30 de junio de 2013

Los ácidos grasos presentes en el pescado, vinculados a un menor riesgo de cáncer de mama

Los ácidos grasos presentes en el pescado estáb vinculados a un menor riesgo de cáncer de mama, según concluye una investigación publicada en 'British Medical Journal'. Para lograr esta reducción del riesgo, el consumo de pescado azul como el salmón, el atún o las sardinas debe ser de entre una a dos porciones por persona a la semana.

 Los resultados del estudio muestran que cada 0,1 g por día o 0,1 por ciento de la energía diaria incrementada por la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados n-3 (PUFA n-3) derivados del pescado se asoció con una reducción del 5 por ciento en el riesgo de padecer cáncer de mama.

 El cáncer de mama es uno de los más comunes, representando el 23 por ciento del total de casos de cáncer y el 14 por ciento de las muertes por cáncer en 2008. Los estudios sugieren que una dieta y un estilo de vida saludable son cruciales para la prevención del cáncer de mama, y que la grasa de la dieta es uno de los factores dietéticos más intensamente estudiados estrechamente relacionados con el riesgo.

 PUFA n-3 incluyen ALA, EPA, DPA y DHA y están involucrados en los mensajes químicos en el cerebro, ayudando a regular la actividad de los vasos sanguíneos y áreas del sistema inmune. Las principales fuentes dietéticas de EPA, DPA y DHA provienen del pescado azul, mientras que ALA se encuentra principalmente en nueces, semillas y vegetales de hoja verde.
Aunque PUFA n-3 son los tipos más prometedores de grasa para reducir el riesgo de cáncer, los resultados de estudios en humanos son incompatibles, por lo que un equipo de investigadores con sede en China se propuso estudiar esta asociación, para lo que revisaron y analizaron los resultados de 26 estudios de Estados Unidos, Europa y Asia en los que participaron más de 800.000 individuos y más de 20.000 casos de cáncer de mama.

PUFA n-3 marino se asoció con una reducción del 14 por ciento de cáncer de mama entre la categoría más alta y la más baja de PUFA n-3 marino, un riesgo más bajo en las poblaciones asiáticas, probablemente debido a que la ingesta de pescado es mucho mayor en Asia que en los países occidentales, según los autores.

 Un análisis más detallado indió una respuesta a la dosis: cada 0,1 g por día o 0,1 por ciento de la energía diaria por aumento de la ingesta se asoció con una reducción del 5 por ciento en el riesgo, pero no se encontró asociación protectora significativa de ALA, la base de PUFA n-3.

Los autores dicen que su análisis, junto con las publicaciones anteriores, "es compatible con una función de protección de los ecosistemas marinos PUFA n-3 en la incidencia de cáncer de mama". Los autores concluyen: "Nuestro estudio proporciona evidencia sólida y robusta de que PUFA n-3 marinos se asocian inversamente con el riesgo de cáncer de mama".

Tomado de: www.europapress.es

Adelgazar en pareja: más probabilidades de éxito

Por ALMA PALAU FERRÉ /  Tomado de: www.consumer.es

La motivación, la constancia y el apoyo de la pareja aumentan las posibilidades de éxito cuando se intenta bajar de peso y mejorar la alimentación

Las parejas que comparten un programa para adelgazar tienen más éxito y comen mejor. Así lo señala un reciente estudio llevado a cabo por la doctora Megan Lewis, del Instituto Research Triangle. El dato resulta de gran interés, ya que en la actualidad existen cerca de 1.600 millones de adultos con sobrepeso, de los cuales 400 millones son obesos. El siguiente artículo explica cuáles son los beneficios de adelgazar en pareja, qué investigaciones existen al respecto, hasta qué punto es importante la motivación y ofrece dos consejos prácticos para mantener a raya a los kilos, en equipo.

Control del peso y cuidado de la salud: los beneficios de estar en pareja

Según un grupo de investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Florida, en Estados Unidos, el noviazgo tiene un efecto protector frente al sobrepeso y la obesidad. Los resultados del estudio, publicado en el Journal of the International Association for Relationship Research (IARR), en el que participaron 1.621 universitarios de 18 a 25 años, reveló que los estudiantes con una pareja estable no solo gozan de mejor salud mental, menos estrés y menos depresión, sino que, además, tienen menos sobrepeso y obesidad que los que prefieren estar sin pareja.

Sin embargo, en los últimos estudios realizados en España se reflejan algunos datos interesantes de resaltar. El 53,8% de la población tiene exceso de peso. De este altísimo porcentaje, los hombres presentan mayor sobrepeso y obesidad que las mujeres, aunque a partir de los 65 años de edad, ellas ganan en sobrepeso y obesidad a los hombres. Algunas investigaciones apuntan que quienes conviven en pareja de forma estable tienen mayor sobrepeso y obesidad. Aunque se habla incluso de un aspecto "contagioso" de la obesidad, vivir en pareja ejerce, en general, un efecto positivo sobre la salud: supone contar con un soporte emocional importante y beneficiarse del cuidado mutuo.

La pareja, un motivo de peso para adelgazar

Para las personas con sobrepeso u obesidad, un motivo de peso para perder esos kilos de más es recuperar su relación de pareja, tal como reflejan los estudios que analizan la motivación para adelgazar de las personas. Un ejemplo es la investigación realizada por la Facultad de Psicología de la Universidad de Valencia, que destaca entre los motivos para adelgazar, el de sentirse cómodo al relacionarse con los demás, y por supuesto el mejorar la relación con la propia pareja, esposo o esposa.

La pareja nos puede ayudar a lograr el objetivo de adelgazar. Pero, además, el hecho de bajar de peso, mejorar la conducta alimentaria, la relación con los alimentos y la actividad física supondrá una mejoría en la relación de pareja. Así, puede decirse que el beneficio es bidireccional, o que el beneficio se multiplica, porque uno ayuda al otro, el otro se beneficia de esta ayuda, la relación entre ambos se beneficia y el que ayuda termina beneficiado también.

Adelgazar: la importancia de estar motivado

En las últimas décadas, los psicólogos han demostrado que se pueden curar enfermedades somáticas -como las cefaleas, el insomnio, la hipertensión o ciertas enfermedades coronarias- si se modifica la conducta del individuo. Es decir, que existen conductas peligrosas para la salud, y lo que debe hacerse no es tratar la enfermedad en sí, sino corregir dichas conductas. Pues bien, esta técnica llamada medicina conductual o terapia conductual también se aplica para tratar la obesidad y el sobrepeso, frente a los tratamientos con pastillas y sin esfuerzo que tienen poca o ninguna eficacia a largo plazo.

Lo que se busca en el paciente es lograr la máxima adherencia posible al tratamiento, que no consiste en tomar pastillas sino en modificar su conducta o su estilo de vida, como se le llama ahora. En el caso de la obesidad y el sobrepeso, los aspectos de la conducta que más se trabajan son los relacionados con el sedentarismo, el estrés, el atracón compulsivo, las cantidades de la ingesta o el tipo de alimentos adquiridos.

La terapia conductual que se centra en una alimentación saludable, un estilo de vida más activo y un mayor control de las emociones ha logrado resultados muy positivos en la lucha contra la obesidad y el sobrepeso. Y dentro de estos programas es donde se podría hablar de dos técnicas más, la terapia de grupo, donde se aprende de los errores y aciertos de otros pacientes, y la terapia de pareja, donde el compañero o la compañera adquieren el rol fundamental de ayudar, apoyar, fomentar y motivar el cambio, como un entrenador personal.

En un estudio realizado en la Universidad de Murcia se observó que la terapia conductual basada en la dieta mediterránea es efectiva para el tratamiento de la obesidad y que solo hubo un abandono de la dieta del 4% de los pacientes en un tratamiento que duró seis meses. El equipo de expertos que llevó cabo el programa explicó su éxito porque los pacientes llevaban un registro de los alimentos que ingerían y por la asistencia a la terapia de grupo. También se señaló que el abandono de unos pocos se debió al estrés, la pérdida de motivación y la tendencia a comer cuando uno se aburre.

La clave para mantener la motivación, seguir con el plan de ejercicio y controlar el estrés y las emociones que nos lleven a abandonar la dieta puede estar en encontrar el apoyo de nuestra pareja. Un reciente estudio revela que las parejas que comparten un programa para adelgazar tienen más éxito y comen mejor.

Según este estudio, las personas casadas que asisten juntas a un programa para adelgazar logran sus objetivos mucho mejor que las personas que lo hacen en solitario. En concreto, se comprobó que los matrimonios lograban perder más kilos, llevar una dieta más sana, mejorar más su presión arterial, aumentar más el consumo de vegetales, disminuir más el consumo de proteínas ricas en grasas y consumir menos comida rápida. Y que los hombres parecen beneficiarse más que las mujeres, en particular, al mejorar más su actividad física.

Dos consejos para adelgazar en pareja
  1. Repartirse las tareas. Hay muchos frentes que abordar en el tratamiento de la obesidad o el sobrepeso. Por lo tanto, conviene que la pareja se distribuya las responsabilidades. Uno puede encargarse de controlar la compra, plantear los menús y proponer lo que se come cada día, mientras que el otro puede proponer un plan de ejercicio para ambos y planificar las actividades de ocio del fin de semana para evitar la TV y el apoltronamiento en casa.
  2. Tener el apoyo de un profesional. Además del trabajo de pareja es conveniente el apoyo de un profesional que oriente las decisiones que se toman y supervise el control semanal o quincenal en la báscula, que hace mantener la motivación.

Al hablar con los hijos, concéntrese en la salud, no en la gordura

Los adolescentes cuyos padres se enfocaban en el aumento de peso tendían a tener más conductas alimentarias malsanas, muestra un estudio

Hay una forma adecuada y una forma inadecuada de convencer a su hijo adolescente de que coma de forma saludable y de que evite la obesidad, sugiere un estudio reciente.

Vincular la comida con la gordura de forma contundente o hablar sobre el peso que deben perder es una manera equivocada y podría incluso fomentar unos hábitos alimentarios malsanos, reportan unos investigadores.

En lugar de ello, unas conversaciones que se enfoquen en simplemente comer de forma saludable tienen menos probabilidades de provocar esa reacción en los niños, muestra un estudio reciente.

