28 de marzo de 2015

Comer más granos integrales podría aumentar la esperanza de vida

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Como una buena noticia más para los que comen cereal de salvado y quínoa, un nuevo estudio sugiere que las personas mayores que comen muchos granos integrales podrían vivir más tiempo que los que apenas los comen.

Incluso las personas obesas y sedentarias parecen obtener beneficios, añadieron los investigadores.

Las personas deberían "comer más granos integrales y reducir la ingesta de carbohidratos refinados", dijo el coautor del estudio, el Dr. Lu Qi, profesor asociado de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

Qi añadió que comer más granos integrales quizá podría ayudar a perder peso a las personas. "No hay evidencias de que [una dieta rica en] granos integrales aumente la ingesta de calorías, y quizá incluso la reduzca", dijo.

El hallazgo tiene limitaciones (casi todos los participantes eran blancos, por ejemplo) y no demuestra directamente que comer una gran cantidad de granos integrales provocara que las personas vivieran más tiempo.

En el estudio, los investigadores examinaron la fibra integral, la semilla entera del grano que se usa en los productos de granos como el pan y los cereales.

Los investigadores dieron seguimiento a casi 370,000 personas en Estados Unidos desde la mitad de los años 90, cuando realizaron unas encuestas, hasta el año 2009. Todos eran miembros de la AARP y tenían entre 50 y 71 años de edad. El estudio excluyó a decenas de miles de personas con afecciones como el cáncer, enfermedades cardiacas o accidentes cerebrovasculares, lo que significa que los resultados no aplican a todas las personas mayores en general.

Tras ajustar sus estadísticas de tal manera que no quedaran desvirtuadas por las cifras altas o bajas de cierto tipo de personas, los investigadores hallaron que las que comieron más fibra tenían un 17 por ciento menos de probabilidades de fallecer durante el periodo de estudio que las que menos comieron. Pero el riesgo de mortalidad durante el estudio fue bajo en general: aproximadamente el 12 por ciento (un poco más de 46,000) de las personas fallecieron durante el periodo de estudio.

Los que comieron más fibra tenían más probabilidades de tener un nivel educativo alto, menos probabilidades de ser obesos y menos probabilidades de fumar que los que menos comían, según el estudio. También comían mucha menos carne roja, en promedio. Pero el beneficio de la esperanza de vida se mantuvo igual cuando los investigadores ajustaron las estadísticas para eliminar el impacto de factores como la obesidad y la salud deteriorada.

Los investigadores también hallaron señales de que los granos integrales redujeron el riesgo de una muerte prematura por enfermedad cardiaca y la diabetes. Por otra parte, un mayor consumo de la fibra del cereal dentro de los granos integrales se tradujo en una menor cantidad de muertes y de casos de cáncer y diabetes.

¿Qué cantidad de granos integrales necesitaría una persona para conseguir este beneficio? Una gran cantidad. Los investigadores definieron a los que comían muchos granos integrales (los que tuvieron la esperanza de vida más larga) como los que comían 34 gramos de granos integrales por cada 1,000 calorías que consumían al día. Para una persona con una dieta de 2,500 calorías, eso son 85 gramos: el equivalente a cinco rebanadas de pan integral o 5 tazas de cereales de desayuno de granos integrales.

Los que se definieron como los que menos granos integrales comían consumían unos 4 gramos por cada 1,000 calorías al día, o 10 gramos por persona en una dieta de 2,500 calorías. Eso es una cantidad menor de gramos de los que caben en media taza de avena (16 gramos).

Un experto indicó que pasar a comer granos integrales podría cambiar mucho las cosas.

"Los datos de la encuesta nacional indican que la ingesta actual de fibra dietética es de solamente 16 gramos, de modo que aumentar la ingesta de fibra dietética hasta la recomendación de más de 30 gramos al día podría tener un impacto significativo en la salud pública", dijo el Dr. Yunsheng Ma, profesor asociado de la división de medicina preventiva y conductual de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, en Worcester, Massachusetts.

"Los alimentos ricos en fibra son predominantemente alimentos protectores con una gran densidad de micronutrientes, como la fruta, la verdura, los granos integrales, los frutos secos, las semillas y las legumbres", añadió Ma. "No se ha estableciendo un límite máximo para la ingesta de fibra dietética al día".

Ma, que conoce la investigación, escribió un estudio publicado con anterioridad este año que asoció el consumo de fibra y tener un peso, una presión sanguínea y un nivel azúcar en sangre más bajos.

¿Por qué los granos integrales podrían ser tan buenos para la salud de una persona? Qi, el coautor del estudio, dijo que quizá reduzcan tres cosas: la ingesta general de comida, los niveles del colesterol "malo" y la inflamación.

El estudio aparece en la edición del 24 de marzo de la revista BMC Medicine.
apenas los comen.

Quemagrasas con sorpresas

Por JULIO BASULTO / Tomado de: www.consumer.es

Entidades sanitarias de prestigio alertan del peligro de consumir complementos con pretendida capacidad quemagrasas que contienen ingredientes prohibidos no detallados en la etiqueta

Un "quemagrasas" ¿de verdad quema la grasa corporal? ¿Existen estudios que sustenten lo que sugiere la denominación de estos productos? En tal caso, ¿es seguro ingerirlos? ¿Tiene sentido consumir una combinación de extractos de alimentos o plantas sin que el fabricante haya evaluado su efectividad y seguridad? Las anteriores preguntas se abordaron en 2013 en el artículo 'Quemagrasas: no funcionan', pero los daños generados por un producto denominado Thermatrim hacen preciso alertar de nuevo a la población sobre la inefectividad de estos productos y los riesgos asociados a su ingesta.

Thermatrim, no consumir

La Agencia de Salud Pública de Cataluña (ASPCAT) alertó en febrero de este año de que diferentes personas han tenido que ser atendidas en centros sanitarios por efectos adversos relacionados con el consumo de un producto denominado Thermatrim (que podría traducirse como "recorte térmico", "esbeltez termal" o incluso "adelgazamiento térmico"). A este complemento alimenticio, que se publicita como "de origen 100% natural", se le atribuye la mágica capacidad de quemar de forma específica la grasa corporal.

Productos sin beneficios, pero con riesgos

Ningún estudio sustenta la hipotética capacidad "quemagrasas" de este producto, ni de ningún otro, mientras que sí existen indicios del riesgo que supone ingerirlo, como los detallados por la ASPCAT: sudoración, hipertensión, síncopes y parestesias. También puede generar pérdida de electrolitos, deshidratación, palpitaciones, dolor de cabeza, náuseas, insomnio, nerviosismo e insuficiencia hepática crónica, tal y como se denuncia en el blog de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP).

Sorpresas en su composición

El producto contiene diversos ingredientes, como el té verde. Pese a que existen estudios que sugieren que el té verde o sus extractos podrían generar una disminución en la grasa corporal, una rigurosa revisión de la literatura científica sobre esta cuestión, coordinada por Eduard Baladia, concluyó en 2014 (en la revista Nutrición Hospitalaria) que dicha reducción "no es clínicamente relevante".

Otros componentes que aparecen en la etiqueta son melón amargo, cola de caballo, enebro, jengibre, tartrato de L-carnitina o celulosa microcristalina. Ninguno de ellos ha demostrado ser efectivo para perder grasa corporal.

No obstante, un informe de la Food and Drug Administration de Estados Unidos (FDA) detalla que el producto también contiene 100 miligramos de cafeína, algo que no consta en la composición indicada en el envase. Por desgracia, esta clase de hallazgos inesperados en los complementos alimenticios no es poco frecuente. Sobre esta cuestión se ha profundizado en el artículo 'Sorpresas ocultas en los complementos alimenticios', en el que se detalla que diversas entidades de referencia alertan de que lo que figura en la etiqueta de estos productos no siempre es lo que encontraremos en su interior.

Otras sustancias prohibidas en la composición del Thermatrim

La empresa fabricante de Thermatrim, que podría ser acusada de delito contra la salud pública, está afincada en México, país en el que está prohibida su distribución. La prohibición, implementada en diciembre de 2014, se justificó porque se detectaron en su composición sustancias prohibidas que pueden suponer un riesgo para la salud.

Este producto tampoco se puede adquirir en tiendas españolas, pero sí es posible comprarlo a través de Internet con relativa facilidad. En todo caso, la recomendación que emitió la ASPCAT fue, como es lógico, desaconsejar su consumo, una advertencia que se ha hecho extensiva al resto de comunidades autónomas.

