21 de marzo de 2015

Ácido fólico para reducir el riesgo de ictus

Tomado de: www.elmundo.es

En las embarazadas, el ácido fólico ayuda a prevenir defectos congénitos del cerebro y de la columna vertebral. Ahora, según una nueva investigación, este suplemento, añadido al tratamiento para la hipertensión (enalapril), reduce "significativamente" el riesgo de infarto y de ictus en este tipo de pacientes. Así lo revela un grupo de expertos en la Sesión Científica Anual del American College of Cardiology.

La revista The Journal of the American Medical Association (JAMA) recoge los detalles de este hallazgo. Los investigadores, de la Universidad de Beijing (China), analizaron a 20.702 adultos en el gigante asiático, con hipertensión (uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular), pero sin antecedentes de accidente cerebrovascular ni ataque al corazón.

"El ictus es la principal causa de muerte en China y la segunda a nivel mundial", reza el artículo. Teniendo en cuenta que la prevención primaria (antes del primer infarto o ictus) es particularmente importante y dada la falta de datos consistentes sobre el posible efecto protector del ácido fólico (presente en verduras, fruta, nueces, judías y guisantes), este equipo de investigadores ha querido ahondar en este capítulo.

De forma aleatoria, algunos de los participantes siguió su tratamiento habitual para la hipertensión (enalapril) y el resto recibió cada día una pastilla que integraba 10 mg de enalapril y 0,8 mg de ácido fólico. Así, desde mayo de 2008 hasta agosto de 2013. Con el objetivo de controlar otros factores, los autores del trabajo evaluaron posibles variaciones en el gen MTHFR C677T (genotipos CC, CT y TT) que pudieran presentar y que pueden afectar a los niveles de folato.

Durante aproximadamente cuatro años y medio, 282 personas (el 2,7%) del grupo con ácido fólico y enalapril sufrieron un primer episodio de ictus, comparado con los 355 casos entre quienes sólo tomaban enalapril (3,4%). Una diferencia de 0,7 puntos. "Es significativa, sí se obtiene beneficio", sentencia Yong Huo, el principal autor del trabajo. Los análisis también evidenciaron una "significativa disminución" del riesgo de otros problemas cardiovasculares, como el infarto de miocardio. Según los resultados, la disparidad de casos en ambos grupos es de 0,8% (3,1% en el grupo del ácido fólico frente al 3,9% entre quienes sólo recibían enalapril).

Estos datos son "pruebas convincentes de que el nivel inicial de cada individuo de folato es un factor importante para determinar la eficacia del ácido fólico en la prevención del ictus", exponen los investigadores en su artículo. "Nuestro estudio es el primer ensayo aleatorio que se realiza a gran escala para comprobar dicha hipótesis, teniendo en cuenta los niveles iniciales de cada individuo". Y, en vista de los resultados, se puede decir que "el suplemento de ácido fólico ha mostrado un claro efecto beneficioso en la población hipertensa, especialmente en aquellos pacientes con valores bajos de folato".

Conclusiones interesantes, apunta Antonio Egido, responsable de la Unidad de Ictus del servicio de Neurología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. "Esta hipótesis se lleva estudiando desde hace más de una década. Había discordancias entre los estudios realizados hasta la fecha. En esta ocasión, son muchos pacientes, lo que refuerza las conclusiones", aunque cabe señalar que "la población china tiene algunas peculiaridades. Por ejemplo, tienen mayor riesgo de ictus que los europeos".

No obstante, argumenta el especialista español, es cierto que el hallazgo tiene sentido. "El ácido fólico está involucrado en el metabolismo de un aminoácido (la homocisteína) que cuando se presenta en niveles altos aumenta el riesgo de aterosclerosis" (endurecimiento de las arterias), la antesala de los problemas cardiovasculares. Lo que hace el ácido fólico es "reducir la homocisteína, con lo que aumenta el colesterol bueno y baja el malo".

"Incluso en los países donde existe el uso generalizado de suplementos de ácido fólico, como Canadá o EEUU, todavía podría haber margen para reducir la incidencia de ictus mediante tratamientos con ácido fólico más específicos, concretamente entre quienes tienen el genotipo TT y bajos niveles de folato", explica Egido.

Las conclusiones de Huo "tienen implicaciones importantes para la prevención del ictus en todo el mundo", señala Meir Stampfer y Walter Willett, de la Escuela de Salud Pública de Harvard y de Channing Division of Network Medicine (Boston), en un editorial que acompaña al estudio.

Los responsables del editorial piensan incluso en un mayor efecto. "A pesar de que todos los participantes del ensayo tenían hipertensión, hay pocas razones para dudar sobre el posible efecto beneficioso también en las personas con presión arterial normal, aunque el efecto absoluto sería menor". Se trata de un suplemento "seguro" y "barato".

En poblaciones donde los niveles de folato suelen ser bajos (norte de china, Bangladesh y Escandinavia), subraya el editorial, "este estudio parece apoyar los programas para utilizar suplementos de ácido fólico". Los niveles son variables según el tipo de dieta, puntualiza Egido. "No es lo mismo una dieta mediterránea (rica en fruta y verdura) que en Escandinavia, donde la fruta está a precio de oro y está menos presente".

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