"Muchos padres son conscientes del problema de la obesidad en EE. UU., que es ubicuo, pero se preguntan cómo hablar al respecto con sus hijos", comentó la autora líder del estudio, la Dra. Jerica Berge, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota, en Minneapolis.

Aconseja que los padres "les digan a sus hijos que coman más frutas y verduras porque así serán sanos y fuertes. No conecte esas conversaciones con el peso ni el tamaño".

El estudio aparece en la edición en línea del 24 de junio de la revista JAMA Pediatrics.

En Estados Unidos, la obesidad adolescente se ha triplicado y más en los últimos 30 años, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU. Esto ha tenido un impacto profundo sobre la salud de los niños, y actualmente se diagnostican entre los niños afecciones que antes solo se veían en adultos, como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.

El nuevo estudio incluyó datos de una encuesta de más de 2,300 adolescentes, con una edad promedio de unos 14 años, y de más de 3,500 padres.

En general, los datos mostraron, las conversaciones sobre la alimentación que se enfocaban en la supuesta necesidad del niño de perder el exceso de peso se vinculaban con un riesgo más alto de dietas problemáticas y otras conductas alimentarias malsanas entre los adolescentes.

Al contrario, los padres que hablaban sobre una alimentación y una vida sanas pero no se enfocaban en el peso ni el tamaño eran menos propensos a tener hijos que hicieran dietas o que participaran en otras conductas alimentarias malsanas, como la anorexia, los atracones de comida o la bulimia.

Esos beneficios se observaron tanto en los adolescentes con sobrepeso como en los de peso normal, mostró el estudio.

En general, alrededor del 28 por ciento de las mamás y el 23 por ciento de los papás de hijos que no tenían sobrepeso dijeron que habían tenido conversaciones que se enfocaban en una alimentación saludable, mientras que apenas el 15 por ciento de las mamás y el 14 por ciento de los papás de hijos con sobrepeso dijeron que habían hablado sobre la salud.

Alrededor del 33 por ciento de las mamás y el 32 por ciento de los papás de hijos sin sobrepeso dijeron que habían conversado sobre el peso y la necesidad de perder peso. Entre los niños con sobrepeso, esas cifras aumentaron al 60 por ciento de las mamás y el 59 por ciento de los papás.

Berge enfatizó que incluso cuando los padres dicen todas las cosas correctas sobre la alimentación, eso no importa gran cosa si los niños ven que mamá y papá no hacen caso de sus propios consejos.

Se trata de "hacer lo mismo que yo", planteó. "El modelado tiene un rol importante al mostrar a los niños el tipo de conducta que usted desea que adopten".

Berge añadió que "esas conversaciones también tienen que suceder no solo a la hora de cenar. No se trata de conversaciones del momento, sino continuas".

Unos expertos externos se mostraron de acuerdo rápidamente en que enfocarse en la salud es más valioso que darles la lata a los niños sobre su peso y su tamaño.

"Decirles a los adolescentes que están gordos o con sobrepeso no es lo que más les conviene", señaló el Dr. Robert Feinstein, especialista en medicina adolescente del Centro Médico Pediátrico Cohen en New Hyde Park, Nueva York. "Debemos enfocarnos en un estilo de vida saludable y los padres deben liderar mediante el ejemplo", enfatizó. Esto incluye planificar las comidas de forma adecuada y que haya comida saludable disponible.

A veces, esto conlleva solucionar ciertos problemas, añadió Feinstein.

"En un restaurante, pídale discretamente al camarero que no ponga pan en la mesa, o dele una rebanada a cada quien y que luego se lo lleven, de forma que se trate de que la familia toma una decisión y nadie se sienta excluido", aconsejó. "Dé un ejemplo y evite poner a los niños en una posición en que tengan que tomar malas decisiones".

El Dr. Scott Kahan, director del Centro Nacional del Peso y del Bienestar en Washington, D.C., concurrió en que el peso no siempre es un tema fácil de abordar con los adolescentes.

"Algunos padres prefieren hablar sobre el sexo y las drogas que sobre el peso", comentó.

"Siempre intento enfocarme en la salud, no en la apariencia", añadió Kahan. Los nuevos hallazgos "dan más peso a la importancia de hallar formas cuidadosas, amorosas, comprensivas y adecuadas de discutir la salud con los niños", afirmó.

Mitad de la población se apunta al deporte en busca de felicidad

Población valora la buena salud física como lo principal para estar feliz. Ticos dedican, en promedio, una hora y media de su rutina a hacer ejercicio.

Ellos se tragan a bocanadas el cielo y el aire de la mañana, que se abre paso entre las nubes densas de la capital. Son las 6:30 a. m. y en La Sabana un grupo de hombres y mujeres, de todas edades, dan el empuje final en el entrenamiento matutino. A esto se le llama correr hasta sudar la última gota.

Desde bien temprano, la zona al costado este del Estadio Nacional es punto de encuentro de mejengueros madrugadores, corredores profesionales, vecinos que pasean al perro y amigas que se ejercitan un poco y chismean un poco más.

En una esquina de la cancha, Víctor López, de 56 años, observa a los corredores volar con las últimas zancadas. Él entrena uno de los grupos que se reúne tres veces por semana al amanecer. Aparte del suyo, López calcula que hay otros diez grupos más, cada uno de entre 40 a 80 corredores, en edades que van de 15 a 65 años.

¿Correr es una moda? “¡Para nada! El deporte es una necesidad de toda la sociedad, es una de las formas para mejorar la calidad de vida”, dice con seguridad. Para don Víctor no existe otra respuesta, pues hace más de 35 años que lleva el deporte tatuado en cada una de sus venas.

No es el único. Según un estudio sobre calidad de vida, realizado en febrero por Unimer para La Nación , la mitad de la población valora el hacer ejercicio o practicar deporte como una manera de mejorar su calidad de vida, y por eso, reservan en promedio una hora y media de su jornada diaria para practicar actividad física, en un día típico entre semana.

A través de los años, más costarricenses dedican tiempo a realizar actividades físicas. Mientras que en el 2002 (la última encuesta que incluyó un capítulo de calidad de vida en su estudio), se reportó que 3 de cada 10 personas realizaban actividades físicas durante un día entre semana. En el 2013, la cifra aumentó a 5 de cada 10 personas.

Además, la cantidad de tiempo que se dedica al deporte subió de 1,2 horas en el 2002 a 1,5 horas en el 2013.

Liberar el estrés

“Creo que no podría lidiar con el estrés del trabajo si no hiciera ejercicio”, dice Natalia Porras, de 30 años, quien termina de correr pero ahora apura el paso para llegar a tiempo a su trabajo.

En Costa Rica, el estrés es un fenómeno que agobia a la población. El 77% dice haber sufrido de estrés alguna vez en su vida y 8 de cada 100 personas han sido incapacitadas por este padecimiento.

“Aunque a veces es cansado, siempre se puede sacar una hora para hacer deporte”, asegura Natalia con firmeza.

A pesar de que, para algunos, quitar horas de sueño para ejercitarse antes de estudiar o trabajar es un esfuerzo de magnitud 9 en escala Richter, la mañana es bondadosa. “Es la hora apropiada para hacer ejercicio porque la temperatura no deshidrata el cuerpo y así no se desgasta tanto”, dice López.

Además, se elimina el problema de interferir con el resto de las labores profesionales en el día.

Cruzando La Sabana, los senderos alrededor del gran lago ofrecen un escenario tranquilo para andar en bicicleta o caminar escuchando a todo tipo de pájaros.

Al llegar al extremo este, alrededor de la pista de patinaje, dos hombres con cascos aerodinámicos y trajes ajustados al cuerpo se deslizan sobre patines a altísima velocidad. En el centro de la pista está sentada Valentina Rivera, de 18 años, quien cuenta que andar en patines es su elíxir para “no quedarse tiesa”: “Me gusta el patinaje porque me mantiene en forma, es fácil y deja el cuerpo bien marcado”. Además de patinar, Valentina va al gimnasio todos los días.

Mientras la mitad de la población dice hacer ejercicio en un día típico entre semana, solo el 16% practica actividad física, al menos, 60 minutos todos los días.

El ejercicio diario es más popular en personas entre los 18 y 29 años, con estudios universitarios.

Según los datos de la encuesta, conforme aumenta la edad la cantidad de personas que practica deportes diariamente disminuye.

¿Prozac o deporte?

 Cuando el médico diagnosticó que la mejor forma de bajar la ansiedad del trabajo –por su puesto como director del sistema penitenciario nacional– era tomar ansiolíticos como el Prozac, Gerardo Villalobos no soportó la receta y buscó una opción en el deporte.

Así dio inicio una rigurosa faceta de su vida, en la que no perdona un mediodía sin correr desde hace 35 años. Cuenta con orgullo que a la edad de 65, mantiene la disciplina de nadar o correr tres vueltas por fuera de La Sabana, todos los días, a la hora de almuerzo.

Contra las indicaciones de su médico y esposa corre a esa hora porque le gusta sentir el sol quemar los brazos y el viento cálido. “Me motiva transpirar, me da vitalidad”, dice. Eso sí, sigue los consejos de usar protector solar con filtro mayor a 70 y anteojos.

“Hacer deporte es la mejor terapia”, asegura. “Me da energía, reposo, tranquilidad y claridad mental; siempre tomo decisiones más acertadas después de hacerlo”.

Sea caminar, correr, nadar o jugar jockey sobre ruedas, dedicar tiempo al deporte y las actividades físicas da satisfacción y salud, el factor valorado por los costarricenses como el más importante para la felicidad.

Frutas y verduras faltan en la dieta diaria

Más de la mitad de las personas en Costa Rica no cumple con la recomendación de consumir frutas y verduras en su dieta diaria.

De acuerdo con el reciente estudio sobre calidad de vida de Unimer para La Nación , 6 de cada 10 personas reconocen no haber ingerido estos alimentos todos los días en el último mes.

Si bien los costarricenses están incluyéndolos en su dieta –solo el 5% de los 1.200 encuestados dijeron no haber comido ninguna fruta o verdura– se está incumpliendo con el consejo de ingerirlos diariamente.

Patricia Sedó, nutricionista de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica, considera que esta cifra refleja un problema de actitud y hábito en la población.