Quemagrasas: los milagros no existen

En el artículo del blog de la SEFAP antes citado, los expertos Àngels Pellicer y Manel Espinet emiten cuatro consejos que los profesionales sanitarios deberían dar a la población para evitar que vuelvan a producirse casos como el de Thermatrim:

1. Los milagros no existen.
2. Que algo sea "natural" no significa que sea seguro, efectivo o inocuo.
3. Es arriesgado comprar complementos alimenticios a través de Internet.
4. Antes de iniciar una dieta, que debe acompañarse de un cambio en el estilo de vida, se debe consultar con un profesional sanitario acreditado.
El artículo 'Complementos alimenticios: ¿qué les decimos a nuestros pacientes?', publicado en el Aula para Profesionales de la Escuela de Alimentación de la Fundación EROSKI, recoge otras recomendaciones que complementan a las detalladas por Àngels Pellicer y Manel Espinet.

La obesidad, fumar, el consumo de alcohol, la depresión: todos se vinculan con la lumbalgia

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Las personas que sufren de lumbalgia que fuman, beben alcohol, están deprimidas o son obesas quizá puedan aliviar su agonía al realizar algunos cambios en el estilo de vida, sugiere un estudio reciente.

"Si tiene dolor en la espalda baja que no explique un problema de la columna sino que es más bien dolor muscular, cosas como la obesidad, el abuso del alcohol, fumar y la depresión, factores que uno puede afectar, pueden estar contribuyendo al mismo", explicó el investigador líder, el Dr. Scott Shemory, cirujano ortopédico de Summa Health System en Akron, Ohio.

De todos esos riesgos, la obesidad es el que se asocia de forma más obvia con el dolor de espalda, señaló. "Estresa todas las articulaciones, y también la espalda baja", dijo. Además, fumar puede reducir el flujo sanguíneo, lo que también contribuye al dolor, comentó.

En cuanto a la depresión, podría contribuir al dolor. Por otro lado, la lumbalgia podría contribuir a la depresión, planteó Shemory. Lo mismo se puede decir de la dependencia al alcohol, añadió.

Pero Shemory apuntó que esos problemas podrían hacer que las personas sean menos activas físicamente, lo que puede aumentar el dolor.

Pero alterar esas conductas puede mejorar la salud en general y podría reducir la lumbalgia, anotó. Pero el estudio solo mostró una asociación entre esos factores y la lumbalgia, y no un vínculo causal.

Shemory dijo que en realidad no hay tratamientos efectivos para la lumbalgia que no es provocada por un problema discal ni por presión sobre un nervio de la columna.

"Por eso, prevenir la lumbalgia es tan importante", enfatizó. "En muchos casos, las personas simplemente tienen que vivir con su dolor".

Los hallazgos se presentarán esta semana en la reunión anual de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (American Academy of Orthopedic Surgeons), en Las Vegas. Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Para el estudio, Shemory y sus colaboradores revisaron datos sobre 26 millones de personas, de las cuales 1.2 millones sufrían de lumbalgia. En total, el 4 por ciento padecían la afección.

La lumbalgia fue más común entre los fumadores (el 16.5 por ciento), entre los bebedores dependientes del alcohol (casi un 15 por ciento), entre las personas obesas (cerca de un 17 por ciento), y entre las que sufrían de depresión (poco más del 19 por ciento).

El Dr. Jason Lipetz, jefe de la división de medicina de la columna del Centro de la Columna North Shore-LIJ en Great Neck, Nueva York, dijo que "este estudio de más de un millón de pacientes con lumbalgia nos recuerda los muchos factores interrelacionados que pueden contribuir a este problema común".

Por ejemplo, se sabe que fumar cigarrillos acelera la degeneración de la parte baja de la columna, señaló.

La obesidad podría reducir el nivel de aptitud física de un paciente. "Pero lo que no sabemos es si el dolor en sí limita el ejercicio y lleva a más aumento de peso", dijo Lipetz, que no participó en el estudio.

"Además, la relación entre la mente y el dolor de la columna se ve resaltada por un aumento de hasta cuatro veces en la lumbalgia de los pacientes con antecedentes de abuso de alcohol o depresión", comento.

21 de marzo de 2015

Lactancia aumenta el coeficiente intelectual

Tomado de: www.nacion.com

La lactancia materna prolongada ayuda a mejorar el rendimiento escolar, aumenta el coeficiente intelectual (CI) cuando adulto y se asocia con mayores ingresos en el futuro, revela un informe publicado en la revista británica The Lancet.

Una investigación que analizó a casi 3.500 personas desde su nacimiento hasta que cumplieron los 30 años, encontró las primeras evidencias de que el consumo de leche materna más allá del primer año de vida, tiene un gran impacto en el desarrollo cognitivo del individuo.

“El efecto de la lactancia materna prolongada influye en el desarrollo cerebral y la inteligencia de los niños, pero estos efectos persisten también en la edad adulta” , resaltó Bernardo Lessa Horta, de la Universidad Federal de Pelotas, en Brasil.

Según el informe, un bebé que es amamantado como mínimo en su primer año, a los 30 años poseerá un coeficiente intelectual mejor; tendrá 0,9 años más de escolaridad y cobrará un salario mensual unos $100 más elevado que aquellos que no recibieron esa lactancia por un periodo similar.

El estudio.Para llegar a estas conclusiones, Horta y su equipo analizaron los datos de 6.000 bebés que nacieron en 1982 en el municipio brasileño de Pelotas. Al cumplir los 30 años, 3.493 realizaron un examen para medir su intelecto.

Los expertos ubicaron a los participantes en cinco grupos, basándose en el tiempo de lactancia materna que recibieron y controlaron 10 variables sociales y biológicas que pueden contribuir al incremento del coeficiente intelectual, como ingresos familiares, nivel de escolaridad de los padres, genética, edad de la madre y peso del bebé.

Los resultados mostraron que la cantidad de leche materna consumida juega un papel importante y, según los autores, esto quizás se deba a que tiene una composición única, en la que destacan los ácidos grasos de cadena larga, los cuales son esenciales para el desarrollo cerebral.

La obesidad aumenta el riesgo de cáncer de las mujeres en un 40 por ciento, encuentra un estudio

Tomado de: www.nlm.nih.gov

La obesidad supone una inmensa carga para la salud, y un nuevo estudio británico encuentra que las mujeres obesas tienen un riesgo un 40 por ciento más alto que las más delgadas.

En general, el estudio de Cancer Research UK encontró que las mujeres obesas tienen un riesgo de aproximadamente uno a cuatro de contraer un cáncer relacionado con el peso en el transcurso de sus vidas. Entre esos cánceres se hallan el de intestino, vesícula biliar, útero, riñón, páncreas y esófago, además del cáncer de mama postmenopáusico.

Entre las mujeres británicas obesas, 274 de cada mil contraerán un cáncer asociado con el peso en algún momento de sus vidas, frente a 194 por cada mil mujeres de peso saludable, halló el estudio.

Hay varias formas posibles en que la obesidad puede aumentar el riesgo de cáncer en las mujeres, entre ellas una que se vincula con la producción de hormonas en las células grasas, sobre todo el estrógeno, que se cree que fomenta el desarrollo del cáncer, según Cancer Research UK.

Pero cualquiera puede reducir su riesgo adelgazando la cintura, dijo una experta.

"Los cambios en el estilo de vida (como no fumar, mantener un peso saludable, comer una dieta saludable y reducir el consumo de alcohol) son grandes oportunidades para que todos reduzcamos personalmente nuestro riesgo de cáncer", enfatizó en un comunicado de prensa de Cancer Research UK la Dra. Julie Sharp, directora de información de salud de la organización.

"Hacer esos cambios no es una garantía contra el cáncer, pero aumenta las probabilidades a nuestro favor", añadió.

"Perder peso no es fácil, pero no hay que inscribirse en un gimnasio ni correr millas todos los días ni renunciar a nuestra comida favorita para siempre", aseguró. "Simplemente realizar pequeños cambios que se puedan mantener a largo plazo puede tener un impacto real".

Algunos de esos pequeños cambios incluyen: "Intente bajarse del autobús una parada antes y reducir la comida grasosa y azucarada", aconsejó Sharp. "Perder peso lleva tiempo, así que aumente esos cambios de forma gradual para lograr un estilo de vida más saludable que pueda mantener. E infórmese sobre los servicios locales, que pueden ofrecer ayuda y respaldo para realizar cambios en el estilo de vida a largo plazo", sugirió.

