19 de diciembre de 2015

Diez armas para luchar contra los kilos extra de la Navidad

Tomado de: www.efesalud.com

Dos kilos de media puede engordar una persona durante la Navidad, unas fiestas donde se multiplican las citas gastronómicas, se incrementa el consumo de alcohol y se deja de lado la actividad deportiva. Seguir al pie de la letra estas diez sugerencias puede evitar sorpresas

“La clave para la Navidad es plantearse que hay muchos más días de normalidad que de fiesta. Por eso debemos llevar una alimentación diaria equilibrada y, en los días de celebración, moderar y controlar lo que comemos”, aconseja Roberto Cabo, nutricionista por la Universidad Alfonso X el Sabio; experto en nutrición, dietética y dietoterapia por la Universidad de Navarra y licenciado en Farmacia por la Universidad de Salamanca.

Estas son las diez armas para no sumar kilos de más:

Moderar las raciones: Grasas y azúcar adquieren un protagonismo especial en los manjares navideños que, además de ser más energéticos, solemos consumirlos en mayor proporción. Por esa razón, la primera medida que propone el nutricionista es disfrutarlo pero con raciones más pequeñas. “Si se trata de una comida de picoteo hay que intentar, mentalmente, acotar lo que vas a comer y lo que vas a dejar. Es mas sencillo si tenemos una visión real de la ingesta, saber lo que comemos porque a veces no nos damos ni cuenta”.

Alimentos recomendados: Como primer plato y para acompañar a los platos principales de carne o pescado es más recomendable las verduras y hortalizas que otros alimentos más energéticos.

Limitar la ingesta de alcohol: Aperitivo, comida y copa. Tres momentos para consumir alcohol y mezclar tipos diferentes. Los de alta graduación como el wiski o la ginebra aportan calorías y ningún tipo de nutriente, a diferencia del vino o la cerveza.

Reducir o evitar el pan: Aunque el pan es un hidrato de carbono que debe estar presente en nuestra dieta diaria, en el caso de las excesivas comidas navideñas podemos reducirlo e incluso no comerlo y así evitar sumar más calorías, sobre todo si hay tentadoras salsas.

Cuidado con el postre: Lo mejor es tomar un postre refrescante a base de frutas, pero si el dulce se impone es mejor tomarlo con moderación. “El dulce es un alimento pobre nutricionalmente y debe consumirse puntualmente”, apunta Roberto Cabo, director de la clínica Alea de Salamanca.

¿Dieta previa? Comer menos antes y dejarse llevar después. Un error, según el nutricionista. “Vas predispuesto a pasarte y, además, es más lo que creemos que hemos comido de menos que lo que realmente hacemos. Hay que comer muy poco para compensar los excesos de la Navidad. Para no ir con la predisposición de pasarnos lo mejor es alimentarse bien y que la comida extra afecte en el momento.

Compensar los excesos: No sirven las restricciones previas pero tampoco las posteriores. Dejar de cenar después de una comilona no es la solución. Una cena equilibrada, ligera, a base de verduras con pescado a la plancha, por ejemplo, es mejor que irse a la cama con el estómago vacío. Pero cuidado con cenar leche y cereales que puede ser demasiado energético para la noche y con tomar varias frutas y yogur, también suman calorías.

Sueño: Los ciclos del sueño están relacionados con el hambre y la saciedad y cuando se alteran condicionan nuestra conducta. Mantener un horario regular, a pesar de las celebraciones, es importante. “Cuando dormimos menos estamos más ansiosos y con tendencia a comer alimentos mas energéticos y menos saludables”.

Ejercicio: Las personas que son constantes en la actividad física también tienden a ser más estrictos con la dieta y controlan mejor los excesos. Aunque sean días festivos, siempre hay tiempo para caminar más de 30 minutos. Ese ejercicio ayuda a aligerar la ingesta y a quemar calorías.

¿Y después de las fiestas? A partir de enero vuelve la normalidad y con ella las intenciones de perder lo ganado. No es momento de probar dietas que prometen bajar de peso de forma rápida pero descontrolada. “Hay que volver a la dieta equilibrada, comiendo alimentos de todos los grupos todos los días. “Si queremos quitar kilos y empezamos una dieta hay que adelgazar pero comiendo hidratos de carbono, grasas y proteínas”.

Consejos para que los excesos en navidad no afecten la nutrición de sus hijos

Tomado de: www.elpais.com.co

En vacaciones, como  en cualquier época del año, los niños  deben alimentarse muy bien. Pero  la realidad es distinta: niños con dolor de estómago por exceso de dulces, días enteros de piscina y televisión a punta de crispetas, papas fritas de paquete y gaseosas, salpicadas por algún plato de spaguetti como único polo a tierra.

Y qué decir de los niños que ya no desayunan en la mañana porque se levantan tarde, a veces después de mediodía, y por consiguiente se alteran las cinco jornadas de alimentación que debe tener un niño a diario.

Para que la alimentación sea balanceada, el niño a diario debe comer frutas, verduras, jugos, proteínas y carbohidratos en porciones adecuadas evitando los excesos de fritos. Que haya de todo un poco.

