21 de julio de 2017

No todos los alimentos de origen vegetal son iguales

Tomado de: medlineplus.gov

Durante años, el mantra ha sido que comer muchas frutas, verduras y granos protege de la enfermedad cardiaca, pero un nuevo estudio sugiere que elegir los equivocados podría resultar contraproducente.

En el estudio de más de 200,000 profesionales de la salud de EE. UU., se encontró que los que comían bastante alimentos saludables de origen vegetal (como verduras, habichuelas y granos integrales) sí tenían un riesgo más bajo de enfermedad cardiaca.

Pero eso no sucedió que las personas se llenaban de comidas que tienen técnicamente un origen vegetal, pero que no son tan saludables.

De hecho, las dietas ricas en pasta, pan, papas y dulces parecieron tan malas como, sino peores, que las dietas ricas en productos animales.

"No todos los alimentos de origen vegetal son iguales", apuntó la investigadora líder, Ambika Satija, becaria postdoctoral en la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Boston.

Así que es esencial que las personas consideren la calidad nutricional de los alimentos de origen vegetal que elijan, planteó.

El estudio no examinó de forma específica las dietas vegetarianas o veganas, anotó Satija. De forma que los hallazgos no iluminan cómo esas dietas afectan al riesgo de enfermedad cardiaca.

Pero otros estudios han vinculado las dietas vegetarianas y veganas con unos riesgos más bajos de diabetes, hipertensión y enfermedad cardiaca, según el Dr. Kim Williams, jefe de cardiología en el Centro Médico de la Universidad de Rush, en Chicago.

"La nutrición basada en las plantas es superior respecto a la mayoría de las enfermedades", afirmó Williams.

"Pero lo que la gente no siempre entiende es que hay formas saludables de hacerlo, y formas no tan saludables", dijo. "Es posible hacerlo mal".

Williams es coautor de un editorial publicado junto con el estudio en la edición del 25 de julio de la revista Journal of the American College of Cardiology.

Los hallazgos implicaron a tres estudios que comenzaron en los 80 y los 90. Cada dos a cuatro años, los participantes ofrecieron información detallada sobre sus dietas.

El equipo de Satija observó la calidad de los alimentos de origen vegetal que esas personas comían típicamente, y cómo la calidad general se relacionaba con su riesgo de desarrollar enfermedad cardiaca.

En 2013, más de 8,600 de los participantes del estudio habían sufrido un ataque cardiaco o habían muerto de una enfermedad cardiaca.

El riesgo fue más bajo entre las personas que comían con regularidad bastantes alimentos de origen vegetal, incluyendo frutas y verduras, legumbres, frutos secos y granos enteros (como avena cocinada y arroz integral), encontró el estudio.

A los que estaban en el principal 10 por ciento de ingesta de alimentos saludables de origen vegetal fue a quienes mejor les fue: tenían una cuarta parte menos de probabilidades de desarrollar enfermedad cardiaca que los que se encontraban en el 10 por ciento inferior.

Al contrario, se observó el patrón opuesto entre las personas que comieron muchos de los alimentos de origen vegetal no tan saludables, como las papas, los granos refinados (el pan blanco, la pasta y las galletas) y los jugos de fruta azucarados. Los del 10 por ciento superior tenían casi un tercio más de probabilidades de desarrollar enfermedad cardiaca, frente a las personas en el 10 por ciento inferior.

Las personas que comían muchos alimentos de origen animal (como la carne, el queso y la mantequilla) también mostraron un mayor riesgo de enfermedad cardiaca. Pero el vínculo entre los alimentos de origen vegetal malsanos y los problemas del corazón fue un poco más firme, anotaron los investigadores.

Pero el estudio no probó que algunos alimentos de origen vegetal en realidad provocaran un aumento en los riesgos cardiacos, sino solo que hubo una asociación.

Aun así, para Williams, las implicaciones son claras. "Mientras más alimentos saludables de origen vegetal coma alguien, mejor", enfatizó.

Satija dijo que "creo que el mensaje de esto es bastante positivo". En otras palabras, los mensajes sugieren que las personas "no tienen que irse al extremo" con la dieta para obtener beneficios cardiacos.

En lugar de ello, dijo, pueden comenzar con "reducciones moderadas" en los productos animales, por ejemplo las carnes rojas y procesadas, y reemplazarlas con alimentos saludables de origen vegetal como las legumbres, las verduras y los frutos secos.

"Adoptar cambios como esto en la vida es mucho más fácil", aseguró Satija.

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