alimentos.

“Recogimos los alimentos más consumidos en el país para ver su nivel de antioxidantes. Los preparamos como los ticos los preparan para hacerlo más fiel”, dijo Rafael Monge, investigador del Inciensa.

¿Qué es? El antioxidante es un compuesto que retarda o impide la oxidación de nuestras células.

Para entender bien su acción, debemos saber que en nuestro cuerpo hay compuestos llamados radicales libres, cuya acción oxida las células y tejidos del cuerpo.

En condiciones normales, el cuerpo tiene un balance entre radicales libres y antioxidantes, que retardan o previenen la oxidación celular; pero si nuestro cuerpo no recibe antioxidantes, el balance se rompe y la oxidación es mayor. A eso se le llama estrés oxidativo.

“La oxidación continua da paso a enfermedades. Se empiezan a formar placas en arterias y si esto no se controla lleva a males del corazón o derrames cerebrales o a ciertos tipos de cáncer”, dijo Speisky.

“La buena noticia es que ese proceso puede ser retardado, y para ello la naturaleza nos da los antioxidantes”, agregó.

Tomado de: www.nacion.com

Los peligros de querer ser como una modelo de pasarela

Un estudio relaciona las imágenes de modelos con el deseo de estar delgada. Expertas en Psicología creen que se deberían ofrecer imágenes más naturales. Éste y otros factores, sociológicos y biológicos, predisponen a la anorexia.

Un experimento. Cuando salga a la calle cuente la cantidad de anuncios en edificios o marquesinas donde una bella (y muy delgada) modelo anuncia desde yogures a colonia. Además, si estos días abre el periódico o ve la televisión es posible que se encuentre con los 'ángeles' de Victoria's Secret, alguna de las cuales anuncia en internet o entrevistas sus insanas dietas para antes del desfile.

Estos son sólo dos ejemplos de las palabras de Susan Ringwood, directora ejecutiva del grupo de trastornos alimenticios Beat (Reino Unido), que explica que en la sociedad occidental "estamos expuestos a cerca de 2.000 imágenes al día, muchas de las cuales son anuncios protagonizados por cuerpos que están más delgados que el promedio de la gente normal".

Tanto Ringwood como Lynda Boothroyd, doctora del departamento de Psicología de la Universidad de Durham, entran con estudio en mano, y desde las páginas de la revista 'PLOS One', en el debate sobre los modelos que medios de comunicación y publicistas enseñan, especialmente, a las más jóvenes. Los resultados vuelven a ser claros: "Los medios de comunicación bombardean constantemente a la población con celebridades y modelos muy delgadas, lo que influye en las aspiraciones de las preadolescentes y mujeres que pueden terminar en una actitud poco saludable para su cuerpo intentando emularlas, por lo que aumenta el culto al cuerpo, sobre todo, al cuerpo más delgado", explica en las páginas de 'PLOS One', pero para ambas, "esto puede ser fácil de solucionar".

Dieta visual

En un estudio preliminar les preguntaron a más de 100 mujeres por sus preferencias corporales y se las dividió en dos grupos para enseñarles diferentes series de fotografías. En una de estas series se intercalaban diversas fotografías de mujeres de catálogos y otras de féminas normales, mientras que en un segundo grupo sólo se mostraban las mujeres de anuncio.

La doctora Boothroyd encontró que aquellas que habitualmente prefieren cuerpos delgados estaban significativamente menos interesadas en cuerpos de tallas reducidas después de haber visto fotografías de personas de mayor tamaño. Por el contrario, aquellas a las que se les mostró sólo modelos delgadas aumentaron su predilección por los cuerpos delgados.

"La delgadez es abrumadoramente idolatraba especialmente en el mundo Occidental y el sobrepeso está estigmatizado en su mayoría. Los resultados encontrados nos llevan a sugerir que las imágenes de chicas superdelgadas son una causa importante de que muchas mujeres, especialmente las más jóvenes, no se sientan satisfechas con su físico", señala la doctora Boothroy. Así, los autores han descubierto que el peso ideal de muchas mujeres está en buena parte relacionado con lo que ven: "Es lo que nosotros llamamos 'dieta visual', las preferencias por un cuerpo de una determinada talla pueden ser la consecuencia de la exposición intensa a imágenes de otras mujeres o el aprendizaje de que un cierto tipo de cuerpo se asocia a las metas a las que se aspiran. El problema es que muchas veces esto puede llevar a problemas tan serios como la anorexia o la bulimia", comentan.

¿Efectos duraderos?

Para combatir posibles problemas, las autoras señalan la necesidad de que "los modelos utilizados sean personas con un peso normal, con tallas mayores, y saludables, más acordes con la realidad", aseguran. "Aunque todavía tenemos que investigar más este punto, si revertimos el proceso y mostramos modelos 'reales' es muy posible que los actuales efectos se minimicen".

