21 de julio de 2017

Alimentos procesados: ¿son realmente malos?

Por: Lic. Diana Mora Ramírez

Escuchamos con frecuencia sobre los alimentos procesados, que son "malos", que no es recomendable comerlos con frecuencia, etc. Hasta yo lo menciono a menudo en mis publicaciones en redes sociales y en mi consulta. Entonces es válido preguntarse ¿cuál es el problema con estos productos?

Para empezar, hagamos una comparación entre lo que comían, por ejemplo, nuestros abuelos. Dejando de lado que usualmente tenían una vida más activa, también las personas hace años comían más frutas frescas, vegetales de todo tipo (picadillos, ensaladas, guisos), los frescos eran naturales o inclusive se acostumbraba tomar agua, las comidas se sazonaban con muchos condimentos o especias naturales. Los dulces o golosinas eran muchas veces también preparados en casa: arroz con leche, mieles, cajetas, etc. ¿Qué ingredientes artificiales se consumían en ese entonces? Probablemente ninguno o los mínimos.

Actualmente más bien muchas veces no se consumen frutas, los vegetales son mínimos en los platos, los refrescos muchas veces son gaseosas o refrescos de paquetito (que tienen gran cantidad de azúcar o vienen con edulcorantes artificiales), se consume mucha repostería por ejemplo en el desayuno o en el café de la tarde, el consumo de comida rápida es considerablemente mayor ahora y ni se diga de los productos procesados (bebidas, galletas, sopas, snacks, enlatados, panes, etc). 

Es cierto que facilitan mucho la vida con el ritmo que se lleva en estos tiempos, pero el detalle es que la gran mayoría vienen cargados de grasa, azúcar y/o sal (sodio). Porque se necesitan estos ingredientes para hacerlo más agradable al gusto del consumidor, y en ocasiones también para efectos de conservación del producto.

El problema es que estos ingredientes consumidos en exceso tienen repercusiones directas en nuestra salud (además de en el peso), y pueden llegar a producir cierto nivel de adicción.

Se podría pensar entonces ¿qué pasa con todos los productos "light" o "bajos en"? Si bien pueden tener menos de una cosa, usualmente traen más de otra (por ejemplo se quita grasa pero viene entonces con más azúcar). O también contienen edulcorantes artificiales, que ya algunos estudios han empezado a demostrar que no son la gran respuesta a la obesidad como se pensaba, y más bien pueden estar favoreciéndola. Pero más importante aún es que la oferta tan grande de productos light nos lleva a pensar que, entre menos cosas tenga un alimento es mejor, y se nos olvida que nuestro cuerpo ocupa nutrientes y le empezamos a dar todo artificial.

Estamos claros, los productos procesados vienen a facilitar y ahorrar tiempo, pero debemos tomar conciencia de que pueden tener un precio para nuestra salud. Esto no significa que debemos satanizarlos, solamente debemos moderar el consumo. Que la alimentación se base en alimentos frescos, e incluir ocasionalmente lo procesado. No vamos a generalizar que todos son perjudiciales, podemos encontrar opciones que podemos incluir en nuestra dieta.

Por ejemplo, podemos preparar al desayuno huevos, comer una fruta y agregamos algún pan comercial. En las meriendas podemos incluir, si no es fruta, un yogur (verificando el contenido de grasa y azúcar). En las comidas principales podemos preparar una ensalada y agregar algún aderezo comercial, o por ejemplo comer un arroz con pollo y acompañarlo con unas papitas tostadas. Podemos preparar comidas rápidas en casa, como por ejemplo hamburguesas, preparando nosotros las tortas con carne molida (no preformadas) y agregando bastantes vegetales, y usamos el pan comercial y aderezos.

Como vemos no es que si incluimos algo procesado ya nuestra alimentación no es saludable. Simplemente tratemos de organizarnos para preparar la mayor parte de nuestros alimentos a partir de ingredientes frescos. Por ejemplo podemos cocinar pollo, aprovechamos de usar el caldo para hacer una sopa en lugar de usar una de paquetito, y tenemos entonces para dos o más preparaciones con una sola cocción. Podemos preparar una olla grande de picadillo y congelar o refrigerar en porciones. ¡Si buscamos opciones y soluciones las encontramos! Puede ser mejor invertir un poco más de tiempo, pero cuidar nuestra salud.

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