3 de junio de 2017

Jóvenes se saltan el desayuno por falta de tiempo, pereza y malestar al comer tan temprano

Tomado de: www.nacion.com

Un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló que, en Centroamérica, el 12% de los colegiales llegan a recibir lecciones sin desayunar.

¿Cuáles son las razones? Un grupo de empresas privadas visitó colegios públicos en Costa Rica para determinar los posibles motivos.

Funcionarios de Dos Pinos, Saba, Tosh, Yoplait, Roma y Demasa encuestaron a jóvenes entre los 11 y 17 años y luego les dieron talleres sobre la importancia de esta comida del día.

Dentro de las razones por las cuales, algunos se saltan el desayuno, los muchachos consultados señalaron que sus padres no les preparan esa comida, otros dijeron que no les gusta desayunar, les daba náuseas comer tan temprano –principalmente a las mujeres–, prefieren sacrificar el desayuno con tal de dormir un poco más, o, cuando les toca a ellos mismos prepararse los alimentos, por pereza, prefieren salir de sus casas con el estómago vacío.

Además, aseguraron que para ellos, la comida más importante de la jornada es el almuerzo.

Obviar el desayuno afecta no solo la salud de los jóvenes, también su rendimiento escolar. Una investigación de la Universidad de Saint George, en Londres, con 4.116 menores, indicó en el 2014 que quienes no desayunan tienen una posibilidad 27% mayor de desarrollar diabetes tipo 2 que quienes sí lo hacen.

Estudios anteriores de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) explican que no ingerir la primera comida del día puede derivar en problemas de concentración, bajo rendimiento académico, debilidad y deficiencia psicomotora.

Incluso, si un niño ayuna con frecuencia podría padecer de anemia, afección en la cual el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos. Estos glóbulos son los encargados de suministrarle el oxígeno a los tejidos corporales.

Más allá de del dinero

La encuesta en centros de enseñanza públicos también vio que los colegiales ticos tienen a veces entre ¢300 y ¢500 para comprar alimentos en la soda del centro educativo, lo que muchas veces se hace insuficiente para adquirir comidas completas que van desde los ¢1.500 y  hasta los ¢3.000.

Sin embargo, no se trata solo de tener o no dinero para optar por alimentos saludables. Los malos hábitos alimentarios también entran en juego. En ese sentido, cuando se les consultó qué comprarían con ¢2.500 (dinero suficiente para un desayuno o almuerzo completo en soda escolar), los jóvenes se inclinaron por hamburguesas, pizza, empanadas, pan, tacos, apretados, arreglados, queque, papas, gaseosas o refrescos de botella.

A esto se le debe añadir que, en su mayoría, los colegiales solo se ejercitan durante la hora de educación física (una vez por semana).

Para la nutricionista Milagro Mora, es necesario comenzar por educar a la población sobre la importancia del desayuno y de que puedan distinguir los alimentos saludables de los que no lo son.

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