Para el doctor Alfonso Chinchilla, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, el cambiar los modelos de los anuncios supone una buena medida, aunque sólo ataca una parte del problema. "En una sociedad consumista y donde la apariencia importa, como es la sociedad en la que vivimos, la delgadez suele estar relacionada con la buena salud y la clase social. Vemos a alguien con sobrepeso y pensamos en problemas con el colesterol o en su corazón. Vemos a alguien delgado y creemos que por esto no se va a morir, que no pasa nada", explica a ELMUNDO.es

"Los anuncios con chicas espectaculares ayudan a idealizar el culto al cuerpo, pero esto no quiere decir que sólo por ellos se vaya a caer en la anorexia o la bulimia, no es un factor tan determinante. Éstas son enfermedades psiquiátricas complicadas y de múltiples aristas que sufren especialmente mujeres, pero también algunos hombres, y hay estudios que avalan la existencia de una predisposición biológica que a veces se desencadena por algún factor ya que, si sólo hablásemos de factores sociales, los casos de anorexia y bulimia serían una epidemia, pues todos estamos rodeados de los mismos estímulos", indica.

¿Y pueden ser estos modelos uno de ellos? "Sí, pero no son los únicos ni los más agresivos. Internet, el instituto, las amistades, los procesos psicológicos por los que una persona se ve gorda pueden ayudar a que esta predisposición se despierte y se caiga en estas enfermedades. Hay que entender que hace siglos ya existían estos problemas y que ahora no hay un incremento de estos trastornos, sólo que se han estudiado mejor", indica.

Para el doctor Chinchilla, aunque la medida de cambio de modelos es beneficiosa, "es necesario que la sociedad se implique más y exista una educación saludable tanto en los colegios e institutos, donde se incida en la importancia del ejercicio y la comida sana, como en los medios de educación", reclama.

Tomado de: www.elmundo.es

Un estudio relaciona una dieta rica en carbohidratos con la recurrencia del cáncer de colon

Una investigación reciente sugiere que los pacientes de cáncer de colon de etapa avanzada se enfrentan a un mayor riesgo de recurrencia del cáncer o muerte si consumen una dieta rica en carbohidratos, lo que amplía la evidencia de que el estilo de vida afecta al avance de la enfermedad.

Lo mismo parece suceder entre los pacientes cuya dieta se halla generalmente en el extremo superior de los niveles de ingesta de la llamada carga glucémica, lo que incluye un consumo frecuente de artículos como el pan, las papas y los productos horneados, apuntaron los investigadores.

Ambos hallazgos amplían estudios anteriores que observaban que la obesidad y la conducta sedentaria podrían aumentar el riesgo de recurrencia del cáncer y muerte. Los investigadores anotaron que el exceso de peso y el ejercicio insuficiente tienen un impacto negativo sobre los niveles de insulina, lo que a su vez aumenta el riesgo de hiperinsulinemia (una afección en que los pacientes tienen demasiada insulina en la sangre) entre los pacientes que han sobrevivido a una primera batalla contra el cáncer de colon.

Además, los autores del nuevo estudio, liderado por el Dr. Jeffrey Meyerhardt del Instituto Oncológico Dana-Farber, en Boston, sugirieron que sus hallazgos podrían reflejar con firmeza esas preocupaciones sobre la obesidad y la falta de ejercicio, dado que los que comen carbohidratos en exceso y dietas muy glucémicas son más propensos a tener peso en exceso.

El equipo de Meyerhardt reportó sus hallazgos en la edición del 7 de noviembre de la revista Journal of the National Cancer Institute.

"Dado que los pacientes que consumen cargas glucémicas elevadas o muchos carbohidratos tras un diagnóstico de cáncer quizás hayan consumido una dieta similar antes del diagnóstico, no podemos excluir la posibilidad de que los individuos con esas exposiciones dietéticas adquieran tumores que sean biológicamente más agresivos", apuntó Meyerhardt en un comunicado de prensa de la revista.

Para explorar la conexión potencial entre la dieta y la supervivencia al cáncer de colon, los investigadores analizaron datos de más de mil pacientes de cáncer de colon en etapa 3.

Todos los pacientes habían provisto información detallada sobre sus dietas en un periodo de seis meses mientras participaban en un estudio sobre un tratamiento de quimioterapia, además de otros seis meses después de que el estudio terminó.

Tras evaluar el impacto de los carbohidratos, la fructosa (un tipo de azúcar), y las cargas y los índices glucémicos sobre el desarrollo del cáncer de colon, el equipo de Meyerhardt concluyó que había una conexión entre el cáncer, los carbohidratos y la carga glucémica.

Un editorial acompañante del Dr. Neal Meropol y del Dr. Nathan Berger (ambos de la división de hematología y oncología del Centro Médico de los Hospitales Universitarios Case y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Case Western Reserve, en Cleveland), apuntó que los hallazgos de Meyerhardt concuerdan con la idea bien conocida de que las células cancerosas son en realidad ávidas consumidoras de azúcar.