"Sabemos que nuestro riesgo de cáncer depende de una combinación de nuestros genes, nuestro medio ambiente y otros aspectos de nuestras vidas, muchos de los cuales no podemos controlar", dijo Sharp.

Por qué es importante parar a comer mientras trabajamos?

Tomado de: www.larazon.es

¿Cuántas veces has comido cualquier tentempié frente a la pantalla del ordenador? Es el momento de pensar en las consecuencias.

Reconócelo: ¿cuántas veces has comido cualquier tentempié frente a la pantalla del ordenador (o a veces ni eso)? En épocas de estrés laboral, es realmente fácil no darse ni cuenta de que ha llegado la hora de la comida o apostar por “matar el gusanillo” con cualquier cosa rápida que pillemos en la máquina de comida rápida de la oficina.

Un día no pasa nada. Algunos días, tampoco. El problema viene cuando este (mal) hábito se convierte en algo regular, es el momento de pararse a pensar en el impacto, tanto mental como físico, que esto conlleva en nosotros y en nuestro rendimiento. Estamos de acuerdo que en épocas de mucho trabajo, una hora puede suponer mucho pero si racionalizamos esta acción: ¿a qué precio? Aquí van algunas razones por las que es importante parar y dedicarle tiempo al almuerzo.

1. Promueve la productividad:
horas y horas de trabajo sin descanso puede producir fatiga mental que a su vez afecta a sus capacidades de pensamiento y resolución de problemas analíticos. Los descansos regulares permiten a nuestro cerebro recargar, dejándole con mayor claridad, la energía y la concentración.

2. Te sentirás mucho mejor:
¿a quién no le ha dolido la cabeza por estar mirando la pantalla de ordenador durante tanto tiempo? No solo eso, también nos afecta al estado de ánimo (mal humor). ¿La solución? Es simple. Aléjate al menos durante una hora de tu escritorio, come algo y desconecta.
3. Fomenta el compañerismo: la hora del almuerzo es una oportunidad de oro para interactuar con nuestros compañeros de trabajo en un ambiente relajado. A veces resulta difícil no hablar de otra cosa que no sea trabajo, pero incluso así, la sola conversación provoca un impacto positivo tanto en la dinámica del equipo como en la moral de oficina en general.

4. Hay que comer, y comer bien:
saltarse comidas o sustituirlas por un sándwich o un tentempié no hará, a la larga, nada buena por nuestra salud. Tenemos que ser consciente de la importancia de alimentarnos bien, también en nuestro ámbito profesional; de lo contrario, corremos el riesgo de enfermar, lo que resultaría contraproducente para el cumplimiento de los plazos de trabajo (y nos generaría más estrés).

5. Es bueno para nuestra bienestar general:
tomarse un tiempo de descanso ayuda a mantener los niveles sanguíneos de presión y el estrés bajo control. Se puede optar por salir a caminar, respirar un poco de aire fresco o incluso practicar algo de ejercicio físico también nos ayudará a mirar las cosas con perspectiva, despejarnos y sentirnos listos para volver a empezar con nuestras tareas profesionales.

La estrategia de Coca-Cola para presentarse como bebida sana


Si una columna sobre la salud cardiaca sugiere que uno beba una lata de Coca Cola, tal vez convenga leer la letra pequeña.

El primer fabricante del mundo de bebidas sin alcohol, que padece la disminución del consumo de gaseosas en Estados Unidos, trabaja con especialistas en salud y nutrición que sostienen que la bebida de cola es una colación sana.

Varios de ellos escribieron artículos para la revista online American Heart Month, en los cuales dicen que una lata pequeña de Coca Cola u otra gaseosa es una buena merienda.

Las menciones, que aparecieron en blogs sobre nutrición y otras páginas, incluso las de diarios de gran circulación, muestran cómo las empresas de alimentos se mueven tras las bambalinas para mostrar sus productos bajo una luz positiva, frecuentemente con ayuda de terceros que se presentan como autoridades confiables.

Ben Sheidler, vocero de Coca-Cola, comparó los artículos de febrero con los acuerdos que hacen las compañías con programas de televisión para que muestren sus productos.

"Trabajamos con una red de dietistas", dijo Scheidler, quien se negó a revelar cuánto se les paga. "Toda marca grande trabaja con blogueros o expertos a sueldo".

Compañías como Kellogg y General Mills emplean estrategias tales como dar clases a dietistas, financiar estudios que dan lustre a la imagen nutritiva de sus productos y publicar boletines para expertos en salud. PepsiCo Inc. trabaja con dietistas que elogian sus papas fritas Frito-Lay y Tostito en segmentos de televisoras locales sobre alimentación sana.

Para Coca-Cola Co., la estrategia de relaciones públicas con expertos en salud en febrero se concentró en el tema de "Salud Cardia y el Mes de la Historia Negra".

Un programa habla de "una gaseosa refrescante como una minilata de Coca-Cola". Otro sugiere "controlar las porciones de sus productos favoritos como minilatas de Coca-Cola, paquetes de almendras o porciones de postres".

No es casual que enfoquen su campaña en los envases pequeños. Las bebidas azucaradas son objeto de críticas por impulsar las tasas de obesidad y trastornos de salud conexos, y la última vez que aumentó el volumen de ventas anual de Coca Cola en Estados Unidos fue en 2002, de acuerdo con la revista especializada Beverage Digest. Últimamente la compañía promociona las minilatas como una forma de consumir la gaseosa sin sentir culpa. Además, son más caras en proporción a la onza por lo que aunque la gente bebe menos, los ingresos aumentan, dice la empresa.

Coca Cola dijo en un comunicado que quiere "ayudar a la gente a tomar decisiones que las benefician" y que, como otras empresas del sector, trabaja con expertos en salud "para ayudar a poner en contexto los datos científicos más recientes referidos a nuestros productos e ingredientes". Dijo que todo comunicado de los expertos con los cuales trabaja contienen las aclaraciones necesarias.

La mayoría de los artículos que sugieren consumir minilatas dicen en la parte biográfica que el autor es "consultor" de Coca Cola y otras empresas de la alimentación. Algunos agregan que expresan sus propias ideas. Una columna lleva la leyenda "artículo patrocinado", que es un aviso diseñado para aparecer como un artículo. Apareció en más de mil páginas de internet, incluso en las de los medios principales de Estados Unidos. Los otros no llevan la leyenda de contenido patrocinado, pero el formato es similar.

Kelly McBride, profesor de ética periodística en el Poynter Institute, dijo que la revelación de que el autor es "consultor" de Coca Cola y otras empresas no aclara que Coca Cola le pagó por escribir el artículo. "Es un ejemplo de contenido patrocinado opaco", dijo McBride.

Media hora menos de sueño favorece la obesidad y la diabetes

Tomado de: www.larazon.es

Perder tan sólo 30 minutos de sueño diarios entre semana puede tener consecuencias a largo plazo para el peso corporal y el metabolismo, según un estudio reciente del Weill Cornell Medical College de Doha (Qatar).

Según Shahrad Taheri, profesor de la uniersidad, «esto refuerza observaciones anteriores de que la pérdida de sueño es aditivo y puede tener consecuencias metabólicas.»

Aunque se recupere el sueño en el fin de semana, la deuda de sueño entre semana puede llevar a una alteración metabólica a largo plazo, que puede favorecer la aparición o exacerbar la progresión de la diabetes mellitus tipo 2. «Incorporar el sueño en las intervenciones médicas para perder peso y combatir la diabetes puede mejorar su éxito.», informa Tendencias 21.

Taheri y sus colegas reclutaron a 522 pacientes con diagnóstico reciente de diabetes mellitus tipo 2 y les dividieron al azar en tres grupos: atención habitual; de intervención mediante la actividad física; e intervención mediante la dieta y la actividad física.

Los participantes completaron diarios de sueño de 7 días y calcularon su deuda de sueño entre semana. Al inicio del estudio, los investigadores registraron su altura y peso para determinar su obesidad, se midió la circunferencia de su cintura, y se analizaron muestras de sangre en ayunas para determinar la sensibilidad a la insulina.

A los seis y doce meses del estudio, las personas con deuda de sueño reflejaban más riesgo de obesidad y de resistencia a la insulina.

