25 de enero de 2014

Una dieta alta en grasas de la madre altera el metabolismo en los hijos y aumenta el riesgo de obesidad

Los hijos de madres obesas que consumen una dieta alta en grasas durante el embarazo corren un riesgo mayor que los de madres delgadas de tener obesidad toda la vida y los trastornos metabólicos relacionados. Las bases moleculares y celulares de estas diferencias se aclaran en un nuevo estudio publicado este jueves en 'Cell' por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut, Estados Unidos, y la Universidad de Colonia, en Alemania.

 Llevado a cabo en ratones, el estudio mostró también que los hijos de madres que consumieron una dieta alta en grasas durante la lactancia tuvieron circuitos neuronales anormales en el hipotálamo, una región clave del cerebro que regula el metabolismo.

 "Nuestro estudio sugiere que las mujeres embarazadas pueden influir de manera importante en la salud metabólica a largo plazo de sus hijos controlando adecuadamente la nutrición durante este periodo crítico del desarrollo de la descendencia", subraya el coautor principal del análisis, Tamas Horvath, profesor de Investigación Biomédica y presidente de Medicina Comparativa en la Escuela de Medicina de Yale.

 Horvath y sus colaboradores en el Instituto Max Planck de Investigaciones Neurológicas, en Alemania, y de la Universidad de Colonia desarrollaron un modelo de ratón de programación metabólica y vieron que los ratones cuyas madres se alimentaron con una dieta alta en grasas durante la lactancia tuvieron conexiones neuronales anormales en el hipotálamo, así como la señalización de insulina alterada en este circuito cerebral. Como resultado, la descendencia tuvo sobrepeso y anormalidades en el metabolismo de la glucosa durante toda la vida.

 Debido a las diferencias de desarrollo entre las especies, como que los circuitos neuronales en el hipotálamo continúan desarrollándose después del nacimiento en los ratones pero están totalmente desarrollados antes del nacimiento en los seres humanos, los resultados sugieren que el tercer trimestre del embarazo en los seres humanos es el periodo más crítico y cuando la dieta de una madre muy probablemente tendrá efectos duraderos en la salud de su descendencia, según los investigadores.

 "Las madres pueden controlar o incluso revertir la predisposición de sus hijos a la obesidad y las enfermedades resultantes mediante la alteración de su ingesta de alimentos", afirma Horvath. "Debido a que la diabetes gestacional se manifiesta con frecuencia durante el tercer trimestre, los resultados podrían informar más intensamente sobre la proyección de las madres en las alteraciones en el metabolismo de la glucosa", concluye.

Tomado de: www.europapress.es

Aceite de oliva, guardián de la circulación en las piernas

La dieta mediterránea se confirma como la reina de la prevención cardiovascular. Acompañada de oliva virgen extra o frutos secos, ha demostrado por primera vez ser capaz de reducir hasta en un 66% el riesgo de problemas circulatorios en las extremidades, lo que en la jerga médica se denomina arteriopatía periférica. Así se desprende de un macroestudio español, Predimed, que lleva diez años (desde 2003) analizando los efectos de este modelo de nutrición sobre las complicaciones del corazón.

Poco a poco, se van conociendo nuevos datos. A principios del año pasado, la revista The New England Journal of Medicine se hacía eco de los primeros resultados de esta investigación: la dieta mediterránea conseguía disminuir en un 30% las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio, de accidente vascular cerebral o de muerte por causa cardiovascular. Tres meses después, Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry desvelaba que también mejoraba significativamente la capacidad cognitiva de las personas mayores.

Lejos de conformarse con los beneficios observados (combate el sobrepeso y la obesidad y contribuye a prevenir la depresión), los investigadores responsables de Predimed, del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), han estrenado 2014 con otra publicación en Annals Internal Medicine. "Vimos que la dieta mediterránea reducía a la mitad la incidencia de nuevos casos de diabetes en sujetos con alto riesgo cardiovascular", señala Miguel Ángel Martínez-González, investigador senior de este estudio (financiado por el Instituto de Salud Carlos III de Madrid) y profesor de Medicina Preventiva en la Universidad de Navarra.

Los resultados más espectaculares de Predimed

La última novedad la presenta Journal of the American Medical Association (JAMA). Los resultados actuales "son los más espectaculares de Predimed", reconoce este médico. Con la dieta mediterránea aderezada con aceite de oliva virgen extra, el riesgo de sufrir arteriopatía periférica cae en un 66% (en las personas con riesgo cardiovascular, que es la que Predimed estudia).

Se trata de una enfermedad que afecta al 5% de la población general a partir de los 50 años. La padecen sobre todo quienes han sido fumadores, los diabéticos y quienes tienen la presión arterial y el colesterol alto. "Las arterias acumulan placas de ateroesclerosis, se estrechan y se obstruyen. Ocurre generalmente en las arterias de las piernas", argumenta Martínez-González. Esta dificultad de la circulación, continúa, "produce dolores al caminar. Puede ocasionar úlceras o heridas que no cicatrizan, infecciones en los pies e incluso gangrena. En casos graves, puede conllevar la amputación del pie".

Tras analizar los datos de cuatro años de seguimiento de los participantes de Predimed, los investigadores observaron que, simplemente incluyendo la dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra o frutos secos, "el riesgo de sufrir problemas de circulación en las piernas prácticamente desaparecía". Los participantes (7.435) fueron divididos en tres grupos: dos recibían educación en dieta mediterránea, a unos se les regalaba aceite de oliva virgen (2.539)y a otros frutos secos (2.452). En el tercer equipo se encontraban aquellos a los que se les recomendaba que siguieran una dieta baja en grasas (2.444), es decir, limitando el uso de aceite.

Al comparar los tres patrones dietéticos, relata el artículo, "observamos que entre las personas asignadas a la dieta mediterránea y aceite de oliva se redujo en un 66% los casos de arteriopatía periférica y en un 50% entre quienes recibieron la misma dieta y frutos secos". A pesar del alto riesgo cardiovascular de la población estudiada, se dieron muy poco casos de la enfermedad, subraya el investigador senior. "Es el mayor efecto protector comprobado en nuestro ensayo y proporciona un respaldo sólido al efecto global beneficio de las dietas de tipo mediterráneo contra la arterioesclerosis".

