25 de abril de 2015

Cuidado con beber demasiada agua

Es común que todos los especialistas en dieta y nutrición, así como doctores en general recomienden tomar agua durante el día, por lo menos dos litros, ya que el consumir agua potable trae como consecuencia un mejor funcionamiento de nuestro organismo, una limpieza profunda de riñones e hígado y una correcta oxigenación para nuestro cerebro, entre otros beneficios. No obstante, existe un problema cuando se abusa en el consumo de ésta.

“Cuando tomar líquidos se convierte en una adicción, se puede caer en el riesgo de contraer Potomanía o polidipsia psicogénica.

“Este padecimiento consiste en la ingesta excesiva de líquidos de forma compulsiva, fundamentalmente de agua, pero también puede ser de jugos y refrescos”, asegura el doctor Luis Hiruela, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Madrid.

De acuerdo con Hiruela, este problema de salud tiene origen cuando los osmorreceptores del hipotálamo sufren una disfunción, los cuales regulan la necesidad de consumo de agua.

Este comportamiento no se desarrolla inmediatamente, ni lo padecen personas completamente sanas. “Son muchas las patologías que pueden causar la potomanía; como la esquizofrenia, demencias, debilidad mental, anorexia nerviosa o trastornos de personalidad”, indica el experto.

¿Cuáles son las consecuencias de padecer Potomanía?

El beber agua en exceso puede derivar en una intoxicación hídrica, la cual causa una alteración de los electrolitos con disminución de los niveles en plasma de sodio, potasio y cloro. Esto puede concluir en el deterioro en el funcionamiento de diversos órganos del cuerpo.

Otra consecuencia de beber agua en exceso es adquirir mielinolisis central pontica por edema cerebral, es decir, cuando los niveles de sodio se elevan demasiado rápido se produce un daño neurológico que impide el correcto funcionamiento de las neuronas.

Dependiendo de las actividades que cada persona realiza lo recomendable es beber entre 1.5 y dos litros de agua al día.

Relación de dietas hiperproteicas y anabolizantes con daños a nivel cerebral


Una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Granada (España) con ratas ha demostrado que el consumo de dietas hiperproteicas y de anabolizantes androgénicos esteroideos puede provocar daño oxidativo cerebral, debido a la oxidación de lípidos y proteínas.

Los resultados de este trabajo sugieren que dicho estrés oxidativo puede desencadenar enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer o Parkinson, si bien también reflejan que practicar ejercicio de alta intensidad reduce los efectos nocivos de las dietas altas en proteínas y los anabolizantes a nivel cerebral.

Esta investigación ha sido llevada a cabo por Daniel Camiletti, Virginia Aparicio, Elena Nebot, Gerardo Medina, Rosario Martínez, Garyfallia Kapravelou, Ana Andrade, Jesús María Porres, María López Jurado y Pilar Aranda. Todos ellos pertenecen al grupo de investigación AGR-145 “Fisiología digestiva y nutrición” de la Universidad de Granada.

Para llevar a cabo el experimento, los científicos trabajaron con 80 ratas Wistar, que fueron divididas en dos grupos de 40 animales. Uno de ellos actuó como grupo control, con una dieta normoproteica ajustada a un 10% de proteína vegetal de soja (n=40), mientras que al otro se le aplicó una dieta hiperproteica ajustada al 45% (n=40). Además, cada uno de estos grupos fue subdividido en animales que realizaron un ejercicio de alta intensidad (n=20) y otros que no (n=20); del mismo modo, estos grupos se dividieron en 10 ratas a las que se administró Stanozolol (un anabolizante) y a las 10 restantes un vehículo/placebo.

Los resultados demostraron que aquellas ratas que consumieron una dieta hiperproteica y a las que se administraron esteroides anabolizantes presentaron daño a nivel cerebral, el cual fue disminuido cuando el ejercicio entró en juego, reduciendo así el daño oxidativo producido por las intervenciones anteriormente mencionadas.

