14 de junio de 2014

Ácidos grasos omega-3: ¿dieta o suplementos?

Los ácidos grasos omega-3 son un grupo de ácidos grasos poliinsaturados que contribuyen a una variedad de funciones del organismo. Se encuentran en los alimentos de origen marino pero también en los aceites vegetales. En los últimos años han sido objeto de numerosos estudios de investigación y ya existen en el mercado productos alimentarios enriquecidos con ellos.

 Según explican en el sitio web del Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de Estados Unidos las formas más comunes de omega-3, el ácido eicosapentanoico (EPA) y el acido docosahexanoico (DHA), se encuentran en alimentos de origen marino como el pescado graso (salmón, atún y trucha) y los moluscos (cangrejos, mejillones y ostras).

 Un tipo diferente de ácido omega-3 es el ácido alfa linolénico (ALA) que se encuentra en alimentos que incluyen algunos aceites vegetales como la colza y la soja, señalan desde la web estadounidense. Los americanos explican además que los omega-3 existen también en forma de suplementos dietéticos como por ejemplo suplementos de aceite de pescado que contienen EPA y DHA y suplementos de aceite de linaza que contienen ALA.

 Existen algunas evidencias sobre los beneficios para la salud de consumir alimentos marinos pero los beneficios para la salud de los suplementos dietéticos de omega-3 no están claros, añaden los especialistas.

 A continuación desde el Instituto Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de los Estados Unidos señalan 7 aspectos que se deberían conocer sobre los ácidos grasos omega-3:

1. Alimentos marinos y corazón

 Los resultados de estudios sobre dietas ricas en alimentos marinos (pescado y moluscos) y enfermedad cardiaca proporcionan algunas evidencias de que las personas que comen alimentos marinos al menos una vez a la semana son menos propensas a morir de enfermedad cardiaca en comparación con quienes rara vez o nunca los comen.
Las directrices estadounidenses sobre la dieta han incluido la recomendación de que los adultos coman durante la semana 226 gramos o más de una variedad de alimentos de origen marino ya que proporcionan una variedad de nutrientes, entre ellos los ácidos grasos omega-3.

2. Suplementos y enfermedad cardiaca

 Las evidencias sugieren que los alimentos marinos ricos en EPA y DHA deberían ser incluidos en una dieta saludable para el corazón, sin embargo, los suplementos de EPA y DHA no han mostrado ser protectores contra la enfermedad cardiaca.

 En 2012, dos grupos de científicos analizaron la investigación sobre los efectos de los suplementos de EPA/DHA sobre el riesgo de enfermedad cardiaca. Un grupo analizó estudios en los que participaban personas con antecedentes de enfermedad cardiaca y otro grupo analizó estudios en personas con y sin estos antecedentes. Ninguna revisión descubrió evidencias fuertes de un efecto protector de los suplementos.

4. Etapas vitales críticas

 El valor nutricional de los alimentos marinos es de particular importancia durante el crecimiento fetal y el desarrollo, así como en las primeras etapas de la infancia y la niñez.

 Las mujeres que están embarazadas o en etapa de lactancia deberían consumir entre 226 y 340 gramos por semana procedentes de una variedad de tipos de alimentos marinos que sean bajos en mercurio metilo como parte de un patrón de alimentación saludable y mientras que mantengan sus necesidades calóricas, señalan los expertos estadounidenses.

 Las mujeres embarazadas o lactantes deberían limitar la cantidad de atún blanco (bonito del norte) a no más de 170 gramos por semana, añaden. No deberían además tomar tiburón, pez espada o caballa porque son altos en mercurio metilo.

5. Salud del cerebro y los ojos

 Existe investigaciones en marcha sobre los ácidos grasos omega-3 y las enfermedades del cerebro y los ojos pero no existen suficientes evidencia para apuntar conclusiones sobre la eficacia de los omega-3 en los trastornos asociados. Aunque el DHA tiene importantes cometidos en el funcionamiento del cerebro y los ojos, los investigadores aún tratan de dilucidar los posibles beneficios del DHA y otros ácidos grasos omega-3 en la prevención o tratamiento de una variedad de trastornos del cerebro y los ojos.

6. Cáncer de próstata

 Existen evidencias en conflicto sobre si podría haber un vínculo entre los ácidos grasos omega 3 presentes en los alimentos marinos y el aceite de pescado (EPA/DHA) y un mayor riesgo de cáncer de próstata. Aún se está investigando dicha asociación entre el consumo de omega-3 y el mayor riesgo de cáncer de próstata.

7. Conclusión: dieta mejor que suplementos

 Incluir alimentos marinos en la dieta es saludable, concluyen los especialistas del Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa estadounidense. Sin embargo, señalan que aún está por confirmar si los suplementos de ácidos grasos omega-3 son beneficiosos.

 Los especialistas recomiendan hablar con un médico si se está considerando la idea de tomar suplementos de omega-3, sobre todo si se trata de una embarazada, mujer lactante, si se toman fármacos que afecten a la coagulación sanguínea, existe alergia a los alimentos marinos o se trata de un menor.

Tomado de: www.infosalus.com

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