Sin embargo, Lona Sandon, dietista registrada y profesora asistente de nutrición clínica del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, en Dallas, advirtió que los hallazgos del nuevo estudio no se deben interpretar en exceso.

"Una de las cosas más importantes sobre este estudio es que es observacional", dijo Sandon. "No prueba causalidad, solo una relación".

"No podemos hacer recomendaciones dietéticas basándonos solo en este estudio", añadió. "Y es insuficiente para cambiar las recomendaciones [dietéticas] ya existentes, que son mantener un peso sano, aumentar la actividad física y elegir una dieta sana limitando el exceso de azúcares".

El ejercicio mejora la condición física de pacientes con Parkinson

El ejercicio físico, incluyendo cinta de correr, estiramiento y ejercicios de resistencia, parece mejorar la velocidad de la marcha, la fuerza muscular y la forma física de los pacientes con enfermedad de Parkinson (PD), tal y como concluye el informe de un ensayo clínico aleatorio publicado en 'Archives of Neurology', una publicación de 'Journal of the American Medical Associaton'.

 Lisa M. Shulman, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland (Baltimore, Estados Unidos) y sus colegas realizaron un ensayo clínico aleatorizado de tres tipos de ejercicio físico para comparar la eficacia de la cinta de correr, el estiramiento y los ejercicios de resistencia a la hora de mejorar la velocidad de la marcha, la fuerza y la condición física de estos pacientes.

 El estudio incluyó a 67 enfermos de Parkinson que tenían alteración de la marcha y realizaron los ejercicios tres veces por semana durante tres meses: un ejercicio de intensidad en la cinta, otro de menor intensidad y estiramientos y ejercicios de resistencia. Los tres tipos de ejercicio mejoraron la distancia que recorren estos pacientes durante seis minutos.

 El de caminar a menor intensidad logró un 12 por ciento de aumento, los estiramientos y ejercicios de resistencia, un 9 por ciento, y los ejercicios de mayor intensidad andando, provocaron una mejoría del 6 por ciento. Los dos tipos de entrenamiento en la cinta de correr mejoraron el estado cardiovascular, mientras que el estiramiento y los ejercicios de resistencia sólo mejoraron la musculatura (16 por ciento).

 "El hecho de que el ejercicio de baja intensidad es el ejercicio más factible para la mayoría de los pacientes con Parkinson tiene importantes implicaciones para la práctica clínica. Aunque la cinta de correr y el entrenamiento de resistencia son beneficiosos para la marcha, la aptitud y la fuerza muscular, estos beneficios no fueron acompañadas por mejoras en la discapacidad y calidad de vida", concluyen los autores.

Tomado de: www.europapress.es

Alimentos quema grasas, ¿cuáles son?

Por NATÀLIA GIMFERRER / Tomado de: www.consumer.es 

Diversos alimentos ayudan al organismo a quemar grasa y a mejorar el metabolismo, aunque es recomendable consumirlos en el marco de una dieta equilibrada

Los alimentos quema grasas aceleran el metabolismo del organismo, ayudan a la digestión y reducen, en cierta manera, la acumulación de grasa en el cuerpo. También se considera quema grasas a los alimentos que ayudan a eliminar toxinas. Alcachofas, apios, aceite de oliva o zanahorias son algunos aliados naturales para quemar las grasas. Aunque todos son saludables, y también muy cotidianos, se debe recordar que una dieta equilibrada, además de incluir cinco o seis comidas al día, debe aportar la cantidad justa de calorías y los nutrientes adecuados. Del mismo modo que comer de más es malo para la salud, comer de menos o seguir dietas peligrosas puede acarrear serios problemas. A continuación, se explica cómo actúan los alimentos quema grasas y cuáles son.

Alimentos para quemar grasas: cómo actúan

El organismo humano necesita una dieta variada y un aporte mínimo de calorías para desarrollar sus funciones vitales y todos los alimentos las contienen, pero no en las mismas cantidades. Un escaso consumo podría llegar a ser muy perjudicial, así como un exceso puede suponer también un problema para el organismo. En términos generales, la tendencia actual pasa por consumir más calorías de las necesarias y acumular demasiada cantidad de grasa en nuestro cuerpo. Por este motivo, resulta importante saber qué alimentos ayudan al organismo a quemar grasas y, por tanto, a evitar la acumulación de estas en el cuerpo.

La denominada teoría de las "calorías negativas" explica que ciertos alimentos contienen menos calorías de las necesarias para quemarlas, es decir, para que el organismo los digiera, requieren un gasto energético superior a las calorías que contienen. En consecuencia, según esta teoría, se pierde peso de manera natural. Sin embargo, hay muchas oposiciones a este planteamiento, ya que no está comprobado y los expertos aseguran que no hay ningún alimento que se asocie a una pérdida de energía.