Así, las ratas que llevaron a cabo un ejercicio de alta intensidad, basado en un entrenamiento de hipertrofia, vieron reducido el efecto negativo del consumo de una dieta alta en proteínas y de la administración de anabolizantes a nivel cerebral, aunque los autores advierten de la necesidad de tener cautela con el uso de este protocolo de entrenamiento con respecto al sistema de defensa antioxidante.

Daniel Camiletti, autor principal de este trabajo, insiste en que se trata de un estudio experimental en ratas, cuyos resultados son difícilmente reproducibles en humanos. “Lo que sí evidencia nuestra investigación es que las dietas hiperproteicas, así como la administración de esteroides anabolizantes en grandes dosis que muchos deportistas consumen para ganar masa muscular son dañinos para su salud”, apunta el investigador de la UGR.

Del mismo modo, el Dr. Camiletti señala que el consumo de anabolizantes por parte de muchos culturistas, o simplemente personas que quieren ganar masa muscular o mejorar su aspecto físico, “equivale a 10 veces más de la cantidad terapéutica que se prescribe para trastornos como el hipogonadismo (afección en la que las glándulas sexuales producen pocas o ninguna hormona) o la sarcopenia (pérdida de masa muscular esquelética asociada al envejecimiento), lo que sin duda tiene efectos muy negativos en su organismo”. 

Una mala alimentación genera más enfermedades que el sedentarismo, el alcohol y el tabaquismo juntos

Tomado de: www.abc.es

Si bien el ejercicio regular es clave para evitar enfermedades graves, como la diabetes, patologías del corazón o la demencia, las dietas hipercalóricas son las máximas responsables de la pandemia de obesidad

Es el exceso de azúcar y de carbohidratos en nuestra dieta, y no falta de actividad física, lo que está detrás del aumento de la obesidad. Es hora de terminar con el mito de que el sedentarismo está detrás de la obesidad. Una mala dieta es la única responsable. De esta forma tan controvertida comienza un editorial en el «British Journal of Sports Medicine» que asegura que si bien el ejercicio regular es clave para evitar enfermedades graves, como la diabetes, patologías del corazón o la demencia, nuestras dietas hipercalóricas son las máximas responsables de la pandemia de obesidad.

En los últimos 30 años, en los que la obesidad se ha disparado, ha habido pocos cambios en los niveles de actividad física en la población occidental. Esto, aseguran, señala ineludiblemente a la cantidad de calorías consumidas. Sin embargo, la epidemia de obesidad representa sólo la «punta de un iceberg» mucho más grande sobre las consecuencias adversas para la salud de una mala alimentación. Por ejemplo, de acuerdo con el informe sobre la carga mundial de enfermedades publicado en «The Lancet», la mala alimentación genera ahora más enfermedades que la inactividad física, el alcohol y el tabaquismo juntos. Sin embargo, este es un hecho que pasa desapercibido a los científicos, médicos, periodistas y políticos. En lugar de ello, se ha desatado un mensaje inútil por mantener un «peso saludable» basado en contar las calorías de los alimentos y todavía hoy día muchas personas creen erróneamente que la obesidad se debe enteramente a la falta de ejercicio.

Industria tabaquera

Para los autores de este artículo, A. Malhotr, del Frimley Park Hospital (Gran Bretaña), T. Noakes, de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), y S. Phinney, de Universidad de California-Davis (EE.UU.), esta falsa percepción tiene sus raíces en las campañas de la industria alimentaria que utiliza tácticas muy similares a las de las grandes tabacaleras. Así, al igual que hizo la industria del tabaco cuando se publicaron los primeros vínculos entre el tabaco y el cáncer de pulmón, la maquinaria de la industria ha fabricado mensajes de «negación, duda, confusión».

De dónde provienen las calorías es crucial, señalan; así, las calorías del azúcar promueven el almacenamiento de grasas y el hambre, mientras que las de la grasa inducen plenitud o ‘saciedad’.Según los autores, un gran análisis publicado en «PLoS ONE» reveló que por cada exceso de 150 calorías de azúcar (por ejemplo una lata de refresco de cola), se producía un aumento de casi 11 veces en la prevalencia de diabetes tipo 2, en comparación con las mismas 150 calorías obtenidas de la grasa o proteína. Y esto es independiente del nivel de actividad física y del peso de la persona.

