6 de octubre de 2017

Tomemos nuestro tiempo para comer

Por: Lic. Diana Mora Ramírez

¿Ha pensado alguna vez (o con frecuencia) "voy a comer rápido para poder terminar X cosa del trabajo"? ¿O tal vez: "voy a comer en una carrera para aprovechar de hacer unos mandados"? También a veces ya por costumbre se come rápidamente. Pero ésto no es un hábito saludable.

Todo el proceso de digestión comienza desde la boca, con la liberación de algunas enzimas digestivas y el mismo proceso de masticación. Entre mejor masticamos la comida, más fácil va a ser luego el proceso de la digestión.

Cuando comemos muy rápido pasamos por alto el detalle de masticar y simplemente pensamos en tragar. Al hacer esto, no dejamos que actúe bien la saliva con sus enzimas, los alimentos no llegan bien triturados al estómago y es más el trabajo que debe hacer el sistema digestivo para procesarlos. Esto nos puede provocar después algunos trastornos como malestar estomacal, inflamación, colitis, entre otros. 

Además de dichos problemas digestivos, nuestro cuerpo va a estar enfocado en tratar de digerir la comida y no en otras actividades, por lo que no vamos a rendir igual y hasta podemos sentir cierto adormecimiento o cansancio después de las comidas.

Pero además de las dificultades para la digestión, existe otro factor importante por el que deberíamos evitar comer rápido, y es el hecho de que puede favorecer la ganancia de peso, o hacer difícil la pérdida. Cuando comemos, conforme los alimentos van llegando al estómago éste se distiende o se expande. Conforme eso pasa, se liberan hormonas que regulan la saciedad y se van enviando mensajes al cerebro que nos dicen: ¡es hora de ir parando de comer, ya te estás llenando!

Este proceso de enviar señales del estómago al cerebro toma tiempo. Por lo que si terminamos de comer muy rápido, acabamos con la comida y nuestro cuerpo todavía no sabe que ya no necesita comer más. Es entonces cuando podemos caer en el error de "buscar un poquito más" porque no nos sentimos llenos.

¿Qué podemos hacer para bajar la velocidad al comer?

1. Aunque hayan cosas que hacer, dediquemos siempre el tiempo respectivo a comer. No debemos pensar que es solo "echar la comida en el cuerpo". Alimentarse implica disfrutar la comida, masticarla bien y saborearla. 
2. Si considera que definitivamente a la hora usual del almuerzo le queda complicado sentarse a hacerlo, es mejor entonces hacer una pequeña merienda y ya después sacar el tiempo para comer.
3. Si come rápido por costumbre, puede empezar a proponerse masticar las comidas una determinada cantidad de veces. O también puede hacerse el hábito de dejar los cubiertos en el plato entre un bocado y otro, solo los toma de nuevo hasta que ya tragó.

En la época actual vivimos muy pendientes del tiempo y de aprovecharlo al máximo, pero hay actividades que requieren que nos lo tomemos con calma. Comer es una de ellas, y su salud le agradecerá que lo haga.

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