 En las vacaciones de fin de año se incrementa la ansiedad  y los niños empiezan a consumir muchos dulces hasta que llega un momento en que se acostumbran y necesitan llegar siempre a un punto de satisfacción obligándose a comer más azúcares.

“Para evitar la ansiedad debe comer menos productos con azúcar, menos harinas y un poco más de alimentos protéicos o frutas que tengan gran cantidad de agua y tomar bastante agua pura”, asegura Adriana Ruiz, Coordinadora del Programa Equilíbrate, de Sodexo.

Los niños deben alimentarse cinco veces al día: un desayuno, refrigerio a media mañana, almuerzo, media tarde y la comida. Si para la última ya es muy tarde se puede consumir una fruta pero nunca saltarse una  comida.

Menú infantil  en navidad
  •  En diciembre, prefiera  postres que involucren frutas y platillos llamativos con verduras para balancear y alimentar a los niños, pues están en proceso de crecimiento. Los árboles de navidad con hojas de albahaca y tomaticos cherry son llamativos, así como las lonchitas de queso en forma de árbol de Navidad sobre las verduras, que  hace más atractivo su aspecto.
  • “Los productos de paquete y las gaseosas no alimentan, pueden dárseles a los niños ocasionalmente, pero no todos los días porque los malos hábitos  con el tiempo se transforman en enfermedades como diabetes, obesidad, gastritis, entre otras”, dice Adriana Ruiz, del Programa Equilíbrate.
  • Los niños deben tomar mucha agua. Las saborizadas no son ideales porque contienen azúcar, pero introduzca los cambios despacio y no  de forma  abrupta. Cambie  la gaseosa por aguas saborizadas, luego pase a los jugos y quédese con los hábitos saludables. Idea: haga limonada natural pero en vez del agua normal use agua con gas,  así los niños sentirán ese rico efecto burbujeante de las gaseosas.
  • Un desayuno infantil debe tener una bebida láctea fría o caliente (puede ser  leche chocolatada, pero para que luzca navideño le puede añadir un muñequito de nieve de masmelos como decoración). Incluya un alimento protéico como huevo o queso, eventualmente un jamón, una harina integral como pan, galletas o arepa y una fruta.
  • Un almuerzo saludable tiene una  proteína como carne, pollo o pescado (evitar  exceso en  fritos o apanados); debe tener  verduras, carbohidratos como el arroz, la papa o el plátano en cantidad moderada. Eventualmente un postre sano y un jugo bajo en azúcar o sin azúcar.
  •  La comida puede ser muy similar al desayuno  y para los refrigerios incluya una bebida láctea, una harina (puede ser una barra de cereal endulzada con miel) y una fruta.

Consejos para los padres
  • Tener en casa refrigerios o snacks saludables: frutas, verduras, quesos frescos, galletas integrales y lácteos como yogurt o avenas.
  • Tener disponible agua natural para favorecer la hidratación en vez de bebidas azucaradas o refrescos.
  • Tratar de mantener los horarios de comida lo más cercano a lo habitual.
  • Incluir cereales, lácteos y frutas en la mañana.
  • Compartir con los niños la preparación de los alimentos, haciendo un momento divertido el tiempo en la cocina.
  • Realizar, en la medida de lo posible, entre 3 y 5 comidas al día.
  • Disponer de más tiempo para realizar las comidas, ya que no existe la presión por llegar temprano al colegio.
  • Moderar el consumo de dulces o golosinas, sobre todo cuando están frente a la televisión.
  • En vacaciones, vincular a los niños en alguna actividad física o recreativa que ponga a prueba  sus capacidades motrices y  mentales.

6 alimentos que ayudan a reducir la grasa abdominal

Tomado de: informe21.com

Contrario a lo que creemos, nuestro cuerpo no está hecho para acumular la grasa abdominal. La razón por la que lidiamos con este problema radica en que comemos alimentos con gran aporte calórico.

Cuando los alimentos llegan a nuestro cuerpo se convierten en energía lista para ser gastada haciendo ejercicio.

Los alimentos que debes incluir en tu dieta para reducir la grasa abdominal son:

1. Productos lácteos

La leche, el yogur y los quesos siempre deben estar presentes en tu dieta. Solemos escuchar que el principal beneficio de los productos lácteos es que aportan el calcio necesario para mantener sanos tus huesos y dientes.

Pero esto no es todo, ya que el calcio también ayuda a que las células de la grasa abdominal se fracture y elimine con mayor facilidad.

Cuando tus niveles de calcio son bajos, la grasa abdominal se acumula con mayor facilidad. Lo mejor es consumir productos lácteos diariamente y asegurarte de que sean bajos en grasa. De esta forma no solo disminuye la grasa abdominal, sino que también evitas que se acumule más.

2. Cítricos

Frutas como las naranjas, limones, toronjas y mandarinas son excelentes medios para obtener vitamina C. Nuestra recomendación es que consumas la fruta directamente y que evites los jugos y mezclas de diversas variedades.

Aunque un jugo resulta fácil de preparar y consumir, se requiere de cuatro o más frutas para obtener un vaso de tamaño normal. Esto significa demasiada azúcar que, al final, te puede ocasionar picos de glucosa.

La vitamina C mejora tu sistema inmune y permite eliminar la grasa abdominal de forma natural y fácil. Con esto también regulas tus niveles de glucosa.

