25 de junio de 2016

Alimentación adecuada para evitar el “yoyo”

Tomado de: eltiempo.com.ve

El llamado “efecto rebote” ocurre cuando la persona baja y sube constantemente de peso, debido a regímenes que no cumplen los parámetros normales

“La mayoría de las dietas están en la búsqueda de un realismo mágico. A las personas les gusta lo comercial y no están conscientes de que al final no tendrán buenos resultados”, explicó la nutrióloga Zulema Rodríguez al hablar del efecto ” yoyo” o rebote.

Este ciclo se caracteriza por perder peso, ganarlo y volverlo a perder drásticamente.

Generalmente ocurre cuando el paciente tiene un dieta extrema y disminuye considerablemente la ingesta de alimentos y calorías.

“El cuerpo, al ver que no está entrando la cantidad calórica suficiente, la que da energía, busca otras alternativas para sustituirla, como la grasa. Cuando se vuelve a comer a ritmo normal, engordarán rápido porque el organismo querrá reservar todo lo que pueda”, comentó la especialista.

Objetivos

Rodríguez indicó que para evitar el efecto “yoyo” hay que cumplir las principales normas de una dieta saludable:

- Alimentación suficiente: Todas las personas queman energía y, para recuperarla, necesitan una reposición calórica según el peso de cada quien.

“No le podemos mandar la misma cantidad de ingesta a una mujer que mide 1,50 metros, que a un hombre alto que pesa 80 kilos, por ejemplo”.

Si no se repone la cantidad adecuada, la persona tendrá hambre muy rápido. “Comerá lo que sea”, dijo la especialista con siete años de experiencia.

- Balance: “No pueden eliminar los carbohidratos, la sal o tomar litros y litros de agua porque sí. En algún momento te desmayas por falta de energía o porque no tienes un equilibrio en los valores”, acotó la también coordinadora de Anatomía de la escuela de Medicina de la Universidad de Oriente (UDO), Núcleo Anzoátegui.

La nutrióloga recomienda consumir diariamente de 50 a 60% de carbohidratos, 30 a 35% de grasa y 10 a 15% de proteína para tener una alimentación entre los párametros normales.

- Adaptarse a los hábitos: No hay que quitarles drásticamente las malas costumbres alimentarias a las personas, sino evaluarlas y corregirlas.

“Los pacientes deben entender que esto es un proceso largo, y hay que tener calma para que el organismo se adecue al cambio. No deben hacer dietas de una semana por una fiesta y luego seguir comiendo mal”.

Secuelas 

Los cambios drásticos de dieta pueden dificultar que la persona logre su peso ideal y que incluso llegue a la obesidad, explicó la nutrióloga Zulema Rodríguez. Páginas como www.botanical-online.comque reseñan que no ver resultados pueden conllevar depresiones.

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