En cambio, los especialistas sí aconsejan comer entre cinco y seis comidas diarias, añadir los alimentos que ayudan a quemar más grasas -o a evitar que se acumulen- y realizar ejercicio físico para acelerar este proceso y mantener el organismo sano y bajo control calórico. Alimentos como el ajo, la alcachofa, el apio, los arándanos, la berenjena, el brócoli, la cebolla, los champiñones, la coliflor, el perejil, la lechuga, el limón, la zanahoria, el tomate, el puerro, la naranja o el melón ayudan al organismo a quemar el exceso de grasas. Los expertos añaden que comer estos alimentos crudos o al dente optimiza los resultados.

Ahora bien, lo más importante para bajar peso, o mantenerlo controlado, es realizar una dieta equilibrada con el fin de no acumular grasas de más en el cuerpo. La adición de alimentos que ayudan a quemar lípidos o aceleran el metabolismo es un complemento útil, pero no un milagro. Así como el aumento de peso no suele ser rápido -requiere tiempo-, la pérdida de peso tampoco es instantánea (ni debería serlo).

Alimentos recomendados para quemar grasas

A continuación se muestra una lista de los alimentos que ayudan al organismo a quemar grasas y a mejorar el metabolismo. Es recomendable añadirlos a la dieta diaria y consumirlos en el marco de una alimentación saludable y variada.
  • Té verde: el té tiene un gran poder antioxidante que incrementa el metabolismo de manera natural. Su composición ayuda a quemar grasas.
  • Vitamina C: alimentos como la naranja, el limón, el kiwi o los pimientos ayudan a licuar la grasa depositada en el organismo, reducen los niveles de insulina y mejoran el sistema inmunitario de manera natural.
  • Alimentos ricos en pectina: manzanas, naranjas y uvas contienen elevadas cantidades de pectina, un tipo de fibra que ayuda a eliminar toxinas y proporciona un estado de saciedad prolongado, con lo que disminuye el apetito.
  • Lechuga: este alimento tiene hierro y magnesio, dos minerales que facilitan que se quemen las grasas de más del organismo.
  • Avena: todos los cereales a base de avena generan sensación de saciedad, además de colaborar en la disminución del "colesterol malo". El consumo de avena ayuda a quemar grasas durante la realización de ejercicio y proporciona energía para mantener el organismo activo durante más tiempo.
  • Cebolla y ajo: son alimentos que aceleran el metabolismo del organismo y que pueden añadirse a casi cualquier plato para aprovecharse de esta ventaja.
  • Remolacha: se recomienda para la eliminación de grasas gracias al efecto de la betanina, una sustancia presente en su composición que depura el organismo y beneficia al sistema inmunitario.
  • Chocolate negro: este excelente alimento contiene una gran cantidad de antioxidantes, carece de azúcar añadido y destaca por su contenido en grasas monoinsaturadas, que evitan la acumulación de grasas en el organismo.
  • Lácteos desnatados: leche o yogures desnatados son fuente de calcio y proteínas que contribuyen a metabolizar las grasas.
  • Pescado: especies como el salmón y el atún contienen una gran cantidad de ácidos grasos omega 3, que empujan al organismo a quemar grasas, además de mantener los niveles de colesterol controlados.
  • Aceite de oliva: junto con los múltiples beneficios para el organismo que supone su consumo diario, su contenido en grasas monoinsaturadas contribuye a una mejor quema de grasa corporal.
  • Apio: es un alimento muy diurético que ayuda a eliminar toxinas del organismo y a estabilizar los niveles de azúcar en sangre. También colabora en la reducción de la grasa que circula por la sangre.

4 de noviembre de 2012

El exceso de peso temprano, una amenaza para el riñón

Cada vez son más las investigaciones que señalan que acumular kilos de más desde la infancia sólo sirve para hipotecar el futuro. A esta ya larga lista de trabajos se ha unido esta semana un artículo publicado en la revista 'Archives of Internal Medicine' cuyas conclusiones demuestran hasta qué punto son largos los tentáculos de la obesidad infantil.

Según sus datos, tener sobrepeso en la adolescencia aumenta considerablemente las posibilidades de padecer problemas renales graves en el futuro. "Hemos visto que tener un índice de masa corporal alto en estas edades se asocia con un riesgo significativamente más elevado de enfermedad renal terminal", comentan los autores del trabajo, dirigidos por Asaf Vivante, del Cuerpo Médico de las Fuerzas Armadas israelíes.

Para llegar a estas conclusiones, reealizaron un seguimiento durante una media de 25 años a casi dos millones de jóvenes de 17 años que se habían sometido a un reconocimiento médico antes de realizar el servicio militar entre 1967 y 1997.

Entre otras pruebas, este chequeo incluía una medición del peso y la talla y un control de marcadores de enfermedad renal en la orina, lo que permitió excluir del estudio a aquellos que ya presentaban algún trastorno de riñón previo.

La evolución de los chicos estudiados destapó una asociación entre los kilos de más y los problemas renales. Así, quienes padecían sobrepeso a los 17 años tenían hasta tres veces más riesgo de desarrollar un estadio terminal de enfermedad renal [el paciente necesita diálisis o incluso un trasplante]. En el caso de los chicos con obesidad, este riesgo era siete veces mayor.

