27 de abril de 2013

La L-Carnitina: ¿cuánto sabemos de ella?

Por: Lic. Diana Mora Ramírez

Actualmente son comunes en el mercado los productos que se anuncian para adelgazar, para acelerar el metabolismo, para quemar grasa, entre otros usos. Son muchas las opciones, pero en este caso en particular nos concentraremos en los productos o suplementos que contienen L-carnitina.

La L-carnitina (o carnitina, como nos referiremos de aquí en adelante), es una sustancia que se produce en nuestro cuerpo, funciona como antioxidante y a la vez se utiliza para convertir la grasa en energía. 

El organismo es capaz de sintetizar la cantidad que necesita, aunque hay casos de personas que tienen deficiencia de carnitina; esto se debe a que no producen suficiente, o a que no se puede transportar eficientemente a los sitios donde se necesita. Hay situaciones de salud y algunos medicamentos que también pueden causar una reducción en los niveles de carnitina.

Ahora bien, además de la que produce nuestro cuerpo, la carnitina también la podemos encontrar en alimentos que pueden formar parte de nuestra dieta: carnes rojas, lácteos, pescado, pollo, pavo, espárragos, aguacate, mantequilla de maní y el temph (derivado de la soya).

No se han identificado deficiencias en personas sanas. Por otra parte,  aunque las principales fuentes de L-carnitina son de origen animal, no se han reportado bajos niveles en personas vegetarianas.

Sumado a lo anterior, también está la carnitina como suplemento. Se puede encontrar como L-carnitina, acetil-L-carnitina o propionil-L-carnitina. Existe también la D-carnitina, pero los suplementos que la contienen interfieren con la forma natural de la L-carnitina y puede producir efectos no deseados. 

Algunos estudios sugieren que la carnitina se absorbe mejor cuando proviene de la dieta que cuando proviene de suplementos.

Usos de la L-carnitina

Se ha estudiado el uso de la carnitina para angina de pecho, infartos o ataques cardíacos, enfermedad vascular periférica, en enfermedad renal y diálisis, y en problemas de infertilidad masculina. Además, se han observado beneficios en todas estas situaciones, siempre bajo indicación medica, y complementario a los medicamentos tradicionales en cada caso.

Además, se ha sugerido que podría ser utilizada para tratar la falla cardíaca, neuropatía diabética, Alzheimer, problemas de memoria, disfunción eréctil, hipertiroidismo e incluso para combatir el envejecimiento. Pero esto requiere más y mejores estudios para ser comprobado.

¿Qué pasa con la pérdida de peso?

Como dijimos al principio, la carnitina se ha comercializado también para perder peso, mejorar el rendimiento deportivo o para quemar grasa.

Respecto a la pérdida de peso, son pocos los estudios que han puesto a prueba los efectos de la carnitina, y no se han observado diferencias significativas entre usarla o no. Tampoco se ha podido comprobar en estudios en animales. 

Lo mismo ha sucedido al estudiar los efectos en la composición corporal: en la mayoría de los estudios no se han observado diferencias significativas sobre la masa grasa al consumir suplementos de carnitina. Solo unas pocas investigaciones señalan que efectivamente la carnitina reduce la grasa corporal, aumenta la masa muscular y reduce la fatiga.

Respecto al desempeño deportivo, por el papel de la carnitina en el metabolismo energético, en teoría debería dar resultado.  No obstante, la evidencia disponible hasta ahora no lo demuestra. Los estudios que han señalado que mejora el rendimiento, han tenido el problema de que se han efectuado además en poblaciones pequeñas, con poca duración de la suplementación y sin grupos control apropiados.

Efectos adversos del consumo de carnitina

En general es un producto bien tolerado. No se han reportado efectos tóxicos por altas dosis. Puede causar síntomas a nivel gastrointestinal como náuseas, vómito, calambres abdominales y diarrea. Los suplementos que aportan más de 3000 mg/día pueden causar que el cuerpo desprenda un leve olor a pescado.

Por otra parte, un estudio reciente sugiere que la carnitina que se encuentra en la carne roja puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón, al favorecer la aparición de aterosclerosis. Podría ser que esto se asocie solo con carnes procesadas (tocino, salchichas, salami, etc) y no con cortes frescos.

Casi al mismo tiempo, se publicó un estudio en que se sugiere que la carnitina ayuda a los sobrevivientes de infartos a reducir el riesgo de morir prematuramente o reducir los síntomas de la angina; sin embargo, tuvo ciertas limitaciones en cuanto al diseño del estudio y la población utilizada.

Con toda esta polémica, básicamente la recomendación sería seguir consumiendo con moderación las carnes rojas, limitar las procesadas y meditar bien si realmente necesita tomar un suplemento.