Y otro trabajo publicado en «Nutrition» concluyó que la restricción de carbohidratos en la dieta es la intervención más eficaz para reducir todas las características del síndrome metabólico y debe ser el primer enfoque en el manejo de la diabetes, con beneficios incluso sin no hay pérdida de peso,

¿Y los carbohidratos? Las razones que se esgrimen señalan que el cuerpo tiene una capacidad limitada para almacenar carbohidratos y que son esenciales para el ejercicio más intenso. Sin embargo, estudios recientes sugieren justo lo contrario. Un trabajo publicado en «British Journal of Sports Medicine» establece que la adaptación crónica a una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos induce altas tasas de oxidación de grasas durante el ejercicio, suficiente para la mayoría de los deportistas en la mayoría de las disciplinas deportivas.

Mejorar entorno alimentario

Por todo ello, argumentan, los mensajes saludables difundidos sobre la industria de la alimentación deben cambiar. Más que decisiones de educación a la población, si mejora el ‘entorno alimentario’, las personas tomarán decisiones individuales más saludables que «tendrán un impacto mucho mayor en la salud de la población que el asesoramiento o la educación. La opción sana debe convertirse en la opción más fácil», dicen.

Y concluyen: «es hora de terminar con los daños causados por la maquinaria de la industria de 'comida basura'. No se puede correr más rápido que una mala dieta».

La importancia de una alimentación saludable en el trabajo


Una persona adulta suele pasar entre 8 y 10 horas diarias en su ámbito laboral. Por eso, el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que desde 2003 impulsa cada 28 de abril la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es un buen marco para resaltar la necesidad de que éste se convierta en un espacio para promover actividades saludables como una buena alimentación.

Cuando esto ocurre, los beneficios saltan a la vista: aumenta el rendimiento de los empleados por el adecuado aporte de energía y nutrientes; mejora su bienestar físico y mental; previene enfermedades no transmisibles (diabetes, hipertensión, males cardiovasculares, obesidad, cáncer); reduce los costos en salud y los del ausentismo laboral; y genera una mayor satisfacción en los trabajadores al sentirse cuidados por la institución en la que permanecen la mayor parte de su día.

“Dado que el estilo de vida se puede definir como el conjunto de decisiones que toma un individuo con respecto a su salud y sobre las cuales ejerce cierto grado de control, es imprescindible crear entornos en los que se facilite que las personas tomen decisiones saludables”, señala la doctora Mónica Katz, directora de la Carrera de Especialista en Obesidad y del Posgrado en Nutrición de la Universidad Favaloro.

Y añade: “Así, el ámbito laboral es el lugar natural para trabajar la problemáticas relacionadas con el estilo de vida”, al tiempo que sostiene que “como beneficio para el empleador se puede rasaltar que una mala nutrición lleva a un menor rendimiento laboral”.

Por su parte, Christopher Wanjek, autor de “La alimentación en el trabajo”, un libro que le fue encargado especialmente por la OIT, coincide: “el ambiente laboral, donde muchos adultos pasan un tercio de su día, o la mitad de las horas en las que están despiertos, es un lugar lógico para realizar intervenciones de salud”.

“Los programas de alimentación en el trabajo pueden prevenir deficiencias de micronutrientes y enfermedades crónicas como la obesidad”, asegura, para luego explicar que “la inversión en nutrición queda saldada porque consigue una reducción de ausentismo por enfermedad y accidentes y aumenta la productividad y la moral. Estos programas de nutrición en el trabajo son buenos para los empleados, para el negocio y para los países”.

Y grafica: “la nutrición inadecuada de los trabajadores implica que en todo el mundo las empresas tengan pérdidas de productividad cercanas al 20 por ciento”.

Aunque en la mayoría de los casos todavía suelen ejercer un efecto contrario, por la abundancia de máquinas expendedoras de productos pocos nutritivos que ofrecen o por la falta de menúes saludables, lo cierto es que las empresas podrían ser grandes aliadas para el cuidado de la salud de sus contratados.