Con todo, el riesgo total de padecer una trastorno grave de riñón no fue muy alto. A lo largo de la investigación, desarrollaron este daño un total de 874 personas, lo que supone una tasa de incidencia de 3 casos por cada 100.000 personas al año.

Diabetes y riñón

En su análisis, los investigadores vieron que en un número elevado de casos, los problemas renales se debían a la presencia de diabetes (el daño en el riñón es uno de los principales trastornos causados por esa patología), aunque también pudieron comprobar que un porcentaje no desdeñable padecía daños en el riñón y no era diabético.

Este dato, aseguran, demuestra que hay otros mecanismos aún desconocidos que contribuyen claramente a que las personas con sobrepeso desarrollen un problema renal, por lo que reclaman más estudios al respecto.

Para Empar Lurbe, pediatra que dirige un gurpo de investigación sobre obesidad infantil en el Centro de Investigación en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), sería importante, además, saber cómo influyen los distintos cambios de peso en el riesgo de problemas renales (el trabajo sólo contaba con una medición) o cómo ha sido la evolución de los pacientes, entre otros datos.

"Trabajos como este son importantes porque la mayoría de los estudios que se habían hecho hasta ahora en este sentido sólo estudiaban a adultos", comenta. "Son datos importantes porque vuelven a demostrar que la obesidad es un problema multifactorial y multiorgánico y que tiene mucho impacto a corto, medio y largo plazo", añade.

"La buena noticia es que en nuestras manos está la solución. Y pasa por generar hábitos de vida saludables desde la infancia", concluye.

Tomado de: www.elmundo.es

El pescado podría proteger del ACV, pero los complementos de aceite de pescado no

Comer pescado, sobre todo pescado graso, un par de veces por semana podría ayudar a proteger del accidente cerebrovascular (ACV), pero los complementos de aceite de pescado no tienen el mismo efecto, halla un estudio reciente.

Investigadores analizaron los resultados de 38 estudios anteriores para examinar la asociación entre el consumo de pescado y el riesgo de ACV o mini ACV (lo que los médicos denominan ataque isquémico transitorio). Los estudios incluyeron a más de 800,000 personas en 15 países.

Tras considerar varios factores de riesgo, los investigadores concluyeron que las personas que comían de dos a cuatro porciones de pescado graso a la semana tenían un riesgo de ACV o mini ACV un seis por ciento más bajo que las que comían una o menos porciones a la semana. Las personas que comían cinco o más porciones a la semana tenían una reducción del doce por ciento en el riesgo.

Dos porciones a la semana de cualquier pescado se asociaron con una reducción de cuatro por ciento en el riesgo. Sin embargo, los complementos de aceite de pescado no redujeron el riesgo de ACV o mini ACV, según un equipo liderado por el Dr. Rajiv Chowdhury, de la Universidad de Cambridge en Inglaterra.

El estudio aparece en la edición en línea del 30 de octubre de la revista BMJ.

Investigaciones anteriores han relacionado un consumo regular de pescado con un menor riesgo de enfermedad cardiaca coronaria, y las directrices actuales recomiendan comer al menos dos porciones de pescado a la semana, preferiblemente un pescado graso como la caballa o las sardinas. Este estudio muestra que comer pescado también puede reducir el riesgo de ACV, según el comunicado de prensa de la revista.

Hay varios motivos posibles de que comer pescado pueda beneficiar la salud vascular, señalaron los autores del estudio. Quizás se deba a interacciones entre una amplia variedad de nutrientes, como las vitaminas y los aminoácidos esenciales, que se hallan comúnmente en el pescado.

O quizás comer más pescado lleva a las personas a comer menos carne roja y otros alimentos que dañan la salud vascular. Un mayor consumo de pescado también podría ser un indicador de una dieta más sana en general o de una mayor riqueza, ambos factores asociados con la salud vascular.

Aunque el estudio halló una asociación entre un mayor consumo de pescado y una reducción en el riesgo de ACV, no probó causalidad.

La comida basura puede dañar las arterias, pero una comida sana podría ayudar

En cada ocasión en que come comida chatarra sus arterias se dañan, mientras que las comidas estilo mediterráneo no provocan daño, y podrían incluso tener un efecto beneficioso, según un estudio reciente.

Las comidas basura se componen principalmente de grasa saturada dañina, mientras que las comidas de estilo mediterráneo son ricas en grasas buenas como los ácidos grasos mono y poliinsaturados, según investigadores del Instituto Cardiaco de Montreal, afiliado con la Universidad de Montreal.

El estudio incluyó a 28 hombres que no fumaban, que comieron primero una comida estilo mediterráneo, y luego comida basura una semana más tarde. La comida mediterránea incluyó salmón, almendras y verduras cocinadas en aceite de oliva. La comida basura incluyó un sándwich de salchicha, huevo y queso, junto con tres croquetas de papa.

