29 de septiembre de 2017

Zapatero a tu zapato. ¿En manos de quién ponemos nuestra salud?

Por: Lic. Diana Mora Ramírez

Supongamos por un momento que usted necesita reparar una fuga de agua en su casa. No va a buscar a un ebanista, o a un taxista o a un administrador. No, usted busca a un fontanero. Tal vez alguna persona de otra profesión, por alguna experiencia previa, pueda tener una idea de cómo resolver el problema pero usted no puede estar 100% seguro de que le va a resolver el problema y que lo van a hacer de la mejor manera.

Si lo vemos en el campo de la salud, si por ejemplo a usted le duele una muela, no va donde un cardiólogo o un dermatólogo. Busca un dentista. O si tiene ardor en el estómago y acidez, busca a un gastroenterólogo, no a un especialista en otra área. Exactamente el mismo principio deberíamos aplicar cuando pensamos en aspectos relacionados con la alimentación.

Si bien es cierto se escucha y se lee sobre nutrición en muchos medios actualmente, eso no debe darnos la idea de que es algo en que cualquiera nos puede ayudar, o nos puede servir cualquier cosa que leamos o veamos.

Todo lo que comemos, de una forma u otra, y a corto, mediano o largo plazo, va a tener impacto en nuestra salud. 

Tal vez alguien que no es un profesional en Nutrición puede darle consejos. Quizás alguien que ha probado algunas cosas y le han dado resultado, quizás alguien que por su experiencia y lo que ha visto hace ciertas recomendaciones (como por ejemplo instructores de gimnasio), o tal vez alguien que por interés en el tema se ha informado. Pero la formación completa que tiene un Nutricionista es la que le permite darle la atención individualizada que se requiere.

No todos los cuerpos reaccionan igual ante determinados cambios en la alimentación, no todas las personas tienen las mismas necesidades nutricionales. Además probablemente éstas personas no van a preguntar por sus antecedentes de salud para tenerlos en cuenta al darle recomendaciones. Tal vez no tengan el conocimiento para saber si eso que le están aconsejando puede llegar a tener consecuencias negativas. Eso por citar lo más básico. 

Ahora bien, además de esas personas que nos topamos por ahí dando consejos, actualmente existen los famosos "health coach", que saben de estrategias que pueden ayudar a llevar un estilo de vida saludable pero no tienen la formación académica de un Nutricionista (excepto obviamente profesionales en ésta área que se hayan capacitado en Coaching, ahí ya es diferente). 

También hay otros profesionales en el área de salud, como por ejemplo médicos, que ofrecen servicios del área de nutrición. Y si bien ellos tienen la formación en temas de salud, no necesariamente tienen la preparación específica de un Nutricionista. Lo mismo sucede con otras personas que podemos ver en programas de televisión que se autodenominan, por decir algo, "especialista en alimentos" o alguna similar.

Lo importante acá es que tomemos conciencia que lo que comemos o bebemos no es sólo nos hace perder peso, o bajar el colesterol o los triglicéridos, o cualquier otra cosa que busquemos. Podrían haber efectos negativos. Y la mejor forma de estar seguros de que lo que hacemos no nos pone a riesgo es buscar al profesional adecuado.

Específicamente en Costa Rica, se puede verificar en la página del Colegio de Profesionales en Nutrición ( https://cpncr.com/activos/ ) si la persona está debidamente autorizada para ejercer.

No ponga su salud en manos de cualquiera. No se ponga en riesgo por buscar soluciones rápidas o tratamientos milagrosos. ¡Busque al profesional adecuado!

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