En vista de estos resultados, ya sabe que para prevenir, lo mejor es consumir al menos cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra al día (tanto en crudo -ensaladas- como en sofrito), tres raciones de fruta y dos de verdura; reducir el consumo de carnes rojas, bebidas azucaradas, bollería y dulces; incrementar el de pescado, frutos secos, legumbres y sofritos".

Futuras líneas de investigación

De momento, las conclusiones extraídas de Predimed están relacionadas con enfermedades cardiacas, aunque aún queda por ver el efecto protector de la dieta mediterránea sobre la insuficiencia cardiaca. Pero la idea, asegura Martínez-González, es evaluar en el futuro la relación con la incidencia del cáncer.

Por otro lado, y dados los buenos resultados de Predimed, "estamos a punto de empezar otro ensayo nuevo en el que vamos a reclutar a unos 6.000 participantes en los que no sólo vamos a introducir la dieta mediterránea, sino también la pérdida de peso y el ejercicio físico para prevenir los problemas de corazón". Es un proyecto "mucho más complejo" en el que ya hay muchas esperanzas puestas. "Este viernes nos reuniremos en Barcelona con investigadores de la Universidad de Columbia, Harvard... para exponerles el plan y el estudio piloto que hemos iniciado en la Universidad de Navarra con 60 personas [...] El programa requiere más dietistas y personal de entrenamiento".

Tomado de: www.elmundo.es

Ingredientes presentes en el chocolate, té o en las bayas podrían prevenir la aparición de diabetes tipo II

Algunos ingredientes presentes en el chocolate, té o en las bayas, como los flavonoides o los antocianinas, podrían prevenir la aparición de diabetes tipo II, según ha mostrado un estudio realizado por la Universidad de East Anglia y el King College de Londres (Reino Unido).

 De hecho, los resultados de la investigación realizada a 2.000 personas, publicados en la revista 'Journal of Nutrition', han mostrado que el consumo elevado de estos compuestos está asociado con una menor resistencia a la insulina y una mejor regulación de la glucosa en sangre.

 "Nuestra investigación analizó los beneficios de comer ciertos subgrupos de flavonoides. Nos centramos en flavonas, que se encuentran en las hierbas y verduras como el perejil, el tomillo y el apio y las antocianinas, que se encuentran en las bayas, uvas rojas, vino y otras frutas y verduras de color rojo o de color azul", ha explicado la profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad de East Anglia, Aedin Cassidy.

 Asimismo, los expertos han comprobado que el consumo de estas sustancias reduce también la inflamación crónica, asociada a muchos problemas de salud como, por ejemplo, la diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares y cáncer.

 Ahora bien, según ha reconocido la investigadora, todavía no se ha determinado cuál es la cantidad exacta de estos compuestos que hay que ingerir para reducir potencialmente el riesgo de padecer diabetes tipo II.

Tomado de: www.europapress.es

Los hombres que beben más de dos tragos al día sufren deterioro de memoria

Los hombres de mediana edad que beben al día más de 36 gramos de alcohol – lo equivalente a dos tragos y medio– pueden acelerar en hasta seis años la pérdida de la memoria, según reveló un estudio que publica la revista Neurology.

Sin embargo, la investigación no logró detectar diferencias en la memoria o la función cognitiva en los hombres que no beben, los que han abandonado el trago o los que toman alcohol con moderación. El estudio consideran como bebidas alcohólicas el vino, la cerveza y cualquier tipo de licor.

“Gran parte de la información de investigaciones sobre el alcoholismo y su relación con la memoria y el desempeño se ha hecho en poblaciones de más edad ” , declaró la autora principal del estudio Séverine Sabia , del University College de Londres, en Reino Unido.

El estudio involucró a 5.054 hombres y 2.099 mujeres cuyos hábitos de bebida se evaluaron tres veces durante diez años.

Más tarde, cuando los participantes tenían una edad promedio de 56 años, se sometieron al primer examen de memoria y desempeño.

Los científicos hallaron que las habilidades mentales de los grandes bebedores disminuyeron entre un año y medio y seis años más rápido que las de aquellos que tomaron menos por día.

Tomado de: www.nacion.com

La obesidad infantil no está ocasionada por la comida rápida, sino por malos hábitos alimenticios

Desde hace varios años, mucha gente se ha apresurado a acusar al aumento del consumo de comida rápida de ser el principal factor causante del rápido incremento de la obesidad infantil.

Sin embargo, un nuevo estudio realizado en Estados Unidos ha descubierto que el consumo de comida rápida es simplemente un subproducto de un problema mucho mayor: los malos hábitos alimenticios durante todo el día que se originan en los hogares de los niños.

El estudio ha sido realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (UNC) y se publica en el último número de The American Journal of Clinical Nutrition.

Los investigadores del estudio observaron que el consumo de comida rápida de los niños es sólo una pequeña parte de un patrón de dieta mucho más extendido, que se promueve a una edad temprana por parte de los padres y los cuidadores de los niños.

El patrón incluye pocas frutas y verduras, se basa en altas cantidades de alimentos procesados ​​y bebidas endulzadas con azúcar. Estas opciones de alimentos también se potencian en las comidas que se ofrecen a los estudiantes en la escuela.

El estudio examinó datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES) de entre 2007 y 2010, correspondientes a 4.466 niños de entre 2 y 18 años de edad. Los resultados mostraron que la obesidad estaba más ligada a la dieta en general que al consumo de comida rápida en concreto.

"Los niños que viven a base de comida rápida tienden a tener padres que no cuentan con los medios, el deseo o el tiempo para comprar o preparar comidas saludables en casa", explica Barry Popkin, profesor de nutrición de la UNC. "Esto es en realidad lo que está impulsando la obesidad de los niños y lo que debe ser abordado en cualquier solución." 

18 de enero de 2014

Las cinco cosas que no debes hacer para adelgazar

Sin duda alguna, uno de los propósitos del nuevo año que más se extiende entre la población es, el de perder peso. Sin embargo, es crucial disponer de unas pautas médicas que ayuden en este proceso y no caer en errores que pueden desestabilizar la salud y producir, incluso, un efecto contrario. Los expertos de smartsalus.com, destacan cuáles son los fallos más comunes que se cometen a la hora de iniciar una dieta.