“Estudios demuestran que la población conoce los beneficios del consumo diario de las frutas y verduras, pero hay una contradicción con lo que practican”, dice.

Sedó resaltó que, mientras en otros países el precio de las frutas y verduras frescas es exorbitante (como en Japón, donde un melón cuesta más de ¢5.000), en el país hay gran variedad de productos frescos a precios accesibles.

“En la consulta, las personas ponen muchos pretextos pero se ve que en el fondo hay una barrera actitudinal”, dijo la nutricionista.

Agregó que no comer vegetales y frutas a diario causa problemas de digestión, sobrepeso y padecimientos ligados a enfermedades tan serias como el cáncer.

Su recomendación es consumir, al menos, tres porciones de verduras y dos de frutas diariamente.

Tomado de: www.nacion.com

22 de junio de 2013

La dieta del estudiante

Por JULIO BASULTO / Tomado de: www.consumer.es

Tomar mucho café, saltarse comidas, subir de peso o ingerir demasiadas calorías son algunos de los aspectos que conviene revisar cuando se preparan exámenes

La nutrición desempeña un papel determinante para prevenir enfermedades crónicas. Quizás por ello se le atribuyen capacidades que no ostenta, como la de curar dolencias graves o la de mejorar la capacidad auditiva. ¿Desempeñará un papel importante en el rendimiento académico? Tal como se detalló en este artículo de EROSKI CONSUMER, de entre los nutrientes o las sustancias que en teoría guardan relación con el rendimiento académico, solo son relevantes, en nuestro entorno y en caso de deficiencias claras, el yodo, el hierro y la vitamina B12. A continuación se revisan cuatro aspectos relacionados con el papel de la dieta, o del patrón dietético en su conjunto y la función cognitiva.

1. Dieta equilibrada, saltarse comidas y desayunar

Hay muy pocos estudios que hayan evaluado el efecto de diferentes patrones dietéticos sobre el rendimiento académico. Una pequeña investigación observó que consumir una comida equilibrada se relaciona con cambios positivos en la atención e incluso con la motivación. Al parecer, además, "saltarse" comidas ejercería efectos negativos sobre la concentración o las capacidades mentales, aunque faltan investigaciones que lo confirmen. Esto parece más evidente en pacientes con diabetes, en los que un mal control de la glucosa sanguínea se asocia con un peor rendimiento en test relacionados con la memoria.

Esta cuestión nos lleva al papel del desayuno. La mayor parte de estudios que han evaluado el efecto del desayuno en el rendimiento escolar son "observacionales". Así, dichas investigaciones suelen observar que quien desayuna saca mejores notas, pero se obvia algo importante: quien desayuna de forma regular suele ser alguien más metódico o con otras características que le diferencian de quien no desayuna. Es decir, dichos estudios no han probado que desayunar "cause" el buen rendimiento escolar, sino que desayunar y tener buen rendimiento son dos situaciones que, en general, suelen darse a la vez. Los estudios experimentales, en los que se ha obligado a los voluntarios a desayunar o a no desayunar "por sorteo", para evaluar a continuación las consecuencias, son muy pequeños o de una duración muy limitada. Ningún estudio demuestra que una persona sana que no desayuna, pero que ha dormido lo suficiente, que ha recibido una buena educación a lo largo de su vida y que, sobre todo, ha estudiado, vaya a tener peores notas. Muchas de las investigaciones que han asociado el desayuno con el rendimiento escolar no han tenido en cuenta condiciones socioeconómicas.

2. Tomar mucha energía o aumentar de peso

Sí parece sensato, en cualquier caso, evitar la excesiva ingesta de energía a la hora de conservar una correcta función cerebral, tal y como mostró una investigación publicada en marzo de 2011 en la revista Advances in Nutrition. Evitar las raciones grandes, utilizar platos pequeños, y no acudir a menudo a buffets libres puede servir de ayuda a la hora de evitar consumir calorías de más. Asimismo, tanto ganar mucho peso con los años como tener un peso insuficiente parecen relacionarse también con disminuciones en las funciones cognitivas conforme pasa el tiempo, según la investigación antes citada.

3. Dietas milagro, atajo para el suspenso

Capítulo aparte merecen las llamadas "dietas milagro" o los "ayunos terapéuticos". Además de ser inútiles para lo que prometen, pueden perjudicar de forma clara el proceso de aprendizaje y la función cognitiva en general, debido a que disminuyen la capacidad de concentración o de atención. Existen pruebas científicas que indican que las dietas muy bajas en grasas pueden ejercer efectos adversos sobre el estado de ánimo. Evitar caer en las pegajosas redes que extienden los charlatanes dietéticos es el consejo más sensato si se quiere aprobar y, además, conservar la salud. Una interesante manera de enfocar la alimentación, sea para nuestro rendimiento escolar o sea para nuestra salud, es mediante estos tres secretos:
  1. Consumir alimentos no procesados o apenas procesados.
  2. Reducir el tamaño de las raciones de los alimentos que tomamos.
  3. Priorizar en nuestra dieta los alimentos de origen vegetal.
4. Café ¿al lado de los apuntes?

El café está relacionado con la funcionalidad cognitiva. Numerosas investigaciones muestran que estimula el sistema nervioso central, alivia la fatiga y mejora la concentración en adultos (en niños está desaconsejado). No obstante, su efecto positivo en el ámbito académico se circunscribe a actividades en las que el alumno recibe la información de forma pasiva, mientras que no tendría efecto en las tareas en las que el material se aprende de forma intencionada. Es más, podría incluso dificultar el rendimiento en los trabajos que dependan de la memoria a corto plazo, aunque no parece afectar a la memoria a largo plazo.

Todo ello conduce a una conclusión lógica: las horas de estudio son irreemplazables. Como la mala fama del café se ha desvanecido en los últimos años (según han señalado en mayo de 2013 investigadores españoles) una taza de café puede ser un "amigo" para enfrentarnos a los apuntes, pero no un sustituto de los codos. En este sentido, es bien distinto considerar al café como una bebida que, tomada con moderación, puede ejercer ciertos beneficios, que pasar a recomendar su consumo. Ni el café (que tiene sus contraindicaciones) ni ninguna otra sustancia o alimento pueden sustituir al papel protagonista de un buen estilo de vida a la hora de conservar o mejorar la salud.

En cuanto al desempeño intelectual, una última reflexión: ¿un actor mejorará su interpretación si toma complementos alimenticios? ¿Tocará mejor un trompetista en función de su dieta? ¿Sacará sobresalientes un estudiante si desayuna un determinado alimento? Ensayar, practicar y estudiar son, sin lugar a dudas, las claves del éxito en cada uno de los ejemplos anteriores.

El ejercicio durante el embarazo reduce el riesgo de parir por cesárea


Practicar ejercicio moderado tres veces por semana durante el segundo y el tercer trimestre del embarazo reduce a la mitad el riesgo de tener bebés con alto peso al nacer, esto es más de cuatro kilogramos y, por lo tanto, de tener un parto por cesárea.

 Así lo ha demostrado un estudio de investigación liderado por Rubén Barakat de la Universidad Politécnica de Madrid; Alejandro Lucía, de la Universidad Europea de Madrid, y Jonatan Ruiz, de la Universidad de Granada, quienes junto con licenciados en Ciencias del Deporte han aplicado un programa de entrenamiento en una muestra formada por 510 mujeres embarazadas sedentarias.

 Los investigadores contactaron con un total de 780 mujeres españolas encintas, pertenecientes a la consulta de dos centros de salud de Leganés (Madrid), de las que, finalmente, 510 dieron su consentimiento para participar en el estudio.

 Todas ellas reconocieron ser sedentarias, es decir, practicaban menos de 20 minutos de ejercicio tres días a la semana, según informa en un comunicado la Universidad de Granada

 Al grupo de intervención se le aplicó un programa de entrenamiento consistente en 55 minutos de ejercicio aeróbico, estiramiento muscular y ejercicios de flexibilidad, tres días a la semana, desde la semana 10-12 a la 38-39 del embarazo, mientras que el grupo control recibió los cuidados y recomendaciones habituales.

 Los resultados demostraron que el programa no redujo la aparición de diabetes mellitus gestacional, pero sí de dos de los mayores riesgos que van asociados a ella: la macrosomía, que se redujo en un 58 por ciento, y el parto por cesárea, que disminuyó en un 34 por ciento.

 Los resultados de este trabajo "refuerzan la necesidad de promover más intervenciones de ejercicios supervisados durante el embarazo, para combatir los efectos negativos de la diabetes mellitus gestacional", señala Jonatan Ruiz, investigador del departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de Granada y autor principal de este estudio.

Tomado de: www.europapress.es

Descubre a un falso gurú de la alimentación en seis pasos

Por JULIO BASULTO / LAURA CAORSI / Tomado de: www.consumer.es

El interés creciente por la nutrición, las expectativas, el desconocimiento y las promesas alimentan el éxito de los falsos gurús de la alimentación y sus propuestas

Beber agua de mar, olvidarse de la leche, suprimir cereales y legumbres o quitar para siempre el aceite de oliva de nuestra cocina. Estas indicaciones son solo algunos ejemplos de los inquietantes "consejos nutricionales" que se ponen sobre la mesa de muchos hogares, ya sea en forma de dietas milagro, folletos publicitarios o libros. Todos ellos, por supuesto, vienen presentados con un empaque elegante y cuidado (a menudo, de la mano de algún personaje famoso que poco sabe de nutrición, pero mucho de audiencias) y que convierten a estos "métodos", fórmulas o libros en éxitos absolutos de ventas. Dado que la alimentación es clave para la salud, cabe preguntarse por qué funcionan tan bien estas dietas, qué problemas pueden ocasionar y, sobre todo, cómo descubrir a los falsos "gurús" que las promueven.

Falsos gurús: los seis rasgos habituales

¿Qué tienen en común la actriz estadounidense Gwyneth Paltrow, el médico japonés Hiromi Shinya y el francés Pierre Dukan? Los tres son autores de libros sobre nutrición que arrasan en índices de ventas (y a la salud de sus lectores). En principio, no parece lógico brindar credibilidad a una autora cuyo currículum nutricional es nulo, o a otros autores que, aun siendo médicos, contradicen en sus libros a las recomendaciones dietéticas de las entidades de referencia en salud pública. Sin embargo, y pese a las continuas críticas de la comunidad científica, el hecho de que 'It's all good' o 'La enzima prodigiosa' se hayan convertido en Best Sellers obliga a detenerse en este asunto.