Mónica Katz recuerda que según el Instituto Nacional para la Salud y el Bienestar de Finlandia, “los empleados que comían en la empresa consumían más frutas y verduras que aquellos que traían su comida de casa o compraban en un delivery. Esto se debía a que en ese país las cantinas de las empresas deben seguir la reglamentación vigente”.

Wanjek acota: “consumir alimentos de buena calidad junto a los compañeros de trabajo en un entorno tranquilo ayuda a los empleados a rendir al máximo. Cuando están relajados y se han alimentado bien son más productivos, lo que beneficia a sus empleadores y familias”. Sin embargo, comprobó que esta hipótesis por lo general son la excepción y no la norma.

Una costumbre muy difundida entre los oficinistas es la de no salir a almorzar sino que comen en sus escritorios, algo que les permite ahorrar tiempo y dinero pero que, definitivamente, atenta contra su salud. “¡Alrededor del 70% de los británicos y norteamericanos almuerzan en escritorio!”, se indigna Katz.

“El problema es que cuando uno hace dos cosas al mismo tiempo, las conductas compiten entre sí. Y como el comportamiento ‘comer’ no es de alto involucramiento humano, si existe una actividad paralela al comer ésta funciona como distractor y potencia el subregistro del volumen ingerido, lo que genera consumo extra de calorías”, añade y recomienda:

---) No comer en el escritorio; es preferible tener sólo 15 minutos de almuerzo agradable compartido, que comer en media hora frente a papeles o pantalla de la PC.

---) Planificar compras una vez por semana para llevar al trabajo.

---) Estudiar las opciones de comidas cercanas al trabajo.

---) “Emplatar” el almuerzo, sacar siempre foto al plato antes de comer y compartirla en las redes sociales. Esto mejora conciencia de volumen ingerido.

---) Preparar colaciones saludable: frutas; barras de cereal; porciones de queso, de galletitas o de snacks salados horneados (menos de 25 o 30 gramos); mix de frutas secas; sándwich en pan árabe de queso magro; fruta desecada (menos de 30 gramos).

---) Para completar una alimentación saludable, la hidratación es esencial; se deben beber al menos 8 vasos por día. La sub- hidratación deteriora el desempeño cognitivo y esto sucede al pasar 2 horas en ambiente seco (aire acondicionado) sin beber.

El tema de la hidratación merece una aclaración aparte. En la declaración del “Consenso científico sobre a la importancia de la hidratación y la ingesta total de agua para la salud y la enfermedad” se explica que “el cuerpo pierde agua constantemente.

La cantidad perdida varía según la edad, contextura física, nivel de actividad física, estado de salud y condiciones ambientales. La pérdida de agua debe ser reemplazada por medio de fuentes de agua provenientes de la dieta, que incluye a las bebidas y las comidas.

El consumo de distintas bebidas, cafeinadas y no cafeinadas, incluyendo agua, leche, té, café, jugo, gaseosas y bebidas deportivas, puede contribuir a cumplir con los requerimientos de agua del organismo.

Sin embargo, como señalan las reconocidas investigadoras Ann C. Grandjean y Sheila M. Campbell en una monografía especial sobre el tema para ILSI Norteamérica, “con frecuencia prevalece la percepción equivocada de que las bebidas poseen diferentes capacidades para mantener el estado de hidratación”.

“Debido a ello, se suelen emitir exhortos para no consumir bebidas cafeinadas que, a decir de esa creencia, contribuyen a la deshidratación. A esto se suma la persistente percepción de que el agua simple hidrata más que otras bebidas”, prosiguen las científicas, pero aclaran que “ninguna de estas afirmaciones está basada en pruebas”.

Empleadores como aliados

Más allá de lo que haga el propio trabajador para mantenerse sano, los empleadores también pueden implementar medidas que ayuden a cuidarlos.

“Cada uno de nosotros es un agente de salud y todos podemos cambiar el mundo, lo podemos hacer contagiando a los que tenemos al lado”, señala Katz.