Ácido fólico para reducir el riesgo de ictus

Tomado de: www.elmundo.es

En las embarazadas, el ácido fólico ayuda a prevenir defectos congénitos del cerebro y de la columna vertebral. Ahora, según una nueva investigación, este suplemento, añadido al tratamiento para la hipertensión (enalapril), reduce "significativamente" el riesgo de infarto y de ictus en este tipo de pacientes. Así lo revela un grupo de expertos en la Sesión Científica Anual del American College of Cardiology.

La revista The Journal of the American Medical Association (JAMA) recoge los detalles de este hallazgo. Los investigadores, de la Universidad de Beijing (China), analizaron a 20.702 adultos en el gigante asiático, con hipertensión (uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular), pero sin antecedentes de accidente cerebrovascular ni ataque al corazón.

"El ictus es la principal causa de muerte en China y la segunda a nivel mundial", reza el artículo. Teniendo en cuenta que la prevención primaria (antes del primer infarto o ictus) es particularmente importante y dada la falta de datos consistentes sobre el posible efecto protector del ácido fólico (presente en verduras, fruta, nueces, judías y guisantes), este equipo de investigadores ha querido ahondar en este capítulo.

De forma aleatoria, algunos de los participantes siguió su tratamiento habitual para la hipertensión (enalapril) y el resto recibió cada día una pastilla que integraba 10 mg de enalapril y 0,8 mg de ácido fólico. Así, desde mayo de 2008 hasta agosto de 2013. Con el objetivo de controlar otros factores, los autores del trabajo evaluaron posibles variaciones en el gen MTHFR C677T (genotipos CC, CT y TT) que pudieran presentar y que pueden afectar a los niveles de folato.

Durante aproximadamente cuatro años y medio, 282 personas (el 2,7%) del grupo con ácido fólico y enalapril sufrieron un primer episodio de ictus, comparado con los 355 casos entre quienes sólo tomaban enalapril (3,4%). Una diferencia de 0,7 puntos. "Es significativa, sí se obtiene beneficio", sentencia Yong Huo, el principal autor del trabajo. Los análisis también evidenciaron una "significativa disminución" del riesgo de otros problemas cardiovasculares, como el infarto de miocardio. Según los resultados, la disparidad de casos en ambos grupos es de 0,8% (3,1% en el grupo del ácido fólico frente al 3,9% entre quienes sólo recibían enalapril).

Estos datos son "pruebas convincentes de que el nivel inicial de cada individuo de folato es un factor importante para determinar la eficacia del ácido fólico en la prevención del ictus", exponen los investigadores en su artículo. "Nuestro estudio es el primer ensayo aleatorio que se realiza a gran escala para comprobar dicha hipótesis, teniendo en cuenta los niveles iniciales de cada individuo". Y, en vista de los resultados, se puede decir que "el suplemento de ácido fólico ha mostrado un claro efecto beneficioso en la población hipertensa, especialmente en aquellos pacientes con valores bajos de folato".

Conclusiones interesantes, apunta Antonio Egido, responsable de la Unidad de Ictus del servicio de Neurología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. "Esta hipótesis se lleva estudiando desde hace más de una década. Había discordancias entre los estudios realizados hasta la fecha. En esta ocasión, son muchos pacientes, lo que refuerza las conclusiones", aunque cabe señalar que "la población china tiene algunas peculiaridades. Por ejemplo, tienen mayor riesgo de ictus que los europeos".

No obstante, argumenta el especialista español, es cierto que el hallazgo tiene sentido. "El ácido fólico está involucrado en el metabolismo de un aminoácido (la homocisteína) que cuando se presenta en niveles altos aumenta el riesgo de aterosclerosis" (endurecimiento de las arterias), la antesala de los problemas cardiovasculares. Lo que hace el ácido fólico es "reducir la homocisteína, con lo que aumenta el colesterol bueno y baja el malo".

"Incluso en los países donde existe el uso generalizado de suplementos de ácido fólico, como Canadá o EEUU, todavía podría haber margen para reducir la incidencia de ictus mediante tratamientos con ácido fólico más específicos, concretamente entre quienes tienen el genotipo TT y bajos niveles de folato", explica Egido.

Las conclusiones de Huo "tienen implicaciones importantes para la prevención del ictus en todo el mundo", señala Meir Stampfer y Walter Willett, de la Escuela de Salud Pública de Harvard y de Channing Division of Network Medicine (Boston), en un editorial que acompaña al estudio.

Los responsables del editorial piensan incluso en un mayor efecto. "A pesar de que todos los participantes del ensayo tenían hipertensión, hay pocas razones para dudar sobre el posible efecto beneficioso también en las personas con presión arterial normal, aunque el efecto absoluto sería menor". Se trata de un suplemento "seguro" y "barato".

En poblaciones donde los niveles de folato suelen ser bajos (norte de china, Bangladesh y Escandinavia), subraya el editorial, "este estudio parece apoyar los programas para utilizar suplementos de ácido fólico". Los niveles son variables según el tipo de dieta, puntualiza Egido. "No es lo mismo una dieta mediterránea (rica en fruta y verdura) que en Escandinavia, donde la fruta está a precio de oro y está menos presente".

14 de marzo de 2015

Mundo come más comida de la sana... y de la más dañina

Tomado de: www.nacion.com

La alimentación del mundo tiene ahora más alimentos sanos en el menú de los que tenía en 1990... pero también sucede lo mismo con la comida “chatarra” o sin nutrientes que podría afectar la salud de quienes la ingieren con frecuencia.

Estas son parte de las conclusiones del estudio de consumo de alimentos saludables y dañinos publicado en la revista The Lancet Global Health .

“Para 2020, las proyecciones indican que las enfermedades crónicas serán las responsables del 75% de todas las muertes. Mejorar la dieta tiene un rol crucial para reducir este impacto”, comentó en un comunicado de prensa Fumiaki Imamura, coordinador de la investigación.

El reporte señala que las mujeres y las personas mayores tienen una mejor alimentación, por lo que es vital enfocarse en los hombres jóvenes, sin descuidar a las mujeres y personas mayores.

“La dieta del planeta varía sustancialmente según la edad y sexo de la persona y de los ingresos del país, y sus patrones son muy heterogéneos. El aumento en las comidas poco saludables sobrepasa el consumo de comidas sanas en la mayor parte de los países”, cita el reporte.

Contradicciones

Países con altos ingresos, como Estados Unidos y Canadá tienen mala alimentación debido a la cantidad de grasa que consumen.

Mientras tanto, países de ingresos muy bajos tienen una alimentación igual de mala, pero producto de su poca ingesta de frutas, verduras y fibra dietética. Los países de ingresos medios fueron quienes lograron más avances, mientras que lugares como China y Mali se quedaron estancados.

“Esto no tiene que ver con el dinero siempre, muchas veces esto es producto de las elecciones que realizan las personas”, aseveró Carlo la Vecchia, de la Universidad de Milán (Italia) en un comentario ligado al estudio.

De acuerdo con los autores del estudio, las acciones políticas son esenciales para ayudar a las personas a conseguir una dieta óptima, controlar la epidemia de obesidad y así reducir el impacto de las enfermedades no contagiosas en todo el planeta.

“Si los Gobiernos logran políticas públicas para mejorar la alimentación de las personas, se tendrán mejores resultados en términos de salud pública. La alimentación impacta no solo en el peso, también en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión”, señala el documento.

El lado oscuro del azúcar

Tomado de: www.elmundo.es

Afirmaciones como el tabaco mata o fumar se asocia a mayor riesgo de cáncer son nociones que hoy en día todo el mundo asume como ciertas, sea fumador o no. Por este motivo, hay una serie de políticas públicas dirigidas a evitar este hábito. Sin embargo, no siempre fue así. El control que ejercían las tabaqueras era tal que no ha sido hasta recientemente cuando las autoridades sanitarias han tomado cartas en este asunto y han desarrollado estrategias para proteger la salud de los ciudadanos. Con el azúcar, ha ocurrido lo mismo, con la diferencia de que las presiones de la industria azucarera no son tan conocidas. Ahora un estudio científico saca a la luz los resultados de un análisis de 319 documentos internos que revelan las argucias que este sector llevó a cabo en Estados Unidos para intervenir en la agenda científica y evitar la reducción de este alimento para reducir las caries infantiles.

