4 de julio de 2015

Mitos y verdades en la alimentación de la cultura fitness


Beber mucha agua, comer varias veces al día y hacer ejercicio con frecuencia son las tres principales recomendaciones para mantenerse en forma y saludable. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la alimentación juega un papel muy importante a la hora de querer bajar de peso o practicar algún deporte.

Cada vez son más las personas que se preocupan por su aspecto físico. Por esa razón es importante asesorarse correctamente y no creer todos los consejos que se vuelven populares.

“Una alimentación adecuada puede hacer una gran diferencia”, señaló Anny Johana Rojas, nutricionista. Comer bien antes, durante y después de su entrenamiento favorecerá el rendimiento, el progreso deportivo y el control del peso. “Todos los deportistas necesitan beber mucho líquido antes, durante y después de su sesión de ejercicios para mantenerse hidratados y reponer líquidos”.

“Previo al ejercicio, trate de comer tres horas antes y después complemente con una merienda rica en carbohidratos”, indicó.

“Si usted prefiere hacer ejercicio en la mañana, es importante que tome un buen desayuno, algo rico en carbohidratos, moderado en proteínas y bajo en grasa para darle energía sostenida al cuerpo durante el entrenamiento. Recuerde también beber mucha agua para asegurarse de estar hidratado”.

Si usted está haciendo ejercicio para bajar de peso debe tener cuidado de restringir su alimentación. Tenga en cuenta que evitar en exceso el consumo de calorías será contraproducente: pasar hambre va a hacer más lento su metabolismo, lo que lo dejará con poca energía para la quema de calorías y el aumento de masa muscular. “Para evitar esto se debe trabajar con un nutricionista que le ayude a determinar cuántas calorías necesita por día en promedio, y así trazarse unos objetivos. Cada persona es diferente y tiene necesidades únicas basadas en la edad, sexo, peso y nivel de actividad”.

Beber mucha agua no adelgaza

Sino se siguen las recomendaciones correctas, una práctica tan sencilla como esta puede afectar su salud. “Beber mucha agua no es el secreto para perder peso. Comer bien, sí”, recalcó la nutricionista. La recomendación es consumirla para calmar la sensación de sed y mantenerse hidratado. Recuerde también que algunos alimentos como frutas, vegetales, incluso la carne, el pescado y los huevos tienen un alto porcentaje de agua. El consumo excesivo de agua, con una dieta muy baja en sal, puede reducir los niveles de sodio en la sangre ocasionando efectos negativos en el organismo a largo plazo.

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