3. Avena

Sus elevados niveles de proteína y fibra ha hecho que la avena se convierta en uno de los alimentos favoritos cuando se busca eliminar la grasa abdominal.

Cuando la incluyes en tu dieta habitual facilitas el desprendimiento de este tipo de grasa al tiempo que obtienes la energía necesaria para realizar tus actividades diarias.

Lo mejor de la avena es que, por sus características, la puedes consumir de muy distintas formas:

Batidos
En infusiones
Con leche y canela
Pan
Elige tu opción favorita y tu mejor combinación para integrar este cereal en tu dieta diaria.

4. Plátano

Mucha gente cree que los plátanos generan grasa abdominal pero es totalmente falso. Al ser rico en potasio actúa como un diurético natural que elimina el exceso de sodio y agua retenidos en el cuerpo.

El plátano también evita el estreñimiento y lo puedes consumir cada día de formas muy variadas.

5. Salmón

Aunque deseas eliminar la grasa abdominal, es necesario que incluyas ciertos tipos de grasas en tu dieta. En específico hablamos de las Omega 3 que, combinadas con las proteínas del salmón, aumentan la cantidad de colesterol bueno en el cuerpo.

Esto activa tu metabolismo y la grasa abdominal se remueve y elimina de forma natural. Además, los ácidos grasos del salmón evitan que la grasa se acumule en todo el organismo, no solo en el abdomen.

Te recomendamos comer pescados ricos en Omega 3, al menos, dos veces a la semana. En caso de que este no sea tu pescado favorito o que se salga de tu presupuesto, puedes usar atún y otros similares.

6. Nueces y almendras

Un pequeño puñado de nueces y almendras al día puede ayudarte a remover la grasa abdominal y mantenerte libre de ella con poco esfuerzo.

Las almendras son de bajo índice glucémico por lo que ayudan a controlar la glucosa en sangre. También son buena fuente de energía, pero debes asegurarte de no comer más de 15 almendras al día.

Por su parte, las nueces son ricas en Omega 3. Como ya dijimos antes, esta grasa activa el metabolismo de forma eficiente y te ayuda a deshacerte de la molesta grasa abdominal.

No te excedas en el consumo. Con 10 nueces enteras obtienes los nutrientes necesarios.

Combate la grasa abdominal con una buena rutina diaria

La grasa abdominal es un problema con el que miles de personas lidian y que va más allá de lo estético. El exceso de grasa en el abdomen puede dar origen a problemas como prediabetes, diabetes, hígado graso y altos niveles de colesterol.

Al incluir los alimentos que te mencionamos arriba y complementar tu rutina diaria con algo de ejercicio, la grasa abdominal desaparecerá.

Alimentos para mantener el cerebro sano


El consumo de orégano, manzanas, requesón, cereales de grano entero son algunos de los alimentos para mantener el cerebro sano, afirmó la nutrióloga de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Esmeralda González Navarro.

Entre otros alimentos saludables para el cerebro, destacó también plátanos, espárragos, mangos y espinacas. Además, los frutos rojos, chocolate amargo, nueces, atún y salmón.

¿Cuáles son los alimentos para mantener el cerebro sano?

La experta invitó a la población en general a mantener un cerebro saludable mediante la buena hidratación, el ejercicio mental y la alimentación.

“El cerebro humano es el centro del sistema nervioso. Es un órgano muy complejo que vigila y regula las acciones y reacciones del cuerpo”, explicó.

Subrayó que la buena hidratación es necesaria para un buen funcionamiento cerebral. El ejercicio mental consiste en mantener activo el cerebro, haciendo crucigramas, sopa de letras o incluso leer.

“La actividad física mejora la oxigenación al cerebro, además de la conexión de las neuronas. La desintoxicación consiste en evitar el alcohol y el tabaco. El alcohol disminuye el tamaño del cerebro y el tabaco la cantidad de oxígeno que llega al cerebro”, detalló.

La especialista también recomendó socializar, comer en familia o compartir con los amigos como actividades que ayudan a mantener un buen funcionamiento del cerebro. También es importante una adecuada nutrición, como por ejemplo, una dieta rica en ácidos grasos omega 3 y 6.

González Navarro afirmó que la disminución de estrés es fundamental, así como la relajación y las emociones positivas, ya que retardan el envejecimiento de ese órgano.

Otro de los factores esenciales es dormir adecuadamente entre 7 y 8 horas, ya que esto ayuda a reforzar lo aprendido, reparar tejidos dañados y a olvidar cosas innecesarias.

Entre los alimentos saludables para el cerebro, destacan las manzanas, el requesón, los cereales de grano entero, el orégano, plátano, espárragos, mangos y espinacas. Además, los frutos rojos, chocolate amargo, nueces atún y salmón.

12 de diciembre de 2015

La artrosis se combate en la mesa: qué comer y qué evitar

Tomado de: www.clarin.com

La artrosis es una enfermedad crónica degenerativa que produce la alteración destructiva de los cartílagos de las articulaciones. Esto trae como consecuencia, si no se toman las medidas necesarias, inflamación con dolores muy intensos.