Cristin Kearns, del Instituto de Políticas Sanitarias de la Universidad de California en San Francisco (EEUU), estaba cansada de asistir a conferencias o leer libros donde no se incidía en la relación entre el azúcar y los problemas para la salud. Su labor de investigación para poder echar por tierra sentencias como que no hay vinculación entre el consumo de azúcares y las enfermedades crónicas le llevó a localizar en 2010 una serie de registros que Roger Adams, profesor emérito de Química Orgánica, había cedido a los archivos de la Universidad de Illinois. En ellos había cartas, agendas de reuniones y otros informes relevantes sobre dos instituciones de la industria azucarera que demostraban la influencia de este sector en la investigación científica y en la política sanitaria del país desde finales de 1960 y hasta mediados de los 90.

Cuando Kearns vio estos documentos pensó que debía hacer algo más que leerlos. De esta manera, junto con Stanton Glantz y Laura Schmidt, inició un análisis de estos informes -que incluían más de 1.500 páginas de correspondencia entre los ejecutivos de la industria del azúcar- y de otros documentos del Instituto Nacional para la Investigación Dental (NIDR, según sus siglas en inglés) perteneciente a los Institutos de la Salud de EEUU. Los investigadores comprobaron en su revisión, cuyos datos publica ahora la revista Plos Medicine, que la industria era consciente desde 1950 de que el azúcar dañaba los dientes y que debido a que cada vez había más evidencia científica al respecto, se empezaron a financiar investigaciones para buscar una estrategia, distinta a una reducción del consumo de azúcar, eficaz para reducir las caries.

Los datos

Entre 1967 y 1970, la Fundación para la Investigación del Azúcar (una institución que representaba al sector) ofreció 12.000 dólares (lo que vendría a suponer hoy día unos 85.455 dólares) para unos 269 proyectos que a su vez eran financiados por la industria del chocolate y pastelería con un presupuesto anual de 120.000 dólares (unos 854.558 dólares actuales). En estos trabajos se perseguía encontrar una vacuna humana o el uso de enzimas para evitar las caries, ninguno tenía por objetivo evaluar qué alimento generaba más daño al diente o cuál era el efecto del azúcar sobre el esmalte.

"Esta práctica es la que sigue realizando ahora la industria con otro objetivo: intentar ocultar el vínculo entre el consumo de bebidas azucaradas y el desarrollo de diabetes tipo 2 y la obesidad. Ahora siempre se habla de balance energético, es decir, la culpa de que desarrollemos estas enfermedades se achaca no a los alimentos que tomamos sino a que nos movemos poco. Además, estas empresas afirman que todos los hidratos de carbono son iguales, algo que no es cierto. Financian estudios sobre edulcorantes no calóricos, nunca comparan sus productos con alternativas naturales. Publican mucho sobre lo que les interesa sin que esté el enfoque óptimo del problema", explica Aitor Sánchez, del departamento de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Granada y autor del blog Mi dieta cojea.

Pero el estudio de Kearns, no sólo detectó un desvió de la investigación hacia derroteros distintos al problema principal sino también la presencia de 'puertas giratorias'. El que había sido jefe del Instituto Nacional para la Investigación Dental, Philip Ross, pasó en julio de 1968 a ocupar la presidencia de la Fundación Internacional para la Investigación del Azúcar. Ese mismo verano, esta institución trasladó sus oficinas principales de Nueva York a Bethesda, donde se encuentran los Institutos Nacionales de Salud.

Un año después Ross fijó una reunión para establecer las prioridades en la investigación dental y el panel de expertos estaba formado por todos los miembros del organismo público, el NIDR, salvo uno de ellos, un investigador que había vinculado el consumo de azúcar con un mayor metabolismo de una bacteria que terminaba generando caries.

Efectos

Estos conflictos de interés derivaron en que la estrategia estadounidense publicada en 1971 en el Programa Nacional de Caries Dental se basara en un 78% en las prioridades que la industria había identificado en 1969. Esto derivó en que no se tomara ninguna medida sobre el consumo de alimentos hasta 1980, año en que por primera vez se propuso prohibir los productos cariogénicos de los colegios, como medida para controlar las caries.

Sin embargo, no ha sido hasta este año cuando se ha tomado una medida global para frenar el consumo de azúcar. A comienzos de este mes, la Organización Mundial de la Salud ha hecho públicas sus directrices en las que recomienda a los adultos con un peso normal reducir la ingesta de azúcar al 5% de la ingesta calórica diaria, lo que equivale a una cucharada sopera al día.

"Creo que, incluso hoy, la industria alimentaria tiene influencia en la investigación y hay conflictos de interés. Este artículo sobre el sesgo de la financiación científica pone de manifiesto que la industria alimentaria es muy activa en la publicación de los resultados que protegen sus intereses", explica la principal autora de este trabajo a EL MUNDO.

Como señala otro investigador, Stanton Glantz, del Centro de Investigación para el Control del Tabaco en San Francisco y autor también de este trabajo, "pensaba que las compañías de tabaco inventaron las estrategias para hacer descarrilar el trabajo científico, que luego han sido adoptadas más ampliamente por otras industrias. Pero resulta que las azucareras estaban usando las mismas estrategias en la década de 1960".

"Este estudio demuestra que los poderes de la industria llegan hasta muy lejos, influyendo en la toma de decisiones sobre políticas sanitarias", afirma Maira Bes, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra. No obstante, Bes no se sorprende por los resultados ya que ella fue la principal firmante de otro trabajo que evidenciaba que los resultados de numerosos estudios que analizaban el impacto del azúcar en el peso variaban en función de quién había financiado el trabajo. "Vimos que aquellas revisiones que tenían conflicto de interés eran cinco veces más propensas a decir que no hay relación entre la ingesta de bebidas azucaradas y la obesidad".

Todos los investigadores consultados por este periódico señalan que la regulación que existe sobre la relación de la industria con la investigación científica es muy laxa. "Debería haber una política más clara y transparente por parte de las autoridades. A veces hay omisión de estos conflictos de interés o hay puertas giratorias complicadas", explica Bes.

Un ejemplo en España es el de la nueva directora ejecutiva de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, Ángela López de Sá, cuyo nombramiento fue denunciado por Izquierda Unida ante el Ministerio de Hacienda por "problemas de incompatibilidad" y posible "conflicto de intereses" ya que previamente había trabajado como directora de marketing de Coca Cola.

"La puerta giratoria no es exclusiva de la industria alimentaria, pasa también en la energética o en la turística, está dentro de la corrupción de la sociedad", afirma Sánchez quien señala que la normativa española sobre regulación de la publicidad "la están haciendo las grandes empresas de alimentos y bebidas. Porque el denominado Código Paos es una normativa sobre publicidad infantil de libre adhesión y autorregulación. Y lo que vemos es que el 70% de los anuncios en horario infantil la incumple".

Las dietas ricas en verduras podrían llevar a unos riesgos cardiacos más bajos

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Las personas que comen más alimentos vegetales que productos animales podrían reducir su riesgo de morir de una enfermedad cardiaca o de un accidente cerebrovascular (ACV), sugiere un nuevo estudio de gran tamaño.

Los investigadores hallaron que entre más de 450,000 adultos europeos, los que tenían unas dietas que estaban basadas en plantas (granos integrales, habichuelas, verduras, frutas y frutos secos) en alrededor de un 70 por ciento tenían un riesgo de morir de enfermedad cardiaca relativamente más bajo.

Sus probabilidades eran un 20 por ciento más bajas, frente a las personas cuyas dietas contenían más de un 50 por ciento de carne, lácteos, huevos y pescado.

Los hallazgos no prueban que los alimentos vegetales merezcan el crédito, apuntó la investigadora líder, Camille Lassale, epidemióloga del Colegio Imperial de Londres, en Inglaterra.

Dijo que su equipo tomó en cuenta algunas explicaciones posibles, como el peso, los hábitos de ejercicio y los niveles de educación de las personas. Pero sigue siendo difícil precisar esas dietas "semi vegetarianas" como el motivo de las tasas más bajas de muertes por enfermedad cardiaca y ACV.

Pero dicho esto, los hallazgos concuerdan con una gran cantidad de investigaciones, dijo Lassale, que presentó sus hallazgos el jueves en una reunión de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA), en Baltimore. Las investigaciones presentadas en reuniones médicas se deben considerar como preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

La AHA recomienda que las personas deben comer bastantes alimentos vegetales, y limitar la carne roja y la grasa saturada, que se encuentra sobre todo en los productos animales.

Además, dijo Lassale, los beneficios cardiacos de la llamada dieta mediterránea están bien establecidos. Esa dieta incluye bastante alimentos vegetales, y poca carne o lácteos.