1- Acudir a webs no especializadas en busca de la "dieta milagro"

Internet es una fuente de información perfecta. Sin embargo, en el tema de la salud hay que tener un especial cuidado, tal y como advierten desde smartsalus.com. Por la red proliferan, y más en estos días, entradas sobre dietas milagro, productos de adelgazamiento, etc. Es un grave error acudir a este tipo de información no fiable. Sin embargo, sí que existen sitios realizados por especialistas, en los que encontrar consejos o productos adecuados.

2- Alimentarse solo a base de un tipo de alimentos
Muchas de las dietas que se recomiendan, principalmente, para desintoxicar, tienen como base, el hecho de ingerir durante unos días solo un tipo determinado de alimentos. Esto puede tener como consecuencia problemas de salud. Una de las máximas generales de una correcta alimentación es introducir en el menú diario diferentes tipos de alimentos, con el fin de conseguir una dieta equilibrada y el aporte necesario de vitaminas, hierro, etc.

3-No desayunar
Ya se dice, es la comida principal del día, con la que se inicia la jornada diaria. Sin embargo, pese a ello y debido a las prisas, e incluso a la sensación de que puede engordar, son muchos los que se "saltan" el desayuno. Esto es un grave error que puede afectar de manera grave a la salud e incluso, puede tener el efecto contrario, es decir, engordar.

4-Ejercicio sí, pero sin lanzarse a correr una maratón
Está claro que hacer alguna actividad física es totalmente recomendable en un proceso de adelgazamiento. Esto si, pero sin "forzar la máquina" en exceso. Por esto, si se ha optado por, por ejemplo, correr, no hay que lanzarse de forma súbita a realizar carreras excesivamente largas, y si se va al gimnasio, no se debe pretender hacer en una semana lo que no se ha hecho en todo un año. Esto puede provocar lesiones e incluso dejar de hacer ejercicio ante la sobrecarga.

5-Roma no se construyó en un día
Y, por último, uno de los fallos más comunes es pensar que en menos de un mes estará todo "arreglado". La constancia es la clave y adelgazar, mal que nos pese, no se lleva a cabo de forma tan rápida como coger kilos. Por eso, tal y como resaltan desde smartsalus.com, hay que tener paciencia y esperar los resultados, que vendrán.

Tomado de: www.larazon.es

Anuncios de cereales, ¿qué enseñan a los niños?

Por JULIO BASULTO / Tomado de: www.consumer.es

Un reciente estudio refrenda la importancia de estar atentos y vigilar de cerca los anuncios de alimentos que se dirigen a los niños

Tres investigadoras del Centro Rudd para la Política Alimentaria y la Obesidad (Universidad de Yale) publicaron en noviembre de 2013 una investigación con un título contundente: '¿El azúcar como parte de un desayuno equilibrado? ¿Qué enseñan a los niños los anuncios de cereales sobre la alimentación saludable?'. El estudio, que aparece en la revista Journal of Health Communication y que firman las doctoras Megan E. Lodolce, Jennifer L. Harris y Marlene B. Schwartz, ha analizado el contenido de los anuncios de cereales de desayuno que aparecen en televisión. Sus resultados se suman a las evidencias que apuntan que marketing de alimentos insanos no debería dirigirse al público infantil, si queremos disminuir el riesgo de que los menores de edad padezcan en su edad adulta enfermedades relacionadas con la alimentación.

Objetivo adulto: mirar con lupa los anuncios dirigidos a los niños

En la investigación de Yale se evaluaron todos los anuncios de cereales aparecidos en Estados Unidos durante un año y se calculó cuántos de dichos anuncios veían a diario tanto adultos como niños. Pero también se valoró (por primera vez, según las autoras) el tipo de mensajes utilizados para promocionar los citados cereales. Como se indica más adelante, tiene sentido que la población española tenga en cuenta estudios como este ya que, aunque los datos no han sido tomados en nuestro entorno, nuestro consumo de cereales de desayuno es similar, como también lo es su aparición en televisión.

En el estudio se observó que los niños vieron una media de 1,7 anuncios de cereales de desayuno por día. De ellos, el 87% de promocionó cereales "ricos en azúcar". Los adultos vieron la mitad de anuncios que los niños, y los cereales anunciados eran la mitad "ricos en azúcar" y la otra mitad "con poco azúcar". Lo más novedoso de su investigación es que los anuncios dirigidos a niños transmitían en gran medida mensajes "contradictorios e irreales" sobre la relación entre el consumo de dichos cereales y una alimentación saludable. Por ejemplo, el 91% de los anuncios dirigidos a niños atribuían, en palabras de las investigadoras, "poderes extraordinarios a estos productos". El 67% los asoció a comportamientos alimenticios tanto saludables como insalubres, por eso afirman que transmiten mensajes contradictorios.

Conclusión del estudio: confusión acerca de la alimentación saludable

La conclusión del estudio es obvia: la publicidad de cereales de desayuno es "confusa y potencialmente engañosa", algo importante, dada la especial vulnerabilidad de los menores de edad a la influencia de los anuncios. Las autoras consideran que los mensajes falaces, combinados con "técnicas creativas" que se usan para promocionar estos productos, pueden perjudicar la comprensión de los menores sobre en qué consiste una alimentación saludable. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que esta clase de publicidad influye en las preferencias alimenticias y en las pautas de consumo de la población infantil, y es por ello que en 2010 emitió la siguiente recomendación: "los entornos en los que hay niños deben estar libres de toda forma de promoción de alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal".

El ejercicio durante el embarazo reduce el riesgo de hipertensión y diabetes

El aumento de peso durante el embarazo incrementa el riesgo de padecer enfermedades como la hipertensión y la diabetes gestacional, o de sufrir un parto prematuro y dar a luz por cesárea, según un estudio dado hoy a conocer por la Universidad de Granada, que recomienda un ejercicio moderado. El exceso de peso en el embarazo tiene también efectos negativos en los recién nacidos al aumentar el riesgo de sobrepeso infantil en un 30%, según el trabajo, en el que han participado investigadores la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad Europea, además de la institución académica granadina.

