18 de marzo de 2017

Las cinco peores dietas para perder peso


Para que sus resultados sean saludables, efectivos y duraderos, toda dieta debe ser equilibrada y adoptada como estilo de vida, además de aportar todos los nutrientes necesarios. Es muy común ver, sin embargo, regímenes que prometen resultados casi milagrosos, revolucionarios y definitivos.

Por esta razón, el 2017 es el cuarto año consecutivo en el que el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) elabora un listado de las cinco dietas más populares y poco saludables que han cobrado fama en el año 2016 y lo que va del presente.

Dieta cetogénica: basada en la reducción exagerada de los carbohidratos de la dieta y el aumento en el consumo de alimentos proteicos. Su base está en la cetosis que produce, un estado metabólico generado por la carencia de hidratos de carbono que induce al catabolismo de las grasas para obtener energía.

La nutricionista Cristina Mir advierte que "la reducción exagerada de los carbohidratos en la dieta y basada sobre todo en el consumo de mucha proteína, puede dar lugar a problemas renales y desequilibrios intestinales, y puede llegar a provocar depresión a la persona, por el hecho de anular totalmente un grupo de alimentos de la dieta. Es una dieta que cuesta mucho seguirla en el tiempo, y cuando la persona se cansa, no ha aprendido buenos hábitos alimenticios y al volver a su alimentación previa, vuelve a ganar el peso perdido, y la mayoría de veces, incluso una poco más".

Pastillas quema grasas: la Asociación Británica de Dietistas la ha puesto entre las 3 dietas menos indicadas para perder peso. Son píldoras que no requieren de prescripción médica y prometen perder peso, quemar grasas, suprimir el apetito y acelerar el metabolismo.

Mir explica que esta dieta no sirve para personas sedentarias y que, además, si no se acompaña de una alimentación adecuada la misma no tendrá ningún efecto.

Dieta depurativa del té: también conocida como teatoxing. Promete una pérdida rápida de peso, pero esta es a base de líquidos y masa muscular normalmente. Según Mir, produce los mismos efectos que un cuadro de diarrea ya que al no consumir alimentos sólidos se baja de peso, pero al retomar la alimentación habitual se recupera rápidamente y probablemente se coma de más debido al hambre que se ha pasado. El IMEO advierte, además, sobre la sensación de mareo y debilidad, la falta de vitalidad y el efecto rebote que suele traer esta dieta.

Dieta de los jugos verdes:
o Dieta Detox que ha sonado fuertemente en el 2016, se basa en el consumo de batidos hechos de frutas, vegetales y semillas. Mir explica: "la moda de los jugos verdes tiene una parte muy positiva, hace que la gente tome más alimentos vegetales y frutas" ... "pero no podemos basar nuestra alimentación con los jugos verdes. No hay ningún problema para hacerse uno de vez en cuando pero siempre será mejor comer la fruta y la verdura entera que en forma de zumo o batido".

El IMEO asegura, además, que al omitir la masticación por ingerir la fruta y verdura licuadas se suprime una parte del proceso digestivo que influye en el efecto de saciedad y aumenta la sensación de hambre.

Clean Eating: su principal problema es la subjetividad y la dificultad de definir el concepto de "alimentos limpios". Generalmente se excluyen los lácteos, cereales, alimentos procesados, gluten, azúcar, etc.

De acuerdo con Cristina Mir: "Dependiendo del concepto que se le quiera dar puede variar mucho, y ser una dieta muy mala o muy buena. La frase ´más mercado y menos supermercado´ es la filosofía que yo le pondría a este tipo de dieta. Si la seguimos bajo este parámetro, es una de las mejores dietas para seguir".