"No es algo revolucionario", dijo Lassale sobre los hallazgos. "El mensaje es sencillo: reemplace parte de la carne, los huevos y la leche con habichuelas, frutos secos, [granos] y verduras".

Pero el pescado, esencial en la dieta mediterránea, es otro tema, según Lassale. Anotó que las variedades grasas de pescado contienen grasas omega 3 saludables para el corazón, y también son un buen sustituto para la carne roja.

Los hallazgos se basan en más de 450,000 adultos entre los 35 y los 70 años que participaron en un estudio europeo sobre la nutrición y el riesgo de cáncer. Al inicio, ofrecieron información detallada sobre la dieta y el estilo de vida. Durante los próximos 13 años, poco más de 5,000 murieron de enfermedad cardiaca o ACV.

El equipo de Lassale observó la información sobre las dietas de los participantes del estudio, y asignó a cada persona una puntuación basada en qué tan "pro vegetariano" era su patrón alimenticio. Encontraron que las personas con una puntuación "alta" tenían un 20 por ciento menos de probabilidades de morir de causas relacionadas con el corazón que las que tenían las puntuaciones más bajas.

Según Lassale, la buena noticia es que las personas que no están interesadas en hacerse vegetarianas pueden de cualquier forma lograr un estilo de alimentación más pro vegetariano. Simplemente observar el plato de comida y asegurar que tenga más alimentos vegetales que carne y lácteos es un paso importante, enfatizó.

Rachel Johnson, profesora de nutrición y medicina de la Universidad de Vermont, se mostró de acuerdo.

"Los resultados son importantes porque demuestran que las personas no tienen que seguir una dieta totalmente vegetariana para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular", comentó. "Cambiar a una dieta más basada en plantas parece ser beneficioso sin convertirse completamente en vegetariano".

Johnson, que también es ex presidenta del comité de nutrición de la AHA, enfatizó que el pescado cabe en ese panorama. "La AHA recomienda comer pescado al menos dos veces por semana, sobre todo pescado que contenga ácidos grasos omega 3", señaló.

Entre las fuentes buenas se hallan el salmón, la trucha y el arenque, dijo Johnson.

7 de marzo de 2015

Los frutos secos podrían alargar la vida, según un estudio

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Comer frutos secos, lo que incluye a los cacahuates y la mantequilla de cacahuate, podría ayudarle a vivir más tiempo, según sugiere un estudio reciente.

Los investigadores observaron las dietas de más de 200,000 personas de Estados Unidos y China, y halló que el consumo de frutos secos estaba vinculado con un riesgo más bajo de muerte prematura por enfermedades cardiacas y otras causas.

Los hallazgos respaldan las evidencias previas sobre los beneficios saludables para el corazón de los frutos secos, dijo la investigadora del estudio, la Dra. Xiao-Ou Shu, directora asociada de salud global y profesora de medicina en la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee.

Pero Shu dijo que el hallazgo se "basa en un estudio observacional", de modo que los investigadores no pueden demostrar con certeza que haya una relación causal. "Una vez dicho esto, la totalidad de las evidencias de la investigación sobre nutrición y salud sugiere que el consumo de frutos secos y cacahuates puede considerarse una elección de un estilo de vida saludable", dijo.

El estudio se publicó en línea el 2 de marzo en la revista JAMA Internal Medicine y fue financiado por el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU.

El equipo de Shu preguntó a hombres y mujeres sobre su consumo de frutos secos, incluyendo los cacahuates y la mantequilla de cacahuate. Los cacahuates a menudo son menos caros que otros frutos secos, una característica importante para muchos de los hombres y mujeres con ingresos bajos que participaron en el estudio, dijo Shu.

Las personas del grupo en el que se comieron más frutos secos, cacahuates y mantequilla de cacahuate redujeron su riesgo de muerte prematura por enfermedades cardiacas y todas las otras causas en aproximadamente un 20 por ciento, en comparación con las personas del grupo en el que se comieron menos, dijo.

"Dado que los cacahuates [que no crecen en los árboles] son mucho menos caros que los frutos secos de árbol, además de estar más disponibles para las personas de todas las razas y procedencias socioeconómicas, el hallazgo de nuestro estudio sugiere que aumentar el consumo de cacahuates podría proporcionar un método potencialmente rentable para mejorar la salud cardiovascular", dijo Shu.

¿Exactamente, cuántos cacahuates se deberían comer? El grupo de EE. UU. dentro del 20 por ciento de los que más cacahuates consumieron comían más de 18 gramos al día (unas 0.63 onzas), aproximadamente 2 cucharadas de cacahuates con cáscara, dijo Shu.

Los investigadores siguieron a los hombres y las mujeres durante varios periodos de tiempo, desde una media de 5.4 años a más de 12. Los investigadores buscaron un efecto de la ingesta de frutos secos en la muerte por cáncer y diabetes, pero no lo encontraron.

La mantequilla de cacahuate funciona tan bien como los cacahuates y otros frutos secos, añadió Shu. El estudio no tenía información sobre si los frutos secos eran salados. Pero Shu dijo que las personas deberían tener en cuenta el riesgo para su salud asociado con un consumo alto de sal cuando comen frutos secos.

¿Qué factor es responsable del beneficio? "Los frutos secos son ricos en nutrientes, como, por ejemplo, ácidos grasos insaturados, fibra, vitaminas, antioxidantes fenólicos, arginina y otros fitoquímicos", señaló Shu. Todos son conocidos por ser beneficiosos para la salud cardiaca al reducir la inflamación, dijo.

Sonya Angelone, dietista registrada con sede en la zona de la Bahía de San Francisco y vocera de la Academia de Nutrición y Dietética (Academy of Nutrition and Dietetics), dijo que la nueva investigación "respalda la recomendación de hacer que los frutos secos formen parte de un plan dietético saludable y de que se coman todos los días".

Angelone daría este consejo a cualquiera que pregunte sobre comer frutos secos por su salud cardiaca. "Asegúrese de que los frutos secos que consume contribuyen a una dieta sana y no proceden de barras de dulce, frutos secos recubiertos de azúcar ni salsas pesadas con cacahuate en los alimentos fritos", dijo.

Comerlos de esa forma probablemente acabaría con los beneficios, dijo Angelone. También animaría a las personas a que comieran una variedad de frutos secos, no solamente cacahuates.

Prevenir trastornos de la conducta alimentaria con buenos hábitos

Por MONTSE ARBOIX / Tomado de: www.consumer.es

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son enfermedades mentales que surgen durante la adolescencia o la adultez temprana, se caracterizan por una preocupación intensa por la forma o el peso del organismo y pueden acarrear serias consecuencias. Los más conocidos son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, además de los trastornos inespecíficos. Este artículo explica la importancia del entorno familiar, escolar y social en su prevención, detección y tratamiento y detalla qué hábitos saludables son claves en la prevención de los trastornos de conducta alimentaria.

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son un grupo de trastornos mentales que se caracterizan por una conducta alterada tanto en la ingesta de alimentos como en el desarrollo de comportamientos que persiguen disminuir de peso y tienen repercusiones físicas y sociales. La anorexia y la bulimia nerviosa y los trastornos de la conducta alimentaria no especificados (TCANE) son algunos de ellos.

Las dietas milagro, la obesidad o el culto al cuerpo y su relación con los trastornos de la conducta alimentaria son aspectos que preocupan tanto a progenitores como a las autoridades sanitarias. Los estudios de prevalencia realizados en España señalan que es más frecuente entre los 12 y los 24 años, con una tendencia a aumentar. Además, es en las etapas iniciales de la adolescencia cuando se es más vulnerable. Es en este momento donde el papel que adopta el entorno familiar, escolar y social es determinante para el desarrollo de los adolescentes, igual que lo es para la detección precoz de estos trastornos y su posterior tratamiento.

Por este motivo, según la Asociación Española de Pediatría, los centros escolares pueden ser un recurso de valor que tener en cuenta, para alumnos y padres, relacionado con la divulgación de información sobre los trastornos de conducta alimentaria y también con la actitud del profesorado y compañeros ante la sospecha de un caso, que puede ser determinante en la detección de la enfermedad. La prevención en casa se basa, sobre todo, en una adecuada relación familiar y la promoción de un ambiente que favorezca el diálogo.