Se ha comprobado que la mala alimentación puede influir negativamente en el desarrollo de los síntomas, produciendo artritis y otras enfermedades relacionadas como la artritis reumatoidea, osteoporosis y osteoatritis. Aquí, algunas recomendaciones fundamentales:

- Alimentación equilibrada, que evite el exceso de peso para favorecer el correcto funcionamiento de las articulaciones y la salud ósea.

- Actividad física moderada y diaria. Por ejemplo,Un  nadar en piscina climatizada.

- Dormir en un colchón duro y cálido, no muy arropado.

- En la mesa diaria hay que incluir alimentos que evitan la inflamación: alimentos ricos en omega 3, antioxidantes, vitamina A, C, E, antocianinas (polifenoles), flavonoides, betacarotenos y minerales como ácido fólico, calcio, selenio.

- La alimentación debe estar formada por alimentos naturales, libres de aditivos y conservantes, fundamentalmente de origen vegetal, bajos en grasas saturadas, y es importante evitar los azúcares escondidos presentes en los alimentos industrializados. 

Para la reparación de probables tejidos dañados es importante el aporte de proteínas de alta calidad nutricional sin exagerar la cantidad. Incluir en cada una de las comidas principales una cuota de proteína (tofu, pescados azules, huevo, etc.). 

¿Dónde se encuentran los nutrientes que favorecen la disminución de la inflamación?

- Alimentos ricos en ácidos grasos omega 3: en los pescados azules (caballa, atún, sardina, etc.). El salmón es uno de los que más presenta y además contiene vitamina D necesaria para fijar el calcio. Además se encuentra en las semillas de lino, chía, sésamo.

- Alimentos ricos en sustancias antioxidantes: (vitamina A, betacarotenos, C, E, antocianinas, flavonoides).

- Alimentos ricos en vitamina A y betacarotenos: en vegetales como la zanahoria y la batata, que además presentan vitamina C. Frutas como melón, papaya y mango.

- Alimentos ricos en vitamina C: frutas como la ciruela kakadu, acerola, guayaba, grosella negra, kiwi, vegetales como el ají morrón rojo. En menor proporción, en los siguientes: grosella, caqui, papaya, frutillas, naranja, limón, melón, pomelo, frambuesa, mandarina, mango y lima. La vitamina C colabora en la regeneración del colágeno, proteína necesaria para la piel, huesos y articulaciones.

- Alimentos ricos en vitamina E: aceites vegetales de maíz, de germen de trigo, girasol, cártamo y soja, frutas secas, como las nueces, almendras, maní, avellanas (además presentan selenio y calcio), semillas de girasol, hortalizas de hoja verde, brócoli y alimentos enriquecidos.

- Alimentos ricos en antocianinas (polifenoles): arándanos, ciruelas, higos, maracuyá, mora, uva negra, cerezas, frambuesas, frutillas, granada, manzana roja, sandía, pera roja, ciruelas pasas. Verduras: ají morrón rojo, rábano, tomate, remolacha, col o repollo colorado, berenjena.

- Alimentos ricos en flavonoides: arándanos, ciruelas, manzanas, naranjas, fresas, chocolate, frutas secas, vino tinto y derivados de la soja y el té verde. 

- Alimentos ricos en ácido fólico: hortalizas de hoja verde oscura, cítricos, palta, brócoli, etc.

- Cuando hay intolerancia a la lactosa, utilizar leche de soja en artritis reumatoidea, derivados del tofu, yogur de soja, carne vegetal que son ricas en proteínas y en magnesio.

- Incluir cereales integrales, que presentan selenio, manganeso y vitaminas y fibra, que evita el estreñimiento y elimina las impurezas.

- Algunos aceites vegetales, como los de borraja y de prímula de primavera, también podrían aliviar los síntomas de la artritis reumatoidea.

- Condimentos a utilizar: cúrcuma, hierbas ricas en timol, limón, ajedrea, orégano, tomillo, albahaca, jengibre.

- El ananá (piña) contiene bromelina, una enzima con propiedades antiinflamatorias que produce mejor efecto cuando se la combina con cúrcuma.

Totalmente contraindicados

- Enlatados

- Arenques

- Caldos concentrados

- Extracto de carne

- Fiambres y embutidos

- Mejillones

- Vísceras


Consumir en forma limitada:

- Carnes en general

- Cereales integrales

- Cerveza

- Chocolate

- Infusiones: café, mate y té

- Langosta

- Legumbres

- Mariscos

- Vegetales: brócoli, cardo, coliflor, espárragos, espinaca, hongos.

Vinculan el aumento de peso infantil con un posible riesgo de diabetes tipo 1

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Unos investigadores noruegos han vinculado el aumento de peso en el primer año de vida con un posible riesgo más alto de diabetes tipo 1.

El aumento de peso medio durante el primer año de vida fue de más de 6 kilogramos (unas 14 libras), halló el estudio. Y por cada kilogramo adicional (2.2 libras) de peso aumentado en el primer año de vida por encima de la media, los bebés tenían unas probabilidades un 20 por ciento más altas de contraer diabetes tipo 1 antes de los 9 años de edad, apuntaron los investigadores.

"Los hallazgos indican que el ambiente en la niñez temprana influye sobre las probabilidades de contraer diabetes tipo 1", afirmó la investigadora líder, Maria Magnus, del Instituto Noruego de Salud Pública, en Oslo.