Es claro que cada vez hay más interés por la nutrición. Y esto, aunque se trata de algo deseable, en ocasiones se acompaña de expectativas exageradas y poco realistas al respecto de los beneficios de una buena alimentación. Sobre todo, porque los conocimientos dietético-nutricionales de la población son bastante superficiales. Eso nos convierte en lectores vulnerables y crédulos ante las campañas de ventas, los mensajes bien montados, los libros bonitos o los falsos testimonios. Para poner freno a esa situación, a continuación se listan seis rasgos que suelen compartir los falsos gurús:
  1. Venden suplementos dietéticos, o bien perciben una contraprestación económica en función del volumen de venta (un ejemplo, el salvado de avena 'Dukan'). El profesor Edzard Ernst (investigador y experto en evidencias científicas) considera que "cuando un científico se vuelve empresario, la verdad puede estar en riesgo".
  2. Realizan declaraciones irrazonables o exageradas relacionadas con la alimentación, tales como rápidas disminuciones de peso o "curación" de una amplia gama de enfermedades (demencia senil, aterosclerosis, disfunción renal, depresión, osteoartritis o incluso el cáncer).
  3. Afirman que sus teorías son aplicables a toda clase de pacientes, con cualquier tipo de desorden físico, mental o emocional, sean adultos o niños.
  4. Sustentan sus tesis en teorías categóricas que suelen hacer alusión a la insulina, al índice glucémico, a la inflamación, a la oxidación y al metabolismo (este último nunca falla).
  5. En sus argumentos no faltan palabras o frases tales como "desintoxicación", "sin químicos", "limpieza", "equilibrio interior", "curación vibracional" o "alimentación natural y energética" (la palabra "natural" es muy habitual escucharla en boca de los falsos gurús).
  6. Mencionan a las llamadas "teorías de la conspiración", del estilo: "La industria farmacéutica y el gobierno trabajan juntos para ocultar información acerca de una cura milagrosa". Siempre es mentira. Una mentira que pretende distraer al lector de las obvias preguntas de sentido común acerca de la llamada "cura milagrosa".
Sobre el currículum del falso gurú

Para detectar al falso gurú, a veces basta con revisar su currículum, lleno de vaguedades tales como "me interesa todo lo relacionado con la salud y la armonía interior" o "he estudiado en diferentes países", sin concretar en ningún momento qué clase de titulación sanitaria posee. En ocasiones, se autoatribuye un doctorado inexistente o menciona universidades fantasma, algo fácil de contrastar. No obstante, a veces el falso gurú es un verdadero profesional sanitario que, o bien está equivocado (no sabe que en el ámbito científico-sanitario es imprescindible demostrar las teorías antes de implementarlas o difundirlas), o bien nos quiere embaucar sin miramientos. Es por ello que el historiador científico Steven Jay Gould incluyó en su libro 'Ocho cerditos' la siguiente reflexión: "Los estudios superiores y los títulos detrás del nombre no garantizan un nuevo nivel de sabiduría [...] Al fin y al cabo no existe sustituto para el anticuado vicio de una lectura atenta".

Es un rasgo habitual, en cualquier caso, que relaten sus propios problemas previos de salud. Problemas que no lograron solucionar con la medicina tradicional, pero sí con un enfoque dietético alternativo. Su supuesta mejora de salud les hace creerse autorizados para proporcionar consejos sanitarios e incluso prescribir dietas, algo conocido como "intrusismo laboral". Sea como fuere, sus "hallazgos" fundamentan sus libros, llenos de dietas "revolucionarias" que siempre "curan cualquier desajuste" y "desintoxican de forma natural". Quien mejor enfocó esta circunstancia es el catedrático de Nutrición Abel Mariné, que en 2012 señaló que estas dietas tienen "cosas buenas y originales, pero las buenas no son originales y las originales no son buenas".

Principales peligros de seguir la dieta de cualquiera y de cualquier modo

El principal peligro de estos individuos es que generan una gran desorientación. La Academia Americana de Nutrición (antigua Asociación Americana de Dietética) indica que la desinformación nutricional hace que los consumidores pierdan la fe en las fuentes tradicionales de información nutricional, que cada vez presten menos credibilidad a las entidades de referencia. Además, erosionan la capacidad de confianza de la población a la hora de gestionar un estilo de vida saludable ("no te puedes creer nada, así que no hago ningún cambio"). Si se pierde la confianza del público en las iniciativas que pretenden mejorar la salud pública, el daño puede ser de una magnitud tremenda.

Pero hay más perjuicios físicos, ya que hacer caso a falsos profesionales sanitarios interfiere con los consejos o las pautas de los dietistas-nutricionistas, que guardan una relación estrecha con la mejora de la salud. Además de las consecuencias impredecibles de seguir una pauta dietética sin sentido, apostar por el método de un falso gurú puede:
  • Demorar (o evitar) la búsqueda de un tratamiento sanitario adecuado y necesario para curar una enfermedad
  • Generar malnutrición
  • Elevar el riesgo cardiovascular
  • Favorecer el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria
  • Cronificar o sistematizar hábitos alimentarios arriesgados
  • Fomentar el sentimiento de frustración, que perjudica al estado psicológico
  • Producir gastos económicos innecesarios
  • Padecer efectos secundarios a causa de suplementos dietéticos no evaluados en humanos
  • Causar síntomas como caída del cabello, debilidad de las uñas, mareos, astenia, etc.

EE.UU.: La obesidad podría ser clasificada como una enfermedad

La Asociación Médica Estadounidense (AMA) está considerando apoyar la idea de reclasificar a la obesidad para que pase de ser una condición que causa otros males a ser una enfermedad en sí misma.

Los promotores de esta causa aseguran que el cambio no es solo nominal, ya que ayudaría a luchar contra una de las peores epidemias de salud pública y a bajar los costos de su tratamiento. Además afirman que los seguros médicos cubrirían la obesidad de la misma manera que lo hacen con otros males diagnosticados, cosa que hasta el momento no ocurre.

En EE.UU. los médicos muchas veces tienen que recurrir a todo tipo de artimañas para que los seguros paguen por el tratamiento de la obesidad, "encubriéndolo" como parte del control del colesterol alto, la diabetes o la hipertensión.

En un reporte de 14 páginas del Comité de Ciencia y Salud Pública se estipula que "un reconocimiento amplio de la obesidad como enfermedad ayudaría a conseguir más fondos para investigación, y a que las compañías aseguradoras de salud desarrollen reembolsos para su tratamiento".

Obesidad, ¿una cuestión de dinero?

Los galenos que practican de manera privada piensan que una reclasificación sería justa también para ellos, ya que podrían ser mejor recompensados por tratar la obesidad.

Por otra parte, Susan Pisano, vocera de 'Los Planes de Seguros de Salud de América' (AHIP, por sus siglas en inglés), que incluye a las aseguradoras más grandes del país entre ellas Aetna, Blue Cross y United Health Group, opina que en su gremio "consideran a la obesidad como un factor de riesgo de otras enfermedades".

En las últimas dos décadas ha habido un dramático aumento de la obesidad en EE.UU., donde cerca de 78 millones de adultos y 12 millones de menores de 18 años son obesos. Y la cifra sigue aumentando.

El veredicto final de los 524 miembros de la AMA sobre la obesidad se conocerá durante su reunión anual, que se efectúa este mes en Chicago.

Tomado de: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/97626-eeuu-obesidad-enfermedad

Científicos estadounidenses: La 'barriga cervecera' es un mito

Un nuevo estudio estadounidense dice que la denominada 'barriga cervecera' no es más que un mito, ya que la culpa no la tiene la propia cerveza, sino el alcohol y la comida basura con mucha sal que suele acompañar el 'ritual' de ingerir esta bebida.

Los expertos de la Universidad de California niegan cualquier vinculación entre la cerveza y el tener una gran barriga. En otras palabras: el alcohol de la cerveza no puede favorecer al desarrollo de grasa en la zona abdominal.

"La barriga cervecera es un mito. La principal fuente de calorías en las bebidas alcohólicas es el alcohol", dijo Charles Bamforth, un profesor de la Universidad de California, al diario 'The Washington Times'. Hizo hincapié en que no hay nada "mágico" en la cerveza, la culpa la tiene el alcohol.

"Bebes más cerveza que vino o licor, por lo que tienden a tener una mayor ingesta de calorías. Estamos hablando de una diferencia entre varios cientos de calorías y un par de cientos por una noche", explica el nutricionista.

El consumo excesivo de alcohol puede causar la acumulación de líquido en el área abdominal y dañar el hígado, produciendo trastornos en el metabolismo.

Bamforth sugiere que el exceso de peso tiene que ver más con el estilo de vida que con la cerveza: además del líquido espumoso, muchos bebedores de cerveza también disfrutan de salchichas, chips o hamburguesas y hacen poco ejercicio físico.

15 de junio de 2013

El consumo de comida basura es una consecuencia de ver la televisión comercial, según un estudio

La exposición a los anuncios aumenta las probabilidades de que los niños en edad preescolar se vuelvan obesos, según los investigadores

El tipo de televisión que las familias ven influye en la cantidad de comida basura que comen los niños en edad preescolar, según sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores descubrieron que los niños que viven en hogares donde los padres ven de forma regular la televisión con anuncios consumían más comida basura y eran más propensos a tener una visión distorsionada de lo que es la comida sana que los niños que viven en casas donde los padres veían en la televisión contenidos grabados digitalmente sin anuncios u otro tipo de medios de comunicación sin anuncios de alimentos.

La relación entre ver la televisión y el consumo de comida basura era mucho más fuerte en las casas con "seguridad alimentaria" que en las que había "inseguridad alimentaria". Se considera que una familia tiene seguridad alimentaria si tiene un acceso fácil a los alimentos.

