18 de marzo de 2017

Comer mucha carne roja podría vincularse con un trastorno intestinal en los hombres

Tomado de: medlineplus.gov

Los hombres que comen mucha carne roja tienen un riesgo más alto de una dolorosa afección inflamatoria del colon, sugiere un estudio reciente.

El trastorno, llamado diverticulitis, provoca un dolor abdominal, náuseas y estreñimiento graves. Y puede conducir a complicaciones como desgarramientos o bloqueos en el colon.

El nuevo estudio encontró que los hombres que más carne roja comían tenían un 58 por ciento más de probabilidades de desarrollar diverticulitis, en comparación con los que menos carne roja comían.

Los hallazgos no prueban causalidad, enfatizó el investigador principal, el Dr. Andrew Chan, gastroenterólogo del Hospital General de Massachusetts, en Boston.

Por otro lado, señaló, ya hay motivos para pensar en reducir la carne roja. El consumo abundante se ha vinculado con unos riesgos más altos de enfermedad cardiaca y ciertos tipos de cáncer, apuntó Chan.

"Este estudio ofrece un motivo más para pensar en limitar la carne roja en la dieta", dijo.

A medida que la gente envejece, es común que se formen "bolsas" en el revestimiento del colon; más de la mitad de los estadounidenses de a partir de 60 años de edad las tienen, según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE. UU.

La mayoría de las personas que tienen esas bolsas no sufren problemas, pero más o menos un 5 por ciento desarrollan diverticulitis, cuando las bolsas se infectan o inflaman.

Alrededor de 200,000 estadounidenses son hospitalizados por diverticulitis cada año, según los NIH.

Los nuevos hallazgos, publicados en línea el 9 de enero en la revista Gut, se basan en un estudio a largo plazo de más de 46,000 profesionales de la salud de sexo masculino.

A lo largo de 26 años, 764 de los hombres desarrollaron diverticulitis. El riesgo más alto se dio entre los hombres que estaban en el 20 por ciento superior respecto a la ingesta de carne roja. Tenían un 58 por ciento más de probabilidades de ser diagnosticados con la afección, frente a los hombres del 20 por ciento inferior.

Los hombres del grupo superior comían, en promedio, 12 porciones de carne roja por semana, mientras que los que tenían el consumo más bajo consumían, en promedio, poco más de una porción por semana.

Por supuesto, podría haber muchas diferencias entre los hombres que comen muchas hamburguesas y otras carnes y los que no, anotaron los autores del estudio.

Así que el equipo de Chan tomó en cuenta factores como una edad mayor, fumar, la obesidad, la falta de ejercicio y un consumo bajo de fibra, que se han vinculado con un riesgo más alto de diverticulitis.

Incluso entonces, la carne roja siguió estando vinculada con un riesgo más alto, sobre todo la carne no procesada, como los filetes y las hamburguesas.

No está claro cómo interpretar esto, según Chan. Dijo que una explicación potencial es que las personas por lo general comen porciones más grandes de carne roja no procesada, en comparación con los embutidos.

Una dietista que no participó en el estudio dijo que es "imposible" sacar alguna conclusión sobre la causalidad.

Pero otros estudios han vinculado una ingesta alta de carne roja con enfermedades del colon, señaló Lona Sandon, profesora asistente de nutrición clínica en el Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, en Dallas.

Además, dijo, todo el mundo debería intentar comer más verduras, granos integrales y una variedad de proteínas.

"En realidad, se trata de tener más variedad en las opciones de proteína", planteó Sandon. "Cambie la carne roja por pescado o aves, o incluso fuentes vegetales como el tofu, las habichuelas y las legumbres".

En este estudio, no hubo ningún vínculo entre las aves o el pescado y el riesgo de diverticulitis. Basándose en esas cifras, el equipo de Chan estimó que si los hombres reemplazaran una porción diaria de carne roja por pollo o pescado, el riesgo de diverticulitis se reduciría en un promedio de un 20 por ciento.

"Sustituir la carne roja por pescado o aves podría ser beneficioso", dijo Chan.

¿Por qué la carne roja contribuiría a la diverticulitis? No está claro, dijo Chan. Pero apunta a algunas teorías.

Por un lado, los alimentos que las personas consumen pueden afectar al "microbioma" intestinal, la inmensa colección de bacterias que habitan en el tracto digestivo. Algunos investigadores sospechan que el microbioma tiene un rol en la diverticulitis, apuntó Chan, aunque por ahora no se ha probado.

También hay evidencias de que consumir mucha carne roja ayuda a fomentar una inflamación crónica de bajo nivel en el cuerpo, dijo Chan. Eso, a su vez, podría aumentar el riesgo de diverticulitis.

Como el estudio se concentró en los hombres, las investigaciones futuras deben observar si los mismos patrones se sostienen en las mujeres, según Chan.

Pero no hay motivos biológicos para creer que los hallazgos diferirían según el sexo, comentó. Además, las mujeres ya tienen bastantes motivos para buscar una dieta saludable que limite la carne roja, aseguró Chan.

Sandon se mostró de acuerdo. "Las Directrices Dietéticas para los Estadounidenses recomiendan una dieta basada sobre todo en plantas para fomentar la salud, y eso incluye la salud del colon", dijo. "Llene la mitad de su plato con frutas y verduras, elija granos integrales y varíe las fuentes de proteína".

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