La alimentación saludable en el trabajo es uno de los tres objetivos que debe cumplir una empresa para ser considerada “saludable” según las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación, y entre las metas fundamentales, se cuentan:

---) Que la institución cuente con una oferta de alimentos saludables en su comedores, buffets y kioscos

---) Que los eventos organizados por la institución ofrezcan menúes saludables

---) Que realice acciones de promoción de alimentación saludable de acuerdo a las necesidades y problemática de sus trabajadores

---) Que facilite el acceso a un consultorio nutricional para la atención del personal que lo requiera

---) Que se ofrezca diariamente variedad de ensaladas y verduras cocidas

---) Que el menú del comedor o buffet incluya por lo menos en uno de sus platos hortalizas y verduras;

---) Que se ofrezcan opciones de postre con frutas frescas o cocidas

Si de salud laboral se trata, además de la alimentación es muy importante tener en cuenta, también, el tema de la actividad física. Una encuesta dada a conocer días atrás en Inglaterra entre 2 mil oficinistas determinó que el 45 % de las mujeres y 37 % de los hombres están menos de 30 minutos de pie al día en sus trabajos.

Y según estudios internacionales recientes, permanecer quietos en una silla más de cuatro horas al día lleva, entre otras cosas, a un menor gasto energético; desequilibrio en los niveles de azúcar sanguíneos; debilitamiento muscular en las piernas; y una menor actividad de las enzimas responsables de “quemar” las grasas dañinas que circulan en la sangre.

Así, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones que son sencillas y pueden tener gran impacto:

---) En lugar de llamar por el interno o enviarle un correo electrónico a un colega de oficina, camine hasta su escritorio para comunicarle o consultarle lo que necesita

---) Siempre que pueda utilice las escaleras en lugar del ascensor

---) Si las distancias lo permiten intente ir caminando o en bicicleta hasta su trabajo o bien estacione el auto a varias cuadras de distancia o baje antes del servicio público de manera de recorrer un parte del trayecto a pie

En cuanto a otras recomendaciones para incorporar a la rutina diaria y contrarrestar los efectos del sedentarismo, Mónica Katz enfatiza: “considero que todos los trabajadores deberían contar con un cuentapasos suministrado por el empleador”.


18 de abril de 2015

Lácteos con calcio y vitamina D, buenos para las mujeres mayores de 50 años

Tomado de: www.larazon.es

Un estudio demuestra que los lácteos con calcio y vitamina D facilitan el cumplimiento de las recomendaciones nutricionales en mujeres mayores de 50 años con baja densidad ósea. La Sociedad Española de Investigación Ósea y Metabolismo Mineral (SEIOMM) ha presentado hoy el estudio Dasio, que ha contado con la participación de alrededor de 1.000 mujeres postmenopáusicas mayores de 50 años con baja densidad ósea, quienes pueden estar en riesgo de sufrir fracturas por osteoporosis, informa Efe.

En España, una de cada tres mujeres mayores de 50 años tiene osteoporosis, lo que representa un total de 2,4 millones de españolas.

Los resultados de la investigación confirman que resulta fácil alcanzar la recomendación diaria de calcio y vitamina D con la inclusión de lácteos enriquecidos con estos nutrientes, logrando una óptima adherencia y una buena sensación en el estómago.

El estudio, liderado por cuatro investigadores españoles y que se ha llevado a cabo en más de 250 centros de salud de toda España, precisa que un lácteo enriquecido con calcio (500 mg) y 200 UI de vitamina D ayuda al cumplimiento de las recomendaciones de consumo de calcio en este colectivo.

Además, las mujeres que han participado en este trabajo afirman que les sienta bien al estómago, sin generar molestias gastrointestinales.

Los expertos calculan que cada año se pueden producir en España hasta 200.000 fracturas, con un coste directo asociado de más de 126 millones de euros, mientras que los costes estimados de la osteoporosis en Europa superan los 99.000 millones, según afirma la International Osteoporosis Foundation (IOF) y la European Federation of Pharmaceutical Industries and Associations (EFPIA).

“Cumplir con las recomendaciones de ingesta de calcio y vitamina D es importante para ayudar a mantener la densidad ósea y reducir así el riesgo de fracturas por osteoporosis”, explica el doctor Xavier Nogués, presidente de SEIOMM.

“Las estadísticas muestran que la osteoporosis es un problema de salud pública que es importante abordar”, matiza.