Ya que la inseguridad alimentaria se asocia con unos ingresos limitados, es algo que restringe la cantidad de dinero que pueden gastar las personas en comida basura. Pero las personas con seguridad alimentaria pueden permitirse los antojos cuando ven los anuncios de comida basura en televisión, explicaron los investigadores de la Universidad de Michigan.

Los hallazgos, que se basan en entrevistas a más de 100 padres y a sus hijos, se presentarán en la reunión anual de la Asociación Internacional de Comunicación (International Communication Association) del 17 al 21 de junio en Londres.

"Aunque los padres y otros cuidadores son los principales guardianes de la ingesta de alimentos de los niños pequeños, estos siguen aprendiendo cosas sobre cómo se relaciona la comida con la salud a partir de la familia, los medios de comunicación y otras fuentes, y podrían usar este conocimiento más adelante para basar en él sus decisiones cuando los padres u otros adultos no están con ellos para supervisarlos", señaló la coautora del estudio, Kristen Harrison, en un comunicado de prensa de la asociación.

Los años preescolares son especialmente importantes en la influencia de si un niño será obeso al crecer, por lo que es importante aprender todo lo que sea posible sobre los factores que pueden llevar a los niños en edad preescolar a desarrollar hábitos de alimentación que pueden provocarles obesidad, indicó Harrison.

En Estados Unidos, alrededor de uno de cada tres niños tienen sobrepeso u obesidad, lo que les sitúa en un riesgo mayor de contraer enfermedades graves más adelante.

Los datos y conclusiones presentados en reuniones normalmente son considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

La obesidad aumenta las posibilidades de nacimientos prematuros

El exceso de peso o la obesidad de la madre durante el embarazo aumentan las posibilidades de nacimientos prematuros, y cuanto más peso extra carga la madre, mayores son las posibilidades de un parto extremadamente prematuro, dijo un investigador.

Eduardo Villamor, graduado de la Universidad Nacional de Colombia y ahora profesor asociado de epidemiología en la Universidad de Michigan, participó en un estudio de casi 1,6 millones de partos en Suecia entre 1992 y 2010.

El estudio se publicó en la revista Journal of the American Medical Asociation, y lo dirigió Sven Cnattingius, del Instituto Karolinska en Estocolomo, Suecia.

"Éste es un estudio único que nos permitió observar la relación entre la obesidad o exceso de peso de la mamá al momento de empezar la gestación y el riesgo de tener nacimiento pre término", dijo Villamor en conversación telefónica con EFE.

"Las conclusiones permiten asociar la obesidad con un aumento en el riesgo de nacimientos pre término, y esta vinculación es especialmente fuerte con los nacimientos pre término clasificados como 'extremadamente prematuros'", añadió. "Esto es los nacimientos entre las semanas veintidós y veintisiete de la gestación".

El parto prematuro aumenta la mortalidad infantil, la morbilidad de los neonatos y la discapacidad de largo plazo, y cuanto más temprano sea el parto más son los riesgos para los infantes,

"La obesidad materna ha reemplazado el tabaquismo como una de las causas principales de resultados deficientes de los embarazos", dijo Villamor. "Este estudio es novedoso porque, a diferencia de la investigación previa en esta área, pudimos examinar el impacto de la obesidad maternal en partos prematuros de diferente gravedad".

Los infantes nacidos prematuros y, sobre todo los que son extremadamente prematuros, representan una fracción sustancial de la mortalidad y la morbilidad infantiles en los países con ingresos altos.

Los investigadores observaron el índice de masa corporal registrado en la primera visita prenatal y categorizaron a las madres como por debajo del peso normal (IMC de menos de 18,5); normal (18,5 a 25); exceso de peso (25 a 30); obesa de grado 1 (30 a 35); obesa grado 2 (35 a 40); u obesa grado 3 (por encima de 40).

Determinaron que aproximadamente 3.000 de los partos fueron extremadamente prematuros (entre las semanas 22 a 27 de la gestación); 6.900 fueron muy prematuros (semanas 28 a 31), y 67.000 fueron moderadamente prematuros (semanas 32 a 36).

La investigación mostró que a medida que aumenta el índice de masa corporal, también aumenta la probabilidad de un parto prematuro, en comparación con los nacimientos en mujeres de peso normal. Entre las mujeres con un IMC que las colocaba en los grados 2 y 3 de obesidad, las probabilidades de partos extremadamente prematuros aumentan al doble.

Tomado de: www.larazon.es

Adolescentes, ejercicio y rendimiento cognitivo

Por JOSÉ ANDRÉS RODRÍGUEZ / Tomado de: www.consumer.es

El rendimiento cognitivo de los adolescentes mejora cuanto más tiempo se emplea en ir andando al colegio

Las adolescentes que van al centro educativo caminando, en lugar de en transporte público o en coche, tienen un mejor rendimiento cognitivo. El hecho de que las chicas practiquen menos deporte que los chicos explicaría que ellas se beneficien del ejercicio físico que implica desplazarse a pie al colegio. En este artículo se detalla cómo la actividad física beneficia el rendimiento intelectual y por qué esta mejora difiere entre chicos y chicas adolescentes.

Estar atento en clase, hacer los deberes y estudiar para los exámenes son las claves para que los adolescentes obtengan buenas notas. Pero también hay otro factor más.

Numerosos estudios avalan que la práctica regular de ejercicio físico actúa de manera positiva en el cerebro y, por tanto, en el rendimiento cognitivo. Esta influencia es más relevante durante la adolescencia, pues el cerebro todavía está en desarrollo y sufre importantes modificaciones tanto en su estructura como en sus funciones. En esta etapa, la actividad física ayuda a la plasticidad cerebral, es decir, a los cambios positivos en la evolución de este importante órgano.

Un grupo de científicos revisaron, en el año 2008, multitud de estudios sobre la relación entre deporte y rendimiento cognitivo. Las conclusiones de su trabajo, publicadas en la revista 'Educational Psychology Review', no dejan lugar a dudas sobre los efectos beneficiosos del deporte en los niños y los adolescentes: el ejercicio potencia funciones ejecutivas, como organizarse para realizar objetivos concretos, algo muy importante para obtener buenos resultados académicos.

Ir a pie al colegio, beneficioso para el cerebro

También una reciente investigación ha descubierto que hay otro factor que desempeña un papel importante en el rendimiento cognitivo y escolar: ir caminando al colegio. Así se recoge en un informe realizado en el marco del estudio nacional AVENA (Alimentación y Valoración del Estado Nutricional del Adolescente). En este sondeo, han participado la Universidad de Granada, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Zaragoza y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Para llevar a cabo esta investigación, los científicos analizaron cómo iban a sus centros educativos 1.700 jóvenes de entre 13 y 18 años (808 chicos y 892 chicas) de cinco ciudades españolas (Granada, Madrid, Murcia, Santander y Zaragoza). Los clasificaron en función de si lo hacían a pie, en coche, en autobús, en metro, en bicicleta o de otra forma. Otro de los factores que tuvieron en cuenta fue el tiempo que dedicaban al desplazamiento.

Las principales conclusiones de este trabajo, publicado en la revista 'Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine', son que las chicas que van a pie al colegio tienen un mejor rendimiento cognitivo que quienes siguen opciones sedentarias, como ir en coche o en autobús. Asimismo, cuanto más tiempo se invierta en ir caminando al centro escolar, mejor es el rendimiento cognitivo. Según este estudio, las adolescentes que tardan más de 15 minutos en ir andando al colegio tienen un mejor rendimiento cognitivo que las que tardan menos. Así que vale la pena andar hasta la escuela, aunque se viva a una calle de la misma y sea necesario dar un rodeo.

Caminar y rendimiento escolar: diferencias entre sexos

Sin embargo, el rendimiento de los chicos adolescentes no se beneficia de ir caminando al colegio. La influencia positiva de desplazarse al centro educativo a pie no se observó en los chicos. Como señalan los autores del estudio, estos resultados son similares a los que arrojan otras investigaciones. Y aunque no pueden explicar con total seguridad las razones de estas diferencias por sexo, apuntan dos hipótesis.

Por un lado, explican que "los chicos practican más deporte durante la adolescencia que las chicas". De este modo, el hecho de ir a pie al colegio no supondría un extra físico para ellos. Así que su cerebro no se beneficiaría de este ejercicio tanto como ocurre con el de las chicas.

Por otro lado, como recuerdan los investigadores, esta es una etapa vital complicada y "factores como las notas escolares, el apoyo recibido por parte de los maestros y el estrés escolar están relacionados con la depresión en las chicas, pero no en los chicos". De hecho, el género femenino tiene el doble de riesgo que el masculino de sufrir depresión durante la adolescencia.

Además, experimentos con ratones han mostrado que una molécula cerebral conocida como "factor neurotrófico derivado del cerebro" podría ser la responsable de los cambios neuronales que produce el estrés en hembras, pero no en machos. Este estrés se traduciría en problemas de ansiedad o depresión. De este modo, los investigadores sugieren que ir a pie al colegio "podría mejorar la concentración de este factor neurotrófico y, en consecuencia, reducir la ansiedad y el estrés en las chicas antes de que entren en clase". Y, por ello, esto facilitaría el rendimiento escolar.

Cinco factores para caminar bien

Caminar es una actividad muy habitual que no siempre se realiza de la manera apropiada. Para andar bien es importante tener en cuenta los siguientes factores:
  1. Utilizar un calzado adecuado, con unas suelas flexibles.
  2. El peso de la mochila no debe sobrepasar el 10% del peso corporal.
  3. Hay que mover los brazos, hacia adelante y hacia atrás.
  4. Es necesario desayunar en casa antes de ir al colegio.
  5. Caminar en compañía es más agradable que hacerlo solo.

Dieta Crash está asociada con aumento del riesgo de cálculos biliares

Las personas que hacen una dieta extremadamente hipocalórica son más propensas a desarrollar cálculos biliares que quienes optan por una dieta moderadamente reducida en calorías.

El doctor Michael Jensen, profesor de medicina de la Clínica Mayo, comentó que el adelgazamiento suele ser similar en el largo plazo con las dietas extremadamente hipocalóricas y las dietas sin tanta restricción calórica.

"Esas personas terminarán en el mismo lugar, así que ¿para qué exponerse al riesgo de terminar en un hospital con un problema de vesícula biliar sólo por adelgazar más rápido?", dijo Jensen, que no participó del nuevo estudio.