La investigación, llevada a cabo entre 2007 y 2011 y en la que han participado 962 embarazadas, pone de manifiesto que en mujeres sanas el ejercicio controlado de intensidad moderada e iniciado inmediatamente después de la primera consulta prenatal evita la ganancia de peso excesivo al finalizar este periodo.

Además, disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas como diabetes gestacional o hipertensión.

El estudio, que ha sido publicado en la revista "Mayo Clinic Proceedings", muestra además que los beneficios del ejercicio son más pronunciados en mujeres con peso normal que en las que padecen sobrepeso u obesidad, quienes también se pueden beneficiar del ejercicio prenatal aunque en menor medida.

El doctor Rubén Barakat, principal investigador del estudio y profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, dice que con este trabajo se ha podido demostrar la importancia de una pauta correcta de ejercicio físico supervisado y conducido durante el período de gestación.

"Creemos que los beneficios del ejercicio físico programado durante el embarazo pueden alcanzar incluso los primeros años de vida del niño", ha señalado el investigador, que cree necesario nuevos estudios que investiguen la influencia del ejercicio gestacional en parámetros maternos, fetales e infantiles.

"Sería un tremendo error no prolongar este tipo de investigaciones con ensayos clínicos más extensos y ambiciosos, porque solo estamos viendo la punta del iceberg", ha opinado.

Por su parte, Jonatan Ruiz, primer autor del artículo e investigador Ramón y Cajal en la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada, ha explicado que los beneficios de la práctica regular de actividad física durante el embarazo y periodo de post-parto son los mismos que los que obtiene la población general.

Tomado de: www.larazon.es

Ejercicios aeróbicos reducen el riesgo de diabetes en mujeres

El ejercicio aeróbico es conocido por prevenir la diabetes tipo 2 y el fortalecimiento muscular en solitario o en combinación con el ejercicio aeróbico mejora el control de la diabetes entre las personas aquejadas por esta condición. Una nueva investigación, publicada en 'Plos Medicine', concluye ahora que la práctica de ejercicios de fortalecimiento muscular y acondicionamiento aeróbico en mujeres reducen el riesgo de diabetes.

 El científico Anders Grontved, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, Massachusetts, Estados Unidos, y la Universidad del Sur de Dinamarca, en Dinamarca, y colegas siguieron prospectivamente a 99.316 mujeres de mediana edad y mayores de 8 años del 'Estudio de Salud de las Enfermeras' ([NHS] 2000-2008) y el 'II Estudio de Salud de las Enfermeras' ([NHSII] 2001-2009) que no tenían diabetes al inicio del estudio.

 Los investigadores determinaron si el tiempo semanal que dedicaron a realizar ejercicios de resistencia, ejercicios de menor intensidad de acondicionamiento muscular (yoga, estiramientos, tonificación) y actividad física moderada y aeróbica vigorosa (MVPA) al inicio del estudio y en 2004/ 2005 está asociado con un menor riesgo de aparición de la diabetes.

Durante el seguimiento de 705.869 personas, 3.491 mujeres desarrollaron diabetes tipo 2. Los científicos encontraron que el ejercicio de resistencia y los ejercicios de acondicionamiento muscular de menor intensidad se asociaron de forma independiente con un menor riesgo de diabetes, incluso después de ajustar por la actividad aeróbica y muchos otros potenciales factores de confusión.

Las mujeres que practican al menos 150 min semanales de actividad aeróbica y, por lo menos, 60 minutos a la semana de ejercicios de fortalecimiento muscular registraron la reducción más sustancial del riesgo en comparación con las mujeres inactivas. Las limitaciones del estudio fueron que los participantes informaron sobre su actividad física mediante cuestionario y que la población de estudio fueron enfermeras con ascendencia, en su mayoría, europea.

"Los resultados de nuestro estudio sugieren que la incorporación de actividades de fortalecimiento muscular y acondicionamiento con una actividad aeróbica según las recomendaciones actuales sobre actividad física proporcionan beneficios sustanciales para la prevención [de la diabetes] en las mujeres", concluyen los autores.

Mientras que las mujeres que siguieron las recomendaciones actuales tanto de fortalecimiento muscular como actividad aeróbica tuvieron un riesgo sustancialmente reducido de diabetes, incluso aquellas que se dedican al fortalecimiento muscular y la actividad aeróbica en niveles más bajos de lo recomendado en la actualidad tenían un menor riesgo de desarrollar diabetes.

Tomado de: www.europapress.es

Los suplementos de vitaminas y minerales no dan superpoderes

Por JULIO BASULTO / Tomado de: www.consumer.es

Los estudios con suplementos de vitaminas y minerales muestran su escasa eficacia y arrojan resultados decepcionantes

Buena parte de la población consume suplementos de vitaminas o minerales. Los motivos para hacerlo son muy diversos, aunque en muchos casos se pretende "compensar" con ello una mala alimentación. También influye, tal y como ha indicado recientemente la Universidad de Harvard, la publicidad que suele acompañar a tales suplementos, que nos quiere convencer de que tienen cualidades superpoderosas, incluso mágicas. ¿De verdad pueden sustituir a una alimentación saludable? ¿Tienen la capacidad de prevenir enfermedades como las patologías cardiovasculares o el cáncer, que son las principales causas de mortalidad en nuestro país? El siguiente artículo aborda estas cuestiones y resume los principales hallazgos de uno de los últimos y más rigurosos estudios sobre el tema.

Suplementos de vitaminas y minerales: mitos y datos

Se les atribuye la capacidad de evitar la oxidación y, con ella, el daño celular. Esa es la teoría que cobija hoy a los suplementos antioxidantes. La práctica, sin embargo, indica algo distinto: no está claro que estos suplementos sean "saludables" y es posible que tampoco sean inocuos. ¿Qué ocurre con las vitaminas y los minerales? ¿Es posible tomar los beneficios de los alimentos más sanos en pastillas? ¿La naturaleza se deja encapsular?