Los investigadores evaluaron cómo las comidas afectaban al revestimiento interno de los vasos sanguíneos (el endotelio). La función del endotelio, que determina qué tan bien se dilatan (o abren) los vasos sanguíneos, se relaciona estrechamente con el riesgo a largo plazo de desarrollar enfermedad cardiaca.

Tras comer la comida basura, las arterias de los participantes se dilataron un 24 por ciento menos que cuando no habían comido. Tras la comida mediterránea, las arterias de los participantes se dilataron con normalidad y mantuvieron un buen flujo sanguíneo, hallaron los investigadores.

Los investigadores también midieron los niveles de triglicéridos de los participantes. Los triglicéridos son un tipo de grasa en la sangre que pueden provocar el estrechamiento de las arterias. Los autores del estudio hallaron que las personas con los niveles más altos de triglicéridos en sangre parecían beneficiarse más de la comida mediterránea. Sus arterias respondían mejor a la comida que las arterias de las personas con niveles bajos de triglicéridos.

"Creemos que una dieta tipo mediterráneo podría resultar particularmente beneficiosa para los individuos con niveles altos de triglicéridos... precisamente porque podría mantener sanas las arterias", señaló en un comunicado de prensa de la universidad el líder del estudio, el Dr. Anil Nigam, director de investigación del Centro de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular del Instituto Cardiaco de Montreal.

El estudio fue presentado el martes en el Congreso Cardiovascular Canadiense, en Toronto. Los datos y las conclusiones de las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

El exceso de peso infantil puede alterar la forma correcta de caminar

El Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha advertido este martes de que el sobrepeso infantil es la causa de la aparición de diversas dolencias en los pies y provoca problemas para caminar correctamente.

Según ha explicado la entidad en un comunicado, aquellos niños que pesan más de lo aconsejado "tienen mayor tendencia a producir un aplanamiento de las plantas y a desarrollar pies plano-valgos o genu valgos", es decir, desviaciones de los pies y las rodillas.

En el último informe de la Organización Mundial de la Salud, se apunta que alrededor del 16 por ciento de los niños españoles padecen obesidad, "enfermedad que puede afectar a todo el organismo y que repercute directamente en los pies", ha explicado la entidad.

Según se ha señalado desde el ICOPCV, ante la aparición de estas afecciones es "necesario aplicar tratamientos correctores ortopodológicos" (plantillas, calzado reforzado, ferulas, entre otros), que tardan "más en efectuar mejorías en los más pequeños precisamente por ese exceso de peso".

"El aumento de volumen en las piernas provoca que los niños no puedan caminar bien, estén más cansados, apoyen mal los pies y que generen posiciones inadecuadas que afectan al aparato locomotor, especialmente a las piernas y la espalda, lo que causa problemas de movilidad que además repercuten en su trabajo múscular, produciendo disfunciones que afectan a la marcha normal ", ha declarado Alfredo Martínez, presidente del ICOPCV.

Ante esta situación se recomienda, junto con un control de la alimentación de los más pequeños, que se realicen periódicamente revisiones y estudios biomecánicos del pie. "Esto es especialmente importante a partir de los tres o cuatro años, que es cuando se produce el proceso de maduración de la marcha, para detectar de forma precoz cualquier tipo de anomalía que pudiera generar problemas cuando sean adultos", ha añadido. 

Tomado de: www.larazon.es

Alimentos que estimulan el crecimiento

Por NATÀLIA GIMFERRER / Tomado de: www.consumer.es

Los alimentos ricos en proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales ayudan a crecer

El cuerpo humano es una perfecta combinación de sistemas y órganos en continuo cambio y en continua adaptación a las diferentes necesidades de cada etapa de la vida. Y la alimentación juega uno de los papeles más importantes para ayudar al organismo a crecer y adaptarse a cada edad. Una adecuada selección de los alimentos -en especial, en los primeros años de vida- es clave para asegurar el crecimiento y la salud, no solo en la infancia, sino también en la etapa adulta y en la vejez. En este reportaje se explica la importancia de la alimentación en el desarrollo, se indica qué alimentos son los más recomendados para crecer y se recogen algunos ejercicios para ayudar a aumentar la estatura.

Alimentación y desarrollo corporal

El calcio, el hierro, las proteínas y las vitaminas son nutrientes específicos que ayudan en el crecimiento corporal. Por tanto, todos los alimentos que contienen estos nutrientes ayudan en el desarrollo. En sí, más que los alimentos, son los nutrientes los que desempeñan este rol. Sin embargo, se sabe bien que la clave de un correcto desarrollo del organismo, tanto físico como mental, es una alimentación variada y equilibrada y, sobre todo, en cantidades suficientes, no de más.

En el adulto, el crecimiento está muy ligado a la genética: los genes marcan nuestra estatura final. No hay evidencia científica de que una persona pueda aumentar su estatura una vez pasada la pubertad. No obstante, sí se pueden seguir unas correctas pautas nutricionales que ayudan al organismo a reparar tejidos, crearlos nuevos, mejorar el alargamiento muscular y fortalecer los huesos.

