10 de noviembre de 2017

Olvidemos el: ¡diciembre es para engordar!

Por: Lic. Diana Mora Ramírez

Tal vez ustedes también lo hayan notado: las redes sociales llenas de memes y otras publicaciones de humor porque viene diciembre y es el mes de engordar. El mes de tamales, queque navideño, galletas, licor, etc. Es cierto, hay muchas "tentaciones" en ésta época del año, pero no debemos pensar de ésta manera.

Diciembre es un mes de fiesta y celebración, y usualmente ligamos la comida a sensaciones de bienestar. Por eso cada vez que tenemos alguna actividad para festejar algo, pensamos en incluir algo de comer.

Ahora bien, no está mal comer, ni disfrutar todas las preparaciones tradicionales de la época de fin de año. Pero no hay necesidad de comer cantidades exageradas o comer todo de una sola vez. Tenemos 31 días para probar todo lo que nos gusta (y hasta más, porque desde antes de diciembre ya se empiezan a ver productos navideños).

Si ya nos hemos venido cuidando en el año, no vale la pena traerse abajo en un mes los resultados que ya habíamos obtenido. Y si no nos hemos preocupado mucho por la dieta, pues tampoco deberíamos pensar: "entonces mejor me termino de engordar en diciembre, si total no he hecho nada, ya mejor empiezo hasta enero". Si se identifica con ésta última idea, lo invito a cuestionarse con toda la sinceridad del mundo: ¿en serio va a empezar en enero? ¿O ya se ha dicho eso otros años y no ha cumplido?

Recordemos que la clave siempre es la moderación. Podemos comer un tamal, no hay necesidad de comer 2 o 3 piñas en una sentada. Podemos comer una rebanada de queque navideño, no hay necesidad de comer el queque entero de una vez. 

También, si queremos comer un poquito más de tamales, o comer una buena cantidad de galletas, entonces podemos reducir otro tipo de comidas: reducimos el consumo de comidas rápidas este mes, o tomamos menos gaseosas, o comemos menos dulces o golosinas de otro tipo. Y por supuesto podemos empezar a hacer ejercicio (aunque sea solo caminar), o si ya lo hacemos, entonces hacer un poco más.

Y un punto muy importante es un consejo que le doy siempre a mis pacientes: si van a "pecar" que sea con algo que definitivamente no pueden dejar pasar. Eso que ustedes dicen: "diciembre no es diciembre si yo no como _______________". Porque muchas veces me pasa que llegan pacientes y me cuentan después: "es que me comí dos tamales en el desayuno, no estaban ricos pero igual me los comí". O sea, si vamos a "romper la dieta", ¡al menos hagámoslo con algo que realmente nos deje satisfechos!

Diciembre no es el mes para engordar. Es el mes para celebrar, para compartir con la familia y los seres queridos, o en caso de que tengamos ciertas creencias religiosas entonces es también un mes para reflexionar. Y todo eso lo podemos acompañar con ciertas comidas, pero no hagamos a la comida y las bebidas el centro o foco del mes. 

Y sí, es normal ganar un poquito de peso, o si estamos tratando de perder peso tal vez ese mes no logremos un gran resultado. Pero no es motivo para dar rienda suelta al apetito. Las excusas las ponemos nosotros, y el que quiere, ¡puede!

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