La reputada revista Annals of Internal Medicine es una de las más citadas dentro del campo de la medicina. Es por ello que ha tenido tanto impacto y tanto revuelo mediático la investigación que ha publicado en noviembre de 2013, que parte de la siguiente premisa: "Los resultados de los estudios en los que se ha suplementado con vitaminas han sido, en el mejor de los casos, decepcionantes". La investigación se denomina 'Suplementos vitamínicos y minerales en la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer' y ha sido coordinada por la Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ), una de las 12 agencias de salud de Estados Unidos.

El estudio se diseñó con el objetivo de averiguar, de acuerdo a la revisión de todas las evidencias disponibles, si los suplementos vitamínico-minerales previenen la enfermedad cardiovascular o el cáncer, pero sobre todo se realizó para actualizar las recomendaciones de 2003 del U.S. Preventive Services Task Force. Dichas recomendaciones fueron las siguientes:
  • No hay pruebas suficientes para recomendar o no recomendar del uso de las vitaminas A, C y E, multivitamínicos con ácido fólico, o combinaciones de antioxidantes para la prevención de las enfermedades cardiovasculares o el cáncer.
  • Se desaconseja el uso de suplementos de beta-caroteno, solos o en combinación, porque no aportan ningún beneficio y causan daños en adultos que presentan riesgo de padecer un cáncer de pulmón.
Las nuevas conclusiones, diez años después, son también decepcionantes:
  • No hay evidencias que señalen que los suplementos de vitaminas o minerales tengan un efecto en la prevención de los eventos cardiovasculares, del cáncer o de la mortalidad en población sana.
  • En la mayor parte de casos, no hay suficientes datos como para extraer conclusiones.
  • La falta de beneficio de los suplementos de vitamina E y betacarotenos es bastante clara.
  • Es desaconsejable seguir estudiando sobre suplementos que contengan beta-caroteno o las vitaminas A, C, y E en la población general que no sea deficitaria en estos nutrientes (la mayoría).
  • Hay datos que señalan una cierta disminución en el riesgo de cáncer en varones (no en mujeres) que toman multivitamínicos, pero como el efecto, además de ser muy pequeño ("marginal"), no se observó en mujeres, "se hace muy difícil llegar a la conclusión de que la suplementación con multivitamínicos sea beneficiosa".
  • Los suplementos de beta-caroteno "incrementan el riesgo de cáncer de pulmón en fumadores".
Estos resultados, en todo caso, no son aplicables a los beneficios demostrados de pautar ciertos suplementos en situaciones de déficit (por ejemplo, en casos de anemia ferropénica) o en estados fisiológicos concretos, como el embarazo y la lactancia. Es el caso, por ejemplo, de los suplementos de ácido fólico en gestantes o los de yodo en el embarazo y la lactancia.

11 de enero de 2014

Un estudio asocia la grasa en la dieta y el exceso de grasa abdominal en adolescentes

Un estudio de la Universidad del País Vasco ha concluido que un porcentaje excesivo de grasa en la dieta de los adolescentes da lugar a una mayor acumulación de grasa en el abdomen, con independencia de las calorías totales consumidas y de la actividad física realizada.

 El estudio ha sido publicado por revista Clinical Nutrition y forma parte del estudio Helena, financiado por la Comisión Europea. La investigación se ha realizado en un contexto en el que la prevalencia de sobrepeso y obesidad entre los adolescentes y, en consecuencia, los problemas asociados a ello han aumentado "considerablemente" en los últimos años, según ha explicado la universidad vasca.

 La profesora de Nutrición y Bromatología en la Facultad de Farmacia de la Universidad del País Vasco, Idoia Labayen, investigadora principal del estudio, ha remarcado que, hasta ahora, "se pensaba que aun teniendo una dieta desequilibrada, si hacías mucho ejercicio físico, lo compensabas de alguna manera". "En este estudio, hemos comprobado que eso no es así", ha advertido.

 El objetivo ha sido estudiar qué papel ejerce el componente lipídico (la grasa de la dieta) en la acumulación de grasa abdominal en los adolescentes. La acumulación de grasa en el abdomen está considerada como la más perjudicial para la salud ya que incrementa el riesgo de padecer problemas cardiovasculares, diabetes mellitus, hipertensión arterial y, entre otros, hipercolesterolemia.

 Sin embargo, según ha indicado la universidad, no había trabajos previos que examinaran el papel de la composición de la dieta en el exceso de grasa abdominal en una etapa "tan crítica" del desarrollo como la adolescencia. En este sentido, Labayen ha recordado que los adolescentes son "un grupo de riesgo en cuanto a estilos de vida se refiere, ya que empiezan a tomar sus propias decisiones con lo que quieren o no quieren comer, y viven también una etapa en la cual muchos de ellos dejan de hacer deporte".

 Los investigadores trabajaron con una submuestra de 224 adolescentes que participaron en el estudio Helena, de un total de más de 3.500, en los cuales se midió la grasa abdominal mediante absorciometría dual de rayos X, además de los hábitos dietéticos y la actividad física.

No logra contrarrestar

 Algunos autores habían propuesto que las dietas con elevado contenido graso podían incrementar el riesgo de obesidad, incluso sin aumentar el aporte calórico total, lo que supone que, "independientemente de las calorías totales consumidas, un porcentaje excesivo de grasa en la dieta podría dar lugar a un mayor porcentaje de grasa corporal".

 Los resultados de este estudio confirman esta hipótesis y demuestran que el porcentaje de grasa de la dieta se asocia "significativamente" con un aumento de adiposidad abdominal y que, además, esta relación es independiente de los niveles de actividad física que realizan los adolescentes.

 "A pesar de que normalmente la actividad física es un factor de prevención, en este caso en particular, no consigue contrarrestarlo", ha señalado la investigadora de la Universidad del País Vasco.

 El objetivo principal del estudio Helena (Healthy Lifestyle in Europe by Nutrition in Adolescence) es obtener información acerca de la salud cardiovascular y de los hábitos dietéticos y de actividad física de los adolescentes europeos. Recibió en 2011 el primer premio a la mejor difusión de resultados de un proyecto europeo de manos de la Comisión Europea y suma más de 100 publicaciones en revistas internacionales.

