14 de diciembre de 2013

El control de la presión y el colesterol es fundamental en la población obesa

Información de casi cien estudios destaca la conexión entre el IMC y el riesgo de padecer enfermedad coronaria o un accidente cerebrovascular (ACV).

En The Lancet, el equipo del doctor Goodarz Danaei, de la Facultad de Salud Pública de Harvard, Boston, publica que la mitad de los casos de enfermedad coronaria y tres cuartos de los casos de ACV demuestra que existe una asociación.

Los pacientes con sobrepeso y obesidad "pueden reducir el riesgo de padecer enfermedad cardíaca y ACV si controlan la presión y el colesterol -dijo Danaei por e-mail-. Desde la perspectiva de la salud pública, nuestros resultados demuestran la importancia de la detección y el tratamiento de la hipertensión y la dislipemia en la población mundial con sobrepeso y obesidad, incluidos los países en desarrollo que suelen considerarse inmunes a esa 'enfermedad de la riqueza'".

El equipo estudió información de 97 estudios prospectivos de cohortes. Los 1,8 millones de participantes sufrieron unos 57.000 eventos coronarios y unos 31.000 ACV. Se incluyeron sólo a los adultos con un IMC de por lo menos 20 puntos y sin antecedentes de enfermedad coronaria o ACV.

Tras considerar varios factores, los autores observaron que por cada 5 puntos más de IMC por encima del rango normal (20-24) el cociente de riesgo aumentaba 1,27 para la enfermedad coronaria y 1,18 para el ACV. Otro ajuste de los resultados por mediadores metabólicos (presión, colesterol y glucosa) disminuyeron los cocientes de riesgo, respectivamente, a 1,15 y 1,04.

Esto, para los autores, sugiere que el 46 por ciento del riesgo extra asociado con el IMC para la enfermedad coronaria estaría mediado por esos factores, como también lo es el 76 por ciento del riesgo de ACV. La presión fue el factor más importante: explicó el 31 por ciento del riesgo extra para la enfermedad coronaria y el 65 por ciento para el ACV.

La proporción de los riesgos mediada por esos factores no varió significativamente entre las cohortes de Asia y occidente.

Así, el sobrepeso y la obesidad junto con los tres mediadores seleccionados aumentaron significativamente el riesgo de desarrollar enfermedad coronaria y ACV, comparado con el peso normal.

En un editorial, el doctor Luc F. Van Gaal, del Hospital de la Universidad de Antwerp, Bélgica, y el doctor Aldo P. Maggioni observaron que "se necesitan intervenciones tempranas y apropiadas, aun en las personas moderadamente obesas. En todos los pacientes con sobrepeso, los médicos deberían tratar rigurosamente la presión sanguínea, los parámetros de los lípidos y las anormalidades de la glucosa, e insistir simultáneamente en la pérdida de peso y mejorar la salud cardiorrespiratoria".

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