Pero los investigadores añadieron que el aumento temprano de peso sería solo uno de varios factores que influyen sobre el riesgo de diabetes, y no aconsejan a los padres ni a los médicos intentar reducir el crecimiento infantil con el objetivo de bajar el riesgo de diabetes tipo 1 en un niño.

Además, Magnus dijo que la conexión entre el aumento de peso en el primer año de vida y el incremento en el riesgo de diabetes tipo 1 es solo una observación. El estudio no prueba una relación causal entre el aumento de peso temprano y la diabetes tipo 1, aclararon los investigadores.

Y añadió que "no hay ningún consejo sencillo que podamos dar a los padres basándonos en este estudio".

Aproximadamente el 5 por ciento de las personas con diabetes sufren del tipo 1, según la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association). Se trata de una enfermedad autoinmune que hace que el sistema inmunitario del cuerpo destruya por error a las células beta del páncreas, que producen la hormona insulina. Magnus dijo que los factores de riesgo ambientales de la enfermedad no se comprenden bien.

En la diabetes tipo 1, el ataque autoinmune deja al cuerpo sin la capacidad de producir insulina. La insulina es esencial para procesar los azúcares de los alimentos y llevarlos del torrente sanguíneo a las células, donde la glucosa es la principal fuente de energía. Las personas con diabetes tipo 1 deben reemplazar la insulina perdida, usualmente a través de múltiples inyecciones a diario.

Los autores del estudio especularon que el estrés adicional sobre las células beta del páncreas para que produzcan más insulina para equilibrar por el aumento en el peso podría dañarlas. El aumento en el riesgo también podría ser provocado por cambios en las bacterias intestinales, sugirieron.

Pero "es demasiado pronto para cambiar alguna práctica, por ejemplo en la alimentación infantil, debido a estos hallazgos", planteó Magnus.

Como mucho, el aumento temprano de peso sería solo uno de varios factores que influyen sobre el riesgo de diabetes tipo 1, y cualquier medida de ese tipo podría tener efectos secundarios potenciales, advirtió.

"Después de todo, el riesgo absoluto de contraer diabetes tipo 1 de un niño es relativamente modesto, y cualquier influencia potencial del aumento de peso probablemente será de una magnitud limitada en la mayoría de los individuos", apuntó Magnus.

El informe aparece en la edición en línea del 7 de diciembre de la revista JAMA Pediatrics.

Para el estudio, Magnus y sus colaboradores recolectaron datos sobre casi 100,000 niños nacidos entre febrero de 1998 y julio de 2009. Los niños formaban parte del Estudio de cohorte de madres e hijos noruegos y de la Cohorte nacional danesa de nacimientos. Al final del seguimiento, los niños noruegos tenían una edad promedio de casi 9 años, y los daneses de casi 13.

Solo 146 niños noruegos y 121 niños daneses contrajeron diabetes tipo 1 durante el estudio, según el informe.

El Dr. Joshua Tarkoff, oncólogo pediátrico del Hospital Pediátrico Nicklaus en Miami, dijo que "los médicos deben vigilar el aumento temprano de peso de los bebés".

Tarkoff apuntó que los padres y los médicos por lo general se preocupan de que los bebés aumenten el peso suficiente durante el primer año de vida.

"Aseguramos bastante bien que los niños aumenten una cantidad de peso adecuada, pero debemos también asegurar que nuestros bebés reciban una nutrición adecuada y no aumenten demasiado de peso", planteó.

No se sabe si el vínculo entre la diabetes tipo 1 y el aumento temprano de peso es igual en Estados Unidos que en Noruega y Dinamarca, dijo Tarkoff.

Pero los padres deben asegurar que sus hijos tengan un peso saludable, sugirió.

"No queremos que ningún bebé sea demasiado pequeño, pero conocemos los peligros de ser demasiado grande, entre los cuales está la diabetes", comentó.

¿Podrían los 'tragos' de bebidas energéticas aumentar el riesgo de diabetes de los adolescentes?

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Los "tragos energéticos" ricos en cafeína parecen desencadenar una resistencia a la insulina de corta duración en los adolescentes, informan unos investigadores canadienses.

El hallazgo sugiere que ese efecto podría preparar el terreno para el desarrollo de la diabetes tipo 2 más adelante en la vida, señalaron los investigadores.

Los adolescentes que bebieron una minúscula botella naranja de 5-hour Energy, que no contiene azúcar pero que tiene 208 miligramos de cafeína, no pudieron metabolizar el azúcar con la misma eficiencia que cuando bebieron una versión descafeinada de la misma bebida, encontró el estudio.

Los que bebieron la 5-hour Energy tradicional experimentaron un aumento del 25 por ciento en los niveles tanto de azúcar en sangre como de insulina, en comparación con el momento en que bebieron la versión descafeinada, señalaron los autores del estudio.

"Es la cafeína", dijo la investigadora principal, Jane Shearer, profesora asistente e investigadora sobre la diabetes en la Universidad de Calgary, en Canadá. "El elevado contenido de cafeína de las bebidas energéticas es la causa de esta respuesta".