Hábitos saludables para prevenir TCA

Los especialistas del hospital materno infantil Sant Joan de Déu, de Barcelona, mediante la plataforma digital FAROS, aconsejan una serie de medidas para prevenir los trastornos alimentarios en los hijos ya desde la infancia:
  • Enseñar desde pequeños la importancia de seguir unos hábitos saludables: establecer horarios de comida regulares, repartir la comida en cuatro o cinco tomas al día, evitar saltarse las comidas y no picotear entre horas.
  • Comer en familia siempre que sea posible, en un entorno apacible que facilite la conversación.
  • La dieta debe ser sana, equilibrada y variada que incluya todos los alimentos necesarios, con limitación de dulces y postres industriales y comida rápida.
  • Ofrecer verduras y frutas de forma variada.
  • Fomentar la autoestima del hijo para que descubra sus capacidades y sus limitaciones, las acepte y aprenda a sentirse bien consigo mismo.
  • Reforzar su autoestima y animarlo a que tenga sus propias opiniones. Esto lo reforzará frente a los mensajes sobre estética, cánones de belleza y alimentación (como dietas milagrosas y productos dietéticos) que lanzan algunos medios de comunicación y la publicidad.
  • Conversar sobre estos mensajes, razonar las verdades y los mitos y enseñarle a valorar la salud por encima de todo.
  • Animar a practicar ejercicio físico con regularidad porque, además de ser beneficioso para su salud, ayuda a mantenerse en forma.
  • Facilitar sus relaciones sociales y su participación en actividades extraescolares.
  • Establecer una buena comunicación dentro del entorno familiar ayuda a que los hijos se sientan seguros.
Además, es importante adoptar y mantener unos hábitos saludables, no solo con lo relativo a la alimentación, sino también a otros aspectos como la constancia en la práctica de actividad física y en el número de horas de sueño. Todo ello ayuda a llevar una vida saludable.

Cualquier tipo de ejercicio es bueno, pero el de alta intensidad podría ser mejor

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Para las personas que son obesas y sedentarias, cualquier tipo de ejercicio puede ayudar a reducir la grasa abdominal, pero quizá conseguir otros beneficios de salud conlleve un poco más de esfuerzo, sugiere un estudio reciente.

Los investigadores encontraron que cuando lograron que unos adultos obesos de mediana edad se movieran (incluso media hora de caminata a paso lento), eso les ayudaba a perder un poco de peso y un par de pulgadas de la cintura.

Pero la reducción de los niveles de azúcar en sangre de las personas conllevó un ejercicio de mayor intensidad, lo que, a largo plazo, podría reducir su riesgo de diabetes tipo 2.

Aunque quizá "de mayor intensidad" suene desalentador, los expertos enfatizaron que es algo razonable incluso para los sedentarios empecinados.

"Las personas de este estudio eran de mediana edad, sedentarias y con obesidad abdominal", apuntó el investigador líder, Robert Ross, fisiólogo del ejercicio de la Universidad de la Reina en Ontario, Canadá. "No hicimos que corrieran. De 'alta intensidad' simplemente era caminar a paso vivo en una cinta", explicó.

"Era muy factible", añadió Ross, que reportó los hallazgos de su equipo en la edición del 3 de marzo de la revista Annals of Internal Medicine.

Un investigador que revisó el estudio afirmó que era "un trabajo hermoso".

Y los resultados podrían ayudar a alterar las directrices actuales sobre el ejercicio, planteó el Dr. Timothy Church, profesor de medicina preventiva del Centro Pennington de Investigación Biomédica en Baton Rouge, Luisiana.

Eso se debe a que ha habido tan poca buena investigación sobre la intensidad del ejercicio, y "este estudio cubre una laguna importante", dijo Church. "Muestra que la intensidad sí importa".

Además de los beneficios para el azúcar en sangre, anotó Church, los participantes del estudio que hicieron ejercicio a una mayor intensidad también experimentaron una mayor mejora en su aptitud cardiovascular, un factor importante en el riesgo de morir de enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular.

Para el estudio, Ross y sus colaboradores reclutaron a 300 personas de 40 a 59 años de edad que tenían obesidad abdominal y que hacían poco o nada de ejercicio regular. Entonces, las asignaron al azar a un grupo de "control" que siguió siendo sedentario, o a uno de tres grupos de ejercicio.

Todos los que hicieron ejercicio acudieron a cinco sesiones supervisadas por semana, durante seis meses. Un grupo hizo una cantidad baja de actividad de intensidad baja (más o menos media hora de caminata lenta), otro grupo hizo el régimen de baja intensidad pero durante más tiempo (un promedio de una hora por sesión), y un cuarto grupo hizo ejercicio de alta intensidad (una caminata a paso más vivo).

Los que caminaron rápido quemaron la misma cantidad de calorías que sus compañeros que caminaron a un paso más lento durante una hora, pero lo hicieron en 40 minutos.

Los investigadores encontraron que, tras seis meses, los tres grupos de ejercicio habían perdido una cantidad pequeña de peso y una o dos pulgadas (2.5 a 5 centímetros) de la cintura, en promedio. Pero solo el grupo de alta intensidad mostró una mejora en los niveles de azúcar en sangre.

"Si se hace durante años, ¿reducirá este [régimen] el riesgo de diabetes tipo 2?", planteó Ross. "No lo sabemos".

Pero añadió que "me gustan las probabilidades que hay".

¿Y por qué podría ser la intensidad más alta mejor para el control del azúcar en sangre? Según Church, probablemente se relacione con el músculo, que es el mayor consumidor de azúcar en sangre del cuerpo. Dicho de forma sencilla, un ejercicio de una intensidad más alta quizá mejore la capacidad de los músculos de extraer azúcar de la sangre.

"El control del azúcar en sangre no se trata solo de la grasa corporal", dijo Church.

En su propia investigación, Church encontró que combinar el ejercicio aeróbico y el entrenamiento en fuerza es mejor que una de las dos cosas sola para mejorar los niveles de azúcar en sangre en las personas que ya sufren de diabetes.

Según Ross, los nuevos hallazgos son "una buena noticia" para las personas que tienen sobrepeso y son sedentarias, lo que describe a un inmenso grupo de norteamericanos, anotó.

"Esto significa que hay opciones", dijo Ross. "Si su meta principal es perder algo de peso, todos estos regímenes de ejercicio funcionaron. Si quiere gestionar mejor su azúcar en sangre, una intensidad más alta es mejor. Si desea mejorar la aptitud cardiovascular, todos funcionaron, pero una intensidad más alta fue óptima".

Y si el ejercicio regular de cualquier tipo le parece desalentador, no tiene que comenzar con los 40 minutos de caminata a paso vivo cinco días a la semana de inmediato, apuntó Church.

"Puede llegar ahí poco a poco", afirmó. "El paso más importante es simplemente levantarse del sofá".

Tres tazas de café al día para alejar el riesgo de infarto

Tomado de: www.elmundo.es

Buenas noticias para los amantes del café. Un grupo de investigadores coreanos ha examinado la asociación entre esta bebida y la presencia de calcio en las arterias coronarias, un indicador temprano de la existencia de aterosclerosis y, en consecuencia, ligado a las posibilidades de sufrir un infarto de miocardio. Sus resultados, reflejados en la revista British Medical Journal (BMJ), muestran que tomar cada día tres o cuatro tazas de este estimulante reduce la prevalencia de calcio coronario; es decir, parece influir en el buen estado de los vasos sanguíneos.

A lo largo de su historia, el café y su relación con la salud ha sufrido percepciones cambiantes y, de hecho, ha habido mucha controversia al respecto.

"Aunque este estimulante se ha relacionado con el aumento de colesterol y de la presión arterial, también se ha visto asociación a la larga con una mejor sensibilidad a la insulina y menos posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2, un factor de riesgo para la aterosclerosis", exponen los investigadores coreanos, quienes en esta ocasión han querido analizar el consumo de café con la presencia de calcio en las arterias coronarias.

Concretamente, estudiaron a un grupo de 25.138 hombres y mujeres (con una edad media de 41 años) sin signos de enfermedad cardiaca. Una de las pruebas a las que se sometieron fue la tomografía computarizada (TAC), un procedimiento diagnóstico que mediante radiación crea imágenes del interior del cuerpo con las que se pueden determinar los niveles de calcio en las arterias coronarias.

Los autores, liderados por expertos del Hospital Samsung Kangbuk (Seúl), trazaron líneas entre las proporciones de calcio coronario y los niveles de café, teniendo en cuenta otros factores como la actividad física, el tabaquismo, el índice de masa corporal, antecedentes familiares de enfermedad cardiaca, el consumo de alcohol, frutas, verduras y carnes rojas.