Tomado de: www.europapress.es

Tomar frutos secos reduce la probabilidad de sufrir obesidad

Las personas que toman con frecuencia frutos secos, tales como nueces, almendras o pistachos, tienen entre un 37 y 46 por ciento menos de probabilidad de padecer obesidad, según un reciente estudio de la 'Loma Linda University' de California (EEUU).

De hecho, los investigadores vieron que de los 803 participantes en el estudio, publicado en 'PLOS ONE', los que más frutos secos tomaban tienen un menor riesgo de tener un factor de riesgo conocido como síndrome metabólico, que está relacionado con un riesgo elevado de enfermedades de corazón y diabetes. En este sentido, un tercio de los participantes en la investigación tenían este síndorme.

Una persona padece síndrome metabólico cuando tiene tres o más factores asociados con enfermedades de corazón y diabetes. En este grupo se incluye a las personas obesas, que tienen una alta presión sanguínea, un colesterol alto y una cintura grande.

El director de esta investigación, el doctor Joan Sabaté, ha asegurado que el estudio muestra que "hay una asociación entre comer frutos secos y no estar gordo y tener una menor tendencia a tener un síndrome metabólico". De hecho, el estudio muestra que, de casi 30 gramos de frutos secos consumidos a la semana, el riesgo de la persona de tener síndrome metabólico disminuía un 7 por ciento.

Por otro lado, las nueces tienen un alto nivel de grasas no saturadas, que es considerada como la 'grasa buena' comparada con la grasa saturada de los productos que proceden de los animales. De este modo, Sabaté afirma que "la alta cantidad de proteínas que contienen las nueces también pueden llevar a la gente a sentirse más llena y a comer menos comidas poco saludables. Además, contienen otros nutrientes y componentes químicos de plantas beneficiosos para la salud".

En general, las personas que participaron en el estudio que comieron muchos frutos secos (alrededor de 16 gramos por día) tenían un poco más de peso de lo normal, mientras que aquellos que comieron pocos o ningún fruto seco (menos de 5 gramos al día) tenían sobrepeso, en algunos casos en una gran medida.

Las personas que tomaron muchos frutos secos tenían un índice de masa corporal de 27. En cambio, los que tomaron pocos tenían un índice entre 29 y 30. 'US Centers for Disease Control and Prevention' determina que las personas con sobrepeso son las que tienen un índice de masa corporal entre 25 y 29,9 y a partir de 30 ya se considera obesidad.

De este modo, y pese a que "no hay una evidencia clara de que los frutos secos marquen la diferencia vistas entre las personas que les encantan y las que no, hay razones para creer que este alimento proporcione un beneficio directo", indica Sabaté.

Tomado de: www.larazon.es

Descubren la molécula responsable de los beneficios del ejercicio

Aunque está claro que el ejercicio puede mejorar la salud y la longevidad, los cambios que se producen en el cuerpo para facilitar estos beneficios están menos claros. Un equipo de investigadores norteamericanos ha descubierto una molécula que se genera durante el ejercicio y contribuye a los efectos beneficiosos del ejercicio sobre el metabolismo, tal y como describen en la edición de enero de la revista 'Cell Metabolism'.

"Nuestro hallazgo refuerza la idea subyacente de que las señales generadas en un órgano están relacionadas con la circulación y la influencia de otros tejidos tales como las células de grasa y el hígado", dice el autor principal, el doctor Robert Gerszten, de la División de Cardiología y Cardiovascular del Centro de Investigación en el Hospital General de Massachusetts y la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos.

 Estudios iniciales del laboratorio de Spiegelman, que colaboró en este estudio, han demostrado que una proteína denominada PGC-1alfa regula genes metabólicos en el músculo y contribuye a la respuesta del músculo al hacer ejercicio. En experimentos realizados en células y ratones, Gerszten y sus colegas forzaron la expresión de PGC-1alfa en las células musculares y luego buscaron metabolitos que se secretan de las células.

Así, identificaron el ácido beta aminoisobutírico (BAIBA) como uno de esos metabolitos y encontraron que aumenta la expresión de los genes que están involucrados con la quema de calorías en las células de grasa. También redujo el aumento de peso y ayudó a equilibrar los niveles de azúcar en sangre en ratones.

 Los análisis realizados en estudios sobre el ejercicio en humanos y participantes en el Estudio del Corazón de Framingham revelaron que los niveles de BAIBA aumentan durante el ejercicio y se asocian inversamente con factores de riesgo metabólicos. En concreto, los niveles de BAIBA se correlacionaron inversamente con los niveles de azúcar en sangre en ayunas, insulina, triglicéridos y colesterol total y hubo una tendencia hacia una asociación inversa con el índice de masa corporal (IMC).

 Los hallazgos sugieren que BAIBA puede contribuir a la protección frente a las enfermedades metabólicas inducida por el ejercicio. "La manipulación de BAIBA o las enzimas que generan BAIBA puede tener un potencial terapéutico --dice Gerszten--. La quema de grasa es probable que influya en múltiples aspectos de la salud metabólica relacionados con la diabetes, enfermedades cardiacas y otras condiciones".

Tomado de: www.europapress.es

La dieta Dukan aumenta el riesgo de problemas de riñón

Científicos de la Universidad de Granada han demostrado a través de un experimento con ratas que las dietas hiperproteicas, como la famosa del doctor "Dukan", aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades renales a largo plazo y empeoran los marcadores urinarios y morfológicos del riñón.

Entre las patologías que pueden provocar destacan además la nefrolitiasis (cálculos renales o piedras), debido a una disminución drástica del citrato urinario (inhibidor de la cristalización de sales de calcio), un aumento del calcio urinario para compensar la acidez metabólica que provoca el exceso de proteína y un descenso del pH de la orina.

A través de un experimento llevado a cabo con ratas, los investigadores examinaron los efectos de una dieta hiperproteica sobre parámetros renales plasmáticos, urinarios y morfológicos, según ha informado hoy la Universidad de Granada.

Para llevar a cabo este experimento, trabajaron con veinte ratas Wistar, que se dividieron en dos grupos de 10.

