11 de agosto de 2017

Perder peso, sí! Pero pensemos además en perder kilos ¿de qué?

Por: Lic. Diana Mora Ramírez

Una de las preguntas más comunes que me hacen en la consulta es ¿pero entonces cuánto tengo que pesar? o ¿cuál es mi peso ideal?

A mí no me gusta hablar de un peso ideal sino de un peso saludable. Pero además es importante que empecemos a entender que el peso por sí solo no nos dice mucho. Debemos aprender a darle la importancia que merece a la composición corporal: o sea básicamente a cuánta grasa y cuánto músculo tenemos en nuestro cuerpo.

La grasa es necesaria porque protege y da sostén a ciertos órganos, nos ayuda a regular la temperatura corporal, funciona como una reserva de energía, entre otras funciones. Pero un exceso de grasa corporal tiene implicaciones importantes en nuestra salud, ya que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes, etc. 

La masa muscular es importante y trabajarla con ejercicio no es solo una cuestión estética. Tiene funciones importantes ya que el músculo ayuda a dar sostén a las articulaciones, nos ayuda a prevenir lesiones, a mejorar la fuerza y la resistencia al hacer ejercicio, al igual que la grasa brinda sostén y protección a algunos órganos, y además el músculo nos ayuda a controlar el peso ya que aún en reposo gasta calorías (lo cual no sucede con la grasa corporal). Esto no significa que tengamos que empezar a levantar gran cantidad de peso o enfocarnos entonces solo en hacer pesas y ganar gran cantidad de músculo. Pero un profesional en el área les puede asesorar en cuanto a ejercicios que ayuden a preservar o incrementar la masa muscular.

Entonces, es fundamental no sólo que sepamos cuánto pesamos y si estamos en el famoso "peso ideal" o no, sino que debemos saber también cuánto de ese peso proviene de la masa muscular y cuánto de la grasa (los otros dos componentes del peso son el agua y la masa ósea). Uno puede estar en un peso adecuado, el índice de masa corporal puede indicar que el peso está bien, pero si hay un exceso de grasa corporal, en términos de salud se tienen exactamente los mismos riesgos que tendría una persona que presenta sobrepeso u obesidad. De la misma manera, puede haber una persona que pese más de su "peso ideal", pero resulta que sus niveles de grasa son adecuados y el peso extra se debe a masa muscular, y entonces en ese caso no habría ningún problema con tener unos kilos de más.

O sea que en vez de pensar que debemos perder peso, lo que hay que pensar es que debemos modificar la composición corporal y perder grasa (y mantener o aumentar la masa muscular). Cuando nos ponemos a "perder peso", el tipo de dieta que seguimos y el ejercicio (si lo hacemos o no, qué tipo, cuánto tiempo, etc) van a determinar si lo que perdemos es grasa, o si es músculo y agua.

Usualmente las dietas extremas o muy bajas en calorías, o aquellas en que se prohibe el ejercicio, nos van a llevar a perder músculo y agua, sin variar la grasa corporal (es entonces cuando la persona queda flácida o que "todo le cuelga" como dicen). Lo que nos llevaría al caso que les expuse anteriormente en que el peso está bien pero se tienen los mismos riesgos de una persona obesa.

La idea al perder peso debe ser lograr perder kilos, por supuesto, pero que éstos kilos menos sean de grasa, y que nos mantengamos saludables. Por eso a partir de ahora empecemos a preguntar ¿cuánta grasa debería tener? ¿Están bien o no mis niveles de grasa? ¡Esas preguntas son mucho más importantes!

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