De todos los grupos (algunos no tomaban café, otros una taza, menos de tres, entre tres y menos de cinco y a partir de cinco). El grupo con menos prevalencia de placas ateroscleróticas era el que tomaba tres o cuatro tazas de café diarias. En estos, la aterosclerosis se reducía en un 41%. Quienes tomaban una taza, en un 23%; los que ingerían entre una y menos de tres, 34% y aquellos que superaban las cinco, un 19%. Los datos demuestran que "hasta las cinco tazas, a medida que aumentaba el consumo, la placa de aterosclerosis disminuía, lo que da mucha validez, solidez y credibilidad al estudio", explica Leopoldo Pérez Isla, jefe de la Unidad de Imagen Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

"Nuestro estudio se suma a la creciente evidencia científica que sugiere que el consumo de café podría ser inversamente asociado a enfermedades cardiovasculares", concluyen los investigadores de Seúl. En cantidades moderadas, no sólo no incrementa el riesgo cardiovascular, sino que lo disminuye. En palabras del especialista español, al comentar este estudio, "teniendo en cuenta que en España la mayor parte de la mortalidad se debe a enfermedades cardiacas, este tipo de estudios son interesantes". Ayudan a "desmitificar que el consumo de café sea perjudicial. Lo es en grandes cantidades". Sin embargo, continúa Pérez Isla, "el consumo moderado podría ser una fuente de beneficio".

Tal y como apunta la literatura científica, los beneficios de una ingesta prudente de café no se limitan al corazón. Se ha demostrado su papel protector frente al hígado graso, la diabetes y contra los síntomas del Parkinson, además de postularse como un aliado de la memoria.

Aun así, puntualizan los responsables del artículo de 'BMJ', "son necesarios más trabajos para confirmar nuestros hallazgos y establecer las bases biológicas de los efectos preventivos del café para el corazón".

Recientemente, un meta-análisis de 36 de estudios analizó la realidad de dicha asociación. Finalmente, los autores confirmaron que el consumo diario y moderado de esta bebida estaba relacionado con menos posibilidades de sufrir eventos cardiovasculares. La explicación, según esta revisión, puede centrarse en los antioxidantes que contiene la bebida.

Diez enfermedades femeninas que podemos prevenir con la dieta

Tomado de: www.larazon.es

Con motivo del día de la mujer que se celebrará el próximo 8 de marzo la nutricionista Electa Navarrate de Eternal Beauty Clinic realiza el informe «Diez enfermedades femeninas que se pueden prevenir con la dieta» en el que aporta consejos de nutrición muy sencillos para prevenir estas patologías:

Osteoporosis:

La pérdida de calcio en los huesos, culpable de fracturas y fragilidad ósea, la sufre 1 de cada 4 mujeres en nuestro país, sobre todo a partir de la menopausia.
Aliados: Alimentos con Vitamina D: pescados grasos (salmón, atún rojo), lácteos (leche, queso, yogur, cuajada), espinacas, acelgas, brócoli.
“Al ser una enfermedad autoinmune es esencial llevar un ritmo de vida saludable”, asegura la Dra. Navarrete.
Enemigos: La falta de deporte al aire libre y de una buena rutina en el estilo de vida, en cambio, son contraproducentes.

Anemia:

Las mujeres tienen el doble de posibilidades de sufrir un déficit de hierro en la sangre (anémica ferropénica, la más común), por culpa de la menstruación, principalmente. “El 70% de las jóvenes y además trabajadoras, con un ritmo de vida más vertiginoso, padecen anemia en España”, aclara la nutricionista. Se manifiesta mediante fatiga, palidez, taquicardias, etc.
Aliados: Carnes rojas magras (las blancas apenas tienen hierro), legumbres, mariscos con concha (berberechos, mejillones, chirlas...). En general, la Vitamina C (naranjas, kiwi, pimientos) ayuda a la absorción del hierro.
Enemigos: El café, y el té (en menor medida).

Migraña:

El dolor de cabeza intenso afecta tres veces más a las mujeres que a los hombres, y se debe a la oscilación de los niveles de estrógenos.
Aliados: “La dieta equilibrada, beber mucho agua, evitar el ayuno o descansar bien son fundamentales para evitar la migraña”, apunta la doctora.
Enemigos: El chocolate, los cítricos, el vino tinto, el queso curado, la cerveza. “Al parecer, estos productos disminuyen la cantidad de la enzima DAO (que contribuye a regular muchas funciones fisiológicas del organismo), lo que provoca el dolor de cabeza en personas que naturalmente poseen menor cantidad de esta enzima”, explica.

Cáncer de mama:

Se detectan 25.000 casos nuevos cada año del cáncer más frecuente en mujeres, aunque el 90% de ellos se curan con un diagnóstico y tratamiento a tiempo.
Aliados: La alimentación puede contribuir a prevenir el cáncer, aunque no está demostrado que influya una vez aparece la enfermedad. “Debemos buscar los antioxidantes que nos ayuden a contraatacar los radicales libres: frutas y verduras frescas no pueden faltar. Tampoco los alimentos orgánicos”.
Enemigos: Ojo con determinados conservantes y excipientes, que tomados de forma continuada podrían contribuir a acelerar la enfermedad. Tampoco debemos abusar de los alimentos ricos en estrógenos, como la soja, en caso de ser detectado un cáncer.

Varices:

La población femenina las sufre cuatro veces más que la masculina.. De hecho, el 25% de las españolas padecen estas dilataciones venosas producidas por alteraciones de las válvulas. Se ha comprobado que las personas obesas tienen el doble de posibilidades de sufrirlas al aumentar la cantidad de sangre que llega a las piernas que a su vez debe ser evacuada por las venas. Entre algunos agravantes está el estreñimiento.
Aliados: La dieta mediterránea, rica en frutas, verduras (y por lo tanto en fibra) y proteínas.
Enemigos: Comida procesada, fast-food, grasas saturadas, bollería.

Celiaquía:

La intolerancia al gluten afecta al doble de mujeres que de hombres. Produce diarreas, gases y fatiga.
Aliados: Las mujeres celíacas deben seguir una dieta normal exceptuando los productos que contienen gluten (trigo, centeno y cebada). Por suerte actualmente existe la versión sin en muchísimos productos, tales como los cereales, el jamón york, las galletas o el chocolate”, añade la experta.
Enemigos: Claramente, el gluten del trigo, la cebada o el centeno.

Artritis Reumatoide:

La inflamación de las articulaciones es tres veces más habitual entre las féminas.
Aliados: Hay que trabajar el sistema inmunitario mediante antioxidantes, comiendo pescado, aceite de oliva crudo, fruta, vegetales, etc.
Enemigos: La mantequilla, la comida basura, las grasa saturadas.

Fibromialgia:

Esta enfermedad crónica que se caracteriza por dolor en músculos, articulaciones, tendones y ligamentos, es más común en una proporción de 3-7 a 1 en el caso de las mujeres.
Aliados: El equilibrio dietético es clave. Resultan muy beneficiosos los frutos rojos, las legumbres, o las algas, muy ricas en antioxidantes.
Enemigos: Una mala dieta y un estilo de vida poco saludable, en general.

Enfermedad cardiovascular:

Es la primera causa de muerte en la mujer: aunque no es más habitual en un sexo determinado, sí resulta más grave en el sexo femenino. Entre los agravantes está el tabaco y la menopausia prematura. Al menos 1 de cada 3 podría morir por esta causa, a menos que siga una buena alimentación y realice ejercicio físico.
Aliados: Las proteínas (legumbres, pescado, carne magra, huevos, marisco), y los vegetales.
Enemigos: El azúcar blanco en todas sus versiones, la grasa saturada.

Depresión.

El 10% de la población la padece, pero es mayoritariamente femenina, ya que afecta a 2 mujeres por cada hombre, sobre todo por factores hormonales. El postparto, la menopausia o el síndrome del nido vacío son algunas de las causas que la producen. Como cuenta Electa Navarrete, es imprescindible aumentar la serotonina, algo posible, además de mediante el ejercicio físico, en la mesa.
Aliados: Avena, té verde, atún, salmón.
Enemigos: “El chocolate es un arma de doble filo: dispara los niveles de serotonina, pero una vez se alcanza el pico, esta disminuye drásticamente”.