4 de marzo de 2017

Algunas modas pasajeras de salud quizá no sean tan saludables

Los regímenes de jugos ("juicing") podrían ser una moda de salud popular, pero las evidencias sugieren que en realidad podrían ser perjudiciales para una buena dieta.

Y lo mismo sucede con respecto al aceite de coco, que está cargado de grasas saturadas, pero que ha emergido como la última moda dietética en Estados Unidos.

Y una dieta sin gluten probablemente tenga pocos efectos positivos para la salud para las personas que no tienen sensibilidad al gluten o enfermedad celíaca.

Estas conclusiones son parte de una nueva revisión de las últimas evidencias científicas sobre los alimentos y la nutrición que se realizó para arrojar algo de luz sobre las últimas modas dietéticas.

"Hay una confusión generalizada con respecto a la nutrición. Cada día alguien dice que algo es bueno, y entonces al día siguiente dicen que es malo", señaló el autor principal de la revisión, el Dr. Andrew Freeman, copresidente del Grupo de Trabajo sobre el Estilo de Vida y la Nutrición del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology).

"Nuestro propósito era hacer todo lo que pudiéramos para dar a los profesionales clínicos las herramientas que necesitan para ayudar a sus pacientes", dijo Freeman, que también es director de prevención cardiovascular y bienestar en National Jewish Health, en Denver.

Freeman y sus colaboradores revisaron las evidencias médicas relacionadas con unos patrones de alimentación saludables y con las modas dietéticas específicas que en la actualidad son populares en Estados Unidos.

Concluyeron que:

Los regímenes de jugos podrían mejorar la absorción de algunos nutrientes de plantas, pero también dejan fuera una gran cantidad de fibra y nutrientes presentes en las frutas y las verduras enteras. Exprimir las frutas o verduras frescas hace que salga su jugo, lo que produce un líquido que contiene la mayor parte de las vitaminas, minerales y sustancias que hay en la fruta entera. Pero las frutas y las verduras enteras tienen una fibra valiosa que se elimina en la mayoría de los jugos.

Las personas que toman jugos tienden a beber calorías más concentradas sin sentirse tan llenas después. "Se está perdiendo la mayoría de los nutrientes, se está perdiendo la fibra, y las investigaciones han mostrado que cuando bebe calorías no sacian tanto como cuando las mastica", dijo la Dra. Alice Lichtenstein, directora del Laboratorio de Nutrición Cardiovascular en la Universidad de Tufts, en Boston.

Del mismo modo, los complementos dietéticos con altas dosis de antioxidantes no parecen ser más beneficiosos para las personas que simplemente comer alimentos ricos en antioxidantes. "Cada vez que extraemos cosas de las plantes, normalmente no obtenemos el mismo beneficio, o en ocasiones obtenemos algo no beneficioso, sino peligroso", advirtió Freeman. "Si usted come una dieta bien equilibrada, los complementos de vitaminas normalmente no se requieren".

El aceite de coco es una moda de alimentación saludable reciente, pero el coco está lleno de forma natural de grasas saturadas no saludables, señalaron Freeman y Lichtenstein. Las personas harían mejor si usaran aceites de oliva y vegetales al cocinar, dado que contienen grasas no saturadas saludables. "Todo el mundo está comprando frascos y más frascos de aceite de coco, y simplemente no existen datos que lo respalden", dijo Freeman.

Una dieta sin gluten puede ayudar a las personas con sensibilidad al gluten o que sean celíacas, pero no beneficia a las personas con un buen estado de salud que pueden digerir granos sin ningún efecto secundario. Los granos integrales en realidad pueden ser más saludables para las personas que las alternativas sin gluten que son más ricas en carbohidratos procesados, indicó Freeman.

Los huevos pueden aumentar los niveles de colesterol de una persona, aunque no tanto como se pensaba anteriormente, dijo Lichtenstein. Uno o dos huevos al día probablemente tendrían un efecto pequeño para la mayoría de las personas que no estén en riesgo de problemas cardiacos o de colesterol alto. "Cuando se empieza a superar esa cantidad, sobre todo en personas con un riesgo alto, podría ser problemático", dijo. Las grasas saturadas encontradas en la carne y los productos lácteos suponen un peligro mayor para los niveles de colesterol, indicó Lichtenstein.

En general, las personas estarían mejor con una dieta que se base predominantemente en plantas y que enfatice la ingesta de alimentos enteros no procesados, concluyó Freeman.

"Yo diría que todas las verduras y frutas con colores brillantes son fuentes de nutrientes ricos en antioxidantes", añadió Freeman.

El nuevo estudio aparece en la edición del 27 de febrero de la revista Journal of the American College of Cardiology.