El experto agrega que los resultados de esta investigación son “muy positivos” porque demuestran que el consumo de una leche fermentada con calcio y vitamina D es una forma “sencilla y accesible de cumplir con las recomendaciones diarias de ingesta de calcio y vitamina D”.

“Esto contribuye así al cuidado de la densidad ósea con una correcta adherencia y sin molestias gastrointestinales ya que sienta bien al estómago”, concluye el doctor.

La diabetes gestacional eleva riesgo de autismo

Tomado de: www.nacion.com

La diabetes gestacional antes de las 26 semanas de embarazo aumenta el riesgo de que el bebé desarrolle autismo, según una investigación publicada en JAMA Internal Medicine, de la Asociación Médica de EE.UU.

Se trata de un tipo de diabetes que se desarrolla o se detecta durante el embarazo.

Los científicos descubrieron que si el feto está expuesto a la diabetes gestacional antes de las 26 semanas de embarazo, existe un 42% más de riesgo de que el niño desarrolle autismo.

Según el estudio, las investigaciones futuras deberían abordar si el diagnóstico temprano y el tratamiento de la diabetes durante el embarazo pueden reducir el riesgo de autismo.

El cacao ayuda a retrasar la progresión de la diabetes tipo 2

Tomado de: www.larazon.es

Los flavanoles del cacao podrían ayudar a retrasar la progresión de la diabetes tipo 2 al frenar la pérdida de masa y función de las células beta del páncreas causada por esta enfermedad. Esta es el principal resultado de un estudio liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que demuestra por primera vez este potencial efecto antidiabético en un modelo animal in vivo. Las conclusiones del trabajo, llevado a cabo en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (Ciberdem) del Instituto de Salud Carlos III, aparecen publicadas en la revista «Molecular Nutrition and Food Research».

Supervivencia

El cacao es un alimento rico en compuestos bioactivos como los flavanoles, con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Recientemente, se ha demostrado en cultivos celulares que los flavanoles del cacao poseen efectos antidiabéticos al promover la funcionalidad y la supervivencia de las células beta del páncreas. Los resultados muestran que los modelos murinos alimentados con una dieta rica en cacao durante la etapa pre-diabética (entre la seis y 15 semanas de vida) son capaces de disminuir sus niveles de hiperglucemia. También mejoran su sensibilidad a la insulina y ralentizan la pérdida de la masa y la función de las células beta pancreáticas. Asimismo, presentan un aumento de la actividad de las defensas antioxidantes del páncreas que sirve para mejorar la situación de estrés oxidativo y muerte celular del estado pre-diabético.

«Estos resultados evidencian por primera vez en un modelo animal in vivo que el cacao podría proteger frente a la pérdida de la función y de la masa de células beta del páncreas que tiene lugar en la diabetes tipo 2 y retrasar, por tanto, la progresión de la enfermedad. Sin embargo, es necesario realizar más investigaciones que permitan definir la magnitud real de estos beneficios y sobre todo esclarecer sus mecanismos de acción», explica María Ángeles Martín, investigadora del CSIC en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición y del Ciberdem.

«El cacao y sus flavanoles han suscitado una gran atención por su potencial para prevenir la diabetes tipo 2. Se sospecha que la disfunción de las células beta se debe en parte al estrés oxidativo que aparece en la fase pre-diabética. Por lo tanto, el interés en la identificación de compuestos antioxidantes naturales que contribuyan a la preservación de las células beta ha crecido rápidamente hasta el punto de ser considerado estratégico para prevenir o tratar esta enfermedad», concluye Martín.

11 de abril de 2015

¿Es nociva la comida que lleva a su boca? Cinco claves reducen riesgos

Tomado de: www.nacion.com

Las frutas y verduras con las cuales cocina ¿están cargadas de químicos de riesgo?, ¿son seguras sus fuentes de agua?, ¿se lavan las manos quienes preparan los platillos de sus hijos?

Esas preguntas taladran las cabezas desalubristas de todo el mundo, quienes piden volcar las miradas sobre la seguridad de los alimentos, este martes 7 de abril, en el Día Mundial de la Salud.