Los hallazgos se reportaron el miércoles en el Congreso Mundial de la Diabetes, en Vancouver, Canadá. Las investigaciones presentadas en reuniones se consideran preliminares hasta que se publican en una revista médica revisada por profesionales.

Según el Dr. Jan Hux, director científico de la Asociación Canadiense de la Diabetes (Canadian Diabetes Association), los resultados son preocupantes porque los niveles de azúcar en sangre de los adolescentes no bajaron incluso después de que sus cuerpos comenzaran a producir insulina, la hormona que administra al azúcar en la sangre.

"Se pensaría que si la insulina es alta, el azúcar en sangre debería bajar", dijo Hux. "Esto sugiere que la cafeína está provocando resistencia a la insulina. El cuerpo tiene que producir más insulina para lograr el mismo efecto".

La resistencia a la insulina es el primer paso en el desarrollo de la diabetes tipo 2, explicó Hux.

Para el estudio, 20 adolescentes entre los 13 y los 19 años de edad recibieron al azar un trago tradicional de 5-hour Energy o un trago de 5-hour Energy Decaf. Cuarenta minutos después, todos se sometieron a una prueba estándar de tolerancia a la glucosa oral.

La prueba de tolerancia a la glucosa mide la capacidad del cuerpo de procesar el azúcar, y es una herramienta estándar de detección de la diabetes tipo 2, señaló Hux. Los participantes ingieren una dosis alta de azúcar, y entonces los investigadores toman muestras de sangre con regularidad para ver cómo responden los niveles de azúcar en sangre y de insulina.

Al final, todos los adolescentes probaron ambos productos de 5-hour Energy, de forma que se pudiera comparar directamente su respuesta de azúcar en sangre y de insulina entre las versiones con y sin cafeína.

Cuando los adolescentes bebieron la 5-hour Energy con cafeína, experimentaron un aumento un 24.6 por ciento más alto en los niveles de glucosa en sangre y un aumento un 26.4 por ciento más alto en los niveles de insulina durante la prueba de tolerancia a la glucosa que cuando bebieron la 5-hour Energy descafeinada, informaron los investigadores.

"La cafeína tiene una vida media de cuatro a seis horas", dijo Shearer. "La respuesta elevada de glucosa e insulina durará una buena parte del día".

Nadie sabe con certeza por qué la cafeína afecta a la capacidad del cuerpo de metabolizar el azúcar, apuntó Danielle Battram, profesora de alimentación y nutrición del Colegio de la Universidad de Brescia, en Ontario.

La cafeína podría interferir directamente con la capacidad de la insulina de controlar los niveles de azúcar, planteó Battram, o quizá afecte a la función de la insulina al fomentar la liberación de hormonas como la adrenalina, que funcionan contrarrestando a la insulina.

Aunque este estudio no observó los efectos a largo plazo, plantea preocupaciones sobre el rol que las bebidas energéticas ricas en cafeína podrían tener sobre el riesgo futuro de diabetes tipo 2, dijo Shearer.

"En los individuos susceptibles a contraer diabetes tipo 2 en un futuro, podría acelerar la aparición de la enfermedad", advirtió.

Pero estos hallazgos no deberían preocupar a las personas que beben café, dijo Shearer, aunque una taza de 14 onzas (41.4 centilitros) de café de Dunkin' Donuts contiene 178 miligramos de cafeína, y una taza de café de 16 onzas (47.3 centilitros) de McDonald's tiene 133 miligramos.

"Hay datos realmente sólidos que muestran que beber una taza de café es beneficioso", apuntó Shearer. "Eso es porque, aunque resulte difícil de creer, el café es la principal fuente de antioxidantes de la mayoría de norteamericanos".

La cafeína del café viene en forma vegetal, y está acompañada por muchos otros compuestos beneficiosos, aclaró Shearer. Por otro lado, las bebidas energéticas contienen una forma procesada de cafeína en polvo que afecta el metabolismo de una persona de forma más directa, explicó.

La Asociación Americana de las Bebidas (American Beverage Association, ABA) criticó los hallazgos.

"Durante cientos de años, en todo el mundo se ha consumido cafeína de forma segura en una variedad de alimentos y bebidas", dijo la asociación en una declaración publicada el miércoles.

"Y la mayoría de bebidas energéticas contienen significativamente menos cafeína que un café de cafetería de un tamaño similar. Aun así, los fabricantes de bebidas energéticas superan de forma voluntaria los requisitos federales relativos a las etiquetas y a la educación", según la ABA.

"Aunque ni el resumen [de este estudio] ni la evidencia científica sugieren que las bebidas energéticas provoquen resultados exclusivos en la salud, es importante anotar que el producto usado en este estudio no era una bebida energética, sino más bien un trago energético", apuntó la asociación en su declaración. "Las bebidas energéticas convencionales son bebidas no alcohólicas reguladas por la FDA [la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.]".

El equipo de Shearer planifica ahora observar los efectos sobre la salud de las bebidas energéticas regulares de tamaño completo, como Red Bull y Monster, que contienen unos niveles altos tanto de azúcar como de cafeína, comentó.

Investigaciones anteriores han mostrado que las personas que consumen regularmente bebidas endulzadas con azúcar tienen un riesgo entre un 20 y un 30 por ciento más alto de diabetes tipo 2, dijo Hux.