El primero de ellos consumió una dieta hiperproteica, en la que el nivel de proteína representaba el 45 por ciento de los nutrientes ingeridos, mediante la administración de suplementos de hidrolizados proteicos comerciales, mientras que el otro grupo actuó como control y siguió una dieta normoproteica.

Los científicos realizaron este experimento con ratas durante 12 semanas, que equivaldrían a años en humanos.

Los resultados demostraron que las ratas que siguieron una dieta hiperproteica perdieron hasta un 10 por ciento de peso corporal en este tiempo, pero sin que se produjera una mejora paralela en el perfil de lípidos en plasma.

Además, el citrato urinario de estas ratas fue un 88 por ciento inferior, y el pH urinario, un 15 por ciento más ácido.

El peso del riñón de los animales sometidos a una dieta hiperproteica aumentó un 22 por ciento y también se incrementaron en un 13 por ciento el área glomerular, red de capilares de filtrado de sustancias en el riñón, y un 32 por ciento el área mesangial, matriz de colágeno que sostiene a ese glomérulo.

A la luz de los resultados de este trabajo, su autora principal, la doctora Virginia Aparicio, perteneciente al departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, ha afirmado que es necesario realizar "un control exhaustivo" de aquellas personas que se someten a una dieta hiperproteica, como es el caso de la dieta Dukan.

"Los efectos adversos que este tipo de dietas pueden tener sobre su salud a largo plazo son importantes", ha advertido.

La investigadora ha señalado asimismo que los efectos negativos que las dietas hiperproteicas tienen sobre el riñón dependen también de la presencia de otros nutrientes en la dieta.

"El consumo elevado de frutas y verduras hace que el riesgo de que se formen cálculos renales sea menor, algo que probablemente se deba al alto contenido de potasio y magnesio de éstas, que compensan la acidez de la dieta alta en proteínas", ha concluido.

Tomado de: www.larazon.es

Experto recomienda evitar dietas "drásticas" para adelgazar los kilos cogidos en Navidad

El presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el doctor Javier Salvador, ha recomendado no tomar "medidas drásticas" en la dieta para adelgazar los kilos que se han engordado en las fiestas navideñas, ya que puede poner en "situación de riesgo" la salud de la persona.

 "No hay que tomar medidas drásticas dietéticas, es un error e incluso nos puede colocar en una situación de riesgo especialmente a las personas que tienen alguna patología asociada al sobrepeso", indicado Salvador, quien recomienda que se adapte la alimentación teniendo en cuenta la situación individual de cada persona.

 El experto considera que "es un buen momento" el comienzo del año para cambiar los hábitos nocivos para la salud, "que incluso había antes de las navidades", y plantearse una alimentación saludable, sin embargo, recuerda a Europa Press, es un "error" realizar dietas restrictivas en el contenido calórico o desequilibradas en alimentos.

 "Si se hace una dieta muy restrictiva se pierden kilos pero a base de agua y masa magra, que son dos compartimentos necesarios", advierte el nutricionista que considera que la "clave" para recuperar los hábitos es hacer una alimentación equilibrada y combinarla con actividad física -que debe ser incorporada progresivamente- y, sobre todo, "incluirlo en la vida cotidiana".

 El aumento de peso es una de las mayores preocupaciones de las personas pasadas las fiestas navideñas. Según el presidente de la SEEN, "se estima que se pueden llegar a ganar de 2 a 5 kilos de peso", ya que "somos muy dados a comer bien y nos gustan turrones y dulces", lo que hace que el mes de enero se llene de propósitos.

 Por tanto, no se que tratar de quitarse los kilos en unos día, sino "quitarse el exceso de grasa" que se ha acumulado estos días. Y para ello, reitera, se deben "recuperar" hábitos saludables y actividad física de modo que "se puedan ir perdiendo peso de manera paulatina".

La dieta mediterránea, una gran ayuda

 La dieta mediterránea puede ser una gran ayuda para rebajar los kilos que se han ganado en la Navidad, además ayuda a reducir los riesgos cardiovasculares. "Es una aliada excelente, mucha gente sabe lo que es pero no todos la aplican", afirma.

 "Hay que hacer una dieta equilibrada, tiene que haber carbohidratos, grasas y proteínas; es preferible el pescado que carne, tratar de huir de las grasas animales y en lo que respecta a los azucares y carbohidratos, hay que tomarlos pero especialmente los complejos, por lo que hay que huir de los dulces", explica.

 Además de cuidar la alimentación, también debemos dormir las horas necesarias y recomendadas por los expertos, ya que si las personas no se preocupan de este aspecto puede favorecer un aumento de la obesidad.

 "Dormir mal favorece la obesidad. Si se hace menos de seis horas se favorece el aumento de peso; dormir poco es un modelo de estrés. Produce cambios hormonales internos que favorece que se tenga más apetito y se quemen menos calorías" asegura el presidente de la SEEN, que recomienda dormir al menos entre 7 a 8 horas al día.

Tomado de: www.europapress.es

Bebés: ¿hasta qué edad conviene que tomen solo leche materna?

Por JULIO BASULTO / Tomado de: www.consumer.es

La duración óptima de la lactancia materna exclusiva es de seis meses y no de cuatro, como sugieren algunos artículos

La duración óptima de la lactancia materna exclusiva es objeto desde hace años de un acalorado debate científico. La intensidad del debate aumenta por momentos, a raíz de la incesante publicación de estudios que vinculan la pronta aparición de los cereales con gluten en la dieta del bebé con un menor riesgo de enfermedad celíaca. Hay quien justifica, en base a dichos estudios, que lo ideal es incorporar el gluten a los cuatro meses del bebé, mejor si está todavía tomando el pecho. El presente texto explica qué es la lactancia materna exclusiva, qué organismos la recomiendan hasta los seis meses de edad y por qué, al tiempo que desentraña los fundamentos de la polémica.