La inocuidad o seguridad de los alimentos es el lema clave de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en este día, a fin reducir las enfermedades causadas por comidas contaminadas. 

"Los alimentos insalubres están relacionados con la muerte de unos 2 millones de personas al año, en su mayoría niños", alerta la OMS, en su página en línea. 

"Los alimentos que contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de 200 enfermedades, que van desde la diarrea hasta el cáncer", agrega OMS, en su comunicado

En verdad, no existen grandes secretos para reducir riesgos en los hogares, todo comienza por un buen lavado de manos.

La Nación comparte las cinco claves recordadas por la OMS en este Día Mundial de la Salud, ¡buen provecho!

Clave 1: Mantenga la limpieza -lave siempre sus manos con aguas y jabón-.
Clave 2: Separe alimentos crudos y cocinados.
Clave 3: Cocine los alimentos completamente.
Clave 4: Mantenga los alimentos a temperaturas seguras.
Clave 5: Use agua y materias primas inocuas.

El verdadero elixir de la vida

Tomado de: www.elmundo.es

Sus métodos son bien distintos de los que usaban los alquimistas, pero, a su manera, la ciencia de hoy sigue afanándose en encontrar el ansiado elixir de la vida, la fórmula que permita curar todas las enfermedades y evitar a la parca cuantos más años mejor.

La tarea es más que compleja, pero hay una parte de la ecuación que está resuelta desde hace décadas: llegar a viejo en buenas condiciones se relaciona estrechamente con qué comemos y cuánto nos movemos. "Hay muchas investigaciones que han demostrado que llevar una alimentación saludable y mantener un estilo de vida activo se asocia con un menor deterioro y menos riesgo de padecer enfermedades", resume Rosa López Mongil, coordinadora del Grupo de Trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

Para conseguir beneficios, dieta equilibrada y ejercicio habitual "han de ir de la mano", continúa la especialista, pero la realidad es que las sociedades en las que vivimos tienden a moverse poco y comer de más.

"Conseguir un patrón de alimentación sano pasa, en primer lugar, por reducir", apunta Miguel Ángel Martínez, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra e investigador del CIBERobn. "En muchos experimentos hechos en animales, la frugalidad de la dieta es lo que más se ha asociado a la longevidad. Por eso, en un mundo donde se rinde tanta pleitesía al hedonismo y habitualmente se come mucho más de lo que se necesita, lo primero es la reducción", recuerda. Sobre todo de "productos procesados y ultraprocesados, bebidas azucaradas -no sólo los refrescos, también los zumos-, bollería industrial, dulces, mantequilla, nata...". En cambio, prosigue, hay que aumentar el consumo de "frutos secos, aceite de oliva virgen, verduras y hortalizas frescas de todo tipo, legumbres o pan integral. Y apostar más por el pescado que por la carne".

En cuanto al ejercicio, la clave es establecer una rutina e ir progresando. "Hay que empezar por cinco minutos", asegura López Mongil. Y, a partir de ahí, marcarse nuevas metas y no abandonar. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos de edades comprendidas entre los 18 y los 64 años dediquen al menos 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica de intensidad moderada. Si el ejercicio es intenso, el tiempo puede reducirse a los 75 minutos a la semana.

Sumar dieta y ejercicio en la rutina diaria supone alejar las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, reducir el riesgo de muchos tipos de cáncer y mantener durante más tiempo las capacidades funcionales, entre otras ventajas. Sin duda, el corazón es uno de los grandes beneficiados de la vida activa, pero también el cerebro gana años de bienestar con una dieta y una pauta de ejercicios adecuada.

"El envejecimiento normal está asociado a cambios en la estructura de varias regiones cerebrales, así como a cambios funcionales, que están asociados a declives en varios procesos cognitivos de vital importancia para poder llevar una vida independiente, como la reducción de la velocidad de procesamiento de la información, de las funciones ejecutivas, la memoria del trabajo y la memoria episódica», explica Soledad Ballesteros, responsable del Grupo de Estudios en Envejecimiento y Enfermedades Neurodegenerativas de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

Sin embargo, advierte, se ha demostrado que un estilo de vida activo "puede ayudar a prevenir y/o retrasar ese deterioro cognitivo y ayudar a conservar la salud cerebral y cognitiva de las personas de más edad". De hecho, un estudio publicado en 2013 por su equipo en la revista Current Aging Science puso de manifiesto que mantener un estilo de vida físicamente activo durante al menos 10 años "influía positivamente en el control ejecutivo y la velocidad de procesamiento", dos funciones fundamentales para llevar una vida autónoma.