"A partir de esos estudios, sabemos que las bebidas azucaradas son un riesgo, y a partir de este estudio, sabemos que la cafeína podría amplificar ese riesgo", advirtió Hux.

Pero el cuerpo humano es capaz de adaptarse a las dosis continuas de cafeína, dijo Battram, y no está claro que la resistencia a la insulina mostrada en este estudio persistirá el suficiente tiempo como para provocar problemas de salud.

"No sabemos si esta disfunción observada de la insulina seguirá durante días", dijo Battram. "En realidad no sabemos qué hará a largo plazo. No podemos afirmar que tenga un efecto negativo para nosotros".

5 de diciembre de 2015

Placaje a la obesidad con raciones más reducidas y platos más pequeños

Tomado de: www.elmundo.es

Tres décadas aumentando la prevalencia de obesidad y sobrepeso y ningún país ha conseguido reducirla aún. Un estudio que acaba de publicar la revista British Medical Journal rescata del 'olvido' una medida que podría resultar "muy efectiva": envases de refrescos y porciones de comida más moderadas. 

Este tipo de políticas resultan polémicas. Nueva York es el ejemplo. Así como en 2012 las autoridades sanitarias de dicha ciudad aprobaron una normativa que prohibía los refrescos azucarados en vasos de más de 0,464 litros, dos años después y tras varios recursos interpuestos, el Tribunal del Estado rechazó definitivamente la entrada en vigor de la medida. De haber seguido adelante este proyecto, no se habrían podido vender refrescos o bebidas energéticas de gran tamaño y alto contenido calórico en restaurantes, cadenas de comida rápida, carritos callejeros, estadios, salas de conciertos, etc. Quedaban exentas de la regulación las grandes cadenas y supermercados, puesto que se rigenpor la normativa estatal. 

El objetivo del que era alcalde de Nueva York en 2012, Michael Bloomberg, era combatir la obesidad y la diabetes tipo 2 entre los neoyorkinos, pero finalmente no pudo ser. 

Ahora, un equipo de investigadores de Reino Unido publica un informe en el que realizan algunas sugerencias para reducir las tasas de obesidad en el mundo que pasan por tomar la medida a las raciones de los alimentos y las bebidas azucaradas. Aunque las causas de la obesidad son complejas, se sabe que "comer más de lo que corresponde es un gran determinante y el tamaño de los envases resulta clave en esta tendencia", argumenta Theresa Marteau, una de las firmantes del artículo y profesora de Comportamiento y Salud en la Universidad de Cambridge (Reino Unido). 

Según la experta, en los últimos 50 años, el tamaño de las porciones, de los envases y de la vajilla ha ido aumentando. En 1950, por ejemplo, las hamburguesas suponían 3,9 onzas (una onza equivale a 28,70 gramos), las de ahora, 12 onzas. La bebidas han pasado de 7 a 42 onzas y las patatas, de 2,4 a 6,7. En cuanto a las raciones de filetes que se sirven en los restaurantes, el informe señala un aumento del 50% (de 160 gramos y 425 kcal. a 240 gramos y 640 kcal.). 

Una revisión reciente de The Cochrane Library, la publicación de la Colaboración Cochrane (una organización internacional que revisa la evidencia científica), en la que también participaba Marteau como investigadora, señalaba que cuando se ofrecen raciones mayores, la gente consume más. Una regla sencilla que sugiere el efecto contrario. Tal y como apuntaba dicha revisión, eliminar las raciones grandes de la dieta podría reducir la media de energía diaria consumida entre un 12% y un 16% en la población adulta de Reino Unido, y entre un 22% y un 29% en los adultos estadounidenses. 

Estos datos proponen la reducción del tamaño de las raciones, de los envases de las bebidas azucaradas y de la vajilla que se utiliza en la mesa como medida para que la tasa de obesidad descienda. El tamaño de las porciones importa, sobre todo en establecimientos como las confiterías y con alimentos industriales como pasteles, bollos y patatas fritas. Los envases de las bebidas azucaradas y energéticas también deben restringirse. Y, por supuesto, "limitar las ofertas que venden porciones más grandes a un precio más asequible que las raciones menores", señalan los autores del artículo. Convendría también "eliminar de los anuncios con envases grandes". 

Tanto en las cafeterías como en los restaurantes y en casa, los expertos recomiendan utilizar siempre platos, vasos y cubiertos más pequeños. Este tipo de intervenciones, asegura Marteau, son relativamente más fáciles de implantar en organizaciones del sector público, tales como escuelas, hospitales, bases militares y prisiones. Tales cambios "plantean grandes desafíos" en otros escenarios relacionados con la industria culinaria. 

Según los investigadores, la reducción de las porciones y los envases deberían alcanzar los tamaños que tenían en 1950, lo que conllevaría en muchos casos reducciones de más del 50%, especialmente en productos energéticos densos. "Esto es mucho más que el 5% ofrecido y negociado por la industria alimentaria en Reino Unido", subraya Marteau. También ayudarías otras medidas como las sanciones por no participar en acuerdos voluntarios de este tipo. En todo este trabajo, la responsabilidad política está compartida con la de la industria alimentaria. 