Alimentos para crecer

La clave del crecimiento esta en los músculos y en los huesos. Por esta razón, para incentivar su crecimiento, es fundamental una dieta rica en calcio, fósforo y magnesio. Las proteínas y los hidratos de carbono, como nutrientes mas complejos, son también de vital importancia para asegurar el crecimiento del organismo.

La infancia y la pubertad son las dos etapas en las que se experimenta el crecimiento, de ahí que las necesidades de nutrientes sean fundamentales para niños y adolescentes. No obstante, los alimentos para crecer deben tenerse en cuenta durante toda la vida, ya que el cuerpo humano no deja nunca de cambiar.
  • Proteínas. Este nutriente resulta esencial para el crecimiento, nunca debe faltar en la dieta diaria, ni de un niño, ni de un adulto. Alimentos como la carne de pollo, los lácteos (queso, leche o yogur) y el huevo son de vital importancia. Su principal función es la formación de tejido nuevo, pero además, al ser alimentos ricos en aminoácidos, se encargan de estimular la hormona del crecimiento (triptófano, arginina, lisina y tirosina), sobre todo en los más pequeños.
  • Hidratos de carbono. Este grupo de alimentos es el encargado de proporcionar energía al cuerpo y de preservar a las proteínas para que puedan realizar sus funciones de manera correcta. Se aconsejan los hidratos de carbono de absorción lenta, los azúcares complejos (cereales integrales, legumbres, verduras) y, como azúcares rápidos que aportan la energía de manera instantánea, la fruta.
  • Grasas insaturadas. Las grasas son importantes para el organismo, puesto que son las responsables de proteger el sistema cardiovascular y forman parte de las membranas que recubren los órganos. Se aconseja consumir frutos secos, aceite de oliva o vegetal y todo tipo de semillas.
  • Agua: el agua es fuente de vida. Sin ella, esta es imposible y, además, abastece a los músculos cuando aumentan de tamaño, de modo que nunca puede faltar. Beber dos litros de agua al día es suficiente para cubrir las necesidades del organismo.
  • Vitaminas. Son responsables en gran medida de la reparación tisular (esto es, el intercambio gaseoso entre la sangre y los diferentes tejidos del cuerpo). Participan en el metabolismo energético (obtienen energía) y actúan también en la síntesis de colágeno. Las siguientes son las principales vitaminas responsables de un correcto crecimiento y los alimentos donde se acumulan: alimentos como los cítricos, fuente de vitamina C; las verduras frescas, fuente de vitamina A; el aceite de oliva, fuente de vitamina E; las carnes, leche y yogures, fuentes de vitaminas del grupo B; o el huevo y el pescado, fuentes de vitamina D.
  • Minerales. Calcio, fósforo y hierro son imprescindibles para un buen crecimiento. El calcio se halla en la leche y sus derivados, las legumbres, el pescado y los frutos secos. El fósforo se encuentra en estos mismos alimentos y en la carne. El hierro está presente en verduras de hoja verde, legumbres, carne y cereales integrales.
Además de procurar incluir estos alimentos en la dieta, es muy importante evitar el tabaco y el alcohol. Está comprobado que los cigarrillos y el consumo de bebidas alcohólicas inhibe el crecimiento y el desarrollo hormonal.

La grasa corporal podría afectar el riesgo de muerte entre las pacientes de cáncer de mama

Tener un índice de masa corporal (IMC) o un índice cintura/cadera demasiado alto o demasiado bajo aumenta el riesgo de muerte entre las pacientes de cáncer de mama, pero esa asociación varía según la raza y la etnia, sugiere un estudio reciente.

El IMC y el índice cintura/cadera son medidas de la grasa corporal, y ambos afectan el riesgo de muerte tanto general como el específico por el cáncer de mama, según los investigadores.

Los investigadores analizaron datos de más de 12,000 pacientes blancas, negras, hispanas y de origen asiático del California Breast Cancer Survivorship Consortium.

"En general, hallamos que las pacientes de cáncer de mama que tenían un peso bajo, que eran extremadamente obesas o que tenían niveles altos de grasa abdominal presentaban la peor supervivencia", señaló en un comunicado de prensa de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research) Marilyn Kwan, científica investigadora de la División de Investigación de Kaiser Permanente del Norte de California.

En comparación con las mujeres de peso normal, las mujeres con un peso bajo tenían un aumento del 47 por ciento en el riesgo general de muerte, y las extremadamente obesas tenían un aumento del 43 por ciento en ese riesgo. En comparación con las que tenían el índice cintura/cadera más bajo, las mujeres que tenían el índice cintura/cadera más alto (el mayor nivel de grasa abdominal) presentaban un aumento del 30 por ciento en el riesgo general de muerte, y un aumento de 36 por ciento en el riesgo de muerte relacionado con el cáncer de mama.

