25 de enero de 2014

Aceite de oliva, guardián de la circulación en las piernas

La dieta mediterránea se confirma como la reina de la prevención cardiovascular. Acompañada de oliva virgen extra o frutos secos, ha demostrado por primera vez ser capaz de reducir hasta en un 66% el riesgo de problemas circulatorios en las extremidades, lo que en la jerga médica se denomina arteriopatía periférica. Así se desprende de un macroestudio español, Predimed, que lleva diez años (desde 2003) analizando los efectos de este modelo de nutrición sobre las complicaciones del corazón.

Poco a poco, se van conociendo nuevos datos. A principios del año pasado, la revista The New England Journal of Medicine se hacía eco de los primeros resultados de esta investigación: la dieta mediterránea conseguía disminuir en un 30% las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio, de accidente vascular cerebral o de muerte por causa cardiovascular. Tres meses después, Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry desvelaba que también mejoraba significativamente la capacidad cognitiva de las personas mayores.

Lejos de conformarse con los beneficios observados (combate el sobrepeso y la obesidad y contribuye a prevenir la depresión), los investigadores responsables de Predimed, del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), han estrenado 2014 con otra publicación en Annals Internal Medicine. "Vimos que la dieta mediterránea reducía a la mitad la incidencia de nuevos casos de diabetes en sujetos con alto riesgo cardiovascular", señala Miguel Ángel Martínez-González, investigador senior de este estudio (financiado por el Instituto de Salud Carlos III de Madrid) y profesor de Medicina Preventiva en la Universidad de Navarra.

Los resultados más espectaculares de Predimed

La última novedad la presenta Journal of the American Medical Association (JAMA). Los resultados actuales "son los más espectaculares de Predimed", reconoce este médico. Con la dieta mediterránea aderezada con aceite de oliva virgen extra, el riesgo de sufrir arteriopatía periférica cae en un 66% (en las personas con riesgo cardiovascular, que es la que Predimed estudia).

Se trata de una enfermedad que afecta al 5% de la población general a partir de los 50 años. La padecen sobre todo quienes han sido fumadores, los diabéticos y quienes tienen la presión arterial y el colesterol alto. "Las arterias acumulan placas de ateroesclerosis, se estrechan y se obstruyen. Ocurre generalmente en las arterias de las piernas", argumenta Martínez-González. Esta dificultad de la circulación, continúa, "produce dolores al caminar. Puede ocasionar úlceras o heridas que no cicatrizan, infecciones en los pies e incluso gangrena. En casos graves, puede conllevar la amputación del pie".

Tras analizar los datos de cuatro años de seguimiento de los participantes de Predimed, los investigadores observaron que, simplemente incluyendo la dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra o frutos secos, "el riesgo de sufrir problemas de circulación en las piernas prácticamente desaparecía". Los participantes (7.435) fueron divididos en tres grupos: dos recibían educación en dieta mediterránea, a unos se les regalaba aceite de oliva virgen (2.539)y a otros frutos secos (2.452). En el tercer equipo se encontraban aquellos a los que se les recomendaba que siguieran una dieta baja en grasas (2.444), es decir, limitando el uso de aceite.

Al comparar los tres patrones dietéticos, relata el artículo, "observamos que entre las personas asignadas a la dieta mediterránea y aceite de oliva se redujo en un 66% los casos de arteriopatía periférica y en un 50% entre quienes recibieron la misma dieta y frutos secos". A pesar del alto riesgo cardiovascular de la población estudiada, se dieron muy poco casos de la enfermedad, subraya el investigador senior. "Es el mayor efecto protector comprobado en nuestro ensayo y proporciona un respaldo sólido al efecto global beneficio de las dietas de tipo mediterráneo contra la arterioesclerosis".

En vista de estos resultados, ya sabe que para prevenir, lo mejor es consumir al menos cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra al día (tanto en crudo -ensaladas- como en sofrito), tres raciones de fruta y dos de verdura; reducir el consumo de carnes rojas, bebidas azucaradas, bollería y dulces; incrementar el de pescado, frutos secos, legumbres y sofritos".

Futuras líneas de investigación

De momento, las conclusiones extraídas de Predimed están relacionadas con enfermedades cardiacas, aunque aún queda por ver el efecto protector de la dieta mediterránea sobre la insuficiencia cardiaca. Pero la idea, asegura Martínez-González, es evaluar en el futuro la relación con la incidencia del cáncer.

Por otro lado, y dados los buenos resultados de Predimed, "estamos a punto de empezar otro ensayo nuevo en el que vamos a reclutar a unos 6.000 participantes en los que no sólo vamos a introducir la dieta mediterránea, sino también la pérdida de peso y el ejercicio físico para prevenir los problemas de corazón". Es un proyecto "mucho más complejo" en el que ya hay muchas esperanzas puestas. "Este viernes nos reuniremos en Barcelona con investigadores de la Universidad de Columbia, Harvard... para exponerles el plan y el estudio piloto que hemos iniciado en la Universidad de Navarra con 60 personas [...] El programa requiere más dietistas y personal de entrenamiento".

Tomado de: www.elmundo.es

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