En Estados Unidos, unos 20 millones de personas padecen cálculos biliares.

El equipo de Kari Johansson, del Instituto Carolino, Suecia, explicó que el descenso de peso con las dietas muy hipocalóricas altera los niveles de sodio y colesterol de la bilis y el vaciamiento de la vesícula biliar. Ambos factores favorecen la aparición de los cálculos.

Para demostrarlo en el mundo real, el equipo reunió información sobre el avance de 6640 clientes de una empresa de dietas para adelgazar de Suecia llamada Intrim, donde algunos coautores habían trabajado o integrado el consejo científico asesor. La mitad de los clientes había realizado la dieta Crash y el resto, una dieta reducida en calorías.

La dieta Crash consta de comidas líquidas de apenas 500 calorías por día durante seis a 10 semanas, seguidas de una incorporación gradual de los alimentos habituales y de nueve meses de una dieta de mantenimiento con ejercicio y alimentación saludable. Las otras dietas aportaban entre 1200 y 1500 calorías por día, incluidas dos comidas líquidas durante tres meses y un período de mantenimiento durante nueve meses.

Los entrenadores en salud de Intrim reunieron la información sobre el peso y el IMS de los pacientes; el equipo cruzó esos datos con una base de datos nacional de salud con información sobre los tratamientos de cálculos biliares.

A los tres meses en el programa, los usuarios de la dieta Crash pesaban unos 13,5 kilos menos, mientras que el otro grupo había adelgazado unos 7,7 kilos. Al año, los primeros pesaban 11 kilos menos y los segundos, 8,6 kilos menos.

Con la dieta Crash, 48 personas desarrollaron cálculos biliares y recibieron atención hospitalaria, pero con la otra dieta sólo se detectaron 16 casos de cálculos biliares, según publica el equipo en International Journal of Obesity.

Los autores no pudieron explicar esa diferencia. "Un factor es que el segundo grupo siguió adelgazando durante el mantenimiento () otro sería que consumió menos grasa", dijo Johansson por correo electrónico.

Jensen recomendó realizarse un control médico antes de hacer una dieta hipocalórica, como se aconseja en Estados Unidos. "Deberían conocer los riesgos y los beneficios de la dieta y su alternativa", dijo Johansson.

Caminar 15 minutos después de las comidas puede proteger de la diabetes tipo 2


Un paseo de 15 minutos después de cada comida parece ayudar a las personas mayores a regular los niveles de azúcar en la sangre y podría reducir su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública y Servicios de Salud (SPHHS, en sus siglas en inglés) de la Universidad George Washington, en Estados Unidos.

 El estudio, publicado este martes en 'Diabetes Care', detectó que tres caminatas cortas después de las comidas fueron igual de efectivas para reducir el azúcar en sangre durante 24 horas que 45 minutos a pie a un ritmo entre suave y moderada. Por otra parte, caminar tras la comida resulta significativamente más eficaz que un paseo duradero en la reducción de azúcar en la sangre de hasta tres horas después de la cena.

"Estos resultados son una buena noticia para las personas de 70 y 80 años que pueden sentirse más capaces de participar en la actividad física intermitente a diario, sobre todo si las caminatas cortas se pueden combinar con recados o pasear al perro", subrayó la autora principal del estudio, Loretta DiPietro, directora del Departamento de Ciencias del Ejercicio de SPHHS.

"Las contracciones musculares relacionadas con caminatas cortas resultan inmediatamente eficaces contra las elevaciones potencialmente dañinas que se producen tras las comidas de azúcar en sangre que se observan comúnmente en las personas mayores", explicó. Así, entiende que estos resultados, si se confirman en otros estudios, podrían dar lugar a una estrategia preventiva de bajo costo para una condición prediabética que puede con el tiempo convertirse en diabetes tipo 2 franca.

Se estima que 79 millones de estadounidenses registran prediabetes, pero la mayoría no tienen idea de que están en riesgo. Otras investigaciones han sugerido que la pérdida de peso y el ejercicio pueden prevenir la diabetes tipo 2, pero este es el primer estudio que examina sesiones cortas de actividad física programadas en todo el periodo de riesgo después de las comidas, un momento en el que el azúcar en la sangre puede aumentar rápidamente y causar daños.

 DiPietro y sus colegas reclutaron a diez personas de 60 años o más que estaban sanos, pero en riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 debido a los niveles más altos de lo normal de la glucemia en ayunas y los niveles insuficientes de actividad física. Las personas mayores pueden ser particularmente susceptibles a las deficiencias en el control de azúcar en la sangre después de las comidas debido a la resistencia a la insulina en los músculos y a una secreción de insulina lenta o baja del páncreas.

Después de la comida, el alto contenido de azúcar en sangre es un factor de riesgo clave en la progresión de la intolerancia a la glucosa (prediabetes) a la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular, alertó DiPietro. Los participantes completaron tres protocolos de ejercicios ordenados aleatoriamente espaciados en cuatro semanas, tomaron comidas estandarizadas y sus niveles de azúcar en sangre se midieron continuamente durante cada estadío de 48 horas.

 El equipo observó que el momento más efectivo para ir a dar un paseo después de la comida fue después de la cena. El aumento exagerado de azúcar en la sangre después de esta comida, a menudo la mayor parte del día, a menudo dura hasta bien entrada la noche y temprano por la mañana y esto se frenó significativamente en cuanto los participantes comenzaron a caminar en la cinta, destacó DiPietro.

 La mayoría de la gente ingiere una gran comida durante la tarde o la cena y luego se echan una siesta o ven la televisión. "Eso es lo peor que puede hacer --dijo DiPietro--. Se debe digerir un poco la comida y luego salir y moverse". Una caminata cronometrada tras una gran comida por la noche es especialmente importante, ya que esta investigación sugiere que el aumento después de la cena del azúcar en sangre es un factor determinante de los niveles de glucosa excesivos en 24 horas, según DiPietro.

Tomado de: www.europapress.es

Cambiar la dieta aumenta la supervivencia en hombres con cáncer de próstata

Según un estudio los hombres que consumieron más grasas saludables de vegetales, frutos secos y aceite de oliva después de un diagnóstico tuvieron mejores tasas de supervivencia

Los hombres que consumieron más grasas saludables de vegetales, frutos secos y aceite de oliva después de un diagnóstico de cáncer de próstata tuvieron mejores tasas de supervivencia que sus pares cuyas dietas se mantuvieron sin cambios, según un estudio estadounidense divulgado el lunes.

Según el estudio publicado en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA, por su sigla en inglés), mejorar la dieta puede ser una importante forma de reducir el riesgo de muerte entre los hombres cuyo cáncer de próstata no se ha extendido.

“El consumo de aceites y frutos secos saludables aumenta los antioxidantes en el plasma y reduce la insulina y la inflamación, lo que puede impedir el avance del cáncer de próstata”, dijo Erin Richman, un investigador del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Universidad de California en San Francisco, autor principal del trabajo.

El estudio incluyó a 4.577 hombres que habían sido diagnosticados con cáncer de próstata sin metástasis entre 1986 y 2010.

Los investigadores concluyeron que los hombres que remplazaron el 10% del total de sus calorías diarias de carbohidratos por grasas buenas de vegetales tenían un riesgo 29% menor de desarrollar cáncer de próstata letal. Además, tenían un 26% menos de riesgo de morir por otras causas.

Los efectos fueron vistos incluso con pequeños cambios en la dieta: agregar una cucharada de aceite como aderezo por día se asoció con un riesgo 29% menor de cáncer de próstata letal y un riesgo 13% menor de muerte.

Adicionar 28 gramos de nueces por día se relacionó con un riesgo 18% menor de cáncer de próstata maligno y un riesgo de muerte 11% más bajo.

Las grasas buenas de vegetales están en el aceite de oliva y de canola, las nueces y la palta.

“Los efectos beneficiosos de las grasas no saturadas y los efectos nocivos de las grasas saturadas y trans en la salud cardiovascular son bien conocidos”, dijo Richman.

“Ahora nuestra investigación ha demostrado beneficios potenciales adicionales del consumo de las grasas no saturadas entre los hombres con cáncer de próstata”.

Alrededor de 2,5 millones de hombres tienen cáncer de próstata en Estados Unidos, y cerca de 30.000 se espera que mueran este año a causa de esta enfermedad.

Sin embargo, aunque uno de cada seis hombres será diagnosticado con cáncer de próstata durante su vida, la mayoría no muere a causa de ella.

En el estudio de la JAMA, menos de un cuarto de los participantes -un total de 1.064 hombres- murió durante el período de investigación: el 31% de enfermedades cardiovasculares, el 21% de cáncer de próstata y el 21% de otros tumores.

Tomado de: www.nacion.com

La fruta no fermenta en el estómago y dormir mucho no engorda más

Cada época ha endiosado unos alimentos y satanizado otros, desarrollando lo que hoy son mitos, costumbres y leyendas, casi siempre falsas. Así se ha terminado aceptando como si fueran verdad, pese a haber razones físicas y médicas que lo contradicen, que la fruta fermenta en el estómago, que las ostras son afrodisíacas o que dormir mucho no engorda más.

Estos falsos mitos de la alimentación, que pueden hacer peligrar la salud, son sólo tres de los que desmonta 'Comer o no comer?. Falsedades y mitos de la alimentación' (Planeta), un libro escrito por Antonio Ortí, Ana Palencia y Raquel Bernacer, que disecciona 98 mitos habituales, consiguiendo esclarecer el origen de estas afirmaciones y esclareciendo, con la ayuda de profesionales de la nutrición, hasta qué punto son ciertos.

La coautora del libro, Ana Palencia, destaca a Europa Press que estos mitos "nacen por lo fácil que resulta para toda la población hablar de alimentación, y la enorme desinformación existente", aunque recuerda que "no hay campo del saber humano que esté libre de mitos y rumores".

"Alimentarnos es un acto que hacemos a diario y del cual nos parece fácil poder emitir opinión, manejando nuestras propias teorías, en muchas ocasiones de manera muy personal sin hacer caso o investigar de lo que está o no demostrado, lo cual ha tenido como consecuencia la proliferación de los falsos mitos existentes en la realidad", explica.