"La lógica sugiere que cuanto antes se cambien los malos hábitos por otros saludables, mejor será el resultado", añade Ballesteros. Coincide con su punto de vista Miguel Ángel Martínez, quien, con todo, recuerda que "nunca es tarde para mejorar los hábitos de vida". El estudio PREDIMED, explica, cuyos participantes tenían una media de edad de 67 años, puso de manifiesto que quienes optaron por la dieta mediterránea consiguieron reducir en un 30% su riesgo de infarto.

El exceso de peso en la juventud se ha asociado a riesgos de cáncer de colon en mujeres

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Las mujeres que tuvieron sobrepeso en la infancia y la adolescencia pueden tener un mayor riesgo de padecer cáncer de colon, sin importar su peso en la actualidad, advirtió un nuevo estudio.

Los investigadores analizaron datos de más de 75,000 mujeres y más de 34,000 hombres en los Estados Unidos. A lo largo de un promedio de 22 años, 2,100 de estas personas desarrollaron cáncer de colon.

Comparadas con mujeres que eran delgadas en la infancia, quienes presentaron sobrepeso de niñas tenían un riesgo 28 por ciento superior de desarrollar cáncer de colon. Las mujeres que tenían sobrepeso en la adolescencia tenían un 27 por ciento más de riesgo de padecer cáncer de colon que las mujeres que eran delgadas en esa etapa, según mostraron los resultados.

Si bien este estudio halló un vínculo entre tener sobrepeso a edades tempranas y un mayor riesgo de cáncer de colon en las mujeres, no fue diseñado para demostrar que tener sobrepeso en la juventud provoca cáncer de colon más adelante.

Además, el vínculo entre tener sobrepeso en la juventud y tener mayores probabilidades de padecer cáncer de colon más adelante no se observó en los hombres, de acuerdo al estudio.

Los hallazgos se publicaron en el número de abril de la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention.

"En realidad no sabemos por qué solo se observó una asociación en mujeres y no en los hombres, pero dado que esta aún es un área relativamente nueva de investigación, es demasiado temprano para concluir que la misma asociación no existe en los hombres", dijo la autora principal del estudio Esther Wei, del Centro Médico California Pacific, en un comunicado de prensa de la revista.

"Nuestro estudio apoya la creciente evidencia de que la talla corporal en las primeras etapas de la vida puede influir en el riesgo de cáncer colorrectal muchas décadas más tarde", dijo Wei.

"Si bien no necesitamos evidencia adicional para recomendar la prevención de la obesidad y un aumento en la actividad física en los niños, este estudio añade urgencia adicional a dar prioridad a la salud de los niños", continuó.

Alrededor de un tercio de los niños y adolescentes estadounidenses tiene sobrepeso u obesidad, de acuerdo al Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (U.S. Centers for Disease Control and Prevention).

Alice Bender es la subdirectora de programas de nutrición en el Instituto Americano de Investigación sobre el Cáncer (American Institute for Cancer Research). En el comunicado de prensa, ella comentó que, "ya sabemos que los niños con sobrepeso con frecuencia se convierten en adultos con sobrepeso. Y los adultos con sobrepeso están en riesgo de padecer muchos cánceres. Este estudio enfatiza la importancia de que los padres y cuidadores ayuden a los niños a elegir hábitos saludables de manera que les sea más natural".

Bender también aconsejó a los padres dejar a los niños verlos disfrutando frutas y verduras, así como ofrecerles opciones saludables. Adicionalmente, sugirió tomar pausas divertidas de cinco minutos para realizar actividades. Estas "son solo algunas otras maneras en las que puede poner a sus hijos en el camino a ser saludables toda la vida", dijo.