Una investigación posterior reveló que la asociación entre el peso y el riesgo de muerte difería según la raza y la etnia. Aunque el estudio halló una asociación entre ambas cosas, no probó causalidad.

"Entre las mujeres blancas no latinas, estar por debajo del peso y ser mórbidamente obesas en el momento del diagnóstico de cáncer de mama se asoció con una peor supervivencia, pero esta relación no se halló en otros grupos raciales o étnicos", apuntó Kwan. "En lugar de ello, las mujeres afroamericanas y las de origen asiático con unos índices cintura/cadera más elevados tenían una peor supervivencia, una observación que no se vio entre las mujeres blancas no latinas ni entre las latinas".

Los hallazgos, que serán presentados el lunes en una reunión de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer en San Diego, respaldan la recomendación común de mantener un peso saludable durante toda la vida, señaló Kwan. Sin embargo, anotó que el impacto a largo plazo del peso sobre la supervivencia tras el cáncer de mama podría no ser igual en todas las pacientes.

Las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Las grasas trans aumentan el colesterol, pero no el azúcar en la sangre

Un estudio realizado en Estados Unidos, y publicado en 'The American Journal of Clinical Nutrition', ha mostrado que a pesar de que las grasas trans aumentan los niveles de colesterol no tienen un impacto en los niveles de azúcar en la sangre.

 En concreto, los investigadores han descubierto que tanto el azúcar en la sangre y la insulina, la hormona que mantiene los niveles de azúcar en la sangre bajo control, son similares y no tienen relación con la cantidad de grasas trans consumidas. Estas grasas, técnicamente conocidas como ácidos grasos trans, se encuentran en los productos animales y aceites vegetales procesados químicamente.

 Para llevar a cabo este estudio, los investigadores estudiaron a 208 personas en siete experimentos diferentes. Así, en cinco de ellos se controlaron durante varias semanas los niveles de azúcar en sangre, la insulina y el colesterol con una dieta de alto consumo de grasas trans. Pasadas unas semanas, estas grasas fueron sustituidas por otras como el de palma o el aceite de soja.

 Además, dos de los estudios compararon las personas que consumían una dieta que incluía las grasas trans a otras personas que consumían una dieta sin grasas trans. En este sentido, los resultados mostraron que no hubo cambios en el azúcar de la sangre o los niveles de insulina en las personas que consumieron grasas trans, en comparación con las que ingirieron las otras grasas.

 Sin embargo, los investigadores sí hallaron que durante las semanas que se consumió grasas trans los niveles de colesterol LDL sí aumentaron. "No es una prueba definitiva de que las grasas trans no pueden influir en los niveles de azúcar en la sangre. A pesar de que varias semanas es tiempo suficiente para ver un efecto sobre el colesterol, un posible efecto sobre el metabolismo podría no aparecer hasta más tarde", ha comentado el experto en salud pública y nutrición de la Universidad de Minnesota en Minneapolis, Mark Pereira, que no participó en el estudio.

Tomado de: www.europapress.es

Caminar durante media hora al día reduce un 40% el riesgo de diabetes

Caminar durante media hora al día reduce "entre un 35 por ciento y un 40 por ciento" el riesgo de padecer diabetes tipo II, tal y como han afirmado los expertos que van a participar del 11 al 14 de noviembre en Madrid en el 'VII Congreso Mundial en la Prevención de la Diabetes y sus Complicaciones'.

Este acto, que se va a desarrollar con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra el próximo 14 de noviembre, tiene previsto reunir a los mayores especialistas mundiales en la prevención de esta patología. Todos ellos acudirán al mismo bajo el lema 'Hacer de la prevención una realidad'.

Organizado por la Federación Internacional de Diabetes (FID), en colaboración con la Real Academia Nacional de Medicina (RANM), el Ministerio de Sanidad y la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid; el evento servirá para presentar los resultados de las políticas de prevención realizadas en diferentes países.

Precisamente, en España, se ha desarrollado el 'DE-Plan', un proyecto europeo que, a través de intervenciones en la alimentación, el ejercicio y el estilo de vida "ha conseguido reducir el riesgo de diabetes en una tercera parte en las poblaciones en las que se ha aplicado", indican desde la organización.

Además, los expertos debatirán sobre otros temas, como "la alimentación mediterránea y el consumo de bebidas azucaradas como marcador de riesgo, la posibilidad de introducir estrategias de prevención a partir del estudio de genes, el papel de los tratamientos farmacológicos en la prediabetes y el factor preventivo de alimentos como el café y de los productos destinados a mejorar la flora intestinal", subrayan.

Todo ello supone "una oportunidad única" de compartir las mejores estrategias para prevenir una de las enfermedades más prevalentes, con mayor impacto en la calidad de vida en todo el mundo y que ocasiona más gastos a los sistemas sanitarios, concluye el profesor del Instituto de Investigación del Hospital La Paz de Madrid y codirector del congreso, Rafael Gabriel. 

Tomado de: www.larazon.es