"A diario oímos opiniones de todo tipo acerca de lo que es lo mejor o peor para nuestra alimentación y para diferentes ámbitos de nuestra vida", añade, esta situación ha empeorado con la revolución digital y, sobre todo, las redes sociales. A su juicio, "la facilidad de encontrar toda la información en las redes además de comunicar tu opinión ha hecho que no dejen de proliferar".

Por ello, aconseja "cribar lo que se dice y quién lo dice" para no llevar a confusión a nadie, y lamenta que muchos de los falsos mitos que circulan, rara vez sean rebatidos por aquellos que mejor los conocen, "lo cual hace que se conviertan en verdades que acaban por hacer más mal que bien".

Esta experta en nutrición, destaca la necesidad de este libro desde la perspectiva del rigor a la hora de desmontar leyendas sobre la nutrición; y, sobre todo, porque existen falsedades que "merecían ser clarificadas".

Consejos como comer solo piña a diario para adelgazar, o que no se tome nada de grasa porque es mala para la salud, o que se elimine completamente los carbohidratos de la alimentación, o que no se desayune a diario porque es la mejor manera de perder peso, entrañan un peligro para el organismo, al que "pondrá en mayor predisposición a desarrollar más enfermedades que a mejorar su salud y calidad de vida".

Precisamente, Palencia destaca entre los mitos de alimentación más preocupantes la afirmación de que 'Comer un único alimento adelgaza', ya que la "aterra" que alguien pueda pensar que es sano comer un único alimento, "porque no existe un alimento que aporte todos los nutrientes que el ser humano necesita, el que más es la leche materna y sólo la tomamos los primeros meses de vida".

"La clave es que todo el mundo conozca la importancia se seguir una alimentación variada, equilibrada y moderada, así como tener presente la necesidad de hacer actividad física diaria", destaca esta experta quien gestiono durante años el departamento de nutrición de Unilever.

En cuanto a cuál considera el más sorprendente, aunque afirma que son muchos se decanta por el que sostiene que 'la margarina se inventó para alimentar a los pavos', cuando lo cierto es que "no hay nada más lejos de la realidad", puesto que se remonta a 1866 cuando Napoleón III de Francia ofreció una recompensa a cualquiera que encontrara un untable saludable, económico y fácil de conservar, destinada a las clases trabajadoras.

¿Comer o no comer?

La fruta no fermenta en el estómago, este es el mito 25 de este libro, donde recuerdan que "ningún alimento fermenta en el estómago salvo que se padezca una obstrucción intestinal"; las ostras no son afrodisíacas, mito 70, ya que "no existe demostración científica alguna", lo que sí esta comprobado es que aportan vitaminas A y D, calcio, magnesio y, en menor medida, yodo, potasio y fósforo; cuanto más duerme una persona, más engorda según el mito 88, sin embargo , "aunque es cierto que al dormir se gasta menos energía, diversos estudios han demostrado que dormir entre 8 y 10 horas diarias protege contra el sobrepeso".

Otra mentira relacionada con la alimentación muy extendida es aquella que afirma que comer más de tres huevos es malo, este es el mito 35 y se basa en la creencia de que se dispara el colesterol, sin embargo una persona sana puede comer hasta 7 huevos, mientras que una persona que tenga exceso de colesterol en la sangre puede comer perfectamente tres o cuatro huevos a la semana.

Asimismo, tampoco es cierto que la carne más barata es la que procede de animales clonados (mito 2); que la miga del pan engorde más que la corteza (mito 15); que comer dulces vuelve hiperactivos a los niños (mito 41); que los huevos morenos son más nutritivos que los blancos (mito 44); que hay que elegir alimentos según el grupo sanguíneo (mito 59); que la miel lo cura todo (mito 71); que mascar café burla el alcoholímetro (mito 73); o que un antojo no satisfecho deja una marca en el bebé (mito 85). Estos son solo algunos de los mitos que destacan en este libro.

Tomado de: www.larazon.es

Cocinar con aceite vegetal sí trae beneficios a la salud

Desde hace más de tres décadas, los científicos llegaron a la conclusión de que cocinar con aceite vegetal beneficia más la salud que hacerlo con manteca. Incluso, cocinar con aceite de soya o canola podría proteger el corazón de un infarto. Sin embargo, en los últimos cinco años un sector de la ciencia alega que estos aceites más bien dañarían la salud si se utilizan a diario.

Este sector indicaba que en modelos animales, el uso constante de estos aceites causaba inflamación que podía llevar a enfermedades cardíacas o artritis. No obstante, un análisis de 15 estudios clínicos se trajo abajo dicha afirmación. El reporte, hecho por las Universidades de Misuri e Ilinois en Estados Unidos destacó que estos aceites no solo no dañan la salud, también podrían protegerla.

“Cuando se trata de nutrición, los animales y las personas reciben y procesan los alimentos de una forma muy diferente”, manifestó en un comunicado de prensa Kevin Fritsche, uno de los autores. “Esto no quiere decir que las personas deban abusar de los aceites, pero sí pueden consumirlos sin creer que dañan su salud”, agregó.

El por qué

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores revisaron 15 estudios clínicos que reunían a más de 500 adultos. En todos ellos se les dio seguimiento a los aceites que consumían a la hora de cocinar o aderezar sus comidas, ya fueran de origen vegetal o animal.

Los científicos no encontraron relación entre el aceite vegetal y la inflamación, pero sí entre las grasas de origen animal y un mayor riesgo de males cardíacos. “Recomendamos que se sigan los lineamientos de consumir de dos a cuatro cucharaditas de este tipo de aceite cuando se cocina”, señaló Fritsche.

Más evidencia

Este no es el único trabajo científico que apoya el uso de aceites vegetales. Una investigación hecha en 4.000 costarricenses por Hannia Campos, investigadora de la Universidad de Harvard, señaló que el consumir aceite vegetal sí beneficia la salud del corazón. 

Además, los aceites de soya y canola tienen más bien un efecto protector para el corazón. La investigación halló que quienes consumen dos cucharaditas de aceite de soya o canola diariamente, tienen presión arterial más baja, menor concentración de triglicéridos, menores capas de grasa en las arterias y menor posibilidad de arteriosclerosis.

La protección varía de un 15% a un 20% menos de riesgo de infarto. “Estos aceites son beneficiosos por su contenido de Omega 3, y reducen la inflamación, la formación de placas en las arterias y contribuyen a la circulación”, aseguró Campos el estudio que publicó.

Tomado de: www.nacion.com

La lactancia materna desarrolla el cerebro del bebé

La materia blanca puede crecer hasta un 30% más con amamantarlos sólo tres meses, revela un estudio

Las imágenes de resonancia magnética tomadas mientras los niños estaban dormidos muestran diferencias de desarrollo en zonas clave del cerebro entre niños amamantados y no amamantados. Imagen: Advanced Baby Imaging Lab. Fuente: Universidad de Brown.

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Brown (EEUU) ha arrojado una nueva evidencia sobre los beneficios de la lactancia materna para el cerebro de los bebés.

En la investigación se utilizó la tecnología de imagen de resonancia magnética o IRM? (una técnica no invasiva que utiliza el fenómeno de la resonancia magnética para obtener información sobre la estructura y composición del cerebro) para observar el crecimiento de este órgano, en niños menores de cuatro años, informa Tendencias 21.

De este modo, se constató que, a los 2 años, los niños que habían sido amamantados de forma exclusiva durante al menos tres meses presentaban un mayor desarrollo en zonas clave del cerebro, en comparación con niños que fueron alimentados con leche de fórmula o mediante una combinación de leche de fórmula y leche materna.

Este crecimiento adicional fue más pronunciado en partes del cerebro relacionadas con el lenguaje, la función emocional y la cognición, también constató el estudio.

Un estudio previo

Esta no es la primera investigación que sugiere que lactancia materna potencia el desarrollo cerebral de los bebés. Por ejemplo, estudios anteriores sobre comportamiento habían relacionado ya este tipo de lactancia con resultados cognitivos positivos en adolescentes mayores y en adultos.

Además, ya en 2011, investigadores de la Universidad de Oxford, de la Universidad de Essex y del Institute for Sorcial and Economic Resarch (ISER), del Reino Unido, constataron que amamantar a los hijos aunque sólo sea durante cuatro semanas tiene un efecto significativo en su desarrollo cerebral; y que este efecto beneficioso puede perdurar al menos hasta los 14 años.

En este estudio anterior, los investigadores realizaron pruebas de lectura, escritura y matemáticas a niños de cinco, siete, 11 y 14 años, algunos de los cuales habían sido amamantados y otros no. Los resultados obtenidos demostraron que había una diferencia estadísticamente relevante entre los niños que habían sido amamantados y los que no, en lo que a las capacidades intelectuales estudiadas se refiere.

Sin embargo, la presente investigación sí es la primera en la que se han obtenido imágenes que relacionan las diferencias cerebrales encontradas con la lactancia materna, en niños sanos y muy pequeños, explica Sean Deoni?, director del Advanced Baby Imaging Lab de la Universidad de Brown y autor principal del estudio, en un comunicado de dicho centro.

El científico añade que lo que se pretendía al usar esta técnica era determinar en qué momento se producen cambios en el desarrollo del cerebro vinculados a la lactancia materna: "Descubrimos que estos cambios aparecen de manera inmediata", afirma Deoni. Los hallazgos realizados aparecen publicados en NeuroImage.

Deoni y sus colaboradores aplicaron la técnica de resonancia magnética a los cerebros de los bebés, mientras éstos dormían. Con ella, se analizó la microestructura de la materia blanca del cerebro, un tejido que contiene fibras nerviosas extensas, y que hace posible que las diversas partes del cerebro se comuniquen entre sí.

Más concretamente, la técnica se centró en las cantidades de mielina?, que es el material que aísla a dichas fibras nerviosas y que acelera las señales eléctricas que circulan por el cerebro.

Los científicos analizaron así a un total de 133 niños de edades comprendidas entre los 10 meses y los cuatro años. Todos ellos habían disfrutado de un tiempo de gestación corriente y provenían de familias con un estatus socioeconómico similar.