Otro estudio publicado esta semana en la revista The Lancet Diabetes & Endocrinology advierte que la dieta mundial es cada vez más dulce, sobre todo cuando se trata de bebidas. Según los expertos, el consumo de alimentos y bebidas con edulcorantes calóricos añadido está vinculado a un mayor riesgo de aumento de peso, enfermedades del corazón, diabetes y accidentes cerebrovasculares. Actualmente, el 68% de los alimentos y las bebidas envasadas en EEUU contienen edulcorantes calóricos y apenas el 5% se hacen sólo con los edulcorantes bajos en calorías. Establecer medidas para reducir el tamaño de las raciones ayudará a que tanto la obesidad como el resto de riesgos desciendan.

La pérdida de peso podría proteger al cartílago de las rodillas, encuentra un estudio

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Perder una gran cantidad de peso ralentiza la pérdida de cartílago en las rodillas de las personas obesas, muestra un estudio reciente.

La obesidad es un factor de riesgo importante de la osteoartritis de la rodilla, una enfermedad degenerativa de las articulaciones que con frecuencia lleva a una cirugía de reemplazo articular.

El nuevo estudio incluyó a poco más de 500 estadounidenses con sobrepeso y obesos que tenían una osteoartritis de leve a moderada o factores de riesgo de la enfermedad. Los participantes del estudio se asignaron al azar a un grupo de control que no perdió peso, a un grupo que perdió algo de peso, o a un grupo que perdió más del 10 por ciento de su peso corporal.

Cuatro años de seguimiento mostraron que una pérdida significativa de peso protegía de la degeneración del cartílago, y que perder más peso ofrecía más protección, según el estudio, que se presentó el lunes en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de América del Norte (Radiological Society of North America), en Chicago.

Las investigaciones presentadas en las reuniones se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

"El cartílago se degeneró con mucha mayor lentitud en las personas que perdieron más del 10 por ciento de su peso corporal, sobre todo en las regiones de la rodilla que soportan el peso", señaló en un comunicado de prensa de la sociedad la autora del estudio, la Dra. Alexandra Gersing, del departamento de radiología e imágenes biomédicas de la Universidad de California, en San Francisco.

"Pero en los que perdieron entre un 5 y un 10 por ciento del peso no hubo casi ninguna diferencia en la degeneración del cartílago, en comparación con los que no perdieron peso", añadió.

Una pérdida significativa de peso no solo ralentiza la pérdida de cartílago de la articulación de la rodilla, sino que también reduce el riesgo de osteoartritis. Junto con un ejercicio moderado, la pérdida de peso es una de las mejores formas de prevenir la enfermedad, señaló Gersing.

"Lo más útil es que estas intervenciones del estilo de vida sucedan lo antes posible", dijo.

Los refrescos y los dulces sin azúcar también pueden dañar a los dientes

Tomado de: www.nlm.nih.gov

Incluso los refrescos, las bebidas deportivas y los dulces sin azúcar pueden dañar a los dientes, advierte un estudio reciente.

Los investigadores australianos evaluaron 23 productos sin y con azúcar, que incluían refrescos y bebidas deportivas, y encontraron que algunos aditivos ácidos y los niveles bajos de pH (una medida de la acidez) dañan a los dientes, aunque estén libres de azúcar.

"Muchas personas no saben que aunque reducir la ingesta de azúcar sí reduce el riesgo de caries, la mezcla química de ácidos en algunos alimentos y bebidas puede provocar erosión dental, una afección igual de nociva", dijo Eric Reynolds. Reynolds es profesor distinguido y director ejecutivo del Centro de Investigación Cooperativa sobre la Salud Oral de la Universidad de Melbourne.

La erosión dental ocurre cuando el ácido disuelve los tejidos duros del diente. "En sus primeras etapas, la erosión quita las capas superficiales del esmalte dental. Si progresa a una etapa avanzada, puede exponer la pulpa blanda dentro del diente", explicó en un comunicado de prensa de la universidad.

Reynolds y sus colaboradores hallaron que la mayoría de refrescos y bebidas deportivas hacían que el esmalte se ablandara entre un 30 y un 50 por ciento. Los refrescos y aguas minerales de sabores tanto sin como con azúcar provocaron una pérdida mensurable de la superficie dental.

De las ocho bebidas deportivas evaluadas, seis provocaron pérdida del esmalte dental. Los investigadores también encontraron que muchos caramelos sin azúcar contienen unos niveles altos de ácido cítrico, y pueden erosionar el esmalte dental.

Que algo no contenga azúcar no necesariamente significa que sea seguro para los dientes, advirtió Reynolds. El estudio resalta la necesidad de una mejora en la etiqueta de los productos y la información para el consumidor, para ayudar a las personas a elegir alimentos y bebidas que sean seguros para sus dientes, añadió.

Reynolds ofreció varios consejos para ayudar a proteger los dientes. Revise las etiquetas de los productos para ver si contienen aditivos ácidos, sobre todo ácido cítrico y ácido fosfórico. Beba más agua (preferiblemente con flúor) y menos refrescos y bebidas deportivas. Y por último, tras consumir bebidas y alimentos ácidos, lávese la boca con agua y espere una hora antes de cepillarse los dientes. Cepillarse de inmediato puede eliminar el esmalte ablandado, advirtió.