Lactancia materna exclusiva: qué es y quién la recomienda

Se entiende como "lactancia materna exclusiva" a la no incorporación de alimentos diferentes a la leche materna en la dieta del bebé, ya sean sólidos o líquidos, y eso incluye al agua. Aunque se prescriban vitaminas, minerales o fármacos, se considera que el bebé sigue siendo amamantado de forma exclusiva.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó en su 54º asamblea mundial, celebrada en 2001, que los bebés fueran amamantados de forma exclusiva durante 6 meses, una postura que el organismo no ha cambiado en la actualidad y que respaldaron rigurosas investigaciones científicas publicadas en 2002, 2003 y 2004. También lo hizo, en marzo de 2012, la Academia Americana de Pediatría (AAP), que publicó un documento -'Lactancia materna y el uso de leche humana'-, en el que emitió la siguiente declaración: "La Academia Americana de Pediatría reafirma su recomendación de amamantar a los bebés de forma exclusiva durante los primeros 6 meses, continuar con la lactancia mientras que se incorporan alimentos complementarios, y seguir con la lactancia materna durante 1 año o más, según deseen madre y niño".

Cinco meses después, en agosto de 2012, la prestigiosa revista The Cochrane Database of Systematic Reviews publicó una amplia revisión sobre este tema, cuya principal conclusión fue que los bebés amamantados de forma exclusiva durante seis meses no muestran déficits en su crecimiento o desarrollo, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, por lo que no existirá ningún riesgo evidente en recomendar, como política general, dicha práctica. También se concluyó que esta práctica se vincula con una menor tasa de infecciones gastrointestinales en bebés, además de afirmar que "ayuda a la madre a perder peso y a prevenir el embarazo".

La polémica sobre la lactancia materna exclusiva

No obstante, como se apuntaba al inicio, existen recientes investigaciones que relacionan la aparición temprana de los cereales con gluten en la dieta del bebé con un menor riesgo de que este padezca enfermedad celíaca. Hay entidades que justifican, en base a dichos estudios, incorporar el gluten a los cuatro meses del bebé. Se trata de una recomendación muy polémica si se tiene en cuenta que la Academia Americana de Pediatría, en el documento antes citado, considera que:
  • Amamantar de forma exclusiva durante más de cuatro meses se asocia a una disminución de un 72% en el riesgo de hospitalización por infecciones de las vías respiratorias inferiores durante el primer año de vida del bebé.
  • Los bebés amamantados de forma exclusiva hasta los 6 meses tienen cuatro veces menos riesgo de padecer neumonía en comparación con los que reciben lactancia materna exclusiva solo hasta los 4 meses.
Es por ello que resultó muy pertinente la revisión sistemática llevada a cabo en abril de 2013 por investigadores del Departamento de Alimentos y Nutrición de la Universidad de Umeå, en Suecia. En su investigación, titulada 'Lactancia materna, incorporación de otros alimentos y efectos sobre la salud', se realiza un pormenorizado análisis de (entre otros aspectos) los riesgos y beneficios de incorporar el gluten a los cuatro meses, así como de otros aspectos relacionados con la enfermedad celíaca, en base a los últimos estudios científicos sobre el tema. Sus conclusiones son las siguientes:
  • La lactancia materna protege a los bebés de la enfermedad celíaca si los alimentos con gluten se incorporan, en pequeñas cantidades, mientras el bebé está siendo amamantado, aunque no está claro si la protección solo demora la aparición de la enfermedad celíaca o si proporciona una protección permanente. Esta estrategia podría proteger, también, de la diabetes tipo 1.
  • No hay pruebas científicas que permitan determinar la edad ideal para incorporar el gluten en la dieta de los bebés.
  • No hay evidencias sólidas que sustenten que incorporar alimentos entre los 4 y los 6 meses de edad del niño aporte beneficios a su salud.
En suma, la recomendación emitida en 2001 por la OMS es igual de válida hoy en día: "amamante a su hijo de forma exclusiva hasta los 6 meses".

Comer más cereales y frutas baja riesgo de enfermedad arterial

Muchos son los estudios que hablan sobre la importancia de consumir frutas, verduras y cereales para mejorar la salud del corazón.

Sin embargo, son pocas las personas que cumplen la recomendación de consumir cinco porciones de frutas y verduras al día.

Para muestra un botón. Un estudio elaborado por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en 2010 reveló que un 20% de los adultos en nuestro país consume solo 3,5 porciones de este tipo de alimentos tres veces por semana.

A ellos, la ciencia les da ahora una razón adicional para aumentar su ingesta de frutas y, además, para incluir cereales de grano entero en su desayuno.

Un análisis de 22 estudios médicos realizado por la Universidad de Leeds, en Inglaterra, determinó que cada porción de siete gramos de fruta o verdura que una persona consume al día reduce entre un 5% y un 8% su probabilidad de sufrir alguna enfermedad en las arterias.

Este hábito también reduce el riesgo de otras enfermedades cardiovasculares, como infartos y derrames cerebrales, según el reporte , publicado en la revista British Medical Journal (BMJ) .

“Ya sabíamos lo bien que estos alimentos le hacían a nuestra salud, pero ahora tenemos confirmación de que también mantienen nuestras arterias más sanas y que pueden reducir las enfermedades cardiovasculares y los males coronarios”, aseveró en un comunicado de prensa Robert Baron, uno de los investigadores.

¿Qué comer y qué no? El reporte señala que las frutas y las verduras no harinosas (todas excepto las que tienen características similares a la papa, camote o yuca) contienen fibra suficiente para ayudar a la persona a cuidar su salud.

Cereales de grano entero como el arroz y la pasta –especialmente si es integral– también tienen estas características.

No obstante, los especialistas señalan que no cualquier cereal que se acompaña con leche tiene este tipo de fibra.

Los investigadores indicaron que los cereales que deben consumirse son, principalmente, aquellos que vienen identificados como integrales, de grano entero o con mayor cantidad de fibra.

Esto es así dado que hay muchos cereales de desayuno –especialmente los hechos para niños– que tienen altas cantidades de azúcar y colorantes y saborizantes artificiales, pues buscan parecer más dulces para atraer a un público más amplio.

“Muchos de estos cereales, que aparecen con colores llamativos y muchas veces ligados a un personaje que apela al público infantil, tienen altas cantidades de azúcar y sus propiedades nutricionales no son tan altas”, aseguró Baron en el comunicado.

Por otra parte, los especialistas recordaron la importancia de consumir proteínas para tener una dieta más balanceada y cuidar la salud de todo el cuerpo.

Tomado de: www.nacion.com