Los investigadores dividieron a los niños en tres grupos: aquéllos cuyas madres señalaron haberlos amamantado de manera exclusiva durante al menos tres meses; aquéllos alimentados con una combinación de leche materna y leche de fórmula; y aquéllos alimentados sólo con leche de fórmula. Además, los científicos compararon a los niños mayores con los niños más pequeños para establecer trayectorias de desarrollo de la materia blanca en cada grupo.

De este modo, se constató que, de los tres grupos, el de lactancia materna exclusiva presentaba el crecimiento más rápido en la materia blanca (formada por los axones –o extremos- mielinizados de las neuronas). El grupo alimentado con leche materna y con leche fórmula, por su parte, también presentó un mayor crecimiento de la materia blanca que el grupo exclusivamente alimentados con leche de fórmula, pero esta diferencia intergrupal fue menos pronunciada.

En términos porcentuales, "hemos descubierto que la diferencia [en el desarrollo de la materia blanca] es del orden de entre el 20 y el 30% , entre los bebés alimentados con leche materna y los niños que no fueron amamantados. Me parece asombroso que pueda haber tanta diferencia tan pronto", añade Deoni.

Cuanto más tiempo, mejor

A continuación, Deoni y su equipo confirmaron los datos de las imágenes con una serie de pruebas cognitivas básicas, que fueron realizadas a los niños mayores. Estas pruebas revelaron que los niños alimentados con leche materna presentaban un mayor rendimiento idiomático, de recepción visual y de rendimiento de su control motor.

El estudio analizó por último los efectos de la duración de la lactancia materna. Para ello compararon el desarrollo del cerebro de los bebés amamantados durante más de un año con el del cerebro de aquéllos amamantados menos de un año. Descubrieron que dicho desarrollo fue significativamente mayor en los bebés que fueron amamantados más tiempo, especialmente en regiones del cerebro vinculadas con la función motora.

Deoni afirma que estos resultados se suman a un creciente cuerpo de investigaciones que han constatado asociaciones positivas entre la lactancia materna y la salud cerebral de los pequeños.

En 2008, por ejemplo, una investigación realizada en Bielorrusia con 14.000 niños demostró que la lactancia materna mejora los cocientes intelectuales de los bebés. La mitad de las madres de estos bebés participaron en una campaña de promoción de la lactancia materna, y la otra mitad no. Los hijos de las primeras fueron más listos, proporcionalmente.

En 2012, además, otro estudio encontró una correlación entre no ser amamantado y una tendencia posterior a la depresión; y otras investigaciones han vinculado el destete precoz con un mayor riesgo de dependencia al alcohol (aunque se han producido resultados contradictorios sobre la asociación con la esquizofrenia).

Tomado de: www.larazon.es

8 de junio de 2013

Cáncer de mama: alimentos para prevenirlo

Por JULIO BASULTO / Tomado de: www.consumer.es

Para prevenir el cáncer de mama conviene tener presentes estos diez consejos dietéticos, muy prácticos, sencillos y fáciles de recordar

Poner una alfombrilla en el suelo de la ducha previene peligrosos resbalones. ¿Hay algo tan simple como la alfombrilla que prevenga el cáncer de mama? De todos los cánceres, este es el más frecuente en las mujeres: se calcula que una de cada ocho padecerá un cáncer de mama a lo largo de su vida. Este doloroso dato, aportado en febrero de 2013 por el prestigioso American Institute for Cancer Research (AICR), debe acompañarse de la siguiente consideración: es una dolencia, en gran parte, prevenible. Tanto como la caries si nos cepillamos los dientes, los accidentes de tráfico si cumplimos las normas de circulación o el resbalón de la ducha gracias a la alfombrilla. Ya que las decisiones en lo relativo a la salud debemos tomarlas con toda la información en nuestro haber, el presente artículo aporta las claves dietéticas (y algunas no dietéticas) que influyen en la prevención del temido cáncer de mama.

Cáncer de mama: más del 40% de los casos son prevenibles

El Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR) tiene una gran reputación. Junto al Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, financia y lleva a cabo investigaciones que evalúan la relación entre nutrición, actividad física y cáncer, con el objetivo de que la población reduzca sus probabilidades de sufrir esta enfermedad. Su reciente posicionamiento con respecto al cáncer de mama debe ser, por tanto, un lugar de referencia para cualquier profesional sanitario. Sobre todo si se tiene en cuenta que para el AICR el 40% de casos de cáncer de mama son prevenibles mediante el ejercicio, una alimentación saludable y la lactancia materna. Si al porcentaje le sumamos el efecto negativo del tabaco, tal y como ha confirmado un sólido estudio publicado en abril de 2013 la revista Journal of the National Cancer Institute, entenderemos por qué las autoridades sanitarias insisten en que nos responsabilicemos de nuestra salud.

No obstante, mientras que el AICR considera que solo entre el 5% y el 10% de los cánceres de mama son responsabilidad de factores genéticos heredados, una reciente encuesta ha indicado que casi seis de cada diez personas atribuyen por error el cáncer a una causa hereditaria. Algo que choca de frente con la opinión de la Sociedad Americana del Cáncer, según la cual dos terceras partes de las muertes producidas por cáncer se pueden evitar gracias a un estilo de vida saludable.

Diez consejos dietéticos para prevenir el cáncer de mama

La Academia de Nutrición y Dietética considera que la dieta es "uno de los factores más importantes bajo tu control [para prevenir el cáncer]". Para el AICR y el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, una dieta que prevenga el cáncer de mama debe tener en cuenta las siguientes diez recomendaciones:
  1. Tomar a diario frutas frescas. En cuanto a los zumos, el AICR aconseja limitar su consumo a no más de un vaso al día, aunque sea 100% natural.
  2. Priorizar el consumo de hortalizas (tomates, verduras de hoja verde, pimientos, zanahorias, etc). Según la encuesta más reciente, la población española no cubre las recomendaciones de ingesta de frutas u hortalizas.
  3. Sustituir los cereales refinados por sus versiones integrales. Son ejemplos de cereales integrales (o alimentos elaborados con ellos) el pan integral (mejor sin sal), la pasta integral, el cuscús de trigo integral, el arroz integral, la avena, el mijo, la quínoa o la cebada.
  4. Incrementar el consumo de legumbres (garbanzos, judías, lentejas, etc.).
  5. Limitar el consumo de carnes rojas (carne de res, cerdo y cordero), no solo por su vinculación con el cáncer de mama, sino también con el cáncer de colon, que es el segundo más frecuente en mujeres, después del de mama.
  6. En caso de tomar fast food (comida rápida), que su consumo sea ocasional. El más reciente consenso español de obesidad indica que consumir fast food más de una vez por semana incrementa de forma notable el riesgo de obesidad, patología implicada con el cáncer de mama.
  7. Evitar las carnes procesadas (embutidos, salchichas y charcutería en general), que también aumentan el riesgo de padecer cáncer de colon. Un reciente estudio señala que incluso las versiones "bajas en grasa" pueden perjudicar la salud a largo plazo.
  8. Evitar las bebidas azucaradas. Según el AICR, estas bebidas se asocian con 180.000 defunciones por enfermedades crónicas en adultos cada año, 6.000 de las cuales son por cáncer.
  9. Se debe intentar mantener un peso saludable. Si se padece exceso de peso, lo más recomendable es acudir al médico para que valore si existe alguna patología asociada y al dietista-nutricionista para disminuir de forma lenta y progresiva los kilos de más.
  10. Cuanto menos alcohol, mejor. Debido a la importancia de este punto (y a que muchos autores se niegan a considerar a las bebidas alcohólicas como "alimentos"), se amplía aparte a continuación.
Alcohol y cáncer de mama

La relación entre bebidas alcohólicas y cáncer es indiscutible. Datos publicados en el año 2009 señalaron que el consumo moderado (que en realidad debería llamarse "de bajo riesgo") de alcohol, se asocia a un incremento del riesgo de sufrir cáncer de mama con independencia del tipo de bebida. Dos rigurosos estudios divulgados en 2011 y 2013 confirmaron que cantidades bajas de alcohol aumentan el riesgo de esta enfermedad. De hecho, se considera que cada bebida alcohólica diaria incrementa de un 10% a un 12% el riesgo de cáncer de mama al comparar mujeres abstemias con las no abstemias.

El AICR concluye que "incluso pequeñas cantidades de alcohol incrementan el riesgo de cáncer de mama". Aunque hay más motivos que justifican el conocido mensaje de la Organización Mundial de la Salud (OMS) -"cuanto menos alcohol, mejor"-, ya que nada menos de uno de cada siete varones y una de cada trece mujeres mueren cada año a causa del alcohol. Conviene tener en cuenta que el alcohol perjudica no solo a quien lo toma, sino también a terceros, a causa de accidentes de tráfico, agresiones, violencia doméstica, daños fetales y un largo etcétera.
Pese a ello, la última encuesta a adultos españoles ha revelado que dentro del listado de alimentos que los adultos españoles toman "a diario", las bebidas alcohólicas figuran en los primeros puestos, junto a alimentos básicos como frutas u hortalizas. No está de más recordar el mensaje de la OMS al respecto: "el alcohol es teratogénico, neurotóxico, adictivo, inmunosupresor, perjudicial para el sistema cardiovascular, carcinogénico y aumenta el riesgo de muerte".

Dos consejos más para prevenir el cáncer de mama: dar el pecho y hacer ejercicio

Amamantar no solo es positivo para los bebés, también es beneficioso para la mamá. Se aconseja amamantar de forma exclusiva a los bebés durante 6 meses y luego ofrecerles otros líquidos o alimentos. Las evidencias científicas confirman de manera convincente que la lactancia materna puede ayudar a proteger a las madres de cáncer de mama, debido, entre otros posibles factores, a que la lactancia disminuye los niveles de algunas hormonas relacionadas con el cáncer en el cuerpo de la madre.

En cuanto al ejercicio físico, las tres características que debe cumplir, para el AICR, son las siguientes:
  1. Nuestro corazón debe latir más deprisa.
  2. Nuestra respiración debe ser más profunda.
  3. Debemos pasárnoslo bien mientras lo practiquemos.
Cada hora, como mínimo, deberíamos levantarnos de la silla y hacer un pequeño paseo. Ahora mismo, de hecho, es un buen momento. Nuestra salud presente y futura se lo merece.